Teoría clásica (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Criminología y Políticas Públicas de Prevención - 1º curso
Asignatura Teorías criminológicas
Profesor .O.D.U.
Año del apunte 2014
Páginas 6
Fecha de subida 31/03/2015
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El objetivo de la teoría clásica es el de analizar el Derecho penal más que el de analizar el comportamiento del delincuente. Es por esta razón que algunos autores no la consideran como una escuela criminológica.
MARCO SOCIAL La Europa del siglo XVIII está viviendo una situación económica y política revolucionaria, el paso de una economía feudal a una capitalista y la transformación de un sistema de monarquía absoluta a un sistema parlamentario liberal.
- Cambios demográficos: Traslado del campo a la ciudad, lo cual deteriora el control informal que se da en los pueblos y hay más anonimato.
- Cambios económicos: Pasamos de economía feudal a capitalismo, lo cual fomenta la autonomía individual.
- Cambios políticos: el proceso de formación del Estado-nación favorece la concentración de poder en una autoridad centralizada que absorbe el poder disperso existente en las comunidades locales de los gremios, autoridades locales, iglesia o clanes.
- Cambios religiosos: La religión dejó de ser la medida de toda conducta. Ahora solo el daño social era delito y no el pecado.
IDEAS TEÓTICAS (BECCARIA Y BENTHAM) En las ideas de ambos hay implícita una teoría de los determinantes del actuar humano: conseguir el placer y evitar el dolor. Y la consiguiente imagen de persona, motivada fundamentalmente por el temor, hedonista, racional y libre.
BECCARIA” el fin de las penas es proteger el orden social evitando la realización de infracciones. Lo que funda el derecho de castigar del soberano es la necesidad de prevenir los delitos y la pena es eficaz para evitar la comisión de delitos porque el placer y el dolor son los motores de la acción humana.” 1- Con esto Beccaria pretendía demostrar el principio de efectividad de las penas. Es decir, que los grupos sociales que no tienen penas para desincentivar determinados comportamientos, realizan más delitos que aquellos grupos que están amenazados por las penas.
La discusión acerca de la eficacia de las penas para prevenir delitos ha ocupado gran parte de los esfuerzos y recursos destinados a la investigación criminológica y creemos que ello obedece al énfasis de BECCARIA en justificar las penas por su utilidad en la prevención de delitos.
2- La imagen de hombre: El castigo es útil es porque el hombre está en capacidad de razonar, de comparar el beneficio del delito con el coste de la pena. En consecuencia, surge implícita la imagen de que todos los hombres tienen esta capacidad de racionamiento. Pero además se presume que el coste-beneficio será el determinante en la actuación humana.
3- Las penas deben imponerse con: - Celeridad: Para evitar tener a la persona encarcelada en espera de juicio y para “demostrar” que a todo beneficio producto del delito le sigue un mal, consecuencia de la pena. Es decir, los costes deben ser mayores que los beneficios.
- Certeza: Seguridad que te van a poner una pena si cometes un delito.
- Severas: El castigo debe ser el mínimo necesario para contrarrestar las ganancias del delito.
BENTHAM “El fin general que todas las leyes tienen, o debieran tener, en común es aumentar la felicidad global de la comunidad; y por consiguiente, en primer lugar, excluir, tanto como sea posible, cualquier cosa que tienda a disminuir esta felicidad: en otras palabras excluir el daño. Pero todo castigo es un daño: todo castigo es un mal. De acuerdo al principio de utilidad, si el castigo debe ser admitido en algún caso, sólo puede serlo en caso de que prometa excluir un mal mayor.” 1- La prevención puede ser particular, cuando se dirige al propio delincuente, o general cuando se dirige a los miembros de toda la colectividad. La prevención general se consigue por la amenaza y la aplicación de la pena, la cual sirve de ejemplo al resto de personas al mostrarles lo que les sucederá en el supuesto de que ellos sean culpables del mismo delito.
2- Elabora la idea de la proporcionalidad de los castigos. Se detiene en aquellos casos en los que el castigo no tiene justificación: - Cuando el castigo es infundado, ya sea porque el comportamiento no es socialmente lesivo, o porque a pesar de haberse producido un mal este se ha visto superado por el bien social global.
- Cuando el castigo es ineficaz, porque no puede prevenir el daño.
- Cuando el castigo es improductivo o demasiado costoso, por ocasionar un mal mayor que el que evita.
- Cuando el castigo es innecesario, porque el daño puede ser prevenido o cesar por sí solo, esto es, ser prevenido con medios menos lesivos.
CONSECUENCIAS DE POLÍTICA CRIMINAL La escuela clásica tuvo influencia en la elaboración de los códigos penales de Europa a fines del siglo XVIII- inicios del XIX. Ponían énfasis en la separación entre delito y moral, en la necesidad de que el delito y la pena estuviesen determinados en una ley, y en fijar penas proporcionales al daño del delito.
La escuela clásica contribuye en una “dulcificación” (por ej. no están a favor de la tortura) de las penas, más acorde con las sensibilidades y circunstancias sociales, políticas y económicas de aquel momento histórico.
¿Cuál es la posición de la escuela clásica respecto de la pena de prisión? La crítica de FOCAULT a la escuela clásica es respecto a la severidad del castigo, ya que este tenía que ser proporcional al delito cometido «De manera que si he traicionado a mi país, se me encierra; si he matado a mi padre, se me encierra; todos los delitos imaginables se castigan de la manera más uniforme. Me parece estar viendo un médico que para todos los males tiene el mismo remedio».
En opinión de BENTHAM el modelo de prisión celular, basado en el aislamiento y la regla del silencio total, existente en Philadelphia, no funcionaría en Europa, por lo que diseña los planos de una prisión en la cual existirá una torre central circular y todas las celdas serán dispuestas de forma circular a su alrededor y serán visibles desde la torre central.
Establece la separación por sexos, en clases y compañías, el trabajo interior, alimento, aseo, vestimenta, la asistencia religiosa, los castigos por las faltas realizadas en el interior y la ayuda que requiere el preso cuando sale de la cárcel. Si bien su diseño arquitectónico no fue acogido por el coste del mismo, los principios sobre los que descansa el panóptico fueron influyentes.
La idea de clasificar a los presos, la idea de la instrucción y el trabajo en las prisiones para asegurar su reforma, la idea de vigilancia constante sobre el preso, fueron todos ellos principios que probablemente traspasaron el ámbito estricto de las penitenciarías para infiltrarse en todas aquellas instituciones que requieren la organización de multitudes.
VALORACIÓN CRÍTICA 1- Se cuestiona que la pena sea efectiva a efectos de prevención de delitos.
2- Asume de forma implícita que lo que motiva el comportamiento delictivo es la amenaza de pena.
PLANTEAMIENTOS ACTUALES - Teoría de la elección racional (1986 ROÑALD V. CLARKE y DEREK B. CORNISH): asume que el delito es una opción racional, basada en la maximización de ganancias y minimización de costes.
Las influencias de esta teoría son: - la sociología de la desviación: destacan la necesidad de describir el acto desde la perspectiva del actor, para entender el carácter racional del acto para la persona que lo realiza.
- la criminología, destacan los estudios que sitúan el énfasis en los métodos de prevención orientados a alterar las circunstancias ambientales inmediatas y no la personalidad del delincuente.
- los modelos económicos, recogen que el delito representa, como toda actividad, un cálculo racional de costes y beneficios.
- los estudios de psicología cognitiva adoptan el modelo de aprendizaje social, de acuerdo al cual se aprende por medio de refuerzos y castigos.
De todas estas influencias derivan la idea esencial de su teoría: las decisiones que adoptan los delincuentes son una opción racional. Por ello, insisten en estudiar el delito desde la perspectiva del delincuente, para entender el proceso de adopción de decisiones, viendo qué variables son las más influyentes en cada momento y qué estrategias preventivas pueden adoptarse en distintos momentos de este proceso.
CLARKE-CORNISH elaboran un diagrama para explicar la teoría: representa el estadio inicial en el cual la persona decide realizar un robo en una casa de un barrio de clase media. En la decisión a favor de realizar el delito hay dos momentos esenciales: cuando la persona se da cuenta que está «dispuesta a», para ello es necesario que lo haya visto como una solución a sus problemas y haya decidido que cuando se presenten las circunstancias adecuadas lo hará.
Esta decisión estará influida por su código moral, sus experiencias previas, lo cual dice a su vez relación con sus factores antecedentes. Pero estos factores tienen una función orientadora, le hacen ver algunos problemas y algunas soluciones, pero no determinan la decisión de cometer este delito en concreto, el cual depende de factores situacionales, presentes puntualmente.
El segundo momento es cuando la persona decide realizar el robo, esta decisión es la que viene precipitada por algún suceso casual, como puede ser la existencia de una oportunidad fácil, los amigos que alientan el hecho, o la influencia de bebidas alcohólicas. La persona llega a la decisión de elegir una casa particular concreta en base a sus conocimientos o experiencias previas.
La persistencia de la decisión a delinquir se explica como resultado de los refuerzos positivos que recibe. Las variables más relevantes son la profesionalización, que le proporciona contactos y ayuda a reducir riesgos; los cambios en estilo de vida, que le conducen a depender de los robos y despreciar el trabajo ordinario y finalmente los cambios en los grupos de apoyo, que se producen a medida que se involucra más en las actividades delictivas y las condenas le alejan del mundo convencional.
Por último, explican el proceso por el cual se produce el desistimiento. Producto de algunas experiencias desastrosas, o cambios en su situación personal, se procede a una reevaluación de las alternativas de vida existentes, lo que le lleva a abandonar sus actividades delictivas o quizá a sustituirlas por otras.
Por tanto, el delito se realiza cuando éste se percibe como una solución más rentable a sus necesidades, esta decisión se adopta de forma racional y el cuándo y el cómo se determina fundamentalmente en función de la variable de la oportunidad por la presencia de un bien y la ausencia de vigilancia.
- Teoría de las actividades rutinarias (1979 LAWRENCE E. COHÉN y MARCUS FELSON): asume un delincuente racional que actúa en función de los costes y beneficios que el delito comporta.
Los cambios en las actividades cotidianas influyen en las tasas de delitos al producir una convergencia en el tiempo y espacio de los tres elementos necesarios en todo delito: - un infractor motivado - un objetivo adecuado - la ausencia de vigilancia La explicación del aumento del delito reside en los cambios sociales estructurales que comportan un cambio de actividades rutinarias de la población.
La variable fundamental no es el número de personas dispuestas a delinquir, el cual se presume constante, sino que el delito aumentará siempre que se produzca una convergencia en el tiempo y espacio entre un objetivo adecuado y la ausencia de vigilancia.
- Consecuencias de política criminal: la prevención situacional Prevención situacional Aun cuando no se altere el número de personas motivadas a realizar delitos, podemos disminuir el número de oportunidades para evitar su realización influyendo sobre el espacio físico que rodea a la persona y en donde desarrolla sus actividades.
CLARKE-CORNISH defienden el diseño de estrategias preventivas practicables, con un efecto inmediato, y adecuadas de acuerdo a su coste/efectividad. Por su parte, también COHENFELSON debido a que asumen una presencia constante de ofensores motivados, inciden sobre la vigilancia y protección de los objetos como la forma más eficaz para conseguir una disminución de los delitos.
Las 4 medidas básicas que se pretenden son: - Incrementar el esfuerzo percibido. Estas consisten en cuatro técnicas: - endurecer los objetivos (p. ej. establecer barreras físicas como candados) - controlar los accesos (p. ej. barreras, vallas, recepcionistas o contraseñas) - desviar los transgresores (p. ej. cerrar algunas calles o imponer toques de queda) - controlar los elementos que facilitan el delito (p. ej. restringir el uso de armas) - Aumentar el riesgo percibido. Estas medidas se basan en: - examen de entradas y salidas (p. ej. incrementar el riesgo de detección de quien no reúne los requisitos de entrada) - la vigilancia formal (p. ej. aumentar la policía, la seguridad privada o la videovigilancia) -la vigilancia por empleados (p. ej. la que se establece por el dependiente cuando inmediatamente localiza al cliente para ofrecerle ayuda) - la vigilancia natural (p. ej. la realizada habitualmente por los vecinos).
- Reducir la ganancia del delito. Estas propuestas comprenden: - el desplazamiento del objeto (p. ej. evitar el delito anulando la existencia de dinero efectivo en teléfonos, autobuses, gasolineras) - la identificación de la propiedad (que facilita la identificación y dificulta su venta) - la reducción de la tentación (p. ej. elaborar guías telefónicas en las que no se especifica el género de las personas para evitar llamadas obscenas) - la eliminación de beneficios (p. ej. las etiquetas de tinta en ropa que si no son eliminadas por el vendedor sueltan la tinta e impiden su utilización) - Incrementar los sentimientos de vergüenza de la persona.
- el establecimiento de reglas claras que denuncien determinados comportamientos (p. ej. respecto del acoso sexual) - el fortalecimiento de la condena moral que aumente el rechazo social a quienes realicen algunos delitos (p. ej. la conducción bajo el efecto de bebidas alcohólicas) - el control de la desinhibición (p. ej. impedir el acceso al alcohol que permite realizar conductas arriesgadas o eliminar la propaganda racista que justifica los delitos contra personas de grupos minoritarios) - establecer mecanismos que faciliten la conformidad (p. ej. urinarios móviles o subsidios para los taxis que permitan que la persona no conduzca ebria).
En Estados Unidos, después de la crisis de la resocialización como el fin que justifica la pena de prisión y considerando el escepticismo que rodea a los efectos de prevención general de la prisión, ha existido un resurgimiento del fin incapacitador de la pena de prisión.
La incapacitación para evitar delitos acostumbra a limitarse al encierro de la persona, sin embargo, las penas pueden aportar medidas incapacitadoras que no recaen sobre la persona pero impiden que ésta pueda realizar el delito. Por ejemplo, respecto el delito de conducción bajo el efecto de bebidas alcohólicas, la pena de retirada de carnet de conducir o de confiscación del coche incapacita que la persona pueda realizar el delito nuevamente. Desde este punto de vista determinadas penas incapacitadoras son similares a medidas de prevención situacional pues tienden a bloquear oportunidades de realizar el delito, como por ejemplo, el desarrollo de un artilugio técnico que bloquea el arranque del coche cuando detecta la presencia del alcohol.
VALORACIÓN CRÍTICA Crítica de la teoría de la elección racionalAKERS argumenta que si lo que pretende afirmar esta teoría es que todo acto delictivo está motivado por el puro cálculo racional de costes y beneficios entonces es falsa, pues ni los delincuentes conocen todos los costes y beneficios, ni su decisión está basada exclusivamente en un cálculo económico de los mismos.
Si, por el contrario, lo que pretende afirmar es que los delincuentes actúan guiados por una racionalidad limitada, influidos por sus valores e información y que entre los beneficios del delito está la aprobación y apoyo de sus grupos de referencia como la familia y amigos, y entre los costes del delito la desaprobación y las sanciones informales, entonces no se diferencia del resto de teorías criminológicas, las cuales asumen que la persona cuando delinque adopta decisiones racionales.
Las actividades rutinariasAKERS dice que ésta no ofrece explicación alguna de por qué las personas están motivadas para cometer un delito. Desde este punto de vista es difícil caracterizarla como una teoría criminológica pues no suministra una explicación global de todos los factores que inciden en la decisión de delinquir y más bien asume que, en ausencia de vigilancia formal e informal, se producirá el delito.
Tampoco como teoría que pretende explicar quién es víctima de un delito resulta completa, pues la ausencia de vigilancia es sin duda un factor que influye en el riesgo de ser víctima, pero tampoco el único, como muestran los estudios de victimización que añaden factores como edad, género o minoría étnica.
Se distinguen entre teorías del delito y teorías del delincuente. Las primeras se centrarían en el análisis del delito como suceso, la situación, el medio ambiente y las oportunidades en que éste se realiza, en tanto que las segundas se concentran en el estudio de la motivación de la persona a delinquir. Aunque, en determinadas situaciones el factor relevante es la situación, por ejemplo cuando se producen pillajes tras una catástrofe, pues no puede presumirse que en estas situaciones haya variado tan sustancialmente el número de personas motivadas a delinquir.
PLANTEAMIENTOS ACTUALES DE LA ESCUELA CLÁSICA EN LA PENOLOGÍA En EEUU es frecuente denominar “neoclásicos” a los autores que defienden teorías retributivas, del merecimiento o de justicia.
La razón por la que se denominan “neo – clásicos” es por su reivindicación de la determinación taxativa del tiempo de duración y tipo de pena, a su esfuerzo por limitar la discreción judicial en la imposición y ejecución de las penas y a su énfasis en la proporcionalidad de las penas de acuerdo a la gravedad del delito como opuesto a otros factores individuales (como los antecedentes, factores de riesgo, etc) de determinación de la pena.
Estos planteamientos, pertenecientes a la penología, han sido muy influyentes en EEUU en el momento de diseñar el sistema de penas de las leyes penales federales y de los códigos penales de cada estado.
El debate se produce a partir de finales de los 70 cuando el fin resocializador de las penas entra en crisis y se ve atacado por los grupos más conservadores por ser caro e ineficaz y por los grupos progresistas por ser desigualitario, al permitir que en función de este fin las autoridades penitenciarias puedan acortar o alargar las condenas de prisión.
Este sistema de penas (llamado penas indeterminadas) beneficia a las personas de clase media blanca que ven reducida su pena al ser su pronóstico de resocialización más beneficioso que el de personas con múltiples problemas sociales, las cuales, debido a un pronóstico negativo, ven alargada su condena aun cuando el delito que han realizado sea el mismo.
Frente a esta situación, los “neo – clásicos” dicen que la ley establezca un marco de pena determinada y que el juez y las autoridades penitenciarias carezcan de excesiva discrecionalidad para imponer y variar el tipo de pena en función de las perspectivas individuales de resocialización.
En la década de los 90 los adversarios de estos autores, partidarios del modelo de justicia, han sido los defensores de la incapacitación como fin de la pena de prisión. Las penas deben estar determinadas temporalmente en la ley, la discusión versa en la actualidad sobre si el factor más relevante a considerar debe ser la gravedad del delito (proporcionalidad), o los antecedentes de la persona y la posibilidad de reincidir (peligrosidad).
Los defensores de la incapacitación son los que parecen tener más influencia y ello es uno de los factores para entender el crecimiento desaforado de la población recluso en EEUU en los últimos años.
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