Delitos contra la propiedad industrial e intelectual (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 4º curso
Asignatura Derecho Penal Económico
Año del apunte 2017
Páginas 7
Fecha de subida 18/06/2017
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Delitos contra la propiedad industrial e intelectual Propiedad Intelectual (270 – 272 CP) Hay quien sostiene que el bien jurídico protegido de este delito se reduce a los derechos económicos y de explotación que tiene el autor sobre estas obras. En cambio, hay quien sostiene que además de éstos derechos de explotación tienen derechos personales y morales sobre su obra, que según esta parte de la doctrina también son objeto de protección. Pero hay también una posición ecléctica que nos dice que se protegen ambas. Pero la doctrina mayoritaria dice que el tipo a nivel penal únicamente protege los derechos económicos y de explotación.
Actualmente este tipo de delitos son delitos que son perseguibles de oficio.
Pero la obra que se protege tiene que ser: - Original. No se protegen las reproducciones, las versiones.
- Estar materializada en un soporte de cualquier tipo o reproducido por cualquier medio y debe ser percibida por los sentidos àEl derecho penal no castiga ideas sino manifestaciones externas, y ese elemento interno solo se castiga cuando se manifiesta.
Además que sea: - Literaria - Artística à cualquier obra con capacidad estética. Las fotografías, en tanto en cuanto sean una manifestación artística también son objeto de protección. Un retrato, sin esa capacidad estética, simplemente un puro reflejo de la realidad y no constituye protección.
- Científica à no los descubrimientos ni inventos, sino que son objeto de protección debajo la propiedad industrial Estas obras artísticas de cualquier calibre para que sean objeto de protección deben de ser palpables y tangibles. Si nos fijamos en el artículo 287.1 nos habla de obra o prestación literaria, artística o científica, pero ¿Qué es una prestación de acuerdo con el CP? Sería cualquier interpretación o reproducción a través de mecanismos visuales, orográficos o cualquier tipo de emisión radiofónica, por lo tanto, son objeto de protección las obras o las prestaciones.
La conducta que contiene el tipo sería reproducir, plagiar, distribuir, comunicar públicamente o de cualquier otro modo un obra original. Para saber el contenido de estas conductas típicas debemos remitirnos a la Ley de Propiedad intelectual, donde según su artículo 18 la reproducción es la fijación directa o indirecta, provisional o permanente, por cualquier medio y en cualquier forma de toda la obra o parte de ella que permite su comunicación o la obtención de copias à se supone que todas estas conductas se realizan sin la autorización del titular de estos derechos. Se considera que se consumará el delito con la tenencia de material ilícitamente reproducido.
Hay tres elementos clave, la autorización por parte del autor, el beneficio y el perjuicio. Por tanto el delito se configura a través de las conductas anteriores, siendo objeto de estas conductas las obras artísticas, y todo ello se hace sin autorización del titular de los derechos económicos de las obras.
Caben ciertas excepciones, cuando la obra ya está divulgada y ya no es necesaria la autorización (ya está en el dominio público), cuando se hace para nivel nivel privado del copista o cuando no se hace con ánimo de lucro, ni por uso colectivo. En los casos en los que un sujeto encarga a otro la realización de la copia de una obra para uso privado del primero, se discute si quien realiza el acto de reproducción sin autorización del titular es el primero, en cuyo caso la conducta sería impute.
El plagio es la segunda de las conductas típicas que consiste en copiar los elementos esenciales, no copiar los elementos accesorios, por lo tanto, no sería plagiar copiar metodologías ni tampoco cuando dos obras con carácter descriptivo tienen el mismo objeto, es decir, si hay una obra que trata sobre el Partenon, y nos describe el Partenon y hay otra que habla de lo mismo, esto no es un plagio, porque si tienen una finalidad descriptiva y tratan sobre el mismo objeto al final plasmarán prácticamente lo mismo. Si lo que hacemos es copiar todos los elementos, tanto accesorios como esenciales, estaríamos ante falsedad à Debemos recordar que las obras deben ser originales, las descriptivas no están dentro del objeto de protección.
La distribución y la comunicación pública serían las siguientes conductas que castiga el tipo y la diferencia entre ambas es que en cualquier caso se pone a disposición del público la obra pero en el caso de la distribución es a través de la venta o alquiler o cualquier otro mecanismo o medio de transacción (permuta), la Ley de Propiedad Intelectual lo define de la siguiente manera “la puesta a disposición del público del original o de las copias de la obra, en un soporte tangible, mediante su venta, alquiler, préstamo o de cualquier otra forma (art. 19 LPI), en cambio, la comunicación pública en cambio, lo que comporta es, sin este elemento de transacción lo que comporta es la transmisión por cualquier medio (hilo, cable, fibra óptica y otro procedimiento público) y de cualquier obra. No será delito cuando el pase sea privado o cuando sea con una finalidad cultural, como serían las bibliotecas ya que no pretenden obtener beneficio económico à los gastos de mantenimiento no suponen un beneficio económico.
En el caso de las comunicaciones por internet, la jurisprudencia considera que el almacenamiento en ordenador de obras en lenguaje informático para transmitirlas por la red para su almacenamiento en servidor dependiente de dominio accesible a terceros merece la calificación de comunicación pública.
A parte de las cuatro conductas típicas que se han examinado también se añade la explotación económica de cualquier otro modo de una obra de propiedad intelectual.
Hay dos elementos comunes entre todas las conductas típicas: - Falta de autorización à para que se complete el tipo no debe haber autorización del titular de los derechos económicos de explotación. En el caso de que se requiera autorización y únicamente se pida a algunos, se considera que se absolverá la conducta en la que no se ha pedido autorización. Dicha autorización puede ser documental o tácita, aun cuando esta último no está prevista en la Ley de Propiedad Intelectual.
- Tipo subjetivo à Sabemos que se requiere dolo, es decir que se conoce la ajenidad de los derechos y la falta de autorización o del exceso del alcance de ésta.
Hay que decir, respecto al elemento subjetivo que es un delito doloso con la finalidad de obtener un beneficio económico (directa o indirectamente) y un perjuicio para tercero à dos elementos necesarios. El perjuicio para el tercero se discute en cuatro posturas: - El perjuicio debe es el resultado del delito.
- Es un requisito necesario para la imputación objetiva de la conducta.
- Es un elemento subjetivo del tipo (doctrina mayoritaria).
- Es un elemento subjetivo del tipo y el resultado del delito (doctrina minoritaria).
De hecho la persona debe ser consciente de que eso no es una obra original ni que tiene una autorización para llevar a cabo la conducta. También debe incluir ese ánimo de lucro además del perjuicio. Las obras que se prestan en las bibliotecas que están al alcance de todo el mundo, ese préstamo no constituye un delito porque no se hace con ese ánimo de lucro sino exclusivamente por difusión cultural.
En el punto cuarto del artículo 270 encontramos un tipo privilegiado, que serían los supuestos de distribución o comercialización ambulante o meramente ocasional. Tenemos además en el punto segundo un punto más privilegiado como es el supuesto conocido como el “top manta”, que con anterioridad no eran considerados conductas típicas, aunque actualmente si que su conducta es típica, aunque sustituyendo la pena de prisión por la de multa o beneficios en la comunidad, por la que se considera un tipo privilegiado de segundo nivel. Aunque únicamente se aplicará este precepto cuando el beneficio económico obtenido sea reducido, pero ha desaparecido el umbral de 400€, con lo cual se deberá establecer según el principio de indubio pro reo, y atenderse a las características del culpable, que normalmente suelen ser personas en la indigencia, y así con la pena de multa o trabajos comunitarios se evita su expulsión del territorio español.
En el punto quinto se castigará el almacenamiento y la exportación sin autorización de los ejemplares de las obras o producciones.
Propiedad Industrial (273- 274 CP) Los delitos sobre la propiedad industrial tienen en común con los delitos de la propiedad intelectual que son delitos que otorgan derechos inmateriales a su titular protegiendo éstos derechos. Además que la regulación penal llega de forma posterior a la regulación mercantil y el derecho mercantil ya protege algún de las conductas en el ámbito penal, por lo tanto ya hay un ámbito de protección extrapenal donde se tutelan previamente algunas conductas, y el derecho penal considera delictivo el ataque a determinadas conductas que revisten características especiales.
Existe una tesis doctrinal que nos dice que lo que protegemos son los derechos de explotación económica exclusiva de los objetos amparados en un título de la propiedad industrial que ostenta el titular registral, en cambio, hay otra corriente que lo que nos dice que no protegemos bienes individuales, no protegemos el patrimonio, lo que se protege es o bien a los consumidores o bien al sistema económico, pero en cualquier caso sería un ámbito de protección, no individual, sino colectivo o supraindividual.
En estos delitos lo que se protege dos tipos de especies: Invenciones y creaciones industriales.
Esas invenciones tienen que tener una finalidad concreta que es la de fines industriales o mejoras técnicas, por lo tanto, debemos inventar para poder poner ese objeto en el mercado à se otorgan derechos de explotación al que se establece como titular registral durante un tiempo limitado, siempre que esa persona se comprometa a dar una finalidad industrial y explique a la comunidad su invención (dando detalles técnicos), ya que sino nos encontraríamos meramente en el ámbito de la propiedad intelectual. Cuando pasa el tiempo límite ese objeto pasa ha formar parte del estado de la técnica y pasa a formar parte del dominio público, y esa es la condición para que se te proteja tu invención durante un cierto tiempo ya que ha cambio se hará público para mejorar el estado de la técnica.
Nace este derecho por el hecho de que nos encontramos una persona que ha invertido su tiempo y dinero en la invención de un objeto, y otorga derechos a la persona que es el titular registral, que puede ser una persona distinta al inventor (ámbito laboral). Puede ser objeto de patente tanto un objeto como un proceso. Por otro lado, las mejoras técnicas no son objeto de patente, ya que el objeto sobre el que haces la mejora ya está patentado, algo ya inventado, sino que son objeto de modelos de utilidad.
Las patentes forman parte del activo y normalmente tienen un valor bastante considerable. También es importante decir que el titular de la patente puede otorgar a terceros una licencia de explotación en un determinado país. Al formar parte pues del activo patrimonial puede controlar el como hacerlo, qué hacer con la patente.
El Código Penal no únicamente habla de patentes sino que también se protege en éste marco la topografía de semiconductores, los diseños industriales y las variedades vegetales, y como vemos todo ello está sujeto a normas extrapenales sobre la materia. Es importante decir que sin inscripción en el registro de la propiedad industrial no hay propiedad industrial, y tampoco habría delito.
Signos distintivos.
Esencialmente nos referimos a marcas y a nombres comerciales. En la reforma del 2015 ya no protege la falsificación de la marca, sino que el elemento que se protege es el producto que se distingue por la marca. En el caso de falsificación de marcas, ¿quién es el perjudicado? Imaginemos que entramos a una tienda de barrio de toda la vida y compramos una camisa que, aparentemente, es de Giorgio Armani y la compra. Al cabo de un día se da cuenta que no es Giorgio Armani sino que es falsificada. Con lo cual vemos que el primer perjudicado es el propio consumidor y también se ve perjudicado el derecho de explotación de la marca. Vemos que aquí hay un intento de imitación de la marca, ya que realmente no se engaña al consumidor sino que ya se establece que es Gioargio Armanio, pero si que induce a confusión y ese es el elemento al que reconduce la aplicación de los delitos de propiedad industrial referidos a signos nuestra jurisprudencia. Cuando hay que decidir si protegemos al consumidor o bien al titular, lo que hace nuestra jurisprudencia es enfatizar el elemento de confusión, es decir, poner el foco de atención en el consumidor, y si permite confusión es merecimiento de protección penal.
Debemos tener en cuenta la contextualización del momento, donde es evidente que si compras la camisa en el paseo marítimo no induce a confusión, y si usted sabe que está comprando un objeto falsificado, no hay perjuicio para usted, ya que es consciente de lo que compra, pero si hay delito.
Aunque el objeto comprado, que falsifica la marca, sea incluso de mejor calidad que los objetos de la propia marca, diríamos que no habría perjuicio para el consumidor, pero a a pesar de esto decimos que hay delito de propiedad industrial porque utiliza los signos distintivos de una marca que puede llegar a causar confusión, pero sobretodo porque en una sociedad como la nuestra asociamos garantías de calidad o algunos estándares con una marca, tengamos o no razón, pero vivimos en un determinado mundo donde determinadas marcas son garantía de o representan algo à protegemos el producto distinguido por la marca.
En el artículo 274 del Código Penal vemos que realmente lo que es objeto de protección y que provocaría el ilícito penal es que el signo sea idéntico o induzca a confusión y lo menos importante es la calidad del producto, así pues por muy buena que sea la calidad del producto falsificada habrá igualmente delito. Lo que prima pues es el derecho de explotación del titular, pero si hay consentimiento del titular del del derecho de explotación, si hay autorización del titular del derecho de explotación no habrá delito à el consentimiento del titular del bien jurídico exime del delito. Así pues para que exista el delito únicamente es necesario que el señor que está distribuyendo, importando o comerciando sabe que el producto que tienen lo está distribuyendo sin autorización del titular, y además, por las circunstancias en las que se produce causa confusión. Si permite la confusión hay merecimiento de pena, pero no se protege el patrimonio del consumidor sino el derecho de explotación del titular.
Para ver si hay riesgo de confusión deberemos demostrarlo pericialmente, preguntándole a la marca si X productos son suyos. Existen una serie de indicadores en la práctica que aplican los órganos judiciales para determinar o no hay posibilidad de confusión: - Precio. Si es muy similar al precio de lo que sería la marca entonces permite la confusión.
- Similitud de logotipos.
- Calidad del producto y lugar de venta - Garantías de autenticidad.
- Utilización de signo en producto de la misma clase o similar.
El verdadero alcance de la protección penal vemos que, en el caso del 273 CP (invenciones) y 274 (marcas), nos dice que son punibles una serie de conductas en las que concurren: - Falta de autorización del titular registral del derecho de explotación à si el titular registral lo permite entonces podemos explotarlo ya que él es el titular del bien jurídico. Esto es uno de los elementos que nos induce a pensar que lo que estamos efectivamente protegiendo es el derecho de explotación del titular registral y no la propiedad del consumidor.
- Son delitos los que, a parte de copiar un objeto sin autorización, la finalidad que realiza es que sean fines industriales o comerciales, es decir, si alguien intenta reproducir en su casa para él un elemento objeto de patente, lo hará con fines privados incluso queda exenta de sanción económica en el ámbito administrativo.
Vemos que las conductas típicas son: fabricar, distribuir, poseer, ofrecer o introducir en el comercio (273). En el 274 habla de fabricar, ofrezca o importar productos que incorporen el signo distintivo, por lo tanto da igual si se ha fabricado o no el producto. Aquí si el legislador, teniendo en cuenta sobretodo el creciente fenómeno del top manta, diferencia tres tipos de conductas con penas severas en todo caso: - Producir o importar, ofrecer o distribuir o almacenar al por mayor.
- Ofrezca distribuía o comercialice al por menor (tipo atenuado) - Venta ambulante u ocasional. La pena en estos casos tiene pena de 6 meses a dos años con la finalidad de que el delincuente primario no entre en la cárcel.
El artículo 275 del Código Penal lo que hace es proteger a un tipo específico de signo distintivo donde, castigándose con la misma pena del tipo básico del 274, protege las denominaciones de origen o una indicación geográfica representativa. Sabemos que la legislación mercantil diferencia entre denominaciones de origen, indicaciones geográficas protegidas y especialidades tradicionales garantizadas. La diferencia entre unas u otras es que, por ejemplo, lo que proteges con las especialidades tradicionales es el modo de elaboración de un producto (jamón serrano) con independencia del origen de éste. En cambio, la denominación de origen garantiza que tanto el origen como el proceso de elaboración del producto para la obtención del producto final se ha hecho en la misma zona. Finalmente la indicación geográfica lo único que indica que el producto es de X lugar.
Si alguien me vende como vino de la Rioja un vino que no lo es ¿Qué pasa? Para empezar vemos que la etiqueta nos está dando una información falsa, por ello diremos que habrá seguro un delito de falsedad documental mercantil. Además del delito de publicidad engañosa en todo caso à habrá tres delitos en concurso.
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