Resumen de lecturas de oral (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Periodismo - 1º curso
Asignatura Estàndard Oral i Escrit de la Llengua Espanyola
Año del apunte 2014
Páginas 14
Fecha de subida 17/10/2014
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Iria Salcedo Rodríguez 1 Lecturas de lengua oral LOCUCIÓN Y PROSODIA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN 1.
Los rasgos prosódicos Los rasgos prosódicos que se pueden utilizar en cualquier elocución son siempre los mismos independientemente de las características del acto comunicativo. Los rasgos prosódicos dependen de la intervención del hablante en cada situación comunicativa.
Elementos prosódicos (o segmentales): rasgos que se superponen a la articulación de manera que el oyente puede interpretar significados diferentes.
Entonación Acento Pausas Velocidad de elocución Ritmo Para que los oyentes perciban estos cambios prosódicos es necesario que el hablante haya modulado su voz con variaciones de: Tono Volumen de voz Duración •Relacionado con la frecuencia de vibración de cuerdas vocales situadas en la laringe •Contra mayor sea la frecuencia de vibración, el tono será más agudo.
•Mayor o menos fuerza con la que se explusa el aire al exterior.
•Cuanto mayor sea el volumen de voz que se utiliza en la producción de un determinado sonido, mayor será la intensidad con la que se percibe dicho sonido.
•El tiempo que ha empleado un hablante en articular un determinado sonido.
La entonación es la sensación perceptiva que provocan las variaciones de tono, duración e intensidad en una determinada oración.
El acento es la sensación perceptiva de prominencia que provocan las variaciones de tono, duración e intensidad en una misma sílaba.
En ambos casos, se combinan los parámetros articulatorios pero sobre segmentos diferentes.
Otro de los rasgos prosódicos, importantes en lengua oral, es la pausa. En una intervención oral, las interrupciones o detenciones que hacemos reciben el nombre de pausas.
Pausas vacías o silenciosas: suelen aparecer en la lectura de algún texto y coinciden con algún signo de puntuación fuerte que el hablante aprovecha para respirar.
Iria Salcedo Rodríguez 2 Lecturas de lengua oral Pausas llenas o vacilaciones/titubeos: suelen aparecer en el habla espontánea y se realizan como vocalizaciones del tipo ehhhhhhhh, ahhhhhhhh, mmmmmmm, que le sirven al hablante para planificar su discurso o para indicar que aun no ha acabado su intervención y desea mantener el turno de palabra.
Las pausas llenas dan mayor espontaneidad y credibilidad al discurso, pero en exceso pueden producir el efecto contrario haciendo que los oyentes perciban una sensación de inseguridad.
Las pausas vacías se utilizan en el discurso espontáneo, sobre todo para dar una información importante.
La velocidad de elocución (o tempo) y el ritmo son dos rasgos prosódicos que están relacionados.
La velocidad de elocución es el tiempo que tarda el hablante en articular un enunciado completo (unidad de tiempo o de sílabas). Ésta varía en función del número de pausas que introduce el hablante en el acto comunicativo. Por ello, se ha distinguido entre velocidad de elocución y velocidad de articulación.
Velocidad de articulación: no se tienen en cuenta las pausas.
Velocidad de elocución: sí que se tienen en cuenta las pausas.
La rapidez en la elocución depende de las lenguas (ritmo), pero también del individuo en particular. Las alteraciones en la velocidad del habla transmiten a los oyentes estados de ánimo diferentes.
El ritmo es la sensación perceptiva que provoca la repetición regular de un fenómeno fonético determinado en el ámbito del enunciado completo. Lo más importante para que los oyentes puedan percibir estructuras rítmicas asociadas a lenguas diferentes es la sucesión periódica de un patrón de intervalos regulares de tiempo.
Hablante de lengua castellana: intervalos de tiempo entre 5 y 10 sílabas.
La correcta utilización de los rasgos prosódicos es fundamental para que los oyentes interpreten el mensaje adecuadamente.
1.1.
Información de los rasgos prosódicos en los libros de estilo de la lengua oral Guía de Estilo de Onda Cero Radio (1996) Manual de Estilo de RNE (1980) Libro de Estilo de Telemadrid (1993) Manual de Estilo de TVE (1993) Libro de Estilo de Canal Sur Televisión/ Canal 2 Andalucía (2004) 1.2.
La entonación Es un aspecto poco tratado en los libros de estilo.
En Telemadrid se trata de una forma más extensa: vicios de la entonación, el dejo, el tonillo, el desentono, la monotonía y la afectación. Además, también se habla de la Iria Salcedo Rodríguez 3 Lecturas de lengua oral armonía y de cómo debe ser la melodía del tono afirmativo, interrogativo, imperativo y exclamativo.
En los otros libros de estilo no hay un apartado propio para la entonacion: Guía de Estilo de Onda Cero recomienda que debe evitarse la lectura monocorde y repetitiva, la entonación debe servir para mantener la atención del oyente.
Manual de Estilo de TVE hay un apartado sobre interrogación y admiración.
Libro de Estilo de Canal Sur Televisión/Canal 2 Andalucía hay un párrafo de cinco líneas que habla de que la monotonía, la falta de cadencia, los sonsonetes y las dislocaciones acentuales provocan confusión en el telespectador.
1.3.
El acento Algunos libros de estilo tratan sobre los usos ortográficos del acento y recuerdan las reglas ortográficas, otros nos ofeecen un listado de palabras qque admiten doble acentuación.
Solo dos de ellos hablan del mal uso del acente en la lengua oral: Telemadrid: trata de los desplazamientos acentuales como un vicio que se suele dar en los medios de comunicación y menciona tres palabras ahora ,aún y ahí.
Libro de Estilo de Canal Sur Televisión critica el uso de desplazamientos acentuales para enfatizar, como puede ocurrir en la palabra éntrenador. Si se quiere enfatizar debemos utilizar la palabra que más se ajuste a nuestra intención y hagamos lo posible por entonarla correctamente.
1.4.
Las pausas Manual de Estilo de RNE: se trata de la emisión de pausas cortas o largas en función de los signos de puntuación que aparezcan en un texto.
Manual de Estilo de TVE: se indica que el punto exige hacer en la lectura una pausa mayor que después de la coma o del punto y coma, aunque de duración variable, de acuerdo con el sentido del texto.
En los otros manuales no se hace ninguna referencia a la pausa.
1.5.
La velocidad de elocución La información sobre otros aspectos prosódicos como la velocidad de elocución o el ritmo es totalmente nula en este tipo de manuales.
2.
Errores prosódicos en la lengua oral de los medios de comunicación 2.1.
La entonación Los errores más frecuentes que aparecen en entonación se deben a la ausencia de inflexiones tonales cuando se ha cambiado de tema.
Iria Salcedo Rodríguez 4 Lecturas de lengua oral Este tipo de errores suele aparecer cuando el locutor ya ha empezado una noticia y quiere introducir un inciso para saludar a los oyentes o para dar paso a un corresponsal. No hay un cambio tonal o diferencia tonal.
2.2.
El acento Los errores más frecuentes en el uso del acento están relacionados con la dislocación del acento. El locutor acentúa la sílaba inicial en palabras aguadas y llanas cuando estas tienen más de dos sílabas para enfatizar la palabra y llamar la atención del oyente.
Otros errores relacionados con el acento se deben a la inserción de una pausa mal colocada que obliga a separar categorías no separables desde el punto de vista normativo. En estos ejemplos aparece una pausa entre el determinante y el nombre al que acompaña; la inserción de esta pausa hace que el elemento que le precede si es átono se convierta en tónico, como ocurre en su y un.
Existen palabras que tienden a acentuarse de forma incorrecta: Nóbel --> Nobel Álfil --> Alfil Líbido --> Libido Intérvalos --> Intervalo Périto --> Perito Regimen y regímenes 2.3.
Las pausas Las pausas llenas no tienen cabida en la lectura de un texto. En los informativos, los presentadores van leyendo las noticias del teleapuntador, sin embargo, en algunos casos los locutores insertan un alargamiento que puede considerarse una pausa sonora.
/ --> indica la posición de la pausa.
Las pausas que aparecen con más frecuencia son las pausas sordas o silenciosas, con distintos fines: Marcar un inciso que se corresponde con un elemento que va entre comas, una oración explicativa, una aposición, enumeraciones...
El locutor aprovecha la pausa para respirar. Este tipo de pausas debe colocarse en lugares apropiados para no cortar la unidad informativa. Son las que producen más errores, ya que si el locutor no ha preparado la lectura del texto, introduce la pausa sin tener en cuenta la estructura sintáctica de la frase.
Para enfatizar: resaltar algún dato de interés, con esta pausa se avisa al oyente de que la información que viene después es importante. En ocasiones separa elementos que sintácticamente no se pueden separar, como un nombre y el adyacente, un determinante y un nombre o la forma compuesta de un verbo.
Separar unidades de información dentro de la misma noticia.
Iria Salcedo Rodríguez 5 Lecturas de lengua oral 2.4.
La velocidad de elocución, el ritmo y otros parámetros relacionados con modulación de la voz La velocidad de elocución y el ritmo son otros rasgos prosódicos que se utilizan para separar unidades de información de una noticia.
El final de una unidad se hace más lento y el principio de la unidad siguiente se realiza más rápidamente. A veces, la velocidad de elocución de la siguiente unidad de información se realiza con demasiada rapidez y al oyente le resulta difícil entender la noticia.
Otra de las características que el locutor utiliza para enfatizar es la articulación lenta, a veces silabificando, de alguna palabra determinada o el incremente de volumen de voz, que el oyente percibe como una incremento de intensidad en la emisión.
LA INTENSIDAD NO SE UTILIZA COMO RASGO PARA DELIMITAR LAS UNIDADES DE INFORMACIÓN, SOLO APARECE PARA REALZAR LA INFORMACIÓN.
3.
Conclusiones Los profesionales de la radio y de la televisión utilizan estos rasgos prosódicos, pero un conocimiento más profundo les permitiría riqueza y una mayor expresividad en sus emisiones.
La falta de manuales donde se expliquen cómo utilizar correctamente estos rasgos prosódicos dan lugar a toda tipología de errores. Los manuales de estilo tratan aspectos propios de la lengua escrita y esporádicamente mencionan algunos de los aspectos relacionados con la lengua oral.
Debería existir algún manual que tratara todos los aspectos de la lengua oral de forma exhaustiva, ya que gracias al desarrollo tecnológico sería fácil insertar fragmentos orales con los errores recogidos y la solución de esos errores.
Iria Salcedo Rodríguez 6 Lecturas de lengua oral PRONUNCIACIÓN Y ESTÁNDAR EN LOS MEDIOS 1.
Relación entre la descripción del sistema fónico del español y las concepciones narrativas 1.1.
Concepciones de la norma: norma académica, norma lingüística, norma sociolingüística y las concepciones normativas F. Saussure nos dice que existe la necesidad de diferenciar entre el conocimiento gramatical común que comparten los hablantes de una comunidad lingüística, la lengua y el habla. E. Coseriu añade dos términos más: la norma y el tipo.
Tipo: abstracción que surge una vez comparadas diferentes lenguas y definido lo común a esos sistemas lingüísticos.
Norma: se elige del conjunto de hablas individuales aquello en que coinciden, independientemente de si es esencial o no para caracterizar la lengua que se investiga. Por ejemplo, pertenece a la norma decir oyente y no oidor, pero eso no significa que oidor viole ningún principio de la lengua española.
Se está adoptando como genérica la concepción de norma lingüística, cuando esta no es más que una de las posibles acepciones del término.
Norma lingüística: norma como conjunto de los usos habituales que los hablantes de una lengua determinada reconocen como propios.
Al lado de la norma lingüística, de carácter descriptivo hallamos la norma académica, como conjunto de reglas que delimitan el uso correcto de una lengua. La norma nace como una actividad de intervención sobre la lengua que busca la unidad del idioma formulando criterios de corrección.
La norma sociolingüística se encarga de estudiar el ideal de corrección que sirve de base común cuando los hablantes utilizan la lengua como miembros de una comunidad de habla. --> Establecer un conjunto de usos socialmente prestigiosos de una lengua.
Por último, tenemos la norma ejemplar, muy relacionada con la norma sociolingüística: "la lengua de más alto nivel, la lengua que se considera como una lengua, como un modelo ideal para toda la lengua de la comunidad histórica". (Coseriu).
Frente a las posibilidades de variación en la realización de las lenguas, los hablantes suelen poseer el concepto de una norma que las engloba a todas.
1.2.
El tratamiento de la variación en la norma Este punto está basado en el análisis de Moreno Cabrera (!991).
compuesta por un conjunto de dialectos, clasificados en: La lengua está Variedades diatópicas o dialectos geográficos: español de América, de Centroamérica o de México.
Variedades diastráticas, dialectos sociales o sociolectos: habla de los futbolistas o de los programadores informáticos.
Iria Salcedo Rodríguez 7 Lecturas de lengua oral Variedades diafásicas, dialectos funcionales, estilos o registros: estilo solemne en un acto académico.
Variedades individuales o idiolectos A este panorama de variación se suma que los dialectos no se diferencias de las lenguas, ya que todos son sistemas abstractos: hablar del español, del español del Caribe o del de Cuba, no deja de ser una jerarquía de abstracciones porque ninguno de ellos se habla en ninguna parte --> sólo los idiolectos son de verdad realizables y existentes.
En cada actuación lingüística, cada hablante pone a funcionar un estilo específico de su sociolecto y de su dialecto geográfico.
Desde el punto de vista de la descripción, las variedades tienen que ver con diversas normas lingüísticas. Por ejemplo, el español de Argentina como gramática es diferente al español de España. Por su parte, las variedades diastráticas ocupan un lugar intermedio entre la norma y las hablas pertenecientes a una norma, ya que determinadas jergas características de ciertos colectivos pueden constituir una norma en sí misma: este ha sido el caso en que el español de los medios de comunicación se tomaba como modelo de habla.
Las variedades diafásicas no suponen un cambio de norma, sino diversas realizaciones de una norma. Las principales diferencias entre registro coloquial y registro formal tendrán que ver con la elección del vocabulario y la simplicidad morfológica y sintáctica.
Como el sentido de norma más extendido es el de norma académica, establecida a partir de un ideal de corrección, ésta tiende a considerar a las lenguas como sistemas comunicativos unitarios, suele tomarse como modelo el estilo más formal del sociolecto alto de cada zona geográfica, que una vez codificado se convierte en la variedad manejada en la creación literaria, la administración, la educación y los medios de comunicación.
La norma académica puede admitir varios modelos en coexistencia, propugnando la unidad dentro de la variedad. En el caso español, desde que se creó la Asociación de Academias de la Lengua Española las decisiones que afectan a las normas generales de aceptación y corrección le corresponden --> la norma culta no puede ser única, sino múltiple.
Por su carácter de lengua supranacional, hablada en más de veinte países, el español constituye, en realidad, un conjunto de normas diversas, que comparten, no obstante, una amplia base común: la que se manifiesta en la expresión culta de nivel formal, extraordinariamente homogénea en todo el ámbito hispánico, con variaciones mínimas entre las diferentes zonas, casi siempre de tipo fónico y léxico. Por ello, la expresión culta formal es la que constituye al español estándar: la lengua que todos empleamos o aspiramos a emplear, cuando sentimos la necesidad de expresarnos con corrección; la lengua que se enseña en las escuelas; la que utilizamos al hablar en público o emplean los medios de comunicación... En definitiva, la que configura la norma.
DICCIONARIO PAHISPÁNICO DE DUDAS Iria Salcedo Rodríguez 8 Lecturas de lengua oral La lengua estándar no refleja un patrón de dominio un dialecto sobre otro, sino que incorpora la variedad, neutralizando los aspectos más particulares y aceptando los rasgos dotados de prestigio en la comunidad. Por ello, es una entidad lingüística, social y políticamente heterogénea, además de ser un objeto susceptible de cambios que dependen de la voluntad de los usuarios más que de las propiedades del sistema.
2.
Rasgos de pronunciación configuradores del español estándar 2.1.
Elección del modelo Tanto la noción estándar como el concepto norma, presuponen un modelo.
Son de especial utilidad aquellos diccionarios que incluyen en sus microestructuras información sobre la pronunción de las palabras, por ejemplo el Diccionario para la Enseñanza de la lengua española. Sin embargo, no es una práctica habitual en lexicografía española y cuando se opta por incluir informacion fónica, no se consiguen pautas sistemáticas en su inclusión ni en las convenciones de representación.
CLAVE (1997) incluye la transcripción fonética de la mayoría de entradas, pero no de todas.
En estos diccionarios se distinguen dos modelos de habla: Norma culta se toma como modelo en Diccionario para la enseñanza de la lengua española y el Gran Diccionario.
CLAVE y el Diccionario de uso (SGEL) pretenden describir una pronunciación neutra, sin un acento particular, estándar, general y no marcada.
En el Diccionario panhispánico de dudas se incluyen algunas notas sobre la pronunciación de palabras, sobre todo cuando se trata de variantes dialectales alternativas.
Otra fuente de documentación son las descripciones de los sistemas fonético y fonológico del español, que forman parte de algunas gramáticas: En la gramática académica se elige como modelo "el habla tenida por culpa en la vasta extensión del mundo hispánico y considerada como norma en la enseñanza oficial y en las prescripciones de las Academias de lengua española".
La Nueva Gramática de la lengua española pretende cambiar este enfoque, por ello se presenta como "un proyecto panhispánico que ofrece una completa descripción de la unidad y de la variedad del español en el ámbito de la gramática".
Desde un enfoque prescriptivo, la obra de L. Gómez Torrego nos informa del tratamiento normativo de formas que pertenecen a dialectos, sociolectos y estilos: por ejemplo, las dificultades de articulación relacionadas con los grupos vocálicos consonánticos o la existencia de palabras con dos alternativas de pronunciación.
Según M. J. Canellada y J. K. Madsen "la buena pronunciación se asimila a una dicción común, que neutraliza las principales diferencias dialectales e idiolectales" --> "No es un lenguaje que solo se habla en un determinado lugar, sino que es un lenguaje Iria Salcedo Rodríguez 9 Lecturas de lengua oral neutral en el sentido de que, venga de donde venga el hablante de este lenguaje, no se le puede localizar por su pronunciación castellana".
2.2.
Codificación de los rasgos de pronunciación La principal dificultad para determinar las características de la pronunciación del español estándar es lo dilatado de su dominio geográfico, ya que supone restringir el modelo a una zona e imponer reglas ajenas a otras variedades.
Tradicionalmente, la codificación realizada por la RAE se ha basado en opciones lingüísticas del español de España, de tal forma que fenómenos como el seseo se han quedado relegados a estudios sociolingüísticos y dialectológicos.
En la actualidad, la preocpación por evitar la imposición de usos ajenos a las variedades geográficas del español convive con la tendencia a la unificación idiomática (español neutro, español común, español internacional --> español de ningún sitio y de todos al mismo tiempo).
La tarea de definir un estándar de pronunciación del español pasa por la identificación de los rasgos privados y no privados del sistema. Hay consenso en algunos puntos: No configuran el estándar o Rasgos que revelan la procedencia del hablante como el rehilamiente de "j" de Río de la Plata y Uruguay.
o Rasgos no identificados como marcadamente regionales: asibilación de "r" o del grupo consonántico "tr" en el habla de México.
o Rasgos propios de variedades con escasa difusión: articulación de "j" como [i] en las zonas rurales de España, Uruguay y Guatemala.
Es conveniente evitar el ceceo, ya que no goza de prestigio en la comunidad.
No existe inconveniente en aspirar la /x/ siempre que no redunde en una pronunciación poco cuidada.
Los rasgos sonoros que se identifican como configuradores del estándar oral pertenecen al nivel de los segmentos, relacionado con el inventario y la distribución de sonidos.
Nos queda por conocer cuáles son las decisiones adoptadas por la Asociación de Academias de la lengua en los capítulos dedicados al nivel fónico de la Nueva Gramática de la lengua española.
Podemos plantearnos la especificidad de la lengua oral de los medios de comunicación. Si se toman como referencia los periodistas radiofónicas y los presentadores de TV en los dos continentes, la tendencia a la unidad idiomática resulta más evidente en el terreno del léxico que en la pronunciación, donde se mantienen aquellos rasgos de dicción y entonación que no crean conflictos de significado ni de identidad.
Iria Salcedo Rodríguez 10 Lecturas de lengua oral 3.
Modelos usados en los libros de estilo Los libros editados por las empresas de comunicación establecen las normas de estilo y de deontología a que deben atenerse sus colaboradores, aunque también hay manuales de consulta para el uso correcto de la lengua. Deben ser un instrumento habitual en el periodista para mejorar sus escritos y su oralización.
Los libros de estilo pueden concebirse como: Diccionarios de dudas: se recogen alfabéticamente aquellas palabras que plantean problemas en la construcción de textos, junto con reglas de orografía y puntuación, informaciones gramaticales o formación de gentilicios. Manual de español urgente y Libro de estilo de El País.
En el tratamiento de la pronunciación en los medios, los libros de estilo coinciden en seleccionar aquellos fenómenos que suscitan dudas ortológicas de manera recurrente y añaden aspectos que a mendo quedan fuera de los estudios lingüísticos como la correcta lectura de nombres extranjeros.
Enfoque prescriptivo: las observaciones de los fenómenos fónicos se supeditan a un catálogo de recomendaciones.
3.1.
Manual de español urgente, Efe En 1994, el manual añade un capítulo sobre lengua hablada en el que se advierte sobre la pronunciación de las oclusivas, así como sobre ciertos fenómenos de alcance dialectal.
<b> y <v> son grafías que corresponden a un único fonema.
las consonantes b, c, d y p en posición de coda silábica o a final de palabra deben pronunciarse de forma plena (abstenerse, obstrucción, bloc, coñac...) Se rechaza el ceceo, a diferencia del seseo.
No se admite la desafricación de la consonante <ch>, por ejemplo mushasho.
Hace referencia al yeísmo: diferencia entre la ll y la y.
3.2.
Manual de estilo de TVE, S. Mendieta El libro de estilo de TVE incluye un apéndice sobre Pronunciación correcta, donde se exponen observaciones sobre algunas consonantes, a partir de su grafía (b, c, ch, d, h...) y se confecciona una relación de palabras de pronunciación dudosa o viciada.
Utiliza notas indicativas de la lectura de las palabras en los apartados dedicados a los Términos geográficos: Topónimos y a los Términos y expresiones de otras lenguas españolas.
En cuanto a consonantes, nos dice que los locutores deben aproximarse a la norma culta cuando producen consonantes al final de palabra o de sílaba (coñac, boj, septiembre, atlántico...). Acepta el yeísmo, pero no el seseo, que según este solo se considera normal en Andalucía, Canarias y América.
Hace especial atención a los vulgarismos fónicos: Iria Salcedo Rodríguez 11 Lecturas de lengua oral CH. Es vulgar la pronunciación andaluza que acerca esta consonante al sonido sh.
Es vulgar la supresión de la d en la terminación de los participios pasivos: acabao, teminao, corrío, nacío...
Es muy vulgar la sustitución de l por r: cardo.
Es vulgar la supresión de la l final: capitá (capital).
Se hacen algunas consideraciones sobre la relación entre representación ortográfica y representación fonética: <b> y <v> se pronuncian [b] y <h> no representa ningún sonido.
Es recomendable la distinción en inicio de una palabra entre <y> y <hie>: hiedra o yegua.
En el apartado Relación de palabras de pronunciación dudosa o viciada se recogen problemas de: Acento: acrobacia, aeródromo, elite Vulgarismos: adaptar, asfixiar, veintiuno Paranomasias: adicción, adición Dudas de pronunciación de consonantes finales: cinc, argot Extranjerismos: boîte, bridge, jeep Ejemplos de ultracorrecciones: concreción, contrición Reglas generales de lectura sobre nombres propios extranjeros: Pekín, Somalia, Tíbet o Se rechaza la tendencia a usar los nombres geográficos en versión extranjera, en lugar de en la española.
3.3.
Libro de estilo de Telemadrid El Libro de estilo de Telemadrid analiza lo que llama "Articulaciones viciosas de los sonidos", además de prestar atención en cómo se producen los sonidos agrupados en sílabas y a los fenómenos de sinalefas y contracciones: Reducción de vocales en hiato: alb[a]ca (albahaca) Desplazamientos acentuales en la sílaba: [á]ora (ahora) Elisión de consonantes en posición final de sílaba: a[δ]icar (abdicar) Ultracorreciones: discre[k]ción (discreción) Consonantización de u en el diptongo hue-: [g]uésped (huésped) Elisión de r, d y g intervocálicas: pa (para), dao (dado), auja (aguja) Pronunciación de la -d en posición final como [] o elisión: salu[], sal[´u] (salud) Pronunciación de [k] y [g] en posicióon final de sílaba como [] y [x]: aspe[]to (aspecto), di[x]no (digno).
3.4.
Libro de estilo Canal Sur Televisión Dado el ámbio de difusión de la cadena, el modelo que se sigue en el Libro de estilo Canal Sur Televisión corresponde a la variedad del español hablado en Andalucía en entornos formales y urbanos. Se condenan algunos rasgos de pronunciación: Aspiración procedente de ƒ inicial latina: *[x]ambre (hambre) Iria Salcedo Rodríguez 12 Lecturas de lengua oral Confusión o trueque de r y l, en cualquiera de las posiciones implosivas o en el interior de grupos consonánticos: *a[ґ]ca[ґ]de (alcalde), +a[l]bitro (árbitro) Ceceo Pronunciación fricativa relajada de la ch: *mu[Ѕ]a[Ѕ]o 3.5.
Guía de estilo, Onda Cero Radio Aconseja el uso de la norma castellana en pronunciación y lectura, por lo que recomiendo evitar acentos regionales e interferencias debidas al contacto con otras lenguas romances.
En su repaso del inventario de consonantes, se mencionan las dificultades con <p, b, c, d> cuando aparecen en posicion final: a[ß]to por apto, o pa[x]to por pacto.
Se recomienda evitar el seseo y el ceceo, así como mantener en la medida de lo posible la distinción ll - y.
4.
Problemas de pronunciación en los medios 4.1.
Variación en la pronunciación de consonantes en posición de cada sílaba La obra más conocida para aclarar el estatus normativo de las diversas pronunciaciones del español peninsular es la de L. Gómez Torrego.
Para /p, t, k, b, d, g/ en posición final de sílaba, se recomienda la pronunciación de una aproximante censurándose tanto los reforzamientos del punto de articulación como las elisiones.
Caso particular de la consonante /d/, está muy extendida su elisión en los participios acabados en -ado y en posición final de palabra; pero se considera vulgarismo fónico la elisión si las terminaciones -ado y -ador forman parte de un sustantivo (abogado, burrada, admnistrador...) o si el participio pertenece a la primera conjugación.
Consonantes en posición de coda silábica pueden ser elididas de la primera consonante sólo en los casos de codas complejas: o /b/ + consonante o /ks/ + consonante o /k/ + consonante En el grupo /ns/ + consonante se recomienda mantener la pronunciación de cada una de las consonantes.
4.2.
Confusión en los grupos vocálicos Se considera inapropiado o vulgar la monoptongación de diptongos: *heteroge[ni]dad (heterogeneidad); *[u]tanasia (eutanasia), *[o]tobús (autobús). Este fenómeno de reducción se registra con frecuencia. Los grupos más afectados son los diptongos decrecientes. Además, hay ciertas palabras que son propensas a la monoptongación: [ben]te, (veinte), y los derivados de los verbos vocálicos *apr[e]tas (aprietas).
Iria Salcedo Rodríguez 13 Lecturas de lengua oral Verbos como adecuar, que en el uso culto se acentúan, han sufrido una traslación acentual, derivando a una acentuación del tipo actuar. Actualmente, el Diccionario panhispánico de dudas recoge en la entrada correspondiente a adecuar la extensión de la nueva acentuación, y da validez a la misma.
Son ortológicamente inadmisibles los reforzamientos articulatorios de los grupos hueen posición inicial de la palabra, con el resultado de una consonante oclusiva: [g]ueso o [b]ueso (hueso).
4.3.
Vacilación en los contactos vocálicos La sinalefa se considera propia del español, y en ausencia del acento, es preferible al a separación silábica. Por el contrario, la elisión se considera inapropiada: Los manuales de estilo español no incluyen como pronunciación estándar la elisión si las vocales concurrentes son desiguales.
5.
Para acabar La tarea de definir un estándar de pronunciación del español es fundamental para su aplicación en la labor profesional de los comunicadores en radio y TV. Aun así, esta cuestión se ha tratado en rasgos muy generales.
Parece darse acuerdo en torno a la existencia de dos grandes normas lingüísticas: La castellana (del centro-norte peninsular) La meridional (del sur de la península, Canarias e Hispanoamérica).
Para tener una delimitación dialectal de todo el ámbito se requieren conocimientos detallados de sus isoglosas, que solo pueden obtenerse por estudios de geografía lingüística, pero todavía no se dispone de una visión general del plano fónico en el español de América.
Tomar las fronteras nacionales como variable fundamental para establecer los límites dialectales no es la mejor opción, ya que muchos de los fenómenos fónicos no tienen en cuenta esas fronteras. Por ello, Moreno Fernández agrupa rasgos caracterizadores de cada una de las siguientes áreas: Español castellano Español de Andalucía Español de Canarias Español del Caribe Español de México y Centroamérica Español de los Andes Español de la Plata y el Chaco Español de Chile Si convenimos en la dificultad de identificar las variedades dialectales parece todavía más difícil llegar a seleccionar entre todos los fenómenos posibles, aquellos que podemos considerar integradores de un estándar oral. Se hace evidente la necesidad de continuar trabajando en una definición que identifique los rasgos que son privados Iria Salcedo Rodríguez 14 Lecturas de lengua oral y no privados del sistema. De esta tarea se han de beneficiar los profesionales de los medios de comunicación y otros mediadores lingüísticos como los traductores.
El tipo de lengua que debe enseñarse es una pregunta fundamental en la enseñanza de la pronunciación a los escolares y a los estudiantes de español como lengua extranjera. La tendencia en los manuales de español para extranjeros es llegar a un uso de la lengua basado en la norma académica. Sin embargo, esta opción limita la competencia comunicativa del aprendiz puesto que hay usos considerados incorrectos y el uso normativo es raro en ciertas situaciones comunicativas de cercanía o familiaridad.
CONCEPTO DE HABLANTE-OYENTE IDEAL (NOAM CHOMSKY) Nos referimos al hablante que obtenemos al abstraer de cada habla particular todo aquello que supone la impronta individual y quedarse solo con las características que comparten todos los hablantes de la misma comunidad y que hacen posible la inteligibilidad de las hablas.
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