TEMA 12 - La formación de profesores y educadores (A) (2013)

Apunte Español
Universidad Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Grado Pedagogía - 1º curso
Asignatura Didáctica
Año del apunte 2013
Páginas 12
Fecha de subida 16/02/2015
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CAPÍTULO  12   LA  FORMACIÓN  DE  PROFESORES  Y  EDUCADORES   12.1.   I ntroducción.         Formación de docentes y de profesionales de la educación: formación inicial y formación continua. Hemos de incorporar perspectivas que nos obligan a replantearnos ámbitos interculturales, procesos de globalización, importancia de las TICs y un desarrollo personal que ha de adaptarse a una sociedad en cambio constante y, ha de atender a problemas complejos y emergentes, ha de considerar un punto de partida con valores absolutos y comunes a lo largo de la historia y de las civilizaciones y, considerar situaciones emocionales y empáticas, es decir, un profesional con una inteligencia que siente.
12.5.   L a   F ormación   d el   P rofesorado   y   E ducadores.   El modelo de formación de docentes ha de consolidar la adquisición de competencias genéricas y profesionales; Se ha de elaborar un modelo de formación que genere un docente reflexivo que mejora permanentemente en su práctica. Básico ha de ser contemplar el reto de la interculturalidad como ecosistema donde realizamos nuestra tarea y al mismo tiempo asumimos los valores que se derivan de la riqueza de las culturas, un modelo de formación de docentes basado en la colaboración entre colegas y comunidades formativas, así como la indagación y la investigación en los distintos campos científicos.
Uno de los retos más importantes en la formación inicial y continua es preparar a los docentes para que los estudiantes actúen y den soluciones a las distintas situaciones. De ahí que se considere interesante la formación inter-disciplinar y pluridisciplinar, interactuando con la comunidad y que facilite la solución de problemas y permita una actualización de la labor docente.
12.6.   E nfoques   e n   l a   F ormación   d e   P rofesorado.   Planteamos de manera escueta los ya tradicionales paradigmas en la formación del profesorado tanto por su importancia como por su repercusión real en los procesos de enseñanza.
    12.6.1.   E l   P aradigma   P roceso-­‐Producto.   La formación del profesor, entendida como variable independiente que puede determinar e influir en la conducta del profesor, logrando que éste llegue a ser tanto más eficiente cuanto mejor domine las competencias características para una óptima enseñanza.
Conductismo; necesidad de validar y contrastar rigurosamente los hallazgos alcanzados, constatando que es posible objetivarlos y someterlos a las rigurosas exigencias del control experimental.
El paradigma proceso-producto ha podido desembocar en un tratamiento superficial de la multitud de aspectos, rasgos, connotaciones y peculiaridades que en la compleja acción y en los aspectos de ella (profesor-educador-estudiante) se dan.
12.6.1.1.   B ases   y   c onsideraciones   e n   t orno   a l   p aradigma   p roceso-­‐producto   e n   s u   a plicación   a   la   f ormación   d el   p rofesorado.   La visión científica aplicada a la enseñanza, considera a ésta como un proceso y resultado susceptible de definirse, controlarse y ser sujeto de experimentación.
El paradigma proceso-producto ha pretendido conceptualizar y definir la enseñanza "como una conducta o un conjunto de conductas prototípicas" claramente diferenciadas que recogen el estilo singular de cada profesor.
Este paradigma pretende identificar y profundizar en la evidencia de la enseñanza como proceso y someterse a una meticulosa experimentación.
Investigaciones en esta línea se han venido haciendo desde la década de los 70 y 80. Este paradigma, ha configurado un potente modelo de formación de profesores denominado C.B.T.E. (Competency Basic Teacher Education).
Actualmente el modelo de competencias es más amplio, integrador y contempla otras variables.
  12.6.2.   M odelo   d e   f ormación   b asado   e n   e l   p ensamiento   d el   p rofesorado.     Se considera que existe una estrecha relación entre el pensamiento del docente y el análisis de las decisiones interactivas y el modo reflexivo de tomarlas, a la vez que la posibilidad de optar y decidir justificadamente en el aula, lo que forma la capacidad reflexiva y facilita la adquisición de: - Principios organizadores de la práctica - Normas de la práctica e imágenes de una enseñanza de calidad.
El docente, a través de esta teoría, puede percibir e interpretar mejor la realidad y, por consiguiente, llevar a cabo una acción más reflexiva y eficaz.
La finalidad del modelo es la mejora de la práctica del profesorado-educador, y las experiencias educativas de los estudiantes, a través de análisis cualitativos y cuantitativos. Buscamos, por tanto, conocer qué piensan docentes, educadores y estudiantes cuando desarrollan las actividades educativas, qué intervenciones, qué emociones evidencian y cómo se predicen y actúan.
La actuación personal y profesional de cada formador está marcada por una perspectiva subjetiva, es decir, hay unos principios, situaciones de enseñanza-aprendizaje, preferencias, intenciones personales que influyen en las reglas de acción profesional.
Nos decantamos por un autodesarrollo profesional basado en la reflexión y la colaboración para contribuir a una transformación social e intercultural. La complementariedad entre el modelo didáctico y la práctica, la interacción entre teoría y acción, sería lo que da significatividad al proceso de formación.
El estilo docente reflexivo construye ideas y modelos que facilitan el conocimiento y la comprensión de la práctica formativa. La perspectiva de la investigación- 12.6.3.   M odelo   d e   a ctuación   e n   e l   c entro:   l a   p ráctica   c olaborativa.     Este paradigma propone la formación de los profesionales de la educación en el centro de trabajo en un marco de colaboración. Se trata de generar un proceso de actuación, reflexión e indagación en común con los centros. Los elementos que lo definirían serían: -Cultura institucional colaborativa.
-Actividad reflexivo-indagadora en equipo.
-Elaboración de diseños y planes de actuación en común.
-Generación de conocimiento práctico entre los participantes, colegas y educandos.
En esta línea de trabajo e investigación podemos citar aportaciones como las de Day, Medina y cols. Se trata de ir generando una cultura escolar que facilite el trabajo desde la colaboración, generando, por tanto, un clima de confianza, cooperación con respeto a la autonomía y con una gran implicación personal.
En este modelo colaborativo es necesaria una implicación de toda la comunidad educativa y formativa, los cuadros gestores y directivos han de contribuir y facilitar la tarea.
12.6.4.   L a   f ormación   a nte   l os   r etos   d e   l a   i nterculturalidad.     Desde la interacción se ha de pensar un modelo integrador de culturas y valores con una perspectiva de colaboración. Son procesos de interacción, empatía, aspectos relevantes de diferentes modelos y que nos ayudan en este planteamiento a mejorar la calidad: • Actividad y participación de los estudiantes en el proceso formativo.
• Adaptación a sus características personales y socioculturales, necesidades, creencias, expectativas, puntos de vistas, etc.
• Disciplina: visión interdisciplinar del contenido.
• anticipando los valores, competencias y actitudes más relevantes.
• Visiones e imágenes del docente acerca de la enseñanza.
• Necesidades de autonomía, seguridad y respeto • La orientación profesional y crítico-transformadora del docente y equipo del centro.
A modo de síntesis de un programa de formación: • Auto y corregulación del proceso, aplicando el diálogo y la reflexión compartida, haciendo realidad la importancia de la auto y coevaluación formativa.
• Organización de las actividades y tareas del aula, subrayando el compromiso y protagonismo del profesorado, • La ética del trabajo docente, • Promover climas favorables • La implicación profesional • La situación de complejidad La superación de los dilemas, la reflexión y la colaboración repercutirán en la transformación social e intelectual que pretendemos.
El diálogo entre docentes y comunidad facilitará las prácticas educativas y las innovaciones del proceso de enseñanza-aprendizaje.
12.7.   D iseño   d e   P rogramas   p ara   l a   F ormación   d e   F ormadores   y   P rofesorado.   12.7.1   ¿ Cómo   i mplicar   a   l os   p rofesionales   p ara   q ue   d esarrollen   s u   l ínea   d e   m ejora   c ontinua?     La formación y el desarrollo profesional integran los aspectos esenciales de la actualización del estilo de ser y de saber profesional, así: -Los pensamientos y sentimientos profesionales -Las prácticas reflexivas indagadoras -Las competencias, tanto las básicas, como las genéricas y las profesionales Estos núcleos de formación han de ser desarrollados mediante métodos y procesos que se emplean para avanzar en el dominio y mejora continua de la acción profesional, así se complementa el análisis de los objetos-dimensiones de formación con la reflexión indagadora y la colaboración entre todos los implicados en los procesos formativos y la auto y coobservación de la práctica profesional.
Le proponemos una matriz para que investigue y construya desde su estilo personal, profesional e institucional el desarrollo su línea formativa.
Las narrativas constituyen una metodología sugerente.
Los procesos reflexivos son la base para desarrollar las prácticas exigentes y la formación de nuevos pensamientos singulares.
La reflexión si se completa con la colaboración en equipo, nos permite ampliar los puntos de vista, asumir la complejidad y entender mejor los procesos de incertidumbre, que caracterizan las prácticas de calidad.
La cultura de colaboración se basa en la implicación en común.
Este discurso, en y desde la colaboración, es una garantía para avanzar en el clima profesional y construir el interpensamiento colaborativo entre todos los implicados en las instituciones, programas y escenarios de innovación.
La observación ha de apoyarse en la reflexión y en la percepción sistemática de las actuaciones formativas empleando un registro de tareas. La auto-observación puede llevarse a cabo con excesiva subjetividad y en consecuencia ha de completarse con la co-observación de todos los aspectos a formar.
12.8.   L a   f ormación   d e   f ormadores/as   p ara   e l   d esarrollo   c omunitario.     La formación de los formadores para la capacitación de las personas adultas y el desarrollo comunitario requiere una actualización y un enfoque acorde con los retos de la sociedad del conocimiento y la complejidad de los contextos interculturales.
12.8.1.   E l   i tinerario   d e   a utodesarrollo   p rofesional   d e   l os   f ormadores.     El itinerario personal se ha de asentar en el autoconocimiento y la comprensión de las realidades existenciales que hemos vivido y compartido, mientras el itinerario profesional se concentra en el estudio de las experiencias formativas más valiosas, generadas desde la propia singularidad y en equipo, éstas, en la esfera de la cultura de colaboración vivida en un proceso amplío de continua y fecunda transformación formativa.
La narrativa autobiográfica devuelve al formador el sentido de la realidad, la apertura a los cambios y el protagonismo derivado del autoconocimiento profundo.
¿Cómo puede apoyarse esta línea de autodesarrollo profesional? La respuesta al cambio creativo de cada comunidad y a los desafíos personales ha de apoyarse en los modelos y métodos de construcción del saber, en los que se valore la confianza alcanzada y el nivel de la imagen de sí mismo y de su entorno.
¿Hacia qué modelo de autodesarrollo profesional hemos de tender? Aquel en el que cada formador se implique para lograr la actualización intelectual, afectiva y cultural, valorando su estilo de pensamiento y las creencias esenciales en torno a la formación e integrando el saber con las emociones y los modos de avance indagador orientados al desempeño de una práctica creadora y humanista, que apunte a modelos interculturales, vivenciadores y generadores de un compromiso irrenunciable con la actualización permanente.
12.8.2.   M odelo   d e   c odesarrollo   p rofesional:   E l   a prendizaje   p rofesional   c olaborativo.     El codesarrollo profesional es la acción entre colegas para avanzar en la actualización del pensamiento y la acción formativa, básicamente generada en la búsqueda común de los procesos y claves de mejora del proceso educativo y del desarrollo de las instituciones. El codesarrollo profesional aprovecha los datos autobiográficos y las experiencias reflexivas de los formadores mediante las cuales cada participante se beneficia de las aportaciones de los demás y ofrece su propia perspectiva.
La perspectiva de colaboración en la formación de formadores es posible si el grupo es capaz de identificar un proyecto común y una metodología adecuada al cambio positivo y al fomento del clima de diálogo y confianza entre todos los implicados.
Las concepciones y prácticas se transforman en colaborativas al sentirse y compartirse como proyectos globales que pretenden que todos los participantes alcancen un óptimo desarrollo profesional y formativo.
¿Cómo contribuye el aprendizaje en colaboración y de la colaboración para formarnos? La imitación, creación e indagación permanente, junto al diálogo y a la reflexión compartida, constituyen las acciones esenciales para aprender a colaborar a la vez que es esta actividad la que estimula a los seres humanos para alcanzar nuevas ideas, ampliar el saber y mejorar la conciencia de reciprocidad entre todos.
¿Cómo se asienta y consolida esta cultura de colaboración desde el formador/a? La formación en la cultura colaborativa es tan determinante ya que es el modelo más fecundo para la mejora del pensamiento y la práctica profesional. La vivencia de la cultura participativa, configura las bases de la actualización permanente del profesorado, desde el pensamientosentido y la continua vivencia en comunidad que se afianzan con un nuevo espacio de reflexión compartida del pensamiento al interpensamiento colaborativo 12.8.3.   D esarrollo   e   I dentidad   P rofesional   d el   f ormador/ra.     La línea de actualización profesional ha de ser coherente con la personalidad del formador/a, a la vez que propicia un proceso de transformación y mejora singular y comunitaria.
La identidad profesional se va alcanzando mediante la realización personal en todas sus dimensiones, el compromiso institucional y la necesaria armonía entre el pensamiento y la acción, la planificación personal y el desarrollo del proyecto/programas comunitarios e interinstitucionales.
¿Qué actuaciones han de llevarse a cabo para intensificar la identidad profesional? La mejora de la identidad está ligada a la afirmación y el pleno autoconocimiento de los formadores/as, quienes se constituyen en los principales corresponsables de su formación y desarrollo profesional.
Nos hemos planteado la cultura compartida y de colaboración como campo y finalidad de la formación y base para una integración superadora y complementaria del autoconocimiento profundo, localizado y situacional de cada formador al comunicarnos las experiencias más representativas con colegas, expertos y participantes en general.
12.8.4.   L a   a cción   d el   f ormador   e n   p rocesos   c omunitarios.     ¿Qué competencias ha de alcanzar cada formador/a en entornos en evolución La principal capacidad y habilidad del formador en estos entornos es su actitud abierta, comprometida y de ilusionado impulso para mejorar y compartir con toda la comodidad sus ideas, concepciones y proyectos.
El compromiso con la capacidad de gestión, coordinación y ordenación de recursos a las necesidades de todos y cada uno de los participantes.
La vivencia y el equilibrio socioemotivo para atender las múltiples demandas de la comunidad a cada formador.
La búsqueda de recursos y de medios en las diversas instituciones: locales, autonómicas e internacionales, asumiendo un estilo diferente de colaboración y encuentro con otras culturas.
La apertura a la complejidad y los cambiantes estilos de vida en los que los seres humanos son requeridos en su globalidad personal y existencial, valorando los procesos de cambio y de urgencia por encontrar un modo de respuesta creativo y selectivo.
• La comunicación como expresión de un discurso innovador.
El modelo que hemos aplicado es el de la indagación colaborativa contextualizada, partiendo del autoanálisis de la práctica de cada comunidad y grupo de encuentro implicado.
El profesional implicado en su comunidad ha de lograr aplicar la investigación participativa y la transformación profesional de las personas y empresas.
¿Qué ha de aprender el formador/a para que contribuya a la mejora integral de la comunidad/ comarca? El formador/a que integra esta visión metodológica en el conjunto de sus métodos de enseñanza-aprendizaje elabora un modelo de acción fundamentado, flexible y creador de saber/saber-hacer y proyección en la amplia realidad comunitaria. Esta comunidad se convierte en un ecosistema generador de ideas, problemas, expectativas y modalidades de mejora intelectual y profesional para el formador/a, que vive su realidad profesional como un ámbito de indagación, reflexión y valoración de cuanto acontece en sus opciones formativas y en los logros que alcanza cada formando en el ecosistema social en el que interactúa.
  12.8.5.   R ealidades   c oherentes   c on   e l   " emprendizaje".     ¿Qué proceso formativo caracterizará a los formadores-indagadores en las acciones sociolaborales? El formador se implicará en la formación proyectada a la realización personal y a la capacitación para el reto del empleo y la práctica de la solidaridad social, mediante la creación de nuevos puestos de trabajo y la óptima colaboración en ideas y formas de aprender a aprender, generando una cultura del desarrollo.
El reto básico del formador es implicarse en los micro y mesoespacios comunitarios, entendiendo los desafíos del cambio pluricultural y sociolaboral y descifrando los elementos más representativos, desde la cultura del ocio a los escenarios emergentes de empleo.
12.8.6.   Bases   para   una   actuación   profesionalizadora:   estrategias   para   el   desarrollo   cultural   y   profesional   d el   f ormador/a.     La principal visión de la formación es el pensar-innovador desde la base de una personalidad abierta, equilibrada y flexible, comprometida con los seres humanos e impulsora de los modelos de desarrollo sostenible en la metáfora de la GLOCALIZACIÓN, con predominio del avance integrado comarcal-ciudadano y con conciencia europea-planetaria.
El pensamiento indagador de naturaleza colaborativa ha de aprenderse y actualizarse, a la vez que desarrollarse, con la finalidad de los programas y procesos que se ofrezcan para la capacitación de los formadores/as.
Esta complejidad teleológica puede realizarse y afianzarse mediante la aplicación de las siguientes estrategias: -Diseño del proyecto-itinerario de auto y coformación. La formación ha de ser un proceso libremente elegido por el formador y compartido con colegas y formandos. Círculo de colaboración o grupo de apoyo formativo.
-Análisis creativo de la práctica formativa, desde la indagación sistemática y la indagación participativa.
-El autoaprendizaje, necesidad de cada formador por convertirse en el principal responsable de su propio avance personal e institucional.
-La redacción de los procesos, experiencias y resultados de la formación realizada, creando así materiales y documentos escritos y audiovisuales -El intercambio entre iguales.
-Sistematización e integración complementaria de varias de las estrategias mencionadas, apoyadas en las técnicas más adecuadas, ampliando el auto-aprendizaje con el diseño de un itinerario de formación y el trabajo en equipo.
12.9.   La   Formación   de   los   Profesionales   de   la   Educación   en   Contextos   Interculturales   y   Tecnológicos.     Algunos factores que inciden el aprendizaje profesional: las características de los estudiantes, el acceso a los medios -informáticos, el apoyo social y las oportunidades para la colaboración con los colegas.
Esta investigación evidencia que cuanto mayor es la interacción entre las prácticas y las creencias, más intenso es el aprendizaje profesional y en esta línea es muy importante subrayar que la experiencia de clase, adecuadamente reflexionada influye en el aprendizaje profesional continuo y en el cambio.
Los formadores también han de cuidar los procesos y el contenido de la formación para que alcancen los adecuados cambios, en el conocimiento y en las prácticas de clases, transformando simultáneamente las actitudes y creencias, así como mejorando los resultados de aprendizaje esperados de los estudiantes. Los programas formativos han de ofrecer propuestas holísticas y rigurosas.
Los programas orientados a formar a los profesionales y regularmente en el dominio de la correspondencia tecnológica, en su valor para innovar las prácticas educativas, mediante la integración de 'DC, han de apoyarse en una reflexión trabajada y en los componentes clásicos de la formación de Shulman: -Conocimiento del saber: enfoque integrado del proceso de enseñanza-aprendizaje.
-Conocimiento pedagógico: Teoría, modelos y planteamientos pedagógicos.
-Conocimiento de contenido didáctico-pedagógico: conocer para conservar y desarrollar el proceso de enseñanza -aprendizaje.
El gran reto sería capacitar a los profesionales para trabajar en los más diversos y complejos contextos y con los más singulares estudiantes y medios.
  12.10.   S íntesis   d el   C apítulo.     Clima de formación en colaboración, reflexión y transformación continua.
Integrar la auto y co-observación reflexiva de las prácticas en los proyectos y procesos más innovadores situando a cada educador/a en el principal protagonista de su propia acción auto formadora y a las instituciones en los escenarios de mejora profesional.
Así la formación continua es la línea y el compromiso más valioso que todo profesional de la educación ha de asumir, tanto por el contenido de la formación y el contexto, como por la cambiante cultura y expectativas de los formadores.
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