Tema 15 - Género y construcción de la subjetividad (2013)

Apunte Español
Universidad Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Grado Pedagogía - 1º curso
Asignatura Didáctica
Año del apunte 2013
Páginas 2
Fecha de subida 16/02/2015
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TEMA 15 GÉNERO Y CONSTRUCCIÓN DE LA SUBJETIVIDAD La realidad es algo más que lo que aparece entre nosotros. Tiene caras que actúa por debajo de la superficie, de lo que puede verse, más allá de nuestra conciencia o nuestra percepción. Tampoco se agota en las declaraciones de intenciones formales que hacemos, en lo que nos proponemos o reconocemos, ni tampoco en los principios y normas contenidos en las leyes. En relación con las desigualdades de género, por ejemplo, no queda solucionado por el simple hecho de que un ordenamiento legal así lo recoja. Si fuera suficiente bastaría entonces con utilizar textos oficiales para cambiar lo indeseable.
La realidad no se modifica por el simple hecho de que se diga legislativa o burocráticamente que se cambia. Esos cambios tienen lugar de una manera muy lenta por su conexión esencial con formas de pensamiento y de percepción no siempre conscientes, con estructuras sociales y/o psíquicas muy arraigadas, constitutivas de lo que somos y enormemente persistentes. Los cambios profundos que implican transformaciones, lo son si modifican mentalidades, concepciones del mundo, definiciones sociales sobre lo que es ¨ natural ¨ u objetivo, o considerado importante y valioso, o apropiado, o que ¨ debe ¨ hacerse. Algo mucho más sencillo que aprobar leyes y que exige siempre un tiempo prolongado.
Muchas personas consideran que la desigualdad de las mujeres en nuestro cultura ha quedado solucionada como consecuencia de las leyes sociales y educativas en vigor, pero como hemos dicho la solución no está ahí.
Hemos tendido a concederle una responsabilidad enorme a las instituciones educativas, tanto en la génesis como en la solución de las desigualdades por razón de género, pensando casi siempre en procesos de enseñanza aprendizaje.
Pero resulta que en la escuela los modos de aprender no tienen que ver con lo planificado más que en una parte. La escolarización implica en una medida importantísima lo que se aprende viviendo experiencias cotidianas y modos de relación sociales, padeciendo normas en ninguna parte escritas sobre lo deseable o aquello inconveniente, soportando constantemente juicios y valoraciones, recibiendo ausencias en los contenidos de los curricula tan esenciales como las presencias.
Las llamadas ¨ pedagogías informales ¨ actúan poderosamente sobre la construcción de la identidad sexual de las personas en lo que respecta, por ejemplo a las formas consideradas adecuadas de vestirse y comportarse, al significado de tener un buen aspecto, si se es niño o niña, a los movimientos más apropiados para unos u otras a las cualidades y actitudes que se alaban o se rechazan en ellas o ellos, y a las formas de empleo del lenguaje, los tonos, la gestualidad admitidos o denostados, etc.
La igualdad sexuada de las personas va haciéndose en el proceso cotidiano de relación con los otros. La construcción de la subjetividad siempre tiene lugar dentro de las estructuras relacionales e implica en grados variables para cada persona la asimilación e incorporación, por ejemplo de creencias, mandatos, concepciones ideales admitidos sobre lo que se debe ser, debe alentarse, castigarse o ser evitado, así como la asignación de roles y expectativas. Todo ello va permeando el pensamiento, las formas de sentir, de autoconcebirse, de nombrarse como hombre o mujer. No somos ajenos a las ideologías sociales sobre la masculinidad y la feminidad.
Las creencias básicas predominantes sobre la masculinidad correcta, han sido las que consideran al hombre a un sujeto autosuficiente, racional, fuerte, competitivo y centrado en motivaciones de logro, con capacidad y motivación para ser proveedor de su familia, ¨ no femenino ¨, de emociones controladas que pueden llegar hasta la inexpresividad o el desapego, con un acceso a la libertad y la falta de restricciones muy superior a las mujeres, con más derechos que ellas y la consideración prioritaria de sus necesidades e intereses, etc. Pensemos en las consecuencias que ha tenido esta concepción para unos y otros.
Vivimos en contextos dados, en contacto con realidades muy asentadas. Pero lo que sí podemos hacer es agudizar la sensibilidad e intervenir en los lugares donde vivimos de un modo que nos parezca honesto, sin tendencia a pasar por lo alto o evitar problemas, aunque no tenga resultados inmediatos.
Muchos escritos han constatado una vez tras otra que las mujeres han padecido demasiados años de invisibilidad, de castigo de su independencia, de exclusión de los espacios públicos y del ejercicio de una autoridad aceptada por los demás, de cuestionamiento de su capacidad intelectual y desvaloración por sus cualidades.
Pues bien tenemos que tenerlo en cuenta si por ejemplo una alumna utiliza un lenguaje autodespreciativo, emplea expresiones reiteradas de incapacidad y menosprecio personal, o es interrumpida con desconsideración cuando habla, y tenerlo en cuenta cuando manifieste fuerza coraje o aspiraciones fuertes de logro. Los seres humanos aprendemos reproduciendo lo que vemos. La fuerza de los modelos esteriotipados es enorme.
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