Población I: Teoría de la Población - Resumen completo (excepto 7.2) (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Grado Sociología - 3º curso
Asignatura Población I: Teoría de la Población
Año del apunte 2014
Páginas 146
Fecha de subida 23/10/2014
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Población I: Teoría de la Población. Resumen completo (excepto 7.2).

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Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Capítulo 1 Población y Demografía Algunas definiciones ¿Qué es demografía? Es el estudio de la población. Por población se entiende un conjunto de individuos, constituido de forma estable, ligado por vínculos de reproducción e identificado por características territoriales, políticas, jurídicas, étnicas o religiosas. La definición habla de “conjunto de individuos, constituido de forma estable”. Esto excluye aquellas colectividades ocasionales y transitorias como pueden ser un conjunto de individuos en un estadio, una fábrica o un ejército, que no conforman una población. No están constituidos de forma estable, ya que para ello se requiere la existencia de una continuidad en el tiempo que sólo puede asegurarse mediante la reproducción. Una colectividad que no se reproduce no es, en general, objeto de atención del demógrafo. Una población, pues, se definirá como tal si tiene continuidad en el tiempo y si esta continuidad está asegurada por vínculos de reproducción que ligan padres e hijos y garantizan la sucesión de las generaciones. Una población se define también por las características que trazan su perfil y sus límites. Estas características pueden ser de distinta naturaleza y la más común es la geográfica; la pertenencia a un determinado territorio. La pertenencia a un determinado grupo étnico o religioso puede ser suficiente para aislar y definir a una población. Barreras políticas y jurídicas o de casta contribuyen a delimitar nítidamente las fronteras y separaciones entre grupos. Los límites y fronteras de las distintas poblaciones son tales que los agregados así definidos asumen su propia autonomía y estabilidad, reproduciéndose y conservándose en el tiempo.
El significado de población es bastante elástico; este concepto abarca tanto a pequeños grupos de algunos centenares de personas aislados por motivos geográficos, religiosos, etc., que consiguen asegurar su propia reproducción y supervivencia, como grandes naciones con varios centenares de millones de habitantes.
Una población tiende a perpetuarse y a permanecer en el tiempo, pero ello no significa que sea eterna. Las poblaciones se forman y se extinguen; se forman esencialmente por migraciones asociadas con adecuadas capacidades reproductivas. Una población se extingue porque la natalidad es insuficiente para compensar la mortalidad, o porque poblaciones inicialmente distintas se fusionan entre sí.
No es bueno en ciencias sociales y humanas, restringir la realidad esencialmente diversa y mutante, a definiciones de categorías construidas rígidamente. Una definición de la demografía, la cual estudiaría aquellos procesos que determinan la formación, la conservación y la desaparición de las poblaciones. Tales procesos son los de fecundidad, mortalidad y movilidad, La variedad de combinaciones de estos fenómenos, interdependientes entre sí, determina la velocidad de las modificaciones de la población, tanto en sus dimensiones numéricas como en su estructura.
Componentes básicos de una población y de su estructura Toda población está compuesta por unidades básicas, los individuos vivos en un cierto momento y por elementos compuestos, la pareja, el núcleo familiar, la comunidad, etc. Las unidades básicas son los individuos, éstos pueden clasificarse en función de innumerables características. Éstas son, por citar las principales, el sexo, la edad, el estado civil, el lugar de nacimiento y de residencia, características que unidas al conocimiento de las socioeconómicas y 1 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población biofísicas permiten construir un perfil individual útil para interpretar y entender los fenómenos relacionados con la fecundidad, la mortalidad y la movilidad.
Las combinaciones de fecundidad, mortalidad y movilidad determinan la variación numérica de una población. Una de las principales finalidades de la demografía consiste en entender por qué, en la realidad, se encuentran colectivos en fuerte crecimiento junto a otros en declive e incluso, en algunos casos, abocados a la extinción. Las poblaciones se diferencian por su estructura, es decir, por su composición por edad, sexo, estado civil, etc. Por estructura por edad se entiende el peso relativo de los niños, los jóvenes, los adultos o los ancianos; por composición por sexo, nunca en perfecto equilibrio, se entiende el predominio numérico de un sexo sobre otros; por composición por estado civil, se entiende la proporción de solteros, casados, viudos, etc.
La estructura por edad es de Itnez primordial, dado que los fenómenos de fecundidad y mortalidad dependen den gran medida de la edad. La distribución por edades varía mucho de una población a otra; con consecuencias demográficas, económicas y sociales muy importantes.
Ello no ocurre al azar: el mayor o menor grado de envejecimiento es el resultado del nivel presente y pasado de la natalidad y de la mortalidad; de los dos fenómenos que renuevan y reducen la población en cada unidad de tiempo, así como de las características del movimiento migratorio. Una población alimentada por débiles flujos de nacimientos y defunciones es una población envejecida, y lo es joven con las poblaciones sujetas a flujos intensos de nacimientos y defunciones. La primera, es una población de renovación lenta, mentras que la segunda se renueva rápidamente.
Dado que la natalidad y la mortalidad son my variables en las poblaciones concretas, y se pueden combinar de muchas manera entre ellas, se deduce que pueden darse tantos tipos de estructura por edad como posibles combinaciones de natalidad y mortalidad.
La estructura por sexo está determinada no sólo por la relación entre sexos en el momento de nacer, sino también por los distintos niveles de mortalidad masculina y femenina, dado que la mortalidad casi nunca se reparte de forma igual en ambos sexos. La influencia de la movilidad, es decir, de las migraciones, afecta al modo en que se reparten las unidades básicas de una población por edad, sexo, estado civil, etc.
El estudio de los procesos demográficos ya repetidamente mencionados (fecundidad, mortalidad y movilidad) y que gran parte de la demografíaa tiene como objetivo medirlos y analizarlos.
Procesos de cohesión y de agregación en una población Las poblaciones no son meras sumas de individuos ya que en su formación intervienen procesos de cohesión que agregan los individuos en parejas familias, comunidades o grupos de complejidad y dimensión superiores. lAs parejas, los núcleos familiares y los conjuntos de familias se forman por nupcialidad, fecundidad y movilidad y se deshacen por la intervención de sus contrarios: disolución del matrimonio, muerte y movilidad de signo contrario.
• • La nupcialidad es un proceso de atracción entre individuos de sexo opuesto para la formación de una unión estable. Es el matrimonio el que casi siempre se halla en el origen de la formación de un núcleo familiar.
La fecundidad de la pareja incrementa después las dimensiones del núcleo familiar, que también pueden aumentar por la agregación de otras personas ligadas por vínculos de parentesco o de otros núcleos familiares o incluso de extraños. Fuerzas de signo opuesto contrarrestan y destruyen los procesos y los resultados de los fenómenos de cohesión.
2 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Los núcleos o los grupos familiares se reducen, se deshacen y desaparecen por causa de divorcio, muerte, marcha de los hijos y de otros miembros. Otras fuerzas (de carácter económico, cultural y otros) tiene considerable importancia, actuando ya sea de modo autónomo, o bien reforzado o debilitando los procesos demográficos.
Aquellos procesos que determinan la distribución de las poblaciones sobre el territorio en grupos y comunidades más o menos amplias, procesos que se agrupan bajo el nombre genérico de movilidad; migraciones, urbanización y despoblamiento.
Los procesos de agregación y de cohesión son esencialmente selectivos: no ejercen la misma presión sobre cada individuo y que la diversa intensidad de su efecto no se debe a factores casuales. Individuos con determinadas características biológicas o sociales padecen estos procesos de una forma distinta a la que los padecen individuos con características distintas.
Es objeto también de la demografía la forma en que se distribuyen y agrupan las poblaciones en parejas, familias, comunidades, Las distintas combinaciones de las fuerzas de cohesión y de sus contrarias determinas los infinitos ordenamientos estructurales posibles de las poblaciones en parejas, familias y comunidades.
Lo biológico y lo social, o las dos almas de la demografía Se ha dicho que la demografía tiene dos almas: una ligada a los biológico, la otra a lo social.
Gran parte de los eventos y fenómenos demográficos son manifestaciones de procesos biológicos: basta pensar en la fecundidad y en la mortalidad. Estas mismas características biológicas están, mediante y en conjunción con otros factores, en la base de otros fenómenos demográficos. La unión con finalidad reproductiva del hombre y de la mujer, que en general se enmarca en el matrimonio, ocurre después de la pubertad y antes de la menopausia, dos fases particulares en la vida de la mujer que condicionan no sólo la fecundidad sino también la nupcialidad. El proceso de agregación en parejas y núcleos familiares está muy condicionado por las características biológicas del ser humano. La movilidad, en particular aquella que se plasma en largos desplazamientos migratorios, está fuertemente condicionada por la curva de desarrollo de las capacidades físicas y psíquicas del individuo: no se emigra cuando se es débil, ya sea por falta o por exceso de años vividos.
La interdependencia entre los fenómenos demográficos y los sociales: todos aquellos inherentes al particular tipo de organización del conjunto humano. La mortalidad y su intensidad según la edad y el sexo están condicionadas por el tipo de alimentación, por la tecnología médica y su difusión, por el nivel de higiene individual u colectiva, por el entorno físico y geográfico, etc. el nivel de fecundidad se verá influido por factores culturales y religiosos, por el conocimiento de las técnicas anticonceptivas y su accesibilidad por parte de las parejas, por el nivel económico, por el grado de apoyo dado a la familia por parte de la sociedad, etc.
Factores naturales y factores sociales coexisten, pues, y se influyen mutuamente. Entre los factores naturales y sociales por un lado u los fenómenos demográficos por otro, una interacción recíproca que no se limita al efecto de los primeros sobre los segundos, sino que también, aunque con diferente intensidad, se da en sentido inverso. Mucho más evidente es la influencia de los fenómenos demográficos sobre los fenómenos sociales: basta pensar en la influencia que la mayor o menor proporción de jóvenes (o de ancianos) puede tener sobre tantos aspectos de la vida en sociedad.
3 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población La interdisciplinariedad de la investigación demográfica cuando ésta se desplaza de la fase de enumeración y medida de los fenómenos a la fase de la investigación de las causas. El demógrafo debe mantener fluidas relaciones con estas disciplinas y utilizar atentamente aquellos resultados y observaciones que sean relevantes para la investigación de las causas de los fenómenos demográficos.
TEMA 1-2: LA POBLACIÓN MUNDIAL Y ESPAÑOLA A INICIOS DEL SIGLO XXI.
1. INTRODUCCIÓN El estudio de las poblaciones es una materia que interesa desde la antigüedad por distintas razones, como para conocer las cifras de personas y sus características con objetivos de planificación y previsión de futuro. En este trabajo primero se observa y se describe el proceso que la población ha sufrido a lo largo de la historia.
Teoría transición demográfica: sustentan los análisis y las explicaciones de la transformación poblacional a lo largo de la historia.
Se ha discutido mucho acerca de las posibilidades del Planeta Tierra de acoger a las crecientes poblaciones cada vez más numerosas y a una velocidad mayor.
2. EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN MUNDIAL La historia de la población, es una historia llena de crisis, tanto en el nivel local como en el global. Guerra y epidemias han paralizado de forma cíclica el crecimiento de la población hasta muy recientemente. A pesar de esto la población mundial no ha cesado de crecer al principio más lentamente y actualmente de forma muy rápida.
Cifras de población mundial a lo largo de la Historia Años 7000-6000 b.p.
0 1650 1750 1800 1850 1900 1930 1950 1960 1970 1980 1990 2000 2010 Población en millones 5 a 10 250 a 350 600 750 960 1240 1650 2070 2516 3019 3693 4450 5285 6000 6810 4 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Al principio el crecimiento era muy lento. Entre 1850 y 1959 empieza a crecer la alarma de forma que un sector de expertos en población, manifestaban que de continuar el mismo ritmo de crecimiento, la población se duplicaría en 35 años. En realidad se ha producido una cierta ralentización.
A pesar de la ralentización no han cambiado radicalmente los discursos que antes, hace 30 años, eran más alarmistas y ahora más serenos sobre el exceso de población y la capacidad del Planeta Tierra para soportarlo. Se ha producido un desplazamiento de la discusión sobre escasez de alimentos hacia los problemas ambientales.
En 1798 Malthus predice que el crecimiento de la población generará un problema y considera que los alimentos no van a crecer al mismo ritmo que la población. Pero cometió el error de no considerar los avances tecnológicos en la producción de alimentos. Acertó, coincidiendo con los modernos argumentos ecologistas, en considerar las limitaciones del planeta. El punto de mira se sitúa actualmente en la incapacidad del planeta para asimilar el consumo creciente y como consecuencia los residuos no degradables que provoca una población cada vez mayor y la explotación de la tierra como recurso natural, lo que obliga a repensar el modelo económico y social actual.
3. LAS VARIABLES DEMOGRÁFICAS Los hechos demográficos más característicos y relevantes son los nacimientos, las defunciones y los matrimonios. Otra característica es la de cambiar de residencia, es decir, la capacidad de emigrar de las personas, lo que constituye los movimientos migratorios.
La separación entre hechos y factores biológicos y sociológicos, no está tan clara. Ya que en la población los fenómenos biológicos no se producen de forma simple ni estándar. Los nacimientos finales son el resultado de una serie de factores (económicos, sociales, creencias, valores…) que están influyendo en la población para que se tengan hijos o no. Tampoco la mortalidad es un hecho biológico, en el tercer mundo se mueren personas más jóvenes que en los países desarrollados, lo cual indica que los factores del desarrollo tienen una influencia positiva en el alargamiento de la vida humana. La nupcialidad participa de estas mismas consideraciones además de otros valores culturales.
Natalidad: frecuencia de los nacimientos vivos en una población. Se suele considerar que está compuesto por varios fenómenos distintos, la fecundidad natural (es aquella que hace que la fertilidad se reduzca exclusivamente a técnicas y estrategias de control de natalidad de carácter natural), la fecundidad dirigida (aquella en la que se produce planificación familiar explicita mediante el uso de anticonceptivos u otros medios de control de la natalidad) y la fertilidad (capacidad de procrear de cualquier mujer en ausencia de todo tipo de control de natalidad).
Los estudios que se realizan sobre factores que afectan a la fecundidad contemplan variables muy diversas: nivel de estudios, grado de urbanización, el trabajo de la mujer, el nivel de ingresos, la religión, etc. Otro tipo de variables, las variables intermedias, son las que se encuentran entres las variables sociológicas y las biológicas, es decir, las que están más relacionadas con el acto sexual y con la fecundidad natural aunque puedan ser producto de costumbres y pautas culturales.
Por último, hay variables de actitudes y comportamientos que también pueden afectar a la fecundidad.
5 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población La medida de la natalidad Tasa Bruta de Natalidad: relación entre los nacimientos vivos de un año y la población media de ese año.
nº nacimientos TBN= ----------------------- x1000 Px + Px+1 Px = población a principios de año Px+1= población a final de año Tasa General de fecundidad: relación entre los nacimientos vivos durante un año y el número de mujeres en edad fértil Nº nacimientos TGF=------------------------x1000 Nº mujeres 15-49 Fecundidad diferencial (Tasa de Fecundidad General por edad): relación entre los nacimientos vivos acaecidos durante un año entre las mujeres de una edad determinada.
Nº nacimientos (edad de la madre entre x y x+1 años) TEF=----------------------------------------------------------------------------x1000 Nº mujeres entre x y x+1 años de edad Mortalidad: fenómeno demográfico relacionado con las defunciones. Un concepto muy importante para realizar análisis de mortalidad es el de mortalidad diferencial, que significa que existen grupos que se ven afectados de forma diferente por la muerte, aportando una esperanza de vida más larga o más corta. Hay varios factores que influyen en este fenómeno.
Mortalidad por causas: • mortalidad endógena: causas de muertes biológicas y genéticas, puede ser al comienzo de la vida (mortalidad infantil), o al final de la vida debida al envejecimiento.
• mortalidad exógena: causas socioeconómicas y factores de comportamiento. Se debe a factores externos como enfermedades ambientales y accidentes (causa socioeconómica).
Los factores de comportamiento, se llaman factores de riesgo y existen estudios que explican qué variables llevan a las personas a que la defunción se produzca en edades más jóvenes y especialmente entre varones.
Se ha demostrado que existe mortalidad diferencial según clases sociales y actualmente se sabe que hay profesiones cuya vida es más larga que en otras. Los países desarrollados tienen una esperanza de vida mayor que los países en desarrollo.
Medida de la mortalidad Tasa de mortalidad: relación entre las defunciones de un año y la población media de ese año.
6 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Nº defunciones TBM=--------------------------x1000 Px + Px+1 x= tiempo P= población Tasa específica de mortalidad: relación entre el número de defunciones de personas de una determinada edad y los efectivos de población de dicha edad.
Nº defunciones (x, x+1) años TEM=---------------------------------------------x1000 Población (x, s+1) años de edad Esperanza de vida: es muy importante ya que permite conocer y comparar no sólo entre países sino entre grupos y consiste exactamente en la duración media de la vida a partir de una edad dada. La esperanza de vida al nacer es el número de años que viviría, por término medio, un componente de la generación sujeta a la mortalidad que existe en ese momento y que viene descrita en la tabla de mortalidad.
La tabla de mortalidad es un modelo basado en el cálculo de probabilidades por el que se determina la probabilidad de muerte y también la esperanza de vida que puede afectar a un miembro de una generación determinada.
Ejemplo tabla mortalidad simplificada x 0 1 2 3 4 5 … 99 1000 Sx 100000 84730 79477 76536 74607 73167 … 34 20 d(x, x+1) 15270 5253 2941 1929 1440 1096 … 14 qx 0,1527 0,062 0,037 0,0252 0,0193 0,015 … 0,412 X= edad Sx= nº supervivientes d(x, s+1)= defunciones entre dos aniversarios qx= probabilidad de muerte A partir de esta tabla, introduciendo elementos como “total años vividos por el grupos” en función de su supervivencia y dividiéndolo por el “número de supervivientes”, se obtiene a cada edad el número de años que les quedan por vivir a las personas que han llegado a dicha edad.
Años vividos Ex=-------------------------------Nº supervivientes Nupcialidad: es el fenómeno demográfico relacionado con los matrimonios. La mayor importancia que ha tenido hasta ahora es porque la natalidad se produce dentro del matrimonio y aunque esto no ha cambiado demasiado en el futuro las cosas podrían ser muy diferentes debido a que en algunos países ha dejado de ser un requisito necesario. La liberación de la mujer hace innecesario este tipo de contrato. En España existe un proceso de cambio, sin embargo el mayor número de nacimientos se siguen produciendo dentro del matrimonio (70%), 7 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población pero hay otros países en los que las cifras de nacimientos fuera del matrimonio son tan importantes o más que las que se producen dentro del matrimonio.
Los matrimonios tradicionales además de requerir unas negociaciones económicas entre las familias (dote), estaban sujetos a las necesidades de trabajo de los contrayentes (matrimonios tras cosecha mes de octubre). Ahora se hace para acumular el permiso de boda a las vacaciones, lo cual responde a una estrategia personal en un contexto social y cultural determinado.
En los últimos decenios ha cobrado creciente importancia el estudio de segundas y sucesivas nupcias, especialmente entre separados y divorciados.
También se han legalizado los matrimonios entre personas del mismo sexo.
Medida de nupcialidad Nº matrimonios TBN=-----------------------------x1000 Px + Px+1 Migraciones: son un fenómeno demográfico cuya motivación más importante suele ser económica, aunque en determinados momentos históricos se producen desplazamientos por guerras o por motivos ambientales o, en ciertas edades, por motivos de climatología y capacidad adquisitiva. Estos movimientos migratorios suponen un cambio de residencia y están compuestos de dos fenómenos demográficos distintos: emigraciones (salidas de un lugar) e inmigraciones (llegadas a un lugar).
Saldo migratorio: los que se van menos los que llegan desde el punto de vista de un lugar concreto.
Saldos migratorios= Inmigraciones – Emigraciones (I-E) 4. LOS MODELOS DEL PROCESO POBLACIONAL EN EL MUNDO Para analizar las variables que componen el comportamiento poblacional es necesarios tener en cuenta las realidades que coexisten en el mundo actual. Por un lado se encuentran los países que han alcanzado un alto grado de desarrollo, en los cuales el crecimiento de población es tan bajo que está próximo al crecimiento cero. Actualmente existen países con crecimiento negativo, que coexisten con los países en desarrollo con unas tasas de mortalidad decrecientes y altas tasas de natalidad.
Las variables demográficas de mayor relevancia para conocer mejor la dinámica de la población son la esperanza de vida y la mortalidad por un lado, y la natalidad por otro. Las migraciones no afectan directamente al crecimiento mundial, los cambios son locales.
4.1. Esperanza de vida.
Ha crecido a niveles impensables y aún inesperados para los planificadores actuales de países desarrollados que manifiestan a la vez perplejidad, preocupación y un cierto grado de improvisación. Es una tendencia común para todos los países, aunque la esperanza de vida sea 8 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población la mitad en países africanos que los países desarrollados. Las condiciones sociosanitarias elevarán esa esperanza de vida.
ESPERANZA DE VIDA, 2007 Países desarrollados Países en desarrollo Japón 83,2 años (máxima) Zimbabwe 47,2 años (mínima) Existen notables diferencias que se producen por sexos. Las mujeres viven muchos más años que los hombres. Actualmente se va abriendo la brecha de la esperanza de vida entre hombres y mujeres en los países desarrollados. En los países en desarrollo la brecha es menor.
4.2. Natalidad Es muy baja en países desarrollados y muy alta en países en desarrollo. Este elemento junto con el alargamiento de la vida hace que, en los países desarrollados, se produzca un gran incremento de población dependiente especialmente en edades adultas (jubilados) y los gobiernos se plantean que no van a poder disponer de recursos suficientes para sostener las pensiones de un colectivo tan amplio de personas. Esto ha hecho que algunos demógrafos se planteen la promoción de políticas demográficas natalistas.
Por el contrario, en los países en desarrollo la prioridad consistiría en detener el aumento de la natalidad. El mayor volumen de población dependiente está en los menores de 15 años.
La evolución y la medida de la natalidad la proporciona Naciones Unidas (PNUD) a partir del número de hijos, comentando además los potenciales efectos de la planificación familiar.
El número promedio de hijos ha pasado de 6 o 7 niños por mujer en 1960 a 3 o 4 niños en los años 90. Para el periodo 2005-2010 se estiman el máximo y el mínimo siguientes: Nº hijos por mujer 2005-2010 Níger (máximo) Bosnia Herzegovina (mínimo) 7,1 1,2 La planificación Familiar es utilizada por el 63% de las mujeres casadas en edad fértil. En los países menos desarrollados la utilizan el 53% de las mujeres y en los más desarrollados son el 71% las mujeres casadas que utilizan métodos de Planificación Familiar.
En los países menos desarrollados las que utilizan métodos modernos (píldora, DIU, condón…) son el 45%. Según el Population Reference Bureau el método más utilizado en estos países es la esterilización femenina. En los países en desarrollo las mujeres tienen más hijos de los que desean tener y prevén un aumento de la demanda en ainticoncepción moderna.
A pesar de lo cual es inevitable que el crecimiento poblacional sea muy alto,, por ahora debido al impulso poblacional que se debe a una fecundidad no demasiado alta pero una población en edad fértil elevada.
4.3. El crecimiento hasta el año 2050 Las proyecciones de población constituyen el estudio de las variables demográficas, fecundidad 9 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población y mortalidad sobre las cuales se realizan unas hipótesis de crecimiento población y se trasladan a lo que se espera que sea la población en el futuro.
En el año 2004 Naciones Unidas realizó unas proyecciones de población en la que se proyectaba la población para el año 2050 y para el 2300 (está ultimas no dejan de ser conjeturas).
Las proyecciones de población contemplan habitualmente tres escenarios. Las hipótesis son que el crecimiento siga como lo ha hecho en los últimos años, que crezca mucho más o que crezca moderadamente.
Partiendo de los 6,1 mil millones en 2000, se calcula con la hipótesis basada en el crecimiento actual, que en el año 2050 se alcanzará la cifra de 8,9 mil millones, lo que supone un aumento de 47%.
Aunque las tasas de crecimiento caerán, el aumento anual de la población mundial seguirá siendo grande debido al impulso demográfico.
Las acusadas diferencias entre países hacen que, aunque la tendencia sea a la igualación a largo plazo, los procesos sean muy diferentes según las distintas regiones del mundo.
Gran parta de los cambios demográficos hasta el año 2050 se llevará a cabo en las regiones menos desarrolladas. En conjunto, estas regiones crecerán un 58% en 50 años, frente al 2% para las más desarrolladas. Sin embargo, el crecimiento de la población en las regiones menos desarrolladas tiende a disminuir en el futuro.
Esto se debe al descenso de la fecundidad.
Las perspectivas demográficas varían entre regiones, continentes o países.
Aunque la esperanza de vida vaya a seguir creciendo lenta pero sostenidamente llegando a alcanzar en 2300 los 106 años, en África va a seguir existiendo una diferencia de 11 años por debajo debido a la epidemia de VIH que asola el continente.
5. LA POBLACIÓN ESPAÑOLA En España ha habido sobre todo en los últimos años cambios importantes.
Evolución de la población AÑO 1900 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 1981 1991 2001 2010 Nº HABITANTES 18616630 19990909 21338551 23677095 26014278 28117873 30582936 33956047 37746260 38425679 40847371 47021031 La evolución de la población indica pocos cambios en el siglo pasado. El crecimiento de la población española es lento pero sostenido. Se observan grandes cambios en el presente siglo con crecimientos de población desconocidos por nuestras latitudes que se deben a que este país durante estos últimos años se ha convertido en receptor de emigraciones. Lo que ha contribuido a cambiar todos los datos demográficos.
10 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 5.1 Natalidad Los datos sobre natalidad han variado en función de distintas características de la población.
Número de nacimientos, España 1979-2001 Años 1970 1971 1972 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 Nacimientos 663667 672092 672405 672963 688711 669378 677456 656357 636892 601992 571018 553008 515706 485352 473281 456298 Años 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 Nacimientos 438750 426782 418919 408434 401425 395989 396747 385786 370148 363469 362626 369035 365193 380130 397632 406380 En 1974 se produce el máximo de nacimientos, a partir del cual se inicia un descenso que dura 22 años.
A lo largo del siglo XX, el proceso mundial muestra que después de la II Guerra Mundial, en la década de los 50, se produce lo que se ha venido a llamar el “baby-boom”, que es un fuerte incremento de la natalidad como respuesta a la recuperación de los países y la necesidad de mano de obra. En España se produjo un incremento de la natalidad con sus propias peculiaridades. En primer lugar España no participó en la Guerra Mundial pero entre 1936 y 1939 tuvo una Guerra Civil, en segundo lugar la explosión de la natalidad tarda en el tiempo más que en los otros países, ya que no es hasta 1965 cuando se produce en España el “babyboom”.
El efecto de la guerra civil tiene también otras connotaciones. Descenso de natalidad hasta 1936. En 1955 se inicia un incremento que culmina en 1964, que desciende en los años siguientes para recuperarse en 1974.
El nivel de reemplazo de una población se ha estimado en 2,1 hijos por mujer, en España, se llegó a 1,3 lo que significa que no se llegaba al nivel de reemplazo, actualmente es de 1,38 hijos por mujer (muy lejos del nivel de reemplazo).
Los datos más recientes de nacimientos en términos absolutos muestran un suave ascenso, atribuible principalmente a la población que ha venido de otros países y que aportan sus propias 11 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población pautas de natalidad.
Nacimientos. Los datos más recientes 2002 418846 2006 482957 2003 441881 2007 492527 2004 454591 2008 518967 2005 466371 2009 493717 5.2. Mortalidad Es una variable demográfica que ha dejado de ser indicador válido para los análisis de desarrollo económico o desarrollo humano de un país. Tiene validad en cuando mide el crecimiento natural de la población. Actualmente el dato de esperanza de vida es más indicativo que el de mortalidad.
En nuestro país, la mortalidad, ha descendido en los últimos años de manera creciente.
Especialmente sensible es el indicador de mortalidad infantil y se puede decir que se han alcanzado los mínimos, con la tasa de 3,2% para el año 2009.
Evolución de la mortalidad AÑO DEFUNCIONES 1977 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2009 294324 289344 312532 333142 346227 360391 387355 384933 Mortalidad TASA BRUTA 8,33 7,68 8,11 8,54 8,75 8,88 8,87 8,34 La mortalidad durantes estos años no experimenta grandes cambios, simplemente ligeras oscilaciones.
El hecho de constituir una población envejecida hace que las tasas de mortalidad sean superiores a las de aquellos países en los que la natalidad es alta.
Comparándolo con los datos des resto de países: algunos países con tasas de mortalidad mucho más bajas que las españolas, deben este fenómeno a las altas tasas de3 natalidad unidas a un gran descenso de la mortalidad infantil.
Algunos países africanos tienen unas tasas de mortalidad muy elevada. Estas tasas cuando se compaginan con las tasas de mortalidad infantil es cuando nos están dando una mayor aproximación a la esperanza de vida, que se ha convertido en uno de los indicadores de desarrollo humano más significativo, según las tablas estadísticas del PNUD. La mayoría de los países del mundo ha iniciado la transición demográfica haciendo descender sus tasas de mortalidad por debajo del 10% (EEUU mortalidad similar a España – 8%).
Si miramos las tasas de mortalidad infantil es cuando podemos determinar que el país tiene un desarrollo humano mayor o menor. Cuando las dos tasas, mortalidad infantil y mortalidad, son 12 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población altas nos enfrentamos a las países menos adelantados y con dificultades para avanzar (Angola, Sierra Leona).
5.3. Nupcialidad Es otro indicador demográfico que ha visto rebajada su categoría. Para tener hijos nunca ha sido necesario casarse pero dependiendo de las imposiciones culturales y religiosas y de las modas, la nupcialidad constituía un indicador de la potencial procreación de un país. Todavía en 1980 se podía constatar que la mayoría de los hijos se daban dentro de las parejas legal y religiosamente constituidas. En 2008 el 30% de los hijos en dicho año en nuestro país no se dan dentro del matrimonio (cifra importante).
Nupcialidad Parejas de distinto sexo AÑO MATRIMONIOS 1980 1985 1990 1995 2000 2005 2009 220674 199658 220533 200668 216451 208146 174062 TASA BRUTA % 5,88 5,19 5,66 5,1 5,38 4,8 3,82 Descenso que se percibe en los datos sobre nupcialidad en los últimos años. De 1980 a 1985 hay un ligero descenso de los matrimonios en términos relativos, posteriormente parece haber una pequeña recuperación. En términos absolutos el año que hay menos matrimonios es 1985.
En 2005 se casan además 914 parejas de hombres y 355 parejas de mujeres después de la aprobación de la Ley 13/2005, de 1 de julio, por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio.
5.4. Migraciones Los españoles en los últimos años se han empezado a mover más que en etapas anteriores. La etapa de mayor movimiento fue la de las migraciones de los años 60 (emigrantes económicos).
Posteriormente se asentó la población debido al desarrollo económico.
Hoy sin embargo, en Europa somos comunitarios y se empieza a notar las cifras.
En los años transcurridos desde 2005 los españoles se han desplazado de forma creciente por todo el mundo. El paro, a partir de la actual crisis económica, ha alcanzado cifras muy elevadas y este suele ser un indicador de emigración.
El trasvase del campo a la ciudad (inmigrantes interiores) fue muy importante también en los años 60. Actualmente la capacidad de movilidad a través de los distintos tipos de transporte, permite vivir en un lugar y trabajar en otro por lo que las estadísticas no son ya tan significativas.
El principal movimiento sin embargo ha sido la emigración que ha llegado a España, que ha recibido alrededor de 5 millones de personas. Existe en toda Europa mediterránea una presión 13 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población de población del continente africano que desea cambiar el subdesarrollo por otro tipo de vida.
Los datos mas recientes indican que se ha producido una intensa entrada durante los últimos años y España se ha situado en el mismo o superior nivel que el de los países europeos de su entorno. Hoy (s/datos 2009) el porcentaje de extranjeros con relación a los autóctonos es del 11,4%.
La población residente en España ha alcanzado los 47 millones de habitantes según el Padrón continuo de habitantes y los extranjeros con permisos de residencia son los siguientes: Extranjeros AÑO 1981 1985 1990 1994 2000 2005 2006 2007 2008 2009 2010 Nº RESIDENTES 198042 241971 407647 461364 895720 2738932 3021808 3979014 4473499 4791232 5747231 Nº NUEVAS ENTRADAS 9401 20103 33966 34123 94391 719284 840844 958266 692228 317733 - Hay un crecimiento constante a partir de 1985, sin embargo a partir del 2000 las cifras anuales inician una escalada de cifras muy elevado y a partir de 2005 se puede comprobar que es el punto álgido sumando un total de 3 millones de personas, es decir en los últimos 5 años de los que se tienen datos ha llegado el 50% de la población extranjera que reside en nuestro país, la crisis ha frenado la llegada de nuevas personas.
6. FUENTES DE DATOS Desde muy antiguo se recogen datos de población con distintos objetivos. Los orígenes se suelen situar en la necesidad de hacer recuentos con finalidades contributivas.
El Censo de Floridablanca que se realiza en 1786, era uno de los censos mejor elaborados y más completos del mundo, para la época. En 1865 se crea una Dirección General de Estadística. En 1920 se establece la periodicidad de 10 años para realizar los censos y se decide que la fecha en la que debe cerrarse sea el 31 de diciembre.
Actualmente el Instituto Nacional de Estadística creado en 1945 es el encargado de llevar a cabo las recogidas de datos. Por causa de la frecuente movilidad de las personas en fechas de finales de año, se estableció en 1985, que la fecha de verificaciones fuese el 1 de abril.
Actualmente existen varias recogidas de documentación que permiten realizar series temporales por su periodicidad y que suponen una información necesaria para todos aquellos que quieran 14 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población dedicarse al estudio de la población.
6.1. Censo Censos no oficiales: 1594, 1768-1769, 1787, 1797.
Censos oficiales: 1857, 1860, 1877, 1887, 1897, 1900, 1910, 1920 y así hasta 1981 momento en que cambia la fecha de recogida de los datos, que pasa a fecha de 1 de abril y que con anterioridad era a 31 de diciembre de los años terminados en 0.
Objetivos del Censo de 2001 Recuento de la población Mediante el Censo de Población se determina el número de habitantes del Estado, de las comunidades autónomas, de las provincias y de los municipios, así como de las entidades y núcleos de población. El apoyo censal en el Padrón municipal de habitantes permitirá mejorar la precisión de las cifras de población censales.
Objetivos: 1.
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Conocimiento de la estructura de la población.
Impulsar la implantación del nuevo modelo de gestión padronal Servir de base para estudios demográficos.
Servir de base para loa elaboración de estadísticas por muestreo.
Atender a las necesidades de información para áreas geográficas pequeñas.
Recuento de las viviendas, de los edificios y de los locales.
Conocimiento de las características de las viviendas y edificios.
Actualización y normalización de los instrumentos de infraestructura estadística.
Atender las necesidades estadísticas de carácter internacional.
6.2. Nomenclátor El territorio nacional se encuentra divido administrativamente en comunidades autónomas, provincias, municipios y otras entidades locales de ámbito territorial inferior al municipal, cuya delimitación, denominación, organización y competencias se describen y regulan con detalle en la legislación vigente en materia de régimen local. Desde un punto de vista estadístico, esta división es insuficiente para conocer de qué forma se asienta la población en los municipios, debiendo descender a una subdivisión de los mismos, que no posee carácter oficial, pero sí gran tradición: las entidades colectivas y singulares de población, así como los núcleos y diseminados de estas últimas.
Entidad singular de población: cualquier área habitable del término municipal.
Como unidad intermedia entre la entidad singular de población y el municipio existen, en algunas regiones, agrupaciones de entidades singulares (parroquias, hermandades, concejos, diputaciones…), que conforman una entidad colectiva de población con personalidad propia y un origen marcadamente histórico.
Los conceptos de entidad singular y colectiva de población no deben ser confundidos con el de Entidad local de ámbito territorial inferior al municipio, definido por la Ley 7/1985, de 2 de abril, Reguladora de las Bases del Régimen Local como unidad para la gestión, administración 15 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población descentralizada y representación política dentro del municipio.
Núcleo de población: conjunto de al menos diez edificaciones, que están formando calles, plazas y otras vías urbanas. Por excepción, el número de edificaciones podrá ser inferior a 10, siempre que la población que habitas las mismas supere los 50 habitantes.
El censo de 2011 España se plantea una nueva experiencia con relación al censo decenal de población, aunque con la misma filosofía del censo anterior, sin embargo no se va a utilizar la misma metodología de recuento. Será mediante: el fichero precensal (FPC), un Censo de Edificios exhaustivo una encuesta por muestreo, para conocer las características de las personas y las viviendas para lo que se define la muestra en 3 millones de viviendas (11,9% de las viviendas existentes, 12,3% de la población).
Los resultados no estarán disponibles hasta 2013 aprox.
La recogida de datos se realiza a través del Padrón continuo.
6.3. Padrón continuo El Padrón Municipal es el registro administrativo donde constan los vecinos del municipio. Sus datos constituyen prueba de residencia en el municipio y del domicilio habitual en el mismo.
Al Ayuntamiento le corresponde su formación, mantenimiento, revisión y custodia, de acuerdo con las normas aprobadas conjuntamente con el Ministerio de Economía y Hacienda y el Ministerio para las Administraciones Públicas a propuesta del Consejo de Empadronamiento, obteniéndose la Revisión del Padrón municipal con referencia al 1 de enero de cada año.
La Ley establece que los Ayuntamientos deben remitir, por medios informáticos o telemáticos, las variaciones mensuales que se vayan produciendo en los datos de sus Padrones municipales al INE para que éste, realice las comprobaciones oportunas en aras a subsanar posibles errores y duplicidades.
Efectuadas dichas comprobaciones, el INE obtiene una cifra de población para cada municipio, que utiliza para contrastar con los resultados numéricos de la revisión anual enviados por los Ayuntamientos, cuando no se llega a alcanzar un acuerdo, somete al Consejo de Empadronamiento para su informe, las discrepancias con la cifra de población aprobada por los Ayuntamientos.
En Consejo de Empadronamiento informa sobre las discrepancias entre los Ayuntamientos y el INE, así como sobre la propuesta de cifras oficiales de población de los municipios españoles que eleva al Gobiernos la Presidenta del INE para su aprobación mediante Real Decreto.
La Ley 7/1985, Reguladora de las Bases del Régimen Local, contemplaba que cada cinco años, en los años terminados en uno y en seis, los Ayuntamientos debían llevar a cabo una Renovación Padronal, mediante la elaboración ex-novo de su padrones, para lo que efectuaban recorridos en campo, distribuyendo las hojas padronales en todas la viviendas y recogiéndolas una vez cumplimentadas por las familias. Con la entrada en vigor de la Ley 4/1996 se estableció un nuevo sistema de gestión padronal mediante el cual quedaron suprimidas las 16 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Renovaciones Padronales siendo la de 1996 la última en realizarse. La primera Revisión del Padrón de acuerdo al nuevo sistema de gestión fue con referencia al uno de enero de 1998.
Toda persona que resida en España está obligada a inscribirse en la Padrón del Municipio que resida habitualmente. Quien viva en varios municipios deberá inscribirse únicamente en el que habite durante más tiempo al año.
La inscripción en el Padrón Municipal contendrá como obligatorios sólo los siguientes datos de cada vecino: nombre y apellidos, sexo, domicilio habitual, nacionalidad, lugar y fecha de nacimiento, número DNI o documento que lo sustituya si se trata de extranjeros.
6.4. Movimiento Natural de Población El primer Movimiento Natural de Población (MNP) se elabora para los datos recogidos desde 1861 hasta 1870. Actualmente es una publicación anual que recoge datos sobre los hechos demográficos.
Objetivo: proporcionar información sobre nacimientos, matrimonios, partos, muertes fetales tardías y defunciones ocurridos en el territorio español.
Variables estudiadas: nacimientos, matrimonios, partos, muertes fetales tardías y defunciones por sexo y lugar de inscripción (resultados provisionales) y lugar de residencia (resultados definitivos).
Además la variables se clasifican por: Nacimientos: edad de los padres, tiempo de gestación, peso del nacido, orden del nacimiento, profesión de la madre, profesión del padre, nacionalidad de los padres.
Partos: edad de los padres, multiplicidad, maturidad, normalidad, residencia de la madre, vitalidad, asistencia sanitaria.
Muertes fetales tardías: edad de los padres, tiempo de gestación, peso del nacido, orden del nacimiento, profesión de la madre, profesión del padre, nacionalidad de los padres.
Defunciones: edad, estado civil, profesión, lugar de fallecimiento.
Matrimonios: edad de los cónyuges, estado civil anterior, profesión, forma de celebración, nacionalidad de los cónyuges.
6.5. Otras fuentes de información El INE desde hace años es responsable además de las estadísticas oficiales de lleva a cabo macro encuestas con las que contrastar los datos elaborados por otros procedimientos. Estas encuestan tienen unas muestras muy elevadas y suelen formar parte de programas europeos o internacionales y proporcionan una información muy valiosa para la investigación social y 17 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población económica (Ejs: Encuesta socio demográfica, Encuesta de Fecundidad, Encuesta de Empleo del Tiempo, Encuesta de Población Activa, Encuestas de Servicios, de Comercio, de Turismo…).
Los distintos Ministerios elaboran habitualmente estadísticas de su competencia como el Anuario Estadístico de Inmigración (Ministerio de Trabajo e Inmigración desde 1996). Se trata de una recopilación de datos e indicadores estadísticos sobre la población extranjera residente en España.
Otro ejemplo, el Imserso, desde el 2000 elabora unos informes en los que se recoge la situación de las personas mayores con datos estadísticos estatales y por comunidades autónomas en el que se recogen: indicadores demográficos, económicos, sociales, de salud y de servicios sociales.
De esta forma los organismos ofrecen información, se interrelacionan y se complementan al ofrecer la realidad social española a investigadores y usuarios, como medios de comunicación, empresas u otros.
TEMA II: EVOLUCIÓN Y CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN.
Para dominar las cuestiones poblacionales es necesario tener una perspectiva demográfica que permita relacionar la información básica con teorías acerca del funcionamiento demográfico del mundo. A medida que se tenga una perspectiva demográfica propia se podrá preguntar por la influencia que los cambios demográficos han tenido, permitiendo evaluar las consecuencias demográficas de determinados acontecimientos.
Existen dos grandes preguntas que han de ser contestadas antes de poder desarrollar una perspectiva propia: (1) ¿c1uáles son las causas del crecimiento o del cambio demográfico?; y (2) ¿cuáles son las consecuencias del crecimiento o del cambio demográfico? Doctrinas demográficas premodernas Las sociedades antiguas parecen haber tenido una única e intensa preocupación respecto de la población: daban un alto valor a la reproducción, como forma de reemplazo de las personas perdidas como consecuencia de la universalmente elevada mortalidad. De hecho la capacidad reproductiva era a menudo deificada. Hasta la época de la Grecia clásica no encontramos una doctrina demográfica claramente formulada. En Las leyes Platón insiste en que la estabilidad demográfica es esencial para alcanzar el estado de perfección humana deseado.
Platón es así el primer exponente de la doctrina de que, por lo que respecta a la población humana, la calidad es más importante que la cantidad. Su idea no era, sin embargo, universalmente compartida.
En el Imperio Romano los reinados de Julio y Augusto César estuvieron dominados por doctrinas claramente pronatalistas. Sin embargo en su etapa final se registró un descenso de la natalidad.
La Edad Media fue dominada por doctrinas esencialmente antinatalistas. Durante siglos los pensadores se limitaron a la idea de que se trataba de algo que Dios se encargaba de regular.
18 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Hacia el siglo XIII, y tras el redescubrimiento de los escritos de Aristóteles, nuevas ideas empezaron a oírse en Europa. Para Tomás de Aquino contraer matrimonio y crear una familia en nada era inferior al celibato. Hacia el siglo XVII, con el auge del mercantilismo el crecimiento de la población empezó a ser considerado esencial para lograr el aumento de las rentas públicas.
A la altura del siglo XVIII la doctrina pronatalista de los mercantilistas no parecía haber tenido éxito en fomentar un crecimiento demográfico rápido mientras que, en cambio, había pasado a ser asociada a la generación de niveles crecientes de pobreza. La reacción contra el pensamiento mercantilista cristaliza en la filosofía fisiocrática que, en esencia, sostenía que la tierra, y no las personas, constituye la verdadera fuente de riqueza de una nación.
Es a finales del siglo XVIII, con el pleno predominio del pensamiento fisiocrático, cuando entra en escena Thomas Robert Malthus con su teoría de la población.
La perspectiva malthusiana La teoría de Malthus ha sido la más influyente de cuantas obras han tratado de poner en relación el crecimiento demográfico con sus consecuencias sociales. Fue el primero en trazar, de forma sistemática, una explicación que ponía en relación las consecuencias del crecimiento con sus causas.
Causas del crecimiento demográfico Malthus creía que los seres humanos tenían un poderoso “instinto” por reproducirse.
Más aun, si no existiesen frenos al crecimiento de la población, los seres humanos se multiplicarían hasta alcanzar cifras incalculables.
Según Malthus, el freno último del crecimiento es la falta de alimentos. La base de su argumentación es que las poblaciones tienden a crecer más deprisa que sus recursos alimenticios, y la falta de estos acaba por detener el aumento de la población.
Malthus era consciente de que el hambre rara vez opera directamente como factor de mortalidad siendo otros los factores que lo provocan. A esos factores los denominaba Malthus frenos positivos, es decir, fundamentalmente aquellas medidas “tanto de orden moral como físico que tienden a debilitar y destruir prematuramente la constitución humana”. Existen también frenos preventivos, es decir, limitaciones de los nacimientos. Para Malthus el único medio aceptable de impedir un nacimiento es el ejercicio de la contención moral, cualquier otro medio lo considera práctica viciosa que rebaja la dignidad de la naturaleza humana.
Como teoría científica, la perspectiva malthusiana, deja mucho que desear, pues continuamente mezcla razonamientos de orden científico con otros de orden moral. Sin embargo aporta importantes conclusiones acerca de las consecuencias del crecimiento demográfico.
Consecuencias del crecimiento demográfico Malthus creía que la pobreza es una consecuencia natural del crecimiento demográfico.
19 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Esto no es sino la conclusión lógica de sus argumentos básicos: (1) los seres humanos tienen un impulso natural de reproducción (2) el incremento en la producción de alimentos no puede seguir el paso al crecimiento demográfico. Creía que la “superpoblación” termina por forzar una bajada de los salarios hasta un punto que no permite a la gente casarse y tener familia. Con un nivel salarial tan bajo, con un excedente de mano de obra y con individuos dispuestos a trabajar más, simplemente por un salario de mera subsistencia, los propietarios de tierra pueden decidir contratar más mano de obra y poner más superficie en cultivo, aumentando así los medios de subsistencia. Malthus creía que este ciclo formaba parte de una ley demográfica natural.
Malthus consideraba que la mayoría de sus congéneres eran demasiado “inertes, perezosos y enemigos del trabajo”. Responsabilizaba a los propios pobres por su situación de pobreza. Sólo hay una forma, improbable, de conseguir evitar esta lamentable situación.
Cómo evitar las consecuencias Malthus sostenía que “el esfuerzo por evitar el sufrimiento, más que la búsqueda del placer, constituye el gran estímulo para actuar en la vida”. Malthus pensaba que la persona racional, sería capaz de percibir por adelantado el sufrimiento que le podría causar no poder alimentar a sus hijos o vivir endeudado; en consecuencia, pospondría el matrimonio o tener relaciones sexuales hasta estar seguro de poder evitar ese sufrimiento. Malthus creía que estos valores estaban en la clase media pero era consciente de que estos valores no podían ser compartidos por todo el mundo. Ahora bien, con que la mayoría lo hiciera se reduciría considerablemente la pobreza.
Para Malthus el éxito material es consecuencia de la capacidad humana de planear racionalmente, es decir, de anticipar las consecuencias futuras del comportamiento actual.
Predicó con el ejemplo porque se casó a los 39 años y tuvo tres hijos.
La perspectiva marxista Karl Marx y Friedrich Engels consideraron la perspectiva malthusiana como un ultraje a la humanidad. Su perspectiva demográfica nació así como reacción contra Malthus.
Causas del crecimiento demográfico Ni Marx ni Engels abordaron nunca, directamente, la cuestión de por qué, y cómo, crecen las poblaciones. Se mostraban sin embargo escépticos respecto de las leyes naturales de la población formuladas por Malthus, optando en cambio por percibir la actividad humana como producto de un entorno económico y social determinado. La perspectiva marxista básica es que cada sociedad, en cada momento histórico, tiene su propia ley de la población que determina las consecuencias del crecimiento demográfico. Para el capitalismo esas consecuencias son sobrepoblación y pobreza; en una sociedad socialista, en cambio, el crecimiento poblacional es absorbido inmediatamente por la economía, sin efecto secundario.
Consecuencias del crecimiento demográfico Marx y Engels rechazaban de plano la idea de que los pobres tienen la culpa de su 20 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población pobreza. Pensaban que la pobreza es resultado de la mala organización de la sociedad, especialmente de la sociedad capitalista. Pensaban que la consecuencia normal del crecimiento demográfico debería ser un aumento significativo de la producción. Después de todo, todo obrero produce, obviamente, más de lo que precisa para su subsistencia; si no fuera así no podría sobrevivir toda la población dependiente. En una sociedad bien organizada, un mayor número de individuos debería suponer más riqueza, no más pobreza. Marx y Engels discrepaban especialmente de la idea malthusiana de que los recursos no pueden crecer tan rápidamente como la población. No veían razón alguna que permitiera sospechar que la ciencia y la tecnología no podrían aumentar las disponibilidades de alimentos y de otros recursos con la misma rapidez con que la población creciese.
No solo pensaba Marx y Engels que en general la pobreza no es el resultado final del crecimiento demográfico, sino que específicamente sostenían que incluso en la Inglaterra de su tiempo había riqueza suficiente para eliminar la pobreza. Por otro lado, Marx sostenía que el funcionamiento del capitalismos se basa en utilizar el trabajo de la clase obrera para obtener beneficios con los que adquirir maquinas tendentes a reducir la mano de obra necesaria, lo cual conduce a la creación de desempleo y pobreza. Según Marx los pobres son pobres no por haber desbordado los recursos alimenticios sino únicamente porque los capitalistas les despojaron primero de parte de sus salarios y después hasta de su mismo trabajo, sustituyéndoles por máquinas.
A medida que ambas perspectivas fueron recibiendo atención en otros lugares y en otras épocas además de en la Inglaterra decimonónica se produjeron revisiones de las mismas.
Malthus revisado Las revisiones del pensamiento de Malthus son etiquetadas generalmente como neomalthusianas. Son neomalthusianos quienes aceptando las consecuencias del crecimiento demográfico de Malthus disienten de él respecto de lo que debe hacerse para evitar nacimientos.
Quizá, el neomalthusiano contemporáneo más conocido es Paul Ehrlich, el cual aboga por el uso de la prácticamente todos los medios de control de la natalidad disponibles para frenar el crecimiento demográfico, pues, de no hacerse nada, vaticina la aparición, con carácter catastrófico, del hambre, la guerra u otra calamidad.
Trece años después de la publicación de su ensayo, Malthus pudo concluir con certeza que la población inglesa estaba creciendo tras realizarse un censo de población en 1801 y otro en 1811 con el que poder comparar.
Los neomalthusianos tampoco están de acuerdo en que el resultado del crecimiento demográfico está causado sólo por la pobreza, sino que se debe también a un desastre generalizado.
Marx revisado 21 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Los países marxistas han tenido dificultades con la perspectiva demográfica elaborada originalmente por Marx y Engels. Para Marx el principio malthusiano operaba únicamente bajo el capitalismo: en un sistema socialista puro no habría problema demográfico.
Desgraciadamente, no ofreció directrices para el periodo de transición.
Pese a la escasa guía aportada por Marx y Engels, su idea de que el crecimiento demográfico no constituye un problema ha sido sostenida a menudo en la ideología oficial.
Sin embargo, desde la década de 1960 la actitud marxista se ha hecho menos rígida.
Esto no debe sin embargo hacer pensar que los teóricos marxistas han reelaborado por completo su filosofía. En Pakistán, por ejemplo, donde el gobierno ha reconocido oficialmente la necesidad de frenar el crecimiento demográfico, se han producido críticas de sectores marxistas que siguen argumentando que la creciente pobreza de dicho país solo puede ser aliviada mediante una redistribución de la riqueza. Pero se ha producido un cambio sutil: ya no se afirma que el mantenimiento del crecimiento demográfico no origina consecuencias desastrosas. En vez de eso, muchos marxistas indican ahora que sólo tras una revolución socialista y tras la reorganización de la sociedad la gente se sentirá motivada a disminuir la tasa de natalidad. El marxismo viene siendo revisado a la luz de la nueva evidencia científica acerca del comportamiento humano, de forma similar a como el pensamiento malthusiano ha sido revisado.
El debate sobre el crecimiento demográfico, iniciado por Malthus y alimentado por Marx, dio lugar a una serie de reformulaciones a lo largo de este siglo. Vemos tres personas que tuvieron un papel importante en las mismas: John Stuart Mill, Ludwing Brentano y Emile Durkheim.
Otras teorías clásicas de la población Mill John Stuart Mill, filósofo y economista inglés, tenía mayor base científica que Malthus y menos sus ideas políticas eran menos radicales que las de Marx y Engels. Mill pensaba que, aunque el carácter de una persona es formado por las circunstancias, la voluntad del individuo puede influir mucho en la modelación de las circunstancias y en la modificación de futuros hábitos.
La tesis básica de Mill era que el nivel de vida constituye el principal factor determinante del nivel de fecundidad. La creencia de que la gente puede y debe ser libre de perseguir sus propias metas vitales le llevó a rechazar la idea de que la pobreza es inevitable o de que es creación de la sociedad capitalista.
Uno de los comentarios más famosos de Mill, en efecto, es que “la cicatería de la naturaleza, y no la injusticia de la sociedad, es la causa de las penalidades asociadas a la sobrepoblación”. En el supuesto de que la población llegase alguna vez a superar las disponibilidades alimenticias Mill consideraba que podía llegarse a una situación temporal como posible solución: importar alimentos o exportar personas.
22 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Para Mill el estado ideal es aquél en el que todos los miembros de una sociedad están en una situación económica confortable. Alcanzando ese punto pensaba que la población debía estabilizarse y progresar cultural, moral y socialmente, en vez de intentar continuamente mejorar económicamente. Para llegar a eso es necesaria una dramática mejora en las condiciones de vida de los pobres. Según Mill esta fue la situación en Francia tras la revolución.
Mill, como Marx, era un ardiente defensor de la igualdad de derechos para ambos sexos.
Creía que si se permitiera a las mujeres manifestar su opinión de tener hijos, se produciría un descenso en la tasa de natalidad. Por otro lado, Mill pensaba que la creación de un sistema de educación nacional para los niños pobres les proporcionaría el “sentido común” de evitar tener demasiados hijos.
Brentano Ludwig Brentano era un economista alemán muy crítico con Malthus porque, en línea con Mill, pensaba que no se puede esperar que los pobres reduzcan su fecundidad sin tener alguna motivación para hacerlo. Para Brentano, la prosperidad es la causa del descenso de la tasa de natalidad. Tener hijos supone sacrificarse con los embarazos, mayores esfuerzos económicos y en definitiva renunciar a otros placeres. La limitación del número de hijos permite, además, maximizar el bienestar de cada niño.
Durkheim Émile Durkheim, sociólogo francés, hizo de las consecuencias del crecimiento poblacional el fundamento de toda una teoría social. Durkheim señaló que “la división del trabajo varía en relación directa con el volumen y densidad de las sociedad y si, en el curso del desarrollo social, progresa de forma continuada es porque las sociedades se hacen de forma regular más densas y más voluminosas”. Para Durkheim el crecimiento demográfico conduce a una mayor especialización social porque la lucha por la existencia se agudiza cuando aumenta el número de individuos.
Las sociedades tienen mayor nivel de especialización que la sociedad primitiva por el volumen y la densidad de la población.
La recogida de datos y la elaboración de estudios demográficos cada vez más cuantitativos han dado lugar a un fenómeno denominado transición demográfica que atrajo la atención de los demógrafos.
La teoría de la transición demográfica La teoría de la transición demográfica, que ha dominado el pensamiento demográfico de estos años, empezó en realidad siendo únicamente una descripción de los cambios demográficos acaecidos a lo largo del tiempo en los países desarrollados. Su primer autor fue Warren Thompson y describía la transición desde una situación de alta natalidad y alta mortalidad a otra caracterizada por bajas tasas de natalidad y mortalidad: Países del grupo A (Europa nórdica y occidental y EEUU) desde finales XIX hasta 1927 han 23 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población pasado de tener tasas de incremento natural muy elevadas a tenerlas muy bajas, y en breve se harán estacionarios y empezarán a decrecer.
Países del grupo B (Italia, España y los pueblos “eslavos” de Europa central): descenso tanto en la tasa de natalidad como en la de mortalidad, pero es probable que la tasa de mortalidad siga descendiendo aún durante algún tiempo tan rápidamente, o más rápidamente incluso que la tasa de natalidad.
TEMA III: LA CONSTRUCCIÓN DEL DISCURSO TEÓRICO SOBRE ESTUDIO DE LA POBLACIÓN.
Durante decenios hablar de población suponía situarse sobre un paradigma en cuyos extremos se encontraba Malthus por un lado y Marx en el otro. Marx representaba el optimismo ciego de la voluntad ideológica (recursos ilimitados) y Malthus (recursos ilimitados) los intereses del viejo orden.
El predominio de uno u otro discurso se ha relacionado con factores históricos, pugnas políticas e intereses partidistas.
Hoy, cuando asistimos a un repunte de malthusianos bajo la cobertura del ecologismo, conviene poner en evidencia el sectarismo de una confrontación que ha impedido un debate sereno de la relación entre población y recursos.
Teoría y discurso en Malthus La teoría malthusiana nos dice que la población crece más rápidamente que la producción de alimentos y que para restringir el crecimiento de la población existen dos clases de frenos: positivos (guerra, peste y hambre) y preventivos (tasa de natalidad).
Godwin mostró la debilidad de estos argumentos y contraargumentó que en los países ricos los trabajadores se mantenían a un nivel superior al de subsistencia sin necesidad de frenos de ninguna clase. Malthus como respuesta a Godwin añade otro freno de tipo moral: el retraso en la edad de matrimonio y la continencia sexual hasta que éste se produzca.
Malthus fue un autor muy popular que distinguió los “pobres desvalidos” de los “pobres capaces de trabajar”, atribuyéndose a estos últimos la culpa de la ruina del país y por los que se pide el cambio del “Derecho de Pobres”.
Según Blaug, conforme avanza la idea de que el progreso técnico no tiene límites y que el control de la natalidad resulta efectivo, Malthus comienza a ser vituperado, hasta el punto de considerar que en 1920 su teoría estaba a punto de ser olvidada.
Sin embargo, Keynes en 1933, describe a Malthus como un “genio” por sus aportaciones teóricas a la política económica.
Una de las mayores críticas a Malthus fue la de Davis por la ambigüedad entre los discursos moral y científico, por no distinguir entre una proposición teórica y una proposición empírica, por su posición moralizante que le impedía predecir el descenso de la natalidad que sólo 50 años 24 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población después se iba a iniciar con fuerza.
Tanto Blaug como Davis criticaron negativamente la teoría de Malthus, lo cual influyó mucho en los estudios posteriores.
Prueba de ello podemos ver en los sociólogos y demógrafos españoles que apenas hacen referencias sobre Malthus en España.
Dentro del campo sociológico, la referencia más amplia es la de Giner que considera en primer lugar hay que tomar en serio a Malthus, ya que es de los primeros que elabora una teoría de una forma racional y no ideológica, aunque esto no sea tan evidente según las críticas recibidas. En segundo lugar, estima que si bien en principio pudo ser utilizado por sectores reaccionarios y conservadores, posteriormente un gran número de pensadores menos tamizados ideológicamente también se apoyaron en él. Por último se plantea que las cuestiones expuestas por Malthus siguen sin resolverse.
Los demógrafos partidarios de Malthus basan su defensa en que aporta que los procesos de población están influenciados por las estructuras económicas y el sistema social de valores.
La teoría marxista: levedad e interpretación Todos los autores que trabajan sobre población desde una orientación marxistas se apoyan en el capítulo XXIII de El Capital. Las conclusiones de dicho capítulo vienen a indicarnos que “el aumento en el precio del trabajo tiene unos límites que no sólo dejan intactos los fundamentos del sistema capitalista, sino que aseguran su reproducción en escala cada vez mayor”. Más que una teoría sobre población parece una mera respuesta a las propuestas sociolaborales de Malthus.
Marx no formula una teoría de la población en términos estrictos, sino que adopta en su trabajo posiciones de partida de diversos autores que sin duda integran a Malthus en sus planteamientos teóricos.
La reconciliación entre ambos autores presenta en cualquier caso un gran problema, en parte debido a que los puntos de vista de Marx se expresan como reacción contra Malthus, pero también porque Marx insiste en que cada modo de producción tienen sus leyes de población, negando la validez de cualquier teoría general en los procesos de población.
Como conclusión podemos decir que ninguno de los dos eminentes autores clásicos elaboran una auténtica teoría sobre población, pero ambos hacen aportaciones decisivas para el avance de la misma.
La aportación de Stuart Mill: nivel de vida Marx se confronta con J. Stuart Mill de forma muy distinta que con Malthus y otros a los que considera “rebaño de los apologistas económico-vulgares”.
La teoría de la población de Stuart Mill es bastante desconocida. Siente gran admiración por Malthus y su teoría.
25 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Mill declara que la productividad está relacionada con la población, que es necesaria la mejora general de la cultura intelectual y moral, o lo que es lo mismo, que es necesario el aumento del nivel habitual de confort para que el aumento de la productividad no tenga como consecuencia una población más numerosa pero no más feliz. Está de acuerdo con Malthus, en el sentido de que la población no debe crecer, pero no así en el objetivo de cómo no debe crecer, ya que según Mill de lo que se trata es de incrementar, si es posible, el confort global del conjunto de la población. Es decir Stuart Mill plantea en términos cualitativos lo que en Malthus y Marx era un puro referente cuantitativo.
Stuart Mill declaraba: “Yo era un demócrata, pero no tenía nada de socialista”, no obstante su posición suele emerger con fuerza cuando “desaparecen” las ideologías; su ambigua posición progresista es muy útil y poco comprometida. En la actualidad podríamos afirmar que estamos en un entreacto ideológico en el que claramente se aprovecha su pensamiento liberal como una especie de bisagra entre “progreso” y “libertad”.
El argumento de Stuart Mill sobre la necesidad de mantener estable el tamaño de la población no tiene cabida en los años 50 del siglo XX, fecha que coinciden con el baby-boom, especialmente en EEUU.
Queda claro que las más o menos antagónicas posiciones de Malthus y Marx, sin el punto de vista de Stuart Mill no fueron utilizadas como hipótesis y referentes demográficos de carácter científico porque no disponían de datos sobre variables que pudieran contrastar los términos del debate.
El debate actual sobre población El desarrollo marxista de la ley de la población en Marx ha tenido y tiene muchos seguidores sin existir realmente una teoría de la población. La multiplicidad de interpretaciones que se han producido al respecto, ha supuesto una confusión, al menos en lo que a población se refiere.
En realidad no parecen existir criterios unificados entre los propios demógrafos marxistas, quizás por carecer de un “corpus” demográfico de carácter científico sobre el que posicionarse.
Esto no evita que desde el marxismo-leninismo se siga calificando de anticientífico y reaccionario al malthusianismo, utilizando la descalificación ideológica porque el planteamiento es esencialmente político en vez de demográfico.
Los autores marxistas más recientes intentan desarrollar una teoría demográfica y abordan cuestiones que hace pocos años eran impensables. Resulta llamativo las posturas marxistas de autores de URSS, RDA y Cuba considerando que existe un techo ecológico que limita el crecimiento indefinido de la población.
En cambio, en España podemos observar cómo hasta muy recientemente Marx ha sido la guía para el discurso antimalthusiano.
En 1971 Lasuén y García Fernández comentaban que “desde la crítica implacable de que hizo blanco Marx a Malthus, el Socialismo ha sido siempre contrario a toda tendencia 26 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población antipoblacionista. Para los socialistas la divergencia entre población y alimentos ha sido, en todo momento, resultado de las contradicciones internas del sistema de producción capitalista.
En la actualidad los malthusianos más moderados parecen posicionarse favorablemente al argumento de que “las técnicas en continuo avance han postergado las predicciones de Malthus en cuanto a los alimentos, pero las capacidades de la biosfera para regenerar la creciente contaminación sí que parecen limitadas. El crecimiento cero de la población puede venir, pues, más por conceptos ecológicos que alimentarios”.
Leguina y Fernández Cordón consideran que “una cierta recuperación de la natalidad es un objetivo no solo socialmente deseable, sino también compatible con los deseos de los individuos y las familias”. Esto bajo dos principios intocables la “libertad individual” y la “igualdad entre varones y mujeres”.
En términos globales podemos plantear que Marx fue capaz de plantear que la existencia de la pobreza y del hambre es el fruto lógico de unas relaciones sociales de producción, de la existencia de opresores y oprimidos, pero no es capaz de ver que bajo la consigna “a cada cual según sus necesidades” se puede sobrepasar la capacidad productora de la tierra.
Los neomalthusianos, por su parte, propugnan el ejercicio del control de la natalidad sin tener en cuenta las condiciones socioeconómicas que regulan la existencia o no de los controles preventivos.
De lo dicho se pueden deducir dos vías de pensamiento hasta ahora impensables en sectores progresistas. La primera es la posición ecológica, que asegura que el mundo tiene límites y que hay que parar el crecimiento tanto de la población como de la producción cuando esta deteriora el medio ambiente. La segunda vía es la que procede del cambio experimentado por el discurso marxista-progresista de negación del establecimiento de “políticas demográficas”, cambio que tiene sus connotaciones de reivindicación del control de natalidad. La vía dominante en este momento parece dar la razón a Malthus y Stuart Mill, es decir, que el mundo tiene unos límites y es necesario intervenir en la planificación de la población.
TEMA 3: LA TEORÍA DE LA TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA.
Arango, J., 1980, "La teoría de la transición demográfica y la experiencia histórica". Revista Española de Investigaciones Sociológicas (REIS), nº 10, pp. 169-198.
La teoría de la transición demográfica es para los demógrafos de importancia central, es el cuerpo teórico mas importante de la demografía pero no está exenta de lagunas teóricas y empíricas que necesitan ser subsanadas, y ese es el nuevo bloque de actuaciones, especialmente en el campo empírico, es de capital importancia para explicar uno de los fenómenos más trascendentales del mundo contemporáneo, y de vital importancia para la predicción del desenlace de un asunto, el de la popularmente llamada «revolución demográfica», otra razón es cuidar los pocos conjuntos axiomáticos sobre los que se asienta la demografía, —a diferencia de su instrumental analítico— no sólo es escaso y deficientemente integrado,sino también epistemológicamente dudoso. En efecto, ni las teorías de filiación malthusiana, ni la teoría de la 27 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población transición demográfica, ni las llamadas «leyes» de las migraciones están por encima de toda sospecha, por alto que sea su valor heurístico. Dejemos para otra ocasión las «leyes» de las migraciones, que si por algo se caracterizan es por su alegalidad, pese a que tiendan a producirse con las características y regularidades que tan sagazmente describiera Ravenstein.
No está muy claro que la teoría de la transición demografica sea una teoría, al menos tal como suele entenderse este término en las ciencias naturales y en las más aventajadas de las que les siguen.
Tras cuidadoso examen, «la División de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas estimó que «tal como está, la teoría es una interpretación de momentos decisivos de cambio en la evolución demográfica, más que un sistema de relaciones lógicamente coherentes y explícitas que proporcionen una base para deducciones pertinentes y predicciones de desarrollos futuros», concluyendo con el eufemismo de que «como teoría es insatisfactoria», en lo que sale bastante bien parada en comparaciones interdisciplinares; en otras palabras, que probablemente sirve para comprender el mundo un poco más que muchos sofisticados modelos de alto standing teórico. Baste decir en ese caso que si es una teoría es una muy sui generis, de condición dudosa, basada en una generalización empírica. Más bien, lo que se denomina con ese nombre es una descripción sintética de aparentes regularidades observadas en el pasado, que sugiere algunas relaciones entre la evolución de la población y el crecimiento económico. Por estar construida sobre la base de estadios o fases, la tal teoría es también una tipología que permite clasificar a los países según el estadio en que se encuentren.
Pero tampoco es ése el objeto de estas líneas. Lo que interesa aquí es examinar si esa generalización histórica sobre la que la supuesta teoría reposa —o en la que en realidad consiste— es correcta; es decir, si la versión de la evolución demográfica pasada que la teoría da por buena corresponde a los conocimientos que de ese pasado tenemos. Lo que, en principio, es al menos materia de duda, puesto que esa generalización procede del nivel de conocimientos existente en los años treinta o, todo lo más, en 1945, cuando se produjeron las formulaciones más conocidas de la teoría de la transición demográfica.
Muchos han sido los estudios empíricos publicados en el último cuarto de siglo que han ampliado la base de sustentación de nuestra gran generalización, aportando diversidad y experiencias discordantes con lo que presumían, sobre apoyatura empírica insuficiente, las versiones tradicionales de la teoría. La mayor parte de esas investigaciones son tributarias del naciente campo de la Demografía Histórica, en especial del potencial heurístico y sistematizador, respectivamente, de dos fundamentales innovaciones metodológicas: de una parte, y en primer lugar, del llamado método de «reconstrucción de familias», de otra, de los sistemas de medición y cuantificación de fecundidad general, fecundidad dentro del matrimonio, ilegitimidad y nupcialidad, y del enorme esfuerzo de investigación cooperativa en la experiencia de un considerable número de países, desarrollados por la Universidad de Princeton.
Quizá no esté de más decir que los índices usados en las investigaciones de Princeton —índices de fecundidad general y matrimonial, legítima e ilegítima— expresan la relación que existe entre la fecundidad de una población dada y la que esa misma población hubiera alcanzado de tener en cada grupo de edad las tasas reproductivas de las mujeres casadas de la secta de los Hutteritas, las máximas jamás registradas en un grupo humano. Este procedimiento ofrece la ventaja de incluir en los índices un cierto grado implícito 28 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población de estandarización por edades de la fecundidad y una expresión, también implícita, de la distancia a la que las pautas del grupo observado se encuentran de un máximo real observado en un grupo humano. Los Hutteritas son una secta religiosa de unos 15.000 miembros, establecida en un conjunto de colonias cerradas en los Estados Unidos, y que se reproducen a un ritmo rapidísimo, superior al 4 por 100 anual. Se trata de un grupo muy cerrado, con fuerte cohesión social y con un sistema de valores muy rígido, que sigue al pie de la letra el mandato bíblico de «creced y multiplicaos ». Los índices de Princeton también incluyen uno de nupcialidad, que expresa la proporción de mujeres en edades reproductivas —entre quince y cincuenta años— que están casadas.
El método de reconstrucción de familias permite indagar en facetas de la fecundidad y la nupcialidad del pasado que antes estaban vedadas al investigador, especialmente en poblaciones preindustriales; las investigaciones impulsadas desde Princeton sobre setecientas provincias o unidades administrativas de ámbito similar en toda Europa —facilitadas por los realistas índices utilizados— ofrecen un fresco comparativo de magnitud única para el estudio de las poblaciones de la época de la transición.
El considerable volumen de indagación en poblaciones locales o regionales —o en sectores específicos, sociales o étnicos, de poblaciones más amplias— llevado a cabo en el ámbito de la historia de la población, obliga a pesar que muchas de las supuestas regularidades históricas sobre las que reposaba la teoría de la transición demográfica no lo son tanto. Los nuevos cuadros que emergen de la investigación revelan una variedad de experiencias difícilmente compatible con el estado actual de la teoría, aunque la noción misma de transición aún se sostenga. A veces, aportaciones discordantes de este tipo son presentadas como críticas que invalidan la teoría —la refutan— por contradecir alguno de sus postulados. En realidad, es difícil decir con seguridad qué descubrimientos empíricos contradicen la teoría y cuáles no, por la sencilla razón de que no sabemos bien qué dice la teoría, aparte de su muy elemental esqueleto. Son tantas las versiones existentes que los nuevos hallazgos empíricos frecuentemente resultan incompatibles con algunas versiones y no con otras. Todo depende en buena parte de la versión de la teoría que adoptemos: si es una que alcanza un mínimo nivel de especificación y precisión, único modo de servir para algo, resultará fácilmente incompatible con la enorme variedad que un escrutinio del pasado no excesivamente predispuesto a la simplificación revela; si la versión escogida no supera el nivel de unas pocas proposiciones obvias y vagas, es posible que sea capaz de soportar con menos quebranto la prueba de la revisión. En todo caso, la imagen del pasado demográfico que hoy se ofrece ante nosotros —y que sin duda no es más que la punta visible del iceberg— es mucho más rica y compleja de lo que los generalizadores del pasado reciente pensaron.
Las fuentes más importantes de oscurecimiento de la unicidad de la experiencia histórica afecta a casi todos los órganos vitales de la teoría de la transición demográfica: entre otros, el nivel de la natalidad en las sociedades preindustriales o pretransicionales; la correspondencia entre grado de desarrollo económico y nivel de evolución de las principales variables demográficas en la escala de la transición o, lo que es lo mismo, 29 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población la intensidad de la asociación entre desarrollo económico y cronología del descenso de las tasas vitales; el supuesto monopolio causal de los factores económicos en la alteración de los niveles tradicionales de natalidad y mortalidad; la cronología del inicio de la transición y la combinación de factores responsable de los primeros estadios del crecimiento moderno de la población; la duración —e incluso, en algunos casos, la misma existencia— del característico desfase entre descenso de la mortalidad y descenso de la natalidad que predica la teoría; etc. En todas estas cuestiones cruciales aparecen en la experiencia histórica notables irregularidades respecto de lo que deberíamos esperar si la generalización sobre la que reposa la teoría describiera adecuadamente la realidad. Puede ocurrir que la teoría de la transición demográfica no sólo se muestre incapaz de prever el futuro —lo que es siempre muy difícil—, sino que ni siquiera sirva para predecir el pasado, lo que sería más grave.
Natalidad y nupcialidad en las poblaciones europeas de la era preindustrial Lo que sabemos hoy de las poblaciones preindustriales diverge considerablemente de la versión popularizada por la teoría de la transición demográfica.
La diferencia más importante se refiere al nivel de la natalidad, que, al menos en el ámbito de la Europa Occidental durante la llamada Edad Moderna, era mucho más bajo y variable de lo que se creía. No sólo estaba muy lejos del famoso «máximo biológico» —una construcción mental de dudosa relevancia demográfica—, sino también del máximo realmente observado en algún grupo humano: los citados Hutteritas.
Las diferencias existentes en los niveles de natalidad de unas regiones o países a otros eran a veces muy considerables, de hasta el 50%, es decir, tanta como la que suele separar las tasas de natalidad de un mismo país antes y después de la transición.
Buena parte de la explicación de este bajo nivel de natalidad estriba en una variable a la que la teoría de la transición demográfica no prestaba atención: la nupcialidad. Desde los trabajos de John Hajnal sabemos que en el Occidente europeo se practicaban durante la Edad Moderna —y gran parte de la Contemporánea— unas pautas de nupcialidad peculiares, a las que en el gremio se conoce como «European marriage pattern». El «modelo europeo de matrimonio» consistía en un matrimonio tardío —en torno a veinticinco años o más para las mujeres, que son las que demográficamente importan— y limitado a una parte de la población. El porcentaje de célibes entre los adultos superaba casi siempre di 10 por 100 y llegaba a alcanzar el 30 o más, aunque estaba parcialmente compensado por una alta frecuencia de segundas y posteriores nupcias. La postergación de la edad a la que se contraía matrimonio era tan general y considerable que obliga a pensar que las heroínas de los dramas de la época que se casaban casi en la pubertad no eran en absoluto representativas.
En la expresión de Hajnal, «europeo» significa en realidad «europeo occidental». Las pautas nupciales de la Europa Oriental —matrimonio temprano y casi universal — eran similares a las prevalentes en el resto del globo. Hajnal estableció la división entre las dos Europas trazando una línea imaginaria que iba de Leningrado a Trieste. Esta línea ha sido confirmada 30 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población plenamente por las investigaciones de Princeton. La nupcialidad de la Europa Occidental era en promedio la mitad de la máxima observada en algún grupo humano (la de Corea en 1931).
Estas prácticas nupciales, patrimonio exclusivo de Europa Occidental, han sido frecuentemente alabadas como manifestación de un comportamiento racional en materia reproductiva, orientado a reducir la presión de la población sobre los recursos disponibles. En efecto, el «modelo europeo de matrimonio » constituye la muestra más acabada de los «preventive checks» o frenos preventivos que Malthus recomendaba encarecidamente a fines del siglo XVIII.
Hay quien piensa que una de las raíces de la moderna superioridad económica de la Europa Occidental sobre el resto del mundo se encuentra en este cauto comportamiento matrimonial. Por lo que respecta a las consecuencias demográficas, puede calcularse que la disminución de la natalidad resultante de estas restricciones en el acceso al matrimonio puede llegar a ser de una tercera parte e incluso de la mitad. No carece de sentido, pues —como sugiere Coale—, contemplar esta revolución en las pautas de nupcialidad como una primera transición demográfica, de consecuencias casi tan importantes como la que habitualmente recibe ese nombre.
Paralelamente, las grandes diferencias regionales de natalidad que se encuentran en el pasado europeo no respondían únicamente a diferentes pautas de nupcialidad. Las diferencias en la fecundidad de las mujeres casadas eran también considerables. Una y otra cosa obligan a pensar que el control voluntario de los nacimientos no era la rara avis que hasta ahora se había pensado.
Algunos estudios realizados a través del método de reconstrucción de familias han confirmado sin lugar a dudas esta sospecha. Hace ya bastantes años, un famoso estudio de Louis Henry sobre las familias de1 patriciado de la ciudad de Ginebra puso de manifiesto la existencia de control deliberado del tamaño de la familia desde el siglo xvII. Otros estudios demostraron que esta conducta no era desconocida entre las aristocracias de Francia y Gran Bretaña durante el Antiguo Régimen .
Desde hace mucho tiempo se sabía que el descenso de la fecundidad se había iniciado en los grupos que ocupaban posiciones privilegiadas en la pirámide social. Otros estudios, sin embargo, han mostrado que el control directo de la fecundidad no era privativo de las clases altas. El tan conocido como ejemplar estudio de E. A. Wrigley sobre la parroquia de Colyton (Devonshire) revela que la edad al matrimonio estuvo sujeta a fuertes fluctuaciones a lo largo del período estudiado (1550-1830), pero también detecta variaciones notables en el nivel de la fecundidad matrimonial que tuvieron que ser causadas por prácticas voluntarias de control, especialmente a partir de la mortífera epidemia de 16451646. No hace falta decir que, si no atrasada, Colyton era en todo caso una parroquia rural y agrícola.
Lo que antecede no implica que el control de los nacimientos se practicase de forma regular y continua. Es posible que, como el caso de Colyton sugiere, se recurriese a él en épocas de especiales dificultades. Por ejemplo, Miohel Drake descubrió que en Noruega el control directo de los nacimientos 31 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población —al margen de las fortísimas restricciones a la nupcialidad, que eran moneda corriente— se practicaba sólo en años de crisis agrícolas. Lo que estos estudios demuestran es que algunas poblaciones preindustriales practicaban el control directo de la natalidad, pero no demuestran que éste fuera un uso general, como algunos tienden a inducir indebidamente.
De lo que no cabe duda, en todo caso —con considerable quebranto para la teoría de la transición demográfica—, es que la creencia de que, antes de la transición, la fecundidad era alta e incontrolada es incompatible con la variedad y complejidad de 'la experiencia demográfica de la Europa preindustrial.
Las inciertas causas de los inicios de la transición Una importante implicación de la variabilidad de la tasa de natalidad es la posibilidad de que pudiera elevarse, y no sólo descender, en el curso de la transición demográfica. El descubrimiento de fuertes diferencias en los niveles preindustriales de natalidad otorga acrecentada credibilidad a la posibilidad de que el crecimiento de la población durante la fase de transición no se debiera sólo al descenso de la tasa de mortalidad, como la teoría supone, sino también —o, incluso, únicamente— a la elevación de la tasa de natalidad.
Una hipótesis de este tipo, referida, principal pero no exclusivamente, a Inglaterra y Gales durante el siglo xvII, constituyó de hecho la primera impugnación de entidad al relato de la evolución histórica de la población sobre el que se asentaba la teoría de la transición demográfica.
La defensa más vigorosa de la hipótesis de que el crecimiento demográfico del siglo XVIII y principios del XIX se debió al aumento de los nacimientos y no a la disminución de las defunciones va ligada al nombre de J. T. Krause,sometió a dura crítica las bases numéricas y las estimaciones en que se basaba la interpretación que él consideraba tradicional, sosteniendo que el crecimiento de la población inglesa se debió a factores que operaron sobre nupcialidad y natalidad, mientras las defunciones no cayeron hasta por lo menos después del fin de las guerras napoleónicas.
William Petersen propuso una hipótesis semejante para el caso de los Países Bajos durante la primera mitad del siglo xix. Más famosa e influyente fue la aportación de Connell —aunque después fuera sometida a fuertes críticas— que explicaba el fuerte crecimiento de la población irlandesa —tan fuerte como el de Inglaterra y Gales— durante la segunda mitad del XVIII y primera del XIX por la generalización de matrimonios más tempranos hechos posible por la introducción masiva de la patata y la consiguiente reducción del tamaño de las parcelas.
Demasiados elementos de la cuestión continúan aún en la penumbra. En especial, las informaciones de que disponemos acerca de variable tan crucial para la hipótesis del aumento de la natalidad como es la nupcialidad son muy insuficientes, inciertas y divergentes de unas experiencias a otras. Por otra parte, es muy posible que los argumentos contrapuestos en la polémica sean demasiado unilaterales, y que, como ocurre algunas veces, la verdad se encuentre en el justo medio, una combinación de ambas. Varias razones avalan esta posibilidad. Por una parte, hay tantas 32 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población razones para suponer que la mortalidad disminuyó —desaparición de la peste, progresos indudables en la producción agrícola, mejoras en los transportes que aseguraron mejores abastecimientos, introducción de nuevos alimentos de origen americano, avances en las medidas de sanidad pública encaminadas a impedir la difusión de las epidemias, aumento de la demanda de trabajo, cambios sociales que permiten matrimonios más tempranos, etc.
Por otra parte, y para aumentar la confusión, las relaciones recíprocas entre natalidad y mortalidad en aquella época eran tan complejas como intensas, y contenían mecanismos contrapuestos que tendían a la vez a reforzar y a minimizar, si no a cancelar, cualquier cambio iniciado independientemente en una de ellas. En efecto, y en primer lugar, vista la cuestión desde el ángulo de la mortalidad, no hay por qué plantear como antagónicos o alternativos —a la hora de dar cuenta del crecimiento demográfico del siglo XVIII— el descenso de aquélla y el aumento de la natalidad. Hay factores que pueden causar simultáneamente ambos fenómenos, dado el impacto de la caída de la mortalidad sobre la estructura por edades de la población y sobre la prolongación de la vida de los adultos, con lo que se hace posible que un creciente número de uniones vea completado su ciclo reproductivo.
Por otro lado, desde la perspectiva de las consecuencias de la natalidad sobre la mortalidad, los efectos previsibles son los contrarios: dadas las condiciones demográficas del xvm, hay que pensar que un aumento de la natalidad tendería a producir una elevación de la mortalidad infantil.
Hoy en día, aun sin estar convincentemente resuelta, tal polémica preocupa menos a los historiadores de la población. Uno de los responsables de que la cuestión haya pasado a segundo plano ha sido el ilustre historiador de la medicina Thomas McKeown, con su influyente libro El crecimiento moderno de la población. El tan sencillo como convincente argumento de McKeown es que «los siglos los hacen los historiadores», rompiendo el continuum histórico y creando períodos convencionales y artificiales.
Más razonable que fijarse en artificios tales como «el siglo XVIII» es considerar la era del moderno crecimiento demográfico en su conjunto y analizar las causas que lo han motivado. Es ésta, la del «crecimiento moderno de la población», una expresión afortunada, popularizada por McKeown, que identifica un período —el de los últimos doscientos cincuenta o trescientos años— relativamente bien definido en la historia de la población, que no tiene precedentes y sí acusada personalidad propia. No es casual que resulte análoga y simétrica con la expresión «crecimiento económico moderno», tan cara a Simón Kuznets, que define un período igualmente unitario, y casi simultáneo, en el reino de la economía. Pues bien, visto en conjunto, no cabe duda de que el crecimiento moderno de la población ha respondido al descenso de la mortalidad, ya que durante la mayor parte del mismo la natalidad ha tendido a disminuir acusadamente; precisamente durante la porción de ese período sobre la que podemos tener alguna certeza por existir registros civiles. Puestas así las cosas, la tarea más importante es analizar las causas de ese decisivo descenso de la mortalidad, tarea que McKeown aborda con autoridad y brillantez difícilmente igualables.
Esta perspectiva, que contribuye a rehabilitar a la teoría de la transición demográfica en este terreno.
33 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Parte del interés académico estriba en saber —además de lo que le ocurrió a la población inglesa durante la Revolución Industrial, lo que no es poco— si la teoría de la transición demográfica cojea de algún pie más.
Las brumas que oscurecen la relación entre crecimiento económico y declive de la mortalidad se desvanecen progresivamente conforme nos adentramos en el siglo xix. Pero entonces nos topamos con una cuestión más compleja y oscura, y de más interés tanto para los demógrafos como para la evaluación de la teoría de la transición demográfica. Me refiero, claro está, a la cuestión capital del declive secular de la natalidad y las relaciones que lo vinculan al desarrollo económico y social.
Desarrollo económico y descenso de la natalidad: algunas irregularidades.
La información disponible acerca de la cronología del descenso de la fecundidad por países y regiones —grandemente enriquecida por los sistemáticos estudios de Coale y sus colaboradores— confirma, como no podía ser menos, la existencia de una asociación entre industrialización, junto con los procesos concomitantes de urbanización, alfabetización, secularización, alteración del estatus tradicional de la mujer, etc., por una parte, y drástica reducción de los niveles tradicionales de natalidad, por otra. Pero al mismo tiempo, la comparación de la cronología de estas dos cruciales evoluciones por países y regiones pone de manifiesto numerosas irregularidades que hacen dudar de la intensidad de la correlación. Desgraciadamente, nos vemos obligados a hablar en un lenguaje muy impreciso. Si la teoría de la transición demográfica hubiese precisado cuantitatívamente la intensidad de la asociación, todo sería mas sencillo de explicar.
Aun así, no resulta difícil sustentar las afirmaciones que anteceden respecto a la existencia de una relación indudable, pero plagada de irregularidades —que ponen en cuestión muchas imputaciones de causalidad unilateral y simplista— entre desarrollo económico y nivel de la fecundidad.
De modo que no hay crecimiento económico sostenido sin que antes o después caiga la natalidad, y no hay descenso sustancial de la natalidad sin crecimiento económico.
Pero, por otro lado, nos encontramos con la paradoja de que no fueron siempre los países más avanzados económicamente los que registraron en primer lugar el descenso secular de la natalidad. Por el contrario, fueron Francia e Irlanda —por cierto, por procedimientos tan dispares que uno duda si mencionarlos juntos— los indudables pioneros de la caída de la natalidad varios decenios antes que los demás países. Y no puede decirse que en la primera mitad del XIX Francia fuera especialmente urbana e industrial, por no hablar de Irlanda. Si en conjunto el descenso de la fecundidad fue en Francia muy anterior a lo que correspondía a su grado de desarrollo, en Holanda y Gran Bretaña ocurrió lo contrario, e igual sucedería con Japón más tarde. En estos países —y en otros varios—, el famoso «gap» entre descenso de la mortalidad y descenso de la natalidad que constituye el corazón de la teoría de la transición demográfica fue mayor y mucho más largo que, en el extremo opuesto, en Francia los descensos de una y otra tasa fueron casi 34 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población simultáneos, y algo parecido ocurrió en otros sitios.
La paradoja es tan fuerte que alguien ha llegado a sugerir la hipótesis de que, a partir de un mínimo nivel de desarrollo, la rapidez del descenso de la natalidad puede estar inversamente relacionada con el ritmo de industrialización y urbanización. En otras palabras, que las oscuras perspectivas derivadas de una industrialización y urbanización lentas pueden acelerar el ajuste de los comportamientos reproductivos; y, a la inversa, que las grandes oportunidades de empleo y mejoras salariales que prometen los procesos de industrialización y urbanización vigorosos pueden contribuir a posponer o ralentizar la, en todo caso necesaria, adopción de pautas de natalidad más bajas. No es difícil pensar en casos que ejemplificarían los dos extremos de la hipótesis: baste el ya citado de Francia por un lado, y Gran Bretaña y los Países Bajos en el opuesto.
Claro que si trajésemos a los Estados Unidos a la palestra pondríamos a la hipótesis en un brete, por su combinación de industrialización vigorosa y temprano declive de la fecundidad. Ciertamente no es más que una hipótesis, pero testimonia el volumen de complejidad que se puede introducir en correlaciones que se creían simples y unívocas.
Si se amplía la base de comparación a todos los casos conocidos y documentados, el panorama no mejora. Siguen sin aparecer regularidades persistentes, y por el contrario se entrevén variables no económicas que singularizan cada experiencia particular. Por todo esto, quien espere encontrar una clara correspondencia entre el timing de la industrialización-urbanización y el del descenso de la fecundidad, se sentirá probablemente perplejo y desorientado al enfrentarse a la complejidad de la experiencia histórica.
La regionalidad del declive.
Un ejemplo particularmente pertinente —y no sólo por razones localistas— de débil y mediata relación entre evolución socioeconómica y declive de la natalidad es el proporcionado por el estudio de William Leasure sobre la transición demográfica en España durante el siglo xx. Digamos incidentalmente que el caso de España es muy interesante y peculiar a estos efectos —especialmente por las fuertes diferencias regionales, pero también por lo que se intuye como un declive de la fecundidad muy lento, gradual y relativamente temprano en su iniciación—, y que merecería más atención, que las carencias estadísticas no deberían desanimar por completo.
De los índices calculados, y de las correlaciones que pudo obtener, Leasure dedujo que la urbanización, la industrialización y la alfabetización parecían explicar un porcentaje bastante pequeño de la varianza regional de las tasas de fecundidad matrimonial. En consecuencia, se vio obligado a concluir que «las actitudes hacia el tamaño de la familia son indudablemente resultado de una interrelación muy compleja de variables».
Otros hallazgos de Leasure son significativos, afirma también que «las pautas regionales de fecundidad son muy pronunciadas. Las tasas de fecundidad matrimonial dentro de una región tienden a ser similares, pero una región puede tener una tasa de fecundidad matrimonial media aproximadamente doble a la de otra. Se descubre que dentro de una región las tasas provinciales de fecundidad matrimonial son bastante constantes, independientemente de que las provincias sean rurales o urbanas, agrícolas o industriales.
35 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población En este sentido, los niveles de fecundidad matrimonial parecen ser casi independientes de la industrialización y la urbanización. La atmósfera urbana e industrial indudablemente tiene alguna influencia sobre las actitudes hacia la fecundidad, pero otros factores parecen ser más influyentes».
Sin embargo, es posible matizar las conclusiones de Leasure sin cuestionar sus hallazgos empíricos. La clave la da el mismo Leasure cuando nos advierte que las diferencias interregionales en fecundidad son notorias. A ello hay que añadir que las diferencias interregionales sí corren paralelas a las diferencias en grado de industrialización y urbanización de cada una. Si atendemos a la cronología de la caída de la natalidad en España —en la medida en que es posible determinarla con exactitud—, la suposición se confirma: la caída de la natalidad se produjo por primera vez en el área urbano-industrial de Barcelona, y de allí se extendió al resto de Cataluña y las Baleares, difundiéndose luego a zonas adyacentes del País Valenciano y Aragón; los siguientes focos de fecundidad se sitúan en las zonas urbanas e industriales de Madrid y Bilbao; más tarde en el área de Sevilla, y así sucesivamente.
Los requisitos para la comprensión de este aparente puzzle son dos: uno, reconocer que las unidades territoriales relevantes para el estudio de la transición demográfica son las regiones y no las provincias; dos, distinguir claramente la iniciación de la caída de la natalidad de su difusión. Pues bien, sobre estas bases puede formularse la hipótesis de que la caída secular de la natalidad se inicia en los núcleos urbano-industriales de una región que está experimentando procesos de transformación social y económica desde hace algunas décadas, y de ahí se difunde a lo largo de vías culturales y de comunicaciones a otros sectores de la misma región, independientemente de que la región sea toda ella de predominio urbano e industrial (lo que casi nunca ocurre).
En tercer lugar, parece haber una correlación bastante acusada entre fecundidad de la capital y fecundidad provincial, lo que corrobora la importancia de la difusión desde un núcleo inicial que estoy defendiendo.
En cuarto lugar, este factor de difusión puede llegar a pesar más que otros factores, como urbanización.
Una conclusión de este tipo fue apuntada por Dudley Kirk hace treinta y cinco años, a partir del examen de una verdadera multitud de experiencias nacionales y regionales, en su importantísimo estudio de la población europea en el período de entreguerras: «La baja fecundidad es un elemento del complejo conjunto de rasgos culturales relacionados con el progreso material. Aquélla se difundía a través de Europa juntamente con el progreso industrial y urbano, con el progreso de la instrucción y con las mejores condiciones de vida. Esta difusión fue facilitada por la vecindad geográfica y por la comunidad de lenguaje, tradiciones y religión. Por el contrario, fue obstaculizada por barreras geográficas y étnicas».
La «simple vecindad y comunidad de experiencias históricas» fue un factor de «difusión de la baja fecundidad». Por ejemplo, los rumanos de lengua alemana o húngara, en el período de entreguerras, tenían una natalidad más baja que el resto de los habitantes de Rumania, independientemente de factores religiosos y a igualdad de grado de desarrollo económico, simplemente porque el factor lingüístico permitía que tuvieran contactos 36 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población más intensos con las transformaciones que estaban teniendo lugar al Oeste.
Así se entiende, por ejemplo, que las áreas rurales de Cataluña compartieran en fecha temprana los niveles de baja fecundidad establecidos en la zona urbana-industrial, y que las siguientes áreas en adoptar las pautas de la fecundidad inauguradas en Cataluña fueran La comunidad Valenciana y las Islas Baleares, antes que otras regiones más industrializadas o urbanizadas que éstas, pero más distantes geográfica y culturalmente del núcleo inicial barcelonés.
No hay que olvidar que La Comunidad Valenciana y las Islas Baleares son áreas lingüísticas similares, geográficamente próximas a Cataluña, y que, junto con el Principado y Aragón, formaron la unidad superior que se denominó Corona de Aragón.
En el caso de Cataluña puede especularse con la posibilidad de que, junto con su grado de industrialización y urbanización, factor sin duda decisivo, pudiera haber contribuido a su precocidad demográfica su proximidad física a Francia —aunque los Pirineos y la frontera política lo mitigaran— y su comunidad de lenguaje y parentesco histórico con parte del mediodía francés.
A medida que progresa nuestro conocimiento de la transición demográfica tal como realmente ocurrió se afirma más la noción de la regionalidad de las pautas de fecundidad y su modificación, lo que subraya la importancia de algunas variables culturales —incluyendo destacadamente en ellas a las lingüísticas— junto a, e incluso a veces por encima de, las de índole económica. Esto parece ser particularmente cierto de los procesos de difusión de los nuevos comportamientos reproductivos, más que de su iniciación o adopción.
De hecho, es éste el descubrimiento más importante —junto con el crucial rol desempeñado por la nupcialidad en el control del tamaño de la familia— de los varios producidos por la investigación reciente en demografía histórica.
Adicionalmente, la regionalidad demográfica no se reduce a las «regiones» en el sentido que habitualmente damos a este término. También es aplicable a otra acepción más amplia, menos usual en castellano que en otras lenguas: la que se refiere a grandes agregados dotados de personalidad propia que desbordan las fronteras nacionales y abarcan áreas de extensión considerable (por ejemplo, la región mediterránea o la andina). Pues bien, puede avanzarse la hipótesis de que, en el pasado al menos, han existido diferencias en los niveles y tempos de cambio de la fecundidad a este elevado nivel.
Las investigaciones de Princeton han puesto de manifiesto la existencia de grandes áreas de fecundidad relativamente baja en la Europa mediterránea occidental (Francia, y zonas de Italia y España) y báltica, frente a una gran extensa zona de fecundidad comparativamente alta en la vertiente atlántica de Europa, desde Noruega a la fachada atlántica de Iberia. Añadamos que no es la fecundidad el único componente del cambio demográfico que parece mostrar una acusada sensibilidad a la dimensión regional: ocurre lo mismo con la nupcialidad y con las migraciones52.
Para rizar más el rizo y hacerle la vida aún más difícil a la teoría de la transición demográfica, no faltan casos de regiones agrarias que preceden a otras urbanas e industriales, situada en el mismo país, en el declive de la fecundidad.
Sin duda pueden aducirse explicaciones particulares para cada caso anómalo 37 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población o discordante. La de más entidad es la que apela a diferencias en el ritmo y cronología del descenso de la mortalidad, estrechamente asociado al subsiguiente de la fecundidad, y que no siempre coinciden con el grado de desarrollo socioeconómico. Sin desconocer los méritos de esta réplica, que se inscribe fácilmente en los postulados de muchos proponentes de la teoría, parece claro que plantea más problemas de los que resuelve, al introducir una fuente de impugnación adicional a los postulados de la teoría: la debilidad de la correlación que liga el descenso de la mortalidad con el desarrollo económico en comparaciones internacionales o interregionales. En todo caso, las explicaciones particulares constituyen en sí mismas testimonio de las dificultades con que se encuentra una descripción general como la que la teoría de la transición demográfica propugna. Como dice Ansley Coale en una de sus magistrales síntesis, «la reducción de la fecundidad parece ser una característica casi universal del desarrollo de las modernas sociedades seculares, pero su introducción y difusión no pueden ser aún explicadas a través de ningún modelo simple y universalmente válido o de ninguna descripción generalizadora».
En lugar de conclusión Confío en que resulte superfluo advertir que este trabajo no ha pretendido ocuparse de todas las objeciones que pueden formularse a la teoría de la transición demográfica, ni siquiera de todas las que tienen que ver con la base histórica sobre la que se asienta. Sin ir más lejos, nada se ha dicho de la posible reversibilidad del descenso secular de la fecundidad, ni de los problemas que para la universalidad de la teoría puede suponer la reducida y sesgada muestra de países —los europeos y algunas de sus prolongaciones ultramarinas— sobre la que se construyó. La primera, que hizo furor en los años cincuenta y principios de los sesenta, a remolque del llamado «baby boom», ha caído en desuso el tiempo que volvían a caer las tasas de natalidad, pasada la excepcionalidad del fenómeno. No hay razón sólida para pensar que la caída de la fecundidad sea un proceso reversible —independientemente de que esté sometida a fluctuaciones dentro de un nivel bajo—, y sí para pensar que se trata de algo definitivo. La segunda objeción no es una verdadera objeción. Para que la teoría sea capaz de explicar el curso de las tasas vitales en el mundo en vías de desarrollo no es imprescindible que la transición se produzca exactamente igual a como aconteció en los países hoy desarrollados.
Basta con que se mantengan las líneas fundamentales de la secuencia histórica y las relaciones básicas que unen los descensos de mortalidad y natalidad con el desarrollo económico y social, sea éste propio o ajeno en origen. En todo caso, las informaciones fragmentarias disponibles sugieren que la transición se está produciendo también en algunas zonas del Tercer Mundo, en un ámbito que tiende a extenderse con el tiempo.
Otra cosa es que la historia haya singularizado y privilegiado al mundo occidental, y que de las circunstancias históricas —y, por tanto, irrepetibles— en que se produjo su transformación demográfica derivasen ventajas sustanciales de las que no disfrutaron ni disfrutarán quienes se embarcaron más tarde en la empresa del desarrollo económico. Por tres razones principales, el ritmo de crecimiento de la población en la fase transicional fue, en los países de industrialización temprana, dos y hasta tres veces más lento del 38 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población que conocen hoy en día los países del Tercer Mundo. En segundo lugar, la caída de la mortalidad fue mucho más gradual en la experiencia occidental que en la del resto del mundo; y aún no se había consumado cuando ya la natalidad había entrado en declive.
La explicación de esta diferencia estriba en el hecho de que el descenso de la mortalidad en el mundo hoy desarrollado resultó del, y fue simultáneo al, progreso económico, mientras que en el Tercer Mundo se ha producido de forma súbita, sin apenas distinción de fases, por derivar de la aplicación del potencial trasnacional de los avances médicos y sanitarios generados en el mundo desarrollado. En tercer lugar, los países avanzados tuvieron la fortuna de contar, en el período de mayor presión demográfica, con una excepcional válvula de escape por la que dar salida a los excedentes humanos que a pesar de todo se iban acumulando. Me refiero, por supuesto, a los extensos territorios excoloniales o semicoloniales, especialmente Norteamérica.
Las implicaciones de estas diferencias sobre la estructura por edades y las propensiones relativas al ahorro y al consumo son tan formidables como evidentes.
La cuestión que nos ha ocupado ha sido simplemente la de contrastar los postulados de la teoría de la transición demográfica con nuestros crecientes conocimientos acerca de las poblaciones europeas antes y durante la transición, y ver si la teoría sigue siendo útil para «prever el pasado». Pues bien, las objeciones y críticas que resultan del reexamen de la base empírica sirven para recordar que la experiencia histórica acostumbra a ser enormemente variada, y que muchas de las uniformidades que se predican —y la teoría de la transición demográfica no es el único pecador— sólo existen en nuestra ignorancia.
Las generalizaciones sobre base empírica insuficiente son tan arriesgadas como, muchas veces, necesarias.
En todo caso, las anomalías empíricas reveladas por la investigación histórica no niegan la noción de una gran transición demográfica. En su forma más elemental —en la que, por supuesto, no alcanza la categoría de teoría—, la teoría de la transición demográfica se limita a describir la conocida secuencia de los cursos de mortalidad y natalidad de la que ha tomado el ser, y a postular una imprecisa relación de causalidad con el desarrollo socioeconómico.
No cabe duda de que tal transición se ha producido en un número considerable de países, y que lleva trazas de acontecer en muchos de los restantes.
Lo que ocurre es que tal secuencia es más compleja y variada, menos uniforme, de lo que los proponentes de la teoría suponían; y, más aún, que la teoría o no especifica mucho acerca de timing, lags, umbrales, etc., o incurre de nuevo en generalizaciones abusivas con las que la experiencia histórica no siempre se compadece.
Tampoco se cuestiona la relación básica que liga el crecimiento económico moderno y sus corolarios con los descensos seculares de mortalidad y fecundidad.
Pero sí se pone en cuestión el monopolio causal tradicionalmente otorgado a los factores económicos. Por un lado, algunos importantes descensos de mortalidad y natalidad fueron anteriores al crecimiento económico moderno. Por otro lado, hubo factores no económicos que operaron simultáneamente a los económicos y condicionaron la cronología, intensidad y otras características del proceso. De particular importancia son los que residual y provisionalmente podemos resumir bajo la rúbrica de «culturales», que están 39 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población a la base de la .poderosa dimensión regional que se hace presente en todos los fenómenos demográficos.
Es mucho lo que queda por hacer. En su simple dimensión descriptiva, es preciso acumular muchos más conocimientos relativos a más experiencias de las exploradas, ya sea para generalizar sobre bases más seguras, ya para abandonar la tentación de una generalización única.
Aunque los esfuerzos realizados en los últimos años son considerables, estamos aún lejos de una teoría que integre explicaciones de orden económico con elementos sociológicos y normativos, y además resista el test de la verificación empírica.
Sea cual sea la suerte que el futuro depare al conjunto de ideas que hoy conocemos como «teoría de la transición demográfica», es indudable que habrá marcado una época fructífera en el progreso de la demografía.
En el momento presente, el volumen de críticas con que se enfrenta es imponente.
En todo caso, la contrastación de la teoría de la transición demográfica con la experiencia histórica sirve para recordar una vez más que el sino de los cultivadores de la ciencia social es buscar la simplicidad y desconfiar de ella.
TEMA 3.2: LA SEGUNDA TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA.
Aguinaga, J., 2011, "La teoría de la segunda transición demográfica". Documento de Trabajo, UNED.
Lesthaeghe y Van de Kaa acuñan el término de Segunda Transición Demográfica en su trabajo “Two demographic transitions ? 1en 1986.
La segunda transición demográfica se caracteriza por: 1.- incremento de la soltería 2.- retraso del matrimonio 3.- postergación del primer hijo 4.-expansión de las uniones consensuales 5.- expansión de los nacimientos fuera del matrimonio 6.- incremento de las rupturas matrimoniales 7.- diversificación de las estructuras familiares A diferencia de la primera transición demográfica, cuyos componentes centrales eran las tendencias de la fecundidad y la mortalidad, la segunda opera sobre la base de una relativa estabilidad en ambas variables demográficas (a niveles muy bajos, en particular una fecundidad estacionaria en niveles inferiores al de reemplazo), pero con transformaciones profundas en materia de nupcialidad, del calendario de la fecundidad y de formación, consolidación y estructuración a largo plazo de los arreglos familiares.
Cliquet, en su obra La segunda transición demográfica(STD) critica a los autores que lanzan este concepto Lesthaege y Van de Kaa, basa su crítica en que no se puede hablar de una segunda transición ya que desde dicha perspectiva podría haber no dos sino cinco transiciones demográficas si se tienen en cuenta las dos que definía Coale en 1973, distinguiendo entre una primera que llamaba malthusiana caracterizada por el paso del matrimonio temprano a un matrimonio tardío típico de la Europa Occidental, proceso que se produce entre el siglo XVII y el XIX dependiendo de los países, o de las áreas culturales.
40 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población A todo ello sería preciso añadir la propuesta de Muhsan que distingue otras dos transiciones demográficas anteriores a la de la modernización, una con la revolución agraria hace 10.000 años y otra con el paleolítico hace 30.000 años.
os países supuestamente involucrados en este proceso no aceptan que exista un único modelo por el que necesariamente habrían de pasar, para alcanzar el grado de desarrollo de los países desarrollados, rechazan por tanto como teoría universal este proceso.
En las conferencias sobre Población o Medio Ambiente como la de Rio de Janeiro en 1992, éste era uno de los temas recurrentes que se sometió a discusión, apareciendo el desacuerdo con los países desarrollados cuando estos intentan imponer su propia experiencia demográfica, como la única conveniente para los países subdesarrollados. Entonces estos países se encontraban en pleno proceso de la primera transición demográfica.
En última instancia podemos retener el papel preponderante que juega la fecundidad dentro de la transición demográfica, haya sido de una manera u otra o haya ocurrido antes o después: la fecundidad es la variable clave para explicar la evolución histórica de la población humana en todos los tiempos.
A ello se debe la importancia que debemos atribuir a "la segunda transición", ya que no podemos pasarlo por alto como exponente decisivo en el rumbo que ha tomado la demografía.
Cliquet, como ya hemos visto, rechaza que se produzca una segunda transición ya que en su opinión entonces estaríamos dentro de una amplia gama de transiciones demográficas y sin embargo él cree que lo que se produce es una prolongación de la única transición demográfica, acelerada por el proceso de modernización.
Otros autores asumen la segunda transición demográfica en otros términos. Desde la descripción que realiza Hall se podría establecer que: una vez finalizado el descenso lento de la fecundidad se produce en los países desarrollados un baby-boom, una vez finalizado este la fecundidad tiende a reducirse lo que hace caer el crecimiento de la población, sin embargo este crecimiento se detiene debido al descenso de la mortalidad. El incremento de la esperanza de vida genera unas migraciones de tercera edad hacia zonas de recreo o de clima más suave (Hall, 1986).
En última instancia podemos retener el papel preponderante que juega la fecundidad dentro de la transición demográfica, haya sido de una manera u otra o haya ocurrido antes o después: la fecundidad es la variable clave para explicar la evolución histórica de la población humana en todos los tiempos.
Otras críticas tanto de Cliquet, como Hofmann - Novotny, quienes a partir de la caracterización de la STD como, "un desinterés por el matrimonio, progresión de uniones libres y el número de solteros, subida de la edad media del primer matrimonio, aumento del número de divorcios y por tanto del número de familias monoparentales y un descenso de la fecundidad que la coloca por debajo de la tasa de reemplazo", señalan la importancia de otra característica de la segunda transición que es el "incremento en la esperanza de vida".
Esta variable ha sido retomada por los autores que acuñan el término la Revolución demográfica, Pérez y MacInnes, en su trabajo hacen hincapié precisamente en la preponderancia de la fecundidad en la teoría de la STD y el olvido de la variable mortalidad y esperanza de vida.
La discusión se debe centrar en que nos encontramos frente a un proceso de cambio social. A este cambio las respuestas de las distintas disciplinas han sido cambiar sus métodos. En este sentido los enfoques han pasado de ser cuantitativos (primera transición) a ser cualitativos (segunda transición). En cualquier caso ambas transiciones se refieren a distintos momentos del proceso, en los que además cambian los paradigmas científicos por lo que se sitúan en planos muy diferentes, podríamos, si asumimos esta diversidad, hablar de múltiples transiciones. Desde que el Homo Sapiens adquirió algún tipo de organización social, en la que cada poco tiempo se han producido, en estos términos, rupturas y revoluciones rompen con una cierta idea de continuidad en el comportamiento demográfico.
41 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población En definitiva nos encontramos con una fase de STD compuesta por: caída de la fecundidad, aumenta el número de nacimientos fuera del matrimonio, retraso en la edad de contraer matrimonio, o ausencia total del mismo por el incremento de la cohabitación, aumento de la tasa de divorcios, participación casi completa de la mujer en el sistema educativo y laboral y aumento de las familias monoparentales.
EMA 3-4: LA TERCERA REVOLUCIÓN REPRODUCTIVA DE LA MODERNIDAD.
RESUMEN La «modernidad», además de las revoluciones económica y política, ha requerido una revolución reproductiva, entendida como un cambio de escala, históricamente reciente e irrepetible, en la eficiencia de la reproducción demográfica. Este concepto, además de clarificar el papel jugado por los cambios demográficos en el proceso de modernización, ofrece una mejor integración entre sociología y demografía. La primera ha infravalorado la relevancia social de la reproducción sexual, la supervivencia o el reemplazo generacional. Se argumentan algunas implicaciones del concepto, utilizando como hilo conductor las ideas de Davis (1937) sobre el futuro de la familia y de la fecundidad (por su vigencia y por la nueva luz que adquiere).
Incluyen el descenso del trabajo reproductivo, el declive del patriarcado, la desregulación social de la sexualidad, el paso del género a la generación como eje de distribución de roles productivos-reproductivos, el «envejecimiento demográfico» o la madurez de masas.
Kingsley Davis Y La Función Reproductiva En el 1937, Davis publica un artículo en Sociological Review afirmando una esencial contradicción entre la familia y el «industrialismo», que acabaría con aquélla e iría mermando la fecundidad. Pero el imprevisto baby boom, desplazó el foco de las preocupaciones demográficas hacia el acelerado crecimiento poblacional del mundo en vías de desarrollo.
Pero, pasado el baby boom, la fecundidad descendió, a niveles inferiores a los conocidos por Davis y sus contemporáneos, y vuelve a ser centro en los actuales debates demográficos y sociológicos (predominando las versiones modernas de argumentos de las 1ª s décadas del S.
XX, entre ellos los de Davis). Aunque, él no acertó en sus análisis sobre la familia y la fecundidad, lo mismo que muchos de sus sucesores. El descenso de la fecundidad oculta un cambio: la transformación radical de la eficiencia con que los humanos consiguen reemplazarse antes de morir. Se trata de la «revolución reproductiva». Introducida como marco teórico general con el que interpretar la modernización demográfica, permitiendo subsumir en el mismo marco los cambios en la familia, la fecundidad o las relaciones del género, enlazándolos directamente con los cambios de la supervivencia, cosa que insatisfactoriamente cumplía la teoría de la transición demográfica. Sus implicaciones enlazan los marcos de análisis sociológico y demográfico, y se adentran en el terreno de las políticas públicas y las ideologías sobre el cambio en general.
Davis sostuvo que la sociedad moderna, móvil, racionalizada, es incompatible con el «familismo» que antaño articulaba tanto la producción económica como la seguridad física y emocional: los niños daban poder y autoridad a los padres, así como seguridad económica futura; el «parentesco» proporcionaba la intimidad, el afecto y una «causa» por la que vivir; el pasado «ancestral» y la futura descendencia constituían un principio abstracto de articulación del tiempo y de los propios sentimientos (1937:295).
La familia sería la que regula y vehicula la sexualidad, y no al contrario. En cambio, la 42 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población modernidad facilita «intimidades no convencionales» (1937:296-297). Davis se anticipó a Giddens en su discurso sobre el surgimiento de la «sexualidad plástica» y de la «pura relación» (Giddens, 1992). Pero, frente al optimismo de Giddens, Davis concluyó que el ocaso de la familia y la caída de la fecundidad iban juntos. Con el familismo los individuos tenían realmente motivos y marco adecuado para engendrar, mantener y socializar a los niños, porque la familia suponía en sí una organización prácticamente completa de la vida. No se encajaba en ella a menos que se contribuyera a su continuidad, y sin ella no se encajaba en la sociedad (1937:295). En cambio, en la sociedad de la «movilidad», los niños serían, un lastre para el ascenso social (1937:301), por implicar costes sustanciales, directos y de oportunidad, para sus padres, y tales costes aumentan junto al progreso económico.
Davis sugirió que, en el futuro, la fecundidad sólo podría sostenerse con mujeres «casadas» con el Estado; un sistema en que el rol del padre lo asumiría el Estado y el de la madre mujeres profesionales pagadas por sus servicios (1937:304).
70 años después, la fecundidad ha descendido por debajo del nivel «de reemplazo» en Europa, sin el marchite de la familia (cada vez mejor valorada y con mayor prestigio político y social) ni el descenso poblacional (ha crecido). Pero la ortodoxia sigue usando el mismo marco explicativo que Davis, y no encaja la constante refutación empírica a sus previsiones.
Las revoluciones política e industrial se han convertido en «hitos» de la ortodoxia historiográfica, contemplándose como causas de los cambios que conducen a la modernidad, desde la transformación económica hasta el surgimiento del Estado moderno, pasando por el auge del individualismo (Hobsbawm, 1962). Lo que se afirma aquí es que en dicho proceso existió una 3ª revolución, tan importante como sus hermanas, que sí da cuenta de los hechos tal como han sucedido.
La Curva Logística De La Eficiencia Reproductiva Sociólogos y demógrafos definen las poblaciones como stocks «estadísticos»; y como «flujos», a los acontecimientos registrados a lo largo del tiempo. Sin embargo, citando a Filmer, una población humana también puede ser vista como un sistema inserto en el tiempo, mantenido mediante el reemplazo generacional de sus miembros. La demografía evidencia este carácter temporalmente dinámico cuando utiliza indicadores generacionales y la óptica longitudinal en el análisis por edades. Lo paradójico es que han sido indicadores transversales los aplicados a la explicación del cambio demográfico. Y no aciertan a revelar la auténtica transformación del sistema reproductivo humano que la provoca.
Si se entiende la población como un «sistema», también debe aceptarse que, como sistema, un sistema demográfico tiene un nivel mensurable de eficiencia. La eficiencia debe buscarse en la relación entre las nuevas vidas integradas constantemente al sistema y el volumen de población que se consigue con ellas. Ésta será mayor cuanto menor sea la cantidad de nacimientos necesaria para mantener un volumen determinado de población. La demografía, puede cuantificar, el principal condicionante teórico de la eficiencia: la relación entre los años que vive una generación cualquiera de nacimientos y los que viven las generaciones que los trajeron al mundo. Como las tasas de reproducción de los años vividos ideadas por Louis Henry (1965).VA MODERNIDAD; LA REVOLUCIÓN REPROD El problema que tenía la demografía hasta entonces era de síntesis; el análisis demográfico podía dar cuenta de la intensidad «ideal» de la fecundidad de una población hipotética de mujeres no afectadas por la mortalidad que mantuviesen las pautas de fecundidad por edades 43 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población observadas en un periodo histórico breve, normalmente un año, como si fuesen las del recorrido vital completo de una generación. Estos supuestos ideales reflejan una ficción metodológica.
Pues la reproducción es un balance entre dos componentes analíticamente separados, pero inextricables: los nacimientos y las muertes. El empeño de reducirla sólo a la fecundidad, ha hecho que se entienda mal y se investigue peor la relevancia del cambio demográfico en el proceso de modernización.
Lo cierto es que hasta hace algunas décadas era casi imposible disponer de datos sobre la mortalidad y la fecundidad de una generación real y sobre las generaciones descendientes, por eso la teoría de la transición demográfica y los intentos por ponerla a prueba, como el Proyecto de Princeton, adolecen de una óptica transversal. Tampoco es suficiente calcular las «tasas netas de reproducción», que dan cuenta del nº de mujeres que nacen como descendientes de una generación previa. Pues sigue ignorando cuántos años viven unas y otras, y es un detalle crucial, resuelto por Henry al relacionar, mediante tablas de mortalidad generacionales, los años vividos por la generación de madres y la generación de hijas. Con este avance metodológico se puede explicar la posibilidad de una reproducción similar teniendo muchos hijos que viven un promedio escaso de años o teniendo pocos hijos que viven largamente. Las distintas combinaciones arrojan niveles diferentes de «eficiencia reproductiva».
El componente relación entre los años de vida conseguidos para cada nacimiento y el «esfuerzo» reproductivo que le es dedicado, extiende el concepto de revolución reproductiva desde el ámbito demográfico hacia un plano más general en las CCSS. La división del trabajo en las sociedades modernas ha incrementado enormemente la productividad de dicho «esfuerzo reproductivo».
Mediante una curva logística podemos representar la evolución temporal de la revolución reproductiva. A lo largo de la historia la eficiencia reproductiva ha sido escasa, porque la mayoría de los niños morían antes de ser adultos. Nuestra especie muestra rasgos neoténicos (Romer, 1949), que le proporcionan plasticidad y adaptabilidad, aunque también generan vulnerabilidad infantil (y maternal en los partos) y un prolongado periodo de cuidados y aprendizaje previo a la autonomía adulta (Dinnerstein, 1987). Lo que requiere la presencia prolongada y estable de un reducido nº de individuos, como progenitores biológicos o parientes cercanos (pero no necesariamente). Este vínculo necesario, explica para algunos la existencia universal de la familia (Elshtain, 1982; Goode, 1964), pese a su heterogeneidad social, y sirve a la función analítica de dividir las esferas de lo público y lo privado (MacInnes, 1998).
Nuestro potencial reproductivo es elevado. Puede alcanzarse un promedio de 12 hijos/mujer, en condiciones óptimas de mortalidad, nupcialidad, edad al matrimonio, etc. (Coale, 1976). La elevada mortalidad, durante la historia, obligó a usar este potencial para mantener la población existente. La descendencia de las mujeres nacidas a principios del S. XIX fue aún de unos 5 hijos en países como Finlandia, Suecia, Noruega, Holanda, Inglaterra y Gales, Italia, Alemania y España (Festy, 1979).
A la elevada mortalidad hay que añadir las recurrentes crisis de sobremortalidad causadas por epidemias, guerras o hambre (Coale, 1986; Livi Bacci, 2001). Aunque hubo avances puntuales en la eficiencia reproductiva, nunca se sostuvieron ni se generalizaron, en un mundo en el que una sola epidemia llegó a acabar con la 3ª parte de la población europea.
Así que, las mujeres invertían la mayoría de su (breve) vida entre embarazos, lactancias y crianzas, excepto quienes no conseguían pareja y parir, o quienes tenían poder y estatus suficiente para delegar tales tareas. Como el más importante de los «medios de producción», tanto el cuerpo como, la mujer que lo habitaba estaban sujetos a diversos e intensos, modos de 44 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población control social (Gil Calvo, 1991; Meillassoux, 1981; Rubin, 1977). Es posible, incluso, vincular la naturaleza universal del patriarcado, pese a su heterogeneidad, a esta escasa eficiencia reproductiva.
La «revolución reproductiva», lo cambia todo. España muestra claramente el progreso de esta revolución, porque su inicio ha sido relativamente tardío y se ha producido a una extraordinaria velocidad.
De las españolas nacidas en el quinquenio 1856-60, 1/5 parte había muerto en su 1 er año y una proporción similar en los 4 años siguientes, así que prácticamente sólo la mitad pudo iniciar su vida fértil. Hacia los 45 años, sólo 1/3 parte seguía con vida, por lo que la función de «reproducir», sólo podía conseguirse mediante tamaños muy elevados de descendencia. En contraste con las nacidas un siglo después que apenas el 5% había fallecido antes de alcanzar el fin de sus años fecundos, así que la reproducción generacional pudo repartirse más y, por lo tanto, conseguirse con tamaños menores de descendencia.
Las españolas que cumplían 15 años en 1915 vivieron un promedio de 43 años adicionales. La mitad de ellos podían estar ocupados en parir y criar. En ese tiempo, probablemente verían morir uno o más de sus hijos, y difícilmente ellas y sus cónyuges estarían vivos cuando los hijos llegasen a adultos. 1/6 niños nacidos en la 1ª década del S. XX en España perdió a su padre antes de su 15º aniversario (y 1/10 a su madre). La institución del «padrino» era un seguro ante esta eventualidad, y pocos niños se hicieron adultos coexistiendo con sus abuelos (Pérez Díaz, 2001).
En cambio, la mayoría de los nacimientos actuales podrá contribuir a la crianza de sus nietos.
Hoy se llega a sugerir que la supervivencia más allá de las edades a las que se pierde la fertilidad podría ser una peculiaridad del ser humano derivada de la conveniencia evolutiva de que a los niños los cuiden también sus abuelos, sobre todo, sus abuelas (Lee, 2003).
La eficiencia demográfica tiene dos causas: el aumento en la proporción de personas que sobreviven hasta el final de las edades reproductivas y el hecho de que sus hijos tengan vidas aún más largas que sus progenitores. De ahí su forma de curva logística; el incremento de productividad atraviesa umbrales críticos y se vuelve más moderado una vez lograda la supervivencia mayoritaria hasta el final de los años fecundos, y las posteriores ganancias dependen cada vez más exclusivamente del incremento de los años de vida posterior a tales edades.
La figura 1 ilustra los cambios en la supervivencia generacional en España entre las mujeres nacidas desde 1856 y a lo largo del S. XX. Dependiendo de los supuestos sobre la magnitud y elasticidad histórica del límite biológico de la vida humana (Olshansky et al., 1990; Wilmoth, 1997; Wilmoth et al., 1999, 2000), se agudizará la «rectangularización de las curvas de supervivencia» o el extremo derecho de la curva se irá desplazando hacia edades más avanzadas. Las curvas del gráfico muestran que la mayoría de las mujeres nacidas en el último intervalo generacional tendrá tiempo para tener y criar hijos y para disfrutar después de un periodo sustancial de vida. En el Reino Unido, según datos del año 2000, 6/10 niños nacieron en vida de sus abuelos, y sólo un 2% tenía 1 solo o ninguno. El trabajo reproductivo de los abuelos está aumentando.
Mientras continúen los aumentos intergeneracionales de supervivencia, el «nivel de reemplazo» para la fecundidad puede quedar por debajo de los 2,1 hijos por mujer.
En el caso español, como puede verse en los cálculos de Anna Cabré Fig. 2: aunque las generaciones representadas hayan reducido su fecundidad prácticamente hasta la mitad, y 45 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población algunas de ellas muestren tasas netas de reproducción (hijas por madre) inferiores a la unidad, el reemplazo de años de vida y, por lo tanto, el volumen poblacional están garantizados.
La supervivencia masiva de las generaciones hasta el final de su vida fecunda es un componente fundamental de la revolución reproductiva (Pérez Díaz, 2003b). Como ocurre con el descenso de la mortalidad, algunas de sus causas pueden buscarse en los progresos sociales o económicos. Sin embargo, la dinámica de la revolución es en sí misma demográfica, determinada por las características biológicas de la génesis y la mortalidad de los humanos, y por los efectos que tiene la mejora de la supervivencia de una generación sobre la supervivencia de su descendencia.
LA TERCERA REVOLUCIÓN DE LA MODERNIDAD; LA REVOLUCIÓN REPRODU Implicaciones Sociológicas De La Revolución Reproductiva Aceptando que el nivel de eficiencia reproductiva ha experimentado un salto cualitativo que permite mantener un volumen poblacional dado con una fecundidad inferior, entonces la demografía puede considerarse, explicativa de primer orden para otros fenómenos sociales, y deja de ser una disciplina meramente descriptiva, alimentada sólo por teorías explicativas externas (económicas, antropológicas, culturales o psicológicas). Aún más, dados sus efectos sobre las vidas y relaciones de las personas, la revolución reproductiva puede incluirse entre los ejes explicativos del advenimiento de la «modernidad», junto a la revolución económicaproductiva, y la revolución política-ideológica. Aunque sólo estemos proponiendo un «programa» de investigación que requerirá colaboración y tiempo, enunciamos algunos ejemplos de cambios sociales en los que las determinaciones demográficas alcanzan relevancia notable si se admite la revolución reproductiva como marco teórico plausible.
10. El declive de trabajo reproductivo Como afirma Luis Garrido Medina (1996), el primer y principal resultado de la eficiencia reproductiva es liberar «recursos humanos» que pueden dedicarse a otros tipos de producción.
Podríamos, de hecho, considerar la reproducción como un 4º sector productivo (en realidad el 1º), junto a la agricultura, la industria y los servicios.
Cualquier incremento histórico súbito y radical de la productividad de cualquier sector ha reducido de forma igualmente súbita la mano de obra por él ocupada. La teoría de la revolución reproductiva implica que las mujeres se han visto liberadas para dedicar su tiempo y su trabajo a otros sectores productivos.
Tenemos aquí, de hecho, una explicación «demográfica» del declive de la fecundidad. La investigación histórica sobre los nuevos métodos anticonceptivos, la intensidad y extensión de su uso debe revelar que su aplicación masiva tiene como condición previa una eficiencia reproductiva «suficiente». La revolución reproductiva es una «causa necesaria», para la «revolución contraceptiva». Lo que observan los 1ºs teóricos de la transición demográfica, sin vincularlo a los cambios de conjunto en el «sistema» poblacional, es que sistemáticamente se reduce la fecundidad generacional allí donde se alcanzan umbrales significativos de eficiencia reproductiva.
Nuestro marco teórico contradice la idea de que la fecundidad desciende porque en las sociedades modernas los hijos se vuelven más «embarazosos» en términos relativos. Ésta es una posición «fuerte» en la investigación actual, y subyace a las diversas teorías de la transición demográfica y del coste económico de los hijos. Está presente en el modo de explicar la 46 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población inversión del flujo intergeneracional de recursos (Caldwell, 1982) o el incremento en la «calidad» y en los «costos de oportunidad» de los niños (Becker, 1991). El pesimismo no ya sobre el futuro de la fecundidad, sino sobre la propia reproducción, es el lugar común que resulta de este enfoque y ha justificado buena parte de los natalismos, poblacionismos y familismos en este tiempo.
Un análisis basado en la revolución reproductiva sugiere que la producción de niños se ha hecho más fácil y cada vez más opcional. Que los costes de oportunidad de los hijos resulten crecientes, como Myrdal (1939) ya señalaba, es una apreciación que debería acompañarse de otra: en general, el desarrollo económico y la multiplicación asociada de oportunidades incrementan los costos de oportunidad de toda actividad que requiera «tiempo» (Becker, 1965; Linder, 1970). Tener hijos puede requerir el sacrificio de unas oportunidades de ocio cada vez mayores, pero no más de lo que el disfrute de tales oportunidades requiere sacrificar las crecientes oportunidades de tener hijos. Desde nuestra propuesta teórica, hoy los hijos son menos porque tanto las personas como las sociedades de las que forman parte pueden permitírselo.
LA TERCERA REVOLUCIÓN DE LA MODERNID 11. El derrumbamiento del patriarcado La revolución reproductiva implicaría una corrosión del fundamento material del patriarcado, al reducir el efecto que tuvo la división sexual del trabajo reproductivo sobre los ciclos vitales.
Allanando el camino para la feminización de la esfera pública y constituyendo una de las condiciones históricas para un activismo exitoso en pro de la igualdad de sexos.
La idea de la igualdad entre hombres y mujeres ha existido durante milenios; Mann (1994) afirma que ni el liberalismo ni los discursos sobre los derechos «naturales» del ser humano tuvieron nunca argumentos que oponer al feminismo. Entonces, si las diferencias naturales entre las personas son irrelevantes para su igualdad moral, es difícil argumentar que las diferencias sexuales sí lo son. Pero, en la práctica, resultó necesaria una revolución reproductiva. Las políticas, las burocracias y los mercados «ciegos» a las diferencias sexuales no pueden desarrollarse con los elevados requerimientos procreadores del pasado y sin el traslado de la producción desde los hogares hasta la esfera pública. Por tanto hoy, la influencia de la división sexual del trabajo es mucho menor, por la reducción de la fecundidad y por las innovaciones tecnológicas que «facilitan» el trabajo doméstico.
Esta corrosión del pilar de la diferenciación de roles sería prácticamente suficiente para conducir hacia las llamadas relaciones de género (Connell, 2002), en realidad relaciones entre sexos (MacInnes, 1998). Las relaciones sociales adaptaban un modelo patriarcal cuando las mujeres eran un «medio de reproducción» escasamente productivo. La revolución reproductiva las ha liberado, al aumentar el «rendimiento» de los hijos y haciendo, por lo tanto, excedentario su trabajo.
La innovación tecnológica incrementa la eficiencia de algunos aspectos del trabajo reproductivo (pañales desechables, leche embotellada, comidas precocinadas, alarmas para bebés...), además contribuye a debilitar su anterior especialización. Aunque algunas ideologías todavía pueden considerar que las mujeres son «por naturaleza» más adecuadas que los hombres para criar niños. Además aumenta el trabajo reproductivo realizado por hombres (Gershuny, 1992), y el apoyo a este cambio es abrumador en ambos sexos. En cuanto a que «deben asumir las mismas responsabilidades que las mujeres respecto al hogar y los hijos», según las encuestas.
Paradójicamente, mientras la 2ª ola de pensamiento feminista ha concentrado su atención en la 47 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población sexualidad plástica y en su simbolismo, las raíces del cambio en los comportamientos de género podrían tener su origen en la cada vez menor relevancia de su componente reproductivo.
12. La privatización de la sexualidad Al afirmar que la revolución reproductiva hace posible apartar la sexualidad del ámbito «público» introducimos una diferencia sustancial respecto a las teorías comúnmente aceptadas.
La sexualidad ha sido objeto de control social, tanto a nivel colectivo (normas producidas por el Estado u otras instituciones, como los consejos de ancianos o las iglesias) como en el ámbito familiar. Todas las sociedades han segregado los sexos, etiquetado la legitimidad de los nacimientos y regulado la sexualidad. Han instituido cuándo era punible especialmente si su propósito no era reproductivo y más aún cuando se evitaba la procreación mediante contracepción o aborto (Malinowski, 1927; Morgan, 1995). En el S. XIX, en Gran Bretaña, o más reciente en España, suponía definir ciertas relaciones sexuales como un crimen equivalente al robo, por poner en peligro la herencia de los herederos legítimos (Pateman, 1988).
Puesto que la revolución reproductiva aumenta la proporción de supervivientes hasta edades en que pueden contribuir a la reproducción, y aumenta el nº de años/persona obtenidos en cada nacimiento, reduce la intensidad individual con que se asume la función procreadora y facilita a los Estados la socialización de sus costos. Por eso, junto a las otras dos revoluciones, erosiona el poder político de la familia en relación al del Estado, así que la «legitimidad» natalicia pierde importancia en la construcción del estatus social. Nuestro marco teórico contradice la ortodoxia: explicar la tendencia de la fecundidad por la relajación de tales controles, o por el cambio de normas y valores, como hacen algunas versiones de la «2ª transición demográfica». Es la revolución reproductiva la que posibilita tales cambios.
España ilustra cómo el retraso relativo en conseguir la eficiencia reproductiva ha coincidido con la vigencia prolongada de normas y leyes arcaizantes. Hace 30 años, las casadas todavía necesitaban permiso de sus maridos para buscar un empleo, obtener un pasaporte o abrir una cuenta bancaria. El divorcio, los anticonceptivos y el aborto eran ilegales. Hoy, además son legales los matrimonios homosexuales, y la igualdad sexual está amparada por la Constitución.
Vinculamos tales cambios a la revolución de la supervivencia y la reproducción en España, frente a quienes reducen su explicación a la mera «modernidad» ideológica.
Sostenemos que el aumento de la autonomía personal ha corrido paralelo a la progresiva separación entre sexualidad y reproducción, permitiendo la transformación de la intimidad y la «plasticidad» sexual (Giddens, 1992). La revolución reproductiva es condición necesaria para la generalización de las nuevas normas y valores, tan enfatizados como «causas» en el debate sobre la «2ª transición demográfica» (Cliquet, 1991; Coleman, 2003; Lesthaeghe, 1991; Van de Kaa, 1990), y según los cuales la sexualidad debe ser una materia privada.
13. Del género a la generación La fecundidad generacional se ha reducido en los países más avanzados, concentrándose en los nacimientos inmediatamente posteriores a la unión y, después, al alcanzarse tamaños modales en torno a 2 hijos, postergándolos en el ciclo vital femenino (Frejka y Calot, 2001). Es posible, por el desarrollo y extensión de nuevos métodos anticonceptivos accesibles y eficaces que han permitido el control «perfecto» de la procreación. Es posible que esta evolución esté siendo complementada, por un nuevo estadio en el que la reproducción se posterga en el ciclo vital femenino e incluso en la línea intergeneracional.
48 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población El «trabajo reproductivo» se está redistribuyendo. El Millenium Cohort Study del Reino Unido, por ej., encuentra que aunque sólo 1/20 niños nacidos en el año 2000 convive con algún abuelo, son éstos quienes les cuidan en la mitad de los casos cuando la madre trabaja, y en 3/4 partes cuando ésta se ausenta en otro momento. Además, aproximadamente 1/3 adultos con hijos menores declaró recibir ayuda material de sus propios padres (préstamos, dinero o regalos, equipamiento doméstico, ayuda en el alojamiento, etc.), además de regalos o extras para el nieto. Es posible porque al menos 6/10 recién nacidos vienen al mundo con sus 4 abuelos vivos, a pesar de que los nacimientos actuales se producen a una edad bastante tardía de las madres.
Hemos denominado «feminización de la vejez» a esta redistribución del trabajo reproductivo a lo largo del curso de vida y entre ambos sexos (Pérez Díaz, 2003a). La reproducción está perdiendo peso en la construcción social de tales características, no porque la biología o la sexualidad sean simples «constructos» históricos convencionales, como afirma Gisela Bock (1989) al denunciar los excesos biologistas en la explicación de las diferencias históricas de género. Sino por la supervivencia, que incrementa la coexistencia de 3 y hasta 4 generaciones.
Y además de las abuelas también los hombres, entran en una fase mermada del ancestral carácter masculino «productivista» que posibilita relaciones y funciones cercanas a los roles reproductivos antaño exclusivos de las mujeres.
14. Envejecimiento demográfico y madurez de masas El efecto de la mayor supervivencia y la menor fecundidad sobre la pirámide de edades recibe el nombre de «envejecimiento demográfico». El debate sobre sus consecuencias se basa en un indicador tautológico y de denominación tendenciosa: la «relación de dependencia». Desde los artículos de Bovaret en los años 20 hasta los actuales informes del Banco Mundial (p .ej., World Bank, 1994), arrastramos casi un siglo de previsiones apocalípticas sobre sus consecuencias.
Debido a una metáfora que caracteriza a las sociedades como si fuesen seres vivos orgánicos.
Las personas envejecen menguan sus capacidades vitales y, finalmente, mueren; las sociedades, no. La forma de las pirámides puede cambiar, pero la analogía por la que a ese cambio se lo llama «envejecimiento» demográfico es tendenciosa y conduce a malas interpretaciones. De hecho, lo que se desprende de dicha denominación no es sólo la supervivencia; han mejorado, para cualquier edad, los niveles de salud y de prestaciones físicas.
Una perspectiva longitudinal y comparativa puede corregir una impresión transversal errónea.
No podemos determinar las futuras capacidades de los mayores deduciéndolas de las que tienen hoy, porque la vejez es el resultado de toda la vida anterior, y la vida ha cambiado mucho.
Debemos hacer comparaciones entre distintas generaciones cuando tenían las mismas edades.
Este ejercicio prueba el progreso asociado a la revolución reproductiva: la juventud, en las generaciones recientes, se prolonga hasta edades nunca vistas, lo que hace más justo hablar de «rejuvenecimiento» demográfico.
Incluso desde una óptica transversal, centrada en las relaciones entre stocks de diferente edad (especialmente la «relación de dependencia»), lo que debería importar es la evolución del balance, a lo largo del tiempo, entre lo producido y lo «recibido» por cada generación o, utilizando datos «de momento», entre la riqueza producida por los que trabajan y la parte dedicada a los que no. Contra las repetidas previsiones pesimistas el balance sigue decantado hacia la 1ª parte, y la productividad aumenta a ritmos históricamente acelerados, en un sistema productivo cada vez más perfeccionado. Los recursos dedicados a «inactivos» se dirigen principalmente a los mayores y a los menores, y no pueden considerarse «regalos» 49 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población improductivos en sentido estricto. Así que, el debate sobre las consecuencias del envejecimiento demográfico para el sistema productivo y para el Estado del bienestar se fundamenta en unos supuestos que se enfrentan al desmentido de la realidad (Pérez Díaz, 2005).
Además, los mayores gozan cada vez más de recursos propios y aportan una cantidad creciente de trabajo reproductivo, lo que facilita la incorporación de las mujeres jóvenes a la actividad laboral, mejorando, así, las «relaciones de dependencia». En otras palabras, la dependencia cada vez tiene menos que ver con la edad o con la forma de las pirámides de población.
Más importante aún es la falta de cualquier relación simple entre la auténtica dependencia y la relación con la actividad. Los empleados jóvenes pueden cargar con deudas contraídas por su formación o su equipamiento inicial para la vida adulta (vivienda, hijos, mobiliario, etc.), mientras muchos jubilados disponen de recursos sustanciales acumulados. Y además en el futuro aún estarán mejor dotados. De nuevo, España resulta ilustrativa pues una óptica generacional modifica las habituales prognosis alarmistas. La reconstrucción de generaciones a partir de la serie completa de la Encuesta de Población Activa (Garrido Medina et al., 2005) permite estimar una disminución del 40% en la relación de dependencia entre 1985 y 2030, conclusiones similares se habían obtenido en proyecciones de actividad anteriores (Blanes et al., 1996). El aumento de la actividad femenina y el descenso de los efectivos jóvenes, de edades inactivas, compensa el aumento de los mayores inactivos y el retraso en la entrada en el mercado de trabajo.
Existe una relación entre los recursos públicos dedicados al bienestar y la esperanza de vida de los ciudadanos, y siempre se ha supuesto unidireccional. Pero también la relación inversa es importante: la supervivencia de masas ha facilitado la dotación de recursos estatales dedicados al bienestar. Sin embargo este progreso viene siendo interpretado en la retórica del «envejecimiento demográfico» como una progresiva esclerosis social. No es más que una herramienta de quienes buscan reducir los gastos sociales, frente a la supuesta amenaza futura.
Pero también es resultado del legado eugenista y sociobiologista, casi omnipresente en las CCSS hasta los años 40 del S. XX (Mackenzie, 1981). Desde Malthus, la demografía incluye facciones empeñadas en evidenciar la inconveniencia de cierto tipo de personas, sean los pobres, los «deficientes» o los viejos.
LA TERCERA REVOLUCIÓN DE LA MODERNIDAD; LA REVOLUCIÓN REPROD 15. La renovada centralidad de la familia El Estado la está sustituyendo progresivamente como garante de la subsistencia, y el mercado de trabajo la vacía de su papel productivo. «Dentro», el peligro deriva de las fuerzas del liberalismo y de la creciente autonomía personal (De Singly, 1993; Flaquer, 1998). El estatus público de «ciudadano» suplanta progresivamente el de «miembro de una familia» (Mann, 1994). La privatización de la sexualidad (tanto la reproductiva como la «plástica»), la atrofia del género y la innovación en tecnología de la reproducción causan una creciente diversidad en lo que entendemos por «familia». Davis anticipó estos cambios y un punto débil común: la sexualidad sólo es un buen «pegamento» para mantener «parejas». Sus comentarios sobre mujeres «casadas» con el Estado son un presagio de la ubicación de la familia en el centro de la atención pública como objeto de políticas de población y como institución encargada de cumplimentar los rápidamente crecientes derechos sociales de la infancia.
Sin embargo, de la teoría de la revolución reproductiva se desprende que la familia se ha visto reforzada: 50 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 1º, lo debilitado por lo que Davis llamaba el «industrialismo» (en realidad, la revolución reproductiva) no es la familia, sino su forma patriarcal. La madurez de masas y la democratización de la supervivencia «completa» conducen a una coexistencia intergeneracional cada vez más amplia en las líneas de filiación. Por 1ª vez, las familias «largas» son de carne y hueso.
2º, aunque la proporción del trabajo reproductivo disminuye, el incremento de su productividad y su concentración en un nº menor de nacimientos aumentan su intensidad en el seno de cada familia. Produciéndose desde la «invención de la niñez» (Ariès, 1973) hasta la «idealización» literaria de los roles tradicionales en la familia (Lasch, 1977), análoga a la idealización craftista de otras formas de trabajo (Braverman, 1974). Mientras se imagina a la familia progresivamente vaciada por las fuerzas del Estado y del mercado, en la práctica es cada vez más relevante y se le hacen demandas privadas y públicas (Donzelot, 1979).
Mientras que el conservadurismo lamenta que la familia se haya convertido en una «elección de estilo de vida» (Morgan, 1995), o atribuye el descenso de la fecundidad al hedonismo egoísta (McDonald, 2000) y a la huida de las obligaciones colectivas (Myrdal, 1968), en realidad la diversificación de las familias y la baja fecundidad constituyen un progreso vital. Los vínculos son los que limitan la diversidad familiar posible, y mantienen la intensidad de las obligaciones familiares. El rasgo común que unifica la diversidad es el vínculo estable entre al menos un adulto y un niño, y el legado posterior de dicha relación, en forma de amor, lealtad y obligación mutua, e incluso de resentimiento y hostilidad. La reproducción difícilmente puede ser industrializada, mercantilizada, burocratizada, racionalizada de cualquier otra forma, o asumida por otras instituciones. Cuando así se hace, los resultados son normalmente muy negativos (ej.
experimentos sociales diversos y orfanatos).
La Visibilidad De La Revolución Reproductiva Resulta legítima la extrañeza por la escasa percepción hasta ahora de lo que hemos llamado «revolución reproductiva», un cambio a gran escala y de carácter sistémico, en la eficiencia reproductiva de la población humana. Cabe resaltar dos motivos, uno metodológico y otro sustantivo.
En términos metodológicos, la sociología (y frecuentemente la demografía) se limita a medir y analizar los comportamientos y características de las personas con una óptica transversal, especialmente cuando se pretende una utilidad política inmediata. Así que se ha descrito la modernización demográfica en términos de «transición», sin alcanzar un auténtico estatus explicativo.
La revolución reproductiva, y, en general, los procesos sociales implicados en la reproducción de la sociedad a lo largo del tiempo, sólo pueden ser analizados utilizando una perspectiva longitudinal e intergeneracional. Las medidas transversales resaltan el cambio en las estructuras, especialmente la de edades. Se crea así una perversa tendencia a imaginar las sociedades como puzzles, bidimensionales, cuyas características esenciales pueden ser capturadas en un censo, y que cambian como si se moviesen como unidades coherentes (Anderson, 1991: 33). Nuestro propósito es, una sociología que enfatice las biografías, y el cambio generacional, más allá de las fronteras estatales y los instantes temporales (MacInnes, 2006).
Un 2º motivo es que la revolución reproductiva tiende a hacer que sus resultados sean difícilmente visibles. No sólo es un proceso no planificado y no consciente a nivel social 51 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población (aunque sí a individual): el progreso material, y la autonomía individual, produce la impresión de que la reproducción, antes una obligación, es ahora una elección personal, y bastante costosa.
Justo en el periodo en que la eficiencia reproductiva es mayor y se derrumban los controles sociales de la fecundidad, la impresión es que tener hijos sólo es posible si el Estado asume una parte cada vez mayor de sus costes. La paradoja es que el éxito de la revolución reproductiva ha hecho que la situación anterior se olvide. Por el contrario, como demuestran los análisis microeconómicos de Becker y Linder sobre la escasez del tiempo, los costos de oportunidad miden, finalmente, el progreso económico. Tales costos aumentan para todas las actividades.
Pretender que la fecundidad disminuye porque aumenta el coste de oportunidad de los hijos (supuesto implícito en la mayoría de la investigación actual sobre dicho descenso) podría ser una inversión de la relación real entre estas variables.
El Origen Del Concepto De «Revolución Reproductiva» La fecundidad es un concepto «analítico» que resulta de la descomposición de los factores que intervienen en la dinámica demográfica. Por sí misma es insuficiente para conocer o predecir como se mantendrá o evolucionará una población. Sin embargo, existe una tendencia, incluso entre los demógrafos, a identificar fecundidad y reproducción, lo que lleva a que los países desarrollados se lamenten del descenso de su fecundidad pese a tener los ritmos de crecimiento demográfico mayores de su historia.
Sin embargo, en la demografía hace tiempo que se persigue también una «síntesis» de la fecundidad y la mortalidad, que arroje una cuantificación fiable de la reproducción. Dicha síntesis tiene distintas formulaciones matemáticas ubicadas en cualquier manual actual de «análisis demográfico», y es en la gestación de tales indicadores donde cabe buscar la 1ª semilla del concepto «revolución reproductiva».
La reproducción demográfica es un tema especialmente desarrollado por la «escuela francesa» de demografía. Esta corriente estuvo muy influida por las tendencias nacionalistas y sociológicamente burguesas y familistas, asociadas a las necesidades políticas de un Estado precursor en abrazar políticas natalistas. Por tanto enfatiza la familia (De Singly, 1993), las genealogías, la demografía histórica y la óptica generacional. Entonces fue un francés quien, al introducir el índice de reproducción de los años vividos (Henry, 1965), dio a nuestra propuesta teórica una herramienta de medición fundamental.
La demografía española tiene un papel fundamental en la gestación del concepto, influida por la escuela francesa. Dos de nuestros principales demógrafos estudiaron en París, en la época docente de L. Henry, y aportaron con sus tesis doctorales los 1º s estudios de peso sobre los cambios generacionales en la población española: J. A. Fernández Cordón (1977) se centró en la fecundidad y la nupcialidad de las generaciones españolas en Nuptialité et fecondité en Espagne (1922-1974), y A. Cabré (1989) abordó la reproducción generacional de Cataluña y de España en La reproducció de les generacions catalanes, 1856-1960. Igualmente clave es Luis Garrido, sociólogo español decantado hacia el análisis longitudinal (evidente en su trabajo de 1992 sobre las diferencias generacionales de la actividad femenina en España), y a quien se le atribuye el 1er uso publicado en España de la denominación «revolución reproductiva» como aquí ha sido utilizada (Garrido Medina, 1996).
Además, España posee condiciones históricas y demográficas que hacen especialmente fecundo este énfasis en el análisis generacional; la rapidez e intensidad con que ha quemado etapas modernizadoras en la 2ª mitad del S. XX produce una constelación de generaciones con 52 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población transcursos vitales radicalmente diversos pero coincidentes en un mismo momento histórico.
Generaciones nacidas en una sociedad rural, mayoritariamente agraria, con la peor mortalidad del continente, coexisten con otras nacidas en un país moderno, con una economía basada en los servicios y una de las mayores esperanzas de vida del mundo. En países hoy demográfica y socialmente similares, los cambios han sido más lentos y la revolución reproductiva se inició mucho antes, así que la coexistencia generacional es menos heterogénea. En otros países los cambios se han iniciado muy recientemente, y aún no poseen un «muestrario» generacional que incluya masivamente los comportamientos más modernos. En España no sólo es más fácil constatar que una tabla cualquiera en que se crucen datos transversales por edad no corresponde a ningún curso de vida típico; incluso los volúmenes respectivos van cambiando dramáticamente en las sucesivas pirámides en virtud de la sustitución progresiva de cada generación por su sucesora.
CONCLUSIONES Estamos afirmando que el cambio reproductivo ha sido revolucionario y de relevancia tal que justifica situarlo al mismo nivel que las otras dos revoluciones reconocidas como fundamentales para el advenimiento de la modernidad (Hobsbawm, 1962). Viéndolo como una más de sus dimensiones.
No creemos que lo que podría llamarse sociología de la reproducción consista sólo en el estudio del contexto social en el que ésta se desarrolla. Por el contrario, el fracaso en dar la importancia adecuada a la génesis sexual y al carácter mortal de los humanos (y, por lo tanto, a la significación social del cambio que supone la revolución reproductiva) ha sido una debilidad teórica importante de la sociología contemporánea, pese a intentos como el de Davis. Su énfasis en las instituciones reproductivas es un correctivo útil, pero mal resuelto, a las aproximaciones teóricas «hiper-socializadas» con las que se pretende explicar los comportamientos individuales (Wrong, 1961).
En este artículo afirmamos que la demografía tiene claves explicativas fundamentales para el resto de las CCSS porque su núcleo temático, la vida, la muerte y su balance, la reproducción, atraviesan e impregnan cualquier ámbito de la vida individual y social.
Sostenemos también que tales posibilidades no se han explotado hasta ahora porque el paradigma de la «transición demográfica», en el que se mueve prácticamente todo intento teorizador de los cambios demográficos (especialmente desde la enunciación de Notestein y el posterior proyecto de Princeton), se construye mediante indicadores transversales, ajenos a la lógica generacional e intergeneracional de la reproducción. Por supuesto, nuestra propuesta es un simple proyecto de investigación que no puede competir con la cantidad ingente de resultados y de literatura generada en torno al paradigma actualmente imperante. Pero llamamos la atención sobre la esterilidad mostrada hasta ahora por dicho paradigma, que ni ha conseguido el reconocimiento como teoría auténtica, y ha mantenido a la demografía condenada durante más de medio siglo al mero descriptivismo y a la dependencia de las teorías que otras disciplinas le suministran. La Revolución Reproductiva es un concepto mejor que el de «transición» para comprender la naturaleza del cambio demográfico que conduce a las sociedades modernas, y la clave de este cambio conceptual está en el uso de una perspectiva longitudinal, dinámica, sistémica, sobre las poblaciones.
Ambas ópticas, longitudinal y transversal, son perfectamente conocidas para el análisis demográfico, pero es la transversal, la que trata las edades como grupos de personas diferentes y no como etapas en la vida, la que después tiene más usos en la investigación, más aplicaciones políticas, más facilidades para nutrirse con datos. Por ello, los temas destacados que trascienden 53 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población desde la demografía son los cambios en la pirámide (el mal interpretado «envejecimiento demográfico») o la baja fecundidad (del «momento»), mientras aquellos que se refieren al cambio de la eficiencia reproductiva y a sus fundamentales consecuencias sobre el resto de la vida humana parecen invisibles y no han sido percibidos como ligados a la demografía.
Mientras, las CCSS siguen buscando explicaciones de multitud de fenómenos que se beneficiarían de una mayor claridad sólo teniendo en cuenta lo que ha ocurrido en las dinámicas demográficas desde una perspectiva generacional e intergeneracional. Por supuesto, la revolución reproductiva arroja luz sobre el descenso de la fecundidad o el envejecimiento de la población, también sobre los cambios familiares y la relación familia-Estado, los cambios de género y la redistribución del trabajo (productivo y reproductivo) entre sexos y a lo largo del curso de vida. Pero también puede influir de forma relevante en otros debates más propiamente sociológicos o políticos, como el de la desregulación progresiva de la sexualidad (incluida la legalización de los matrimonios homosexuales), la significación de las edades y sus transformaciones en los cursos de vida, las transferencias intergeneracionales de recursos (y la competencia entre Estado y familia para controlarlos), la economía del tiempo, los cambios de estructura social en las sociedades avanzadas, o esa tradición en la sociología que persigue aclarar los vínculos entre la modernización, en su sentido más amplio, y los cambios de valores.
Debido a su vinculación con las estadísticas vitales, la demografía ha tenido siempre un compromiso con el análisis longitudinal, cuya forma más simple es la conversión de las tablas de datos transversales por edad en indicadores de «vida completa» de una generación, aunque sea ficticia o «sintética» (como ocurre con la esperanza de vida o la fecundidad), y cuya expresión más completa y adecuada son tales indicadores cuando se refieren a auténticas generaciones (entonces se trata de la «vida media» o de la «descendencia final» de las generaciones). Éste es un camino metodológico que la sociología debe enfatizar. Es irónico que una ciencia que se precia de buscar explicaciones del cambio social se concentre en el análisis de información transversal cuya capacidad para decir algo sobre los cursos de vida se basa en la «ficción» de que cada «grupo» coexistente de edad representa una fase real de un curso de vida típico. Es cierto que el análisis longitudinal es mucho más costoso desde el punto de vista empírico, y requiere más trabajo, pero técnicamente el tratamiento de datos ha experimentado tal avance en las últimas décadas que ésta no puede seguir siendo una excusa. Ése es el camino que muchos demógrafos iniciaron y vienen recorriendo desde hace décadas, para permitir un cambio de paradigma: el de la teoría de la transición demográfica por el de la teoría de la revolución reproductiva.
TEMA 4: BONGAARTS: UN MODELO DE FECUNDIDAD Y SU APLICACIÓN EN ESPAÑA.
La aplicación del modelo de Bongaarts supone un paso más en el conocimiento de la fecundidad en España. En este artículo se proporciona una visión detallada. Se efectúa su aplicación en España, a través de la Encuesta de Fecundidad sobre los índices de nupcialidad, contracepción, aborto e infecundabilidad. A pesar de que el modelo se cumple en España es considerado poco explicativo por la autora que desarrolla una crítica del modelo desde el punto de vista sociológico.
•Los modelos de variables en el estudio de la fecundidad 54 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población •Variables intermedias y variables próximas Desde que en 1956 Davis y Blake elaboraron el modelo de fecundidad por medio de las variables intermedias, se han sistematizado mucho los estudios sobre fecundidad.
El sistema analítico de variables intermedias consiste en la desagregación del proceso mediante el cual nace una persona, y que gira en torno a tres momentos clave que son (1) el coito, (2) la concepción y (3) la gestación y el parto, dando lugar a once variables relacionadas con la fecundidad. Este sistema analítico se revisa por Bongaarts, que lo convierte en el modelo de variables próximas mediante su elaboración y traducción a los momentos actuales, las variables próximas parten de tres variables biológicas: (1) el intervalo estéril en el postparto, (2) el intervalo fértil (desde la primera ovulación postparto hasta la concepción) y (3) el tiempo de embarazo completo para el que existen pocas variaciones y se puede asumir una duración constante de nueve meses.
Estas variables son a su vez las únicas susceptible de verse afectadas por factores socioeconómicos y ambientales según Bongaarts o culturales según Davis y Blake.
El modelo que establece Bongaarts queda resumido en cuatro factores, la lactancia materna, el aborto, el control de la natalidad y la exposición al coito, cuya característica principal es la influencia directa de dichas variables en la fecundidad.
En este artículo vamos a describir las variables tal y como las desarrolla Bongaarts para posteriormente aplicar el modelo al caso español. El concepto de fecundidad natural es el punto de partida.
•Concepto de Fecundidad Natural El término fecundidad es el “fenómeno relacionado con los nacimientos vivos considerados desde el punto de vista de la mujer, de la pareja o muy excepcionalmente del hombre”. El término fecundidad es el mismo que en inglés fertility que traducido sería fertilidad. En castellano fertilidad es un concepto que se refiere a la fecundidad natural. Aunque se están realizando esfuerzos por dar a los Estudios de Población una terminología consensuada, la falta de uniformidad es todavía importante.
Por ejemplo si tomamos a Joaquín Leguina encontramos también algunas diferencias y matices, “la fecundidad es el estudio de los nacimientos desde el punto de vista de la concepción, es el resultado de un conjunto de factores que pueden dividirse, en primera aproximación de dos clases: aquellos en que interviene directamente la voluntad de la pareja procreadora, fecundidad dirigida, y aquellos factores que influyen sobre la fecundidad, pero que no dependen directamente de la voluntad de la pareja, a la que denominaremos fertilidad”.
Ha cobrado enorme importancia la búsqueda del término que mejor explore el fenómeno de la fecundidad en ausencia de planificación familiar específica. Se ha acuñado el término de fecundidad natural por L. Henry que hace referencia a los resultado finales de la fertilidad cuando los únicos factores que actúan son los culturales, religiosos, etc., que influyen en la adopción de un modelo de tamaño de la familia o de número de hijos, parecido dentro del grupo, pero en la que se produce planificación “racional” e individual de la familia.
Este concepto es ampliamente discutido y aplicado con otros criterios por muchos autores, entre ellos Bourgeois-Pichat. Y los resultados que aportan, aun trabajando sobre la misma sociedad, son diferentes.
Boongaarts se acoge a la formula modificada de L. Henry por Coale y Trussel, que está elaborada en torno al nivel relativo de la fecundidad marital. Mientras Hawthor considera que la discusión sobres fecundidad natural gira en torno a dos términos: la fecundabilidad y la muerte fetal.
Son muchos los autores que trabajan sobre estos temas, aunque ninguna fórmula se ha impuesto sobre la elaborada por Henry, que sigue siendo la de mayor uso.
55 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población •El modelo de Bongaarts.
Pasamos a desarrollar el modelo en el marco teórico en el que se hacen explícitas las formulas matemáticas utilizadas para definir cada una de las variables.
Siendo: TFR= Tasa total de fecundidad TM= Tasa total de fecundidad matrimonial TNM= Tasa de fecundidad natural matrimonial Cm= Índice de proporción matrimonial Cc= Índice de contracepción Ci= Índice de infecundabilidad por lactancia 2.1. Tasa de Fecundidad Marital La ecuación genera es: TFR= Cm · TNM 2.2 .Contracepción En cuanto a la contracepción estimada sobre la fecundidad marital será la interacción entre la práctica y la fecundidad natural.
TM= Cc·TNM 2.3. Aborto El índice de aborto inducido se define como la razón entre la tasa total de fecundidad observada y la tasa de fecundidad en ausencia de aborto inducido.
Ca=TFR/ (TFR+A) Modificando la ecuación anterior de acuerdo al número índice que está interfiriendo en la relación de la tasa total de fecundidad y marital tenemos.
TFR=Cm·Cc·Ca·TNM 2.4. Lactancia El índice de infertilidad lactacional da lugar a una nueva fórmula en la que aparece el elemento “tasa de fertilidad” para la “tasa de fertilidad natural marital” en ausencia de lactancia.
La última ecuación es el modelo que elabora Bongaarts para aplicar a la fecundidad y poner en relación las cuatro variables próximas.
TFR= Cm·Cc·Ca·Ci·TF Bongaarts logra determinar que, en función de que en el ámbito social en el que se realiza el estudio se produzca baja natalidad o alta natalidad, la variable explicativa será bien la anticoncepción o bien la infecundidad originada por la lactancia.
• Validación del modelo La varianza se elabora a partir de dos variables, la tasa de fecundidad observada y la tasa de fecundidad estimada. Para ellos se obtienen a partir de la Encuesta de Fecundidad ambas tasas, para 23 países en desarrollo y 8 países desarrollados. (Tabla pág. 88) Bongaarts considera que la comparación entre estos dos niveles de fecundidad explica el 96% de la varianza. La principal conclusión es que: las proporciones de matrimonios, la contracepción, el aborto inducido y la infecundabilidad postparto son los determinantes de la fecundidad más importantes.
Los demógrafos aceptan y asumen la validación de este modelo. Que tiene una serie de 56 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población aplicaciones ventajosas para aquellos países que no han medido alguna del las variables enunciada, ya que se puede trabajar con estimaciones, lo que lo hace especialmente interesante para países subdesarrollados.
El modelo de Bongaarts en el plano teórico se puede criticar desde dos puntos de vista. Uno será el de aquellos que creen que se podía haber realizado de una forma más completa y lo ampliarán, y el otro será el de aquellos que defienden que la demografía debe atender a variables sociales frente a las biológicas.
En el primer caso, Moreno (1991) realiza un nuevo modelo en el que se critica la relación entre uso de anticoncepción y fecundidad específica por edad. Por su parte, uno de los argumentos que utiliza Reinis (1989) es que este modelo no tiene en cuenta el comportamiento de las mujeres a partir del momento que han alcanzado el tamaño de familia deseado.
Desde nuestra perspectiva de país desarrollado, con una baja natalidad, la crítica e este modelo adopta otra característica. Hasta ahora sabíamos que las variables que aplica incidían en la fecundidad. Conocemos las variables próximas pero no las sociológicas, que son las que influyen en el comportamiento, que se asocian mejor con la fecundidad que las variables de opiniones y son más fáciles de medir.
2. Aplicación al caso español de modelo de Bongaarts Uno de los objetivos originales de la investigación consistía en la aplicación de este modelo a la realidad española.
Algunos de los datos que son precisos para llevar a cabo este modelo se extraen de la Encuesta de Fecundidad de 1985.
Para hallar el índice de nupcialidad es necesario conocer los datos de: número de hijos de las mujeres casadas, número de mujeres con paraje estable, la edad específica de las mujeres casadas y las tasas especificas de fecundidad matrimonial. (Tabla) El segundo factor, es el índice de contracepción, es la interacción entre la práctica de la contracepción y la fecundidad natural. Para hallarlo se mide la anticoncepción según su uso y según su efectividad. En la encuesta española tenemos datos sobre el uso de anticonceptivos (píldora, diafragma, tapón o esponja vaginal, preservativo, abstinencia, píldora del día siguiente, esterilización…) y su efectividad.
El tercer índice, índice de aborto. El aborto inducido previene menos la fecundidad que un nacimiento, fundamentalmente porque se recupera antes la ovulación que si se lleva el embarazo hasta el final. El provocado está íntimamente relacionado con la práctica de la contracepción. Para elaborar la tasa de aborto hay que tener en cuenta que es igual al promedio de abortos inducidos por mujer al final del periodo reproductivo.
Tomaremos los datos elaborados para el Instituto de la mujer, que nos proporciona una cifra aproximada de 105.000 al año (1985). Actualmente se recogen datos oficiales al estar el aborto despenalizado. Pero la despenalización no ha resuelto completamente este conflicto y sigue por tanto habiendo abortos clandestinos y en el extranjero.
El índice de infecundabilidad es la razón de la tasa de fertilidad natural marital en presencia y en ausencia de la infecundabilidad postparto causada por la lactancia prolongada o abstinencia.
El procedimiento para obtener este índice consiste en hallar el intervalo entre nacimiento y siguiente embarazo, cruzado por métodos de control de la natalidad utilizados. La media del intervalo tendría que dar el periodo que produce la interfecundabilidad debido a la lactancia 57 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población prolongada (medida que no se utiliza en España) En España además de no conocer el periodo de lactancia prolongada, tampoco conocemos el periodo de amenorrea postparto, pero el error no será muy grande si asimilamos con el mínimo de los de los países desarrollados. Este periodo anovulatorio es de 3 meses que se supone está incrementando el intervalo genésico.
Por último, introduce como dato una estimación sobre la tasa de fecundidad natural, que valora en 15,3 nacimientos por mujer.
El desarrollo del modelo queda entonces de la siguiente forma.
TF= 15.3 TN= 15,3·Ci= 15,3·0,93= 14,23 TM= 15,3· Cc·Ca·Ci=15,3·0,14·0,96·0,93=1,91 TFR= TM·Cm= 1,91·0,667= 1,28 Si éste es el dato del modelo, nos falta conocer cuál es la Tasa total de Fecundidad observada, que está formada por los nacidos vivos legítimos por mujer.
El total de embarazos según la encuesta de fecundidad es 14.378.717; de esta cifra tenemos que restar los embarazos terminados en aborto (9,81%), los de las mujeres solteras (92.454), lo que nos sitúa en 12.875.711 embarazos nacidos vivos, esta cifra entre todas las mujeres en edad fértil, 8.262.336, da 1,56, que coincide con la cifra que maneja la encuesta cuando habla de media de nacidos vivos por mujer.
Tenemos que la Tasa Total de Fecundidad observada es 1,56 y el modelo que se deduce de la aplicación matemática de Bongaarts es de 1,28. Parece que efectivamente el modelo se cumple y la variable próxima puede predecir las tasas totales de fecundidad, ya que nuestras cifras no alteran la varianza obtenida, como hemos visto en la validación del modelo.
3. ¿Quedan resueltos los problemas en la investigación del la fecundidad a partir del modelo de Bongaarts? A las objeciones teóricas a este modelo queremos añadir una técnica, y es que ha alcanzado tal grado de elementos invariables a partir de estimaciones que prácticamente no se puede saber dónde está el dato o de donde proviene o si es una estimación Todas las objeciones que se le pueden hacer a este modelo no invalidan una aportación crucial de Bongaarts, a partir del momento que desarrolla su modelo, nadie va a poder obviar que estas variables son previas a la variable fecundidad. Pero Bongaarts considera que la fecundidad es un concepto abstracto, mientras para nosotros es el número de nacidos por mujer.
Podemos concluir, que el modelo de Bongaarts es excesivamente biologicista y muy poco sociológico. Al prescindir de parte de las variables sociológicas está ignorando una parte importante de la realidad, y por tanto empezamos de nuevo el recorrido porque el objeto ahora son las variables próximas, pero los determinantes están impregnados de las mismas “normas sociales” esenciales, es decir, son las mismas variables sociológicas.
Otra reflexión es que la causalidad tiene mayor cobertura en Ciencias Naturales que en Ciencias Sociales. Pero nuestra búsqueda pretende interpretar la realidad social lo que nos conduce a querer contrastar entre ambas realidades. En Ciencias Sociales existe un cierto número de técnicas cuyo objetivo es la búsqueda de la relación causal, aunque ninguna haya conseguido una demostración plena.
TEMA 4.2: SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA 58 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población La planificación Familiar en la Investigación Sociológica Historia anticonceptiva de las mujeres Aunque la anticoncepción es tan antigua como la propia concepción, no se ha descrito de una forma sistemática, hasta principios del siglo pasado en que Mary Carmichael Stopes, fundadora junto a su marido de la primera Clínica de Control de la Natalidad en el Imperio Británico (1921) se preocupa por recopilar exhaustivamente los métodos anticonceptivos existentes con objeto de promover su posible utilidad para todas las mujeres.
Según Stopes, por aquella época en Inglaterra se producen opiniones favorables al control de la natalidad.
La Asociación Médica Americana introduce el tema del Control de la Natalidad en sus organizaciones a pesar de que las leyes americanas estaban contra la anticoncepción. Marie Sanger fue la pionera americana en defensa de una planificación familiar y el uso de anticonceptivos.
Stopes menciona a las “legislaciones vigentes”. En la legislación británica de la época nunca existió ningún tipo de prohibición con relación a los métodos de control de la natalidad. En Estados Unidos cada estado tenía su propia legislación, algunas de estas leyes ligaban la contracepción con la obscenidad. En Francia no existía ningún tipo de ley prohibiéndola hasta 1920, cuando se dicta una ley restrictiva, con el supuesto objetivo de paliar la baja natalidad. Sin embargo los nacimientos en Francia de 1920 a 1921 descienden, lo que manifiesta que esta ley tan retrograda no sirve de nada.
También en España en los años 20 y 30 se producen controversias a la altura de lo que estaba sucediendo en Inglaterra o USA, sin embargo la Guerra Civil trunca todo tipo de discusiones sobre el tema y no solo anula los divorcios dictados por la República sino que castiga con carácter retroactivo a las mujeres que habían realizado algún aborto, “ a partir de 1938, en la zona, se derogaron, con el beneplácito de la Iglesia, tres leyes aprobadas en la República: la del divorcio, la Ley de Matrimonios Civiles y la de la despenalización del aborto”, además “La ley de 1941 estableció severas penas para las prácticas abortivas y contracepción”. En este momento desaparecen incluso los movimientos de mujeres que podría haber recogido algún tipo de testimonio en torno a las prácticas anticonceptivas en el contexto de la postguerra.
Posteriormente, ya en la etapa de la transición a la democracia, en 1978, se despenalizan los anticonceptivos lo que permite el uso cada vez más informado y eficaz de los mismos. Resulta interesante observar el cambio de los métodos utilizados, en cuanto se consigue un mínimo de legitimidad y libertad en su uso. Para obtener dichos datos, utilizamos las encuetas de Fecundidad.
La medida del uso de anticonceptivos Los antecedentes de las encuestas de Fecundidad, se remontan a los años 30 cuando una serie de demógrafos norteamericanos comenzó a ser consciente de la imposibilidad de acceder al conocimiento de los mecanismos causales de la fecundidad a partir de las series estadísticas tradicionales. Este tipo de encuesta, comenzó siendo identificada bajo las siglas K.A. P., “knowledge, attitudes and practice”.
La primera data de 1941 en Indianápolis, encuesta limitada en sus objetivos ya que se centra en ciertos grupos sociales y en ciertas áreas geográficas. Se introdujeron mejoras y nuevos datos hasta llegar al Estudio de Princeton en 1957-63. Este es un tipo de “encuesta representativa” 59 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población cuyo objetivo es conocer las características de la fecundidad de un país completo.
Lo que constituye en principio una necesidad científica acerca de la búsqueda de explicaciones a la fecundidad con el transcurso del tiempo deviene una cuestión política de carácter internacional. En el caso de los países desarrollados superado el “baby boom” que les permite recuperarse de los efectos de la guerra, inician un descenso de la natalidad notorio que en la Europa mas desarrollada produce honda preocupación, mientras que en los países en desarrollo mantienen una fecundidad que les hace duplicarse cada unos pocos años, y constituye el elemento fundamental del desmesurado crecimiento, según el punto de vista alarmista de los teóricos del boom poblacional.
El Instituto Internacional de Estadística junto con Naciones Unidas, diseño la Encuesta Mundial de Fecundidad, con objeto de asesorar a los distintos países en su realización de Encuesta Nacionales, para que una vez implantada en un país y adquirida una cierta periodicidad se pudiera conocer la evolución de la fecundidad y la planificación familiar, así como medir los efectos de las directrices y políticas demográficas adoptadas sobre esta evolución.
El contenido de las encuestas está enfocado a conocer: 1.- La historia de la fecundidad 2.- Planes, expectativas, deseos e ideales relativos al tamaño de la familia 3.- La práctica del control de la natalidad, así como el conocimiento y la opinión sobre ella 4.- Las condiciones económicas y sociales de la familia 5.- Motivaciones y actitudes relativas al tamaño de la familia A estas líneas, cada país ampliará o adaptará las características de su realidad social.
Las encuestas de Fecundidad en España En España se han realizado cinco Encuestas de Fecundidad. Las tres primeras fueron realizadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), y otras dos relativas sobre Fecundidad y Valores se llevan a cabo por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Entre ellas existen importantes diferencias metodológicas en función de la posibilidad de las entidades que la realizan, las condiciones ideológicas del país o los criterios de la persona que toma la decisión de llevarla a la práctica.
En 1977 se producen protestas por haberla realizado entre mujeres alguna vez casadas entre 15 y 49 años, lo que suponte que en 1985 se realizará entre mujeres a partir de su mayoría de edad, pero esta vez abarcando casadas y no. Y en 1999 se entrevista a todas las mujeres en edad fértil, entre 15 y 49 años en cualquier estado civil.
En otro tipo de Encuestas se han empezado a recoger datos sobre este tema, el Informe de Juventud de España de 2004 tiene una gran información sobre comportamientos sexuales y reproductivos y métodos anticonceptivos utilizados por los jóvenes españoles.
Los métodos anticonceptivos más utilizados en los últimos 30 años en España De las encuestas mencionadas se extraen una gran cantidad de datos sobre la situación de la Planificación Familiar en España. Los embarazos no deseados, aunque no se miden de la misma forma aportan una información interesante.
Según los datos sobre los métodos anticonceptivos utilizados, podemos señalar que en 1977 sólo una de cada cuatro mujeres utilizaba un método eficaz, 29 años después son tres de cada cuatro las que lo utilizan. También destaca que en 1977 el método más utilizado era el retiro del 60 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población hombre y en 1999 apenas lo siguen un 7.23% de las mujeres y un 2,5% en 2006. En esta última encuesta, el preservativo es el que se utiliza en primer lugar, a ello ha contribuido un factor ajeno a la planificación familiar como es la epidemia de SIDA. La píldora ocupa un segundo lugar en cualquiera de las encuestas.
El otro cambio sustantivo es el ascenso de métodos definitivo o cuasi definitivos como son la ligadura de trompas y la vasectomía, también es cierto que en 1977 no eran ni siguiera disponibles. Otros métodos, como la lactancia prolongada, han desaparecido prácticamente del panorama anticonceptivo español.
Planificación familiar y aborto entre jóvenes Asumimos que la información y el acceso a los medios son completos en estas generaciones. El preservativo es el método más usado por un 79,4%, sobre todo entre los más jóvenes 15-17 años con un 94,7%. La píldora es mas utilizad en los grupos de edad más altos alcanzando el 24,1% entre 25 a 29 años. El DIU tiene pocas adeptas y otros métodos desaparecen. La píldora del día siguiente es un recurso poco demandado según esta encuesta.
Hay una tabla de los métodos anticonceptivos utilizados por sexo y edad entre: preservativo, píldora, DIU, píldora del día siguiente, coito interrumpido, métodos naturales (ogino, Billings, temperatura) y otros.
También hay otra encuesta sobre “no usaron preservativo a pesar de desearlo y la razón principal para no hacerlo según genero y edad”; por falta de confianza y atreverse a sugerirlo, porque su pareja no quería, por carecer de un preservativo a mano y otra.
La respuesta más alta se centra en no tener a mano el preservativo. Lo que no deja de ser impactante teniendo en cuenta la cantidad de información que se ha emitido sobre estos temas.
Por último queremos traer a colación el tema del aborto. Es un fenómeno que en vez de disminuir va en aumento, especialmente en edades más jóvenes. No es fácil atribuir una explicación a este fenómeno. Por un lado sabemos que las mujeres que vienen de otros países tienen una cultura diferente en relación con la planificación familiar y el uso y conocimiento de los métodos anticonceptivos. Por otro, si la educación sexual fuese lo suficientemente adecuada en las edades más jóvenes la tasa del aborto tendría que ser incluso inferiores que para la población general.
Los derechos reproductivos Debemos mencionar acontecimientos relacionados con la cuestión “salud y procreación”.
En especial relatar ciertos comportamientos gubernamentales, que se han producido en algunos países en desarrollo.
Además de la política de hijo único en China, con consecuencias como el ocultamiento de nacidos cara a los registros o el infanticidio femenino, se ha tratado de que la fecundidad de países como la India descendiese lo más rápidamente posible. Para ello no se reparaban en medios que intentaban contra los derechos humanos de mujeres y hombres, ya que se produjeron esterilizaciones ofreciendo a cambio regalos nimios. Naciones Unidas consciente de estos hechos, en 1994 acuña el término salud reproductiva que será “un estado general de bienestar físico, mental y social y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos”. También se reconoce que la salud reproductiva supone la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos, la capacidad de procrear y la libertad para decidir hacerlo o no. Se 61 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población proponen campañas informativas y educativas sobre los métodos en contra de la natalidad de la población mundial.
Los derechos reproductivos de cada pareja e individuo exigen que se puede decidir con “libertad responsabilidad el número, frecuencia y tiempo de sus hijos y a tener la información y medios para hacerlo” y de “tomar decisiones acerca de la reproducción sin discriminación, coerción ni violencia” La conferencia del El Cairo sobre población reconoce a las parejas y los individuos este derecho. Las discusiones sobre la realización de estas conferencias versan sobre el potencial retroceso que se podría producir por el conservadurismo ascendente en algunos países. Sin ir más lejos el Vaticano y su representante Ratzinger, cae en lo que algunos epidemiólogos considerarán una gran irresponsabilidad al recomendar, que no se usen los preservativos cuando el mundo está inmerso en una epidemia mortal de SIDA.
En estas condiciones en España el acceso a los métodos de planificación familiar no es completo. En primer lugar las familias inmigrantes, no acceden por su propia cultura y en segundo lugar lo jóvenes tienen ciertas dificultades para conseguir la píldora del día siguiente debido a que los centros no abren en fin de semana.
Preocupa el aborto entre las adolescentes pero nadie se ha hecho eco de las investigaciones realizada en los países nórdicos, en los que se demuestra que no buena educación sexual los reduce notablemente. El aborto como hemos podido comprobar se está incrementando en todas las edades.
Por eso, aun cuando los cambios que se observan son notables en relación con los hijos planificados y lo métodos anticonceptivos utilizado resta una tarea por hacer, de educación sexual e información y posibilidades de acceso a los distinto métodos, especialmente dirigida a jóvenes e inmigrantes.
TEMA 4.3: DESCENSO DE LA FECUNDIDA Y MODERNIZACION EN LA SOCIEDAD ESPAÑOLA.
ANALISIS COMPARATIVO DE LAS ENCUESTA DE FECUNDIDAD 1977 Y 1985.
1.- ANTECEDENTES Los más lejanos antecedentes de las Encuestas de Fecundidad se remontan a los años 30, cuando una serie de demógrafos norteamericanos comenzó a ser consciente de la imposibilidad de acceder al conocimiento de los mecanismos causales de la fecundidad a partir de las series estadísticas tradicionales: porque desconocían factores como las motivaciones sobre el tamaño de la familia o al control de la natalidad. Este tipo de encuesta, que hoy llamamos Encuesta de Fecundidad, comenzó siendo identificada por K.A.P “knowledge, attitudes and practice”.
La primera data de 1941 en Indianápolis. Se considera de “variante baja”, lo que limita el alcance de los objetivos, ya que se refiere a ciertos grupos o áreas sociales o geográficas.
Posteriormente se fueron introduciendo mejoras y considerando nuevos datos hasta llegar en 1957-63 al Estudio de Princeton. El otro tipo de encuesta denominado “variante alta” o “encuesta representativa”, cuyo objetivo es conocer las características de la fecundidad de un país completo. (Encuesta nacional de fecundidad, USA, 1970) 2.- CONTEXTO 62 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Lo que constituye en principio una necesidad científica acerca de la búsqueda de explicaciones a la fecundidad, con el transcurso del tiempo deviene en una cuestión política de carácter internacional. En el caso de los países desarrollados, superado el “baby boom” que les permite recuperarse de los efectos de la guerra, inician un descenso de la natalidad notorio, que en algunos países europeos produce honda preocupación, mientras que los países subdesarrollados mantienen una fecundidad que les hace duplicarse cada unos pocos años y constituyen el elemento fundamental del desmesurado crecimiento de la población mundial.
El Instituto Internacional de Estadística diseñó la Encuesta Mundial de Fecundidad, con objeto de asesorar a los distintos países en la realización de las Encuestas Nacionales, para que una vez implantadas en un país y adquirida una cierta periodicidad se pudiera conocer la evolución de la fecundidad, así como medir los efectos de las directrices y políticas demográficas adoptadas sobre esta evolución.
3.-CONTENIDO El contenido de las encuestas está enfocado a conocer: 1.- La historia de la fecundidad 2.- Planes, expectativas, deseos e ideales relativos al tamaño de la familia 3.- La práctica del control de la natalidad, así como el conocimiento y la opinión sobre ella 4.- Las condiciones económicas y sociales de la familia 5.- Motivaciones y actitudes relativas al tamaño de la familia A estas líneas, cada país ampliará o adaptará las características de su realidad social 4.- LAS DOS ENCUESTAS ESPAÑOLAS 4.1- Metodología La primera data de 1977 y el segundo se pasó en 1985; ambas fueron realizadas por el INE, con importantes diferencias metodológicas.
Para poder comparar mejor las diferencias, conviene esbozar las fichas técnicas de ambas encuestas.
1977.- La muestra partió de 6.429 mujeres - El universo eran las mujeres no solteras entre 15 y 49 años - Finalizado el trabajo de campo se contó con 5814 cuestionarios cumplimentados - el nivel de sustituciones supuso el 34,10% - Las negativas no sobrepasaron el 2% - El cuestionario tiene 168 preguntas.
1985.- Muestra formada por 9010 mujeres - El universo eran mujeres entre 18 y 49 independientemente de su estado civil - Los cuestionarios completos obtenidos fueron 8.863 - Las sustituciones realizadas fueron el 83,6% - Las negativas supusieron el 6,31% - El cuestionario tiene 136 preguntas El volumen de datos recogidos da origen a una cantidad de información en miles de posibles combinaciones, la mayoría de ellas pendientes aún de explotación.
4.2.- Una crítica 63 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población La Encuesta de Fecundidad es una medida del comportamiento demográfico de las mujeres españolas cuyos resultados se relacionan con variables socioeconómicas, geográficas y personales. Esto significa que a través de ella no vamos a conocer cuestiones como quien toma las decisiones sobre este tema en la familia, o la difusión de los métodos anticonceptivos.
La mayoría de las variables colaboran en lograr una descripción pero no han conseguido una explicación al descenso de la fecundidad. Esto es bastante común en Ciencias Sociales y nos obliga a seguir trabajando.
Otra carencia inevitable es que no se alcanzan niveles representativos entre distintitos colectivos de mujeres, por ejemplo entre mujeres cohabitantes, al igual que las comparaciones entre comunidades autónomas a partir de una fijación de la muestra de 250 entrevistas por comunidad.
En cuanto al contenido, hay carencias en el apartado que se refiere al trabajo de la mujer. No podemos saber en cuál de los sectores de actividad (primario, secundario, terciario) se encuentra, o las de la economía sumergida. Tampoco se puede saber la duración de la jornada laboral, ya que durante los primeros 6 años de la existencia de un hijo se puede reducir, pero las preguntas realizadas en la encuesta no nos permiten saber realmente cuantas mujeres se han acogido a la misma.
Sin embargo “el trabajo de la mujer” constituye una de las variables por excelencia que está incidiendo en la fecundidad, según todos los trabajos y análisis que se realizan en los países desarrollados.
Las encuestas de Fecundidad son necesarias, y su ausencia algo inexplicable en la España de finales del milenio.
4.3-Cambio de la situación social entre las dos encuestas de 1977 y 1985 Como hemos visto en la ficha técnica existen diferencias que hacen difícil la comparación. Tienen su base en una serie de cambios sociales que son los que están propiciando las diferencias metodológicas entre ambas encuestas. Este cambio social se produce en tres niveles.
El primero por la campaña en contra de la Encueta de 1977, con acusación de escándalo público y que en 1985 se pasó sin ningún problema.
El segundo se refiere a que la muestra haya podido ampliarse a todo el colectivo de mujeres comprendida en edad fértil aunque fuesen solteras, pero con la salvedad de que no se ha pasado la encuentra entre menores de edad por motivos legales, lo que deja fuera al grupo de mujeres en edad fértil de entre 15 y 17 años.
Finalmente el cuestionario refleja una evolución introduciendo preguntas de opinión sobre el aborto, sobre los medios de vigilancia médica que utilizan las usuarias de anticonceptivos o suprimiendo ítems como “es la voluntad de Dios” cuando se preguntaba a las mujeres sobre el motivo para tener más hijos.
4.4.- El análisis de las Encuestas de Fecundidad en España.
A pesar de la brusca caída de la fecundidad, en España se ha generado más alarma y expectación que trabajos serios. Aun cuesta investigar en demografía a pesar de que poco a poco se van creando instituciones con tal fin. Afortunadamente los trabajos que se realizan son de gran interés: algunos como los de Fernández Cordón (1986), Delgado (1987), Olanos (1986), Delgado y Cordón (1989) y trabajos desde una perspectiva histórica nos explican la evolución y permiten una mejor comprensión del fenómeno en la actualidad.
64 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Sin embargo los trabajos que se han publicado hasta el momento sobre la Encuesta de Fecundidad son escasos. Solo hay dos artículos. José Aranda (1986) que lleva un detallado análisis sobre cuestione como formación y disolución del matrimonio, la exposición al “riesgo del embarazo”, el número de hijos y su descenso y el conocimiento y uso de anticonceptivos.
Y Hicks y Martínez-Aguado (1987) que se refiere a los determinantes de la fecundidad dentro del matrimonio. Todos los datos tienen su origen en la Encuesta de Fecundidad, pero se trabajo con ellos a partir de su reelaboración, adaptándolos para poder utilizarlos.
Las publicaciones referidas al análisis de la Encuesta de Fecundidad son un terreno inexplorado. El presente trabajo pretende ser una aportación y una llamada de atención a los esfuerzos que deberán realizarse en la explotación de dicha encuesta.
A continuación pasamos a especificar algunos del elemento en los que se observan cambios que afectan a la evolución de la fecundidad. Se realiza en tres grandes apartados, que se refieren a las características generales de las mujeres, su situación ante el número de hijos y ante el embarazo y por ultimo al uso de anticonceptivos.
5. LA REALIDAD ESPAÑOLA 5.1. Características generales Entre las medidas de cambio social en el proceso de modernización de la mujer española comparando la encuesta de 1977 con la de 1985 encontramos que: •El nivel de estudios de la mujer se ha incrementado notablemente, en especial, en los niveles referidos a bachiller elemental, superior y estudios superiores.
•La practica en la religión católica ha sufrido un gran retroceso entre las mujeres españolas alguna vez casadas •La proporción de mujeres que se declaran “con trabajo” se ha visto ligeramente incrementada.
Con relación al nivel de estudios (tabla), vemos las diferencias en los distintos niveles de estudios de la mujeres alguna vez casadas entre 1977 y 1985 hay que resaltar el fuerte descenso de “analfabetas”, así como el descenso en los niveles “sin estudio” y “primarios” y las subidas en el resto de las categorías, por ejemplo con bachiller elemental se han multiplicado por 3 y con estudios superiores por 2.
La creencia y la práctica religiosa; de cada 100 mujeres no solteras en la encuesta de 1977 que se declaraban católicas practicantes se ha pasado a 78 en la de 1985. La proporción de mujeres católicas no practicantes se ha duplicado. Este fenómeno se inscribe dentro del proceso de secularización de la sociedad española unido a una mayor libertad individual que permite expresar posturas personales más abiertamente.
Un factor importante del proceso de modernización de la familia pasa por el trabajo de la mujer. Se incrementa ligeramente entre las casadas, a la vez que desciende las mujeres dedicadas a las labores del hogar. La proporción de mujeres que busca empleo activamente se ha duplicado. Está ampliamente demostrado que en los países desarrollados estos factores se correlacionan directamente con el descenso de la fecundidad y España no es una excepción, como vamos a ver a continuación en la medida en la que los datos disponibles nos lo permitan.
5.2.- Descendencia y planificación - El número medio de hijos desciende de 2,50 a 2,15 entre 1977 y 1985 65 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población - El número de familias con hijo único se incrementa - La proporción de mujeres alguna vez casadas sin ningún hijo se ha duplicado - Descienden en términos relativos las familias con 3, 4, 5 y más hijos - La religión influye sobre la planificación familiar - El porcentaje de embarazos planificados, a pesar de incrementarse, supone únicamente el 22,6% de todos los embarazos tenidos por las mujeres alguna vez casadas en edad fértil 5.2.1.- Los hijos Si comparamos como se reparten la mujeres alguna vez casadas con relación al número de hijos tenidos, observamos que las que no tienen ningún hijo se han duplicado en términos relativos y sin embargo se han reducido proporcionalmente las familias con más de dos hijos y sucesivos.
(Tabla: Numero de hijos según creencia y práctica religiosa) Se deducen dos cuestiones de gran interés: la primera es que la mujeres que más hijos tienen por término medio son las católicas practicantes, lo que demuestra que la religión continúa influyendo a la hora de planificar la familia. Si bien se aprecia un ligero descenso dentro de este grupo, el descenso es muy superior entre las que se declaran no practicantes y las no creyentes.
A pesar de que existen estudios de opinión que demuestran que la religión no está afectando a la planificación familiar, en el caso español parece indicar lo contrario.
5.2.2.- Deseo del embarazo.
La Encuesta de Fecundidad de 1985 da una cifra de 14.378.718 embarazos para la mujer españoles en edad fértil. Pretendemos conocer el nivel de planificación con que se han desarrollado estos embarazos.
El mayor número se produce sin ningún tipo de planificación, sin embargo entre 1977 y 1985 proporcionalmente se incrementan los embarazos buscados y disminuyen los embarazos por fallo del método anticonceptivo.
5.3.- Uso de anticonceptivos - Entre 1977 y 1985 se ha incrementado notablemente el número de mujeres casadas que ha utilizado alguna vez un método anticonceptivo eficaz, pasando de un 25.1% al 65.5%.
- Las mujeres solteras en una unión estable han hecho alguna vez uso de un método eficaz - El más utilizado es el retiro del hombre, seguido de la píldora y el preservativo. Este último es el que mayor aceptación ha ganado entre 1977 y 1985.
- En 1977 solo un 15,2% utilizaba un método eficaz y en 1985 un 39%, pero las cifras siguen siendo bajas.
Los resultados referidos en 1977 llamaron la atención por su bajo nivel de uso. En 1985 mejora, pero sin ser una situación totalmente satisfactoria, ya que los embarazos no deseados y el tipo de anticonceptivos utilizados demuestran todavía una gran falta de información en las mujeres. Empezaremos por analizar el uso entre las mujeres solteras o alguna vez casada o en una unión estable (tabla); las casadas dicen no haber utilizado ningún método en un 76,97% y las solteras en unión estable en un 2,52%.
Sin embargo al comprobar cuáles son los métodos que han utilizado alguna vez en algún momento de su vida, vemos una tendencia cada vez mayor hacia el uso de métodos eficaces, pero una gran importancia al uso de métodos ineficaces.
Los métodos ganan adeptas, excepto el retiro del hombre, en el que hay un ligero 66 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población descenso pero sigue ocupando el primer lugar.
La píldora y el preservativo, ocupan el segundo y tercer lugar respetivamente, son aquellos en los que el uso ha subido más, aunque en términos relativos el DIU es el que ha sufrido un mayor impulso.
Sobre la esterilización femenina, en principio no parece coherente que se haya producido este fenómeno, la masculina por su parte crece imperceptiblemente.
Una última observación con relación a los métodos utilizados es la división entre eficaces e ineficaces. Los que la encuesta considera ineficaces (por su alta probabilidad de fallo) son: ritmo, temperatura basal, retiro del hombre, lavado vaginal, cremas anticonceptivas y lactancia prolongada.
La evolución que se aprecia entre dos encuestas es importante. En 1977 no controlaban correctamente su fecundidad el 84,8% y en 1985 todavía un 61% de las mujeres casadas.
6.-CONCLUSIONES Los resultados de comparar las dos encuestas demuestran que este proceso está en marcha, sin embargo falta mucho para poder decir que el comportamiento fecundo de la mujer esté cerca de pautas racionales, ya que como hemos visto todavía el azar tiene un papel importante sobre este comportamiento.
Las conclusiones parciales vienen señaladas en negrita a lo largo de este resumen. Las variables que se han tenido en consideración son: la evolución de las características de la mujer en cuanto a su nivel de estudios, creencias y práctica religiosa y su actividad económica, el número de hijos, embarazos deseados o planificados el número medio de hijos según creencia y practica religiosa y por último el uso de anticonceptivos, resultado en toda ellas una evolución favorable a la modernización de las tasas de fecundidad en España pero sin justificar expresamente la brusca caída de estos últimos años.
Añadir la necesidad de que la Encuesta de fecundidad sea cada día más explotada, ya que ello nos podrá permitir incidir en ellas con otros punto de vista que meramente los estadísticos y con otras exigencias. Mientras tanto poco podremos criticar en este sentido.
FALTA TEMA 4.4: HIPÓTESIS CAUSALES SOBRE FECUNDIDAD CAPITULO 5:LA MORTALIDAD EN ESPAÑA DURANTE LA 2ª MITAD DEL S.XX: EVOLUCIÓN Y CAMBIOS I. INTRODUCCIÓN En este texto se realiza un análisis detallado de las características y estructura de los cambios que han tenido lugar en España durante la segunda mitad del siglo XX en el marco de la evolución de la mortalidad. A grandes rasgos: - Se ha aumentado considerablemente nuestra esperanza de vida (a mediados de siglo, las españolas vivían de media 19 años menos y ellos 17). Ésto tiene una doble consecuencia: 67 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 7. La mayor longevidad provoca también un aumento de la incidencia de enfermedades 8. Se disfrutan de nuevas etapas vitales inexistentes en otras épocas históricas (incluyendo una vejez saludable) y ello permite proyectos de vida diferentes.
- La elección del estudio de este periodo no se debe a un criterio arbitrario • • • • Se trata de un periodo decisivo en la transición sanitaria Incipiente envejecimiento de la población por la cima de la pirámide a partir de 1951 En el subperiodo a partir de 1971 surgen avances por género y edad sin precedentes.
El estudio del periodo del cambio de siglo permite apuntar tendencias incipientes y apuntar hipótesis.
II. FUENTES Y METODOLOGÍA 1. Se parte del marco teórico de la transición sanitaria (Lerner, Caldwell, Frenk), concretamente en el periodo entre el final de la 1º parte, núcleo de la transición epidemiológica, cuando se vence la letalidad infecciosa, que afectaba principalmente a la población infantil, y la 2º parte, final de la transición epidemiológica en las que priman 2 tipos de mortalidad: enfermedades de sociedad y por otro lado, cardiovasculares y tumores (enfermedades degenerativas y de sociedad según Omran, ampliada como enfermedades degenerativas tardías) En este proceso de “sustitución de enfermedades” se observará diferentes grados de incidencia (de las que disminuyen y de las que adquieren relevancia) por edad, por género y por poblaciones (aún dentro de la misma etapa de transición) cuyas causas están interrelacionadas.
2. Los datos de este estudio provienen originalmente del INE, se basan en un análisis transversal de tablas elaboradas al inicio de las décadas (de 1950/51-2000/01), estimadas excepcionalmente el 1 de enero (ya que son tablas bianuales) y se analizan siempre por separado hombres y mujeres, ya que los cambios de tendencia y estructura de unos y otras difieren, y podrían ocultar las tendencias reales.
III. EL AUMENTO DE LA VIDA MEDIA Y DE LA LONGEVIDAD DE LOS ESPAÑOLES El aumento de la esperanza de vida en las diferentes edades no ha sido homogéneo durante la totalidad del periodo 1951-2001 9. En cuanto al mayor porcentaje de aumento de la esperanza de vida en ancianos por encima de 85 años, se concentra a partir de 1971. Sucede lo mismo con los mayores de 65, aunque en menor medida.
10. En el caso de los niños, el aumento de esperanza de vida se dio principalmente durante el 1º periodo y siguen ganando años en mayor medida que el grupo de jóvenes.
Se producen durante esos años notables cambios de tendencia y estructura del fenómeno en estrecha relación con las transformaciones sociales. Éstos quedan ocultos ante la magnitud de los logros de la prolongación de la vida. Si observamos la probabilidad de morir a lo largo del ciclo vital de la población española (más descriptivo que la esperanza de vida) son evidentes las importantes transformaciones de la estructura por edad de la mortalidad que subyacen al 68 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población aumento de la esperanza de vida.
• • • • • Desaparición casi completa de la mortalidad infantil Los principales aumentos de la esperanza de vida, se produce en las mujeres, a cualquier edad.
Aumento de fallecimientos a partir de los 45 Claro desplazamiento y concentración paulatina de las defunciones cada vez a edades más avanzadas tanto para hombres como para mujeres (aunque de forma más relevante en éstas, se produce un progresivo distanciamiento entre ambos) Aumento de riesgos en edades jóvenes, principalmente en hombres (mortalidad evitable, no ligada al orden natural) del 2001 con respecto a 1951 (aunque en 2001 comenzamos a observar un ligero retroceso) Este proceso tiene una mayor incidencia entre mediados de los 80 y los 90. En la gráfica aparece el “pico” de mortalidad a contratiempo de jóvenes entre la población masculina en sociedades industrializadas (fenómeno sin parangón en las mujeres, ya que sucede a niveles comparativamente insignificantes). Sin embargo, el hecho de que la mortalidad también sea superior en éstas durante los 90, es también un hecho sin precedentes en las mujeres.
IV. LA MORTALIDAD POR GÉNERO: LA DESIGUALDAD ENTRE LAS DOS MITADES DE LA HUMANIDAD En igualdad de condiciones entre hombres y mujeres la pauta de supervivencia femenina es universal, especialmente en las sociedades desarrolladas (se podría decir que el desarrollo beneficia a las mujeres en términos de supervivencia) Hay factores biológicos y fisiológicos que explican parte de las diferencias, y por supuesto también desigualdades de origen social. Pero son principalmente razones históricas y socioculturales los que causan esta divergencia. En España, desde la época de la postguerra civil hasta el presente, los cambios económicos, sociales, políticos y culturales han producido una revolución en los roles, hábitos y actitudes de los españoles/as que tendrán una incidencia importante en el tema que nos ocupa. Asimismo, destacar que los 2 sexos no se benefician igual de los avances científico-médicos disponibles.
Todos estos cambios a grandes rasgos, llevan de hecho a las españolas a convertirse en las europeas más longevas, y por tanto a situarse en la vanguardia de la supervivencia mundial, sólo por detrás de las japonesas.
1. Desigualdad por género: sobremortalidad, divergencia y convergencia en la 2º mitad de siglo La sobremortalidad por género (permanente y creciente) es un proceso paralelo al del envejecimiento de la población. Menos conocidos son los cambios concretos producidos en la sobremortalidad masculina. Observamos 2 momentos de especial divergencia entre la mortalidad de ambos géneros: a) Al final de la vida adulta, con máximos en los momentos previos a la jubilación, divergencia que se va ampliando a las edades más próximas a ésta, y aún en mayor medida a edades más avanzadas (origen de la feminización de la vejez). Corresponde a la “joroba” de la sobremortalidad masculina en la gráfica. Las causas de muerte suelen ser enfermedades crónicas 69 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población y degenerativas.
b) Entorno a la juventud, se produce también una desigualdad por géneros, que corresponde al característico “pico” en la gráfica. Este fenómeno no se empieza a producir hasta los 60 y desde entonces no desaparece sino que se incrementa y desplaza hacia edades mayores (paralelamente al concepto de juventud en nuestras sociedades). Las causas de muerte en este caso son principalmente sociales, de comportamiento, y por tanto, evitables.
c) Por otro lado, sigue existiendo una pequeña sobremortalidad biológica en la fase infantil (aunque en disminución), atribuible principalmente a factores biológicos.
Los datos del 2001, apuntan a un posible cambio de tendencia hacia la convergencia: Por primera vez se disminuye la desigualdad por género en la mortalidad de los jóvenes (con respecto a los datos del 91) hasta los 45 años, edad a partir de la cual crece. En general, hombres y mujeres descienden su mortalidad, pero los hombres en mayor medida en todas las edades, excepto a partir de los 70 años.
Cabría considerar si los cambios en los jóvenes se extenderán progresivamente hacia la convergencia total con el reemplazo generacional, o bien si se trata de una vuelta a la “normalidad” tras la crisis de los 80-90 (es decir, podría deberse a algunas causas de muerte aisladas que se normalizan, y no un fenómeno extensible a toda la población) En cualquier caso, no se debe deducir una relación indirecta entre la alta esperanza de vida y la convergencia, dado que podría volver a crecer la diferencia (como en el caso de Japón en el 2004).
También hay que aclarar que, dicha aproximación, no se debe a un empeoramiento de las mujeres por mimetismo con los hombres, sino lo contrario, los hombres adoptan medidas preventivas y progresos terapéuticos que las mujeres habían ya adoptado en los 70-80 y comienzan a notarse sus efectos: ganancias importantes en las enfermedades cardiovasculares, accidentes en vehiculos a motor y enfermedades ligadas al tabaquismo.
1. El contexto social de la crisis en los hombres jóvenes y de la revolución en las mujeres mayores durante la transición * A través de la experiencia histórica colectiva de cada grupo de edad se crea una conciencia, una cultura común que impacta en los valores y modo de comportarse distintivo de cada generación, y que en el caso que nos ocupa, explica la mortalidad por causas sociales y de comportamiento de los jóvenes españoles de los 80-90, los jóvenes de la transición. Los factores de este marco social que influirán en este cambio: • Las sociedades occidentales dotan a sus jóvenes de altos niveles de educación y libertad de expresión y en consecuencia, de altas expectativas que chocan con la realidad de recesión económica (que comienza en el 73) y que les obliga a prolongar su juventud y posponer su emancipación (subcultura de la frustración: resultado del balance entre las aspiraciones culturalmente prescritas y los caminos socialmente estructurados para hacerlas realidad) Ésto sucede en toda Europa, pero en España sucede de un modo especialmente intenso al encontrarse en un periodo de modernización en múltiples aspectos. En los 80, los jóvenes socializados en la cualificación se enfrentan a un mercado de trabajo flexible, precario e inestable. La distancia entre las expectativas y los medios eran aún mayores para los 70 Grado en Sociología • Población I: Teoría de la población desfavorecidos económicamente al situarles ante riesgos nuevos para los que no habían sido formados : crecen los accidentes de carretera (deficientes redes, automóviles, consumo de alcohol), drogadicción (situación geográfica estratégica de España en Europa), la inesperada epidemia del SIDA.
A partir de mediados de los 90: se tiene más información sobre todos los factores que provocan esta crisis (por ejemplo sobre el SIDA), desciende el paro, descienden las expectativas (cultura del desencanto), mejora de ciertas condiciones objetivas (redes de comunicación, parque automovilístico, jeringuillas desechables...), nuevas terapias contra el SIDA. Esta crisis de mortalidad sin embargo, ha dejado una impronta sobre la percepción del riesgo de esta generación, subestimando su propia esperanza de vida.
* En cuanto a los factores que provocan la “joroba” de sobremortalidad masculina entre los adultos mayores: 1. “Revolución cardiovascular” Mayor conocimiento médico-preventivo de los factores de riesgo de este grupo de enfermedades, nuevos tratamientos de terapéuticos y disponibilidad de servicio de urgencia unificados durante los 70-80. De este proceso se benefician especialmente las mujeres por su mayor comunicación con el médico, mayor predisposición a incorporar nuevas terapias y autopercibirse y representar el rol de correa transmisora de dichas estrategias para mantener la salud familiar. Además de dichos avances, hay que tener en cuenta que dicha generación había pasado ya por un “proceso de selección” superando una infancia con altas mortalidades, guerra, penurias económicas y al llegar a la edad adulta disponen de avances médicos y condiciones de vida que nunca soñaron.
1. PRINCIPALES CAUSAS DE FALLECIMIENTO A PRINCIPIOS DEL S.XXI A partir de los cambios en la distribución por edad de la mortalidad, analizaremos las principales causas de muerte por su alta proporción, su papel en la diferencia de género o por los cambios que han experimentado ambos.
1.Cambios en las enfermedades crónicas y degenerativas tardías En España, se muere mayoritariamente a consecuencia de enfermedades del aparato circulatorio y en 2º lugar a consecuencia de tumores (entre ambas causas, el 60%) aún así, tienen un nivel bajo en el contexto europeo (más similar en el caso de los tumores). En 3º lugar se sitúan las enfermedades del aparato respiratorio, seguidas de las muertes violentas o por causas externas.
• Aparato circulatorio: -Globalmente afecta más a las mujeres, debido a la feminización de la vejez.
-Superada la mortalidad debida a las malformaciones congénitas (1ºs años) desciende como causa y se concentra como causa en edades avanzadas (sucede lo mismo con las enfermedades del aparato respiratorio) -Sigue disminuyendo como causa de muerte (tendencia decreciente) consecuencia de la revolución cardiovascular de los 70-80. A su vez aumenta como causa de mortalidad los tumores y en menor medida, enfermedades del aparato respiratorio.
1. Tumores: 71 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población -Al contrario que los anteriores, el riesgo aparece precisamente a partir de la infancia.
-Debido a la disminución de enfermedades cardiovasculares, se sitúa como 1º causa de muerte para los hombres (también causa de la sobremortalidad de género) especialmente de pulmón, tráquea y bronquios, ligados al tabaquismo (con una importante diferencia en la incidencia en mujeres) -Aunque esta última causa aumenta levemente en mujeres debido al mimetismo, que se produce con retraso con respecto a otros países europeos, por lo que es previsible un aumento de esta epidemia, dependiendo en parte del éxito de la difusión de sus efectos nocivos, de las políticas de prevención y de los avances médicos. Habría una cierta indeterminación en cuanto a la prospectiva, sobre todo asociada con variables sociológicas probadas con estudios en otros países (por ejemplo, status y tabaquismo) debido a la incorporación tardía al hábito de las mujeres españolas con respecto a los hombres, y por otro lado a otras europeas.
-A excepción de este tipo de cáncer, la incidencia es mayor globalmente en hombres aunque con una diferencia menor con respecto a las mujeres.
-El tumor de mama se produce con una incidencia similar al de próstata, con la diferencia que el incremento del riesgo se produce en adultas jóvenes en el caso de las mujeres, y el de próstata afecta sobre todo a adultos mayores.
• En cuanto al resto de causas: -Disminuyen su intensidad las causas violentas, como los accidentes de tráfico -Adquieren una importancia emergente las enfermedades mentales, del sistema nervioso y demencias, paralelamente a la prolongación de la longevidad y el envejecimiento por la cima de la pirámide: a) En cuanto a las enfermedades mentales orgánico-seniles, éstas tienen un impacto similar en hombres y mujeres en la vida adulta hasta alcanzar la edad anciana, cuando la mortalidad de las mujeres es más elevada (por esta causa) dada su mayor esperanza de vida.
b) Perfil distinto tienen las enfermedades nerviosas, que mantienen una mortalidad no despreciable en infancia y juventud.
c) En una población envejecida como la española, por encima de la media europea, se puede prever un aumento de la morbilidad y mortalidad de este tipo de enfermedades, y dado el alto coste de salud y calidad de vida del enfermo y de su cuidador (a menudo también una mujer de edad avanzada), requiere la toma de medidas de tipo político social para paliar sus difíciles condiciones de vida.
2. Oscilaciones en enfermedades infecciosas emergentes y en las muertes violentas Un tipo y otro de las causas de mortalidad se han reducido en los últimos años, pero siguen afectando intensamente a las edades centrales.
* La inesperada epidemia del SIDA hizo resurgir en el 81 las enfermedades infecciosas en los países industrializados, cuando era un grupo de causas ya casi olvidado. Esta causa tuvo una alta contrbución a la crisis de mortalidad en los jóvenes en los 80-90, y en el 2001, aún habiéndose reducido, fallecen de esta enfermedad 26 de cada 100.000 hombres de 30 a 44 años. El SIDA tiene el doble de incidencia en España que en la UE, y junto con Italia y Portugal son los países más afectados. Más que la intensidad de su incidencia, preocupa el que afecte a población adulta joven en edad activa y reproductora, y también su fácil difusión en ausencia de medios de prevención.
* La mortalidad por causas externas o violentas ha aumentado con la industrialización y 72 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población modernización de España durante la 2º mitad del s.XX. Tanto consideradas en su totalidad, como sólo las más importantes (accidentes de vehículos a motor y suicidio) son más elevadas en los hombres, están ligadas al comportamiento diferencial hombremujer, y todas ellas participan en el “pico” característico de sobremortalidad masculina en los jóvenes, que constituye la excepción durante la etapa de la transición sanitaria, perdiendo años de vida en lugar de ganarlos.
En cuanto a los accidentes en vehículo a motor existen 3 momentos en los cuales se da una importante incidencia: La primera infancia, la vejez y sobre todo, la ruptura de frecuencia más significativa es la juventud (entre los 15 y los 40) como la principal fuente de muerte a contratiempo. Aunque se está reduciendo, pervive como la causa principal de sobremortalidad masculina en esta franja de edad. Sin embargo, se comienza a observar un cambio en la pauta, con el incremento de accidentes entre mujeres jóvenes.
Por lo que respecta al suicidio: naturalmente se producen sólo a partir de la adolescencia, aumentando la incidencia con la edad. Se concentran sobre todo en la primera juventud y en la vejez, coincidiendo con los ritos de paso que suponen la entrada y la salida de la vida activa.
VI. A MODO DE SÍNTESIS Y DE CONCLUSIÓN *Continúa el aumento de la supervivencia de hombres y mujeres en todos los rangos de edad, y no hay indicios de agotamiento de esta tendencia al final del periodo estudiado.
*Los componentes de la mortalidad han ido cambiando a lo largo de estos 50 años: 16. En los primeros años del periodo, descenso de la mortalidad infantil y en consecuencia rejuvenecimiento de la población, y al mismo tiempo incipiente prolongación de la esperanza de vida (que supone un inicio del envejecimiento poblacional y la feminización del mismo) y también una incipiente desigualdad de género en la mortalidad de la juventud.
17. En los últimos 30 años del periodo, impactan sobre factores demográficos, las transformaciones socioeconómicas, sanitarias y políticas propias de la modernización.
Por un lado, se ven especialmente beneficiadas las edades avanzadas, debido a la revolución cardiovascular (70-80), y sobre todo las mujeres por su mayor predisposición a adoptar medidas preventivas y terapéuticas. Así, los tumores se convierten en la 1º causa de mortalidad entre los hombres . En las mujeres siguen siendo las enfermedades cardiovasculares pero a muy avanzada edad (dada la feminización de la vejez).
Por lo que respecta a la desigualdad entre géneros en la mortalidad de jóvenes, se debe a factores de comportamiento: muertes violentas (sobre todo accidentes) sin olvidar el impacto del SIDA y la drogadicción. En los datos del 2001, se observa una reducción de esta divergencia, con excepción de los mayores de 70. Hay que señalar que ésto se debe a una mejora en los hombres y no a un empeoramiento en las mujeres.
18. Las claves de la evolución futura: se hallarían en una posible “revolución oncológica” (a nivel preventivo y terapéutico, y científico y social) que pudiera paliar por un lado la sobremortalidad masculina y por otro, el previsible aumento del cáncer del pulmón entre las españolas.
19. Se verifican así en la población española, todas las características de la 4º etapa de la transición sanitaria: 1. Disminución de la mortalidad 73 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 2. Descenso de alguna de las importantes enfermedades crónicas/degenerativas 3. Descenso de importantes enfermedades contagiosas 4. Disminución de las muertes violentas Finalmente se observa un incipiente descenso en la diferencia de esperanza de vida entre hombres y mujeres, único y último supuesto del marco teórico de partida que quedaba por producirse en España.
TEMA 5.1: LA TRANSICIÓN SANITARIA: UNA REVISIÓN CONCEPTUAL.
1. Introducción Los cambios en las tendencias de mortalidad y fecundidad en los siglos XIX y XX en Europa Occidental dieron lugar a la formulación de la Teoría de la transición demográfica, esto es "el proceso de transformación del comportamiento de las poblaciones en el terreno de la fecundidad y la mortalidad que aparece ligado al crecimiento económico contemporáneo". Esta teoría se ha centrado sobre todo en el descenso de la fecundidad, prestando menor atención al fenómeno de descenso de la mortalidad.
Posteriormente, y por parte de disciplinas como la epidemiología, salud pública y ciencias sociales, se formularon conceptos relacionados con la mortalidad, dando lugar a la Teoría de la transición epidemiológica, además de formular otras teorías.
Las dos teorías anteriores tenían un carácter, principalmente descriptivo, siendo a través de la T. de la transición sanitaria cuando se pasa del nivel descriptivo al explicativo.
El estudio de la transición sanitaria (como marco conceptual global y dinámico) puede ofrecer no una descripción, sino una explicación de los cambios más importantes que han tenido lugar en las condiciones de salud de las poblaciones europeas occidentales a lo largo del presente siglo, y sobre todo puede conceptualizar las consecuencias de dichos cambios: descenso fecundidad y mortalidad, envejecimiento de la población, disminución enfermedades infecciosas y transmisibles, aumentos patologías crónicas y degenerativas,.....
En este trabajo se intenta integrar bajo un único marco conceptual los conocimientos en torno a la transición sanitaria y sus componentes: transición epidemiológica, transición de la atención sanitaria y transición de riesgos.
2. Antecedentes de la teoría de la transición sanitaria: transición epidemiológica y teorías de descenso de la mortalidad.
La teoría de la transición epidemiológica surgió por el reconocimiento de las limitaciones de la teoría de la transición demográfica y por las necesidades de aproximaciones globales al estudio de las dinámicas poblacionales. Por transición epidemiológica se entiende el paso de una fase con mortalidad elevada y donde las enfermedades infecciosas son la principal causa de muerte, a otra con mortalidad reducida, en la que predominan las enfermedades degenerativas.
Omran defiende la importancia de una aproximación multidisciplinar a la teoría de la población, donde la demografía es la disciplina que más tiene que ver con el estudio de las dinámicas poblacionales y la epidemiología se ocupa de la distribución de la enfermedad y la muerte, y de sus determinantes y consecuencias en la población. Los conocimientos epidemiológicos sobre los patrones de salud y enfermedad sirven para predecir cambios y construir la teoría de la población. El objetivo de Omran es formular una teoría general de la población que vaya más allá de la mera descrición y/o explicación de los patrones de 74 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población morbimortalidad.
Omran distingue tres etapas en la transición epidemiológica: a) Etapa de "pestilencia y hambrunas", con mortalidad elevada, con grandes fluctuaciones, esperanza de vida baja y mayor influencia de la moralidad que la fecundidad en el cambio poblacional.
b) Etapa de "descenso y desaparición de las pandemias", con descenso progresivo de la mortalidad y posterior desaparición de las crisis epidémica, elevación de la esperanza de vida y una influencia similar de la mortalidad y la fecundidad en la evolución de la población.
c) Etapa de "enfermedades degenerativas y producidas por el hombre", con mortalidad que continúa descendiendo y se estabiliza a niveles bajos, esperanza de vida al nacer superior a 50 años y fecundidad que se convierte en el determinante fundamental de las tendencias poblacionales.
Los avances más significativos en términos de salud y enfermedad infancia, beneficiados por la reducción de la mortalidad en el grupo de 1 a mujeres jóvenes en edad reproductiva. Esta mejoras supusieron cambios en mortalidad por edades: mayor supervivencia niños y mujeres jóvenes y proporción de muertes en edades elevadas.
se dieron en la 4 años y de las la estructura de aumento de la Con posterioridad a los trabajos de Omran se propuso una nueva etapa en la transición epidemiológica: d) Etapa de las "enfermedades degenerativas tardías", en la que el aumento de la esperanza de vida beneficiará a las edades más avanzadas (con distribución uniforme entre hombre y mujeres), mientras que el patrón de mortalidad por edad y por causa sigue siendo similar a la tercera etapa de Omran, pero con una distribución por las defunciones por causas degenerativas que se desplaza progresivamente hacia edades más avanzadas.
Para explicar las variaciones en ritmo e intensidad de las transiciones epidemiológicas Omran desarrolló tres modelos: 1. El "modelo clásico u occidental". Propio de las sociedades occidentales, y que describe la gradual y progresiva transición desde una alta mortalidad (30 por mil) y alta fecundidad (40 por mil) a una baja mortalidad (10 por mil) y fecundidad (20 por mil). Serían los factores socioeconómicos los responsables de esta transición clásica, aunque en una etapa posterior influirían la revolución sanitaria del s. XIX y los progresos de la medicina y salud pública del s. XX. En la última fase de esta transición es cuando las enfermedades no transmisibles, crónicas y degenerativas desplazan a la infecciosas como principal causa de morbimortalidad.
2. El "modelo acelerado". Ejemplo: Japón, también países de la Europa del Este.
Caracterizado por un periodo de tiempo mucho más corto que en el modelo anterior para reducir la mortalidad y adquirir niveles bajos (10 por mil) de esta. El descenso rápido de la mortalidad vendría inducido por los avances médicos y sanitarios, así como por las mejoras sociales generalizadas.
3. El "modelo contemporáneo tardío". Propio de los países en desarrollos. Existiría un descenso desigual de la mortalidad y donde los avances científico-médicos y las medidas de salud pública serían los factores más destacados.
Centrándonos ahora en el "modelo clásico", y desde la perspectiva epidemiológica, se puede describir: 75 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población - Primera etapa de pestes y hambrunas, donde las causas principales de muerte fueron los azotes epidémicos y endémicos, la alta prevalencia de enfermedades parasitarias y deficitarias, las patologías propias de la infancia (diarreas y neumonía) y las propias de mujeres jóvenes (tuberculosis y fiebres puerperales). Las hambrunas y malnutrición severa estaría en la base de estas enfermedades y muerte.
- Etapa de descenso y desaparición de pandemias, donde seguirían destacando enfermedades endémicas, parasitarias, deficitarias, azotes epidémicos en patologías complejas materno-infantiles. Seguiría existiendo problemas de malnutrición, aunque más leve.
Posteriormente, al final de esta etapa, descienden las enfermedades infeccionas, malnutrición y enfermedades infantiles de forma importante. Aunque todavía siguen siendo las enf. infecciosas la principal causa de defunción, las causas no infecciosas empiezan a ser más significativas.
- En la última etapa las enfermedades degenerativas, cardiovasculares, y cáncer reemplazan a las infecciosas (aunque todavía las neumonías, gripes, enfermedades víricas,... son problemáticas). La morbilidad empieza a eclipsar a la mortalidad como índice de salud, dado que son las enfermedades crónicas y degenerativas las que toman protagonismo, al igual que las enfermedades mentales, las adicciones, loa accidentes y los problemas de contaminación.
Entre los determinantes que Omran considera para explicar esta transición están: 1.- Determinantes ecobiológicos: relacionados con el equilibrio entre agentes responsables de enfermedades, posibilidades de contagio e infección del ambiente y capacidad de resistencia del huésped.
2.- Determinantes socioeconómicos, políticos y culturales, que incluyen los hábitos de vida, de salud, higene y nutrición.
3.- Determinantes científicos-médicos y de salud pública: saneamiento público, inmunización, desarrollo de terapias,...
Para Omran la reducción de la mortalidad en las sociedades de Europa Occidental se produjo básicamente por la influencia de factores ecobiológicos y socioeconómicos, dado que los científico-médicos no se produjeron hasta el s.XX. En los países en desarrollo, la transición epidemiológica estaría más influenciada, sin embargo, por las aportaciones de tecnología sanitarias y medidas de salud pública.
Tradicionalmente han existido dos posiciones contrapuestas que trataban de explicar el descenso de la mortalidad: - Los partidarios del papel desempeñado por la salud pública. Imputaban esta reducción de la mortalidad al éxito de la tecnologías sanitarias y puesta en marcha de los recursos científico-médicos. Esta fue la tesis predominante hasta los años sesenta, aunque actualmente resulta difícil el descenso de la mortalidad sólo por el progreso científico-médico.
- Los partidarios de la influencia de la mejora de los recursos socioeconómicos (sobre todo alimenticios). Esta teoría clásica fue desarrollada por McKeown en los años setenta y trata de explicar el crecimiento moderno de la población mediante la refutación de tres hipótesis: no es debida a la acción médica debido a que ésta fue ineficaz desde la perspectiva del tratamiento; no es debida a la reducción de la exposición de factores de riesgo, pues las medidas de higiene y saneamiento no fueron eficaces hasta el s. XX; por lo que el papel decisivo del descenso de mortalidad es la mayor capacidad de resistencia frente a la infección por mejora de la nutrición.
Ambas teorías enfatizan el papel de un único factor y se limitan al estudio de poblaciones, épocas y periodos muy específicos sin considerar la diversidad de experiencias que pueden coexistir. Pues bien, en los últimos años parece existir una tercera propuesta: el reconocimiento de la complejidad del proceso, huyendo de explicaciones monocausales a favor de las multicausales. Nutrición y salud pública sintetizan una amplia gama factores que no son 76 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población excluyentes, siendo necesaria una comprensión global del fenómeno del descenso de la mortalidad que incluya a ambas. Las aproximaciones multicausales parecen las más acertadas.
3. Críticas a la teoría de la transición epidemiológica.
Estas críticas surgen principalmente de un trabajo reciente (1994) de Mackenback, donde se pone de manifiesto la ambigüedad en la localización en el tiempo del inicio y el final de dicha transición.
El principal problema para identificar el inicio de esta es la falta de datos adecuados y la dificultad para utilizar una clasificación apropiada de enfermedades antes de 1900. En cuanto al final de la transición, habría que situarlo en el momento en que las tasas de mortalidad se estabilizan tras su descenso, y esto es también difícil de establecer.
Este autor plantea que estos problemas de identificación del fin de la transición no son tanto la falta de datos adecuados como la falta de una idea válida respecto a qué causas de muerte deberían incluirse en el análisis, pues según se identifique un grupo u otro de causas de muerte como las protagonistas, se identificará una "fecha" u otra para el final de la transición epidemiológica. Resulta así esencial investigar a fondo los cambios en los patrones de mortalidad a través de la reconstrucción de series temporales nacionales, de forma que estos análisis descriptivos y comparativos sistemáticos de las series permitirían revelar patrones comunes de cambio y proporcionaría una noción más clara de la transición epidemiológica.
Otros autores críticos con la teoría de la transición epidemiológica de Omran plantean que los datos históricos que éste observó, más que de una transición en los patrones de enfermedad, eran de una transición en la edad de muerte. El resultado es que una proporción mayor de cada cohorte sucesiva ha ido sobreviviendo a edades en que las enfermedades no transmisibles, crónicas y degenerativas, desplazan a las transmisibles como causa principal de muerte.
Sostienen así que pese a su importante influencia en el conocimiento de la evolución de la población no se ha convertido en una teoría general de cambio en la población; también porque ignora el importante papel de la fecundidad y las migraciones.
También la teoría de Omran, se ocupa de la morbilidad sólo en base a las causas de la muerte y de las principales enfermedades asociadas a las epidemias; mientra que la transición epidemiológica no sólo conlleva un cambio en las causas de muerte, sino también de las características, prevalencia y duración de las enfermedades.
Existe también en las enfermedades identificadas por Omran una mezcla de procesos agudos (comienzo rápido y breve duración) y crónicos (evolución lenta y larga duración), sin que nadie haya clasificado satisfactoriamente las enfermedades en base a su duración. Incluso la tendencia a considerar las enfermedades infecciosas como sinónimo de "agudas" es equivoca.
No obstante, a pesas de estas críticas el concepto de transición epidemiológica ha sido ampliamente reconocido en los últimos años.
El estudio de la transición epidemiológica tiene interés académico e implicaciones prácticas que permite comprender cómo cambian las estructuras de mortalidad y la población, convirtiéndose en una herramienta de gran utilidad para la planificación de los servicios de salud adecuados.
4. La transición sanitaria: Consideraciones generales.
77 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Este concepto se planteó como extensión del concepto de transición epidemiológica, y este cambio de nomenclatura viene dato porque mientra la transición epidemiológica se limita a describir los cambios en los perfiles de mortalidad y morbilidad de las poblaciones, la transición sanitaria permite explicar los cambios sociales y de comportamiento, y otros de naturaliza diversas, que han ocurrido paralelos a los cambios epidemiológicos y que la primera no recoge.
El termino transición sanitaria (Lerner, 1973) apareció para significar la importancia de los determinantes sociales y de comportamiento como factores a considerar a la hora de aproximarse al estado de salud de las poblaciones. Sería en la década de los ochenta cuando tuvo lugar el desarrollo académico de ésta.
Existe consenso académico generalizado en torno a los conceptos de transición demográfica y epidemiológica, pero no sucede lo mismo con la transición sanitaria. No se puede dar así una definición única y consensuada de la misma, aunque sí se pueden destacar sus aportaciones más relevantes, que son: - Centra el estudio de los determinantes sociales, culturales y de comportamiento del estado de salud.
- Es una aportación teórica que trata de establecer las bases de lo que sería una teoría de la transición sanitaria.
4.1. Determinantes sociales, culturales y de comportamiento.
Desde el estudio de la transición epidemiológica podemos comprobar cómo las teorías clásicas del descenso de la mortalidad atribuyen este a dos tipos de factores: - las mejoras en salud pública y - la mejora de los recursos socioeconómicos.
El término de transición sanitaria se emplea para significar otros determinantes de salud, distintos a los dos "clásicos", como son los determinantes culturales, sociales y de comportamiento.
Lo novedoso de la transición sanitaria es el énfasis en estos nuevos determinantes de salud, en tato que: - implica reconocer que el buen estado de salud depende de los recursos, valores y comportamientos de los individuos, familias y comunidades.
- supone un cambio desde la preponderancia de las intervenciones médicas al examen y consideración de los determinantes de la salud general.
- implica un interés hacia cuestiones tan amplias como la evolución social, la educación, la equidad y el "empowerment". Este último punto es el que confiere una mayor dificultad práctica, en tanto que es difícil establecer la frontera entre cuestiones de salud y cuestiones de bienestar y justicia social.
El reto es además producir conocimientos para realizar acciones en salud, avanzar en la comprensión de los factores sociales y biológicos que acompañan estas transiciones sanitarias.
Se plantean así cuestiones claves como: qué atributos caracterizan las transiciones sanitarias; si estos atributos son generalizables a todos los contextos y situaciones, o son específicos de cada momento; qué metodología de medición se debe seguir; cuál es la influencia que el conocimiento de las transiciones demográfica puede tener en la confección de políticas de salud; .....
4.2. ¿Como se mide el estado de salud?.
Un problema importantes es la inadecuación de definiciones y medidas consensuadas 78 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población sobre el estado de salud.
La dependencia existente sobre la mortalidad como indicador del estado de salud resulta insatisfactoria, dado que existen otros indicadores de interés (como la morbilidad). No obstante, es cierto que la mortalidad es más fácilmente medible y responde mejor al deseo de establecer certezas empíricas.
Generalmente se asume que morbilidad y mortalidad cambian de forma paralela, aunque hay autores que sostienen que siguen cursos inversos. Otros, más moderados, mantienen que el perfil del estado de salud de la población es muy diferentes a lo que se obtiene de las estadísticas de causas de muerte, ya que el patrón de morbilidad no se refleja necesariamente de las condiciones que conducen a la mortalidad.
En cuanto a la búsqueda de nuevos indicadores que expliquen la transición sanitaria hay autores que proponen la mortalidad infantil como indicador útil y válido: aunque este indicador no lo dice todo del estado de salud y los niños no son los únicos beneficiados de las mejoras de salud, la mortalidad infantil está altamente correlacionada con la general, es fácil de medir y sus cambios son buen exponente de lo que está ocurriendo en materia de salud.
Otros consideran que la mortalidad infantil y la esperanza de vida no son los indicadores globales inequívocos que se presume que son. Retrasar las muertes prematuras y añadir años a la vida no significa necesariamente una prolongación de la vida en buen estado de salud.
La estructura de mortalidad por causas sería también un indicador inadecuado del estado de salud de la población una vez controladas las enfermedades infecciosas y mejorado los niveles de vida y alimentación. Cuando la mortalidad de enfermedades infeccionas y transmisibles descendió a niveles bajos, son las enfermedades no transmisibles, crónicas, degenerativas, accidentes, desordenes mentales y discapacidades las que se convierten en principales problemas de salud, y las causas de muerte reflejan sólo una pequeña fracción del complejo perfil de salud de las poblaciones.
Cuando se hace referencia a determinantes sociales, culturales y del comportamiento de salud, en la práctica, ¿a qué nos estamos refiriendo?.
Los resultados de los estudios realizados en Africa y Asia señalan que es la educación la variable explicativa de la supervivencia de los niños. Existe una asociación lineal muy clara entre la duración del período educativo de las madres y la reducción de la mortalidad infantil (por cada año adiccional de escolarización de la madre, la mortalidad infantil se reduce entre un 7-9 %). Esto es debido a que las madres escolarizadas conocen mejor, tienen más acceso y emplean más los servicios sanitarios modernos y la información sanitaria en el tratamiento de sus hijos que las madres no escolarizadas.
El comportamiento es otra dimensión importante del estado de salud. Una variable que se investiga del comportamiento es "el cuidado" y el manejo del cuidado. Se trata de una variable dificil de estudiar y medir, salvo en lo que se refiere a la incidencia de accidentes.
Otro indicador frecuentemente utilizado para valorar el estado nutricional (e indirectamente el estado de salud) es la estatura (la estatura es un buen indicador del estado nutricional). Existe una asociación inversa entre la estatura y el descenso de mortalidad.
4.3. Principales limitaciones de la transición sanitaria.
1.- La primera limitación, es que la mayoría de las investigaciones se concentra en la mortalidad en vez de en la salud (dados sus problemas de conceptualización y medición).
2.- La segunda limitación estribaría en que la mayoría de los estudios se centran en la mortalidad infantil y juvenil; y dado que la reducción de dicha mortalidad en muchos países en desarrollo está generando un cambio en la estructura poblacional (más proporción de adultos y 79 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población ancianos) y en el perfil epidemiológico (mayor importancia de enfermedades crónicas, degenerativas, accidentes,...) que reflejan problemas de salud y enfermedad de adultos más que de niños, se ve la necesidad de más investigaciones sobre adultos.
5. Elementos para una teoría de la transición sanitaria.
Frenk (1991) trata de delimitar y definir el concepto de transición sanitaria, y de sistematizar cuales son sus componentes principales.
5.1. Concepto de transición sanitaria.
Persiste la ambigüedad sobre este concepto al no existir una definición consensuada del mismo. Hay dos fuentes principales de confusión que precisan de resolución: - Es frecuente referirse a la transición como un período más que un proceso de cambio al que sigue una pauta identificable desde la larga perspectiva. Se hace necesario, no una conceptualización "estática", sino "dinámica" donde los patrones de salud y enfermedad aparecen como respuesta a los cambios demográficos, socioeconómicos, tecnológicos, políticos, culturales y biológicos que tienen lugar.
- Suele existir un intercambio en los términos transición epidemiológica y transición sanitaria. Frente a esto habría que señalar que el estudio de la salud de las poblaciones comprende dos objetivos fundamentales: las condiciones de salud y la respuesta que se da a estas condiciones; de forma que, conforme a esta dicotomía, la transición sanitaria se dividiría en dos componentes: la transición epidemiológica y la transición y la transición de la atención sanitaria, a la que abría que añadir la transición de riesgos.
5.2.- Transición epidemiológica.
Se caracterizaría por tres aspectos: 1.- Sustitución progresiva de las enfermedades infecciosas por las enfermedades crónicas y degenerativas, lesiones y padecimientos mentales.
2.- El desplazamiento de la morbimortalidad desde los grupos más jóvenes a los de edad más avanzada.
3.- El cambio de una situación de predomino de mortalidad, a otra en que domina la morbilidad. La enfermedad, de ser considerada como proceso agudo que generalmente finaliza en la muerte, pasa a ser un estado crónico. Se produce una mortalidad decreciente junto a una morbilidad creciente.
Estos autores cuestionan la creencia de que los cambios implicados en la transición epidemiológica sean un signo de progreso, sino más bien todo lo contrario: sería expresión de modos deficientes de industrialización, urbanización y consumo masivo que se traducen en problemas de contaminación atmosférica, accidentes laborales y de tráfico, trastornos mentales y consumo de sustancias nocivas, y hábitos de alimentación poco saludables.
5.3. Transición de la atención sanitaria.
Sería la transformación de la organización de la respuesta colectiva y/o individual a los episodios de enfermedad y a los problemas de salud; es decir, la trasformación e la forma en que el sistema de salud se otorga como suministro de sevicios.
Esta transición está ligada a los desarrollos sociales, económicos y tecnológicos.
80 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Los dos cambios más importantes han sido: - El que condujo a un modelo de atención médica guiado por tecnología complejas y basado en los hospitales.
- El desarrollo de un enfoque integral de la atención primaria de salud basado en la comunidad.
Desde la perspectiva de los países en desarrollo, cuanto mayor sea la complejidad epidemiológica, mayor será la necesidad de que se refleje en un sistema concordante de atención de salud. La transición epidemiológica debe guiar la transición de la atención a la salud.
5.4. La transición de riesgos.
Otros determinante de la enfermedad vienen de la exposición a nuevos riesgos de salud ambientales y laborales. Una considerable proporción (una tercera parte) del descenso de la mortalidad se debe a la reducción de la mortalidad por enfermedades asociadas a estos riesgo.
El concepto de transición de riesgo para la salud se enmarca en el contexto del desarrollo socio-económico de las sociedades contemporánea, cuando los riesgos tradicionales (de la etapa pre-industrial: agua contaminada, escaso saneamiento, alimentos en mal estado, accidentes en agricultura y pesca,....) son reemplazados (en los países desarrollados) o se superponen (en países en vías de desarrollo) por riesgos modernos (contaminación, uso pesticidas, tabaco, accidentes de tráfico, riesgos laborales en nuevas industrias,....). La urbanización, la modernización de la agricultura, la industrialización y el desarrollo de nuevas tecnología han aumentado los riesgos de salud modernos.
En la reducción del riesgo tradicional, la incorporación de la higiene y nutrición adecuadas a las prácticas familiares tuvieron un impacto positivo. Para reducir el riesgo moderno, el cambio de estilos de vida (ejercicio y dieta) parece lo más efectivo. La educación tienen un efecto importante para la puesta en marcha de cambios en materia de comportamientos.
El concepto de transición de riesgos proporciona un marco útil para la comparación y análisis de los cambios experimentados por distintos países y regiones en le riesgo, así como para monitorizar nuevas estrategias ambientales y medidas preventivas.
6. Recapitulación y consideraciones finales: ¿Podemos hablar de una teoría de la transición sanitaria? La transición sanitaria no es una cuestión cerrada, sino que está en proceso de elaboración.
La idea de transición sanitaria se presenta como un instrumento válido para otorgar el protagonismo que merecen distintos factores que explican la evolución de la mortalidad y la morbilidad, y los determinantes de los estados y condiciones de salud de las poblaciones.
La evolución y transformación experimentada por muchos de estos determinantes ya condiciones puede ayudar a entender, o al menor formular hipótesis, sobre los mecanismos causales del proceso de modernización y transformación demográfica de las poblaciones occidentales .
En una primera etapa, la teoría de transición epidemiológica sirvió para profundizar en el análisis de cambios estructuras que acompañaron al descenso de la mortalidad. Se trata de aproximación fundamentalmente descriptiva, e insuficiente para explicar las causas de este descenso.
81 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Desde planteamientos más holísticos, en una segunda etapa se han formulado los conceptos de transición de atención sanitaria, transición de riesgos y de la propia transición sanitaria.
El concepto de transición sanitaria debería integrar las teoría de transición en un marco único que incluya cambios en la fecundidad, mortalidad, morbilidad y riesgos, junto a sus determinantes de naturaleza económica, pero también social, cultural y sanitaria.
La transición sanitaria es un concepto global (en tanto que aborda todos los posibles aspectos, factores y determinantes que están detrás de la salud, y también en cuanto que huye de la parcialidad y unidisciplinariedad) y dinámico (considera y acoge las variantes locales, regionales o nacionales que se pueden presentar en los distintos contextos).
A partir de las aportaciones descriptivas de la transición epidemiológicas sobre el cómo se han producido los cambios en las condiciones de salud de las poblaciones, la transición sanitaria aporta el porqué de esos cambios, y para ello recurre a los conceptos de transición de riesgos y transición de la atención sanitaria. Existen además otros factores explicativos, como los educativos, los relacionados con los estilos de vida, la permeabilidad cultura y el grado de socialización política TEMA 5.2: PATRONES DE MORTALIDAD EN ESPAÑA 2009 Resumen Objetivos: Este informe presenta el patrón de mortalidad general y por causa de muerte en la población residente en España, según el sexo, la edad y comunidad autónoma de residencia en 2009. Así mismo, se presenta la evolución de la mortalidad por las principales causas de muerte y la evolución de la mortalidad infantil.
Métodos: Los datos para la realización de este informe proceden de los ficheros de defunciones según la causa de muerte que anualmente produce el Instituto Nacional de Estadística. Estos ficheros se elaboraban a partir de la información proporcionada en el boletín estadístico de defunción, cumplimentado por familiares, funcionarios del registro civil y médicos, en el momento en el que el médico certifica la causa de muerte. Las causas de muerte en esos ficheros se han codificado de acuerdo a la Clasificación Internacional de Enfermedades.
Resultados: En 2009 se produjeron en España 384.933 defunciones, lo que supone una tasa de mortalidad bruta de 838,1 defunciones por 100.000 habitantes. La tasa de mortalidad ajustada por edad en 2009 fue 503,7 defunciones por 100.000 habitantes de la población estándar europea, lo que representa una tasa un 2,6% menor que en 2008 y un 37,4% menor que en 1981.
La tasa de mortalidad ajustada por edad en 2009 fue un 76% superior en hombres que en mujeres. Entre 2008 y 2009 las tasas de mortalidad específicas por edad descendieron en todos los grupos de edad, excepto en el grupo de 1 a 4 años, que incrementó un 12,7%. Las tres quintas partes del total de las defunciones se deben a las primeras cuatro causas de muerte: cáncer, enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares y enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores. La tasa de mortalidad infantil en el año 2009 fue 3,3 defunciones por 1.000 nacidos vivos, un 3,0% menor que en 2008 y un 20,3% menor que en 2001.
Conclusiones. El patrón de la mortalidad en 2009 muestra que la tasa de mortalidad ajustada por edad continua su descenso y que el cáncer y las enfermedades del corazón siguen siendo las dos principales causas de muerte.
82 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Principales hallazgos •En 2009 se produjeron en España 384.933 defunciones, lo que supone una tasa de mortalidad bruta de 838,1 defunciones por 100.000 habitantes.
•La evolución del riesgo de mortalidad, estimada en base a la tendencia en las tasas de mortalidad ajustadas por edad, mostró una descenso de 2,6% entre 2008 y 2009 y un descenso de 37,4% entre 1981 y 2008.
•La tasa de mortalidad ajustada por edad en 2009 fue un 76% superior en hombres que en mujeres.
•Las 15 primeras causas de muerte en 2009 de acuerdo al número de defunciones fueron: ‐ Cáncer ‐ Enfermedades del corazón ‐ Enfermedades cerebrovasculares ‐ Enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores ‐ Enfermedad de Alzheimer ‐ Accidentes no intencionales ‐ Diabetes mellitus ‐ Neumonía e influenza ‐ Nefritis, nefrosis y síndrome nefrótico ‐ Enfermedad crónica del hígado y cirrosis hepática ‐ Enfermedad hipertensiva ‐ Suicidio ‐ Septicemia ‐ Enfermedad de Parkinson ‐ Enfermedad vascular intestinal •Casi un 60% de las defunciones se deben a las primeras cuatro causas de muerte.
•Entre 2001 y 2009 solo 3 de las 15 principales causas de muerte mostraron una tendencia ascendente en la tasa de mortalidad ajustada por edad: enfermedad de Alzheimer, enfermedad hipertensiva y enfermedad de Parkinson. En el resto de las principales causas de muerte, la tasa de mortalidad experimentó una tendencia descendente.
•Los hombres tienen mayor tasa de mortalidad ajustadas por edad que las mujeres en 13 de las 15 principales causas de muerte. Sólo la tasa de mortalidad ajustada por edad por enfermedad de Alzheimer fue mayor en mujeres que en hombres mientras que en la enfermedad hipertensiva la tasa mostró una magnitud muy similar en ambos sexos.
•Entre 2001 y 2009 la tasas mortalidad ajustadas por edad por las causas de muerte atribuibles al tabaquismo ha descendido 10,1% en hombres y ha aumentado 42,6% en mujeres. En cambio, las tasa mortalidad ajustadas por edad por las causas de muerte atribuibles al consumo de alcohol ha permanecido estabilizada.
•La tasa de mortalidad infantil en el año 2009 fue 3,3 defunciones en menores de un años por 1.000 nacidos vivos, lo que supone un descenso de un 20% con respecto al año 2001.
83 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población •Las 10 primeras causas de muerte infantiles en 2008 de acuerdo al número de defunciones fueron: ‐ Malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas ‐ Sepsis bacteriana del recién nacido ‐ Trastornos relacionados con la duración corta de la gestación y con bajo peso al nacer ‐ Hemorragia del recién nacido ‐ Síndrome de la muerte súbita infantil ‐ Dificultad respiratoria del recién nacido ‐ Enterocolitis necrotizante del feto y del recién nacido ‐Feto y recién nacido afectados por complicaciones maternas del embarazo ‐ Hipoxia intrauterina y asfixia al nacimiento ‐ Feto y recién nacido afectados por complicaciones de la placenta y las membranas Introducción Este informe presenta los datos de 2009 sobre defunciones y tasas de mortalidad según diversas características demográficas y geográficas en España. Concretamente proporciona información sobre el patrón de mortalidad general y por causa de muerte en la población residente en España, según el sexo, la edad y comunidad autónoma de residencia. Así mismo, se presenta la evolución de la mortalidad por las principales causas de muerte y la evolución de la mortalidad infantil.
Los datos de mortalidad se utilizan para la evaluación del estado de salud de las poblaciones, ya que las estimaciones basadas en ellos son las que presentan un mayor grado de validez para las comparaciones temporales y geográficas del nivel de salud. La exhaustividad de la información que ofrece el registro de mortalidad, junto a la objetividad del fenómeno que recoge, convierten a los indicadores de mortalidad, como la esperanza de vida o la mortalidad por causa de muerte, en un instrumento adecuado para la monitorización de los problemas de salud y el establecimiento de prioridades sanitarias. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), únicamente los indicadores de mortalidad presentan un adecuado grado de confianza para comparar el nivel de salud entre los distintos países, dadas las limitaciones que presentan el resto de las estadísticas sanitarias para la realización de comparaciones.
Métodos Los datos de este informe están basados en la información de los boletines estadísticos de defunción de los fallecidos residentes en España. La información de esos boletines se cumplimenta por familiares, funcionarios del registro civil y médicos al mismo tiempo que el médico certifica la causa de muerte. Las estadísticas sobre las causas de muerte presentadas están clasificadas de acuerdo a la Clasificación Internacional de Enfermedades, 10ª revisión. No obstante, también se ha utilizado la Clasificación Internacional de Enfermedades, 9ª revisión, para identificar antes de 1999 las 15 causas de muerte que en 2009 produjeron mayor número de fallecimientos. Para la selección y agrupación de las principales causas de muerte se ha seguido el criterio utilizado por los Centros para la Prevención y el Control de la Enfermedad de Atlanta.
Las medidas de mortalidad en este informe incluyen el número de muertes, la tasa de mortalidad cruda o bruta, la tasa de mortalidad específica por edad, la tasa de mortalidad ajustada por edad, 84 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población la tasa de mortalidad infantil, la tasa de mortalidad neonatal y la tasa de mortalidad postneonatal. Así mismo, en las tasas de mortalidad general específicas por edad y en las tasas de mortalidad ajustadas por edad por las 15 primeras causas de muerte se presenta el cambio en las tasas entre 2008 y 2009 y el cambio en las tasas a lo largo de la última década (desde 2001).
El número de defunciones se ha extraído del fichero sobre defunciones según causa de muerte, proporcionado anualmente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) al Instituto de Información Sanitaria del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
En el apéndice sobre fuente de datos y notas explicativas se explica cómo se obtiene la información sobre las defunciones contenidas en este fichero. Las poblaciones utilizadas para el cálculo de las tasas de mortalidad provienen de las Proyecciones de Población de España para el periodo 1980‐2010 a partir del Censo de 1981 (años 1981 a 1990), de las Proyecciones de Población de España calculadas a partir del Censo de Población de 1991 (años 1991 a 2001) y de las Estimaciones de la Población Actual (años 2002 a 2009), todas ellas elaboradas por el INE.
Resultados y discusión Defunciones y tasas de mortalidad En 2009 se produjeron en España 384.933 defunciones, lo que supone 1391 defunciones menos que en 2008. Ese número de defunciones es muy similar al que se ha producido en los últimos cinco años. La tasa de mortalidad bruta en 2009 fue 838,1 defunciones por 100.000 habitantes, lo que supone un 1,1% menos que la tasa en 2008. Esa tasa de mortalidad bruta es la más baja desde el año 1990, ya que el año más próximo con una tasa inferior fue 1989 con 835,2 defunciones por 100.000 habitantes.
La tasa de mortalidad ajustada por edad en 2009 fue 503,7 defunciones por 100.000 habitantes de la población estándar, lo que representa un valor muy bajo con respecto a los años previos.
Esa tasa fue un 2,6% menor que en 2008. La tasa de mortalidad ajustada por edad en España es de las más bajas de los países de la Unión Europea, junto con las que se observan en Italia y en Francia. Esto explica que estos tres países presenten la esperanza de vida más alta de la UE.
La tasa de mortalidad ajustada por edad es una tasa teórica que muestra cuál sería la tasa de mortalidad si no se hubieran producido cambios en la composición por edad de la población de año a año. Así pues, las tasas de mortalidad ajustadas por edad son mejores indicadores que las tasas de mortalidad brutas o crudas para evaluar el cambio en el riesgo de mortalidad a lo largo del tiempo, ya que la distribución por edad de la población cambia. De igual forma, las tasas de mortalidad ajustadas por edad son los mejores indicadores cuando se compara el riesgo de mortalidad entre diferentes áreas geográficas o entre subgrupos de población con diferente estructura de edad, como el que se observa entre hombres y mujeres. Entre 2008 y 2009 la tasa de mortalidad ajustada por edad descendió un 2,9% en hombres y un 3,2% en mujeres. Desde 1981 esta tasa presenta una tendencia descendente en uno y otro sexo. En hombres pasó de 1022,6 en 1981 a 661 en 2009 y en mujeres pasó de 636,2 en 1981 a 374,7 en 2009, lo que supone un descenso del 35,4% en hombres y del 41,1% en mujeres.
Durante este periodo la menor diferencia entre las tasas de mortalidad ajustada por edad en hombres y mujeres se observó en 1981 y la mayor en 2001. La tasa de mortalidad ajustada por edad en hombres fue superior a la de mujeres en un 61% en 1981 y en un 82% en 2001.
85 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Tasas de mortalidad por edad y sexo Como en la mayoría de los países desarrollados, la tasa de mortalidad específica por edad más baja se observa en el grupo de 5 a 14 años de edad. En 2009, la magnitud de la tasa de mortalidad en ese grupo de edad fue 9,9 por 100.000 habitantes. La tasa de mortalidad en los menores de 1 año y en el grupo de 1 a 4 años fue, respectivamente, 319,2 y 20,5 por 100.000 habitantes.
Igualmente, a partir del grupo de 5 a 14 años, la magnitud de la tasa de mortalidad experimenta un incremento en los sucesivos grupos de edad, de tal forma que en el grupo de 85 y más años de edad la tasa fue 14.142 por 100.000 habitantes. En cada grupo decenal de edad la tasa de mortalidad prácticamente se dobla con respecto al grupo anterior, excepto en el grupo de 75 a 84 años, cuya tasa es tres veces más alta que la tasa del grupo de 65 a 74 años.
En todos los grupos de edad la magnitud de la tasa de mortalidad fue mayor en hombres que en mujeres. La razón entre la tasa de mortalidad en hombres y en mujeres en 2009 mostró la magnitud más alta en el grupo de edad de 25 a 34 años y la magnitud más baja en el grupo de menores de 1 año. En el grupo de 25 a 34 años la tasa de mortalidad era 2,38 veces más alta en hombres que en mujeres, mientras que en el grupo de menores de 1 año la tasa de mortalidad era sólo 1,17 veces más alta en hombres que en mujeres.
Entre 2008 y 2009 las tasas de mortalidad específicas por edad descendieron en todos los grupos de edad, excepto en el grupo de 1 a 4 años que se incrementó un 12,7%. La mayor reducción se observó en los grupos de 5 a 14 años y 15 a 24 años, con un descenso de 14,7%. La menor reducción se observó en el grupo de 55 a 64 años, con un 2,5% de descenso, y en el grupo de 65 a 74 años, con un descenso de 2,8%. Entre 2001 y 2009 el mayor descenso en las tasas de mortalidad se observó en los grupos de 25 a 34 años y de 15 a 24 años, con una reducción de 39,8% y de 37,3%, respectivamente. Por su parte, el menor descenso entre 2001 y 2009 en las tasas de mortalidad se observó en el grupo de 85 y más años y en el grupo de 55 a 64 años, con un descenso de 9,8% y 12,9%, respectivamente.
El elevado descenso en la tasa de mortalidad en los grupos de 15 a 24 años y de 25 a 34 años se debe, muy probablemente, al espectacular descenso en la mortalidad por accidentes no intencionales desde el año 2001 y, fundamentalmente, por accidentes de tráfico, ya que constituye la primera causa de muerte en este grupo de edad.
En efecto, el número de defunciones por accidentes de tráfico en el grupo de 15 a 24 se redujo a la tercera parte entre 2001 y 2009: de 1215 defunciones por esta causa en 2001 se pasó a 389 defunciones en 2009. Y algo similar sucedió en el grupo de 25 a 34 años, ya que el número de defunción en ese intervalo se redujo a menos de la mitad: de 1147 defunciones en 2001 se pasó a 501 en 2009. Por su parte, el menor descenso en la tasa de mortalidad en el grupo de 55 a 64 años se debe, sobre todo, al escaso descenso de la tasa de mortalidad en cáncer: entre 2001 y 2009 ese descenso fue alrededor del 7%. Además, en el caso de las mujeres contribuyó la mortalidad por enfermedades del aparato respiratorio, que prácticamente estaba estabilizada en el periodo considerado.
86 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Entre 1981 y 2009 el mayor descenso en la tasa de mortalidad se observó en los grupos de menores de 1 año y de 1 a 4 años, cuyo descenso fue de 74% y 67%, respectivamente. Otro grupo de población con gran descenso en la mortalidad fue el grupo de 5 a 14 años, cuya tasa descendió un 66%. El menor descenso en la tasa de mortalidad entre 1981 y 2009 se observó en el grupo de 85 años y más, donde la reducción fue del 24%.
Principales causas de muerte Las 15 principales causas de muerte en 2009 causaron algo más de las tres cuartas partes de todas las defunciones en España; concretamente el 77,8% del total. Y tres quintas partes del total de las defunciones se deben a las primeras cuatro causas de muerte.
Las 15 primeras causas de muerte en 2009 de acuerdo al número de defunciones fueron: 1ª) cáncer, 2ª) enfermedades del corazón, 3ª) enfermedades cerebrovasculares, 4ª) enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, 5ª) enfermedad de Alzheimer, 6ª) accidentes no intencionales, 7ª) diabetes mellitus, 8ª) neumonía e influenza, 9º) nefritis, nefrosis y síndrome nefrótico, 10ª) enfermedad crónica del hígado y cirrosis hepática, 11ª) enfermedad hipertensiva, 12ª) suicidio, 13ª) septicemia, 14ª) enfermedad de Parkinson y 15ª) enfermedad vascular intestinal.
Los cambios en la estructura de la población por edad pueden originar cambios en la tasa de mortalidad bruta o cruda por causa de muerte. Sin embargo, la tasa de mortalidad ajustada por edad elimina la influencia de esos cambios en la estructura por edad de la población.
Esa es la razón por la que las tasas de mortalidad ajustadas por edad son mejores indicadores que las tasas de mortalidad crudas para mostrar los cambios en la mortalidad por causa de muerte a lo largo del tiempo. Por esa razón, las tasas de mortalidad ajustadas por edad son utilizadas para describir la tendencia en la mortalidad por las principales causas de muerte.
El hecho de que los patrones de mortalidad por edad sea diferente de unas causas a otras explica porqué, en algunas causas de muerte, la tasa de mortalidad ajustada por edad es de mayor magnitud que en otras, a pesar de que el número de defunciones en las primeras es inferior al número de defunciones en las segundas. En líneas generales, esto es debido a que las tasas de mortalidad en las edades jóvenes son mayores en el primer caso que en el segundo.
Entre 2008 y 2009 la tasa de mortalidad ajustada por edad por todas las causas de muerte descendió un 2,6%. Este descenso en el riesgo de mortalidad puede atribuirse principalmente al descenso en el riesgo de mortalidad por enfermedades del corazón, enfermedades cerebrovasculares, enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores y accidentes no intencionales.
En 11 de las 15 principales causas de muerte la tasa de mortalidad ajustada por edad descendió en 2009 con respecto a 2008. Las cuatro causas de muerte en las que la tasa de mortalidad ajustada por edad se incrementó fueron enfermedad de Alzheimer, enfermedad crónica del hígado y cirrosis, enfermedad hipertensiva y enfermedad de Parkison. No obstante, el incremento observado en el riesgo de mortalidad por enfermedad crónica del hígado y cirrosis puede considerarse un fenómeno coyuntural, ya que esta causa de muerte presenta una tendencia descendente en la última década. Entre 2001 y 2009 solo 3 de las 15 principales 87 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población causas de muerte mostraron una tendencia ascendente en la tasa de mortalidad ajustada por edad: enfermedad de Alzheimer, enfermedad hipertensiva y enfermedad de Parkinson.
Entre 1981 y 2009, la tasa de mortalidad ajustada por edad presenta una tendencia descendente, excepto en la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad hipertensiva, la enfermedad vascular intestinal y la enfermedad de Parkinson. El ascenso más espectacular se ha producido en la enfermedad de Alzheimer, ya que la tasa de mortalidad ajustada por edad pasó de 0,05 por 100.000 habitantes en 1981 a 11,6 por 100.000 habitantes 2009.
La continua disminución de la mortalidad por enfermedades transmisibles a lo largo del siglo XX en los países desarrollados ha motivado que las enfermedades no transmisibles y los accidentes se conviertan en las principales causas de muerte. Concretamente, en la última década de la pasada centuria, alrededor del 85% de las defunciones en esos países estaban causadas por las enfermedades no transmisibles, y de ellas, las tres cuartas partes se debían a las enfermedades cardiovasculares y al cáncer. Esta preponderancia de las enfermedades no transmisibles contrasta con la tendencia descendente que se ha venido observando en la mayoría de ellas en el último tercio del siglo pasado. Así, a la disminución de la mortalidad por las enfermedades cardiovasculares iniciada al final de los sesenta en unos países y a lo largo los setenta en otros, se ha unido en los noventa el descenso en la mortalidad por cáncer. Igualmente, la mortalidad por otras enfermedades crónicas, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, la diabetes mellitus o la enfermedad crónica del hígado y cirrosis hepática, ha experimentado un descenso desde la última década de la pasada centuria en estos países.
En cualquier caso, aunque previsiblemente el riesgo de mortalidad por estos desórdenes no transmisibles continuará descendiendo en los países desarrollados, la carga de enfermedad que producen podría no descender de la misma forma o, incluso, mantenerse estabilizada, ya que la mayor parte de ellas se presentan en edades avanzadas y la población de estos grupos de edad está aumentando. Puede decirse que el envejecimiento progresivo de la población, como consecuencia de la disminución de la mortalidad y el consiguiente aumento en la esperanza de vida, es el principal responsable de la importancia de estas enfermedades.
De las 15 primeras causas de muerte que se han observado en España, 14 son similares a las observadas en Estados Unidos de América. En ese país no aparece la enfermedad vascular intestinal, sino el homicidio. Así mismo, el orden jerárquico es similar, con la excepción de las enfermedades del corazón, que en España supone la segunda causa de muerte y en Estados Unidos de América es la primera causa de muerte. Al igual que España, en otros países de la Unión Europea la mortalidad por cáncer supone la primera causa de muerte: es el caso de Francia, Italia, Holanda o Bélgica. En cambio, en otros países de la Unión Europea las enfermedades del corazón constituyen la primera causa de muerte. Ello se debe a que en muchos países la tasa de mortalidad por enfermedad isquémica del corazón, que supone la principal causa de muerte entre las enfermedades del corazón, presenta una magnitud relativamente alta: es el caso de Suecia, Alemania, Finlandia y, sobre todo, los países de Europa de Este.
Como se ha señalado, uno de los hallazgos más relevantes del presente informe ha sido el impacto en la mortalidad de la enfermedad de Alzheimer. Al menos dos factores podrían señalarse como responsables del incremento en la tasa de mortalidad por enfermedad de Alzheimer. En primer lugar, un aumento en la incidencia y/o la prevalencia de la enfermedad.
Y, en segundo lugar, una mayor sensibilidad de los médicos hacia esta enfermedad, lo que les habría llevado a diagnosticar, con mayor frecuencia que en el pasado, los deterioros cognitivos 88 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población como enfermedad de Alzheimer, o a señalar de manera más precisa esta enfermedad como causa básica de muerte en los certificados de defunción.
El exceso en el riesgo de mortalidad de un grupo de población frente a otro puede ser expresado mediante la razón. La razón de las tasas de mortalidad ajustadas por edad en hombres frente a mujeres muestra que los hombres tienen mayores tasas que las mujeres en 13 de las 15 causas de muerte.
Sólo la tasa de mortalidad ajustada por edad por enfermedad de Alzheimer fue mayor en mujeres que en hombres, mientras que en la enfermedad hipertensiva la tasa mostró una magnitud muy similar en ambos sexos. Las mayores diferencias en las tasas de mortalidad ajustadas por edad entre hombres y mujeres en 2009 se observó en las enfermedades crónicas de las vías respiratorias inferiores, en la enfermedad crónica del hígado y cirrosis hepática, en el suicidio, en los accidentes no intencionales y en el cáncer.
Mortalidad y tabaco El número total de defunciones por todas las causas de muerte que han mostrado relación con el tabaquismo es un indicador utilizado por la OMS para monitorizar las muertes relacionadas con el consumo de tabaco. De acuerdo a este indicador, en 2009 se produjeron en España 108.539 defunciones relacionadas con el tabaquismo y la tasa de mortalidad ajustada por edad por estas causas de muerte experimentó una reducción del 23% hombres y del 26% en mujeres entre 2001 y 2009. Sin embargo, este indicador sobrestima la importancia de este factor de riesgo en la mortalidad y dificulta la identificación de la tendencia de aquellas causas de muerte más fuertemente relacionadas con el consumo de tabaco.
Por esa razón, en el presente informe también se ha elaborado un indicador que sólo tiene en cuenta las defunciones por cáncer de pulmón, ya que el 90% de estas defunciones se deben al tabaquismo. Se trata de un indicador que infraestima las muertes relacionadas con el tabaco, pero es más sensible a la tendencia experimentada por esas muertes. En efecto, puede denominarse a las defunciones por esta causa de muerte como atribuibles al consumo de tabaco.
Concretamente, en 2009 se produjeron 20.425 defunciones por cáncer de pulmón, lo que supone 212 defunciones más que en 2008.
La evolución de las tasas de mortalidad ajustadas por edad muestra una diferente tendencia en hombres y mujeres. Entre 2001 y 2009 la tasa mortalidad ajustadas por edad por esta causa de muerte atribuible al tabaquismo ha descendido 10% en hombres, mientras que ha aumentado 43% en mujeres. Este incremento en la mortalidad por cáncer de pulmón que se viene observando en mujeres es un reflejo de su incorporación tardía al consumo de tabaco, mientras que en hombres el descenso en el consumo de tabaco, observado desde hace tiempo, se ha traducido en un descenso en la mortalidad por cáncer de pulmón.
Mortalidad y alcohol Al igual que sucede con el tabaquismo, el número total de defunciones por todas las causas de muerte que han mostrado relación con el consumo de alcohol es un indicador utilizado por la OMS para monitorizar las muertes relacionadas con el consumo de alcohol. En 2009 se produjeron en España 23.788 defunciones relacionadas con el consumo de alcohol y la tasa de mortalidad ajustada por edad por estas causas de muerte experimentó una reducción del 26,5% en hombres y del 20% en mujeres entre 2001 y 2009. Sin embargo, como sucede con el tabaquismo, este indicador sobrestima la importancia de este factor de riesgo en la mortalidad y 89 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población no identifica de manera adecuada la tendencia de aquellas causas de muerte fuertemente inducidas por el consumo de alcohol.
Por esa razón, en el presente informe también se ha elaborado un indicador que sólo tiene en cuenta las defunciones directamente atribuibles al consumo de alcohol. Aunque infraestima las muertes relacionadas con el consumo de alcohol, se trata de una indicador más sensible para detectar la tendencia de estas muerte. Concretamente se ha incluido sólo las causas de muerte que en la Clasificación Internacional de Enfermedades, 10ª revisión, aparecen el calificativo de debidas al alcohol. Según este indicador, el número de defunciones atribuibles al alcohol en 2009 fue 1.795, cifra algo superior a la de los años anteriores. En cualquier caso, la tasa de mortalidad ajustada por edad en la última década por estas causas de muerte ha permanecido prácticamente estabilizada y su magnitud es alrededor de seis veces más alta en hombres que en mujeres.
Mortalidad relacionada con la calidad del sistema sanitario Las defunciones por algunas de las causas de muerte pueden considerarse como indicadores centinelas de la calidad del sistema sanitario. En el presente informe se han seleccionado tres de ellas, utilizadas por la Organización Mundial de la Salud. Estas defunciones son las defunciones por hernia abdominal, por apendicitis y por efectos adversos de medicamentos. En el año 2009 se produjeron 2.257 defunciones por hernia abdominal, lo que supone una cifra muy similar a la de 2008. Desde el año 2001, donde el número de defunciones por hernia abdominal era 1.722, se observa un incremento continuado en el número de defunciones por esta enfermedad. En cambio el número de defunciones por apendicitis se ha mantenido prácticamente estabilizado en los últimos años, si bien en 2009 fue algo inferior con una cifra de 58 defunciones. Y, finalmente, el número de defunciones por efectos adversos de medicamentos ha presentado una tendencia descendente en la última década: llegó a alcanzar la cifra de 264 en 2003, pero descendió a 119 en 2009.
Mortalidad infantil En 2009 se produjeron 1.609 defunciones en niños menores de 1 año, lo que supone 132 defunciones menos que en el año 2008. Esa cifra es inferior a la observada en los últimos cinco años cuya cifra mediana fue precisamente de 1.704 defunciones. La tasa de mortalidad infantil en el año 2009 fue 3,3 defunciones por 1.000 nacidos vivos, una magnitud similar a la de 2008 y un 20% menor que en 2001.
Desde el inicio del siglo XX la tasa de mortalidad infantil ha mostrado una tendencia descendente en España y desde 1940 esa tasa ha descendido año tras año.
Esa tasa se encuentra por debajo de la media de la Unión Europea, cuya magnitud en 2009 era 4,23 por 1.000 nacidos vivos.
En 2009 la tasa de mortalidad neonatal fue 2,1 defunciones por 1.000 nacidos vivos y la tasa de mortalidad postneonatal fue 1,1 defunciones por 1.000 nacidos vivos. Desde el año 2001 las tasas de mortalidad neonatal y postneonatal han descendido 23,3% y 13,9%, respectivamente.
Las 10primeras causas de muerte infantiles en 2009 produjeron el 60% de todas las defunciones en menores de 1 año en España. Estas 10 causas de muerte ordenadas en base al número de muertes son las siguientes: 1ª) malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas, 2ª) sepsis bacteriana del recién nacido, 3ª) trastornos relacionados con la duración corta de la gestación y con bajo peso al nacer, 4ª) hemorragia del recién nacido, 5ª) 90 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población síndrome de la muerte súbita infantil, 6ª) dificultad respiratoria del recién nacido, 7ª), enterocolitis necrotizante del feto y del recién nacido 8ª) feto y recién nacido afectados por complicaciones maternas del embarazo, 9ª) hipoxia intrauterina y asfixia al nacimiento, y 10ª) Feto y recién nacido afectados por complicaciones de la placenta y membranas.
Gran parte del descenso en la tasa de mortalidad infantil en la presente década se debe al descenso observado en las defunciones por malformaciones congénitas, deformidades y anomalías cromosómicas, ya que representan la cuarta parte de todas las defunciones en menores de 1 año. Concretamente la tasa de mortalidad infantil por esta causa de muerte descendió un 37% entre 2001 y 2009. Del resto de las 10 primeras causas de muerte destaca el descenso en la tasa de mortalidad infantil por dificultad respiratoria del recién nacido, cuya magnitud descendió un 44% entre 2001 y 2009, y el descenso en la tasa de mortalidad infantil por hipoxia intrauterina y asfixia al nacimiento y por complicaciones maternas del embarazo, cuya magnitud descendió, respectivamente, 42% y 40% entre 2001 y 2009. Sólo en una de las diez primeras causas de muerte en menores de 1 año experimentó un incremento la tasa de mortalidad infantil entre 2001 y 2009: enterocolitis necrotizante del feto y del recién nacido, si bien la tasa fue inferior en 2009 que en 2008.
Anexos Fuente de datos sobre defunciones La información sobre las defunciones ocurridas en los residentes en España del procede del fichero sobre defunciones según causa de muerte proporcionado anualmente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a la Subdirección General de Información Sanitaria de Innovación del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
El fichero de defunciones según la causa de muerte se elabora a partir de la información contenida en el boletín estadístico de defunción y en el boletín estadístico de parto que se cumplimentan cuando se produce un fallecimiento. En el primero se recogen los datos sobre los fallecidos que han vivido más de 24 horas de vida y en el segundo se recogen los datos de los fallecidos antes de las 24 horas de vida. Esos boletines estadísticos contienen información sobre diversas características demográficas, sociales y sanitarias de los fallecidos. Así mismo, en los casos de las defunciones en las que interviene el juzgado, además de estos boletines debe cumplimentarse por los juzgados de instrucción otro cuestionario donde figuran las circunstancias externas que produjeron las lesiones. Para el presente informe se han utilizado las siguientes características que figuran en esos boletines: edad y sexo del fallecido, comunidad autónoma de residencia y la causa básica de la defunción.
El proceso establecido para recoger los datos que figuran en el fichero de defunciones según la causa de muerte se inicia cuando el INE envía a todas las oficinas del Registro Civil los formularios de los boletines estadísticos de defunción y de parto. El apartado de estos boletines estadísticos referido a las causas de muerte debe ser rellenado y firmado por el médico que certifica la defunción; el resto de los datos son consignados por los familiares o personas obligadas por la Ley a realizar la declaración. Posteriormente las oficinas del Registro Civil remiten esos boletines cumplimentados al INE. Desde 1983, el INE estableció convenios de colaboración con las comunidades autónomas, de forma que los departamentos de estadística de las comunidades son las que realizan las labores de codificación de la información de los citados boletines de aquellas defunciones ocurridas en su ámbito territorial. Posteriormente, las comunidades autónomas devuelven al INE la información de los boletines debidamente codificada, si bien antes han incorporado la información que contienen sobre cada fallecido a 91 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población sus respectivos ficheros de mortalidad En este informe se han analizado las defunciones de las personas residentes en España. Por un lado, se han estudiado las defunciones del conjunto de la población según edad, sexo y comunidad autónoma de residencia y por otro se han estudiado las defunciones en menores de 1 año con el objeto de obtener la magnitud y la tendencia de la mortalidad infantil. Y tanto en uno como en otro caso se ha analizado el conjunto de las defunciones y las defunciones según una lista de causas de muerte seleccionadas.
Clasificación de la causa básica de la defunción La causa de la muerte se codifica de acuerdo a Clasificación Internacional de Enfermedades y Causas de Muerte (CIE) de la Organización Mundial de la Salud. Desde el año 1999, la causa básica de la defunción que figura en el boletín estadístico de defunción y en el boletín estadístico de parto se codifica con los códigos de la 10ª revisión de la CIE, donde figuran 21 grandes grupos y 2036 categorías específicas de causas de muerte.
Entre 1980 y 1998 estuvo en vigor la 9ª revisión de la CIE con 17 grandes grupos y 1178 categorías de causas de muerte. Y en años previos se utilizaron revisiones anteriores de la CIE.
Estos cambios en la clasificación de causas de muerte como consecuencia de las revisiones de la CIE pueden originar cambios en las tendencias de mortalidad por algunas causas de muerte. Por ello, la comparación de las causas de muerte entre diferentes revisiones de la CIE requiere una inspección minuciosa acerca del código o código que incluyen la definición de cada causa de muerte. Así mismo, un cambio acentuado en la tendencia de mortalidad en el año en el que se ha implantado un nueva CIE sugiere que puede haber problemas para la comparación de la causa de muerte objeto de análisis.
En este informe las tabulaciones de las causas de muerte están basadas en la causa básica de la defunción. Según la Organización Mundial de la Salud la causa básica de la defunción es la enfermedad o lesión que inició la cadena de acontecimientos patológicos que condujeron directamente a la muerte. Cuando la causa es una lesión traumática, se considera causa básica las circunstancias del accidente o violencia que produjo la lesión fatal. La causa básica de la defunción es seleccionada entre las diversas condiciones que certifica el médico en el boletín estadístico de defunción. Cuando hay más de una causa o condición certificada por el médico, la causa básica es determinada por la secuencia de condiciones que aparecen en el boletín, junto a una serie de reglas que proporciona la CIE para la selección de la causa básica.
Existen algunos indicadores para evaluar la calidad de la información sobre la causa de muerte que aparece en los registros de mortalidad. Uno de ellos es la proporción de las defunciones que han tenido que ser asignada al grupos se signos y síntomas mal definidos.
Fuente de datos sobre población Las poblaciones utilizadas para el cálculo de las tasas de mortalidad provienen de las Proyecciones de Población de España para el periodo 1980‐2010 a partir del Censo de 1981 (años 1981 a 1990), de las Proyecciones de Población de España calculadas a partir del Censo de Población de 1991 (años 1991 a 2001) y de las Estimaciones de la Población Actual (años 2002 a 2009), todas ellas elaboradas por el INE. En todos los casos los datos se refieren a la población a 1 de julio de cada año.
En las proyecciones de población el número de sujetos por sexo y edad resultantes en cada 92 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población censo se emplean como población de partida. A su vez, las poblaciones estimadas en las proyecciones se comparan posteriormente con las obtenidas en el censo correspondiente. Las diferencias entre las poblaciones calculadas y las observadas producen rupturas en las series de población, lo que hace necesario enlazar o corregir las proyecciones establecidas de acuerdo con los resultados de los sucesivos censos, es decir, obligan a obtener estimaciones de población intercensales.
En cambio para las estimaciones de la población actual la población de partida ha sido la del Censo de Población y Viviendas de 2001. La estimación de los parámetros de evolución de la fecundidad y mortalidad se elabora a partir de la información disponible de resultados definitivos del Movimiento Natural de Población y para el ajuste de los movimientos migratorios de cada período se utilizan las migraciones estimadas a partir de los movimientos del Padrón Continuo de Habitantes.
CAPITULO 5.3: LA TRANSICIÓN EPIDEMIOLÓGICA EN AMÉRICA LATINA Desde hace medio siglo, América Latina y el Caribe ha experimentado una compleja transformación de sus condiciones de salud. Estos cambios has tenido profundas implicaciones para el bienestar de la población (9 % de la población mundial). Comprender estos cambios es importante para hacer frente a las necesidades actuales y preveer las condiciones futuras, además de aumentar nuestro conocimiento sobre la teoría referente a la interacción entre procesos demográficos, socioeconómicos y sanitarios.
Dos casos (Costa Rica y México) servirán para ofrecer una visión más dinámica de los cambios a lo largo del tiempo, pues parecen representar dos experiencias diferentes de esta transición.
Los autores plantean también un nuevo modelo de transición para la zona.
ELEMENTOS CONCEPTUALES (Aclaración: Este apartado puede servir de resumenrepaso del artículo "La transición sanitaria: una revisión conceptual") Las interpretaciones de los cambios en las condiciones de salud han sido diversas, en particular en lo referente a la mortalidad. Omran en 1971 plantea como marco de referencia la "teoría de la transición epidemiológica", aunque previamente Frederiksen ya había planteado la retroalimentación entre la evolución económica y la demografía, y los problemas y servicios de salud.
Se entiende por "transición de salud" un concepto más amplio que el anterior y en el que se integran dos transiciones más específicas: la transición de las condiciones de salud (procesos de salud y enfermedad que definen el perfil epidemiológico de una población) y la respuesta social organizada a dichas condiciones, instrumentada a través del sistema de atención a la salud. La transición de la atención sanitaria es la transformación de la respuesta social, expresada en la forma en que el sistema de salud se organiza para el suministro de servicios.
Existen estrechas relaciones entre ambas transiciones. Hay consenso en que la transición de la atención sanitaria ha influido de manera importante en la transición epidemiológica, en la medida en que las nuevas tecnologías han sido aplicadas a la población a través del sistema de atención a la salud. Al mismo tiempo la transición epidemiológica sirve para confirmar las transformación las transformaciones estructurales y de funcionamiento del sistema de atención sanitaria.
93 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población La transición de la atención sanitaria ha involucrado por los menos dos cambios importantes desde mediados del s. XX: 1.- Condujo a la adopción de un modelo de atención guiado por tecnología y basado en hospitales.
2.- El desarrollo reciente de un enfoque integran de la atención primaria de salud, basado en la comunidad.
En síntesis, el concepto de transición epidemiológica se refiere a los cambios a largo plazo en los patrones de muerte, enfermedad e invalidez que caracterizan a una población específica y que, por lo general, se presentan junto con transformaciones demográficas, sociales y económicas más amplias. La transición epidemiológica implica un cambio en una doble dirección: de enfermedades infecciosas asociadas con carencias primarias a enfermedades crónicas y degenerativas, lesiones y padecimientos mentales asociados a factores genéticos y carencias secundarias.
La transición epidemiológica abarca tres procesos básicos: 1.- Desplazamiento de la mortalidad por enfermedades infecciosas a enfermedades no transmisibles y lesiones.
2.- Desplazamiento de las muertes y enfermedades desde los grupos de edad más jóvenes a los de edad más avanzada.
3.- Desplazamiento de la mortalidad a la morbilidad como elemento destacado de las condiciones de salud.
El concepto de transición epidemiológica va más allá del de transición demográfica, interesándose no sólo por la mortalidad, sino también por la morbilidad. Se produce una transición del significado de enfermedad: de proceso agudo que con frecuencia termina en muerte a proceso crónico que mucha gente sufre durante largos periodo de su vida. La mortalidad decrece, mientras que la morbilidad crece.
En muchos países en desarrollo existe la creencia de que los cambios implicados en la transición epidemiológica son u signo de progreso, pero es cuestionable que los padecimientos degenerativos, los accidentes o la violencia represente una forma de morir más "civilizada" que las enfermedades infecciosas. De hecho, muchas de las circunstancias emergentes en la transición no son un signo de progreso, sino más bien expresión de modos deficientes de industrialización, urbanización y consumo masivo que se traducen en problemas de contaminación atmosférica, accidentes laborales y de tránsito, trastornos mentales, consumo de sustancias y hábitos de alimentación poco saludables.
Esta visión de la transición epidemiológica como forma de "progreso" deriva de la perspectiva lineal y unidireccional de la teoría original: - Frederiksen presentaba cuatro "estadíos de la sociedad": tradicional, de transición temprana, de transición tardía y moderna, que se correspondían a un patrón predominate de morbilidad, mortalidad, fecundidad y organización sanitaria.
- Omran propone tres etapas secuenciales: "de pestilencia y hambrunas", "de descenso de las pandemias" y "de enfermedades degenerativas y producidas por el hombre".
Posteriormente se añadiría una etapa más: "de enfermedades degenerativas retrasadas".
- Omran reconocía también cuatro modelos de transición: "modelo clásico u occidental", "modelo acelerado" y "modelo contemporáneo o tardío". Sin embargo, las diferencias entre los modelos se limitan al momento de inicio de la transición y al ritmo en que se pasa de una etapa a otra en cada país. Se mantiene el supuesto de una secuencia lineal y unidireccional.
- Lerner presentaba tres etapas sucesivas: "vitalidad baja", "control reciente de 94 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población mortalidad" y "concepción amplia de salud".
Una de las características de los países latinoamericanos es que la evolución lineal no parece aplicarse de manera estricta.
EL ESTADO DE SALUD EN AMERICA LATINA.
La transición epidemiológica de A. Latina y el Caribe se inició antes de la década de los años treinta.
- Alrededor de 1930: Esperanza de vida al nacer menor a 40 años y mas del 610 % de muertes eran por enfermedades infecciosas.
- Hacia 1950: Esperanza de vida superior a los 50 años (salvo Haití y Perú: < 40).
- Principios años 80: Esperanza promedio de vida de 64 años.
No todos los países han participado de igual forma de este descenso de la mortalidad.
Gran heterogeneidad entre países: - Cuba y Costa Rica: mortalidad infantil menores del 20 por 1000.
- Haití y Bolivia: estas tasas eran seis veces mayores.
- También gran variabilidad en cuanto a muertes antes de los 5 años respecto del total, que van de menos del 20 % en seis países, a cerca del 40 en otros y más del 40 % en Bolivia y Haití.
- También diferencias en cuanto a las muertes por diarrea e infecciones respiratorias (representativas de enfermedades previas a la transición) y muertes por enfermedades cardíacas y accidentes (típicas de la etapa posterior). En Costa Rica las muertes por diarrea eran < del 2 %, mientras que en Guatemala y Hondura eran > del 16 %. Por otro lado, Cuba, Costa Rica, Chile y Argentina tienen un 30 % de muertes cardiacas, mientras que El Salvador, Guatemala y Ecuador no llegan a 5 %. Estos gradientes de las causas seleccionadas de muerte por infecciones y enfermedades crónicas muestras que los diversos países de la región se encuentran en diferentes etapas de la transición epidemiológica.
- En cuanto a las muertes por accidentes y violencia, encontramos que los países con una transición epidemiológica "tradicional" presentan una tendencia a un incremento gradual de este tipo de causa de muerte, sin embargo en los países latioamericanos no parece existir esta correlación entre esta causa de muerte y la etapa de transición en que se encuentra. Pese a las diferencias entre ellos, el promedio de estas muertes parece similar a la de países desarrollados; si acaso, los países con nivel de salud más pobre muestras mayor proporción relativa de de muertes violentas.
Se realiza en el artículo una comparación entre dos países, Costa Rica y México.
Costa Rica representa un país que se encuentra en una etapa avanzada de la transición epidemiológica, mientras que México puede considerarse un caso característico de países que presentan una distribución relativamente uniforme tanto de enfermedades infecciosas como crónicas. Trato de resumir los datos en la siguiente tabla: 1930: 1980: Costa Rica México > 60 % muertes por enfermedades infecciosas.
< 20 % muertes por enfer. infecciosas (sobre todo por descenso drástico de enfermedades diarreicas) Incremento de muertes por enfermedades crónicas.
95 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Ambos se podrían clasificar a priori como parte del modelo tardía pero: 19301980 19301980 Actual: Mortalidad por diarreas e inf. respiratoria agudas superior a las de México, pero disminución de las mismas más rápida. Divergencia de las tasas de mortalidad por estas causas.
Evolución opuesta en las enfermedades de muerte crónica: Tienen a converger las tasas.
Situación epidemiológica dominada por Situación mixta, ninguno de los dos grupos de enfermedades crónicas.
enfermedades (infecciosas vs crónicas) llega a predominar.
Ejemplo del "nuevo modelo de transición".
HACIA UN NUEVO MODELO DE TRANSICIÓN Situación compleja por: A. - Existencia de grandes diferencias entre países, aún entre países de regiones relativamente homogéneas.
B. - Posible surgimiento de un nuevo modelo de transición epidemiológica.
A.- La gran heterogeneidad entre los países Latinoamérica se puede dividir en tres grupos: 1.- Naciones que se encuentran en una etapa avanzada de transición, similar a la de los países desarrollados, si bien con un retraso considerable. Responderían al "modelo tardío" de Omran. Pertenecerían a este grupo: Cuba, Costa Rica y Chile.
2.- Países que se encuentra en una etapa inicial de transición con tasas de mortalidad infantil elevadas (>100 por 1000), morbimortalidad dominada por infecciones comunes y desnutricción. Países típicos serían: Haití, Bolivia y Perú.
3.- Paises que experimentan una nueva experiencia de transición denominado "modelo polarizado prolongado". Ejemplo: México.
B.- Nuevo modelo de transición epidemiológica: "Modelo polarizado prolongado".
Este nuevo modelo presentaría los siguientes rasgos distintivos: 1.- Superposición de etapas. Frente a la secuencia unidireccional de patrones predominantes de morbimortalidad de la teoría original de la transición epidemiológica, en A.
Latina las etapas no se suceden sino que se superponen considerablemente. En México las proporciones atribuibles a diarreas, enf. respiratorias, enf. cardíacas, accidentes y violencia eran muy similares (10 % cada grupo aproximadamente). Se sufren simultáneamente altas incidencias de enfermedades tanto pre como postransicionales.
2.- Contratransición. La naturaleza lineal y unidirecional de la teoría original no permitía la existencia de movimientos de contraflujo, que han sido comunes en la última década en los países latinoamericanos. Han resurgido enfermedades tales como el paludismo, el dengue, el cólera,... el cambio de mortalidad a morbilidad puede ocurrir no solo en las enfermedades degenerativas (como en los países desarrollados), sino también en los procesos infecciosos.
3.- Transición prolongada. No existe una resolución clara del proceso de transición.
Muchos países latinoamericanos parecen estancados en una situación de morbimortalidad mixta 96 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población en las que sigue habiendo una gran incidencia de infecciones comunes sin predominio absoluto de procesos crónicos. Si bien puede argumentarse que los países industrializados también se produjo esta coexistencia de los dos tipos de morbilidad, lo distintivo de muchos países latinoamericanos es el carácter prolongado de esta coexistencia.
4.- Polarización epidemiológica. Las características anteriores no afectan por igual a los diferentes grupos sociales y regiones geográficas, sino que exacerban las desigualdades previas en materia de salud. Junto a las diferencias cuantitativas en el número de muertes que sufre cada grupo social, la transición polarizada prolongada introduce diferencias nuevas en el tipo de enfermedades que sufren los diversos grupos sociales. Las poblaciones pobres y rurales continúan sufriendo una morbimortalidad pretransicional, mientras que los habitantes urbanos experimentan un patrón postransicional. Heterogeneidad no solo entre diferentes países, sino dentro de ellos mismos. Exacerbación de desigualdades sociales Esta polarización epidemiológica parece obedecer a procesos históricos que han conducido a la división entre una población rural de economía principalmente agrícola y una población urbana basada en la industria y los servicios. Son los pobres quienes experimentan en mayor grado las dos categorías de trastornos, cuya diferenciación dependen de la ubicación rural o urbana.
Un grupo especial es el de los inmigrantes recientes en las grandes ciudades en el que parecen chocar ambos tipos de morbimortalidad.
Los datos sobre diferencias intranacionales de mortalidad respaldan el concepto de polarización epidemiológica. Por ejemplo, Brasil muestra contrastes notables entre sus regiones (regiones pobres del noreste con gran mortalidad por infecciones intestinal vs regiones prosperas del sur con mortalidad por isquemia del sur. Similar en México.
CONCLUSIONES La mayor parte de los países de latinoamérica y el Caribe experimentan actualmente una profunda transición epidemiológica, con una complejidad creciente en los perfiles de salud (disminución de enfermedades infecciosas y parasitarias, aunque no suficiente, acompañada de un incremento rápido de procesos crónicos).
México presenta un patrón de transición que no se ajusta los modelos previamente descritos. Correspondería al nuevo "modelo polarizado prolongado".
Cuanto mayor la complejidad epidemiológica, mayor será la necesidad de que esta se refleje en un sistema concordante de atención de salud. La transición epidemiológica debe guiar la transición de atención a la salud. La transición epidemiológica de A. Latina presenta ya características propias que amenazan el desarrollo de modalidades de suministro de servicios más adaptadas a las realidades particulares de la región.
En cuanto a países como México, que presenta un modelo polarizado prolongado, son tres las directrices a seguir: - Esfuerzo por reducir la incidencia de enfermedades infecciosas y desnutrición.
Necesario aplicar técnicas disponibles: terapia de rehidratación oral e inmunizaciones. Al mismo tiempo, políticas orientadas al mejoramiento de los factores estructurales que favorecen las infecciones.
- Idear un modelo anticipatorio de prevención primaria para contener la amenaza creciente de las enfermedades crónicas y degenerativas.
− Aplicar un principio de equidad por el cual la utilización de los servicios sea proporcional a las necesidades de salud. Así, las dos primeras estrategias deberían 97 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población concentrarse en los grupos vulnerables en los que los problemas son más agudos.
TEMA 6: DEPENDENCIA Y ENVEJECIMIENTO.
Resumen: Este artículo propone una panorámica amplia de la dependencia desde un enfoque social y poblacional. Tras un repaso histórico de la dependencia como tema de política social se dibuja su relevancia en el conjunto de la población española mediante la encuesta sobre discapacidad, autonomía personal y situaciones de dependencia (EDAD).Finalmente, se realiza un ensayo de síntesis, con aplicación de métodos estadísticos de escalamiento, en el que, planteamos la existencia de una estructura jerárquica de la discapacidad y proponemos una tipología sencilla de dependencia que se adapta a la mayoría de la población estudiada.
1. INTRODUCCIÓN Este trabajo se ubica en el gran marco temático de la relación entre demografía y dependencia.
El objetivo es operar con la información disponible en las encuestas nacionales para mejorar el conocimiento de la dependencia en España y hacerlo más útil para las políticas sociales. Para ello, se repasa el proceso histórico de conceptualización y clasificación de la discapacidad y la dependencia y el modo en que se ha operativizado para conocer la situación que está lejos de la necesaria consolidación metodológica y conceptual, los propios datos resultan precarios en vista de esta situación se pretende averiguar si, entre las causas que derivan en situaciones de dependencia subyace una vía “estándar”asociada al proceso de envejecimiento y, en ese caso, que estadios y perfiles pueden distinguirse. Se concentra la atención en las mayores dependencias, si existe una tipología jerárquica y temporal, y proporcionar una clave para la planificación de ayudas.
2. CONCEPTUALIZANDO LA DISCAPACIDAD Y LA DEPENDENCIA Existe hoy cierto consenso en definir la dependencia como la situación de una persona con discapacidad que requiere ayuda de otra para realizar actividades de la vida diaria porque no puede valerse por sí mismo (Ley de Dependencia 2006), pero el proceso hasta ahí no ha sido sencillo, el propio concepto fue definido originalmente desde un modelo médico que puso su enfoque hacia las patologías del individuo especialmente las anatómicas. Cuando las exigencias sociales y políticas requirieron un marco conceptual el primero de los intentos fue en 1980 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que publicó la primera Clasificación Internacional de las Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM), seguía todavía un esquema causal partiendo de las patologías causantes de las deficiencias, impactos en las capacidades y minusvalías resultantes. Los certificados españoles de minusvalía fueron una aplicación de esta clasificación de la OMS. Sin embargo el interés social y político por la dependencia siguió acentuándose haciéndose insuficiente este enfoque. ¿Por qué? 98 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 2.1. ¿Qué ha cambiado en el mundo para que la dependencia adquiera este protagonismo) La dependencia se ha vuelto central en las ciencias sociales y las políticas públicas, incluso en altos sectores de la actividad privada. Para ello, ha sido necesario un cambio en la propia conceptualización (cómo se clasifica, explican las discapacidades) y su relación con el resto de la sociedad (consecuencias familiares, requerimientos de bienes y servicios e implicaciones para el cuidador). Dicho cambio es resultado de transformaciones que abarcan amplias dimensiones del proceso de modernización social: − − − − − − − − Modernización demográfica, extensión de la supervivencia hasta una vejez avanzada, cambio en pirámide población, envejecimiento demográfico y aumento del riesgo de dependencia.
Aumento de la probabilidad de supervivencia con personas con discapacidad.
Cambio familiar.
Roles de género (la creciente igualdad modifica el papel cuidador de la mujer).
Externalizacion y profesionalización de servicios que se prestaban en el ámbito familiar.
Creciente poder de la ciudadanía para exigir mayor atención a sus necesidades y demandas (salud, seguridad...).
Revisión de la función del estado, mercado y familia en la necesidad de cuidados.
Creciente multidimensionalidad para abordar la dependencia, más allá de su mera vinculacion a la discapacidad 2.2. ¿Qué ha pasado en los conceptos y las fuentes? Tras el CIDDM, el proceso de definición continua hasta una nueva clasificación oficial de la OMS, la Clasificación Internacional del Funcionamiento de la Discapacidad y de la Salud (CIF) de 2001, más holista menos médica y más social, se basa en un modelo bio-psico-social, es una clasificación de los “componentes de la salud”, complementaria de las clasificaciones de la enfermedad, la CIF define la discapacidad como resultado de la interacción entre las condiciones de la salud de la persona y su contexto. Discapacidad es ahora un paraguas que abarca los problemas en tres dimensiones, la del cuerpo, la de la persona y societal. La propia discapacidad interesa ahora por la pretensión de integrar a las personas en la sociedad, ya no es un atributo un individual, sino un conjunto de condiciones que incluyen el entorno físico y social, de hecho, la dependencia implica en sí misma una relación social.
2.3. ¿ Qué se hace en España por parte del productor estadístico, para conceptualizar estos marcos conceptuales? España no va con retraso en este aspecto, el INE en 1986 hizo la primera encuesta de ámbito de nacional la encuesta sobre discapacidades, deficiencias y minusvalías, que sería el modelo CIDDM de la OMS de 1980.
99 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población En los años 90 el debate político y social se intensifica en España y con él la demanda de datos en que basar las acusaciones, el INE en 1999 realiza la segunda macroencuesta, encuesta sobre discapacidades, deficiencias y estados de salud (EDDES), que sirvió de referencia para el diseño de la Ley de Dependencia de 2006, en la que abandona el concepto de minusvalía, se hace un mayor énfasis en los grados de severidad, y se presta mayor atención al entorno físico, social y familiar.
Por último, en 2008 el INE realiza la tercera gran operación estadística, Encuesta sobre discapacidad, autonomía personal y situaciones de dependencia (EDAD, basada en la ya plenamente operativa CIF. Persigue conocer la influencia de las ayudas externas sobre la actividad de las personas, un paso claro para el diseño de políticas sociales.
3. DISCAPACIDAD Y DEPENDENCIA EN LA ENCUESTA DE EDAD.
La EDAD trata de mantener similitudes con la EDDES en cuanto a preguntas y esquema conceptual causal a caballo entre los dos marcos conceptuales, se adhiere a la nueva CIF, pero busca llegar a un compromiso entre su aplicación, las necesidades de información de la nueva Ley de Dependencia y el mantenimiento de la serie de datos.
3.1.Las grandes cifras de la discapacidad y la dependencia.
En España hay 3.787.444 personas de seis y más años con discapacidad residiendo en viviendas familiares, es un 90%.
Otras 269.139 personas residen en alojamientos colectivos. Todo esto sobre una población de 42,42 millones.
Las discapacidades más frecuentes son las relacionadas con la movilidad, 2,5 millones, les siguen los problemas en las actividades necesarias para el mantenimiento del hogar y las de autocuidado, a continuación, y a bastante distancia, nos encontramos las dificultades sensoriales cognitivas y de relaciones personales.
Las personas dependientes, aquellas que reciben asistencia personal para sus discapacidades, son: 2.088.141, suponen un 55,1% de las personas con discapacidad y un 5% de toda la población de seis o más años. Esta cifra comparada con la EDDES de 1999 refleja un aumento de la cifra absoluta y relativa de las personas dependientes debido a cambios de la estructura por edad, cambios metodológicos o la disposición a declarar discapacidades con la expectativa de recibir ayudas a la dependencia.
Las principales características sociodemográficas de la población dependiente están estrechamente relacionadas con la edad, entre los jóvenes predominan los dependientes varones, entre los adultos existe un equilibrio de sexos y a partir de los 50 años hay una prevalencia femenina, dos de cada tres dependientes son mujeres.
Estas grandes cifras no son demasiado útiles se deberían discriminar y considerar tipologías y necesidades en función de: − − − − Las tres dimensiones de la interacción entre salud y el contexto de la persona (corporal, personal y societal).
Las funciones y estructuras corporales implicadas en las discapacidades.
Las actividades y la participación implicadas incluyendo comunicación, movilidad, autocuidado...
Grado de severidad y efectos de la discapacidad.
100 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población En definitiva, una vez presentados los grandes datos, hay dos maneras de plantearse el manejo de la información: − La desagregación hasta alcanzar significación estadística de los datos y combinación más variada de categorías y características, que multiplican las tipologías.
− La búsqueda de claridad de la información.
4. UN ENSAYO DE TIPOLOGÍA DE LA DEPENDENCIA.
Usaremos una hipótesis de partida: que existe un patrón jerárquico en las muy diversas situaciones de dependencia. Partiendo de esta hipótesis nos proponemos concentrar el análisis en la población que más puede responder al perfil de dependiente, los más mayores, comprobar si se confirma esa preponderancia, averiguar si hay un patrón identificable en la gradación temporal y tipológica de la necesidad de ayuda.
La eventual existencia de dicho patrón jerárquico la comprobaremos aplicando una herramienta que se trata de un método de escalamiento aplicado a las dependencias que asumen la existencia de estadios sucesivos y acumulativos asociados al transcurso del tiempo.
4.1 La selección previa para aplicar el método de escalamiento.
Hay que cribar la información de la encuesta por diferentes criterios: edad (los mayores), dimensión de la capacidad-actividad afectada, autovaloración del nivel de dificultad para realizar esas actividades.
Una vez hecha la selección aplicaremos un método de escalamiento, el método de Guttman, procedimiento ideado para ordenar items y sujetos con respecto a una dimensión acumulativa subyacente. En nuestro caso, la existencia de una escala de Guttman significaría que los problemas en las actividades de la vida diaria pueden ser ordenados de tal forma que los entrevistados con problemas en una actividad determinada, también tienen dificultades para realizar las actividades que han quedado ordenadas por debajo en la escala. De esta manera los individuos quedan clasficados en función del momento y el grado de afección dentro de la escala.
4.2 Resultado de la aplicación del método.
Los tests a los que sometemos la adecuación de nuestros datos a una escala de Guttman nos confirman que se cumple el modelo, evidencia un orden ideal de las siete discapacidades consideradas, se cumple en el 72,70% de los casos considerados. Ello quiere decir que pueden ordenarse las discapacidades en un teórico orden temporal, sirve por tanto para anticipar una evolución en el tiempo, todo el que ha llegado a un estadio en el que necesite ayuda, por ejemplo para vestirse, ha debido pasar previamente por los estadios anteriores dentro de un modelo de degradación progresiva.
Por sexos, el ajuste al modelo es mayor entre las mujeres 75,30% que en los hombres 65,70% e, debido probablemente a la forma de entender las actividades impedidas o la ayuda necesitada especialmente las actividades diferenciadas en función de los roles de sexo (los hombres no presentan dificultades para realizar las actividades domésticas que nunca asumieron como propias).
101 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 4.3 LOS PERFILES.
La aplicación del modelo arroja, siete estadios escalados de la discapacidad para una parte muy importante de la población dependiente. Esto supone un importante grado de síntesis, además tal agrupación, puede ser unida en tres grandes bloques.
El primero toma dos de los siete estadios, imposibilidad de hacer compras y realizar tareas de casa, lo llamaremos `domestico´.
El segundo toma dos de las siete actividades, comer y poder levantarse, es el grado extremo de necesidad, su existencia implica dificultades en todas las demás, es por tanto de `supervivencia´.
Y el tercero, toma las tres actividades restante de las siete en las que dividimos los estadios, lavarse, vestirse y andar por casa, a caballo entre los dos perfiles anteriores, llamaremos a este perfil `autonomía´.
Estos resultados concuerdan con la jerarquización de las discapacidades, se pierden habilidades en orden similar, y contrariamente a como se adquirieron, las mas complejas se pierden de forma mas temprana y tienen efectos más llevaderos, las mas básicas más tardíamente y con consecuencias mas graves.
Hablamos en general de gente muy mayor, para el perfil doméstico que supone un 54,6% media de 80 años, para el de autonomía ,de 83 y tiene un peso del 26,0% y finalmente el de supervivencia 19,4% la edad media es de 84 años.
Respecto al sexo, la nueva aplicación del modelo, arroja que no hay diferenciación de sexos, son coincidentes una vez cribados los errores como el que se nombró anteriormente de los varones y las tareas domésticas.
El patrón de los cuidados en los tres perfiles no cambia demasiado, pero evidentemente en el de supervivencia hay mayor presencia de personal cualificado y profesional, en sustitución de la atención familiar dentro del hogar. Resalta que acompañando a esta profesionalización del cuidado existe un aumento del descontento con el cuidado recibido, del 25% del perfil domestico al 41.2% en el perfil de supervivencia.
5. CONCLUSIONES.
La información de la EDAD, es abundante y compleja, pero con este modelo se consigue sintetizar y categorizar las innumerables casuísticas de las situaciones de dependencia. La propuesta de clasificar jerárquicamente los perfiles colectivos de demandas de ayuda con este método estadístico de escalamiento, resulta satisfactoria. Es funcional para la dependencia asociada al envejecimiento, que es la mayoritaria y la que acentuará su relevancia en tiempos futuros.
TEMA 6.1: EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN: ASPECTOS DEMOGRÁFICOS.
El envejecimiento de la población es un éxito demográfico y social sin precedentes en la lucha por la supervivencia. Se han ganado muchos años a la muerte y las generaciones tienen mayor supervivencia a todas las edades, pues proporciones más elevadas de cada cohorte alcanzan ahora la vejez. La fuerte caída de la fecundidad y el descenso del número de niños y jóvenes han motivado que la proporción de personas de edad avanzada sea muy elevada, dando así lugar a un fenómeno no conocido en la historia de España.
El envejecimiento de la población no se refiere a un proceso biológico. Lo que llamamos 102 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población envejecimiento demográfico (o envejecimiento de la población) se refiere al proceso de transformación de la estructura por edad de una población, donde la población mayor de 65 años aumenta, tanto en términos absolutos como relativos, en detrimento de la población joven.
Es una consecuencia tanto del incremento de efectivos de personas mayores como de la disminución de otros grupos de edad También se habla de envejecimiento demográfico de forma estática, cuando la población anciana es importante respecto al conjunto de la población. En 2008 había en España más de siete millones y medio de personas de 65 o más años, lo que representa casi el 17% de la población, cifra que va a seguir creciendo en las próximas décadas. la mayor concentración de población de 65 o más años se producirá hacia 2030-2040, cuando prácticamente el 25% de los españoles alcancen esta edad. población «mayor» o «anciana» se entiende la de 65 o más años.
nos encontramos lejos de Japón, que cuenta con la población más envejecida del planeta.
El saldo de la transición demográfica La experiencia histórica ha demostrado que las poblaciones, con peculiaridades y variaciones, han seguido un proceso demográfico caracterizado por una reducción continuada de la mortalidad, seguida de una disminución de la fecundidad. pasaron de producirse con una alta intensidad al principio del período a hacerlo con una baja intensidad al final del mismo. se produjo un crecimiento de la población hasta que más tarde se alcanzó un nuevo equilibrio, caracterizado esta vez por niveles bajos de mortalidad y fecundidad, como los que se registran actualmente en los países occidentales. La transición demográfica varía en el tiempo y en el espacio, de manera que no hay un modelo único. se inició entre los siglos XVIII y XIX, con intensidad y ritmo variables. En España esta transición demográfica comenzó más tarde que la de nuestros vecinos europeos, en 1900 era el país con menor esperanza de vida de toda Europa, mientras que un siglo después se encuentra entre los de mayor supervivencia y menor mortalidad infantil a escala mundial.
Se puede describir a través de los cambios en la estructura por edad: a principios del SXX, España tenía una composición de población muy joven, pero a mediados del siglo comenzó a cambiar, aumentando la proporción representada por los grupos de edad que ocupaban la cima de la pirámide de población hasta alcanzar la estructura envejecida que observamos en nuestros días. Además de estos dos fenómenos demográficos, han de tenerse presentes las migraciones, el tercer fenómeno que caracteriza el devenir de las poblaciones.
Los dos primeros han sido los más relevantes en el proceso de envejecimiento de nuestro país hasta el presente. El impacto de las migraciones (interiores e internacionales) sobre el envejecimiento es escaso si se considera España en su conjunto, pero muy notable cuando descendemos tanto a escala regional como municipal.
Los factores demográficos del proceso.
Fecundidad Durante las tres últimas décadas del SXX, la fecundidad española experimentó un gran descenso que se ha mantenido básicamente hasta el presente. Los valores al final del período oscilan alrededor de 1,2 y 1,3 hijos por mujer, muy por debajo del nivel mínimo necesario para conseguir el reemplazo generacional de 2,1 hijos por mujer. El declive de la fecundidad española es la conjunción de una disminución de la intensidad en la reproducción de la población (se tienen menos hijos) con un retraso en la edad de la maternidad (se tienen más 103 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población tarde), manteniéndose ambos efectos en el tiempo.
La fecundidad es el factor de envejecimiento por la base de la pirámide de población. El desajuste de la dependencia está servido, y la inercia demográfica dará sus frutos en las próximas décadas, con independencia de que temporalmente y desde una perspectiva coyuntural la entrada de inmigrantes reduzca la tasa de dependencia y aumente la fecundidad. Los inmigrantes adoptan por difusión cultural las pautas de fecundidad del país de acogida pasados unos pocos años y, por otro, paliar la fecundidad con la migración supondría la entrada permanente de un número de inmigrantes que no podría mantenerse sin la aparición de problemas socio-políticos y económicos de gran calado.
Mortalidad El aumento de la vida media de la población española durante el siglo XX no tiene precedente histórico.
El descenso de la mortalidad ha seguido un largo proceso durante los dos últimos siglos, con una clara aceleración en la mayor parte del SXX hasta alcanzar en las últimas décadas una intensidad tan baja que permite a los españoles disfrutar de una de las esperanzas de vida más altas del mundo en la actualidad. La primera mitad del siglo, caracterizada por la elevada mortalidad infantil y por el impacto de dos graves crisis de mortalidad, como fueron la epidemia de gripe de 1918 y la Guerra Civil y la posguerra. Hacia 1950, a una importante transformación en el perfil y estructura de la mortalidad española que se consolidó a partir de 1970, con la progresiva concentración de las defunciones en edades cada vez más avanza das para la mayoría de la población. A partir de los años setenta se produce la eclosión del número de personas que alcanza el umbral de los 65 años.
Entre 1970 y 1990 tuvo lugar el cambio fundamental en la mortalidad, tanto en la estructura por edad como por sexo, con importantes diferencias en cuanto a su pervivencia entre hombres y mujeres, si bien en los últimos años éstas parecen ir estrechándose lentamente .
La evolución de la esperanza de vida al nacer, por su parte, se caracteriza por un continuo incremento a 10 largo del siglo pasado y hasta la actualidad. El ritmo de crecimiento de este indicador no ha sido siempre el mismo, pues en los primeros treinta años del SXX la esperanza de vida aumentó a un ritmo de medio año por cada año de calendario, pero entre 1940 y 1960 (una vez finalizada la Guerra Civil) 10 hizo a un ritmo mucho mayor, de un año por cada año de calendario. En las últimas décadas éste ha decrecido notablemente, hasta el punto de que los incrementos en esperanza de vida en los últimos años se miden por décimas o incluso centésimas de año, pero hasta el momento no ha deja do de aumentar, situándose actualmente en 81 años para ambos sexos.
La interrelación entre ambos indicadores es clara en los dos primeros tercios del SXX, ya que las ganancias en la esperanza de vida al nacer se debieron al profundo y continuo descenso de la mortalidad infantil. El incremento de la esperanza de vida vino por el otro lado de la pirámide de la población, por su cima, es decir, por las contribuciones de las personas adultas y ancianas.
Desde los 70 estas ganancias vinieron por el aumento de la esperanza de vida de la población anciana que es la que creció en mayor medida a partir de entonces La aportación de las mujeres fue muy superior a la de los varones, las mujeres podían esperar vivir como media 84,1 años, frente a 77,7 de los hombres, lo que supone una diferencia superior a seis años.
104 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población La gran caída de la mortalidad infantil fue un factor de rejuvenecimiento de la estructura por edad de la población, pero con el paso del tiempo ha derivado en un envejecimiento de la misma con la creciente permanencia de un número cada vez mayor de personas con edades cada vez más avanzadas, provocando así un progresivo retraso en a edad de la muerte.
Este cambio en las edades más afectadas por la muerte está íntimamente ligado al tipo de enfermedades que conducen a la muerte, Una vez superadas las epidemias y hambrunas durante el SXX en nuestro país se lograron reducir las enfermedades infecciosas y parasitarias, que afectaban con mayor virulencia a la infancia. Actualmente, el perfil de la mortalidad por causa se caracteriza por el predominio de las enfermedades crónicas y degenerativas que afectan sobre todo a la población anciana. Estas causas retrasan la muerte hasta edades muy avanzadas.
Detrás de esta tendencia se encuentra la llamada “revolución cardiovascular” lo que trajo consigo un importante declive de la mortalidad por las enfermedades del sistema circulatorio.
Este proceso de disminución y cambios en la composición de la mortalidad, tanto por edad como por causa, se denomina transición epidemiológica. En España, el cambio en el perfil Epidemiológico de las defunciones se produjo más tarde que en otros países europeos, en la década de 1950, cuando las enfermedades no infecciosas, crónicas y degenerativas superaron a las infecciosas. Actualmente, la población española se encuentra en la fase final del proceso descrito, donde las llamadas enfermedades «sociales», así como la aparición de nuevas o antiguas enfermedades infecciosas, también adquieren relevancia.
Migraciones Las migraciones, tanto internas como internacionales, han jugado un papel importante en nuestra historia. España fue un país emigrante, con pérdidas crecientes de población que alcanzaron su punto álgido a mediados de los 70. Posteriormente, durante más de una década, la situación fue de gran estabilidad, mientras que en la década de los noventa España se convirtió en un país de inmigración, tendencia creciente que continúa hasta nuestros días.
Las migraciones tienen importantes implicaciones sobre la estructura por edad, ya que si la población española emigra, la salida de jóvenes y adultos en edad activa y reproductiva produce un envejecimiento de la población de origen, mientras que si España recibe inmigrantes, la llegada de población genera, en un primer momento, su rejuvenecimiento. Las migraciones internacionales son las que producen algún impacto en el envejecimiento de la población cuando se considera España en su conjunto. El impacto de las migraciones interiores es muy notable cuando descendemos a escala regional y municipal, que se tradujeron en una reestructuración de la geografía del envejecimiento resultado en buena medida de la llegada e instalación de un número importante de jubilados europeos en numerosos municipios costeros de nuestro país.
Un cambio estructural El proceso de envejecimiento demográfico en España durante el SXX se puede resumir de la siguiente manera: la fuerte caída de la mortalidad infantil hizo que la esperanza de vida aumentara de forma muy notable a lo largo del SXX, lo que provocó la llegada de un amplio contingente de población a edades adultas y ancianas. la población joven disminuyó como consecuencia de la fuerte reducción de la fecundidad que se produjo principalmente en el último 105 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población cuarto del SXX, aumentando el peso proporcional de las personas mayores sobre el conjunto de la población. El envejecimiento demográfico viene produciéndose en nuestro país a lo largo de todo el SXX, si bien es cierto que la rapidez con la que ha aumentado la proporción de mayores en las últimas décadas está directa mente relacionada con la caída de la fecundidad propia del último tercio de siglo. En efecto, esta rápida e intensa caída de la fecundidad acaecida en nuestro país desde 1975 tuvo como consecuencia su reducción prácticamente a la mitad en sólo dos décadas, lo que obligó a un reordenamiento del peso relativo del conjunto de edades.
Para medir la incidencia del envejecimiento sobre la estructura de la población, tanto en lo que respecta al desequilibrio poblacional como a la repercusión en el mercado de trabajo, se utilizan dos indicadores: el índice de vejez y el índice de dependencia. El primero pone en relación el número de personas mayores de 65 años con los menores de 15. El índice de dependencia, por su parte, relaciona a la población «inactiva o dependiente» (menores de 15 y mayores de 65 años) con la «activa» (entre 15 y 64 años).
Envejecimiento de la vejez A partir de los 70 se produjo un enorme incremento del número de personas que alcanzan los 65 años. En la actualidad, las ganancias en esperanza de vida vienen por el alargamiento de la vida de los mayores, ya que las tasas de mortalidad infantil y adulta ya no descienden, y la fecundidad parece haberse estabilizado. Estamos ante el envejecimiento de la vejez, consecuencia de esa mayor longevidad de la población anciana que está produciendo un claro envejecimiento de la población ya mayor. En 2050, las proyecciones apuntan a que este porcentaje se habrá incrementado hasta el 11,4%, lo que supone más de seis millones de personas con 80 y más años.
Feminización de la vejez Pese a que nacen más varones que mujeres, esta ventaja numérica inicial se va reduciendo en las sucesivas edades hasta anularse completamente entre los 35-40 años e invertirse la tendencia en las edades posteriores, caracterizada por un número muy superior de mujeres. La esperanza de vida femenina es mayor, si bien las diferencias de mortalidad entre ambos sexos no son demasiado elevadas Al llegar a la primera vejez es cuando el contraste de la esperanza de vida entre varones y mujeres se acentúa de forma muy notable. La preponderancia relativa de las mujeres de edad madura y avanzada se ha convertido en un factor claro de feminización del conjunto social.
La variable género atraviesa de principio a fin el envejecimiento de la población, de modo que cualquier análisis ha de pasar necesariamente por ella. La probabilidad de llegar a anciano no es la misma para los hombres que para las mujeres, como no lo son los años que se espera vivir una vez que se ha alcanzado esta etapa de la vida.
A corto plazo cabe esperar que estas diferencias aumenten si sigue mejorando la esperanza de vida a los 65 años de las mujeres respecto a la de los hombres.
Características del envejecimiento en España El envejecimiento en España es un hecho relativamente reciente. Nos encontramos con una España bastante o muy envejecida y otra que todavía se encuentra lejos de alcanzar la media nacional de envejecimiento (17%).
106 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Regionalización del fenómeno Se puede establecer una clara regionalización del envejecimiento demográfico en nuestro país.
1. Existe una España muy envejecida, azotada por la emigración del campo a la ciudad que descompensó los grupos de edad más jóvenes y redujo sustancial mente la tasa de natalidad: Castilla y León, Asturias, Galicia, Aragón, Castilla-La Mancha y La Rioja forman este grupo, cuyas tasas de población de 65+ años se sitúan entre el 20 y el 23%.
Aunque las ciudades han mantenido un cierto equilibrio en la estructura por edades, no han podido compensar los efectos de la emigración.
2. Se encuentran otras cinco regiones cuyas tasas de envejecimiento oscilan entre el 17 y el 19%, como son Cantabria, Extremadura, Navarra, Cataluña y País Vasco, con estructuras demográficas algo más equilibradas que las anteriores.
3. Hay cuatro comunidades con un envejecimiento moderadamente elevado, ligeramente por debajo de la media nacional: Andalucía, Comunidad Valenciana, Balea res y Madrid, con porcentajes entre 15-16%.
4. Existe un grupo que acoge cuatro comunidades cuyo porcentaje de población de 65+ está entre 11-14%, como son Murcia, Canarias, Ceuta y Melilla.
Igual que el envejecimiento se reparte de forma desigual por el territorio, lo mismo ocurre con la feminización de la población anciana. En el proceso de feminización, además de la mortalidad diferencial entre hombres y mujeres, intervienen otros. factores, como la importancia de la población rural y la masculinización o feminización de la propia emigración campociudad.
Si se relaciona la variable envejecimiento/rejuvenecimiento feminización/masculinización, se obtienen cuatro modelos diferenciados: con la de 1. Estarían las comunidades muy envejecidas pero masculinizadas por el azote de la emigración caracterizada por la expulsión de mujeres: sería el caso de las dos Castillas, Aragón y La Rioja.
2. En el extremo opuesto, se hallarían las comunidades rejuvenecidas y feminizadas, aquellas receptoras de población, como Madrid, País Vasco y Cataluña, polos de atracción de la emigración rural española.
3. Las comunidades muy envejecidas y muy feminizadas, las que han vivido el impacto selectivo de la emigración masculina, como Asturias y Galicia.
4. Por último, el resto de comunidades, caracterizadas por una feminización moderada y un envejecimiento escaso.
Consecuencias sociales del envejecimiento demográfico El término de envejecimiento demográfico es en realidad una metáfora, porque las poblaciones no envejecen, no tienen edad. Lo que se denomina envejecimiento demográfico es simplemente un cambio en la estructura por edades. En el caso español, ha sido la conjunción de una baja mortalidad con una muy baja fecundidad la que ha conducido al rápido e intenso proceso de envejecimiento en que se encuentra nuestra sociedad en la actualidad.
107 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población El alargamiento de la vida es un logro de las sociedades desarrolladas. Apenas existen consecuencias sociales del envejecimiento que hayan sido previstas con antelación. Podemos resumirlas en cinco grandes aspectos: 1. El cambio en la significación social de las edades, en el sentido de que la vida ha ganado «tiempo» para desarrollarse, no sólo en la vejez, sino sobre todo en el resto de edades, de modo que todo el ciclo vital se ha ralentizado.
2. Las consecuencias para la familia, que se preveían desastrosas, han resultado ser todo lo contrario. Posibilita nuevos comportamientos familiares e individuales, inviables cuando el fallecimiento a cualquier edad hacía probable la orfandad prematura, la pérdida de los hijos o la viudedad temprana.
3. Consecuencias para los roles de género y de edad, que han cambiado del mismo modo que lo ha hecho la familia. La posibilidad de que las mujeres jóvenes y adultas estén adoptando perfiles formativos y laborales similares a los masculinos reside en buena medida en la presencia de esas personas -mujeres en su mayoría de edad madura y de la primera vejez que asumen las funciones de «reproducción social» que tradicionalmente les eran propias a las mujeres.
4. También hay consecuencias para la estructura social, que es diferente con la edad, puesto que interviene tanto la lógica del ciclo vital como el factor generacional. Las futuras generaciones de ancianos estarán integradas por un importante número de personas que han tenido una elevada formación, a diferencia de los más ancianos de hoy en día.
5. El envejecimiento demográfico debería haber colapsado los sistemas sanitarios, disminuyendo el nivel de salud colectiva. No ha sido así, más bien al contrario, ya que ha sido un factor impulsor en la consolidación y mejora de dichos sistemas. La de manda de productos y servicios sanitarios que generan está convirtiendo a este sector en uno de los más punteros en investigación.
Tanto problemas conceptuales como metodológicos se hallan detrás de las connotaciones negativas a las que se asocia el envejecimiento demográfico, haciéndose necesario un cambio de perspectiva para entender el fenómeno en toda su extensión. Ha de huirse de la óptica transversal y buscar la óptica del análisis longitudinal y del estudio empírico de las distintas edades, que, aunque más laborioso, devuelve a las edades su sentido de etapas vitales.
Conclusiones España experimenta una transición demográfica tardía en comparación con otros países europeos, pero una vez iniciada transcurre con rapidez. Se encuentra el envejecimiento como la principal síntesis de ese cambio, que en la población española toma forma hacia la segunda mitad del SXX, acelerándose en las tres últimas décadas del siglo.
Los factores impulsores de este proceso son el descenso de la fecundidad y de la mortalidad, unido a un aumento de la longevidad de la población española al final del proceso. De hecho, España en la actualidad disfruta de una de las más altas esperanzas de vida del mundo, a pesar de que también su transición epidemiológica tuvo lugar con retraso respecto a la mayoría de los países occidentales.
Durante el proceso en el que se pospone la muerte cada vez a edades más avanzadas, se produce un envejecimiento de la población anciana, así como su feminización.
Se observan diferencias importantes entre las comunidades más envejecidas, como Castilla y León, Galicia y Asturias, y otras más «jóvenes», como Canarias, Murcia, Ceuta o Melilla. La emigración y los masivos desplazamientos campo-ciudad propios de las décadas centrales del 108 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población SXX, junto con una muy baja fecundidad, se encuentran detrás de las diferentes experiencias que recorren nuestro país, también atravesadas por el diverso impacto de una población más feminizada o masculinizada según los casos. Ha de tenerse en cuenta que en los ámbitos rurales es donde el impacto del envejecimiento es mayor, con las consecuencias de planificación de políticas ad hoc que ello debería implicar para atender a una población cada vez más anciana que dispone de escasos recursos de atención y cuidados en comparación con la población que vive en ámbitos urbanos.
Tanto en el ámbito familiar, en los roles de género y edad o en la salud colectiva como en el cambio en la significación de las edades, estos aspectos no fueron provistos en los análisis que se hicieron sobre el envejecimiento en España, teñidos de oscuros presagios y nefastas consecuencias asociadas a diversos intereses políticos.
Aunque los 65 años es históricamente y por motivos económicos la edad de entrada en la ancianidad, dado el grado de salud y calidad de vida de que disfrutan la mayoría de los españoles a esa edad, parece más cercano que podamos considerar que la verdadera vejez se inicia a una edad mucho más tardía. Tras lograr añadir años a la vida, el reto sin duda consiste en añadir vida a los años, de forma que una vida más larga no se convierta en una vida más discapacitada, excluida y dependiente. Para ello, serán necesarias la planificación y puesta en práctica de políticas públicas valientes y decididas que aseguren un futuro mejor a las personas más ancianas.
Resumen • • • • Se explica el concepto de envejecimiento de la población dentro del marco de referencia de la transición demográfica.
Se presentan los factores impulsores del envejecimiento demográfico en las últimas décadas, principalmente la fecundidad y la mortalidad, y se señala el cambio estructural asociado, deteniéndonos en dos de sus principales rasgos, el envejecimiento de la vejez y su feminización.
Se exponen las principales características del envejecimiento en España, atendiendo a su regionalización, así como al patrón de feminización/masculinización.
Por último, se apuntan las principales consecuencias sociales del envejecimiento.
Palabras claves Envejecimiento de la población. Aumento del peso relativo de las personas de 65 y más años sobre el total de la población. Es consecuencia del efecto conjunto de la reducción de la fecundidad y el aumento de la supervivencia.
Esperanza de vida. La esperanza de vida o vida media es un indicador sintético de la mortalidad muy utilizado que se obtiene a partir del cálculo de la tabla de mortalidad. Representa la edad media de fallecimiento para una generación de personas nacidas en un año determinado y sujeta a los riesgos de mortalidad experimentados por los individuos de cada edad a lo largo de ese mismo año.
Estructura por edad. El concepto de estructura es un concepto básico en demografía y se refiere únicamente a la distribución de la población según algún criterio clasificatorio, en este caso la edad (aunque también podría ser el sexo, el estado civil o cualquier otro), expresando dicha distribución en porcentajes del total. Por estructura por edad se entiende el peso relativo 109 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población de los niños, los jóvenes, los adultos o los ancianos.
Fecundidad. La fecundidad mide la frecuencia de aparición de nuevos miembros en una población por nacimiento. Los indicadores de fecundidad suelen tener como denominador el número de mujeres entre 15 y 49 años. No debe confundirse con la fertilidad, que es la posibilidad fisiológica de concebir.
Migración. Mide los cambios de residencia habitual desde un lugar de origen a otro de destino.
No todos los desplazamientos de las personas sobre el territorio son migraciones (vacaciones, movimientos entre lugar de residencia y lugar de trabajo, etc.). Para verificar una migración es preciso delimitar el territorio. Según esta división, se podrá hablar de migraciones internacionales, interprovinciales, entre municipios, etc.
Mortalidad. Mide la desaparición por fallecimiento de los miembros de una población. En la especie humana el riesgo de muerte es mayor cuanto mayor es la edad. Esta regla general cuenta históricamente con tres excepciones: el primer o los primeros años de vida (mortalidad infantil), la mortalidad masculina por accidentalidad y causas violentas en épocas de crisis y conflictos y, finalmente, en poblaciones históricas y aún actualmente en muchos países en desarrollo, la mortalidad materna.
Mortalidad infantil. Se refiere a las defunciones que ocurren en la población menor de un año de edad. Presenta una singularidad en el cálculo de su tasa, y es que se utilizan como denominador los nacidos vivos en vez del conjunto de la población, como en el resto de las tasas.
Transición demográfica. Es uno de los principales marcos teóricos existentes en demografía.
Se puede explicar como el proceso a largo plazo según el cual la población pasa de una situación caracterizada por tener una alta mortalidad y una alta fecundidad a otra situación en que la mortalidad y la fecundidad descienden considerablemente. Este concepto se emplea para designar un periodo característico dentro de la evolución demográfica de países que comienzan a vivir un proceso de modernización. Las sociedades tradicionales se caracterizan por una alta natalidad y una alta mortalidad (sobre todo infantil), por lo que el crecimiento demográfico es lento. Las sociedades que comienzan un proceso de modernización ven reducir su mortalidad (sobre todo por el descenso de la mortalidad infantil), mientras su natalidad permanece alta, lo que implica un rápido crecimiento demográfico. Finalmente, la fecundidad también desciende de forma considerable, lo que, unido a una mortalidad baja, conduce de nuevo a un lento crecimiento demográfico.
Transición epidemiológica. Teoría que describe el proceso histórico de cambio en el patrón de las enfermedades y causas de muerte más prevalentes en una población, desde una situación inicial con preponderancia de las enfermedades transmisibles (infecciosas, maternas, nutricionales) a otra con presencia mayoritaria de las enfermedades crónicas.
Transición sanitaria. Marco teórico global dentro del cual se inserta la transición epidemiológica y que hace referencia al conjunto de factores que acompañaron al descenso de la mortalidad y que determina el cambio en las condiciones y el estado de salud de las poblaciones, así como las posibles interrelaciones existentes entre ellos. Presta especial atención al papel desempeñado en dichos cambios por los factores sociales, culturales y de comportamiento de la salud.
110 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población TEMA 6.2: ENVEJECIMIENTO EN ESPAÑA.
Resumen.
El aumento del número de personas mayores plantea numerosos desafíos a las políticas sociales, la atención a la dependencia de esas personas mayores(2/3 de los dependientes son mayores), está originando cambios en las tendencias demográficas, desequilibrios en los grupos de edad, entre los territorios, los núcleos familiares y los hogares, lo que hace inviable el tradicional modelos de asistencia a la dependencia.
1. INTRODUCCIÓN.
El envejecimiento de la población, es un éxito demográfico y social, proporciones mas elevadas de cada cohorte alcanzan ahora la vejez, y su proporción con respecto al total de la población esta creciendo enormemente, este es un fenómeno desconocido en la historia de España. Plantea esta situación desafíos como la atención a la dependencia.
2. EL ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACIÓN. LA MAQUINARIA DEL PROCESO.
El proceso de envejecimiento de la población es España ha sido rápido y profundo, además será duradero, en el 2003 17% de la pob. Tenía mas de 65 años, y no va a dejar de crecer. A partir de los años 70´ cohortes nacidas a principio de siglo, han ido ganando vida por descenso de la mortalidad. A partir de 2022-2025 llegan a la jubilación las cohortes del baby-boom español, en el 2040 será el apogeo de este fenómeno, hacia 2050 España comenzará a perder población y las entradas desde el exterior serán insuficientes para para compensar el saldo vegetativo decreciente.
2.1 El envejecimiento de la vejez.
Entre 1991 y 2003 el número de personas mayores de 80 años se ha incrementado en un 53%, cuando el total de la población lo ha hecho en un 9.9%, incluida la población inmigrante, lo que nos da muestra del peso que esta tomando este sector en su rápido crecimiento.
2.2 Rasgos estructurales.
En la estructura de población por edades y por sexo, destaca una recuperación de la natalidad, se rompe la tendencia descendente de los años anteriores. Los escalones que median entre los 5-25 años años reflejan la fuerte caída de los años posteriores al baby-boom, estas cohortes que estan entrando al mercado laboral, lo hacen con menores tensiones que las sufridas 10 o 20 años antes( nota mia: Ja! Ja!). Los cambios futuros de la estructura, permiten prever, la acentuación del envejecimiento de la población, cada 100 personas en edad de trabajar hace tres décadas habían 16 personas de mas de 65 años, hoy 25, en el 2050, 56.
2.3 Baby-boom.
Fenómeno generalizado en muchos países europeos tras ña Segunda Guerra Mundial, y que también llegó a España, solo que una década mas tarde. Entre 1957 y 1977 nacieron 14 millones de niños, 4.5 millones mas que en los 20 años siguiente. Esas generaciones representan actualmente 1/3 de la población total. La llegada a la vejez de esas cohortes provocarán una presión sobre los sistemas de protección social importantísima, se convertirá en un reto para la planificación de esas prestaciones.
2.4 La maquinaria del envejecimiento demográfico.
El envejecimiento es consecuencia de la transición demográfica, estadio final de la caída de lasil 111 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población y tasas de natalidad y mortalidad, podría resumirse, como hay mas viejos porque llegan mas supervivientes a la edad de 65 años, y hay mas envejecimiento porque hay menos jóvenes. En la actualidad se esta ganando esperanza de vida por el alargamiento de la vida de los mas mayores, pues las tasas de mortalidad infantil y adulta ya no descienden y la fecundidad parece estabilizarse.
3. EL ENVEJECIMIENTO DE LOS TERRITORIOS.
España apenas ha modificado la estructura territorial de su envejecimiento, Cataluña, Andalucía y Madrid son las que tienen la población mas numerosa de mayores, mientras que Castilla y León(22,9%), Asturias(22,1%) y Aragón y Galicia(21,3) son las que tienen un porcentaje mayor de ancianos, mientras que Canarias(12,0), Murcia y Baleares(14,1) son las que tienen menor proporción.
El envejecimiento de las zonas de interior se inició antes del proceso general, el éxodo rural ya aumentó la proporción de personas de mas edad en el ámbito rural ya que eran los jóvenes los que emigraban a las ciudades. Aún así, la mayor parte de la población mayor de 65 años vive en núcleos urbanos de mas de 10,000 habitantes 70,9%, se ha multiplicado por 7 el volumen de población mayor.
En cambio es es los pequeños municipios en los que mas afecta el envejecimiento, por las consecuencias del proceso, además no tienen recursos ni opciones para atender la demanda de la población cada vez mas envejecida. Para hacerse una idea en los municipios de menos de 500 habitantes 1/3 de los habitantes es mayor de 65 años, y este tipo de municipios son casi 1/3 del total. La concentración en núcleos grandes es una ventaja para llevar a cabo medidas en las mejoras dirigidas hacia los mayores, pero su dispersión en el medio rural complica la prestación de servicios.
El éxodo rural envejeció el campo, pero también debilitó lazos familiares, que eran el tradicional sistema de apoyo a los mayores en situación de fragilidad en zonas rurales, esto mas la dificultad de la prestación de servicios en esas zonas tendrá como consecuencia un desequilibrio aún mayor en cuanto a las posibilidades de percibir esa atención en el mundo rural.
La inmigración internacional de personas de edad apenas es significativa en el proceso global, ademas tienden a asentarse en zonas costeras, menos castigadas por el envejecimiento, y al proceder mayoritariamente de países europeos cuentan con poder adquisitivo suficiente para incluso generar actividad económica, aunque plantean problemas de presión sobre los servicios de salud.
4. EL ENVEJECIMIENTO DE LOS INDIVIDUOS.
4.1 Una esperanza de vida en aumento.
En el último siglo se ha producido un aumento de la esperanza de vida espectacular en los individuos, a principios del s. XX solo 26% llegaba a viejo, hoy en las condiciones de mortalidad actuales 87 de cada 100 llegarán.
Las diferencias de esperanza de vida entre sexos se han acentuado, las mujeres viven hoy 6,9 años mas de media, diferencia que se mantiene en todos los países desarrollados aunque se prevé una reducción en las diferencias en el futuro.
La mayor duración de la vida tendrá consecuencias sobre los tipos de enfermedad y los gastos asociados a ellas, también las tendrá sobre los periodos del curso de vida de los individuos, o lo que es lo mismo, se será mas tiempo niño, joven y anciano durante la vida, y se será menos tiempo adulto, ya que a los 65 años por ejemplo de media aun le queda a una persona un 22% de su vida por vivir. Pero a su vez se corre el riesgo de vivir mas pero en peores condiciones, lo 112 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población que convierte a la dependencia en una contingencia muy presente en la sociedad, y aún no demasiado bien cubierta.
4.2. Estado de salud.
La autopercepción del estado de salud es un simple pero efectivo indicador del estado de salud global, y es muy predictivo en las necesidades asistenciales para la organización de programas.
Según avanza la edad, como es lógico, las percepciones negativas sobre la salud son mas negativas, y crecen entre varones y mujeres. El umbral en el que empiezan a disminuir las valoraciones positivas es a los 45 años, con una diferencia positiva para los varones, probablemente debido a que educación y problemas de salud van íntimamente unidos, y en las generaciones en esas edad están mas instruidos los varones. Existe a su vez una diferencia en mayor porcentaje de enfermedades y discapacidades entre mujeres, pero un grado de hospitalización mayor entre hombres, el cual crece de manera generalizada para ambos sexos, se extiende el hábito de tratar los momentos finales de la vida en hospitales.
El coste del envejecimiento en gasto hospitalario es a partir de los 80 años diez veces mas alto que el destinado para jóvenes y mayores, los varones consumen más recursos hospitalarios en todas las edades excepto en las de reproducción femenina, mientras las mujeres presentan un mayor gasto no hospitalario(medicinas, consulta primaria...) 4.3. El envejecimiento del patrón de mortalidad.
En 1910 el número de fallecidos que superaba los 65 años no era mayor de 3/10, ahora 8/10, y sigue aumentando.
4.4. Discapacidad y dependencia.
El envejecimiento del individuo no solo le hace percibir peor su salud, padecer mas enfermedades, visitar mas los hospitales y tener mayor riesgo de muerte, sino que con la edad aumenta notablemente el riesgo de padecer discapacidad, que es la expresión de una limitación funcional o cognitiva en un contexto social, una brecha entre las capacidades de la persona y las demandas del medio, el entorno, para poder desarrollar actividades o tareas sociales.(ya desvinculamos en su momento discapacidad del punto de vista médico para unirlas al aspecto social de las mismas). El conjunto de personas mayores con discapacidad afecta a una de cada tres de estas personas y si son mayores de 85 dos de cada tres.
5. EL ENVEJECIMIENTO DE LOS HOGARES.
5.1 Más hogares, más pequeños y más viejos.
El número de hogares en los que residen personas de edad ha aumentado notablemente, ha aumentado su autonomía residencial, ya no pasan a vivir con sus hijos tanto, ni tan temprano, se podría decir que los que se han independizado son son nuestros mayores, mas que los jóvenes.
También aumenta la cantidad porque son mas sencillamente, pero los hogares donde habitan son mas pequeños por lo señalado anteriormente, viven mas solos, 2 miembros por termino medio, menos miembros cuanta mas es la edad.
La mayor parte de la población vive en hogares donde conviven dos generaciones, menos las personas de mas edad que viven en hogares de una solo, la suya, hay un descenso de hogares con tres o mas generaciones, que hace no tanto eran mayoritarios, en esto hemos convergido con Europa, convirtiéndonos en una sociedad menos familiar igual a ellos, pero con una mayor celeridad.
5.2 La soledad en la vejez.
Las personas de edad que mas sufren la soledad son las mujeres, 77%, por la mayor 113 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población supervivencia femenina, unida a la tradicional diferencia de edad en el matrimonio, se une también la menos tradicional costumbre de cuidar del hogar por parte de los varones, que les lleva al quedarse solos a renunciar a su autonomía residencial.
5.3 Una familia, varios techos.
5.4 Transferencias intergeneracionales.
La familia sigue siendo la unidad de referencia para los mayores para recibir cuidados, además se olvida comúnmente su labor en el cuidado de generaciones posteriores, especialmente en la asistencia a los nietos por la incorporación al mercado laboral de las mujeres, ademas de sus propias parejas también mayores. Pero la mayor parte de la población dependiente de mas de 65 años es cuidada por sus descendientes, un 32% por sus hijos y un 6% otros familiares.
Predominan las mujeres entre 50-70 años que no forman parte del mercado laboral como principales actrices del cuidado de personas mayores.
6. CONCLUSIONES.
Un descenso rápido de la mortalidad, especialmente infantil, junto ala caída de la natalidad tras el baby-boom, dejó cohortes de jóvenes mas reducidas, ganando un mayor peso la población de edad respecto al total. Posteriormente el descenso de la mortalidad aumentó la duración de la vejez y un mayor envejecimiento del conjunto de la sociedad y de la propia vejez. Todo en un proceso rápido, profundo y que se prevé duradero.
El modelo asistencial tradicional, basado en la familia, no es viable a medio y largo plazo, tanto por el incremento previsible de dependientes como de la incorporación y permanencia de la mujer en el mercado de trabajo, así que se prevé continúe el ascenso de la independencia residencial de los mayores.
TEMA 7: INFORME DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE POBLACIÓN Y DESARROLLO. EL CAIRO, 5 A 13 DE SEPTIEMBRE DE 1994.
Capítulo III: RELACIONES ENTRE LA POBLACIÓN, EL CRECIMIENTO ECONÓMICO SOSTENIDO Y EL DESARROLLO SOSTENIBLE A. Integración de las políticas demográficas y de desarrollo Bases para la acción 3.1 Las actividades cotidianas de todos los seres humanos, comunidades y países guardan estrecha relación con los cambios demográficos, las modalidades y los niveles de utilización de los recursos naturales, el estado del medio ambiente y el ritmo y la calidad del desarrollo económico y social. Hay acuerdo general en que la pobreza persistente y generalizada y las graves desigualdades sociales entre hombres y mujeres tienen una gran influencia en parámetros demográficos tales como el crecimiento, la estructura y distribución de la población y, a su vez, se ven influidas por ellos. También que las modalidades irracionales de consumo y producción contribuyen al uso insostenible de los recursos naturales y a la degradación del medio ambiente, así como a reforzar las desigualdades sociales y la pobreza, con las consecuencias ya mencionadas respecto de los parámetros demográficos. En la Declaración de Río sobre el Medio 114 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Ambiente y el Desarrollo y en el Programa 21 se pidió que se adoptaran modalidades de desarrollo. Reconociendo las realidades y consecuencias a más largo plazo de las actividades actuales, el problema de desarrollo consiste en atender a las necesidades de las generaciones actuales sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para atender a sus propias necesidades.
3.2 Pese a que recientemente se ha registrado una disminución de las tasas de natalidad en muchos países en desarrollo, es inevitable que siga aumentando el volumen de la población.
Dada la juventud de la estructura por edades, en los próximos decenios muchos países registraran aumentos importantes de la población en términos absolutos. En el futuro persistirán y aumentarán los movimientos de población tanto dentro de los países como entre ellos, con un rápido crecimiento de las ciudades y una distribución regional de la población desequilibrada.
3.3 El desarrollo sostenible entraña, entre otras cosas, la viabilidad a largo plazo de la producción y el consumo en relación con todas las actividades económicas (como la industria, la energía, la agricultura, la silvicultura, el transporte, el turismo…) con objeto de utilizar los recursos de la forma más racional desde un punto de vista ecológico y de reducir al mínimo los desperdicios. Integrar explícitamente la población en las estrategias económicas y de desarrollo acelerará el ritmo del desarrollo sostenible y del alivio de la pobreza y a la vez contribuirá al logro de los objetivos demográficos y a un aumento de la calidad de vida.
Objetivos 3.4 Los objetivos consisten en integrar plenamente los factores demográficos en: a) Las estrategias de desarrollo, la planificación, la adopción de decisiones y la asignación de recursos para el desarrollo a todos los niveles y en todas las regiones, con la finalidad de satisfacer las necesidades y mejorar la calidad de vida de las generaciones presentes y futuras; b) Todos los aspectos de la planificación del desarrollo, para promover la justicia social y eliminar la pobreza mediante el desarrollo económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible.
Medidas 3.5 A nivel internacional, regional, nacional y local, las cuestiones de población deben integrarse en la formulación, aplicación, supervisión y evaluación de todas las políticas y programas relativos al desarrollo sostenible. Las estrategias de desarrollo deben reflejar de manera realista las consecuencias a corto, mediano y largo plazo de la dinámica de la población y las modalidades de producción y consumo, y sus efectos.
3.6 Los gobiernos, los organismos internacionales, las ONG deberían realizar informes oportunos y periódicos de sus estrategias de desarrollo, con objeto de evaluar los progresos hacia la integración de la población en programas de desarrollo y medio ambiente que tengan en cuenta las modalidades de producción y consumo y traten de lograr que las políticas demográficas concuerden con el logro del desarrollo sostenible y el mejoramiento de la calidad de la vida.
3.7 Los gobiernos deberían crear los mecanismos institucionales internos necesarios y un entorno favorable, a fin de que en los procesos de adopción de decisiones y administrativos se tengan debidamente en cuenta los factores demográficos.
3.8 La voluntad política de aplicar estrategias integradas de población y desarrollo debería fortalecerse con programas de educación e información públicas y mediante un aumento de la asignación de recursos por conducto de la colaboración entre los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado, y el mejoramiento de la base de conocimientos mediante el fomento de las investigaciones y la creación de una capacidad nacional y local.
3.9 Los gobiernos deberían reducir y eliminar los modelos no sostenibles de producción y consumo y promover políticas demográficas adecuadas. Los países desarrollados deberían tomar la iniciativa de adoptar modelos sostenibles de consumo y evitar de manera eficaz el 115 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población derroche.
B. Población, crecimiento económico sostenido y pobreza Bases para la acción 3.10 En las políticas de población se deberían tener en cuenta, las estrategias de desarrollo acordadas en los foros internacionales, como la Estrategia Internacional del Desarrollo para el Cuarto Decenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Programa de Acción para los países menos adelantados para el decenio de 1990, y los resultados del octavo período de sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo y de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales, el Programa 21 y el Nuevo programa de las Naciones Unidas para el desarrollo de África en el decenio de 1990.
3.11 Aunque los logros registrados recientemente en las estadísticas de indicadores como la esperanza de vida y el producto nacional han sido notables y alentadoras, por desgracia no reflejan plenamente las realidades de la vida moderna de centenares de millones de hombres, mujeres, adolescentes y niños. Pese a los esfuerzos en pro del desarrollo, las diferencias entre los países ricos y los pobres, así como las desigualdades dentro de los países. Persisten graves desigualdades de índole económica, social y sexual, que entorpecen los esfuerzos por mejorar la calidad de la vida de centenares de millones de personas. Aproximadamente 1.000 millones de personas viven en la pobreza, y esa cifra sigue aumentando.
3.12 Todos los países, y sobre todo los países en desarrollo, que son en los que se producirá casi todo el crecimiento de la población mundial en el futuro, y los países con economías en transición, tropiezan con dificultades cada vez mayores para mejorar la calidad de vida de sus poblaciones de manera sostenible. La persistencia de los desequilibrios comerciales, el estancamiento de la economía mundial, la persistencia del problema del servicio de la deuda y la necesidad de tecnologías y de asistencia externa. El logro del desarrollo sostenible y la eliminación de la pobreza debe respaldarse con políticas macroeconómicas que propicien un medio ambiente económico internacional adecuado, además de un buen sistema de gobierno, políticas nacionales eficientes e instituciones nacionales eficaces.
3.13 La pobreza generalizada sigue siendo el principal problema. Suele ir acompañada de desempleo, malnutrición, analfabetismo, el bajo nivel social de la mujer, riesgos ambientales y un acceso limitado a servicios sociales y sanitarios, incluidos los servicios de salud reproductiva, que incluye la planificación de la familia. Todos estos factores contribuyen a elevar los niveles de fecundidad, morbilidad y mortalidad, así como a reducir la productividad económica. También la inadecuada distribución espacial de la población, el uso insostenible y la distribución no equitativa de recursos naturales tales como la tierra y el agua, y una grave degradación del medio ambiente.
3.14 Los esfuerzos por reducir el crecimiento demográfico, reducir la pobreza, conseguir progresos económicos, mejorar la protección del medio ambiente y disminuir las modalidades insostenibles de consumo y producción son mutuamente complementarios. En muchos países, gracias a un crecimiento de la población más lento se ha tenido más tiempo para adaptarse a futuros aumentos demográficos.
Esto ha aumentado la capacidad de esos países para atacar la pobreza, proteger y reparar el medio ambiente y construir la base para el desarrollo sostenible futuro.
3.15 El crecimiento económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible es esencial para eliminar la pobreza. Las inversiones en esferas importantes para la eliminación de la pobreza, por ejemplo enseñanza básica, saneamiento, agua potable, vivienda, suministro adecuado de alimentos e infraestructura para poblaciones en rápido aumento siguen recargando las ya débiles economías y limitando las opciones de desarrollo. La elevadísima proporción de jóvenes, consecuencia de los elevados niveles de fecundidad, requiere que se creen trabajos productivos para una fuerza de trabajo en constante aumento en un momento en que ya hay 116 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población mucho desempleo. En el futuro también aumentará rápidamente el número de personas de edad que requieren ayuda pública.
Objetivos 3.16 El objetivo es mejorar la calidad de vida de toda la población mediante políticas adecuadas de población y desarrollo y programas encaminados a lograr la erradicación de la pobreza, el desarrollo económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible y modalidades sostenibles de consumo y producción, aprovechamiento de los recursos humanos y la garantía de todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo como derecho universal e inalienable y parte integrante de los derechos humanos fundamentales. El mejoramiento socioeconómico de las mujeres pobres de los países desarrollados y en desarrollo. Como las mujeres suelen ser el sector más pobre de los pobres y al mismo tiempo actores clave del proceso de desarrollo, la eliminación de la discriminación social, cultural, política y económica contra la mujer es condición indispensable para eliminar la pobreza, lograr un equilibrio entre la población y los recursos disponibles.
Medidas 3.17 Inversiones en aprovechamiento de los recursos humanos, de conformidad con las políticas nacionales, con programas dirigidos a aumentar el acceso a la información, la educación, oportunidades de empleo, servicios de salud en general y de reproductiva, incluidos los servicios de planificación de la familia y de salud sexual, mediante la promoción del desarrollo económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible en los países en desarrollo y en los países con economías en transición.
3.18 Eliminar las desigualdades y barreras existentes contra la mujer en la fuerza laboral y promover su participación en la preparación y ejecución de las políticas a todos los niveles, así como su acceso a los recursos productivos y a la propiedad de la tierra, y debería promoverse y fortalecerse su derecho a heredar propiedades. Los gobiernos, las ong y el sector privado deberían invertir en la educación y el fomento de la capacidad de las mujeres y las niñas 3.19 Los gobiernos, las ong y el sector privado deberían dar gran prioridad a atender las necesidades y aumentar las oportunidades de información, educación, puestos de trabajo, desarrollo de la capacidad y servicios pertinentes de salud reproductiva de todos los miembros de la sociedad hasta ahora escasamente atendidos.
3.20 Deberían tomarse medidas para fortalecer las políticas y los programas alimentarios, de nutrición y agrícolas y las relaciones comerciales equitativas, prestando especial atención a la creación y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria a todos los niveles.
3.21 Los gobiernos y el sector privado deberían facilitar la creación de empleos en los sectores industrial, agrícola y de los servicios mediante el establecimiento de un entorno más favorable al aumento del comercio y la inversión ecológicamente racional, el aumento de las inversiones en el perfeccionamiento de los recursos humanos, y el establecimiento de instituciones democráticas y de un buen gobierno 3.22 La comunidad internacional debería seguir promoviendo un entorno económico favorable, especialmente a los países en desarrollo y los países con economías en transición en su intento por erradicar la pobreza y lograr el crecimiento económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible. En el contexto de los acuerdos y compromisos internacionales pertinentes, debería hacerse lo posible por apoyar a esos países, en particular los países en desarrollo, promoviendo un sistema de comercio abierto, equitativo, seguro, no discriminatorio y previsible, fomentando la inversión extranjera directa, reduciendo la carga de la deuda, proporcionando recursos financieros nuevos y adicionales de todas las fuentes y mecanismos de financiación disponibles.
C. Población y medio ambiente Bases para la acción 117 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 3.23 En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, la comunidad internacional acordó objetivos y medidas para integrar las actividades ambientales y de desarrollo, incluidas en el Programa 21, en otros resultados de la Conferencia y en otros acuerdos internacionales sobre el medio ambiente. El Programa 21 se ha concebido como una respuesta a los principales problemas del medio ambiente y del desarrollo, incluidos los aspectos económicos y sociales del desarrollo sostenible, como la pobreza, el consumo, la dinámica de la población, la salud humana y los asentamientos humanos, y como respuesta a toda una serie de inquietudes relacionadas con el medio ambiente y los recursos naturales.
3.24 La satisfacción de las necesidades humanas básicas de una población en aumento depende de que haya un medio ambiente saludable. Es necesario prestar atención a esas dimensiones humanas al formular políticas generales de desarrollo sostenible en el contexto del crecimiento demográfico.
3.25 Los factores demográficos, junto con la pobreza y la falta de acceso a los recursos en algunas regiones, pautas de consumo excesivo y de producción derrochadora en otras, provocan o agudizan los problemas de degradación del medio ambiente y agotamiento de los recursos y, por ende, impiden el desarrollo sostenible.
3.26 Las presiones sobre el medio ambiente pueden obedecer al rápido crecimiento de la población, a la distribución de la población y a la migración, especialmente en ecosistemas ecológicamente vulnerables. La urbanización y las políticas en que no se tiene en cuenta la necesidad del desarrollo rural también crean problemas ambientales.
3.27 La aplicación de políticas eficaces de población en el contexto del desarrollo sostenible, incluidos los programas de salud reproductiva y de planificación de la familia, requiere nuevas formas de participación de distintos agentes a todos los niveles del proceso de formulación de políticas.
Objetivos 3.28 Atendiendo a lo dispuesto en el Programa 21, los objetivos son: a) Conseguir que los factores demográficos, ambientales y de erradicación de la pobreza se integren en las políticas, planes y programas de desarrollo sostenible; b) Reducir las modalidades insostenibles de consumo y producción y los efectos negativos de los factores demográficos en el medio ambiente con objeto de responder a las necesidades de las generaciones actuales sin poner en peligro la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
Medidas 3.29 Los gobiernos, al nivel apropiado y con el apoyo de la comunidad internacional y de las organizaciones regionales y subregionales, deberían formular y aplicar políticas y programas de población en apoyo de los objetivos y medidas acordados en el Programa 21, otros resultados de la Conferencia y otros acuerdos internacionales sobre el medio ambiente. Se recomiendan, las medidas siguientes para contribuir a lograr la integración de las cuestiones de población y medio ambiente: a) Incorporar los factores demográficos a las evaluaciones del impacto sobre el medio ambiente.
b) Adoptar medidas para erradicar la pobreza, con estrategias de generación de ingresos y empleo dirigidas a la población rural pobre y zonas de ecosistemas frágiles c) Utilizar datos demográficos para promover la ordenación sostenible de los recursos, d) Modificar las modalidades de consumo y producción insostenibles adoptando medidas económicas, legislativas y administrativas, encaminadas a fomentar una utilización sostenible de los recursos y a impedir la degradación del medio ambiente; e) Aplicar políticas para hacer frente a las consecuencias ecológicas de los inevitables aumentos futuros de la población y de los cambios en su concentración y distribución, particularmente en las zonas ecológicamente vulnerables y en las aglomeraciones urbanas.
3.30 Se deberían adoptar medidas para estimular la plena participación de todos los grupos 118 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población pertinentes, especialmente las mujeres, a todos los niveles de adopción de decisiones sobre cuestiones de población y medio ambiente a fin de conseguir una ordenación sostenible de los recursos naturales.
3.31 Se deberían efectuar investigaciones sobre los vínculos existentes entre la población, el consumo y la producción, el medio ambiente y los recursos naturales y la salud humana que sirvieran de orientación para formular políticas eficaces de desarrollo sostenible.
3.32 Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales y el sector privado deberían procurar que el público conociera y comprendiera mejor la aplicación de las mencionadas medidas.
Capítulo IV: IGUALDAD Y EQUIDAD ENTRE LOS SEXOS Y HABILITACIÓN DE LA MUJER A. Mejoramiento de la condición de la mujer Bases para la acción 4.1 La habilitación y la autonomía de la mujer y el mejoramiento de su condición política, social, económica y sanitaria constituyen en sí un fin de la mayor importancia. Además, son indispensables para lograr el desarrollo sostenible. Es preciso que mujeres y hombres participen e intervengan por igual en la vida productiva y reproductiva, incluida la división de responsabilidades en cuanto a la crianza de los hijos y al mantenimiento del hogar. En todo el mundo, la mujer ve en peligro su vida, su salud y su bienestar porque está sobrecargada de trabajo y carece de poder e influencia. En la mayoría de las regiones del mundo, la mujer recibe menos educación académica que el hombre y, al mismo tiempo, no se suelen reconocer los conocimientos, aptitudes y recursos de la mujer para hacer frente a la vida. Las relaciones de poder que impiden que la mujer tenga una vida sana y plena se hacen sentir en muchos planos de la sociedad, desde el ámbito más personal hasta el más público. Para lograr cambios, hacen falta medidas de política y programas que mejoren el acceso de la mujer a una vida segura y a recursos económicos, aligeren sus responsabilidades extremas con respecto a los quehaceres domésticos, eliminen los obstáculos jurídicos a su participación en la vida pública y despierten la conciencia social mediante programas de educación y de difusión de masas eficaces. Además, el mejoramiento de la condición de la mujer también favorece su capacidad de adopción de decisiones a todos los niveles en todas las esferas de la vida, especialmente en el terreno de la sexualidad y la reproducción. Esto es esencial, a su vez, para el éxito a largo plazo de los programas de población.
La experiencia demuestra que los programas de población y desarrollo tienen la máxima eficacia cuando se adoptan medidas para mejorar la condición de la mujer.
4.2 La educación es uno de los medios más importantes para habilitar a la mujer con los conocimientos, aptitudes y la confianza en sí misma que necesita para participar plenamente en el proceso de desarrollo. Hace más de 40 años, en la Declaración Universal de Derechos Humanos se afirmó que "toda persona tiene derecho a la educación". En 1990, los gobiernos participantes en la Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, que se celebró en Jomtien (Tailandia), declararon su adhesión a la meta del acceso universal a la educación básica. No obstante, pese a los notables esfuerzos de países de todo el mundo que han ampliado apreciablemente el acceso a la educación básica, existen en el mundo aproximadamente 960 millones de adultos analfabetos, de los cuales las dos terceras partes son mujeres. Más de la tercera parte de los adultos del planeta, en su mayoría mujeres, carecen de acceso a la información impresa, a técnicas nuevas y a tecnologías que mejorarían la calidad de su vida y les ayudarían a conformarse y adaptarse al cambio social y económico. Hay 130 millones de niños que no van a la escuela primaria y el 70% de ellos son niñas.
Objetivos 119 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 4.3 Los objetivos son: a) Lograr la igualdad y equidad basadas en la asociación armoniosa entre hombres y mujeres y permitir que la mujer realice plenamente sus posibilidades; b) Potenciar la contribución de la mujer al desarrollo sostenible mediante su plena participación en el proceso de formulación de políticas y adopción de decisiones en todas las etapas como participantes y beneficiarias; c) Asegurar que todas las mujeres, al igual que los hombres, reciban la educación necesaria para satisfacer sus necesidades humanas básicas y ejercer sus derechos humanos.
Medidas 4.4 Los países deberían adoptar medidas para habilitar a la mujer y eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres a la brevedad posible: a) Creando mecanismos para la participación igual y la representación equitativa de la mujer en todos los niveles del proceso político y de la vida pública en cada comunidad y sociedad y facultando a la mujer para que articule sus inquietudes y necesidades; b) Promoviendo la realización plena de la mujer mediante la educación, el desarrollo de sus aptitudes y el empleo, y atribuyendo la mayor importancia a la eliminación de la pobreza, el analfabetismo y la mala salud de las mujeres; c) Eliminando todas las prácticas que discriminan contra la mujer; d) Adoptando medidas apropiadas a fin de aumentar la capacidad de la mujer para obtener ingresos fuera de las ocupaciones tradicionales, lograr la autonomía económica y asegurar la igualdad de acceso de la mujer al mercado de trabajo y a los sistemas de seguridad social; e) Eliminando la violencia contra la mujer; f) Eliminando las prácticas discriminatorias de los empleadores, tales como las que exigen prueba del uso de anticonceptivos o la declaración del embarazo; g) Haciendo posible, mediante la aprobación de leyes y reglamentos y la adopción de otras medidas apropiadas, que la mujer combine las funciones de dar a luz, amamantar y criar a sus hijos con la participación en la fuerza de trabajo.
4.5 Todos los países deberían hacer mayores esfuerzos por promulgar, reglamentar y hacer cumplir las leyes nacionales y las convenciones internacionales en que sean partes, tales como la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, que protegen a la mujer de todo tipo de discriminación económica y del acoso sexual, y por aplicar plenamente la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y la Declaración y el Programa de Acción de Viena aprobados en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de 1993. Se insta a los países a que firmen, ratifiquen y apliquen todos los acuerdos existentes que promuevan los derechos de la mujer.
4.6 Los gobiernos deberían asegurar, en todos los niveles, que la mujer pueda adquirir, poseer y vender bienes y tierras en las mismas condiciones que el hombre, obtener créditos y negociar contratos en nombre propio y por cuenta propia y ejercer sus derechos jurídicos de herencia.
4.7 Se insta a gobiernos y a empleadores a que eliminen la discriminación por motivos de sexo en materia de contratación, salarios, prestaciones, capacitación y seguridad en el empleo con miras a eliminar las disparidades de ingresos entre uno y otro sexo.
4.8 Los gobiernos, las organizaciones internacionales y las ong deberían velar por que sus políticas y prácticas de personal se ajusten al principio de la representación equitativa de ambos sexos 4.9 Los países deberían adoptar medidas exhaustivas para eliminar todas las formas de explotación, abuso, acoso y violencia contra las mujeres, las adolescentes y las niñas. Esto supone la adopción de medidas preventivas y de rehabilitación de las víctimas. Los países deberían prohibir las prácticas degradantes como el tráfico de mujeres, adolescentes y niñas y la explotación por medio de la prostitución, y deberían prestar especial atención a la protección de los derechos y la seguridad de las víctimas de esos delitos y de quienes estén en situaciones que 120 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población se puedan explotar, como las mujeres migrantes, las empleadas domésticas y las escolares 4.10 Se insta a los países a que individualicen y condenen la práctica sistemática de la violación y otras formas de trato inhumano y degradante de la mujer como instrumento deliberado de guerra y de depuración étnica y a que tomen medidas a fin de asegurar que se preste plena ayuda a las víctimas de tales abusos para su rehabilitación física y mental.
4.11 En las intervenciones concernientes a la salud de la familia y otras medidas relacionadas con el desarrollo, se debería prestar más atención al tiempo que exigen de la mujer sus responsabilidades de criar a los hijos, atender los quehaceres domésticos y realizar actividades que generan ingresos. Se debería insistir en las responsabilidades de los hombres respecto de la crianza de los hijos y los quehaceres domésticos.
4.12 Deberían hacerse todos los esfuerzos posibles por alentar la ampliación y el fortalecimiento de los grupos de activistas, comunitarios y populares de apoyo a la mujer. Esos grupos deberían ser los centros de las campañas nacionales para lograr que la mujer tenga conciencia de toda la gama de sus derechos jurídicos, incluidos sus derechos en la familia, y ayudarla a organizarse para hacer efectivos esos derechos.
4.13 Se insta encarecidamente a los países a que promulguen leyes y apliquen programas y políticas que permitan a los empleados de ambos sexos organizarse para poder cumplir sus responsabilidades familiares y laborales mediante horarios de trabajo flexibles, licencias para padres y madres, servicios de guardería, licencias de maternidad, facilidades para que las madres trabajadoras amamanten a sus hijos, seguro médico y otras medidas. Debería asegurarse el goce de derechos similares a quienes trabajan en el sector informal.
4.14 Los programas destinados a satisfacer las necesidades del creciente número de personas de edad deberían tener en cuenta que la mujer representa la mayor proporción de ese sector y que las ancianas suelen estar en situación socioeconómica inferior a la de los hombres de la misma edad.
B. La niña Bases para la acción 4.15 Dado que en todas las sociedades la discriminación por razones de sexo suele comenzar en las etapas más tempranas de la vida, una mayor igualdad para la niña es un primer paso necesario para asegurar que la mujer realice plenamente sus posibilidades y participe en pie de igualdad en el proceso de desarrollo. En varios países, la selección prenatal del sexo, las tasas de mortalidad más altas de las niñas muy pequeñas y las tasas de matrícula escolar más bajas de las niñas, en comparación con los varones, sugieren que es posible que la "preferencia por el varón" esté restringiendo el acceso de las niñas a la alimentación, la educación y la atención de salud.
Esta situación se ha visto agravada en muchos casos por uso cada vez más frecuente de técnicas para determinar el sexo del feto, como resultado de lo cual si el feto es de sexo femenino, se aborta. Es indispensable hacer inversiones en la salud, la nutrición y la educación de las niñas, desde la infancia hasta la adolescencia.
Objetivos 4.16 a) Eliminar todas las formas de discriminación contra las niñas y las causas en que se basa la preferencia por el varón, como resultado de las cuales hay prácticas dañinas e inmorales relacionadas como el infanticidio de las niñas y la selección prenatal del sexo; b) Aumentar la conciencia pública del valor de las niñas y mejorar la imagen que las niñas tienen de sí mismas c) Mejorar el bienestar de las niñas, especialmente en salud, nutrición y educación.
Medidas 4.17 Potenciar el valor de las niñas para sus propias familias y para la sociedad más allá de su definición de futuras madres y encargadas del cuidado de los niños y reforzar esa imagen con la adopción y aplicación de políticas educacionales y sociales que fomenten su plena participación 121 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población en el desarrollo de las sociedades en que viven. Actuar en contra de las formas de discriminación por razones de sexo en la familia, basadas en la preferencia por los hijos varones. Uno de los objetivos debería ser la eliminación de la mortalidad excesiva de las niñas para finales del decenio, donde quiera que exista esa pauta. Es preciso realizar actividades de educación especial y de información pública encaminadas a promover la igualdad de trato de niños y niñas en lo que respecta a la nutrición, la salud, la educación y las actividades económicas y políticas, así como a derechos sucesorios equitativos.
4.18 Se exhorta a todos los países a que, además de alcanzar la meta de la enseñanza primaria universal antes del año 2015, velen por el acceso más amplio y temprano posible de la niña y la mujer a la enseñanza secundaria y superior, así como a la formación profesional y técnica.
4.19 Las escuelas, los medios de difusión y otras instituciones sociales deberían eliminar en todos los materiales informativos y docentes los estereotipos que refuerzan las desigualdades entre hombres y mujeres y hacen que las niñas no se respeten a sí mismas. También es preciso cambiar las actitudes y las prácticas de los maestros, los planes de estudios y las instalaciones de las escuelas a fin de que reflejen la determinación de eliminar todas las formas de discriminación basada en el sexo, reconociendo al mismo tiempo las necesidades específicas de las niñas.
4.20 Los países deberían elaborar un enfoque integrado de las necesidades especiales de las niñas y jóvenes en materia de nutrición, salud general y reproductiva, educación y necesidades sociales, ya que muchas veces con esas inversiones adicionales en beneficio de las adolescentes se pueden compensar los insuficientes cuidados de salud y de nutrición a que han estado expuestas.
4.21 Los gobiernos deberían hacer cumplir estrictamente las leyes encaminadas a garantizar que sólo se contraiga matrimonio con el libre y pleno consentimiento de los interesados. Además de cumplir estrictamente las leyes relacionadas con la edad mínima para el consentimiento y para contraer matrimonio y deberían aumentar la edad mínima para contraer matrimonio cuando sea necesario.
4.22 Se insta a los gobiernos a que prohíban la mutilación genital femenina donde quiera que se practique y a que apoyen decididamente los esfuerzos de las organizaciones no gubernamentales y comunitarias y las instituciones religiosas por eliminar esas prácticas.
4.23 Se insta a los gobiernos a que adopten las medidas necesarias para prevenir el infanticidio, la selección prenatal del sexo, el tráfico de niñas y el uso de niñas en la prostitución y la pornografía.
C. Responsabilidades y participación del hombre Bases para la acción 4.24 Los cambios de los conocimientos, las actitudes y el comportamiento de hombres y mujeres constituyen una condición necesaria para el logro de una colaboración armoniosa entre hombres y mujeres. El hombre desempeña un papel clave en el logro de la igualdad de los sexos, puesto que, en la mayoría de las sociedades, ejerce un poder preponderante en casi todas las esferas de la vida. Es fundamental mejorar la comunicación entre hombres y mujeres en lo que respecta a las cuestiones relativas a la sexualidad y a la salud reproductiva y la comprensión de sus responsabilidades conjuntas, de forma que unos y otras colaboren por igual en la vida pública y privada.
Objetivo 4.25 El objetivo es promover la igualdad de los sexos en todas las esferas de la vida, incluida la vida familiar y comunitaria, y alentar a los hombres a que se responsabilicen de su comportamiento sexual y reproductivo y a que asuman su función social y familiar.
122 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Medidas 4.26 Los gobiernos deberían promover y alentar la participación del hombre y la mujer en pie de igualdad en todas las esferas de la vida familiar y en las responsabilidades domésticas, incluidas la planificación de la familia, la crianza de los hijos y las labores domésticas. Esto debería lograrse mediante información, educación, comunicación, leyes sobre el empleo y promoviendo un entorno económicamente favorable que permita, entre otras cosas, las licencias familiares para hombres y mujeres de modo que tengan más posibilidades de compaginar responsabilidades domésticas y públicas.
4.27 Deberían hacerse esfuerzos especiales por insistir en la parte de responsabilidad del hombre y promover la participación activa de los hombres en la paternidad responsable, el comportamiento sexual y reproductivo saludable, incluida la planificación de la familia; la salud prenatal, materna e infantil; la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH; la prevención de los embarazos no deseados y de alto riesgo; la participación y la contribución al ingreso familiar; la educación de los hijos, la salud y la nutrición; y el reconocimiento y la promoción de que los hijos de ambos sexos tienen igual valor. Las responsabilidades del hombre en la vida familiar deben incluir la educación de los niños desde la más tierna infancia. Debe hacerse especial hincapié en la prevención de la violencia contra las mujeres y los niños.
4.28 Los gobiernos deberían adoptar medidas para asegurar que los niños reciban apoyo financiero adecuado de sus padres, entre otras cosas, velando por que se cumplan las leyes relativas al pago de alimentos. Debería protegerse la seguridad de las mujeres en relaciones abusivas.
4.29 Los dirigentes nacionales y locales deberían promover la plena participación del hombre en la vida familiar y la plena integración de la mujer en la vida de la comunidad. Los padres y las escuelas deberían velar por que se inculquen a los niños desde la más tierna edad actitudes de respeto por la mujer y la niña como iguales, así como la comprensión de la responsabilidad que les incumbe en todos los aspectos de una vida familiar segura y armoniosa. Se necesitan con urgencia programas para llegar a los niños antes de que inicien su actividad sexual.
Capítulo V: LA FAMILIA, SUS FUNCIONES, DERECHOS, COMPOSICIÓN Y ESTRUCTURA A. Diversidad de la estructura y la composición de la familia Bases para la acción 5.1 Aunque hay diversas formas de familia en los diferentes sistemas sociales, culturales, jurídicos y políticos, la familia es la unidad básica de la sociedad y, por consiguiente, tiene derecho a recibir protección y apoyo amplios. El proceso de rápido cambio demográfico y socioeconómico que se ha producido en todo el mundo ha influido en las modalidades de formación de las familias y en la vida familiar, provocando importantes cambios en la composición y la estructura de las familias. Las ideas tradicionales de división por sexos de las funciones de los progenitores y las funciones domésticas y de participación en la fuerza de trabajo remunerada no reflejan las realidades y aspiraciones actuales, pues son cada vez más las mujeres que, en todo el mundo, ocupan empleos remunerados fuera de su casa. Al mismo tiempo, la migración generalizada, los traslados forzados de población provocados por conflictos violentos y guerras, la urbanización, la pobreza, los desastres naturales y otras causas de desplazamiento han provocado mayores tensiones en la familia porque a menudo ya no se dispone de la asistencia de la red de apoyo. A menudo, los padres tienen que depender más que antes de la asistencia de terceros para poder cumplir sus obligaciones laborales y familiares, sobre todo cuando en las políticas y los programas que afectan a la familia no se tienen en cuenta los diversos tipos de familia existentes o no se presta la debida atención a las necesidades 123 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población y a los derechos de las mujeres y los niños.
Objetivos 5.2 a) Elaborar políticas y leyes que presten mayor apoyo a la familia, contribuyan a su estabilidad y tengan en cuenta su pluralidad de formas, en particular en lo que se refiere al creciente número de familias monoparentales; b) Establecer medidas de seguridad social que aborden las causas sociales, culturales y económicas del costo cada vez más alto de la crianza de los hijos; c) Promover la igualdad de oportunidades de los miembros de la familia, especialmente los derechos de las mujeres y los niños en la familia.
Medidas. Los gobiernos deberían: 5.3 Facilitar y promover los medios necesarios para que la participación en la fuerza laboral sea compatible con las obligaciones familiares, especialmente en el caso de las familias con niños pequeños (seguro médico y seguridad social, guarderías y salas de lactancia, horarios flexibles…).
5.4 Aumentar la capacidad de obtención de ingresos de todos los miembros adultos de las familias económicamente desfavorecidas. Prestar particular atención a las familias monoparentales necesitadas, especialmente las que tienen que mantener totalmente o en parte a los hijos y a otros familiares a cargo.
5.5 Eliminar todas las formas de coacción y discriminación en las políticas y práctica. Adoptar y aplicar medidas para eliminar los matrimonios entre menores y la mutilación genital femeninas.
Proporcionar asistencia a los discapacitados para que puedan cumplir sus responsabilidades y ejercer sus derechos familiares y reproductivos.
5.6 Mantener y desarrollar más a fondo mecanismos para documentar los cambios y realizar estudios sobre la composición y estructura de la familia.
B. Apoyo socioeconómico a la familia Bases para la acción 5.7 Las familias son sensibles a las tensiones que provocan los cambios sociales y económicos.
Es fundamental conceder asistencia particular a las familias que atraviesan situaciones difíciles.
En los últimos años las condiciones han empeorado debido a la falta de empleo y a las medidas adoptadas por los gobiernos para equilibrar sus presupuestos reduciendo el gasto social. Cada vez hay más familias vulnerables, familias con un solo progenitor en que el cabeza de familia es una mujer, familias pobres con ancianos o discapacitados, familias refugiadas y desplazadas y familias en que hay SIDA y otras enfermedades mortales, toxicomanías, maltrato de los niños y violencia doméstica. El aumento de la emigración laboral y los movimientos de refugiados son otras fuentes de tensión y desintegración familiar que han contribuido a aumentar las responsabilidades con que se enfrentan las mujeres. En muchos medios urbanos, millones de niños y jóvenes quedan abandonados a sus propios medios al romperse los vínculos familiares, por lo que cada vez están más expuestos a riesgos como el abandono de la escuela, la explotación laboral, la explotación sexual, los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual.
Objetivo 5.8 Velar porque en todas las políticas de desarrollo social y económico se tengan plenamente en cuenta las necesidades diversas y cambiantes y los derechos de las familias y de sus miembros y se presten el apoyo y la protección necesarios Medidas 5.9 Los gobiernos deberían: 124 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población - Formular políticas en que se tenga en cuenta a las familias en lo relativo a la vivienda, el trabajo, la salud, la seguridad social y la educación, teniendo presentes sus diversas formas y funciones, y deberían apoyar los programas de educación relativos a las funciones de los progenitores, y a los conocimientos que éstos deben tener, así como al desarrollo de los niños.
-Desarrollar la capacidad de vigilar el efecto de las decisiones y medidas sociales y económicas sobre el bienestar de las familias, la situación de la mujer en la familia y la capacidad de las familias para atender a las necesidades básicas de sus miembros.
5.10 Encontrar nuevas formas de prestar una asistencia más eficaz a las familias y a las personas que las integran que puedan verse afectadas por problemas concretos, como la pobreza extrema, el desempleo crónico, la enfermedad, la violencia en el hogar y la violencia sexual, el pago de una dote, la toxicomanía y el alcoholismo, el incesto y los malos tratos, el descuido o el abandono de los niños.
5.11 Prestar asistencia en el cuidado de sus hijos y de las personas de edad o con discapacidad que estén a su cargo, inclusive las afectadas por el VIH y el SIDA, 5.12 Manifestar mayor solidaridad a las familias pobres y a las familias víctimas de la guerra, la sequía, el hambre, los desastres naturales y la discriminación o la violencia racial y étnica. Se debería hacer todo lo posible para mantener juntos a los miembros de las familias, permitir que se reúnan en caso de separación y velar porque tengan acceso a los programas gubernamentales destinados a prestar apoyo y asistencia a las familias vulnerables.
5.13 Ayudar a las familias monoparentales y prestar especial atención a las necesidades de las viudas y los huérfanos.
Capítulo VI: CRECIMIENTO Y ESTRUCTURA DE LA POBLACIÓN A. Tasas de fecundidad, mortalidad y crecimiento demográfico Bases para la acción 6.1 El crecimiento de la población mundial es más alto que nunca en términos absolutos; los incrementos actuales se aproximan a los 90 millones de personas por año. Según las proyecciones de las Naciones Unidas, es probable que los incrementos anuales de población se mantengan por encima de esa cifra hasta el 2015. Se prevé que la transición en curso, de los 5.000 millones a los 6.000 millones, sólo llevará 11 años y concluirá en 1998. La población mundial aumentó a una tasa del 1,7% anual durante el período 1985-1990, pero se calcula que en los próximos decenios disminuirá y llegará al 1% anual en el período 2020-2025. No obstante, para alcanzar la estabilización de la población durante el siglo XXI será preciso que se apliquen todas las políticas y recomendaciones que figuran en el presente Programa de Acción.
6.2 Actualmente, la mayoría de los países avanzan hacia una modalidad de tasas bajas de natalidad y de mortalidad, pero como lo hacen a velocidades diferentes, el panorama resultante es el de un mundo que debe hacer frente a situaciones demográficas cada vez más diversas. La esperanza de vida al nacer ha disminuido en muchas regiones. La disparidad de estos niveles y diferencias influye en última instancia en el tamaño y en la distribución regional de la población mundial y en sus perspectivas de desarrollo sostenible. Se prevé que entre 1995 y 2015 la población de las regiones más desarrolladas aumentará en unos 120 millones mientras que las de las regiones menos desarrolladas aumentarán en 1.727 millones.
Objetivo 6.3 Tras reconocer que el propósito definitivo es mejorar la calidad de la vida de las generaciones actuales y futuras, el objetivo es facilitar la transición demográfica cuanto antes en los países donde haya un desequilibrio entre las tasas demográficas y las metas sociales, económicas y ambientales, respetando al mismo tiempo los derechos humanos. Dicho proceso contribuirá a la estabilización de la población mundial y al desarrollo sostenible y el crecimiento económico.
125 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Medidas 6.4 Prestar más atención a la importancia de las tendencias demográficas para el desarrollo. Los países que no hayan completado su transición demográfica deberían adoptar medidas eficaces en ese sentido en el contexto del desarrollo social y económico y del pleno respeto de los derechos humanos. Los países que hayan concluido su transición demográfica deberían adoptar las medidas necesarias para optimizar sus tendencias demográficas en el contexto del desarrollo social y económico (promover el desarrollo económico y aliviar la pobreza, mejorar la condición de la mujer, acceso universal a la enseñanza primaria y a una atención de salud de buena calidad, incluidos servicios de salud reproductiva y de planificación de la familia, y establecer estrategias educacionales relativas a la paternidad responsable y la educación sexual.
6.5 Al tratar de resolver las cuestiones relativas al crecimiento demográfico, los países deberían reconocer la relación entre el nivel de fecundidad y los de mortalidad y tratar de disminuir los altos niveles de mortalidad neonatal, infantil y materna, a fin de reducir la necesidad de altas tasas de fecundidad y el número de nacimientos de gran riesgo.
B. Los niños y los jóvenes Bases para la acción 6.6 Debido a la disminución de la mortalidad y a la persistencia de los altos niveles de fecundidad, la proporción de niños y jóvenes sigue siendo muy grande en la población de muchos países en desarrollo. En todas las regiones menos desarrolladas, el 36% de la población es menor de 15 años. La pobreza tiene efectos devastadores en la salud y el bienestar de los niños. Los niños pobres corren un gran riesgo de padecer de malnutrición y contraer enfermedades, así como de ser víctimas de la explotación laboral, la trata de menores, el descuido, el abuso sexual y la toxicomanía. La obligación primordial consiste en asegurar que todo niño que nazca sea un hijo deseado, y de reconocer que los niños constituyen el recurso más importante para el futuro y que a fin de alcanzar el crecimiento económico sostenido y el desarrollo sostenible es indispensable que los padres y las sociedades hagan mayores inversiones en ellos.
Objetivos 6.7 a) Promover en la máxima medida posible la salud, el bienestar y el potencial de todos los niños, adolescentes y jóvenes en su calidad de futuros recursos humanos del mundo, de conformidad con los compromisos contraídos al respecto en la Cumbre Mundial en favor de la Infancia y la Convención sobre los Derechos del Niño; b) Satisfacer las necesidades especiales de los adolescentes y los jóvenes, especialmente las jóvenes, en materia de apoyo de la sociedad, la familia y la comunidad, oportunidades económicas, participación en el proceso político y acceso a la educación, la salud, la orientación y servicios de salud reproductiva de alta calidad, c) Alentar a que continúen sus estudios a fin de que estén preparados para una vida mejor, de aumentar su capacidad humana y de impedir los matrimonios a edad muy temprana y los nacimientos de gran riesgo y reducir la consiguiente mortalidad y morbilidad.
Medidas Los países deberían: 6.8 Asignar alta prioridad y atención a todos los aspectos de la protección, la supervivencia y el desarrollo de los niños y jóvenes, en particular los niños y jóvenes de la calle, y eliminar los efectos adversos como la malnutrición. Garantizar a niños y niñas la igualdad de oportunidades educacionales a todos los niveles.
6.9 Adoptar medidas eficaces para eliminar el descuido de los niños y todo tipo de explotación y abuso de los niños, adolescentes y jóvenes, tales como el secuestro, la violación y el incesto, la pornografía, la trata de menores, el abandono y la prostitución.
6.10 Promulgar y aplicar estrictamente leyes contra la explotación económica, el abuso físico y mental o el descuido de los niños y proporcionar servicios de apoyo y rehabilitación a las 126 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población víctimas de esos abusos.
6.11 Crear urgentemente un entorno socioeconómico favorable a la eliminación de todos los matrimonios y demás uniones de niños y deberían desalentar el matrimonio a edad muy temprana. Los gobiernos deberían adoptar medidas para eliminar la discriminación contra las jóvenes embarazadas.
6.12 Adoptar medidas colectivas para aliviar el sufrimiento de los niños en situaciones de conflicto armado y otros desastres y proporcionar asistencia para la rehabilitación de los niños que sean víctimas de esos conflictos y desastres.
6.13 Tratar de satisfacer las necesidades y aspiraciones de los jóvenes, en particular en materia de educación académica y no académica, capacitación, oportunidades de empleo, vivienda y salud, con miras a garantizar así su integración y participación en todas las esferas de la sociedad, en particular en el proceso político y en la preparación para ocupar cargos directivos.
6.14 Formular programas de capacitación y empleo con el activo apoyo de las organizaciones no gubernamentales y el sector privado.
6.15 Los jóvenes deberían participar activamente en la planificación, ejecución y evaluación de las actividades de desarrollo que repercuten directamente en su vida diaria (servicios de información, educación y comunicación sobre la reproductiva y sexual, incluida la prevención de los embarazos tempranos, la educación sexual y la prevención del VIH/SIDA y de otras enfermedades que se transmiten sexualmente). Garantizar el acceso a esos servicios, así como su carácter confidencial. Se requieren programas educacionales a favor de la difusión de conocimientos que permitan planificar la vida y alcanzar estilos de vida satisfactorios y en contra del uso indebido de drogas.
C. Las personas de edad Bases para la acción 6.16 La disminución de la fecundidad, combinada con la constante reducción de la mortalidad, produce cambios fundamentales en la estructura por edades de la población de la mayor parte de las sociedades; en particular, se han registrado aumentos de la proporción y el número de personas de edad. En las regiones más desarrolladas, aproximadamente una de cada seis personas tiene al menos 60 años. La situación de los países en desarrollo en los que se ha registrado una rápida disminución del nivel de fecundidad merece particular atención. En la mayoría de las sociedades, la mujer que vive más años que el hombre. El aumento sostenido de los grupos de edad en las poblaciones tiene importantes repercusiones en muchos países, en particular sobre la viabilidad futura de las modalidades oficiales y no oficiales de asistencia a las personas de edad. Las consecuencias económicas y sociales de este "envejecimiento de la población" representan a la vez una oportunidad y un problema para todas las sociedades.
Muchos países están reconsiderando sus políticas a la luz del principio de que la población de personas de edad constituye un componente valioso e importante de los recursos humanos de que dispone una sociedad. Asimismo, están intentando determinar la mejor forma de ayudar a las personas de edad con necesidades de apoyo a largo plazo.
Objetivos 6.17 a) Aumentar, mediante los mecanismos adecuados, la autonomía de las personas de edad y crear condiciones que mejoren su calidad de vida y les permitan trabajar y vivir en forma independiente; b) Establecer sistemas de atención de salud y sistemas de seguridad económica y social c) Establecer un sistema de apoyo social, en los planos oficial y no oficial, con vistas a aumentar la capacidad de las familias para hacerse cargo de las personas de edad.
Medidas 6.18 Todos los niveles de la administración que se ocupan de la planificación socioeconómica a mediano y a largo plazo deberían tener en cuenta la proporción y el número crecientes de 127 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población personas de edad en la población 6.19 Deberían tratar de aumentar la capacidad de las personas de edad para valerse por sí mismas para que puedan seguir participando en la sociedad y que puedan llevar una vida independiente, saludable y productiva y hacer uso cabal de las aptitudes y facultades que hayan adquirido a lo largo de su vida en beneficio de la sociedad.
6.20 Fortalecer los sistemas de apoyo y seguridad para las personas de edad y eliminar todas las formas de violencia y discriminación.
D. Los indígenas Bases para la acción 6.21 Los indígenas tienen una visión característica y de suma importancia de las relaciones entre población y desarrollo. En algunas regiones del mundo están experimentando un crecimiento sostenido y, en determinados casos, rápido, de resultas de una menor mortalidad, aunque en general las tasas de morbilidad y de mortalidad siguen siendo mucho más elevadas que las de otros sectores de la población nacional. En otras regiones, la población indígena sigue disminuyendo en forma constante, a causa del contacto con enfermedades del exterior, la pérdida de tierras y recursos, la destrucción ecológica, los desplazamientos, los reasentamientos y la desintegración de sus familias, comunidades y sistemas sociales.
6.22 La situación de muchos grupos indígenas suele caracterizarse por la discriminación y la opresión, que a veces han adquirido incluso carácter institucional en las leyes y estructuras de gobierno de los países. En muchos .casos, las modalidades de producción y consumo insostenibles de la sociedad en general son una causa fundamental de la destrucción de la estabilidad ecológica de sus tierras, así como de la presión para expulsarlos de ellas. Las poblaciones indígenas creen que el reconocimiento de sus derechos a las tierras de sus antepasados está indisolublemente ligado al desarrollo sostenible y exigen un mayor respeto de los modelos indígenas de cultura, espiritualidad, forma de vida y desarrollo sostenible, incluidos los sistemas tradicionales de tenencia de la tierra, relaciones entre los sexos, utilización de los recursos y conocimiento y práctica de la planificación de la familia. En los planos nacional, regional e internacional, las perspectivas de los indígenas han sido reconocidas cada vez más, como demuestran, entre otras cosas, la presencia del Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo y la proclamación por la Asamblea General del año 1993 Año Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo.
6.23 La decisión de la comunidad internacional de proclamar el Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo es otro importante adelanto hacia el logro de las aspiraciones de las poblaciones indígenas. Se ha reconocido que el objetivo del Decenio de fortalecer la cooperación internacional para resolver los problemas de las poblaciones indígenas en materia de derechos humanos, medio ambiente, desarrollo, educación y salud.
Objetivos 6.24 a) Incorporar las perspectivas y necesidades de las comunidades indígenas en la preparación, ejecución, supervisión y evaluación de los programas de población, desarrollo y medio ambiente que las afectan; b) Velar por que se presten a las poblaciones indígenas los servicios relacionados con la población y el desarrollo que ellas consideren adecuados desde los puntos de vista social, cultural y ecológico; c) Estudiar los factores sociales y económicos que las ponen en situación desventajosa.
Medidas 6.25 Reconocer la perspectiva singular de las poblaciones indígenas en materia de población y desarrollo y atender sus necesidades concretas. Deben eliminarse todas las violaciones y discriminaciones en materia de derechos humanos, especialmente todas las formas de coerción.
128 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 6.26 En el contexto de las actividades del Decenio Internacional de las Poblaciones Indígenas del Mundo, las Naciones Unidas, en plena colaboración y cooperación con las poblaciones indígenas y sus organizaciones pertinentes, deberían promover una mayor comprensión de las poblaciones indígenas y reunir datos sobre sus características demográficas, tanto actuales como históricas 6.27 Respetar sus culturas y permitirles ejercer los derechos de tenencia y administración de sus tierras, proteger y renovar los recursos naturales y ecosistemas de que dependen las comunidades indígenas para su supervivencia y bienestar y tener en cuenta dicha dependencia al formular las políticas nacionales de población y desarrollo.
E. Personas con discapacidad Bases para la acción 6.28 Constituyen una proporción considerable de la población. La ejecución del Programa Mundial de Acción para los Impedidos (1983-1992) contribuyó a aumentar la conciencia y el conocimiento del público de las cuestiones relativas a la discapacidad, a promover los intereses de las personas con discapacidad y las organizaciones pertinentes y a mejorar y ampliar la legislación en materia de discapacidad.
Seguir promoviendo medidas eficaces para la prevención de la discapacidad, la rehabilitación y la realización de los objetivos de participación e igualdad plenas para las personas con discapacidad.
Objetivos 6.29 a) Promover el ejercicio de los derechos de todas las personas con discapacidad y su participación en todos los aspectos de la vida social, económica y cultural; b) Crear, mejorar y difundir las condiciones necesarias para garantizar la igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad y la valoración de sus aptitudes en el proceso de desarrollo económico y social; c) Preservar la dignidad de las personas con discapacidad y promover su facultad de valerse por sí mismas.
Medidas 6.30 Examinar a todos los niveles las necesidades de las personas con discapacidad en sus aspectos éticos y de derechos humanos. Reconocer las necesidades relativas a la salud reproductiva y la salud sexual, el VIH/SIDA, la información, la educación y las comunicaciones 6.31 Promover el desarrollo de la infraestructura necesaria para atender las necesidades 6.32 Promover mecanismos que garanticen el ejercicio de los derechos, así como fortalecer sus facultades de integración.
6.33 Establecer y promover sistemas de supervisión de la integración social y económica Capítulo VII*: DERECHOS REPRODUCTIVOS Y SALUD REPRODUCTIVA A. Derechos reproductivos y salud reproductiva Bases para la acción 7.2 La salud reproductiva es un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo y sus funciones y procesos. Entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no hacerlo, cuándo y con qué frecuencia.
El derecho del hombre y la mujer a obtener información y planificación de la familia de su elección, así como a otros métodos para la regulación de la fecundidad que no estén legalmente prohibidos, y acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles y aceptables, el derecho a recibir servicios adecuados de atención de la salud que permitan los embarazos y los partos sin riesgos 129 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población y den a las parejas las máximas posibilidades de tener hijos sanos.
La atención de la salud reproductiva se define como el conjunto de métodos, técnicas y servicios que contribuyen a la salud y al bienestar reproductivo al evitar y resolver los problemas relacionados con la salud reproductiva. Incluye también la salud sexual, cuyo objetivo es el desarrollo de la vida y de las relaciones personales y no meramente el asesoramiento y la atención en materia de reproducción y de enfermedades de transmisión sexual.
7.3 Los derechos reproductivos abarcan ciertos derechos humanos que ya están reconocidos en las leyes nacionales, en los documentos internacionales sobre derechos humanos y en otros documentos pertinentes de las Naciones Unidas aprobados por consenso. Esos derechos se basan en el reconocimiento del derecho básico de todas las parejas e individuos a decir libre y responsablemente el número de hijos, el espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre éstos y a disponer de la información y de los medios para ello. Incluye su derecho a adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir discriminación, coacciones ni violencia.
La salud reproductiva está fuera del alcance de muchas personas de todo el mundo a causa de factores como: los conocimientos insuficientes sobre la sexualidad humana y la información y los servicios insuficientes o de mala calidad en materia de salud reproductiva; la prevalencia de comportamientos sexuales de alto riesgo; las prácticas sociales discriminatorias; las actitudes negativas hacia las mujeres y las niñas; y el limitado poder de decisión que tienen muchas mujeres respecto de su vida sexual y reproductiva. En la mayoría de los países, los adolescentes son particularmente vulnerables a causa de su falta de información y de acceso a los servicios pertinentes. Las mujeres y los hombres de más edad tienen problemas especiales en materia de salud reproductiva, que no suelen encararse de manera adecuada.
7.4 La aplicación del presente Programa de Acción debe orientarse por esta definición amplia de salud reproductiva, que incluye la salud sexual.
Objetivos 7.5 a) Asegurar el acceso a información amplia y fáctica y a una gama completa de servicios de salud reproductiva b) Propiciar y apoyar decisiones responsables y voluntarias sobre la procreación y sobre métodos libremente elegidos de planificación de la familia, y de regulación de la fecundidad.
c) Atender a las necesidades cambiantes en materia de salud reproductiva durante todo el ciclo vital, respetando la diversidad de circunstancias de las comunidades locales.
Medidas 7.6 Mediante el sistema de atención primaria de salud, todos los países deben esforzarse por que la salud reproductiva esté al alcance de todas las personas de edad apropiada lo antes posible y a más tardar para el año 2015. Debería abarcar: asesoramiento, información, educación, comunicaciones y servicios en materia de planificación de la familia; educación y servicios de atención prenatal, partos sin riesgos, y atención después del parto, en particular para la lactancia materna y la atención de la salud maternoinfantil, prevención y tratamiento adecuado de la infertilidad; interrupción del embarazo, prevención del aborto y el tratamiento de sus consecuencias; tratamiento de las infecciones del aparato reproductor, las enfermedades de transmisión sexual y otras afecciones de la salud reproductiva. Se debería disponer de sistemas de remisión a servicios de planificación de la familia y de diagnóstico y tratamiento de las complicaciones del embarazo, el parto y el aborto, la infertilidad, las infecciones del aparato reproductor, el cáncer de mama y del aparato reproductor, las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA. La disuasión activa de prácticas peligrosas como la mutilación genital de las mujeres, también debería formar parte de los programas de atención de la salud reproductiva.
7.7 Preparar programas de atención de la salud reproductiva para atender a las necesidades de las mujeres y las adolescentes en las que entrañen la participación de la mujer en la dirección, la 130 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población planificación, la adopción de decisiones, la gestión, la ejecución, la organización y la evaluación de los servicios.
7.8 Elaborar programas innovadores para que todos los adolescentes y los hombres adultos tengan acceso a información, asesoramiento y servicios de salud reproductiva.
Los programas deberían llegar al hombre en su trabajo, en el hogar y en los lugares de esparcimiento. Con el apoyo y la orientación de los padres, y de conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño, se debería llegar también a los muchachos y adolescentes en el asesoramiento necesario de los métodos de contracepción masculina y los métodos para prevenir enfermedades de transmisión sexual, incluido el SIDA.
7.9 Se debería alentar a participar en la promoción de una mejor salud reproductiva a todos los tipos de ONG, incluidos los grupos locales de mujeres, los sindicatos, las cooperativas, los programas para los jóvenes y los grupos religiosos.
7.10 Sin comprometer el apoyo internacional a los programas de los países en desarrollo, la comunidad internacional debería examinar las necesidades de capacitación, asistencia técnica y suministro de anticonceptivos a corto plazo de los países que están pasando de una economía de administración centralizada a una economía de mercado, donde la salud reproductiva es deficiente y en algunos casos está empeorando 7.11 Los inmigrantes y las personas desplazadas en muchas partes del mundo tienen un acceso limitado a la atención de la salud reproductiva y pueden estar expuestos a graves riesgos para su salud y sus derechos reproductivos. Los servicios deben ser especialmente sensibles a las necesidades de cada mujer y cada adolescente y tener en cuenta su situación, muchas veces de impotencia, prestando particular atención a las que son víctimas de violencia sexual.
B. Planificación de la familia Bases para la acción 7.12 El propósito de los programas de planificación de la familia debe ser permitir a las parejas y las personas decidir de manera libre y responsable el número y espaciamiento de sus hijos y obtener la información y medios necesarios para hacerlo.
Las personas bien informadas actuarán responsablemente de acuerdo con sus propias necesidades y las de su familia y comunidad. El principio de la libre elección basada en una buena información es indispensable para el éxito a largo plazo de los programas de planificación de la familia. No puede haber coacción. En todas las sociedades hay numerosos incentivos e impedimentos sociales y económicos que influyen en las decisiones sobre la procreación y el número de hijos. En este siglo, muchos gobiernos han ensayando el uso de sistemas de incentivos y desincentivos a fin de disminuir o elevar la fecundidad. La mayoría de esos sistemas apenas han repercutido en la fecundidad y en algunos casos han sido contraproducentes. Los objetivos gubernamentales de planificación de la familia deberían definirse en función de las necesidades insatisfechas de información y servicios. Los objetivos demográficos, aunque sean un propósito legítimo de las estrategias estatales de desarrollo, no deberían imponerse.
7.13 En los últimos 30 años, la disponibilidad creciente de métodos anticonceptivos modernos y más seguros, aunque en algunos aspectos sigue siendo insuficiente, ha ofrecido mayores oportunidades para la elección individual y la adopción responsable de decisiones en materia de reproducción en gran parte del mundo. Actualmente, alrededor del 55% de las parejas de las regiones en desarrollo utilizan algún método de planificación de la familia. Esa cifra representa un aumento de casi cinco veces desde el decenio de 1960.
Sin embargo, muchos métodos modernos de planificación siguen fuera del alcance de no menos de 350 millones de parejas en todo el mundo. Las encuestas sugieren que aproximadamente 120 millones de mujeres más en todo el mundo estarían utilizando actualmente un método moderno de planificación de la familia si contaran con información más precisa y servicios accesibles, y si sus parejas, familias extensas y comunidades les prestaran más apoyo.
131 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población La calidad de los programas de planificación de la familia a menudo guarda relación directa con el nivel y la continuidad del uso de anticonceptivos y con el crecimiento de la demanda de servicios. Los programas de planificación dan mejor resultado cuando forman parte de programas más amplios de salud reproductiva que se ocupan de necesidades sanitarias estrechamente relacionadas y cuando las mujeres participan plenamente en el diseño, la prestación, la gestión y la evaluación de los servicios.
Objetivos 7.14 a) Ayudar a las parejas y a las personas a alcanzar sus objetivos de procreación en un marco que favorezca condiciones óptimas de salud, responsabilidad y bienestar de la familia, y que respete la dignidad de todas las personas y su derecho a elegir el número de hijos, su espaciamiento y el momento de su nacimiento; b) Prevenir los embarazos no deseados y reducir la incidencia de los embarazos de alto riesgo y la morbilidad y mortalidad; c) Poner servicios de planificación de la familia de buena calidad y aceptables al alcance y disposición de cuantos los necesitan y desean, d) Mejorar la calidad de los servicios de asesoramiento, información, educación e) Lograr que los hombres participen más y asuman una mayor responsabilidad práctica en la planificación de la familia; f) Promover la lactancia materna para favorecer el espaciamiento de los nacimientos.
Medidas 7.15 Apoyar el principio de la libertad de elección en la planificación de la familia.
7.16 Evaluar la magnitud de las necesidades nacionales no atendidas de servicios de planificación de la familia de buena calidad y su integración en el contexto de la salud reproductiva. Adoptar medidas para satisfacer las necesidades de planificación de la familia de su población lo antes posible, en todo caso para el año 2015, y deberían tratar de proporcionar acceso universal a una gama completa de métodos seguros y fiables de planificación y a servicios conexos de salud reproductiva que no estén legalmente permitidos. El objetivo sería ayudar a las parejas y a los individuos a alcanzar sus objetivos de procreación y brindarles todas las oportunidades de ejercer su derecho a tener hijos por elección.
7.17 Implantar sistemas de supervisión y evaluación de servicios orientados hacia el usuario, con miras a detectar, prevenir y controlar abusos por parte de los directores y proveedores de los servicios de planificación de la familia y a asegurar el mejoramiento constante de la calidad de los servicios. Deberían proporcionarse técnicas de fecundación in vitro de conformidad con directrices éticas y normas médicas apropiadas.
7.18 Las ONG deberían desempeñar un papel activo en la movilización del apoyo de la comunidad y la familia, contribuir al aumento de la accesibilidad y aceptabilidad de los servicios de salud reproductiva y ayudar a supervisar los programas.
7.19 Eliminar todas las barreras que existan para la utilización de los servicios de planificación de la familia. Algunas de estas barreras se relacionan con la insuficiencia, mala calidad y alto costo de los servicios de planificación de la familia existentes.
7.20 Eliminar las barreras legales, médicas, clínicas y reglamentarias innecesarias a la información y al acceso a los servicios y métodos de planificación de la familia.
7.21 Se insta a todos los dirigentes políticos y de la comunidad a desempeñar un papel visible, enérgico y sostenido en la promoción y legitimización del suministro y la utilización de servicios de planificación de la familia y de salud reproductiva. A proporcionar un ambiente propicio para el suministro por todos los conductos posibles, en el sector público y en el privado, de servicios e información de buena calidad en materia de planificación de la familia y de salud reproductiva.
7.22 Se alienta a los gobiernos al logro de sus objetivos de población y desarrollo mediante la educación y medidas voluntarias, en vez de recurrir a incentivos y desincentivos.
132 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 7.23 Los programas de planificación de la familia deben esforzarse por mejorar la calidad de la atención. Entre otras medidas, los programas deberían: a) Reconocer que los métodos apropiados para las parejas y las personas varían según la edad, el número de partos, el tamaño de la familia, la preferencia y otros factores b) Proporcionar información accesible, completa y precisa, que incluya riesgos y beneficios para la salud, posibles efectos secundarios y prevenir la propagación del VIH/SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual; c) Hacer que los servicios sean más seguros, asequibles y accesibles para el usuario y velar, mediante sistemas logísticos mejorados, d) Ampliar y mejorar la capacitación formal e informal en atención de la salud reproductiva y planificación de la familia de todos los proveedores de atención sanitaria, e) Asegurar una atención complementaria adecuada, incluido el tratamiento de los efectos secundarios de la utilización de anticonceptivos; f) Asegurar la disponibilidad local de servicios conexos de salud reproductiva g) Además de las medidas cuantitativas de los resultados, dar mayor importancia a las medidas cualitativas que tienen en cuenta las perspectivas de los usuarios actuales y posibles de los servicios, a través de medios como los sistemas eficaces de información para la gestión y las técnicas de encuesta para la evaluación oportuna de los servicios; h) Hacer hincapié en la lactancia materna y en los servicios de apoyo que pueden contribuir a la vez al espaciamiento de los nacimientos, a la mejora de la salud de la madre y del hijo y al descenso de la mortalidad infantil.
7.24 Ayudar a las mujeres a evitar el aborto, que en ningún caso debería promoverse como método de planificación, y proporcionar un trato humanitario y orientación a las mujeres que han recurrido al aborto.
7.25 A fin de atender el considerable aumento de la demanda de anticonceptivos en el futuro, en particular durante el próximo decenio, la comunidad internacional debería proceder inmediatamente a establecer un sistema eficaz de coordinación y servicios mundiales, regionales y subregionales para la adquisición de anticonceptivos y otros productos indispensables para los programas de salud reproductiva de los países en desarrollo y de los países con economías en transición.
A petición de los países interesados, la OMS debería proporcionar asesoramiento sobre la calidad, seguridad y eficacia de los métodos de planificación de la familia.
7.26 La prestación de servicios de salud reproductiva no debería limitarse al sector público, incluida la comercialización de asuntos sociales y los servicios basados en la comunidad.
C. Enfermedades de transmisión sexual y prevención del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) Bases para la acción 7.27 La incidencia mundial de las enfermedades de transmisión sexual es alta y sigue aumentando. La situación ha empeorado considerablemente con la aparición de la epidemia del VIH. Aunque la incidencia de algunas enfermedades de transmisión sexual se ha estabilizado en algunas partes del mundo, el número de casos ha aumentado en muchas regiones.
7.28 Las desventajas económicas y sociales de la mujer la hacen especialmente vulnerable a las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH; su vulnerabilidad al comportamiento sexual imprudente de sus parejas.
En la mujer, los síntomas de las infecciones de transmisión sexual no suelen ser aparentes, lo que hace que su diagnóstico sea más difícil y las consecuencias suelen ser más graves como el riesgo incrementado de infecundidad y de embarazo ectópico. El riesgo de transmisión del varón infectado a la mujer es también más elevado que a la inversa, y a muchas mujeres les resulta imposible tomar medidas para protegerse.
133 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Objetivo 7.29 El objetivo es prevenir las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, reducir su incidencia y proceder a su tratamiento, así como prevenir las complicaciones de las enfermedades de transmisión sexual, como la infertilidad, prestando especial atención a las jóvenes y a las mujeres.
Medidas 7.30 Los programas de salud reproductiva deberían intensificar sus esfuerzos de prevención, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual y de otras infecciones del aparato reproductivo, especialmente al nivel de atención primaria.
7.31 Todos los proveedores de servicios de salud deberían recibir formación especializada sobre la prevención y el diagnóstico de enfermedades de transmisión sexual y sobre la prestación de servicios de asesoramiento a ese respecto, en particular en relación con las infecciones que afectan a las mujeres y los jóvenes.
7.32 La información, educación y orientación sobre una conducta sexual responsable y sobre la prevención eficaz de las enfermedades de transmisión sexual deberían formar parte de todos los servicios de atención de la salud reproductiva.
7.33 La promoción y el suministro y la distribución fiables de preservativos de buena calidad.
Los gobiernos y la comunidad internacional deberían proporcionar todos los medios necesarios para reducir la propagación y del VIH/SIDA.
D. Sexualidad humana y relaciones entre los sexos Bases para la acción 7.34 La sexualidad humana y las relaciones entre los sexos están estrechamente vinculadas e influyen conjuntamente en la capacidad del hombre y la mujer de lograr y mantener la salud sexual y regular su fecundidad. La relación de igualdad entre hombres y mujeres en la esfera de las relaciones sexuales y la procreación. La conducta sexual responsable, la sensibilidad y la equidad en las relaciones entre los sexos, favorecen y promueven las relaciones de respeto y armonía entre el hombre y la mujer.
7.35 La violencia contra la mujer, en particular la violencia doméstica y la violación, están sumamente extendidas y cada vez son más las mujeres expuestas al SIDA y a otras enfermedades de transmisión sexual como resultado de la conducta sexual imprudente de sus parejas. En varios países, las prácticas tradicionales encaminadas a controlar la sexualidad de la mujer han sido causa de grandes sufrimientos, como la mutilación de los genitales femeninos, que constituye una violación de derechos fundamentales y un riesgo que afecta a las mujeres en su salud reproductiva durante toda la vida.
Objetivos 7.36 a) Promover el desarrollo adecuado de una sexualidad responsable que permita el establecimiento de relaciones de equidad y respeto mutuo entre ambos b) Velar por que hombre y mujer tengan acceso a información, educación y servicios necesarios para lograr una buena salud sexual y ejercer su derecho a la procreación.
Medidas 7.37 Prestar apoyo a actividades y servicios en materia de educación sexual integrada para los jóvenes, con la asistencia y orientación de sus padres y en consonancia con la Convención sobre los Derechos del Niño, y hacer hincapié en la responsabilidad de los varones en cuanto a su propia salud sexual y su fecundidad, ayudándoles a ejercer esa responsabilidad. Las actividades educacionales deberían comenzar en la unidad familiar, la comunidad y las escuelas a una edad apropiada, pero también deberán abarcar a los adultos, en particular a los hombres, a través de la enseñanza no académica y mediante diversas actividades con base en la comunidad.
7.38 En vista de la necesidad urgente de evitar los embarazos no deseados, de la rápida propagación del SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, y de la prevalencia de la 134 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población violencia y el abuso sexuales, los gobiernos deberían formular las políticas nacionales sobre la base de una mejor comprensión de la necesidad de una sexualidad humana responsable y de las realidades actuales en cuanto al comportamiento sexual.
7.39 Necesidad de proteger a las mujeres, los jóvenes y los niños contra todo tipo de abusos, inclusive el sexual, la explotación, el tráfico para fines sexuales y la violencia. Los gobiernos deberían establecer las condiciones y procedimientos necesarios para alentar a las víctimas a comunicar toda violación de sus derechos y prohibir la producción y el comercio de material pornográfico infantil.
7.40 Adoptar medidas para poner fin a la práctica de la mutilación genital de la mujer. Los servicios deberían incluir la orientación de las mujeres y los hombres con miras a desalentar dicha práctica.
E. Los adolescentes Bases para la acción 7.41 La respuesta de las sociedades a las crecientes necesidades de salud reproductiva de los adolescentes debería basarse en información que ayude a éstos a alcanzar el grado de madurez necesario para adoptar decisiones en forma responsable. Facilitarles información y servicios que les ayudaran a comprender su sexualidad y a protegerse contra los embarazos no deseados, enfermedades de transmisión sexual y el riesgo subsiguiente de infecundidad. La maternidad a edad muy temprana entraña un riesgo de muerte materna muy superior a la media, y los hijos de madres jóvenes tienen niveles más elevados de morbilidad y mortalidad. El embarazo a edad temprana sigue siendo un impedimento para mejorar la condición educativa, económica y social de la mujer en todas partes del mundo. Limitan en alto grado las oportunidades de educación y empleo, y es probable que produzcan efectos negativos a largo plazo sobre la calidad de la vida de ellas mismas y de sus hijos.
7.42 Las escasas oportunidades educacionales y económicas y la explotación sexual son factores importantes en los elevados niveles de embarazos entre las adolescentes.
7.43 En muchas sociedades, los adolescentes se ven sometidos a presiones para tener relaciones sexuales. Las adolescentes de familias de bajos ingresos, son especialmente vulnerables. Los adolescentes sexualmente activos de ambos sexos se exponen a un riesgo cada vez mayor de contraer y propagar enfermedades de transmisión sexual, en particular el VIH/SIDA, y suelen estar mal informados sobre la forma de protegerse. Se ha demostrado que los programas para adolescentes tienen una eficacia máxima cuando consiguen su plena participación en la definición de sus necesidades en materia de salud sexual y reproductiva y en la elaboración de programas que respondan a esas necesidades.
Objetivos 7.44 a) Abordar las cuestiones relativas a la salud sexual y reproductiva en la adolescencia, en particular los embarazos no deseados, el aborto en malas condiciones y las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, mediante el fomento de una conducta reproductiva y sexual responsable y sana, b) Reducir sustancialmente todos los embarazos de adolescentes.
Medidas 7.45 Reconociendo los derechos y responsabilidades de los padres y otras personas legalmente responsables de los adolescentes de dar a éstos orientación y guía apropiadas en cuestiones sexuales y reproductivas, los países deben asegurar que los programas y las actitudes de los proveedores de servicios de salud no limiten el acceso de los adolescentes a los servicios apropiados.
7.46 Los países, con la asistencia de la comunidad internacional, deberían proteger y promover los derechos de los adolescentes a la educación, la información y la asistencia.
7.47 Establecer programas con mecanismos de apoyo para la enseñanza y orientación de los 135 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población adolescentes en las esferas de las relaciones y la igualdad entre los sexos.
Deberían establecerse programas para la prevención y el tratamiento de los casos de abuso sexual y de incesto, así como otros servicios de salud reproductiva. Los adolescentes sexualmente activos requerirán información, orientación y servicios especiales en materia de planificación de la familia, y las adolescentes que queden embarazadas necesitarán apoyo especial de sus familias y de la comunidad durante el embarazo y para el cuidado de sus hijos.
7.48 Los programas deberían llegar y capacitar a todas las personas que estén en condiciones de dar orientación a los adolescentes en relación con un comportamiento sexual y reproductivo responsable. Promover programas encaminados a instruir a los padres a fin de mejorar la interacción de éstos con sus hijos y permitirles cumplir mejor sus deberes educativos en apoyo del proceso de maduración de sus hijos, sobre todo en las esferas de la conducta sexual y la salud reproductiva.
Capítulo X: MIGRACIÓN INTERNACIONAL A. Migración internacional y desarrollo Bases para la acción 10.1 Las relaciones económicas, políticas y culturales internacionales desempeñan un papel importante en las corrientes de población entre los países. Los distintos tipos de migraciones internacionales están vinculados con esas relaciones y a la vez afectan y se ven afectados por el proceso de desarrollo. Los desequilibrios económicos internacionales, la pobreza y la degradación del medio ambiente, combinados con la falta de paz y seguridad, las violaciones de los derechos humanos y los distintos grados de desarrollo de las instituciones judiciales y democráticas son todos factores que afectan las migraciones internacionales. Si bien la mayoría se produce entre países vecinos, ha ido en aumento la migración interregional, especialmente hacia los países desarrollados. Se estima que el número de migrantes internacionales en todo el mundo, comprendidos los refugiados, pasa de 125 millones de personas, aproximadamente la mitad de ellos en países en desarrollo. La migración internacional ordenada puede tener efectos positivos en las comunidades de origen y en las de destino, por cuanto entran remesas de fondos a aquellas y recursos humanos necesarios a éstas. También puede facilitar la transferencia de conocimientos especializados y contribuir al enriquecimiento cultural. Sin embargo, las migraciones internacionales entrañan la pérdida de recursos humanos para muchos países de origen y pueden dar lugar a tensiones políticas, económicas o sociales en los países de destino.
Para que las políticas internacionales de migración sean eficaces, deben tener en cuenta las limitaciones económicas del país de acogida, el impacto de la migración en la sociedad receptora y las repercusiones en los países de origen. Para que la migración internacional tenga dimensiones manejables a largo plazo es preciso que la opción de permanecer en el propio país sea viable para todos. Para ello se necesita, un crecimiento económico sostenible, equidad y estrategias de desarrollo compatibles con ese objetivo.
Objetivos 10.2 a) Hacer frente a las causas básicas de la migración, especialmente las relacionadas con la pobreza; b) Fomentar la cooperación y el diálogo entre los países de origen y los de destino a fin de maximizar los beneficios de la migración para los interesados y aumentar las probabilidades de que la migración tenga un impacto positivo en el desarrollo de los países de acogida y los países de origen; c) Facilitar el proceso de reintegración de los migrantes que regresan.
Medidas 10.3 Los gobiernos de los países de origen y los países de destino deberían procurar que la opción de permanecer en el propio país fuera viable para todos. Deberían redoblarse los 136 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población esfuerzos encaminados a lograr el desarrollo económico y social sostenible y a asegurar un mejor equilibrio económico entre los países desarrollados y los países en desarrollo y los países con economías en transición. También neutralizar los conflictos internacionales e internos antes de que aumenten en escala; asegurar que se respeten los derechos de las personas pertenecientes a minorías étnicas, religiosas o lingüísticas y las poblaciones indígenas; respetar las leyes, promover el buen gobierno, fortalecer la democracia y promover los derechos humanos.
Además, debería darse más apoyo al logro de la seguridad alimentaria nacional y doméstica, a la educación, la nutrición, la salud y los programas de población y a la protección eficaz del medio ambiente. Esos esfuerzos podrían requerir asistencia financiera nacional e internacional, reevaluación de las relaciones comerciales y arancelarias, mayor acceso a los mercados mundiales y esfuerzos más decididos por parte de los países en desarrollo para crear un marco nacional adecuado para el crecimiento económico sostenible, con énfasis en la creación de empleos. Es probable que la situación económica de esos países sólo mejore gradualmente y es probable por eso que las corrientes migratorias originadas en ellos sólo disminuyan a largo plazo; entre tanto, los graves problemas actuales harán que continúen a corto y a mediano plazo las corrientes migratorias, y se insta en consecuencia a los gobiernos a que adopten políticas y programas de migración internacional transparentes para hacer frente a esas corrientes.
10.4 Los gobiernos de los países de origen que deseen fomentar la entrada de remesas y emplearlas productivamente para el desarrollo deberían adoptar políticas económicas, monetarias y cambiarias razonables, facilitar la prestación de servicios bancarios que permitan transferir segura y oportunamente los fondos de los migrantes y promover las condiciones necesarias para incrementar el ahorro nacional y canalizarlo hacia la inversión productiva.
10.5 Los gobiernos de los países de destino deben considerar la posibilidad de utilizar ciertas formas de migración temporal, como la migración a corto plazo y la migración relacionada con proyectos, como forma de mejorar la capacidad profesional de los nacionales de los países de origen. Deberían considerar la posibilidad de formalizar acuerdos bilaterales o multilaterales.
Deberían adoptarse medidas adecuadas para salvaguardar el salario y las condiciones de trabajo de los trabajadores migrantes y nativos en los sectores afectados. Se insta a los gobiernos de los países de origen a que faciliten el regreso de los migrantes y su reintegración en sus comunidades de origen, y a que busquen la forma de emplear sus capacidades profesionales.
Los gobiernos de los países de origen deberían considerar la posibilidad de colaborar con los países de destino y de obtener el apoyo de las organizaciones internacionales apropiadas para promover el regreso voluntario de los migrantes calificados, que pueden desempeñar un papel decisivo en la transferencia de conocimientos, capacidades profesionales y tecnología. Se alienta a los países de destino a que faciliten la migración de regreso mediante la adopción de políticas flexibles, como la posibilidad de transferir las pensiones y otros beneficios laborales.
10.6 Se invita a los gobiernos de los países afectados por la migración internacional a que cooperen con el fin de integrar esta cuestión en sus programas políticos y económicos y de establecer una cooperación técnica con el fin de ayudar a los países en desarrollo y los países con economías en transición a hacer frente a las consecuencias de la migración internacional.
10.7 Se exhorta a los gobiernos a considerar las solicitudes de migración de los países cuya existencia se ve amenazada por el recalentamiento mundial y el cambio climático.
10.8 En cooperación con las organizaciones internacionales y no gubernamentales y las instituciones de investigación, los gobiernos deberían apoyar la reunión de información sobre las corrientes y las cifras de los migrantes internacionales y sobre los factores que causan la migración, así como también vigilar la migración internacional. Debería apoyarse también la identificación de estrategias que garanticen que la migración contribuya al desarrollo y a las relaciones internacionales.
B. Migrantes documentados 137 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población Bases para la acción 10.9 Son los que cumplen todos los requisitos jurídicos para entrar, permanecer y obtener empleo en el país de destino. En algunos países, muchos de esos migrantes adquieren con el tiempo el derecho de residencia a largo plazo. En esos casos, su integración en la sociedad que los recibe es aconsejable y es importante con ese objeto concederles los mismos derechos sociales, económicos y legales que a los ciudadanos, de acuerdo con la legislación nacional. La reunificación de las familias de los migrantes documentados es un factor importante en las migraciones internacionales. También protegerlos del racismo, el etnocentrismo y la xenofobia, y respetar su integridad física, su dignidad, sus creencias religiosas y sus valores culturales. La migración documentada es en general beneficiosa para el país de acogida, ya que en su mayoría los migrantes suelen estar en la edad más productiva y poseen la formación profesional que necesita el país de acogida, y su admisión está en consonancia con la política nacional.
Objetivos 10.10 a) Asegurar la integración social y económica de los trabajadores documentados, b) Eliminar las prácticas discriminatorias contra los migrantes documentados, c) Garantizar su protección contra el racismo, el etnocentrismo y la xenofobia; d) Promover el bienestar de los trabajadores y de sus familiares; e) Asegurar que se respeten los valores culturales y religiosos, las creencias y las prácticas de los migrantes documentados, en la medida en que se ajusten a la legislación nacional y a los derechos humanos universalmente reconocidos; f) Tener en cuenta las necesidades y las circunstancias de los migrantes temporales.
Medidas 10.11 Se insta a los gobiernos de los países de acogida a considerar la posibilidad de hacer extensivos a los migrantes documentados que satisfagan requisitos de estadía apropiados y a sus familiares cuya situación en cuanto a residencia y empleo con el país de acogida sea conforme a la ley un tratamiento igual al que reciben los propios nacionales en lo que respecta al disfrute de los derechos humanos básicos. A tomar medidas apropiadas para evitar todas las formas de discriminación contra los migrantes, 10.12 Con el fin de promover la integración de los migrantes documentados con derecho de residencia prolongada, se insta a los gobiernos de los países de acogida a considerar la posibilidad de concederles derechos y responsabilidades civiles y políticos y de facilitar su naturalización. Promover la integración de los hijos de migrantes a largo plazo ofreciéndoles las mismas oportunidades de educación y de capacitación que a los nacionales. De conformidad con el artículo 10 de la Convención sobre los Derechos del Niño y otros documentos pertinentes de derechos humanos universalmente reconocidos, todos los gobiernos deben reconocer la importancia vital de la reunificación de las familias y promover su incorporación en la legislación nacional a fin de garantizar que se proteja la unidad de las familias de los migrantes documentados. Los gobiernos de los países de acogida deben asegurar la protección de los migrantes y sus familias, dando prioridad a los programas y estrategias de lucha contra la intolerancia religiosa, el racismo, el etnocentrismo, la xenofobia y la discriminación basada en el sexo, y a la adopción de medidas encaminadas a sensibilizar al público a este respecto.
10.13 Los gobiernos de los países de destino deberían respetar los derechos humanos básicos de los migrantes documentados, al mismo tiempo que afirman su propio derecho a reglamentar el acceso a su territorio y a adoptar políticas que configuren las corrientes migratorias. En lo que respecta a la admisión de los migrantes, los gobiernos deberían evitar la discriminación por razón de la raza, la religión, el sexo y la discapacidad, los aspectos relacionados con la salud y otros aspectos conexos pertinentes con arreglo a las reglamentaciones nacionales de inmigración y en particular las necesidades especiales de las personas de edad y de los niños.
10.14 Los gobiernos deberían considerar la posibilidad de proporcionar asistencia y cooperación 138 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población a los programas encaminados a hacer frente a las consecuencias sociales y económicas adversas de la migración forzosa.
C. Migrantes indocumentados Bases para la acción 10.15 Todos los Estados tienen el derecho soberano de decidir quién puede entrar y permanecer en su territorio y en qué condiciones. No obstante, ese derecho debe ejercerse cuidando de evitar actuaciones y políticas racistas o xenofóbicas. Los migrantes indocumentados o ilegales son personas que no cumplen los requisitos fijados por el país de destino para la entrada, la estancia o el ejercicio de una actividad económica. Teniendo en cuenta que las presiones que propician la migración están aumentando en varios países en desarrollo, al seguir creciendo su fuerza de trabajo, cabe prever un aumento de la migración de indocumentados o ilegal.
Objetivos 10.16 a) Hacer frente a las causas básicas de la migración indocumentada; b) Reducir sustancialmente el número de migrantes indocumentados, prevenir la explotación de los indocumentados y velar por que se protejan sus derechos humanos; c) Prevenir el tráfico internacional de migrantes, especialmente con fines de prostitución; d) Asegurar la protección contra el racismo, el etnocentrismo y la xenofobia.
Medidas 10.17 Se insta a los gobiernos de los países de origen y de destino a que cooperen para reducir las causas de la migración indocumentada y salvaguardar los derechos humanos básicos.
También deberían identificar las causas de la migración indocumentada y su impacto económico, social y demográfico, así como sus consecuencias para la formulación de políticas sociales, económicas y de migración internacional.
10.18 Los gobiernos deberían adoptar sanciones eficaces contra quienes organizan la migración de indocumentados, explotan a esos migrantes o se dedican al tráfico de migrantes indocumentados, especialmente a los que se dedican a cualquier forma de tráfico internacional de mujeres, jóvenes y niños. Los gobiernos de los países de origen en que las actividades de agentes u otros intermediarios del proceso migratorio sean legales deberían regular esas actividades a fin de impedir los abusos, especialmente la explotación, la prostitución y la adopción coercitiva.
10.19 Los gobiernos, con la asistencia de las organizaciones internacionales apropiadas, deberían desalentar la migración de indocumentados explicando a los posibles migrantes las condiciones legales para la entrada, la estadía y el empleo en los países de acogida a través de actividades de información en los países de origen.
10.20 Los gobiernos de los países de origen de los migrantes indocumentados y de las personas cuyas peticiones de asilo han sido rechazadas tienen la responsabilidad de aceptar el retorno y la reintegración de esas personas, y no deben castigarlas a su regreso. Deberían tratar de hallar soluciones a largo plazo de los problemas originados mediante negociaciones bilaterales o multilaterales.
D. Refugiados, solicitantes de asilo y personas desplazadas Bases para la acción 10.21 En menos de 10 años, de 1985 a 1993, el número de refugiados se ha duplicado de 8,5 millones a 19 millones de personas. Esta situación ha sido resultado de múltiples y complejos factores, entre ellos, las violaciones generalizadas de los derechos humanos. La mayoría de los refugiados encuentran asilo en países en desarrollo, con lo que imponen a menudo una pesada carga a esos Estados. La institución del asilo está siendo muy discutida en los países industrializados por una diversidad de motivos, entre ellos el número creciente de refugiados y solicitantes de asilo y el abuso de los procedimientos establecidos por parte de los migrantes que 139 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población intentan eludir las restricciones a la inmigración. Aun cuando dos tercios de todos los países del mundo han ratificado la Convención de 1951 relativa al Estatuto de los Refugiados y el Protocolo de 1967, en que se establecen normas para la protección de los refugiados, es preciso reforzar la protección y la asistencia internacional, especialmente a las mujeres y los niños. Las personas desplazadas, que no reúnen las condiciones para recibir el estatuto de refugiado y están en algunos casos fuera de su propio país, son también vulnerables y necesitan asistencia internacional. Debe considerarse la posibilidad de establecer acuerdos regionales para dar protección a las personas que huyen de la guerra.
Objetivos 10.22 a) Reducir los factores de presión que dan lugar a los movimientos y los desplazamientos de refugiados atacando sus causas y adoptando medidas preventivas; b) Buscar y establecer soluciones duraderas para los problemas de los refugiados c) Velar por la protección y asistencia efectivas d) Impedir el debilitamiento de la institución del asilo; e) Proporcionar servicios adecuados de salud y f) Integrar los programas de asistencia y rehabilitación Medidas Se insta a los gobiernos a que: 10.23 Ataquen las causas de los movimientos de refugiados y personas desplazadas mediante la adopción de medidas adecuadas, en particular con respecto a la resolución de los conflictos; la promoción de la paz y la reconciliación; el respeto de los derechos humanos y la independencia, la integridad territorial y la soberanía de los Estados.
Hacer frente a los factores que contribuyen a los desplazamientos forzosos mediante iniciativas relacionadas con el alivio de la pobreza, la democratización, el buen gobierno y la prevención de la degradación del medio ambiente. Los gobiernos deberían respetar el derecho de las personas a permanecer en sus hogares en condiciones de seguridad y abstenerse de aplicar políticas o prácticas que obliguen a huir a las personas.
10.24 Se insta a los gobiernos a que refuercen su apoyo a las actividades internacionales de protección y asistencia en favor de los refugiados y a que promuevan la búsqueda de soluciones duraderas para su situación. Deberían adoptarse medidas para asegurar la protección física de los refugiados especialmente contra la explotación, el abuso y todas las formas de violencia.
10.25 Debería prestarse apoyo internacional adecuado a los países de asilo para satisfacer las necesidades básicas de los refugiados y ayudar a buscar soluciones duraderas. A lograr la autosuficiencia. En la planificación y la ejecución de actividades de asistencia debería prestarse atención especial a las necesidades específicas de las mujeres y los niños refugiados. Debería proporcionarse acceso a alojamiento, educación, servicios de salud y otros servicios sociales necesarios. Se invita a los refugiados a respetar las leyes y reglamentaciones de sus países de asilo.
10.26 Los gobiernos deberían crear condiciones que favorezcan la repatriación voluntaria en condiciones de seguridad y dignidad. La asistencia para la rehabilitación de los que regresan debería vincularse con los planes de reconstrucción y desarrollo a largo plazo. La comunidad internacional debería proporcionar asistencia para los programas de repatriación y rehabilitación de los refugiados y para la remoción de las minas y otros dispositivos sin explotar que constituyen un grave peligro para la seguridad de los que regresan y de la población local.
10.27 Se insta a los gobiernos a respetar las leyes internacionales relativas a los refugiados. Se invita a los Estados a adherirse a los instrumentos internacionales relativos a los refugiados, en particular a la Convención de 1951 y al Protocolo de 1967. A respetar el principio de nonrefoulement (el principio de no obligar a las personas a regresar por la fuerza a lugares en que verían amenazada su vida o su libertad por razón de su raza, su religión, su nacionalidad, su calidad de miembro de un grupo social determinado o su opinión política). Los gobiernos deberían velar por que los que buscan asilo en el territorio del gobierno tengan acceso a 140 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población audiencias justas y deberían facilitar la tramitación expeditiva de las solicitudes de asilo, especialmente los casos de mujeres.
10.28 En el caso de llegadas repentinas y masivas de refugiados y personas desplazadas que necesiten protección internacional, los gobiernos de los países receptores deberían considerar la posibilidad de concederles por lo menos protección temporal y un tratamiento conforme a las normas internacionalmente reconocidas y al derecho, las prácticas y las reglamentaciones nacionales hasta que pueda hallarse una solución para sus problemas. Debería alentarse a las personas que necesitan protección a permanecer en zonas seguras y, en la medida de lo posible y según resulte apropiado, cerca de sus países de origen. Reforzar los mecanismos de protección y brindar ayuda a la población en esas zonas. Deberían seguirse los principios de la cooperación colectiva y la solidaridad internacional para asistir a los países de acogida, a solicitud de éstos.
10.29 Los problemas resultantes de la migración forzosa, incluido el derecho a la repatriación, deberían solucionarse de acuerdo con los principios pertinentes de la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de Derechos Humanos, otros instrumentos internacionales y las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas.
Capítulo XIII*: ACTIVIDADES NACIONALES A. Políticas y planes de acción nacionales Bases para la acción 13.1 En los últimos decenios se ha acumulado en todo el mundo una experiencia considerable sobre la forma de elaborar y aplicar políticas y programas oficiales para encarar las cuestiones de población y desarrollo, mejorar las opciones disponibles y contribuir a un amplio progreso social. Como sucede con otros programas de desarrollo social, la experiencia también ha demostrado que en los casos en que los dirigentes están firmemente empeñados en lograr el crecimiento económico, el desarrollo de los recursos humanos, la igualdad y la equidad entre los sexos y la satisfacción de las necesidades de salud de la población, en particular de salud sexual y reproductiva, incluida la planificación, los países han sabido movilizar un apoyo sostenido a todos los niveles para lograr el éxito de los programas y proyectos de población y desarrollo.
13.2 Si bien este éxito puede verse facilitado por el desarrollo económico y social en general y por el éxito de otros esfuerzos de desarrollo, la población y el desarrollo están intrínsecamente interrelacionados y el progreso de cualquiera de los componentes puede catalizar la mejora de otros. Cada vez se reconoce más la necesidad de que los países consideren las repercusiones de la migración, interna e internacional, al formular sus políticas y programas pertinentes.
También, para que las políticas, planes, programas y proyectos relacionados con la población sean sostenibles, es preciso lograr que aquellos a quienes van dirigidos participen plenamente en su elaboración y ejecución.
13.3 Cada vez se reconoce más la función de colaboración de las ONG en las políticas y programas nacionales, al igual que el importante papel del sector privado. Los miembros de los órganos legislativos nacionales pueden tener un importante papel que desempeñar, especialmente en la promulgación de leyes internas apropiadas para poner en práctica el presente Programa de Acción, consignando recursos financieros suficientes, asegurando la rendición de cuentas en relación con los gastos y despertando en el público la conciencia de las cuestiones de población.
Objetivos 13.4 a) Incorporar las cuestiones relativas a la población en todos los programas, estrategias, planes y políticas nacionales de desarrollo; b) Fomentar la participación activa de los representantes elegidos del pueblo, en particular los miembros del parlamento, de grupos interesados, especialmente a nivel popular, y de particulares, en la formulación, aplicación, supervisión y evaluación de estrategias, políticas, 141 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población planes y programas de población y desarrollo. (* La Santa Sede expresó una reserva general sobre este capítulo) Medidas 13.5 Los gobiernos, con la activa participación de parlamentarios, órganos locales elegidos, comunidades, el sector privado, organizaciones no gubernamentales y asociaciones de mujeres, deberían tratar de hacer que el público tome conciencia de los problemas de población y desarrollo y formular, aplicar y evaluar estrategias, políticas, planes, programas y proyectos, nacionales que traten las cuestiones de población y desarrollo, incluida la migración, como partes integrantes de su proceso de planificación y ejecución del desarrollo sectorial, intersectorial y general.
13.6 Los gobiernos y los parlamentarios, en colaboración con la comunidad internacional y las organizaciones no gubernamentales, deberían trazar los planes necesarios, de conformidad con los intereses y prioridades nacionales, y adoptar las medidas requeridas para determinar, evaluar, supervisar y justipreciar el progreso realizado hacia la consecución de las metas del presente Programa de Acción.
B. Gestión de los programas y desarrollo de los recursos humanos Bases para la acción 13.7 Es fundamental fomentar la capacidad y la autosuficiencia de los países para emprender una acción nacional concertada a fin de promover el crecimiento económico sostenido, fomentar el desarrollo nacional sostenible y mejorar la calidad de la vida de la población. La reciente tendencia a la descentralización de la autoridad en los programas nacionales de población y desarrollo hace que aumente significativamente la necesidad de personal capacitado que pueda asumir nuevas o mayores responsabilidades a los niveles administrativos inferiores. Se modifica también con ello el conjunto de conocimientos necesarios en las instituciones centrales, y adquieren mayor prioridad el análisis de políticas, la evaluación y la planificación estratégica.
Objetivos 13.8 a) Mejorar o aumentar la capacidad nacional y la relación costo-eficacia, la calidad y el impacto de los programas, estrategias, planes y políticas de población y desarrollo, asegurando al mismo tiempo la responsabilidad de los encargados ante todos los beneficiarios, en particular los grupos de la sociedad más vulnerables y desfavorecidos, incluida la población rural y los adolescentes; b) Facilitar y acelerar la reunión, el análisis y el intercambio de datos e información entre los encargados de los programas nacionales de población y desarrollo a fin de mejorar la formulación de estrategias, políticas, planes y programas y supervisar y evaluar su ejecución y sus efectos; c) Elevar el nivel de conocimientos y de responsabilidad del personal directivo d) Incorporar perspectivas no sexistas y el punto de vista del usuario en los programas de capacitación y asegurar la disponibilidad, incentivación y retención de personal adecuadamente capacitado, con inclusión de mujeres, para la formulación, ejecución, supervisión y evaluación de estrategias, políticas, planes y programas nacionales de población y desarrollo.
Medidas 13.9 Los países deberían: a) Formular y ejecutar sus programas de desarrollo de los recursos humanos de manera que se tengan expresamente en cuenta los requisitos de las estrategias, políticas, planes y programas de población y desarrollo b) Asegurar la colocación eficiente en todo el país de personal capacitado c) Mejorar constantemente los conocimientos de gestión del personal encargado de la prestación de servicios a fin de acrecentar la relación costo-eficacia, la eficiencia y el impacto del sector de 142 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población servicios sociales; d) Racionalizar la remuneración y otras cuestiones conexas, los términos y condiciones de servicio a fin de asegurar la igualdad de remuneración por trabajo igual, sin diferencias entre mujeres y hombres, así como la retención y el progreso del personal de gestión y técnico encargado de los programas de población y desarrollo, y mejorar así la ejecución nacional de estos programas; e) Crear mecanismos innovadores para promover el intercambio de experiencias en la gestión de programas de población y desarrollo dentro de cada país y entre distintos países a nivel subregional, regional, interregional e internacional, a fin de fomentar el desarrollo de los conocimientos nacionales pertinentes; f) Elaborar y mantener bases de datos de expertos e instituciones nacionales para promover la utilización del personal nacional g) Asegurar la participación y la comunicación efectiva con los beneficiarios de los programas, en particular en las zonas rurales 13.10 Los gobiernos deberían prestar especial atención al desarrollo y la aplicación de sistemas de información para la gestión centrados en el cliente para cuestiones de población y desarrollo.
C. Movilización y asignación de recursos Bases para la acción 13.11 La asignación de recursos para un desarrollo humano sostenido a nivel nacional suele distribuirse en varias categorías sectoriales. La forma en que los países pueden asignar recursos de la manera más beneficiosa entre los diversos sectores depende en gran parte de las realidades sociales, económicas, culturales y políticas de cada país, así como de sus prioridades en materia de políticas y programas. Una asignación equilibrada de recursos redunda en beneficio de la calidad y el éxito de los programas. Los programas relacionados con la población desempeñan una función importante en los programas de desarrollo humano sostenible, especialmente al contribuir a mejorar la situación de la mujer, a mejorar la salud de los habitantes, a frenar la tasa de crecimiento de la demanda de servicios sociales, a movilizar la acción comunitaria y a recalcar la importancia que a largo plazo tienen las inversiones en el sector social.
13.12 Los recursos nacionales constituyen la mayor parte de los fondos destinados a la consecución de los objetivos del desarrollo. La movilización de los recursos nacionales es uno de los aspectos de más alta prioridad que merece atención especial para lograr que se adopten las medidas oportunas necesarias para alcanzar los objetivos del presente programa de acción.
Será necesario complementar sus esfuerzos de movilización de recursos nacionales destinados a ampliar y mejorar sus programas de población y desarrollo mediante un suministro considerablemente mayor de recursos financieros y técnicos por parte de la comunidad internacional. Al movilizar nuevos recursos nacionales y recursos obtenidos de donantes, es menester prestar especial atención a la adopción de medidas apropiadas para atender las necesidades básicas de los grupos más vulnerables de la población, particularmente en las zonas rurales, y para garantizar su acceso a los servicios sociales.
13.13 Tomando como base la gran demanda sin satisfacer de servicios de salud reproductiva cabe prever que la demanda de servicios seguirá creciendo muy rápidamente durante los dos próximos decenios. Contribuirá a acelerar esta demanda el creciente interés en tener hijos a edad más tardía, en espaciar mejor los nacimientos y en terminar antes la formación de la familia con el número deseado de hijos, así como también el acceso más fácil a los servicios. Es menester intensificar los esfuerzos por generar y facilitar más recursos nacionales, y procurar que ellos se utilicen de manera eficaz en apoyo de programas de prestación de servicios y de actividades conexas de información, educación y comunicaciones.
13.14 Los servicios básicos de salud reproductiva, incluida la planificación de la familia, que entrañan apoyo para la capacitación necesaria, materiales, infraestructura y sistemas de gestión, 143 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población especialmente al nivel de atención primaria de la salud, incluirían los siguientes componentes principales: a) En el componente de servicios de planificación de la familia - artículos anticonceptivos y prestación de servicios; fomento de la capacidad para realizar actividades de información, educación y comunicaciones relativas a la planificación de la familia y a cuestiones de población y desarrollo; elaboración de políticas y evaluación de programas; sistemas de información para la gestión; estadísticas de servicios básicos; y esfuerzos especiales para lograr una atención de buena calidad; b) En el componente de servicios básicos de salud reproductiva - servicios de información y servicios rutinarios de atención prenatal, parto normal y postparto; información, educación y comunicaciones sobre salud reproductiva, incluidas las enfermedades de transmisión sexual, sexualidad humana y la paternidad responsable, y sobre la lucha contra las prácticas nocivas; servicios adecuados de consulta; diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual y otras infecciones del aparato reproductivo, según resulte viable; prevención de la infertilidad y tratamiento apropiado, según resulte viable; y servicios de remisión, educación y consulta para las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, y en el caso de complicaciones del embarazo y el parto; c) En el componente relativo al programa de prevención de las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA - programas transmitidos por los medios de difusión y programas de educación escolar, promoción de la abstinencia voluntaria y la conducta sexual responsable, y distribución ampliada de preservativos; d) En el componente de investigación básica, reunión de datos y análisis de políticas de población y desarrollo - fomento de la capacidad nacional mediante el apoyo para la reunión y el análisis de datos demográficos y pertinentes a los programas, la investigación, la elaboración de políticas y la capacitación.
13.15 Se ha estimado que en los países en desarrollo y con economías en transición, la ejecución de programas en la esfera de la salud reproductiva, incluidos los relacionados con la planificación de la familia, la salud materna y la prevención de las enfermedades de transmisión sexual, costarán: 17.000 millones de dólares en el año 2000, 18.500 millones en 2005, 20.500 millones en 2010 y 21.700 millones en 2015. Estas estimaciones deberían revisarse y actualizarse. De esto, aproximadamente el 65% se destina al sistema de prestación de servicios.
Los gastos para programas en los componentes estrechamente relacionados que deberían integrarse en los programas nacionales básicos de población y salud reproductiva se calculan como sigue: a) Se estima que el componente de planificación de la familia costará: 10.200 millones de dólares en el año 2000, 11.500 millones en 2005, 12.600 millones en 2010 y 13.800 en 2015. Esta estimación se basa en datos de censos y de. En las proyecciones de los costos futuros se deja un margen para mejoras en la calidad de la atención.
b) Se estima que el componente de salud reproductiva (sin incluir los costos del sistema de prestación de servicios, que se resumen en el componente de planificación de la familia) entrañaría un aumento de: 5.000 millones de dólares en el año 2000, 5.400 millones en 2005, 5.700 millones en 2010 y 6.100 millones en 2015. El total estimado para la salud reproductiva es global, y está basado en la experiencia con programas de salud materna en países con diferentes niveles de desarrollo, algunos de los cuales incluyen otros servicios de salud reproductiva. La repercusión de estas intervenciones en la salud maternoinfantil dependerá de la atención terciara y de emergencia, cuyos costos deberían financiarse con cargo a los sectores presupuestarios destinados a servicios generales de salud; c) Según el Programa Mundial contra el SIDA de la OMS, el costo del programa de prevención de las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA se estima en: 1.300 millones de dólares en el año 2000, 1.400 millones en 2005 y aproximadamente 1.500 millones en 2015; 144 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población d) El costo del programa de investigación básica, reunión de datos y análisis de políticas de población y desarrollo se estima en: 500 millones de dólares en el año 2000, 200 millones en 2005, 700 millones en 2010 y 300 millones en 2015.
13.16 Se calcula provisionalmente que hasta dos terceras partes del costo seguirán siendo sufragadas por los propios países y alrededor de una tercera parte con cargo a fuentes externas.
Los países menos adelantados necesitarán obtener una parte mayor de los recursos externos en condiciones de favor o como donaciones. Habrá así una considerable variación en las necesidades de recursos externos para programas de población entre las distintas regiones y dentro de cada una de ellas.
13.17 Se necesitarán más recursos para apoyar los programas que persiguen objetivos de población y desarrollo. El sector de la salud exigirá más recursos para fortalecer el sistema de prestación de servicios de atención primaria de la salud, los programas de supervivencia del niño, la atención obstétrica de emergencia y los programas amplios para la lucha contra las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA, incluidos el tratamiento y atención humanitarios de los infectados con enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA de otras.
El sector de la educación también exigirá considerables inversiones adicionales para lograr la educación básica universal y eliminar las disparidades en el acceso a la enseñanza debidas al sexo, la ubicación geográfica, la condición social o económica, etc.
13.18 Se necesitarán más recursos para los programas de acción encaminados a mejorar la condición de la mujer y conseguir su plena participación en el proceso de desarrollo (además de asegurar su educación básica) 13.19 Harán falta más recursos para que los programas de acción encaminados a acelerar los programas de desarrollo; generar empleo; hacer frente a los problemas ambientales, incluidas las modalidades de producción y consumo insostenibles; prestar servicios sociales; lograr distribuciones equilibradas de la población y abordar la erradicación de la pobreza mediante el crecimiento económico sostenido en el contexto del desarrollo sostenible. Entre los programas pertinentes de importancia figuran los enumerados en el Programa 21.
13.20 Los recursos necesarios para la ejecución del presente Programa de Acción exigirán inversiones a corto plazo mayores. Los beneficios se traducirán en ahorros en las necesidades sectoriales en el futuro; en modalidades sostenibles de producción y consumo y un crecimiento económico sostenido en el marco del desarrollo sostenible; y en la mejora general de la calidad de vida.
Objetivo 13.21 Alcanzar la movilización y asignación de recursos suficientes, a nivel de la comunidad, nacional e internacional, para los programas de población y otros programas afines, que persiguen la promoción y aceleración del desarrollo social y económico, la mejora de la calidad de vida para todos, el fomento de la equidad y el pleno respeto de los derechos individuales contribuyendo al desarrollo sostenible.
Medidas Los gobiernos, las ong, el sector privado y las comunidades locales, con la asistencia de la comunidad internacional: 13.22, Deberían esforzarse por movilizar recursos y utilizarlos eficazmente para programas de población y desarrollo que amplíen y mejoren la calidad de los servicios de salud reproductiva, incluidos los de planificación de la familia de prevención de las enfermedades de transmisión sexual y el VIH/SIDA. De conformidad con el objetivo del presente Programa de Acción de asegurar el acceso universal a servicios de salud reproductiva y planificación de la familia de alta calidad y en la prestación de servicios de buena calidad en que se tengan en cuenta las necesidades especiales de mujeres, hombres y adolescentes. Los países deberían considerar nuevas modalidades tales como una mayor participación del sector privado, el cobro selectivo de derechos a los usuarios, la comercialización social, la distribución de los gastos y otras formas de recuperación de los costos.
145 Grado en Sociología Población I: Teoría de la población 13.23 Deberían esforzarse por movilizar los recursos necesarios para alcanzar los objetivos de intensificación del desarrollo social y cumplir los compromisos que los gobiernos hayan contraído previamente con respecto a la Educación para Todos (Declaración de Jomtien), los objetivos multisectoriales de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, el Programa 21 y otros acuerdos internacionales pertinentes, así como para movilizar nuevos recursos para lograr los objetivos del presente Programa de Acción. A destinar una mayor proporción de los gastos del sector público a los sectores sociales, una mayor proporción de la asistencia oficial para el desarrollo, concentrándose en la erradicación de la pobreza en el marco del desarrollo sostenible.
13.24 Deberían colaborar en forma permanente en la elaboración de cálculos precisos y fiables del costo de cada categoría de inversión.
FALTA TEMA 7.2: 146 ...