Trabajo Análisis prensa: Hitler llega al poder (2015)

Trabajo Español
Universidad Universidad Internacional de Cataluña (UIC)
Grado Periodismo - 2º curso
Asignatura Historia Contemporánea Universal
Año del apunte 2015
Páginas 15
Fecha de subida 11/03/2015
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Análisis de la prensa durante las fechas próximas a la llegada de Hitler al poder.

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ÍNDICE 1. Contextualización histórica del episodio ......................................................... 1 2. Análisis de la percepción de la prensa ............................................................ 2 3. Análisis de la sociedad española de la época................................................. 4 4. Conclusiones y valoraciones personales ........................................................ 5 5. Bibliografía ...................................................................................................... 6     1. CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA DEL EPISODIO En 1919, al terminar la Primera Guerra Mundial, las derrotas alemanas provocaron un gran descontento de la población, lo que provocó la renuncia de Guillermo II. Este fue substituido por un Partido Social Demócrata, denominado República de Weimar. Ese mismo año, Hitler se afilió al Partido Obrero Alemán, precursor del partido nazi, y se convirtió en el líder del NSDAP.
En 1923 Hitler había intentado llevar a cabo un Golpe de Estado, conocido como Múnich. Pero fracasó y fue condenado a 5 años de prisión en Lansberg, aunque tan solo cumplió 9 meses. Durante ese tiempo escribió su conocida obra política, Mein Kampf, con la ayuda de Rudolf Hess. Tras ser liberado, se dedicó a consolidar su liderazgo en el partido contra Gregor Strasser, miembro principal del NSDAP hasta entonces. A partir de 1929 se produjo un período de desorden, donde se daba la lucha callejera entre los ejércitos. Estas luchas reflejaban el vacío de poder que había en el país.
El partido nazi, con Hitler a la cabeza, elaboró una nueva estrategia a largo plazo en la que rechaza tomar el poder por la fuerza y centra todos sus esfuerzos en conseguir el poder de forma legal.
A principios de 1930, el ambiente en Alemania era lúgubre. Los alemanes no confiaban en la frágil República de Weimar, pues este gobierno presentaba tres debilidades importantes: La firma del Tratado de Versalles, la crisis económica del ’29, y la incapacidad de Weimar para mantener el orden político. La depresión económica mundial había perjudicado al país y millones de personas habían perdido su trabajo. Además, el recuerdo de la derrota de Alemania quince años atrás, durante la Primera Guerra Mundial, aún estaba presente en memoria de muchos. En tales condiciones era favorable la aparición de un nuevo líder, Adolf Hitler, y su partido, el Partido Nacionalista Alemán de los Trabajadores.
Hitler era un gran orador que atraía a un gran séquito de alemanes impacientes por un cambio. Les prometió una mejor vida y una nueva y gloriosa Alemania.
Los nazis recurrían especialmente a los desempleados, los jóvenes y a las personas de clase media baja.
El ascenso al poder del partido fue rápido. Antes de que la depresión económica afectara a la población, los nazis eran prácticamente desconocidos, y apenas habían ganado el 3% de los votos para el Reichstag (parlamento alemán) en las elecciones de 1924. En las elecciones de 1932, los nazis ganaron el 33% de los votos, más que otros partidos.
En enero de 1933, Hitler fue nombrado canciller por el anciano presidente Paul von Hindenburg. En las elecciones de marzo, los nazis consiguieron el 43, 6% y poco después los diputados nazis, nacionalistas y centristas, otorgaron plenos poderes a Hitler. Muchos alemanes creían haber encontrado al salvador de la nación. Desde ese momento, Hitler reunió los cargos de presidente y canciller: así comenzó el Tercer Reich.
1     El objetivo del gobierno de Hitler era reprimir el movimiento obrero y luchar contra el gobierno republicano, el cual no fue capaz de acabar con el desorden del país y había provocado el descontento de los alemanes.
El sector educativo también sufrió algunas modificaciones.
Los libros de texto de la escuela fueron reescritos siguiendo líneas nazis, aplicando el estudio de las razas, entre otras cosas. Los profesores universitarios estaban obligados a utilizar el signo nazi de la esvástica y hacer un juramento de lealtad a Hitler. Por lo tanto, la educación era totalitaria. Obligaba a los estudiantes a tener la misma ideología nazi y de este modo los mantenía de forma disciplinada y correcta según el parecer de Hitler.
Un hecho a destacar fue la quema de libros realizada el 10 de mayo de 1933 en Berlín, censurando aquellos que se oponían a sus ideas. Los libros que fueron quemados eran de autores judíos, “no alemanes” y de izquierdas. Así pues, los estudiantes no tenían otra información que no correspondiera a los ideales de Hitler y su partido.
Por otra parte, todos los medios de comunicación fueron monopolizados por el gobierno. La prensa, la radio y la televisión solamente transmitían y publicaban la información permitida por el gobierno nazi y que también respondía a sus intereses; el resto de la información fue prohibida para los medios. No había anuncios comerciales, únicamente lemas y referencias políticas a las ventajas del sistema.
La actuación del nazismo era el monopolio de la propaganda, que iba dirigida a las masas para poder tenerlas controladas. El ministro de propaganda, Goebbels, utilizó la radio y la prensa y creó periódicos como “Der Angriff”, para manipular a la población.
Una vez en el gobierno, Hitler empezó a tomar medidas para controlar el poder.
Para ello creó la Gestapo, el servicio secreto comandado por Himmler; o la SS, la policía. Estos dos servicios tenían la finalidad de identificar a los enemigos del nacionalsocialismo.
Del 27 al 28 de febrero de 1933, se produjo el terror con el incendio del edificio Reichstag, del que fueron culpados los comunistas. En 1934, Hitler terminó con las SA, los compañeros de Hitler que le habían permitido llegar hasta donde había llegado. Las SA representaban la facción mayoritaria y el sector de izquierdas y populista del partido nazi.
Otro suceso a destacar fue la “Noche de los cristales rotos”: del 9 al 19 de noviembre de 1938, se destruyeron varias sinagogas además de comercios, y se arrestaron y deportaron unas veinte mil personas judías. Esto refleja que el 2     Gobierno de Hitler se basaba en el terror, mediante violencia, tortura y control hacia la población.
El racismo fue una de las características del gobierno de Hitler; en él se produjeron importantes exterminios judíos y la búsqueda de una raza pura. Se terminó con las personas consideradas impuras (negros, discapacitados, homosexuales, etc.), puesto que en el nazismo la raza era sinónimo de nación.
Esta raza era denominada “Aria”, y las personas debían ser rubias, altas y de ojos claros. En caso de no coincidir con este estereotipo físico, no eran considerados “puros”, por lo que no podían formar parte de la sociedad alemana. Judíos y alemanes no podían unirse en el matrimonio, ya que cada uno pertenecía a un grupo o raza distintos.
El gobierno nazi estuvo vigente hasta el 30 de abril de 1945, cuando Hitler, devastado, se pegó un tiro poniendo fin a su agitada vida y al Tercer Reich.
3     2. ANÁLISIS DE LA PERCEPCIÓN DE LA PRENSA A continuación vamos a analizar las noticias de prensa de los periódicos españoles La Vanguardia y ABC. Las noticias seleccionadas surgieron pocos días antes, y después, de la llegada de Hitler al poder.
El diario ABC es el único que el 26 de enero de 1933 dedica una de sus páginas al nuevo Gobierno de Alemania. Califica al nuevo canciller, Von Schleicher, como “el hombre de la contrarrevolución” y “como la mejor solución que el presidente Hindenburg podía dar a la crisis política”. La visión de este periódico hacia el nuevo Gobierno de Alemania parece positiva.
Al día siguiente, el 27 de enero de 1933, es La Vanguardia quien incluye noticias de Alemania en la sección de Noticias del extranjero. En esta noticia, Hitler ya es mencionado en la siguiente cita: “Von Papen Scjlach y Tugenberg, intentan decidir a Hitler a que renuncie a reclamar para sí el puesto de canciller.” Este fragmento de la noticia da pie a pensar que es posible que Hitler trate de conseguir el poder a la fuerza. Más abajo puede leerse que “el partido nacional alemán y el partido hitleriano habían llegado a entenderse, poniendo de manifiesto ante el mariscal Hindenburg la necesidad de constituir un nuevo Gobierno.” Esta afirmación parece un aviso de que va a haber cambios en el poder a favor de Hitler.
A partir del 28 de enero, parece que ambos periódicos se ponen de acuerdo a la hora de incluir noticias de Alemania en el periódico. Sin embargo, el ABC le dedica más líneas que La Vanguardia. El ABC dedica una página prácticamente entera a la posible dimisión del Gabinete Schleicher. La Vanguardia, por su parte, dedica unas pocas líneas a hablar del tema. Ambos periódicos emplean la palabra “dimitir” y describen la noticia con objetividad.
“El presidente Hindengunrg la hecho siempre todo lo posible para volver a la normalidad parlamentaria, y no es, ciertamente, culpa suya que Hitler no haya conseguido ponerse de acuerdo con los nacionalistas y los católicos para formar mayoría gubernamental”. Así defiende el diario ABC al presidente Hindenburg, en su edición del 29 de enero. Ante los reproches de los hitleristas, el periódico exculpa al presidente de que Hitler no haya alcanzado 4     el Poder. El diario ABC elogia al presidente afirmando que “Hindenburg ha obrado siempre en armonía con la lógica y la equidad.” La Vanguardia, una vez más, no se extiende mucho a la hora de hablar al respecto y utiliza términos como “incierto y oscuro” a la hora de hablar del Reichstag. Refiriéndose a que el futuro del Reichstag no está nada claro. Sin embargo, unas líneas más abajo, comenta que “[…] no sería aventurado decir que el más terrible rival de von Papen para la candidatura a la cancillería es Hitler […]” A pesar no saber a ciencia cierta cuál será el futuro de Alemania, La Vanguardia sugiere que el próximo canciller podría ser el mismísimo Hitler.
A diferencia de el ABC, el diario La Vanguardia no elogia en absoluto a Hindenburg, y tan solo se limita a comentar las dificultades que se va a encontrar al tener que tomar una decisión de tal relevancia, como es escoger a un nuevo canciller.
Precisamente del día en que Hitler llegó al poder, no ha sido posible encontrar ninguna publicación tanto de La Vanguardia como del ABC. La edición del 30 de enero de 1933 no se encuentra ni en la hemeroteca del ABC ni en la de La Vanguardia; tal vez porque no se publicó ningún periódico ese día. Aunque también cabe la posibilidad de que, casualmente, la edición de ese día en concreto haya desaparecido de la hemeroteca.
Al día siguiente de la llegada de Hitler al poder, sí que encontramos ediciones de ambos periódicos. El 31 de enero, La Vanguardia dedica varios apartados de la sección de Información Extranjera a hablar acerca de esta noticia. Se trata del día en que más páginas han dedicado a hablar de Alemania. Sin duda, se trata de un gran acontecimiento tanto para el ABC como para La Vanguardia.
5     3. ANÁLISIS DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE LA ÉPOCA 4. CONCLUSIONES Y VALORACIONES PERSONALES 5.BIBLIOGRAFÍA http://hemeroteca.abc.es/ http://www.lavanguardia.com/hemeroteca/index.html http://es.wikipedia.org/wiki/Adolf_Hitler http://www.campodemarte.com/como-hitler-llego-al-poderdemocraticamente.html ABC 26 de enero de 1933 6     LA VANGUARDIA 27 de enero de 1933 7     ABC 28 de enero de 1933 8     LA VANGUARDIA 28 de enero 1933 9     10     ABC 29 de enero de 1933 11     LA VANGUARDIA 29 de enero de 193 3 12     LA VANGUARDIA 29 de enero de 1933 13     14     ...