Historia Contemporánea España Tema 1 y 2 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia - 4º curso
Asignatura Història Contemporanea España
Profesor P.P.
Año del apunte 2017
Páginas 9
Fecha de subida 10/11/2017
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HISTORIA CONTEMPORÁNEA ESPAÑA TEMA 1: ESPAÑA EN LOS FINES DEL ANTIGUO RÉGIMEN 1.1 Mundo rural El sistema de organización de la sociedad continuaba siendo un sistema feudal. En esta sociedad había una minoría que disfrutaba de privilegios y la otra estaba sometida a estos. Por lo que el mundo seguía siendo rural, aunque importantes cambios hacían dudar sobre este Antiguo Régimen y el sistema feudal.
1.2 Agricultura tradicional y renta señorial El Estado español tenía importantes diferencias en sus regiones. La España periférica, a diferencia de la interior, era más dinámica y donde se producían más cambios. En este período, de los 11 millones de habitantes que encontramos a finales del siglo XVIII, la gran mayoría vivían de la agricultura tradicional, sobretodo del maíz, cebada o arroz.
Además, estaba acompañada de una ganadería cerca de entrar en crisis.
En la periferia se habían producido unos cambios importantes en la agricultura con olivos o productos de huerto (Cataluña, País Valenciano,…). Hubo graves problemas con las nuevas tierras agrícolas, ya que anteriormente habían estado utilizadas como bosques comunales donde se practicaba la recolección o el pasto. Esto acabo provocando la crisis final de la ganadería. Desaparecieron los abonos naturales, se secan pantanos, se cortaron bosques y afecto al tradicional equilibrio ecológico que acabó con la desertización del campo español. Este hecho sería la ruina total de las comunidades de campesinos en el Antiguo Régimen.
En la España de finales del XVIII también tenemos un conjunto amplio de pequeñas sociedades agrarias donde los campesinos seguían obligados a pagar unas rentas que les quitaban todo el beneficio de su trabajo y les dejaba en una situación de supervivencia total. La mayoría de territorios seguía bajo control señorial, donde el señor tenía diferentes poderes y controlaban toda la vida del mundo rural.
1.3 Crecimiento económico y sociedad “pre-industrial”: el comercio e industria Los intercambios interiores eran muy reducidos, la España agraria estaba caracterizada por pequeños mercados locales independientes sin una red comercial bien articulada.
Los productos del interior y de la periferia no llegaban de un lugar a otro. El mercado exterior en cambio sí que había crecido sobretodo en América, por el librecomercio a partir de todos los puertos peninsulares. El comercio exterior se repartía de la siguiente manera: 42,8% alimentos (aguardiente, vino, aceite), 31,6% productos manufacturados y 25,6% de primeras materias.
La industrialización empezaba a aparecer y había manufactura en las ciudades por el gran crecimiento demográfico. Aunque a finales del XVIII, muchas de estas ciudades continuaban siendo agrícolas y las manufacturas solo servían para abastecer a una minoría de lujo. La industrialización se centró en las manufacturas del algodón catalán y se puede ver esta gran revolución a lo largo de los años.
1.4 Sociedad estamental y conflicto social En los últimos años de siglo parecía que los nobles se habían agrupado y las sociedades nobiliarias estaban en crisis (haciendas señoriales). También tenemos hidalgos (nobleza secundaria). Aunque el otro gran beneficiado era la iglesia con gran poder político y económico. La iglesia aumentó tanto su patrimonio, que a finales del siglo controlaba 1/5 del dinero del país y un 1/7 de las riquezas de España. La iglesia tenía mucha influencia en la vida social de las personas. Además, era la columna vertebral en la vida cotidiana del mundo rural y presidia todas las grandes y pequeñas manifestaciones de la sociedad española desde el bautizo hasta el entierro.
Junto a las anteriores instituciones, encontraremos una gran burguesía que se dedicaba a los negocios, consiguiendo un gran poder político y económico. Incluso, obtendrá títulos de nobleza, aunque era débil a finales del siglo XVIII.
También tenemos otros sectores que van desde los trabajadores de la fábrica, hasta los sectores más pobres y mendigantes, que eran muy numerosos y vivían de la caridad.
También tenemos otros sectores que vivían del bandolerismo y los hurtos. Y el esclavismo seguía siendo normal en España, aunque en pequeña escala.
1.5 Las instituciones políticas: una monarquía absoluta en crisis El sistema feudal entra en crisis y no podía integrar los grandes cambios de la economía y la sociedad.
En la década de 1760, con Carlos III, se producen diferentes motines como el de Esquilache, que podía ser el inicio de esta decadencia. Durante el reinado de Carlos IV, desde el 1788, aumentan los conflictos entre señores y trabajadores. En esta situación de crisis de finales del siglo XVIII y principios del XIX habrá una crisis política que llevará a la decadencia del absolutismo.
En 1793 habrá una Guerra de Convención entre España y Francia después de la muerte por guillotina de Luis XVI. Por lo que será una especie de guerra santa contra los infieles.
Pero a nivel militar fue un desastre y Cataluña fue ocupada por los franceses. La paz se firmó en Basilea en el 1795, donde Godoy sería reconocido como príncipe de la Paz. Fue catastrófico a nivel económico con la gran deuda por parte del gobierno y con significativas pérdidas demográficas en los escenarios de guerra. También se produjo un cambio en las relaciones internacionales, donde la monarquía española tuvo que firmar una alianza con Francia que generó el desacuerdo de Inglaterra. Esto dejo un seguido de guerra entre España e Inglaterra. La primera guerra tuvo lugar entre 1796-1802, donde se puso en manifiesto la debilidad española y permitió a los ingleses acabar con el comercia hispano con América.
En el 1805, se produjo la gran derrota de Trafalgar, donde España perdió su flota y significó la imposibilidad de mantener el comercio con América. Con la llegada de Napoleón, España queda sometida bajo el poder francés, con tratados importantes como el de Fontainebleau (1807) y se unirá al bloque continental contra Inglaterra, donde Francia y España se repartirán Portugal.
Será un momento de descomposición de la monarquía de Carlos IV y con problemas familiares. Su hijo Fernando VII, supo ponerse en contra de Godoy de forma radical. En el proceso del Escorial, Fernando VII es acusado de herejía contra su padre, pero esto provocó la mitificación de Fernando y fue absuelto. Finalmente, se producen los motines de Aranjuez en marzo de 1808 contra Godoy, que provoca la abdicación de Carlos IV a favor de su hijo. Aunque simultáneamente se produce la entrada de las tropas francesas a España que provoca el colapso. El 6 de mayo se producen las abdicaciones de Bayona de Fernando VII que devuelve la corona a su padre y este las cede a Napoleón.
TEMA 2: LA CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN Y LA INTRODUCCIÓN AL LIBERALISMO La Revolución Francesa de 1789 significó la ruptura de las estructuras del Antiguo Régimen en Francia. Las repercusiones en Cataluña fueron la Guerra Grande, entre 1793-95, cuando las tropas francesas corrían por el territorio catalán en guerra contra la monarquía española. En 1808, se produce la ocupación napoleónica, que provoca un levantamiento popular antifrancés y contra las cosas del absolutismo.
2.1 La guerra del francés: guerra y revolución Se pensaba que simplemente era la Guerra de la Independencia para mantenerse fuera del gobierno de Francia controlado por Napoleón. Se manifiesta un levantamiento muy claro contra el absolutismo con diferentes fenómenos como la liberación de prisioneros.
El 2 de mayo de 1808 se produce la sublevación del pueblo de Madrid, que al día siguiente acabará con el fusilamiento de Moncloa. También encontramos violencia contra representantes gubernamentales, contra los recaudadores de impuestos y contra los que recibían deudas feudales. Por lo que el inicio de la guerra está propiciado por el estallido de una revolución popular que amenazaba los principios básicos de la España del Antiguo Régimen. La llegada de Napoleón se ve como una forma de introducir las ideas básicas de la Revolución Francesa. Habrá importantes guerrillas populares (Juan Martín Díaz) que marcaran el carácter revolucionario.
Se formaran Juntas de defensa provinciales y después la Junta Suprema Central por tal de actuar como gobierno clandestino y poder organizar la lucha contra el francés. Las acciones de gobierno de estas Juntas van encaminadas a defender la propiedad y en mantener el orden social. El 25 de septiembre de 1808 se crea la Junta Central en Aranjuez, que intenta coordinar las otras juntas y busca limitar el poder de las Juntas Provinciales para intentar la conservación del Antiguo Régimen.
En 1811 se aprueba la Ley de incorporación de los señoríos jurisdiccionales a la nación.
En el 1810 la Junta Suprema Central, en medio de la guerra convoca unas cortes extraordinarias entre las Juntas Provinciales y las colonias americanas. Se reunirán 184 diputados, predominan los eclesiásticos (97), seguidos de los profesionales liberales, funcionarios y militares. Los campesinos y el resto de clases populares no estaban representados en estas cortes. Estas cortes se reunieron en Cádiz bajo la salvaguardia de los ingleses, y será un símbolo de esta gran ofensiva del liberalismo para acabar con el absolutismo y la sociedad feudal.
Habrá un gran debate entre liberales exaltados y serviles, pero acabarán aprobando la primera Constitución Española en 1812 (la Pepa), que será un antecedente muy importantes para la acción liberal del futuro.
La Constitución de 1812: - Soberanía nacional a través de las Cortes formadas por representantes de la nación que implica: reconocimiento de derechos individuales, limitación del poder del monarca, separación de poderes y supresión de privilegios.
- Poder legislativo: institución central del nuevo régimen que será unicameral y que elabora leyes, aprueba tratados, etc.
- Poder ejecutivo: rey (secretarios del despacho).
- Poder judicial: Tribunales de justicia.
- Religión: católica, apostólica y romana.
- Poder local: electos.
2.2 La reacción absolutista y su fracaso El hundimiento de la Grande Armée en Rusia provoca la derrota francesa en España. En el 1813 el Tratado de Valençay devuelve la Corona a Fernando VII. Es un tratado que se firma a espalda de las Cortes y recuperará el poder absoluto sin tener que someterse a las Cortes de Cádiz.
El decreto publicado en Valencia el 4 de mayo de 1814 rechaza cualquier forma de texto constitucional aunque se admita que las Cortes deben de ser convocadas de nuevo por el rey. Por lo que el gobierno real liquida la obra de las cortes de Cádiz y restablece el antiguo orden. Los absolutistas triunfantes suprimirán todas las libertades, perseguirán a todos los heterodoxos y restaurarán el despotismo y el dominio absoluto del Rey, de la Iglesia y de la oligarquía terrateniente.
Se restablece la administración al estilo antiguo con todas sus instituciones. Se restablecen el Consejo real, el Consejo de Indias y las Audiencias. También se restablece el régimen nobiliario en todas sus formas, mayorazgos y señoríos. La iglesia recupera prerrogativas y vuelve la Inquisición. Destacar el ‘Manifiesto de los Persas’, es la primera proclama política que define la monarquía absolutista como una obra de la razón y de la inteligencia.
Entre el 1814 y 1820, España vive en un poder absolutista que busca restablecer la sociedad feudal y volver a la sociedad del Antiguo Régimen. Pero los vínculos feudales habían quedado muy rotos durante la Guerra del Francés. Habrá una importante crisis financiera provocada por las guerras desde el inicio del reinado de Carlos IV. Más tarde, tendrá la insurgencia americana con las guerras de independencia de las colonias. Por último, tendrá que hacer frente a la dinámica de insurrección de los liberales contra el régimen.
La monarquía no supo arreglar la crisis por la pérdida de beneficios coloniales, aumenta el deber público y planteará la reforma del sistema tributario. Desde el 1814, el gobierno español empezó a perseguir a los contrarios, por lo que muchos liberales tuvieron que exiliarse, pero querían continuar con la labor de Cádiz. Fernando VII tuvo que mantener un ejército en guerra que se manifestó incapaz de detener una dinámica independentista de las colonias. Hay un gran ambiente conspirativo que llevó a los pronunciamientos militares, como el fallido de Espoz y Mina.
En enero de 1820, el general Riego realiza un pronunciamiento con un cuerpo que estaba destinado a América. Acaba triunfando porque se va extendiendo por otros sectores del ejército por el país. En marzo de 1820, Fernando VII no pudo mantener el poder absolutista y jura la Constitución.
2.3 El trienio constitucional: las reformas liberales y el descontento campesino Entre el 820 y el 1823 se produce el Trienio Constitucional. España vive una nueva experiencia liberal, donde todas las leyes y decretos tomados por las Cortes serán aplicadas por una reforma liberal. Habrá una importante ruptura entre el sector más moderado y los exaltados.
En 1820, se empieza a formar la Milicia Nacional, que se tenía que convertir en el auténtico brazo armado de la burguesía liberal y el liberalismo. También se ponen en marcha los nuevos decretos sobre la liberalización de la tierra y una clara desvinculación de los mayorazgos (el hijo mayor de la familia heredaba las tierras sin poder repartirlas o venderlas). Además, habrá una primera desamortización de los bienes eclesiásticos para controlar los gastos exteriores y se aprueba un decreto que permite la venta de los territorios baldíos para controlar la deuda pública.
A nivel económico se declara la libertad de industria y de comercio, donde los gremios pierden privilegios. Se adoptan las primeras medidas proteccionistas para crear un mercado nacional. Desaparece la Inquisición, que viene acompañado de un decreto de libertad de imprenta.
Las malas cosechas por una sequía provocaron conflictos en el campo con milicias armadas contrarias al liberalismo y preparados por los realistas. Las primeras insurgencias fracasarán. Pero a mitad del 1822, el levantamiento realista, la mala coyuntura agraria y la conspiración nobiliaria, evocan al país a una situación de guerra civil. Con la ayuda de la Santa Alianza, se realizará una intervención en la península para recuperar el absolutismo. Se producirá la expedición conocida como los Cien Mil Hijos de San Luís.
2.4 La “década ominosa” y el absolutismo reformista: la génesis del carlismo En 1823, Fernando VII recupera el poder hasta el 1833. Serán diez años caracterizados por la represión contra los liberales y habrá llamadas a exterminarlos. Habrá una ruptura en los absolutistas, con más participación de los realistas puros. Habrá un sector más reaccionario, formado sobre todo por la iglesia, que no entiende el porqué no vuelve la Inquisición. También tenemos una pequeña nobleza que se veía más débil por la crisis feudal.
En el 1825 se inicia el levantamiento de los Malcontentos que se acabará produciendo en el 1827. Será la primera guerra carlista en Cataluña. Tendrá signo ultraabsolutista, a favor de la Inquisición y en contra de los franceses. La revuelta fue dirigida por aristócratas civiles y eclesiásticas. Estos esperaban que el hermano del rey, Carlos María Isidro les diera apoyo. Fernando tuvo una represión de 5 años.
Con la muerte de Fernando VII en el 1833 nos deja con el problema sucesorio. En España había la Ley Sálica que prohibía a las mujeres reinar. Fernando solo tenia una hija, Isabel, de 3 años de edad, por lo que su hermano Carlos ya se veía reinando. Isabel tenía el apoyo de su madre que estaba dispuesta a hacer de regente, María Cristina. Fernando firmó la Pragmática Sanción, por la cual se abolía la ley Sálica. Esto no será aceptado por Carles y comenzará el período de guerras civiles conocido como las guerras carlistas.
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