Introducción a la asignatura (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Filología Hispánica - 1º curso
Asignatura Panorama de la literatura Española (Moderna y contemporánea)
Año del apunte 2017
Páginas 4
Fecha de subida 07/06/2017
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INTRODUCCIÓN DE LA ASIGNATURA   CUESTIÓN DE ​ANTIGUOS​ Y ​MODERNOS Sobre el término de ​modernidad​: la palabra ​moderno no aparece hasta el siglo XVI, y empezamos a ver una distinción entre ​anticus y ​modernus​, una distinción que ya en la Edad Media es polémica. Ese debate entre lo antiguo y lo moderno nos va a acompañar hasta la Ilustración. Los modernos no usaban el latín, aparecen nuevas creaciones literarias escritas con lenguas nacionales.
Los románticos dicen que no tiene sentido comparar antiguos y modernos porque juegan en ligas diferentes, es decir, se tratan de producciones creadas con diferentes trazos y características. Si en la Ilustración decían que la Razón es común a todo hombre, el Romanticismo va a preferir lo ​subjetivo​, lo que es singular en cada uno de nosotros.
Entre los historiadores del progreso humano se usa un tópico, que es que “​nosotros somos enanos a hombros de gigantes”​. Este tópico ya aparece en la Edad Media, por tanto, se nos considera a la generación contemporánea desde un punto de vista aventajado respecto a otras generaciones, pero somos más pequeños, es decir, estamos más avanzados pero somos menos dignos que nuestros predecesores. Nuestro bagaje cultural es ese gigante.
Cada libro que leemos sube más nuestra estatura, subimos más lejos.
Esta máxima se sigue viendo recreada en la actualidad. Michel de Montaigne, autor del Renacimiento, nos habla sobre este tópico y nos dice que los modernos pueden ser más avanzados que los antiguos y nos dice que debemos pasar algo a nuestros predecesores: una cultura, una tradición. La tradición es muy importante.
En la Edad Media la vivencia del tiempo estaba muy vinculada con el teocentrismo, se encuentran muchísimos textos hablando del transitorio de la vida humana, que el cielo alcanza la inmortalidad. Lo vemos tanto en arte pictórico como en la literatura. Vemos, por tanto, toda una niebla alrededor de la atemporalidad. En la mente medieval pudo existir una actitud de cierta relajación temporal o centrada en la idea de la muerte. El concepto teológico del tiempo desaparece con el renacer científico, con esto, parece que el tiempo se acelera, el mundo se expande. Cuando se descubre que la Tierra no es el centro del universo y que pueden haber otros mundos, el concepto del tiempo queda relativizado.
1 Podríamos dividir en tres momentos la historia del hombre: - La ​antigüedad grecolatina que llegó a asociarse con la ​incipiente luz de la infancia​. Es una luz a la que van a volver atrás la cabeza las generaciones posteriores, con nostalgia, como si fuera un estadio de la naturaleza, una suerte de Edén del que hemos sido expulsados y ya no podemos volver.
- La ​Edad Media​ que se convirtió en una ​edad oscura​.
- La ​Modernidad​, a partir del siglo XVI, se considera a esa modernidad en que se sale de la oscuridad, por tanto, renacimiento. ​Un nuevo sol que anunciaba un futuro luminoso​, aunque parece que llega el momento del ocaso con el Barroco.
El Romanticismo va a salir como una reacción al progreso de la ciencia, porque ve que se están dando unos pasos decisivos que no dejan la posibilidad de una marcha atrás y sienten nostalgia por lo pasado. Por eso vemos una apreciación de lo que no se puede ver solo con la razón, lo vemos demostrado en el arte y en Bécquer, por ejemplo. Por eso el Romanticismo prefiere la noche y no la luz como escenario de sus obras.
En la Edad Media creían que Virgilio sabía de la venida de Cristo porque creían que tenía una sensibilidad especial, no lo consideraban un hombre pagano. Y por eso van a esculpir a Virgilio junto a los profetas en catedrales e iglesias, como si fuera uno más de ellos. En el teatro, algunos actores se disfrazaban de profetas, y uno de ellos se disfrazaba de Virgilio, lo consideraban un profeta más.
Petrarca, en la línea de Dante, habla también de esa luz futura. Vemos, por tanto que hay una sucesión del tiempo, ya no se confía tanto en la anulación del tiempo, sino en esa sucesión por épocas (entre oscuras y claras) y que aparecerán muchísimo en el discurso historiográfico. Nuestro lenguaje está plagado de estos discursos de progreso, de momentos mejores y de momentos peores.
Con el Renacimiento se inicia uno de los ritos de la modernidad. Si pasamos por períodos oscuros y por períodos dorados es por consecuencia nuestra, están protagonizados por el hombre. Cuando hablamos de modernidad lo podemos decir desde el punto de vista de la historia​, que empezaría en el ​Renacimiento​, con el descubrimiento de América. La modernidad filosófica se fecha en el siglo de las luces, en la ​Ilustración​. La ​modernidad estética​ se daría en el ​Romanticismo​.
2 El Renacimiento supone, por tanto, el nacimiento de la posibilidad. Ahora el hombre no tiene la conciencia de “​tal como he nacido moriré”​ , ahora tiene la constancia de que algo puede cambiar, se está desintegrando la ontología medieval, es la modernidad.
Si la belleza perfecta para un Renacentista era la donna angelicata​, la mujer como ángel, en el Romanticismo, de una manera mucho más exagerada, retoma las mujeres morenas del Barroco y funda un nuevo tipo de belleza donde también tiene cabida lo inarmónico, es decir, lo feo, lo grotesco. En el s. XIX veremos la belleza dentro de la fealdad. Lo monstruoso, lo grotesco también es bello. No es casualidad, entonces, que en este movimiento nazca la ​novela gótica​, de miedo, de terror.
En el romanticismo también aparecen ​contradicciones​, como por ejemplo, el romanticismo es historicista pero a la vez es antihistoricista, prefieren tener contradicciones en vez de cánones establecidos. El romanticismo es un individualismo acérrimo pero también tiene trazos comunitarios. Es nacionalista pero a la vez universalista.
Uno de los rasgos definitorios del romanticismo es el ​yo​. A partir del Romanticismo ya no importará el mundo como tal, solo como pretexto, a no ser que haya pasado por el tamiz del surrealismo. Novalis, teórico del Romanticismo, decía “el no yo es el símbolo del yo y no sirve sino a la (buscar cita en internet). Figuras clave como Beaudelaire, abren una brecha que va a conducir a las poéticas de Vanguardia del s. XX.
La aparición del nuevo mundo va a contribuir a la desaparición del viejo mundo con las concepciones que había en el viejo mundo sobre el mundo, esto se da porque cuando se descubre el nuevo mundo va a haber una progresiva desconfianza hacia las autoridades que habían defendido las concepciones del viejo mundo. Se dan cuenta de cuán equivocadas habían estado durante milenios, estas autoridades.
Otra consecuencia fue el impacto relativizador que supuso el descubrimiento de otras civilizaciones. No somos el centro del universo ni de la tierra. Una vez descubierto ese nuevo mundo, sus riquezas propician el capitalismo, otro factor de cambios acelerados.
También hizo desaparecer la idea de mundo en general, en una idea de cosmos que se originó en la antigua grecia, la Edad Media cristianizó ese proceso.
3 Antes del renacimiento, el mundo se entendía como algo ordenado, perfectamente definido y con connotaciones trascendentales. La visión nueva del mundo será indefinida, inordenada y vacía de todo sentido religioso o moral.
Hay una disolución de límites ​geográficos​, aparece el ​dinero como posibilidad de romper las barreras estamentales, la ​burguesía va a protagonizar esta primera modernidad, va a haber un cambio ​cosmológico (a partir de Copérnico, cuando se descubre que la Tierra no es el centro del Universo), ​social​, ​religioso (empieza un periodo de guerras de religión: Lutero, Erasmo, etc.). Esto va a ser visto con melancolía, empieza una depresión, que es la enfermedad propia de los artistas.
Colón no será capaz de hacer estallar esta visión tripartita, por eso, si hablamos ontológicamente, Colón no descubrió América porque no salió de este esquema. Él estaba llegando a partes de algún lugar del mundo tripartito, porque no había espacio para un cuarto continente, en sus esquemas mentales, él nunca salió de Europa.
A nivel geográfico, tenemos una estructura abierta. En la cosmología medieval, el hombre estaba en el centro y Dios estaba fuera, en el polo opuesto. Era un cosmos finito, çunico, geostático, con regiones ​sublunar ​(lugar de la caída del hombre) y ​supralunar (donde está dios, el lugar de lo eterno, de lo inmutable). Cuando Copérnico escribe ​De revolucionibus, plantea una reforma de ​dos principios esenciales: la tierra ya no es el centro del universo y habla del movimiento de la tierra (el sol es el centro), pero para él, el universo sigue siendo finito, único, jerarquizado… Se dice, por tanto, que Bruno nos libera de la cárcel con sus teorías, habla del mundo como algo continuo y homogéneo, que no hay diferencias entre las regiones o círculos, se puede ir de un lugar a otro. Bruno ya no hará diferencias ontológicas y morales, el hombre ya no estará en las antípodas de Dios.
Hay, por tanto, una elevación del hombre y de la corporalidad, de ahí que en el Renacimiento el ​Carpe Diem renazca de sus cenizas. EL hombre ya no está más lejos de Dios que en cualquier otra parte, lo sublunar deja de ser algo negativo. Ya no hay ni cielo ni infierno porque el universo es homogéneo y fluido. ​No hay un punto central del universo​.
Pascal vincula la figura del libertino moral con la del cosmos infinito. Habla del horror a los espacios vacíos, la falta de jerarquía.
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