Patria potestad (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho de familia y sucesiones
Año del apunte 2017
Páginas 7
Fecha de subida 25/06/2017
Descargas 0
Subido por

Vista previa del texto

Tema 7: Patria potestad.
1. Concepto. Sujetos. Ejercicio de la patria potestad.
La patria potestad se encuentra en los arts. 154 a 171 CC y se configura como una situación activa de poder, pero diferente del derecho subjetivo. Se trata de una potestad en la medida en que debe ejercerse en beneficio y para la satisfacción del interés de otras personas, los hijos menores no emancipados. Se puede definir como el poder que la ley otorga a los padres sobres los hijos menores de edad no emancipados para proveer a su asistencia integral.
La versión original del CC afirmaba que el titular de la patria potestad era el legislador dado que del él emanaban preceptos de obligado cumplimiento. La CE de 1978 exigía una reforma que garantizase el respeto de los derechos y personalidad del hijo, así como la equiparación de ambos progenitores en el ejercicio de la patria potestad. La Ley 11/1981 soluciono esto y además, acentuó la intervención y vigilancia del juez en interés del hijo. Pero los objetivos se alcanzaron con la LO 1/1996 de Protección Jurídica del Menor modificada por la Ley 15/2015 e Jurisdicción Voluntaria y por la Ley 26/2015 de Modificación del Sistema de Protección a la Infancia y a la Adolescencia.
Los caracteres de la patria potestad son: 1. Intransmisible: tiene su origen en las relaciones paterno-filiales, están fuera del comercio de los hombres y no puede ser objeto de sanción.
2. Irrenunciable: viene impuesta ex lege con carácter imperativo.
3. Imprescriptible: el ejercicio negligente de la misma puede dar lugar a su extinción.
Existe un cierto margen a la autonomía de la voluntad en lo atinente a su ejercicio sin que ello suponga una alteración de los mencionados caracteres.
La patria potestad se concibe actualmente como una potestad dual, de ejercicio conjunto de los progenitores, independientemente de que exista o no matrimonio entre los mismo pues la filiación determina su nacimiento ex lege. También cabe el ejercicio de la patria potestad por uno solo de los titulares, pero es excepcional y cabe en los siguientes supuestos: 1. Cuando los actos relativos a los hijos sean realizados por uno solo con el consentimiento expreso o tácito del otro: art. 156.1 CC. Cabe admitir un consentimiento previo, incluso en bloque, con o sin limitación temporal dado que son siempre revocables ad nutum.
2. Cuando se trate de actos que realice uno de ellos conforme al uso social y a las circunstancias, o en situación de urgente necesidad: art. 156.1 CC. Por ejemplo, firma del boletín de notas u operación quirúrgica urgente.
3. En caso de desacuerdo, cualquiera de los padres puede acudir al juez para que este atribuya la facultad de decidir en ese punto sobre uno de ellos: art. 156.2 CC. Si los desacuerdos fuesen reiterados o concurriera cualquier otra causa que entorpezca gravemente el ejercicio de la patria potestad, el juez podrá atribuir total o parcialmente a uno de los padres o distribuir entre ellos sus funciones con una vigencia máxima de dos años.
El art. 156.3 CC establece respecto de los 3 supuestos una presunción iuris tantum de actuación de uno de los progenitores en el ejercicio ordinario de la patria potestad con el consentimiento del otro, a efectos de proteger a los terceros de buena fe. Concretamente, se aplica en los casos en los que actúe uno solo de los progenitores y que no tengan cabida en algunos de los supuestos del art. 156.1 y 2 CC.
4. Las excepciones del art. 156.4 CC se refieren a supuestos de ejercicio individual de la patria potestad por causas que pueden prolongarse en el tiempo, no coyunturales, y que impiden objetivamente el ejercicio conjunto: situaciones de ausencia, incapacidad o imposibilidad que no son episodios momentáneos, pero no necesitan declaración judicial.
5. Cuando los padres vivan separados: la patria potestad se ejercerá por aquel con quien el hijo conviva (art. 156.5 CC). Sin embargo, el juez puede atribuir al solicitante la patria potestad para que la ejerzan los progenitores conjuntamente o distribuir entre ambos las funciones inherentes a su ejercicio. El art. 159 CC complementa esto pues ante la falta de acuerdo, el juez podrá decidir al cuidado de cuál de ellos quedaran los hijos menores de edad.
En los supuestos de intervención del juez este oirá a los hijos que tuvieran suficiente madurez y, en todo caso, a los que fueran mayores de 12 años, antes de adoptar la medida.
Hay también supuestos en los que el ejercicio exclusivo de la patria potestad tiene su origen en la situación excepcional de titularidad individual: 1. Cuando la filiación solo ha sido determinada respecto de uno de los progenitores o haya un solo adoptante.
2. Cuando concurran las circunstancias del art. 111 CC. Queda excluido de la patria potestad y demás funciones tuitivas respecto del hijo o de sus descendientes, o en sus herencias, el progenitor: 1.1. Que haya sido condenado a causa de las relaciones a que obedezca la generación según sentencia penal firme.
1.2. Que se haya opuesto al reconocimiento de la filiación judicialmente determinada.
Las restricciones pueden quedar sin efecto por determinación del representante legal del hijo aprobada judicialmente o por voluntad del propio hijo una vez alcanzada la plena capacidad. En todo caso siempre queda a salvo la obligación de velar por los hijos y de prestarles alimentos (art. 110 CC).
3. Cuando uno de los progenitores haya fallecido o haya sido declarado fallecido.
4. Cuando uno de los progenitores haya sido privado de la patria potestad: art. 170 CC.
Las personas sometidas a la patria potestad son los menores de edad no emancipados (art. 154.1 CC), cualquiera que sea su filiación. Excepcionalmente, la patria potestad puede extenderse al hijo mayor de edad incapacitado en los casos y con los requisitos que establece el art. 171 CC, que regula la rehabilitación y prórroga de la patria potestad.
En el art. 157 CC se regula la situación del progenitor menor de edad no emancipado en relación con sus hijos. La patria potestad será ejercitada por el propio menor con la asistencia de sus padres, o a falta de ambos, de su tutor. Para el supuesto de desacuerdo, intervendrá el juez. El menor no emancipado puede reconocer la filiación (art. 121 CC) y que el matrimonio produce de derecho la emancipación (art. 316 CC).
Se puede nombrar un defensor judicial en los supuestos de conflicto de intereses de ambos progenitores. Si afecta a uno solo de ellos, el otro ejercerá la patria potestad excepcionalmente en solitario (art. 163 CC).
El resto de parientes del hijo, incluidos hermanos, tienen derecho a relacionarse con él (art. 160 CC) y pueden intervenir en la relación paterno-filial puesto que están legitimados para solicitar las medidas previstas en los arts. 158 y 167 CC. La STS 12/5/2011 reconoció, al aplicar el art.
160.2 CC, el derecho de visita a la compañera de la madre biológica con respecto al hijo de esta concebida por inseminación artificial.
2. Deberes y facultades de los padres y de los hijos.
El contenido de la patria potestad se caracteriza por su flexibilidad ya que no es necesariamente igual en todos los supuestos o para todos los titulares, sino que en situaciones especiales puede reducirse, e incluso se llega a admitir su redistribución.
2.1.
Esfera personal.
Tal y como ordena el art. 154 CC, la patria potestad se ejercerá siempre en beneficio de los hijos de acuerdo con su personalidad. El ejercicio debe adaptarse a las cualidades de estos orientando en función de las mismas su educación. Además, si estos tuvieran suficiente madurez deberán ser oídos siempre antes de adoptar decisiones que les afecten. Todas las medidas que se adopten deben atender a la primacía del interés del menor sobre cualquier otro interés que pudiera concurrir.
Los padres tienen la obligación de: 1. Velar por los hijos: deber genérico de protección que existe en cualquier circunstancia (art. 110 CC), pudiendo quedar a vigilancia y control cuando no vaya acompañado de convivencia.
2. Tenerlos en su compañía: convivencia en el domicilio de sus padres. La convivencia implica una comunicación continua, material, psicológica y afectiva (art. 156 párrafo quinto CC). Este deber es compatible con separaciones temporales derivadas de causas justificadas como enfermedades, estudios, relaciones con otros parientes, etc.
3. Alimentarlos: debe corresponden al nivel de vida de los padres y es preferente con respecto a cualquier de los deberes de alimentos de los regulados en los arts. 143 y ss CC (art. 145 párrafo tercero in fine CC).
4. Educarlos y procurarles una formación integral: deriva del art. 27 CE. Es una infracción de tal deber la falta de escolarización de los hijos. El derecho de los padres sobre la formación religiosa y moral debe compatibilizarse con el derecho del menor a la libertad ideológica, conciencia y religión (art. 6 LOPJM).
Los hijos tienen la obligación de obedecer y respetar a los padres mientras estén bajo su potestad (art. 155 CC). Cuando sea preciso los padres podrán recabar el auxilio de la autoridad judicial (art. 154 CC in fine).
Aunque los progenitores no ejerzan la patria potestad, tienen derecho a relacionarse con sus hijos menores, excepto con los adoptados por otro o conforme a lo dispuesto en resolución judicial (art. 160 párrafo segundo CC). Tampoco podrán impedir sin justa causa las relaciones del hijo con sus hermanos, abuelos, otros parientes y allegados (STSS 24/5/2013, 20/10/2011 y 27/7/2009). Si así ocurre, el juez resolverá lo que proceda atendidas las circunstancias del caso (art. 160 párrafo segundo CC). Especialmente deberá asegurar que se cumplan las medidas que se puedan fijar para favorecer las relaciones entre abuelos y nietos. Cabe establecer u régimen de visitas a favor de los abuelos en contra de los progenitores si esta no se funda en una causa (STS 12/6/2004).
El art. 161 CC regula la situación del menor acogido y establece que el derecho de sus padres, abuelos y demás parientes a visitarle y relacionase con él podrá ser regulado o suspendido por el juez, atendidas las circunstancias y el interés del menor.
2.2.
Esfera patrimonial.
Corresponde a los padres como consecuencia de la patria potestad, la representación legal de sus hijos, la administración de sus bienes, así como cierto poder de disposición sobre los mismos, aunque este último muy imitado por la necesidad general de autorización judicial.
La representación legal de los hijos (arts. 154.2 y 162 CC) es una consecuencia directa de la limitación de la capacidad de obrar de los menores de edad no emancipados.
El art. 162 CC sustrae de esa representación legal los siguientes actos: 1. Los relativos a los derechos de la personalidad u otros que el hijo, de acuerdo con las leyes y con sus condiciones de madurez, pueda realizar por sí mismo: los responsables parentales intervendrán en esos casos en virtud de cuidado y asistencia.
2. Aquellos en que exista conflicto de intereses entre los padres y el hijo.
3. Los actos relativos a bienes que están excluidos de la administración de los padres: art.
162 CC in fine.
De la LOPJM deriva una interpretación restrictiva de esto. Además, el art. 1263 CC señala una salvedad a la regla general de que los menores no emancipados no pueden prestar consentimiento.
La atribución de los bienes de los hijos a los padres tiene lugar mediante la administración y a la posibilidad de aplicar los frutos al levantamiento de las cargas familiares en los términos previstos en el art. 165 CC. Según el art. 155.2 CC, los hijos deben contribuir equitativamente, según sus posibilidades, al levantamiento de las cargas de la familia mientras convivan con ella.
La facultad de administración se desarrolla en los arts. 164 y ss CC. Los padres administraran los bienes de los hijos con la misma diligencia que los suyos propios, cumpliendo las obligaciones generales de todo administrador (art. 164 primer párrafo CC) y las especiales establecidas en los arts. 168.3 y 190 LH.
Existen una serie de bienes que quedan excluidos de la administración: 1. Los bienes adquiridos por los hijos a título gratuito cuando el disponente lo hubiese ordenado de forma expresa: art. 164 párrafo segundo.1 CC.
2. Los adquiridos por sucesión en que uno o ambos progenitores hubieran sido justamente desheredados o no hubieran podido heredar por causa de indignidad: art. 164 párrafo segundo.2 CC 3. Los bienes que el hijo mayor de 16 años hubiera adquirido con su trabajo o industria: el hijo necesitará el consentimiento de los padres para los actos que excedan de la administración ordinaria (art. 164 párrafo segundo.3 CC).
Pertenecen al hijo no emancipado los frutos de sus bienes, así como todo lo que adquiera con su trabajo o industria (art. 165 párrafo primero CC). Los padres podrán destinarlos, si vive con uno de ellos, al levantamiento de las cargas familiares en la parte que corresponda, y no estarán obligados, en su caso, a rendir cuentas de lo consumido en tales atenciones (art. 165 párrafo segundo CC). Se exceptúan los frutos de los bienes a los que se refiere el art. 164 párrafo segundo.1 y 2 CC, así como los dejados a los hijos para su educación o carrera, pero si los padres careciesen de medios, podrán pedir al jue que les entregue la parte de estos frutos que en equidad proceda.
El art. 166 párrafo segundo CC establece que los padres no pueden renunciar a los derechos de que sean titulares los hijos, ni enajenar o gravar sus bienes inmuebles, establecimientos mercantiles o industriales, objetos preciosos y valores mobiliarios, salvo el derecho de suscripción preferente de acciones, sino por causas justificadas de utilidad o necesidad, que deberán ser apreciadas por el juez, con audiencia del Ministerio Fiscal. Se puede prescindir de tal autorización cuando el menor tenga cumplidos los 16 años y consienta en documento público o cuando se trate de la enajenación de valores mobiliarios, siempre que su importe se reinvierta en bienes o valores seguros (art. 166 párrafo tercero CC).
También es necesario recabar autorización judicial para repudiar la herencia o legado deferidos al hijo. Si el juez denegase a autorización, la herencia solo podrá ser aceptada a beneficio de inventario (art. 166 párrafo segundo CC).
Realizado el negocio sin la preceptiva autorización, hay que determinar cuáles son sus consecuencias y sobre ello se han creado distintas corrientes doctrinales: 1. Nulo por inexistencia: al ser un negocio incompleto porque el representante excede en el ámbito de representación que la ley le concede (arts. 1259 y 1261 CC), aunque podría ser ratificado.
2. Nulo de pleno derecho por violación de una ley imperativa o prohibitiva: art. 6.3 CC, sería insanable.
3. Anulabilidad: arts. 1301 y 1311 CC.
El CC impone la obligación de rendir cuentas, aunque solo a petición del hijo, como una acción cuyo cumplimiento se podrá exigir en un plazo de prescripción de 3 años. En caso de pérdida o deterioro de los bienes por dolo o culpa grave, responderán los padres de los daños y perjuicio sufridos por el hijo (art. 168 CC).
El incumplimiento por los padres de sus deberes, aparte de causa de privación de la patria potestad (art. 170 CC), es causa desheredación (art. 854 CC). Con carácter más inmediato a dicho incumplimiento puede dar lugar a que el juez adopte una serie de medidas (art. 158 CC) encaminadas a: 1. Asegurar la prestación de alimentos y proveer para las futuras necesidades del hijo: puede ser adoptada incluso aunque el padre no tena la patria potestad sobre el hijo según el art. 110 CC.
2. Evitar a los hijos perturbaciones dañosas en los casos de cambio de titular de la potestad de guarda.
3. Evitar la sustracción de los hijos menores por alguno de los progenitores o por terceras personas.
En particular se enumeran las siguientes medidas: 1. Prohibición de salida del territorio nacional: salvo autorización judicial previa.
2. Prohibición de expedición del pasaporte al menor o retirada del mismo si ya se hubiera expedido.
3. Sometimiento a autorización judicial previa de cualquier cambio de domicilio del menor.
4. Prohibición de los progenitores, tutores u otros parientes e incluso terceras personas de aproximarse al menor y acercarse a su domicilio o centro educativo y a otros lugares que este frecuente: respetando principio de proporcionalidad.
5. La prohibición a las mismas personas de establecer contacto escrito, verbal o visual por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático.
Estas dos medidas anteriores tienen que ver con la aproximación y comunicación con los menores que ha reformado la Ley 26/2015.
6. Apartar al menor de un peligro o evitarle perjuicios en su entorno familiar o frente a terceras personas.
Las medidas a las que nos hemos referido podrán ser adoptadas por el juez de oficio, o a instancia del propio hijo, de cualquier pariente o del Ministerio Fiscal dentro de cualquier proceso civil o penal, o bien en un procedimiento de jurisdicción voluntaria. Para cuando los padres pongan en peligro el patrimonio del hijo, nos encontramos con el art. 167 CC.
3. Prórroga, modificación y extinción de la patria potestad.
La modificación de la patria potestad se produce cuando ocurre cualquier cambio en su titularidad o en el ejercicio inicialmente normal de la misma, como puede ser la privación o la suspensión de uno de los titulares, o la adopción por el juez de la medida prevista en el art. 156.2 CC en supuestos de desacuerdos reiterados entre los padres, o la adopción por el juez de cualquiera de las medidas del art. 158 CC.
La suspensión es la pérdida o la privación temporal del ejercicio de la patria potestad. La primera se produce en los casos de ausencia, incapacidad o imposibilidad de uno de los padres (art. 156.4 CC). La segunda tiene lugar cuando así lo imponga el juez, por incumplimiento de los deberes inherentes a la misma, incluidos los desacuerdos reiterados entre ambos titulares. Las causas de privación son de tres tipos: 1. Sentencia firme dictada en proceso ad hoc: la legitimidad corresponde a cualquiera de los padres y al Ministerio Fiscal.
2. Sentencia dictada en causa criminal: el CP impone como pena accesoria la privación de la patria potestad.
3. Resolución recaída en causa matrimonial: art. 92.3 CC.
La privación puede ser total o parcial (art. 170 párrafo primero CC).
Los supuestos de extinción de la patria potestad se recogen en el art. 169 CC: 1. La muerte o declaración de fallecimiento de los padres o del hijo: en caso de que fallezca un progenitor, concentra el ejercicio en el progenitor que sobrevive de forma exclusiva.
2. La emancipación.
3. La adopción del hijo: no extingue la patria potestad, sino que cambia de titularidad.
La patria potestad, según el art. 171.1 CC, sobre los hijos que hubieren sido incapacitados quedará prorrogada, por ministerio de la ley, al llegar aquellos a la mayoría de edad. El art. 201 CC permite que los menores sean incapacitados cuando concurra en ellos causa de incapacitación y se prevea razonablemente que la misma persistirá después de la mayoría de edad.
Procede rehabilitar la patria potestad, a tenor del art. 171 párrafo primero CC, en el supuesto de incapacitación del hijo mayor de edad soltero que viva en compañía de cualquiera de los padres, siendo ejercida por quien correspondiere si el hijo fuere menor de edad.
La patria potestad prorrogada se ejercerá con sujeción a lo especialmente dispuesto en la resolución de incapacitación y, subsidiariamente, a lo establecido por el CC para la patria potestad. En consonancia, con el carácter graduable de la incapacitación y la flexibilidad con que concebimos el régimen de protección del incapacitado, el margen de discrecionalidad en estos casos será muy amplio para el juez.
La patria potestad prorrogada termina según el art. 171 párrafo segundo CC: 1.
2.
3.
4.
Por la muerte o declaración de fallecimiento de los padres o del hijo.
Por adopción del hijo.
Por haberse declarado la cesación de la incapacidad.
Por haber contraído matrimonio el incapacitado.
Si al cesar la patria potestad prorrogada subsiste el estado de incapacitación, se constituirá la tutela o curatela según proceda (art. 171 párrafo tercero CC).
...

Tags: