El maltrato a las personas mayores (2013)

Ejercicio Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Criminología - 3º curso
Asignatura Violència de gènere
Año del apunte 2013
Páginas 9
Fecha de subida 13/04/2015
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Cristina Rius Puchol 1 Maltrato a las personas mayores “El maltrato de las personas mayores es una violación de los derechos humanos y una causa importante de lesiones, enfermedades, pérdida de productividad, aislamiento y desesperación.
“Enfrentarse al maltrato de personas mayores y reducirlo requiere un enfoque multisectorial y multidisciplinario.” Envejecimiento activo, Un marco político.
OMS, 2002 Cristina Rius Puchol 2 Maltrato a las personas mayores 1. INTRODUCCIÓN Hoy en día, la violencia de género no deja de ser noticia. Desde hace muchos años las mujeres han venido padeciendo violencia domestica. Este tipo de violencia es universal, pues no se da exclusivamente entre las clases desfavorecidas, sino que es propia de todas las clases sociales, económicas, culturales, a todas las edades, tanto en el ámbito urbano como en el rural, independientemente del contexto educativo, religioso y étnico. Aunque es cierto que hay un colectivo de mujeres que pueden ser más vulnerables que otras a la hora de sufrir maltrato domestico.
En este trabajo vamos a tratar concretamente la violencia que sufren las mujeres ancianas ya que es un problema que crece muy rápidamente a escala mundial y que en muchas partes del mundo pasa desapercibido. Hasta hace poco, este grave problema social se ocultaba a la vista del público y se consideraba como un asunto esencialmente privado, incluso hoy en día, el maltrato de los ancianos sigue siendo un tema tabú. Sin embargo, cada día hay más indicios de que el maltrato de los ancianos es un importante problema de salud pública y de la sociedad.
A parte, es un tema que nos puede tocar a cualquiera de nosotros porque algún día envejeceremos y podemos convertirnos en personas vulnerables a sufrir este tipo de maltrato si no paliamos las causas de esta opresión y, como veremos a lo largo del trabajo, es algo que está en mano de todos: familiares, instituciones sanitarias, etc.
El proceso de envejecimiento de la población constituye un hecho sin precedentes en la historia de la humanidad, especialmente en los países desarrollados, no se trata de una enfermedad como muchos creen, sino un ciclo más en la vida como lo es también la niñez.
El proceso de envejecimiento y, en concreto, la progresiva pérdida de autonomía personal y económica ligados al mismo pueden ser una fuente de conflictos entre la persona mayor y su entorno.
Hay estudios que indican que entre el cuatro y el seis por ciento de la población de edad avanzada padece algún tipo de maltrato en su hogar, aunque a decir verdad, los estudios existentes son escasos y probablemente nos encontremos ante un problema más importante de lo que pensamos.
En este trabajo, como ya se ha dicho, se llevará a cabo un estudio sobre la violencia en personas mayores, concretamente mujeres ancianas, ya que constituyen un porcentaje mucho más elevado que los ancianos víctimas de violencia domestica. Para ello, el trabajo se dividirá en dos partes, en la primera se dará aproximaciones al concepto de violencia hacia las personas mayores, una de ellas otorgada por el Protocolo de Actuación Contra el Maltrato a las Personas Mayores (2007), y otra de la Declaración de Toronto para la Prevención Global del Maltrato de las Personas Mayores (2002), se hablará de los tipos de violencia que se pueden ejercer sobre las personas mayores, el perfil de la víctima y el del agresor, las consecuencias de la violencia hacia las personas mayores y como ésta puede identificarse; y en el segundo apartado se hablaran de las medidas de prevención e intervención hacia este colectivo, así como también del marco legal. Se concluirá el trabajo con una reflexión de los aspectos más relevantes.
Cristina Rius Puchol 3 Maltrato a las personas mayores 2. EL MALTRATO EN PERSONAS MAYORES DEFINICIÓN Es un problema importante en la actualidad la no resolución aún de la definición exacta sobre el concepto de violencia hacia personas mayores. Resolverlo es uno de los principales objetivos que ocupan a todo personal gerontológico.
Es fundamental que exista un consenso en la definición entre los profesionales que tratan con los ancianos y que no se dé, como está sucediendo ahora mismo, la coexistencia de diferentes significados atribuidos a este tema.
Así pues, la mayoría de las definiciones se basan en la idea de maltrato al anciano como recoge el Protocolo de Actuación Contra el Maltrato a las Personas Mayores (2007): “cualquier acto u omisión que produzca daño de forma intencionada o no, practicado sobre personas mayores, que tenga lugar en el medio familiar, comunitario o institucional y que vulnere o ponga en peligro la integridad física o psíquica, así como el principio de autonomía o el resto de derechos fundamentales del individuo. Estos hechos pueden ser constatados de manera objetiva o ser percibidos de forma subjetiva.” Otra definición ofrecida por la Declaración de Toronto para la Prevención Global del Maltrato de las Personas Mayores (2002) es la siguiente: “el maltrato de personas mayores se define como la acción única o repetida, o la falta de la respuesta apropiada, que ocurre dentro de cualquier relación donde exista una expectativa de confianza y la cual produzca daño o angustia a una persona anciana. Puede ser de varios tipos: físico, psicológico/emocional, sexual, económico o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión.” TIPOS DE MALTRATO EN ANCIANOS Los tipos más comunes de maltrato de ancianos son: Maltrato Físico.
El maltrato físico se manifiesta en forma de golpes o cualquier daño corporal, dolor o deterioro físico, producidos por la fuerza física o violencia no accidental.
Ejemplos: golpes, quemaduras, tirar del pelo, alimentación forzada, utilización injustificada de restricciones físicas, uso inapropiado de fármacos, etc.
Maltrato Psicológico.
Cuando los mayores se convierten en dependientes económicos, físicos y emocionales de sus hijos, muchas veces se invierten los roles. El hecho de tener que dejar el rol de adulto independiente por el rol de adulto dependiente, los coloca en una situación de riesgo.
Por otro lado, al considerarse el ser “débil” puede convertirlo en el “chivo expiatorio” de todas las tensiones y conflictos de la familia.
Otras veces la violencia es el medio de comunicación para controlar y manejar a la persona anciana y puede manifestarse en forma de insultos y agravios que de una manera u otra, subestiman al anciano. Pero cualquiera que sea la causa del maltrato psicológico, sabemos que Cristina Rius Puchol 4 Maltrato a las personas mayores puede generar en él problemas tan serios como angustia, pena, sentimientos de indignidad, miedo o estrés.
Ejemplos: amenazas, insultos, burla, intimidación, humillación, infantilización en el trato, indiferencia hacia su persona, aislamiento, etc.
Abuso Sexual.
Hoy en día todo lo relacionado con sexualidad y genitalidad sigue teñido por tabúes y prejuicios, tal y como nos cuenta Carmen Castilla Vázquez (2009).
Este tipo de violencia se agrava significativamente para aquellos casos en que los mayores están institucionalizados.
Se hace de manifiesto mediante comportamientos o contacto sexual de cualquier tipo, intentado o consumado, no consentido o con personas incapaces de dar consentimiento.
Ejemplos: acoso sexual, tocamientos, violación, etc.
Maltrato Económico.
Una de las manifestaciones más crueles del maltrato económico son los haberes jubilatorios tan escasos, que impiden a los mayores llevar una vida independiente y digna.
Por otro lado, puede ser que la propia familia abuse de sus pertenencias y haga una utilización no autorizada, ilegal o inapropiada de los fondos, las propiedades, o los recursos de los que dispone la persona mayor.
Ejemplos: tomar sin permiso dinero, joyas, etc., falsificación de firmas, obligarle a firmar documentos o testamento, uso inapropiado de la tutela o curatela, ocupación del domicilio, etc.
Negligencia y abandono.
La negligencia se considera la privación voluntaria de la libertad, de modo que al anciano se le fuerza para que se quede en la cama o sentado en una silla. También se incluiría el hecho de privar a la persona mayor de comida, bebida o higiene.
El abandono, uno de los maltratos más comunes que sufren las personas mayores, se correspondería con el olvido, el rechazo, la negativa o el fallo para iniciar, continuar o completar la atención de las necesidades del cuidado de una persona mayor, ya sea voluntaria o involuntariamente, por parte de la persona responsable de su cuidado.
Ejemplos: no aportar medidas económicas o cuidados básicos como comida, hidratación, higiene personal, vestido, cobijo, asistencia sanitaria, administración de medicamentos, confort, protección y vigilancia de situaciones potencialmente peligrosas, dejarla sola largos periodos de tiempo, no procurarle afecto, etc.
Aislamiento.
Aislar a un anciano es impedir de forma intencionada que reciba correo, llamadas telefónicas o visitas.
Cristina Rius Puchol 5 Maltrato a las personas mayores PERFIL DE LA VÍCTIMA Mujeres de 75 años o más, viudas, con importante deterioro funcional para llevar a cabo las actividades de la vida diaria, debido a una enfermedad crónica o progresiva como Alzheimer, Parkinson, ACV, etc. y por lo tanto depende de su cuidador para la mayoría de las actividades de la vida diaria.
En el maltrato a personas mayores pueden estar implicados los familiares, los profesionales, las instituciones y la propia sociedad en su conjunto.
PERFIL DEL AGRESOR El perfil del agresor se corresponde con una persona de plena confianza para la víctima, como pueden ser los hijos, los yernos, el esposo, el cuidador del centro social, el médico principal o la enfermera, etc. Normalmente, esta persona no acepta el papel de cuidador y, por lo tanto, no asume la responsabilidad que ello conlleva.
Muchas veces se corresponde con una persona que consume alcohol, fármacos u otras drogas y que depende del anciano desde el punto de vista económico, pues reside en su domicilio.
A parte, suele tratarse de una persona con pocos contactos sociales y sufre estrés debido a diversas causas como pueden ser la pérdida del trabajo, es portador de cualquier enfermedad, tiene problemas conyugales, etc.
CONSECUENCIAS DEL MALTRATO A PERSONAS MAYORES Las consecuencias que producen en las personas mayores el maltrato pueden llegar a ser devastadoras para la propia persona, porque aparte de presentar lesiones físicas, en el caso que se de maltrato físico, las consecuencias psicológicas o sociales pueden llegar a ser mucho peores, pues ello ocasiona que caigan en depresión o sufran trastornos emocionales hasta el punto de llegar a tener ideaciones suicidas.
IDENTIFICACIÓN Detectar una situación de maltrato en personas mayores es bastante difícil porque pueden presentar deterioro cognitivo que les impida responder correctamente y porque dependen físicamente de un cuidador, que puede ser el agresor. Si se da este último caso, la violencia puede incluir no solo el maltrato psicológico, físico o sexual, sino también negligencia con la medicación, alimentos, equipamiento o transporte necesario para la vida diaria.
3. ACTUACIÓN ANTE EL MALTRATO Todo ciudadano tiene la obligación ética y legal de notificar a las autoridades los casos de sospecha. Cualquier persona que esté relacionada con el anciano debe prestar atención a los signos y síntomas de maltrato, especialmente los profesionales de la Sanidad y los trabajadores sociales.
PREVENCIÓN La prevención constituye un elemento primordial.
Prevenir este tipo de maltratos nos implica a todos, ya seamos profesionales, familiares, desde las organizaciones sanitarias, servicios sociales y docentes, a los propios mayores y a toda la estructura social.
Cristina Rius Puchol 6 Maltrato a las personas mayores Es preciso distinguir tres niveles de prevención:    Prevención primaria: debe asumir que todo anciano tiene riesgo de presentar este problema, por lo tanto hay que intentar proporcionar ayuda a todos los individuos comprometidos en el cuidado de las personas ancianas, así como a todos los ancianos, dependan o no de sus cuidadores. En este primer nivel de prevención se ha de intentar evitar la aparición de casos nuevos de malos tratos mediante el control de las causas y de los factores de riesgo.
Prevención secundaria: a partir de los factores de riesgo identificados hay que realizar programas para la localización de individuos y familias de alto riesgo. La única manera de prevenir los malos tratos es incidir sobre los factores de riesgo de abuso o negligencia al anciano.
Prevención terciaria: consiste en prevenir nuevos eventos una vez que ya se hayan producido con anterioridad. Se incluye la intervención legal.
Un programa de prevención adecuado debería actuar promoviendo la información a través de los medios de comunicación y la educación en la escuela, en la formación de los profesionales y en las instituciones de asistencia geriátrica.
Por otro lado, considero también muy importante el hecho de fomentar y estimular la independencia de la gente mayor para que así no se queden al margen de las decisiones que les implican, motivarles a que hagan actividades y no se queden aislados, así como también a que tengan la mente activa ya sea con lecturas, pasatiempos, juegos etc. y estaría bien que se les propiciase una formación orientada a prevenir malos tratos, los cuales se podrían realizar desde los Equipos de Asesoramiento Pedagógico (EAP) con talleres, conferencias, materiales educativos, etc.
INTERVENCIÓN Considero que una buena y correcta intervención para este tipo de delincuencia se debería efectuar desde los equipos de servicios sociales ya que cuentan con equipos multidisciplinares (trabajadores sociales, psicólogos, educadores sociales, abogados, etc), pueden trabajar en diferentes niveles de intervención (comunitario, grupal, individual), pueden coordinar el trabajo realizado por las diferentes administraciones y entidades privadas que trabajan en el municipio, trabajan desde dentro de la comunidad y se responsabilizan de evaluar sus necesidades, realizan tanto intervenciones dirigidas a la prevención primaria y secundaria, como al tratamiento de todas aquellas situaciones que dificulten o impidan el desarrollo personal y la mejora de la calidad de vida.
Cada caso de abuso y abandono es diferente por lo tanto no se puede proponer una intervención única, pero sí que sería útil, por ejemplo, que el equipo de Servicios Sociales disponga de protocolos de intervención para así poder actuar en situaciones de emergencia y actuar en los casos en que se detecten riesgos de posibles comportamientos abusivos y/o negligentes.
También sería conveniente realizar un programa de intervención dirigido a los agresores, como por ejemplo grupos de apoyo para cuidadores, intervenciones dirigidas a la resolución de los problemas personales del cuidador.
Por último, debería realizarse una intervención para el maltrato desde las instituciones, de modo que deberían realizarse programas de defensa de los derechos de los residentes y programas de Cristina Rius Puchol 7 Maltrato a las personas mayores intervención que impidan que las personas mayores lleven una vida pasiva y pierdan su autonomía.
MARCO LEGAL En España, el maltrato de personas mayores no está tipificado como delito específico, sino que forma parte de un tipo penal referido a la violencia habitual entre algunos familiares. Este concepto de violencia habitual se creó en 1989. En un principio solo contemplaba la violencia física contra el conyugue o conviviente, ascendiente o descendiente. En 1999 se incluyeron a los ex conyugues o ex convivientes como posibles autores del delito y se amplía la conducta punible a la violencia psíquica. En 2003 el Código Penal fue reformado y el delito de violencia familiar, anteriormente regulado en el artículo 153, se modificó y actualmente se encuentra regulado en el artículo 173, párrafo segundo. En el que se establece lo siguiente: “El que habitualmente ejerza violencia física o psíquica sobre quien sea o haya sido su conyugue o sobre la persona que esté o haya estado ligada a él por análoga relación de afectividad aunque sin convivencia, o sobre los descendientes o ascendientes… o sobre la persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar… así como sobre las personas que por su especial vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años…” Tras la reforma, por primera vez es obligatorio que los jueces acuerden la pena de alejamiento para los delitos cometidos contra las personas en el ámbito familiar. Esto es muy importante, ya que, anterior a la reforma, la medida de alejamiento sólo podía solicitarse a instancia de parte, es decir, sólo podía solicitarla alguna de las acusaciones.
Además, con la reforma del Código Penal se regulan los supuestos de persona en custodia, es decir, se regula el maltrato institucional (tanto en centros públicos como privados).
Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género.
La Ley Orgánica 1/2004 establece en el artículo 28, titulado de acceso a la vivienda y residencias públicas para mayores, lo siguiente: “las mujeres víctimas de violencia de género serán consideradas colectivos prioritarios en el acceso a viviendas protegidas y residencias públicas para mayores, en los términos que determine la legislación”.
Ley de Dependencia.
La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia en vigor desde el 1 de enero de 2007, ha sentado las bases para financiar los servicios que necesitan las personas dependientes para realizar las actividades básicas de la vida diaria (levantarse de la cama, comer, ducharse, etc.).
Entre los servicios establecidos por la Ley destacan: servicio de teleasistencia, servicios de ayuda a domicilio, atención a las necesidades del hogar, cuidados personales, servicios de centros de día y noche, servicios de atención residencial y prestaciones económicas.
Cristina Rius Puchol 8 Maltrato a las personas mayores 4. COCLUSIONES Como hemos podido observar, el maltrato hacia las personas mayores es un problema social que todavía debe salir a la luz en mayor medida para que la sociedad se implique en darle respuesta.
Esto debe implicar también dar la voz a las propias víctimas mayores para que planteen sus vivencias y necesidades. Ellas tienen que empezar a ser escuchadas también, junto a los expertos.
Hay que hacer salir al maltrato familiar hacia las personas mayores de esa categoría de otras formas de violencia familiar, como nos cuenta Jorge Garcia Ibáñez (2010), resaltando el hecho de que presenta dinámicas y características propias.
El problema del maltrato a personas mayores es, en definitivamente una realidad todavía poco visible, que necesita intervención, y que nos incumbe como sociedad puesto que todas las personas, incluidas las personas mayores, merecen vivir en paz alejadas de cualquier situación de maltrato o violencia. Cualquier forma de abuso o maltrato debe ser contemplada como una violación de los derechos humanos de las personas de edad y, en consecuencia, hay que tratar de buscar los medios que mejor garanticen una eficaz respuesta frente a estas situaciones tanto en términos de eficacia como de justicia, ayudando así a hacer realidad el lema que las Naciones Unidas eligieron para conmemorar en 1999, el año internacional de las personas mayores: “por una sociedad para todas las edades”.
Cristina Rius Puchol 9 Maltrato a las personas mayores 5. BIBLIOGRAFIA GARCIA IBÁÑEZ, J. La respuesta frente al maltrato familiar hacia las personas mayores. Un análisis socio-jurídico. (2010). Laboratorio de Sociología Jurídica de la Universidad de Zaragoza.
MOYA BERNAL, A. y BARBERO GUTIÉRREZ, J. Malos tratos a personas mayores: Guía de actuación. (2005). Observatorio de personas Mayores.
CASTILLA VÁZQUEZ, C. Eso no se hace, eso no se toca, de eso no se habla. La desigualdad de género en las religiones. (2009). Gazeta de Antropología. Versión PDF.
IBORRA MARMOLEJO, I. Maltrato de personas mayores en la familia en España. (2008).
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Protocolo de actuación contra el maltrato a las personas mayores. (2007). Acción Social y Ciudadanía.
Declaración de Toronto para la Prevención Global del Maltrato de las Personas Mayores.
(2002). Organización Mundial de la Salud. Universidad de Toronto y Universidad Ryerson, Ontario, Canadá. INPEA (Red Internacional de Prevención del Abuso y Maltrato en la Vejez).
Guía de Atención a la Violencia intrafamiliar y de género. (2008). Comisión de Violencia Intrafamiliar y de Género. Hospital Clínic de Barcelona.
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