Unidad 07. La sucesión hereditaria (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Ciencia política y Gestión pública + Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Romano
Año del apunte 2015
Páginas 11
Fecha de subida 18/01/2015
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Unidad 7 de Derecho Romano sobre la sucesión hereditaria. Resumen del manual de Teresa Giménez Candela

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Derecho Romano Unidad 7. La sucesión hereditaria 1. La herencia. Consideración generales (§38) La herencia es la institución que regula la sucesión universal mortis causa. El derecho hereditario comprende el conjunto de normas que rigen, el destino que ha de darse a las relaciones jurídicas de una persona física cuando esta muere. Que el heredero sucede al difunto significa que continúa su personalidad en todas las relaciones y situaciones jurídicas transmisibles.
La sucesión tiene carácter “universal”, lo que no excluye la existencia de una pluralidad de herederos, para quienes las cuotas hereditarias versan sobre toda la herencia. El conjunto patrimonial transmisible de denomina hereditas. El valor unitario de hereditas, incluye, por lo demás, no sólo el patrimonio activo del difunto, sino también los créditos y las deudas.
Successio mortis causa quiere decir que la adquisición de la herencia tiene por causa la muerte del interesado; es decir, los actos de disposición hechos por voluntad del difunto se hacen en consideración a la propia muerte, y tienen efecto “a causa” de ella.
Herederos voluntarios y necesarios La muerte del de cuius determina que los hijos sometidos a su potestad se hagan automáticamente sui iuris. Estos herederos que se subrogan en la posición jurídica del difunto son llamados sui heredes, herederos de propio derecho o necesarios. A diferencia de estos, los herederos voluntarios precisan de un acto de aceptación de la herencia para suceder al causante, porque inicialmente son ajenos a la sucesión familiar.
Los herederos necesarios pueden ser los esclavos propios manumitidos y hechos herederos en el mismo testamento, así como la uxor in manu que al encontrarse en filiae loco, en la misma posición que una hija de su marido, se hacen automáticamente sui iuris. Los hijos que antes de la muerte del pater familias han salido de la potestad familiar por adoptio, emancipatio o conventio in manum, pierden los derechos hereditarios en su familia de origen. La condición de heredero, una vez adquirida no se puede perder.
Hereditas iacens Delación y adición de la herencia son dos momentos coincidentes en el caso de los herederos necesarios, en cambio, en el caso de los herederos voluntarios, que precisan de un acto de aceptación de la herencia, puede transcurrir un tiempo entre la delación y la adición de la herencia en el que esta permanece yacente, o en reposo, hasta el momento que sea adquirida por el heredero.
Esta herencia yacente se consideraba un patrimonio temporalmente sin dueño que podía ser objeto de usucapión (ser apropiada por un tercero hasta que se reclame la titularidad del sucesor legítimo).
Delación y adición de la herencia: clases de delación La delación es el ofrecimiento, hecho a uno o varios herederos para la adquisición de una herencia. La adición de la herencia es la adquisición del patrimonio. La delación se produce: - Por Ley - Por voluntad del difunto mediante el testamento Si uno de los llamados a heredar no quiere o no llega a aceptar la herencia, la cuota no adquirida no se ofrece a los restantes coherederos, sino que se produce entre ellos un acrecimiento proporcional de sus cuotas hereditarias.
1 La llamada sucesión forzosa, o contra testamento, no es realmente un tercer tipo de delación hereditaria; se trata más bien de una cierta compatibilidad entre la delación por ley y la testamentaria, en el caso de que los llamados a heredar por ley resultan también llamados por testamento, al no dejarles heredar la parte legítima y solo se les permite la sucesión testamentaria.
La adición de la herencia y sus efectos La adición requiere de un acto de aceptación por parte de los herederos voluntarios que se realizaba mediante un acto formal (cretio). La cretio venía impuesta por el testador al heredero para evitar que el retraso en la aceptación de la herencia perjudicara a los deudores. Por ello, se concedía al heredero un plazo de tiempo determinado, normalmente de cien días para aceptar la herencia. Pasado ese plazo, aquel quedaba excluido de la herencia.
Si no se establecía una aceptación formal por el testador, el transcurso del tiempo sin aditio hereditaria podía generar perjuicios, por lo que el Pretor intervenía: - Para imponer un plazo de aceptación de la herencia (normalmente 100 días) - Para ordenar la celebración de la interrogatio in iure an heres sit, cuya respuesta afirmativa vinculaba al declarado heredero a hacer frente a las obligaciones nacidas dela sucesión La adquisición tiene como efecto la sucesión universal, lo que en último término significa que el patrimonio del causante y del heredero se funden en uno sólo, dado que éste se subroga en la personalidad del difunto. El heredero voluntario podía después de un tiempo de reflexión, repudiar la herencia y pactar con los acreedores una reducción de los créditos.
El heredero necesario al adquirir su cualidad de tal por la misma delación, no podía repudiar la herencia pero, si aún no había realizado ninguna actuación como heredero, podía solicitar del Pretor el beneficium abstinendi que impediría la venta concursal a su nombre ya que ésta se haría a nombre del causante.
El esclavo propio instituido y hecho heredero en el mismo testamento, era frecuentemente utilizado por el causante, que temía la insolvencia, para que la venta se hiciera a nombre del esclavo y no al suyo propio.
Para el supuesto de un heredero insolvente, lo que, al fusionarse los patrimonios, perjudicaría a los acreedores que verían defraudadas sus expectativas de cobrar las deudas, el Pretor decretaba, a instancia de aquéllos, una separatio bonorum que les permitía la eventual venditio bonorum del patrimonio hereditario.
Intransmisibilidad de la declaración de herencia La delación hereditaria legítima es intransmisible a los propios herederos, es decir, el heredero voluntario, no adquiere más que un derecho a aceptar la herencia, imposibilitado de transmitir dicha expectativa.
La herencia sólo puede transmitirse por in iure cessio hereditatis realizada ante el magistrado, antes de la aceptación de la misma. De este modo el cesionario se convertía en heredero civil.
Hereditatis petito e interdicto quam hereditatem El heredero civil dispone de la hereditatis petitio para defender su derecho. Es una acción similar a la rei vindicatio, con la que el heredero se dirige contra quien posee bienes de la herencia para recuperarlos.
El demandado en la hereditatis petitio es el poseedor, tanto si retiene los bienes de la herencia por pretender ser heredero como si no justifica su posición más que por la mera posesión.
2. Bonorum possessio (§39) Se refiere al régimen de atribución de los bienes hereditarios, que, como ocurre con todo el ordenamiento pretorio, puede coincidir con el régimen civil de la hereditas, puede suplirlo y puede rectificarlo.
2 Del mismo modo que se da una propiedad bonitaria distinta del dominium, también se da una bonorum possessio distinta de la hereditas. Y, de la misma manera que respecto a esta distinguimos “ tres delaciones” la testada, la intestada y la forzosa, así, también respecto a la bonorum possessio se distinguen tres llamamientos edictales para solicitarla: la bonorum possessio secundum tabulas, sine tabulis y contra tabulas.
La posesión del bonorum possessor El decreto de bonorum possessio no da la posesión, sino un interdicto para tomar posesión, con el que el favorecido por el decreto pretorio de bonorum possessio puede dirigirse contra todo aquél que se niegue a entregarle la posesión de los bienes que tenía el difunto, tanto si esta negativa se debe a que tal poseedor pretende ser él el heredero, como si es por otra causa, sobre todo por discutir que el objeto cuya posesión se reclama estuviera en poder del difunto.
3. Sucesión ab intestato. Herederos legítimos (§40) La sucesión legítima se rige por la ley de las XII Tablas. En ausencia de testamento, de que el llamado a heredar no hubiese podido acepar la herencia o de que el testamento fuese nulo o hubiese sido invalidado tras su confección, suceden al difunto en primer término los sui heredes, tras ellos el adgnatus proximus y por último los gentiles. El criterio es el parentesco agnaticio y la conservación de la estructura jerárquica de la familia.
En primer lugar son llamados los sui, se incluyen los hijos naturales, los adoptivos y arrogados y la mujer casada cum manu. Se excluyen los hijos dados en adopción o emancipados o las hijas que están bajo la potestas de otro.
La ley no hacía distinción por razón de sexo o edad. En la categoría de herederos legítimos se incluyen los póstumos (los hijos concebidos en el momento de la muerte y nacidos antes de los diez meses de la misma que hubieran estado sometidos a la potestas del difunto).
La llamada a heredar no siempre coincide con la muerte del causante. La delación intestada no surge hasta que no se tiene la seguridad de que no existe un testamento válido.
Cada uno de los sui heredes recibe por igual una cuota de la herencia, los nietos sometidos a la potestas del abuelo reciben conjuntamente la cuota que hubiese correspondido a su padre, por derecho de representación.
Si muere el causante X, y deja: a su mujer casada cum manu A, a un hijo emancipado B, a tres nietos (C1, C2 y C3) de un hijo premuerto C, a un hijo adoptado D y dos nietos del mismo (D1 y D2) y a una hija casada cum manum E; se harán tres partes de la herencia que se distribuirán entre A, D y una tercera cuota a repartir por tercios entre los nietos C1, C2 y C3. Se excluyen el hijo emancipado B y la hija casada cum manum. Asimismo, los nietos D1 y D2 resultan excluidos por su padre D, que ya recibe una cuota.
Sucesión de los agnados Las XII Tablas ofrecían la herencia, en caso de no haber sui heredes, al agnado próximo y en último término a los gentiles miembros de las gens. Toma como punto departida el sometimiento a la patria potestas.
El Adgnatus proximus es el pariente colateral más próximo por línea masculina o femenina, en este último caso hasta segundo grado. Lo determinante es el sometimiento a la potestas del antecesor común, si éste estuviera en vida.
El agnado se requería que voluntariamente aceptara la herencia, por lo que la aceptación de uno excluía a los de ulterior grado y si el agnado próximo rehúsa la herencia, esta sigue yaciente. La sucesión se produce por cuotas iguales ye está excluido el derecho de representación.
La sucesión del liberto, si este moría sin sui heredes, la herencia era para su patrono y en defecto de este a los agnados del patrono. En caso de no haber dejado sui se llama a heredar a su padre como parens manumisor. En defecto de agnados heredaban los miembros del grupo gentilicio (gentiles).
3 Bonorum possessio sine tabulis La rigidez del sistema de sucesión ab intestato llevaba a excluir de la herencia a los que habían sufrido una capitis deminutio, también posponía a los hermanos y hermanas y excluía del hijo a la madre y viceversa y también la sucesión entre cónyuges.
El Pretor creó un orden propio de ofrecimiento de los bienes hereditarios a falta de testamento: si tabulae testamenti nullae extabunt. La bonorum possessio sine tabluis con sus distintos sucesivos llamamientos: unde libri, unde legitimi, unde cognati y unde vir et uxor va creándose progresivamente.
El llamamiento unde vir et uxor y el unde cognati son siempre sine re, también el unde legitimi si hay un heredero preferente o un agnado de grado más próximo. La bonorum possessio siempre es voluntaria pues el interesado debe solicitarla al Pretor. Sus llamamientos son sucesivos.
El llamamiento unde liberi. La collatio emancipati En este llamamiento se incluyen:  Los hijos naturales del causante y los adoptados o arrogados y la uxor in manu, si no los hubiera liberado posteriormente de su potestas.
También entran los hijos naturales que el causante tuvo antes de ser emancipado y que permanecen bajo la potestas del abuelo. La mujer no puede tener sui ni tampoco liberi, por lo que sus hijos no pueden solicitar la bonorum possessio unde liberi.
 Los hijos dados en adopción y luego emancipados por el adoptante.
 Los hijos emancipados del causante y los hijos legítimos del hijo emancipado y premuerto, que hubieran nacido después de la emancipación.
Por el contrario, quedan excluidos los hijos adoptados y luego emancipados por el causante y los hijos dados en adopción y no emancipados.
Los hijos del emancipado que el abuelo hubiera retenido bajo su potestad, heredaban in stirpes por derecho de representación de su padre emancipado al tiempo que el propio padre emancipado. La nueva clausula de unir al emancipado con sus hijos, por la que el hijo emancipado y sus descendientes recibirían conjuntamente una parte de la herencia a distribuir entre ellos.
La colocación de los emancipados entre los sui llamados en esta clase de la bonorum possessio, podía causar desigualdades respecto de los hijos que, habiendo permanecido sujetos a la patria potestas no habían podido formar su propio matrimonio y sus adquisiciones habrían revertido en el patrimonio paterno, frente a los emancipados que concurrían a la bonorum possessio con un patrimonio propio.
El Pretor impuso a los emancipados la obligación de prometer mediante stipulatio, que en el cómputo de la bonorum possessio se incluiría una parte proporcional del caudal activo del patrimonio del emancipado. Es una promesa de regular las posibles desigualdades con el patrimonio de los sometidos a potestad, con una parte de los bienes personales del emancipado al solicitar la bonorum possessio.
También las hijas emancipadas estaban obligadas a hacer la collatio. Si la hija emancipada estaba sine manu, la dote, debía ser el objeto de la collatio dotis, si esta solicitaba la bonorum possessio, dado que la hija podía recuperar la dote en caso de muerte del marido o del divorcio.
4 Los llamamientos unde legitimi, unde cognati, unde vir et uxor, cui heres non extabit El segundo llamamiento de la bonorum possesio sine tabulis se denomina unde legimiti y en él se vuelve a llamar a los sui y a los agnados próximos. Es un llamamiento que se rige por las mismas reglas aplicadas en el ius civile. En este orden no se producen llamamientos sucesivos, por lo que los agnados próximos quedan excluidos y los de grado ulterior también.
El llamamiento unde cognati ofrece la posesión de los bienes hereditarios a los parientes de sangre, hasta el sexto grado o hasta el séptimo si se trataba de la herencia de un sobrinus. En este orden pretorio subsanó la exclusión de la madre y el hijo en derecho civil, que podían heredar ahora como cognados de primer grado, después de los agnados, pues la bonorum possessio se daba aquí sine re.
Esto hacia algo insegura la sucesión de la madre y el hijo, pues la madre podía tener agnados que la podían solicitar y desplazar con ello al hijo. El pretor la ofrece a los cognados más próximos. En este orden la herencia se reparte in capita.
En el llamamiento unde vir et uxor se ofrece la bonorum possessio al cónyuge viudo, siempre que el matrimonio hubiese subsistido hasta el momento de la muerte. En el matrimonio cum manu no se podía plantear la herencia de la mujer, dado que esta era alieni iuris y no podía tener un patrimonio propio.
Finalmente si nadie había solicitado los bienes de la herencia se decretaba a favor de los acreedores una misio in bona para que procedieran a la venta concursal de los bienes. A partir de Augusto las herencias cargadas de deudas se dejaban a los acreedores para su ejecución.
Los parientes de sangre del liberto no se tenían en cuenta a efectos de este llamamiento. En su lugar entraban los parientes cognados del patrono según un orden previsto en el edicto.
Los Senadoconsultos Tertuliano y Orficiano Se crearon nuevas pautas de sucesión hereditarias entre madre e hijo. El senadoconsulto Tertuliano estableció a favor de la madre con ius liberorum un derecho a heredar del hijo muerto sin descendientes, con el rango de hermana agnada del difunto, pero tras los hermanos agnados del difunto.
La madre quedaba como simple cognada en caso de tener el ius liberorum. Constantino concedió a la madre sin ius liberorum un tercio de la herencia, por delante de los tíos paternos del causante.
El Senadoconsulto Orficiano ofreció a los hijos en el derecho a heredar de su madre con preferencia sobre los demás agnados, esto o se extendió a los nietos.
La sucesión legítima en el derecho justinianeo Se promueven derechos de los parientes de sangre y de las mujeres. Se crea un cuadro orgánico de la sucesión ex lege, principalmente reflejado en la Novela. Se suprime toda referencia a la agnación y se establece un orden sucesorio, que funde el orden pretorio y el civil en los siguientes grupos de parientes con respecto a la sucessio ordinum et graduum: - Los descendientes (legítimos, legitimados o adoptivos), con derecho de representación ( in stirpes), que se extendió también a los descendientes de las hijas.
- Los ascendientes y los hermanos y hermanas nacidos del mismo padre y madre (germani) que heredan in capita.
- Los hermanos y hermanas de un solo vínculo, es decir, que solo tengan en común el padre o la madre, con derecho de representación de sus descendientes.
- Los demás colaterales, según el criterio de la proximidad y sin límite de grado.
- El cónyuge viudo ocupa el último lugar, al igual que en el orden pretorio.
5 4. Sucesión testamentaria (§41) El testamento es el acto jurídico solemne por el que alguien ordena el destino de su patrimonio, a la hora de su muerte.
En el testamento se pueden contener distintas disposiciones pero es imprescindible que contenga el nombramiento de un heredero.
Es un acto civil solemne, unilateral, revocable y personalísimo, que formaba parte de las actuaciones habituales que un ciudadano cumplía en su vida adulta y respondía a la exigencia de perpetuar la unidad familiar. La sucesión testamentaria se presenta en Roma como normal. Uno de los pilares es el principio de libertad de disposición del testador.
El testamento per aes et libram Empieza por ser una mancipación fiduciaria, cumplida a favor de un fiduciario, el cual cuando muere el testador debe encargarse de dar por cumplida cuenta de la declaración oral del causante por la que este disponía de su patrimonio en favor del heredero y de los legatarios. El emptor solo adquiría simbólicamente el patrimonio pero no se hacía al mismo heredero.
Posteriormente el acto mancipatorio se hace a favor del instituido heredero por el testador, que será quien se encargue de cumplir la última palabra del de cuius, declarada oralmente en la nuncupatio y documentadas en unas tablillas enceradas. Lo decisivo de esta forma testamentaria es el nombramiento de un heredero que adquiere directamente el patrimonio del testador.
Testamenti factio activa y pasiva La testamenti factio es una aptitud cualificada para hacer o recibir por testamento. La idoneidad para hacer testamento no depende solo de unas determinadas condiciones personales, sino que estas deben ser las adecuadas en relación con las personas a las que se dispone en el testamento, con las que debe tener testamenti factio el testador.
 La testamenti factio activa supone la capacidad jurídica y la capacidad de obrar. Esta regla debe ser objeto de algunas aclaraciones.
 - los filii familias pueden disponer por testamento sobre los bienes del peculium castrense.
- los esclavos no pueden hacer testamento. El esclavo público puede disponer de la mitad de su peculio.
- las mujeres precisan de la Auctoritas de su tutor para disponer por testamento La testamenti factio pasiva corresponde a los ciudadanos romanos sui iuris. Debe existir también en el momento de adquisición de la herencia. Algunas particularidades son: - Los filii familias y los esclavos podían ser instituidos herederos, pero no adquirían para sí, salvo que les autorizara el titular de la potestas. Podía instituirse heredero al esclavo propio, siempre que se le manumitiera contemporáneamente en el mismo testamento y entraba dentro de la categoría de sui heredes.
- Las mujeres sufrieron de una restricción a su idoneidad para recibir por testamento, en las herencias a los pertenecientes a la primera clase del censo.
- Los póstumos, es decir, los concebidos pero no nacidos en el momento de la confección del testamento o de la muerte del testador, podían ser instituidos herederos cuando formaban parte de la propia familia si eran ajenos podían ser incluidos en los llamamientos de la bonorum possessio.
- No podían ser instituidos herederos personas indeterminadas.
6 Incapacitas e indignitas Las leyes augusteas destinadas a fomentar el matrimonio y la natalidad establecieron un nuevo concepto de capacidad para recibir por testamento, que basado en el seguimiento de aquellas normas legales, quiere propiamente decir capacidad de adquirir efectivamente, vetada a determinadas personas aun cuando pudiera estas ser instituidas herederas.
Las leyes caducarias establecían que los solteros no podían adquirir por testamento o legado y los casados sin hijos no podían adquirir más de la mitad de la herencia, y los cónyuges sin hijos comunes no podían adquirir más de una décima parte y el usufructo de la tercera parte de la herencia.
Las cuotas no adquiridas por tales non capaces acrecían en primer lugar a los instituidos en el testamento, que cumplieran las prescripciones legales, esto es, tuvieran al menos un hijo, y en caso de no, adquisición por estos, pasaban tales bienes caduca al Erario, sustituido después por el fiscus. Las disposiciones de las leyes caducarias fueron cayendo en desuso.
La indigintas supone una reprobación civil, que impide adquirir por testamento, a las personas que hayan incurrido en conductas deshonrosas. No se trata de una materia unitaria, sino desarrollada, casuísticamente por la Jurisprudencia para algunos casos específicos: causar la muerte del testador, no haber perseguido penalmente a los que le hubiesen matado, haber impedido al causante hacer testamento o modificarlo fraudulentamente.
La acusación de indignidad, promovida oficialmente, impedía al indignus adquirir la herencia y tales bienes eran incautados por el fisco.
La bonorum possessio secudum tabulas El Pretor concedió la posesión de los bienes hereditarios a quien figurara como heredero en unas tablillas testamentarias selladas con los sellos de los siete testigos.
Reconocía el derecho a los bienes de la herencia, a quien independientemente de la celebración del ritual de la mancipatio libral, aparecía nombrado en unas tabillas selladas. Reconocía la virtualidad de un testamento en un documento, mucho más sencillo que la nuncupatio libral, que con el tiempo vino efectivamente a llamarse testamento pretorio y que inició la práctica de llamar testamento al mismo documento. Todo se reducía a siete testigos que en el momento de la apertura del testamento ante el Pretor, debían reconocer los sellos que se habían cerrado en las tablillas.
La bonorum possessio secundun tabulas era provisional frente a un heredero civil que reclamara frente al bonorum possessor, por no haberse otorgado el testamento con la preceptiva mancipatio y resultar por ello inválido el nombramiento contenido en la tabulae testamenti.
Los codicilos Los codicilos son escritos sin firma por los que el causante ordena disposiciones patrimoniales de última voluntad. Son una forma de completar la voluntad del testador, sin necesidad de repetir todas las formalidades civiles del testamento y sirvieron, para disponer por fideicomiso, ya que los codicilos fueron el cauce más adecuado para hacer disposiciones a título particular, como legados, manumisiones, pero sobre todo fideicomisos.
Posteriormente se consideró que los codicilos confirmados en el testamento eran parte del mismo y resultaban afectados por la invalidez o ineficacia del documento principal. Los codicilos no confirmados en un testamento, en cambio, solo podían contener disposiciones fideicomisarias.
Revocación, invalidez e ineficacia del testamento El testamento es un acto personalísimo que contiene las últimas disposiciones mortis causa del testador, aún estando regido por la libertad de disposición, se sujeta a los presupuestos generales que rigen la validez y eficacia de todo acto jurídico.
7 Dichos criterios permiten distribuir, aplicados al testamento, las distintas causas de invalidez e ineficacia del testamento, con arreglo a los siguientes grupos: - Testamento iniustum: Nulo por un defecto de forma.
- Testamento irritum: Perdida de capacidad del testador.
- Testamento desertum o destitutum: La falta de adquisición del heredero, repudia la herencia, premuere, o pierde la capacidad.
- Testamento ruptum: Aparición de un suis heres póstumo, al que no se ha instituido heredero ni desheredado expresamente.
La revocación del testamento suponía la privación de efectos de un testamento por otro posterior; otorgado con arreglo a todas las formalidades, iure factum. No valía como revocación la ruptura de la cinta que cerraba las tablillas testamentarias o la destrucción de las mismas tablillas o de los sellos de los testigos. Por lo que el Pretor concedía la bonorum possessio ab intestato definitiva al heredero que la solicitara.
5. Sucesión contra testamento (§42) La sucesión contra testamento se da a favor de los herederos forzosos. En la sucesión forzosa confluyen, a veces en oposición, dos principios sucesorios esenciales: el principio de la continuidad familiar y el nombramiento de un heredero, así como la libertad del testador de disponer de su patrimonio. Había limitaciones de dos tipos:  El testador no puede dejar de mencionar a determinadas personas en su testamento. Bien para instituirlas o desheredarles.
 El testador no puede disponer de su patrimonio, de tal modo que una porción del mismo no se reserve a determinados parientes designados por la ley. O lo llamado cuota de legítima.
La llamada sucesión forzosa material formal y material. La preterición Según el ius civiles los sui heredes debían ser expresamente mencionados en el testamento. Debían ser nombrados con palabras rituales. Es la llamada sucesión forzosa normal, y en ella ha de respetarse:  En el caso de los hijos varones, el nombramiento expreso de los mismos. En caso contrario el testamento es nulo.
 Los demás sui basta con que sean mencionados colectivamente. La preterición no hacía el testamento nulo, sino que el heredero preterido concurría con los instituidos para obtener una cuota de la herencia. Si concurría con herederos extranei recibía la mitad.
 En el caso de los postumi, deben también ser instituidos o desheredados, tanto si se trata de hijos nacidos después de la muerte del testador, como de los nacidos en el momento de la confección del testamento que no eran sui y se hacen tales por un acto jurídico. La preterición de un póstumo hace nulo el testamento.
La sucesión forzosa material, toma su origen en la práctica social de favorecer a los miembros más allegados de la familia del testador con una porción del caudal hereditario, la desheredación injustificada de estas personas se consideraba socialmente reprobable y favoreció la creación de recursos destinados a impugnar el testamento.
La bonorum possessio contra tabulas En la sucesión contra el testamento del ius civile no se incluían los emancipados, por lo que el Pretor ofrecía la bonorum possessio contra tabulas a favor también de los parientes de sangre que hubieran sido pretendidos. En contra de tal testamento que les perjudica, los liberi (que son los sui más emancipados) podía pedir durante un año la bonorum possessio contra tabulas, en el intento de igualar, con este régimen pretorio, a los hijos in potestate y a los que el causante hubiera emancipado.
8 No se incluían los hijos que no hubieran nacido del mismo testador, es decir, los adoptados, los arrogados y las mujeres in manu, pero sí los hijos dados en adopción que el padre adoptivo hubiera emancipado. La única distinción admitida es entre varones, que deben ser desheredados nominatim, y mujeres que basta con que sean desheredadas inter ceteros.
Origen de la querella inofficiosi testamenti La querella inofficiosi testamenti podían ejercitarla los herederos que se creyeran injustamente perjudicados, por un testamento en el que el testador, en contra del deber moral de asistencia y afecto a sus descendientes, les hubiera desheredado. Era una forma de impugnar el testamento. Puede decirse que: - Encauzar tales reclamaciones de desheredación a través del tribunal de los centunviri.
- Su creación obedece al desarrollo de precedentes judiciales, producida sobre todo en época imperial.
- Procedimiento extra ordinem.
Frente a un testador que hubiera actuado en contra de las normas socialmente aceptadas, se aducía que no debía estar en sus cabales y que por ello el testamento debía carecer de efectos.
Las personas que podían ejercitar la querella, eran los herederos llamados por la ley, aunque progresivamente se fueron admitiendo los parientes allegados, cuya desheredación se hubiera hecho sin observancia de una iusta causa. El plazo para iniciar la querella inofficiosi testamenti era de cinco años después de la muerte del testador.
Derecho justinianeo Con Justiniano Se sistematiza la sucesión forzosa pues:  Elenco cerrado de catorce causas de desheredación, que debe hacerse nominatim, sin necesidad de empleo de formula solemne.
 La porción legítima de los hijos se aumenta a un tercio de la cuota ab intestato. La porción legítima del heredero no es necesario que sea de toda una cuota, sino que puede integrarse con otras disposiciones, como legados.
El legitimario, si lo dejado por el testador no alcanza su portio debita puede ejercitar una acción especial, la actio ad supplendam legitimam, que tienden a rectificar el testamento para completar la cuota que le corresponde.
 La porción legítima del patrono se rebajó un tercio.
 Los hermanos y hermanas podían impugnar el testamento, si resultaban pospuestos a la persona indigna.
 Los ascendientes tenían derecho a una cuarta parte de la portio legítima.
Se admitió también el ejercicio de una querella inofficiosi donationis si la legitima hubiese quedado mermado a causa de alguna donación hecha en vida por el causante.
6. La interpretación del testamento (§43) La interpretación del testamento tiende a aclarar su significado. Es central el problema de la interpretación de la voluntad del testador, dado que este no podía hacerlo por sí mismo. Se busca el sentido típico que las palabras tienen en un lenguaje corriente. Se ha pasado de extraer una voluntad típica y objetiva a criterios que tienden a individualizar en la interpretación del testamento la voluntad del testador.
El favor testamenti obra como criterio de interpretación general. Es la interpretación favorable a salvar el testamento y las disposiciones en él contenidas. Tiene interés la tendencia de la Jurisprudencia a salvar los posibles errores del testador.
9 El error puede ser o un error formal o un error subjetivo así como un error jurídico que produce la nulidad de la disposición si se trata de una causa ilícita o tiene por objeto la consecución de una finalidad que el ordenamiento jurídico rechaza por inmoral, ilícita o imposible.
Institutio ex re certa La institución de heredero constituye materia de interés para la interpretación del testamento, si se trata de rectificar una declaración del testador que sea incompatible con las exigencias del ius.
El testamento debe contener al menos una heredis institutio, dispuesta en términos imperativos, con el empleo de palabras rituales. Para salvar la dificultad de atribuir la cualidad de herederos a un esclavo, se admitió que se le instituyera, dándole al mismo tiempo la libertad. La cualidad de heredero lleva aparejada la universalidad, aunque el instituido lo fuera solo en una cuota, pues lo era del entero caudal heredero del individuo.
Si el testador instituía heredero en cosa determinada dicha disposición parecería absurda y contradictoria, pues al ser llamado el heres a suceder al causante en el complejo de sus relaciones jurídicas, se excluiría que pudiera ser instituido en una certa res, por lo que el testamento sería nulo.
Institutio sub condicione La institución de heredero no podía ser sometida a condición, tanto si el testador señala un plazo para que el heredero deje de serlo, como si señala un plazo para que empiece a serlo. En ambos casos la limitación se entiende por no puesta y en el último caso el instituido se hace heredero desde el primer momento.
Condicio y dies En el derecho clásico se conoce la condición llamada suspensiva, aquella de cuyo cumplimiento, depende que se empiecen a cumplir los efectos de un determinado acto; mientras que la condición resolutoria aquella de cuyo cumplimiento se sigue la terminación de los efectos de un determinado acto, no se considera propiamente una condición por los juristas clásicos. Puede ser potestativa, casual o mixta.
Las condiciones imposibles, inmorales o ilícitas hacían el acto en principio, nulo. Dependiendo del momento en que la condición se considere, se dice: - La condición está pendiente (condicio pendent), si aún es incierto si va a cumplirse o no.
- La condición está cumplida (condicio extat), cuando ya se ha producido el hecho.
- La condición está frustrada (condicio déficit), cuando ya hay seguridad de que el hecho no se producirá El cumplimiento de la condición hace que el acto produzca sus efectos desde ese mismo momento. Se dice que la condición tiene eficacia ex nunc.
El termino (dies) es un hecho futuro pero cierto, de cuya llegada depende la eficacia del acto en el que se incluye. La certeza del término se refiere a que necesariamente se cumplirá aunque se ignore en qué fecha se producirá dicho cumplimiento.
Las substituciones hereditarias En previsión de que los herederos no llegaran a adquirir la herencia o que otros llegaran a heredar en su lugar, se configuran instituciones distintas:  Substitución vulgar: se nombra un heredero substituto. Era la más frecuente y podía hacerse tantas veces como se considerara preciso para evitar la apertura de la substitución ab intestato.
 Substitución pupilar: se nombra un heredero substituto para que en caso de que el suus impúber muera antes de alcanzar la pubertad. Si el pupilo alcanza la pubertad, cae la substitución.
10 La cautio Muciana Un problema especial presentan los actos que están sometidos a condición potestativa negativa, en la que el cumplimiento de la misma por el interesado, solo podría comprobarse cuando el mismo hubiera muerto.
El statuliber La manumisión testamentaria puede someter a condición y mientras esta no se cumple el esclavo se denomina statuliber, figura que dio lugar a una rica casuística. Solía ponerse al esclavo una condición potestativa, consistente en entregar una cantidad de dinero al mismo heredero.
El cumplimiento de la condición otorgaba la libertad al esclavo. La Jurisprudencia, interpretando la voluntad del testador, admitió que también alcanzaba la libertad el esclavo que hubiera hecho de su parte todo lo posible por cumplir la condición aunque no lo hubiese logrado.
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