Tema 9 (2017)

Resumen Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho Internacional Público
Año del apunte 2017
Páginas 9
Fecha de subida 17/06/2017
Descargas 0
Subido por

Descripción

Tema 9. La solución pacífica de controversias internacionales

Vista previa del texto

Tema 9. La solución pacífica de controversias internacionales 1. Concepto i regulación de las controversias Ideas generales En las relaciones entre Estados y, eventualmente, entre las de otros sujetos internacionales, se puede presentar, y lo comprobamos con frecuencia, situaciones de crisis que enturbian las relaciones pacíficas. Se crean tensiones cuya prolongación puede poner incluso en peligro el mantenimiento de la paz.
Las causas que están en el origen de las crisis internacionales, como ocurre en el interior de los Estados, pueden estar influidas por diversos factores de índole económico, social, político, territorial, etc.
En las crisis internacionales, que se crean por las acciones u omisiones de los propios sujetos del Ordenamiento Internacional, cabe distinguir 3 momentos principales: a) un momento inicial, conocido por situación, en el que la crisis no se ha producido aún, pero está en estado potencial o incluso latente; b) un paso más adelante nos viene dado por la noción de conflicto, que supone una discrepancia entre sujetos de D.I. que ha inducido o puede inducir a uno de ellos a actuar contra otro, y c) finalmente existe un tercer momento conocido por controversia o diferencia, en el que una de las 2 partes en la misma hace valer frente a la otra pretensiones opuestas.
Situación, conflicto y diferencia pueden ser los 3 momentos de una crisis internacional. Los mecanismos del arreglo pacífico pueden funcionar en cualquiera de los 3 momentos para prever que la situación continúe, evitando el nacimiento del conflicto o su prolongación.
Concepto de Diferencia En la Jurisprudencia Internacional encontramos un concepto de diferencia amplio: “Una diferencia es un desacuerdo sobre un punto de derecho o, de hecho, una contradicción de tesis jurídicas o de intereses entre dos personas” La anterior definición es adaptable a las diferencias regidas por el D.I. si tenemos en cuenta lo siguiente: a) que las personas a que se refiere tienen que ser sujetos del ordenamiento internacional.
y preferentemente se dan las diferencias entre Estados Ello no quiere decir que no sean también internacionales las que se planteen entre un Estado y una O.I. o entre dos O.O.
b) la diferencia supone una discrepancia entre las partes en la misma que se refiera, no sólo a cuestiones propiamente jurídicas (interpretación de una o varias cláusulas de un tratado) sino también a cuestiones de hecho (límites entre 2 Estados o sobre el trazado de un punto concreto de una frontera) c) para que exista una diferencia internacional hace falta que la misma haya sido fijada por las partes mediante conversaciones directas, actos unilaterales u otros medios capaces de delimitar su verdadero contenido y que objetivamente sea identificable En un sentido más estricto y ateniéndonos al momento en que se crea o aparece internacionalmente la diferencia, cabe decir que ésta surge cuando un sujeto internacional hace valer ante otro una reclamación concreta basada en un incumplimiento de una obligación y la parte a la que va dirigida la rechaza En definitiva, para establecer la existencia de una diferencia hay que demostrar que la reclamación de una de las partes se enfrenta al rechazo manifiesto de la otra parte.
Clases de diferencias: Tradicionalmente, la mayoría de la doctrina ha distinguido entre diferencias jurídicas y políticas Se dice que las primeras (las diferencias jurídicas) son aquellas susceptibles de ser solucionadas aplicando el derecho vigente; las segundas (las políticas) serán aquellas cuya solución requiere una modificación del derecho vigente. La distinción radical entre unas y otras debe ser rechazada, pues toda discrepancia entre Estados reúne a la vez un matiz político y una dimensión jurídica.
Cabe decir que, salvo casos excepcionales, la inmensa mayoría de las diferencias entre Estados tienen un carácter mixto, predominando, según los casos, el político o el jurídico.
Desde otro punto de vista se ha distinguido también entre las diferencias jurisdiccionales y no jurisdiccionales, según exista o no exista acuerdo entre las partes para someter la diferencia a arbitraje o arreglo(solución) judicial. Como es sabido, en el estado actual del D.I., ningún sujeto del mismo puede ser sometido a un procedimiento de arbitraje o arreglo judicial sin su consentimiento.
Medios de solución de diferencias: Una clasificación de los medios de arreglo distingue entre los medios diplomáticos de los jurídicos.
Los primeros son aquellos en que intervienen órganos normales de las relaciones internacionales, como los agentes diplomáticos, ministros de Asuntos Exteriores, etc. Dentro de éstos cabe señalar las negociaciones, los buenos oficios, la mediación, las comisiones de investigación y de conciliación. La característica principal de estos medios llamados diplomáticos no es la de resolver directamente la diferencia, sino que su función es facilitar la solución por medio del acuerdo entre los Estados interesados.
Los medios jurídicos son el arbitraje y el arreglo judicial, lo que supone someterse voluntariamente las partes a un órgano judicial, que solucione la diferencia generalmente sobre la base del D.I.
Finalmente, debemos precisar que los sujetos internacionales son generalmente libres para escoger cualquier medio de arreglo, sea diplomático o judicial, y, dentro de estas categorías, también son nuevamente libres de aceptar cualquier medio concreto de arreglo.
2. Los medios de solución diplomáticos Los medios de solución diplomáticos son aquellos en que intervienen órganos normales de las relaciones internacionales, como los agentes diplomáticos, ministros de Asuntos Exteriores, etc.
Dentro de éstos cabe señalar las negociaciones, los buenos oficios, la mediación, las comisiones de investigación y de conciliación. La característica principal de estos medios llamados diplomáticos no es la de resolver directamente la diferencia, sino que su función es facilitar la solución por medio del acuerdo entre los Estados interesados.
A) Las negociaciones diplomáticas: Es el método más antiguo y más utilizado para el arreglo de diferencias. Consiste en el entendimiento directo de las partes en una diferencia, para llegar a un acuerdo entre las mismas.
Es, sin duda, el medio más importante de arreglo cuantitativamente hablando, ya que a través de él se han solucionado la mayoría de las diferencias entre Estados y, por otro lado, es el que reúne las características de inmediatividad (las conversaciones son directas entre las partes), rapidez (no necesita de formalidades especiales) y finalmente, puede ser realizado con mayor discreción e incluso secreto. Este procedimiento concede, pues, un amplio margen de maniobra a los Estados parte, tan sólo limitado por la obligación de negociar de buena fe.
B) Los buenos oficios y la mediación: Característica de estas 2 instituciones jurídicas es la intervención en el arreglo de la diferencia de un tercer sujeto internacional (Estado u O.I) o un grupo de ellos. La función del tercero varía según se trate de los buenos oficios o de la mediación.
En los buenos oficios, el tercero se limita a ser un simple intermediario sin formular ninguna solución. Se trata de la acción amistosa del tercer Estado u O.I, para poner de acuerdo a las partes en desacuerdo.
En la mediación, el mediador interviene no sólo intentando poner de acuerdo a las partes, sino también proponiéndoles una solución (en este caso las partes no tienen la obligación de aceptarla) Cabe decir que, tanto los casos de buenos oficios como los de mediación no son muy frecuentes.
C) La investigación internacional: La creación de las Comisiones de Investigación tiene carácter voluntario. Su misión es la de establecer la materialidad de los hechos ocurridos.
Cabe señalar que las Comisiones de investigación fueron utilizadas por la Sociedad de Naciones en diversos casos, y más recientemente por la Organización de las Naciones Unidas, con mayor o menor fortuna.
Un ámbito donde estas Comisiones conocen un uso relativamente frecuente es el de la protección de los derechos humanos a través del establecimiento de comisiones que se desplazan a los países cuestionados para establecer una evaluación de la situación de aquellos derechos en los mismos.
D) La Conciliación internacional: La conciliación internacional puede definirse como la intervención en el arreglo de una diferencia internacional, de un Órgano sin autoridad política propia que, gozando de la confianza de las partes en litigio, está encargado de examinar todos los aspectos del litigio y de proponer una solución que no es obligatoria para las partes.
Consiste pues, la conciliación en la instrucción imparcial por un órgano colegiado, la comisión de conciliación, de todos los aspectos de una controversia con la finalidad de formular una propuesta de solución Finalmente, cabe decir que la conciliación es el medio más moderno de arreglo dentro de los diplomáticos.
3. Los medios de solución jurisdiccionales: el arbitraje y la solución judicial: especial referencia al TIJ Los medios de solución jurídicos son el arbitraje y el arreglo (solución) judicial, lo que supone someterse voluntariamente las partes a un órgano judicial, que solucione la diferencia generalmente sobre la base del D.I.
El arbitraje internacional: Concepto de Arbitraje: Constituye el arbitraje un medio de solución de las diferencias entre sujetos internacionales en el que interviene un tercero independiente (órgano unipersonal o colegiado) al que las partes de mutuo acuerdo han investido de la facultad de adoptar, después de un procedimiento contradictorio, una decisión basada en derecho y jurídicamente obligatoria para las mimas.
Según el Convenio de La Haya de 1907 el arbitraje: “Tiene por objeto arreglar los litigios entre los Estados mediante jueces elegidos por ellos y sobre la base del respeto al Derecho. El compromiso de arbitraje implica la obligación de someterse de buena fe a la sentencia arbitral” Ahora bien, los rasgos principales que caracterizan al arbitraje son:     La sumisión de una controversia al arbitraje depende de la voluntad de las partes. De ahí la importancia que tiene en el mismo el consentimiento de los Estados A través del arbitraje se trata de buscar una solución a la diferencia basada en el derecho Los jueces son elegidos por las partes en litigio, lo que supone que no estén predeterminados como sucede en el arreglo judicial.
La esencia del arbitraje es la de arreglar definitivamente la diferencia, lo que se consigue a través de la sentencia, obligatoria, para las partes.
Conviene finalmente añadir que el arbitraje internacional no está limitado tan sólo a los Estados, sino que también las Organizaciones internacionales gozan de capacidad en este sentido.
Fundamento: Es esencial en el arbitraje el consentimiento de las partes en la diferencia para que el Tribunal o Comisión Arbitral se constituya y emita una sentencia obligatoria para las partes. El arbitraje debe ser voluntariamente aceptado y ningún Estado puede ser obligado a someterse al juicio arbitral.
La sumisión al arbitraje se contiene:  bien en un acuerdo internacional único, denominado compromiso arbitral, que será posterior al nacimiento del litigio y destinado a resolverlo   bien en una cláusula compromisoria contenida en un tratado en la que se establece la obligación de recurrir al arbitraje para la solución de las diferencias que puedan surgir respecto a la interpretación o aplicación de dicho tratado o bien, finalmente, en un tratado de arbitraje, en virtud del cual las partes se comprometen a recurrir al arbitraje para la solución de todas las diferencias entre ellos.
El Órgano arbitral: La designación de los árbitros es uno de los derechos de las Partes en el Arbitraje, salvo que hayan convenido otra cosa al respecto. A veces, en el acuerdo de compromiso de arbitraje se específica que los miembros del Tribunal deben ser obligatoriamente nacionales de terceros Estados.
Lo normal es que cada Parte nombre 1 o 2 árbitros, según que el tribunal se componga de 3 o 5 miembros, y que el presidente, se designa por un tercer Estado.
El órgano arbitral es por regla general un órgano ad hoc y temporal, esto es, creado para resolver un litigio determinado y llamado a desaparecer una vez dictada la sentencia.
Cabe distinguir los Órganos arbitrales temporales del Tribunal Permanente de Arbitraje El procedimiento arbitral: El procedimiento se contiene en el compromiso arbitral.
Designados los árbitros, se constituye el órgano arbitral que opera con arreglo a lo siguiente: a) las Partes designan a sus agentes, consejeros y abogados; b) se distinguen dos fase: la escrita y la oral; c) los miembros del órgano arbitral pueden dirigir preguntan a los agentes o consejeros y pedirles esclarecimientos de los puntos dudosos; d) las deliberaciones del órgano arbitral serán a puerta cerrada y permanecerán secretas, las decisiones se toman por mayoría; e) la sentencia será motivada, leía en sesión pública y decidirá la cuestión definitivamente y sin apelaciones; f) la sentencia sólo es obligatoria para las partes en litigio.
La sentencia arbitral y los recursos contra la misma: La sentencia se redacta por escrito y contiene generalmente una exposición de motivos de hecho y jurídicos y una parte dispositiva o fallo propiamente dicho. La misma se firma poro todos los árbitros o bien por el presidente y el que ejerza las funciones se secretario. El árbitro o los árbitros que disientan de la motivación o del fallo pueden adjuntar generalmente su voto particular.
El valor jurídico de la sentencia es obligatorio para las partes. La sentencia firme obliga a los Estados partes a ejecutarla de buena fe.
Contra la sentencia no cabe recurso de apelación o casación, pues no hay tribunal u órgano superior, salvo que así se acuerdo por las partes.
La solución judicial: especial referencia al TIJ: La Carta de las Naciones Unidas incluye entre los medios pacíficos de solución de controversias el denominado arreglo (solución) judicial como figura autónoma diferenciada del arbitraje.
Se trata de un medio de solución de naturaleza jurídica, caracterizado por la intervención de órganos compuestos por jueces plenamente independientes de las partes en la controversia, que ejercen sus competencias, normalmente de forma permanente, a través de un procedimiento judicial y que resuelven la diferencia que le es sometida mediante sentencias que tienen siempre carácter obligatorio para las partes en el litigio.
El arreglo judicial se asemeja sensiblemente al mecanismo básico de solución de controversias empleado en los ordenamientos jurídicos estatales, que no es otro que el recurso a los tribunales de justicia.
El Tribunal Internacional de Justicia (T.I.J): El nacimiento del T.I.J está ligado al de la Organización de las Naciones Unidas de la cual es el órgano judicial principal. Sus vínculos con las N.U. hicieron necesario un Tribunal de Justicia nuevo y distinto del Tribunal Permanente de Justicia Internacional (T.P.J.I), que había sido una creación de la fracasada y extinguida Sociedad de Naciones.
El T.I.J. está compuesto de 15 jueces. Para ser elegidos se requiere que los candidatos obtengan la mayoría absoluta de votos en la Asamblea General y en el Consejo de Seguridad. La duración del mandato de los jueces es de 9 años y son reelegibles.
Ahora bien, conviene distinguir entre la función contenciosa y la función consultiva del T.I.J La competencia contenciosa del tribunal La competencia contenciosa del T.I.J. es la más amplia en el sentido de que con base en ella se juzga el mayor número de asuntos. Dentro de ella debemos distinguir una competencia de carácter general y otra de carácter especial.
La competencia contenciosa de carácter especial es aquella por la que el T.I.J. conoce y decide una controversia determinada sobre la base del consentimiento de las partes en la controversia manifestada por un acuerdo en concreto (compromiso), por una cláusula compromisoria contenida en un tratado vigente o mediante la aceptación de ambas partes contendientes de la cláusula llamada facultativa o de aceptación general de la jurisdicción del T.I.J.
La competencia contenciosa de carácter general está basada en que los Estados reconocen dicha competencia general del T.I.J. para resolver controversias jurídicas entre ellos de acuerdo con el Derecho Internacional, es decir, en su condición o calidad de Tribunal de Justicia encargado de resolver dichas controversias.
Conviene ahora distinguir entre la competencia ratione personae de la competencia ratione materiae a) Con respecto a la competencia ratione personae, hay que afirmar inicialmente que sólo los Estados podrán ser partes en casos ante la Corte. La afirmación lleva como consecuencia que los particulares (personas físicas y jurídicas) no tienen acceso al Tribunal en la vía contenciosa ni en la consultiva. Las O.I, pese a ser sujetos del Derecho Internacional, tampoco tienen acceso en vía contenciosa al Tribunal.
b) La competencia rationae materiae del Tribunal se extiende a todas las controversias de orden jurídico que le sean sometidas por los Estados Partes en las mismas.
Para que el T.I.J. ejerza su competencia en materia contenciosa es necesario que las Partes en la diferencia hayan manifestado su voluntad de someter el asunto al Tribunal.
En otras palabras, el T.I.J. no puede pronunciarse en vía contenciosa sobre asuntos que las Partes no le hayan sometido bien directa o indirectamente.
Para la aceptación de la jurisdicción del Tribunal encontramos una diversidad de formas: i) Por medio de un acuerdo especial, llamado generalmente compromiso, el cual se utiliza para un asunto determinado que ha nacido antes de que las partes hayan decidido someterlo al Tribunal mediante un acuerdo concreto entre ellas.
ii) También se puede aceptar la jurisdicción por medio de tratados o convenciones vigentes en las que se prevé el sometimiento al Tribunal para todos los casos que se presenten en el futuro. Cabe decir que existen numerosos tratados en los que se prevén esas cláusulas compromisorias.
iii) Otra forma es la de aceptación del mecanismo de la jurisdicción obligatoria del T.I.J.
mediante la aceptación de la llamada “cláusula facultativa” iv) El principio de “fórum prorogatum” aplicado a la jurisdicción internacional es otra de las formas de aceptación de la competencia del Tribunal.
Tiene que ver con las formas de aceptación tácita o indirecta de la jurisdicción La competencia consultiva del tribunal Además de la competencia contenciosa, el T.I.J. ejerce su competencia consultiva, es decir, tiene la facultad de emitir dictámenes respecto a cualquier cuestión jurídica. Esta competencia tiene también una base estatutaria.
A través de sus opiniones consultivas, el T.I.J. viene a determinar los principios y las normas vigentes, interpretarlos y aplicarlos, para dar así una respuesta con fundamento jurídico a la cuestión planteada.
En definitiva, las opiniones consultivas tienen la finalidad de proporcionar a los órganos solicitantes los elementos de derecho necesarios para sus actividades.
Sobre quién puede pedir los dictámenes al Tribunal, o sea, cuál es la competencia ratione personae, hay que contestar en forma negativa respecto de los Estados y en forma positiva respecto, en principio, a las O.I.
Respecto a la competencia ratione materiae, el T.I.J. es competente en vía consultiva sólo para pronunciarse sobre “cualquier cuestión jurídica”, la cual parecería dejar fuera de la competencia consultiva del Tribunal las cuestiones políticas y las de hecho.
4. La solución de controversias a las O.I.
Introducción: La irrupción en escena de una creciente multitud de Organizaciones ha venido a enriquecer la morfología de los medios de solución, introduciendo medios nuevos y también adaptaciones de los preexistentes.
La mayor parte de los medios de solución de diferencias utilizados por los Estados están, también, abiertos a las Organizaciones internacionales y estás están haciendo uso de los mismos con relativa frecuencia, tanto en las controversias que les enfrentan a otras O.I. como en aquellas que les oponen a terceros Estados. Pero, además, la aparición de las O.I. en la escena internacional ha introducido nuevos mecanismos de solución o ha matizado los ya existentes.
La adaptación de los medios de solución tradicionales: La práctica de las O.I. ha dado acogida a los medios tradicionales de solución de diferencias, pero practicando adaptaciones que están dirigidas a potenciar la acción del interés de la propia Organización. Estas adaptaciones se proyectan bien sobre los medios diplomáticos, bien sobre los medios jurisdiccionales.
A) La adaptación de los medios diplomáticos Las Organizaciones intergubernamentales proporcionan foros para los contactos entre las partes en una diferencia y para la discusión de ésta por los Estados miembros. Los debates celebrados en el seno de la Organización pueden constituir negociaciones.
Además de las negociaciones propiamente dichas, existen las llamadas consultas.
Por lo que hace a los buenos oficios y a la mediación, no es raro que se presten por el Secretario General o Director General de la Organización, o por un representante de éste.
El recurso a la conciliación, se concreta en la constitución de “paneles” o grupos de trabajo encargados por un órgano internacional de hallar una solución.
B) La adaptación de los medios jurisdiccionales Cada vez son más frecuentes los tratados internacionales en los que participan Organizaciones internacionales donde se prevén, junto a las vías jurisdiccionales, mecanismos arbitrales y, de igual manera, cada vez se encuentran más textos que incluyen este procedimiento en el seno de las O.I.
La solución institucional: La solución institucional significa que el arreglo de la diferencia se alcanza mediante un acto jurídicamente atribuible a la Organización como tal. En este sentido, se ha hablado de solución interna, es decir, lograda por la propia Organización sin necesidad de recabar el consentimiento de los Estados partes en la diferencia ni la decisión de un Tribunal exterior.
La solución institucional presenta 2 variantes, ya que puede operarse por órganos de carácter político o por órganos jurisdiccionales o cuasi-jurisdiccionales de las Organizaciones.
La solución de las diferencias en que es parte una organización internacional: En tanto que entes dotados de personalidad jurídica propia, las O.I. pueden constituirse en partes en controversias que las opongan ya a otras Organizaciones, ya a Estados u otros sujetos del Derecho internacional.
A) Las diferencias entre Organizaciones Internacionales Estas diferencias surgen de vez en cuando, debido sobre todo al hecho de que las Organizaciones, cada vez más numerosas, proyectan en ocasiones su actividad sobre una misma situación, abordándola para conseguir objetivos distintos.
En el ámbito de las Organizaciones universales, el terreno más propicio para la aparición de diferencias es el de las relaciones entre las Naciones Unidas y las Organizaciones sectoriales.
B) Las diferencias entre Organizaciones Internacionales y Estados En la práctica, pueden surgir diferencias entre la Organización y uno o varios de sus Estados miembros, o entre ésta y un Estado no miembro.
Las diferencias entre una Organización y un Estado miembro pueden darse con relativa facilidad cuando éste invoca el Tratado constitutivo para oponerse a la aplicación de una decisión de la Organización.
La solución de controversias en la O.M.C El procedimiento de solución de controversias en la O.M.C se inicia con la aparición de la controversia, que surge cuando un Estado considera que otro no cumple con las obligaciones o compromisos específicos contraídos en virtud de una disposición del sistema jurídico de la O.M.C.
El medio de solución de controversias al que tienen obligatoriamente que recurrir en primer lugar los Estados partes en la controversia son las consultas. Si las consultas no ponen fin a la controversia, los Estados pueden optar entre diferentes posibilidades, entre las cuales está la creación de un grupo especial, más conocido como “panel”.
Si el O.S.D. concluye, a tenor del informe del panel o del informe del Órgano Permanente de Apelación, que ha existido incumplimiento de una norma, el O.S.D. fija un plazo para que el Estado ponga fin a su incumplimiento o elimine la medida causante del perjuicio.
...