TEMA 2 - LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL (2013)

Apunte Español
Universidad Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Grado Pedagogía - 1º curso
Asignatura historia de la educación
Año del apunte 2013
Páginas 16
Fecha de subida 16/02/2015
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TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
PREGUNTA LARGA 1ª PP 2006: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
CONTENIDOS 1. La sociedad española del renacimiento 2. La doctrina pedagógica en el humanismo 2.1. Características del humanismo pedagógico hispano.
2.2. Algunos autores destacados.
3. Escuela de gramática y estudios de humanidades 4. Las universidades españolas renacentistas OBJETIVOS 1. Identificar las características que diferencian el renacimiento español respecto de Europa, a nivel educativo y pedagógico.
2. Interinfluencias entre educación y factores y agentes sociales de esa época: poderes políticos, económicos, sociales, ideológicos y religiosos.
3. Principales aportaciones teóricas y prácticas de los autores e instituciones españolas más destacados.
4. Antecedentes educativos y pedagógicos de estas propuestas y la repercusión de éstas en etapas posteriores.
5. Significación de esta etapa, y significación de la misma en nuestra etapa actual.
INTRODUCCIÓN A finales del mil trescientos, Europa empieza a vivir profundas transformaciones económicas que acaban afectando a lo político, ideológico, social y cultural. España, anclada en férreas tradiciones –tradiciones y religiosas- inicia su construcción política como reino, con signos de marcado centralismo, unidad y uniformidad sobre dos ejes de poder: el religioso y el político.
La educación se convierte en el instrumento ideal para consolidar las transformaciones individuales y sociales. El nuevo ideal de hombre será la ‘humanitas cristiana’, con matices formativos y curriculares distintos según la clase social (realeza, nobleza, clero, burguesía o pueblo llano) - Para los funcionarios y futuros políticos: lengua, artes, derecho.
- Para quienes estaban llamados a reformar la Iglesia y sus estructuras: Teología.
En cuanto a métodos, materiales y estilos de enseñanza: recuperación de las propuestas clásicas, pero incorporando los adelantos recientes de la técnica –especialmente relevante la imprenta-, siempre a la búsqueda de la individualización que persigue este humanismo.
Las viejas instituciones medievales experimentan una transformación y expansión que sigue las demandas del nuevo tipo de alumnado: escuelas de Gramática, colegios, universidades; cátedras, publicaciones, reglamentos... ponen de manifiesto el nuevo papel social del saber.
En este momento de esplendor cultural, un grupo de representantes ilustres, especialmente de letras, desde la teoría y la práctica y liderados por personajes de repercusión internacional (Vives, Cisneros, Vitoria, Suárez...) aportarán las señas al humanismo español coherentemente con los fenómenos políticos y culturales de la España renacentista, que serán las bases sobre las que se edificará la nueva modernidad.
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I N T R O D U C C I Ó N S E G Ú N E L L I B R O A N T I G U O Este tema se ocupa de una etapa histórica decisiva en la historia de la humanidad y en la génesis de la historia propia de España, que trajo consigo la expulsión de las minorías confesionales y la labor de la inquisición como arma al servicio de la unidad de la fe, que convierten a España en líder de la Contrarreforma en las guerras de religión del siglo XVI. Por eso se habla de tradicionalidad del Renacimiento español que constituye la nota esencial de la cultura española del siglo de Oro y que pervive hasta mediados del siglo XVII. Lo que se ha denominado modernidad hispana resulta ser una síntesis de la humanitas latina, la tradición medieval aristotélico-tomista y la influencia del Renacimiento europeo. En el ámbito educativo el centro de interés será el desarrollo de las humanidades: gramática latina, retórica, poética, historia y filosofía moral.
La doctrina pedagógica representativa del humanismo hispánico será la elaborada principalmente por Nebrija, Vives y Huarte de San Juan, que perseguirá la finalidad del hombre íntegro. En este terreno no hay que perder de vista la influencia pedagógica del erasmismo –de Erasmo de Rotterdam- en España. Las instituciones principales docentes en la España del Siglo de Oro, las escuelas de gramática y estudios de humanidades y las universidades españolas renacentistas, constituyen otro de los núcleos fundamentales de este tema que caracteriza adecuadamente el Renacimiento español en el ámbito de las instituciones docentes.
Caracteres esenciales constitutivos de la modernidad hispana Humanitas latina (studia humanitatis) Tradición medieval (aristotélico-tomista) Renacimiento Italiano Renacimiento centroeuropeo (erasmita y vivesiano) 2) referencias social, política, económica, cultural…... al todo racional (politeia) 3) moderación y democratización en los estamentos jerárquicos de la política, de la religión; de la cultura.
4) educación integral: studia humanitatis, Humanidades = dignidad del hombre 5) acercamiento de la verdad moral a la responsabilidad personal 1) Síntesis 1. LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DEL RENACIMIENTO.
El humanismo abarcó en España, desde el siglo XVI hasta mediados del XVII, como humanismo barroco. En él se dio la armonía perfecta entre lo clásico, lo medieval y lo moderno, que llegaba a España con el renacimiento italiano, la vía erasmista y vivesiana –Erasmo y VivesEn España se fue admitiendo el espíritu de la modernidad proveniente de la apertura comercial del mediterráneo y de América. Nuevos sistemas económicos y sociales –compañías privadas, créditos, banqueros, comerciantes... comercio, agricultura, minería... -, que erosionan el sistema feudal y lo sustituyen por el burgués, enriqueciendo a los burgueses y arruinando a las clases bajas.
Por otra parte, el desarrollo de nuevas ciencias y de nuevas profesiones, necesita de profesionales cualificados.
También son relevantes el auge demográfico y la inmigración hacia las ciudades, que repercuten en la mayor demanda de alimentos, que a su vez influye en los modos de producción agrícola. La economía de mercado impulsa la circulación de la moneda. El proletariado –asalariados rurales y artesanos- crean corporaciones para luchar contra los privilegios de la burguesía –alta, media y baja-, quienes controlan el comercio y los cargos públicos, y que influyen en los nuevos valores sociales, políticos, religiosos y culturales. Aunque la nobleza sigue conservando sus privilegios 16 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
‘de sangre’, va cediendo paso a la nueva burguesía; quedan además subyugados a la monarquía en cuanto al monopolio político que hasta entonces habían dominado.
La unión de las dinastías de Castilla y Aragón, junto con la conquista de los restantes territorios de la geografía peninsular, aseguran el control militar y político de los monarcas. A esta unidad se le une el uniformismo religioso pactado con el papado y asegurado por el establecimiento de la Inquisición, la expulsión de judíos y musulmanes y la reforma de las órdenes religiosas que dirige el cardenal Cisneros.
En cuanto a la filosofía, se fundamenta en la visión intelectual o pensamiento –noesis- más que en lo ontológico –trascendental-; Es decir, en el racionalismo y el empirismo –apoyándose en las nuevas ciencias físicas experimentales-, vinculados a la intuición (racional y sensible) como única vía de acceso a la realidad. Aun así, la línea de pensamiento sigue vinculada a la tradición y orientación cristiana de cualquier experiencia. En lo filosófico, esto supondrá el resurgimiento de la escolástica y la reafirmación de la tradición medieval como base para fundamentar la Reforma Católica pactada con Roma y que fue cristalizada en Trento.
En su vertiente política, España defiende la monarquía frente al maquiavelismo italiano, y la defensa de la libertad personal frente al determinismo teológico.
La nueva concepción del hombre: Todos los cambios que surgen del nuevo ambiente renacentista, hacer renacer la idea de que el hombre es protagonista de su propia historia, con derecho y capacidad para transformar la sociedad, y la vida en la tierra es por tiempo limitado pero susceptible de ser disfrutado en todas sus dimensiones: artística, intelectual, sensitiva, moral... Es decir, que puede alcanzar y disfrutar de la felicidad terrenal sin renunciar ni mermar su proyección trascendental.
La lengua -las letras- es entendida como elemento imprescindible para configurar a la nueva sociedad sociopolítica, para la difusión de los saberes, ideologías y sentimientos; por eso fue uno de los ejes de los curricula renacentistas. La aportación técnica de la imprenta permitirá una enorme difusión de la cultura. Por esto, la educación trató de compaginar esta nueva cultura renacentista –especialmente influida por Erasmo de Rotterdam- con la influencia viva de la religión católica, organizándolas bajo una estructura unitaria y centralizadora del poder político, aliado con similares intereses de Roma.
La circunstancia de la España Imperial condicionó la singularidad de este renacer cultural, de su desarrollo y evolución, pues se revistió de unos caracteres propios: L I B R O A N T I G U O a) tendencia a la síntesis armónica de lo clásico y lo medieval b) interés sociopolítico y preocupación por el desarrollo económico El interés sociopolítico de una burguesía incipiente, propicio el cambio de valores y modos de conducta que minara las viejas estructuras feudales: - la nueva burguesía que se instala pretenderá allanar el camino entre ambos estamentos.
- el pueblo adquiere cierta conciencia del derecho a la libertad c) la cultura, factor y elemento de moderación en las relaciones del pueblo con la jerarquía política y religiosa; La cultura humanista preside la dinámica de este proceso: - la critica social de todo lo que significa poder despótico y jerarquía autoritaria –civil y eclesiástica-, siempre que atente contra la dignidad del hombre.
- La formación de príncipes y cortesanos que incluye en su contenido una mayor preocupación por la igualdad, la justicia y la felicidad del pueblo, aunque no participe directamente en los asuntos públicos.
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L I B R O A N T I G U O - La democratización cultural, gracias a una lengua común, la castellana y a la difusión por la imprenta.
- La mayor atención a la educación del pueblo que por medio de un saber en forma de proverbios morales, sentencias, epístolas diálogos o coloquios comenzaban a inquietarse por salir de su monotonía y postración.
d) la formación integral a partir de los estudios de humanidad.
El humanismo recibía un impulso con la gramática de Lebrija, la creación de la universidad de Alcalá de Henares -por el cardenal Cisneros-, la publicación de la Biblia Políglota Complutense y la presencia de las doctrinas de Erasmo, que paliaban con su talante democratizador el secular distanciamiento de la nobleza, el poder real -y la jerarquía eclesiástica- con respecto al pueblo.
e) la verdad moral, objeto de la filosofía moral referida a la responsabilidad personal.
En cuanto a la verdad moral, el humanista vuelve los ojos al hombre mismo apelando a su responsabilidad personal.
Tiene confianza en las fuerzas humanas con las que cada uno puede alcanzar el bien siendo virtuoso.
Conclusión El humanismo renacentista asume el ideal de la humanitas clásica como fundamento del arquetipo humano, identificando humanidad y dignidad humana; acoge la pluralidad varia semántica de la politeia civilidad teórica y política para diseñar el régimen político social que constituirá el Estado, que nace como todo nacional; y recurre a los estudia humanitas a los que va incorporando lenta y tímidamente los llamados entre los antiguos liberalias studia, o Bellas artes, hecho no siempre resaltado con justeza, como caminos para alcanzar el ideal del sabio, del humanista.
La humanitas que renace no es otra cosa que la educación de lo que constituye el ser humano, su dignidad de hombre, y que no le viene dada sin más, sino que ha de recrearla desde “sí mismo”; el camino a andar desde cómo es el hombre a cómo ha de ser, implica en esencia razones pedagógicas.
2. DOCTRINAS PEDAGÓGICAS DEL HUMANISMO HISPANO En el plano de las ideas, el Renacimiento coincide con los planteamientos racionales de la propia escolástica y acabó representado una lógica confrontación con el tradicionalismo de la primera edad media.
Esta nueva actitud crítica desembocará en un individualismo, subjetivismo, autonomía, pluralidad... que formarán el nuevo elenco de valores de la modernidad, teóricamente comunes en toda Europa – según la influencia italiana- pero que, en busca del propio individualismo, fueron peculiares según países. Veamos las peculiaridades surgidas es España.
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2.1 CARACTERÍSTICAS DEL HUMANISMO PEDAGÓGICO HISPANO.
§ Religiosidad El nuevo hombre del renacimiento, a pesar de ser más autónomo, celoso de su intimidad y crítico, sigue siendo creyentes, pero rechaza las formas anteriores de vivir la religión: excesivamente ascéticas y dependientes, morales y de trascendencia excluyente.
La peculiaridad española será sustantivar el componente religioso en educación puesto que es éste el que prevalece en la concepción antropológica que imponen los monarcas y la jerarquía religiosa a través de los teólogos y profesores. Lo harán desde la aportación de teólogos españoles (y no italianos) § Individualidad Las vivencias del hombre renacentista le llevan a fijarse en la dimensión individual y personal de cada uno. Individualidad es un valor fundamental y un inicio de las relaciones con los demás y la experiencia personal se torna criterio para organizar la propia concepción del mundo. Las implicaciones pedagógicas son inmediatas: atención a la individualidad en los estudios y a la organización del aprendizaje según este principio.
Teóricos hispanos: Vives y Huarte de San Juan. que ahondarán el siguiente ideal: la educación del alumno hacia el cultivo de un pensamiento crítico y personal más que al “perezoso descanso en la autoridad de los maestros”. El “ite ad fontes” humanista suponía la voluntad y el empeño, tanto de una búsqueda de la verdad original como del ejercicio crítico de la propia razón.
§ La lengua Se concibe como instrumento y primer paso a las fuentes y a las ideas, así como a la comunicación de las mismas. El currículo del humanista debe iniciarse por las lenguas en una doble dirección: las clásicas, que le aproximarán a las fuentes y prepararán para el desempeño de cargos de la administración de la Iglesia y los estados; y la lengua vernácula, como medio eficaz para hacer llegar las ideas a toda la sociedad e incluso generadora de la propia identidad social.
La gramática, la retórica, la dialéctica, la historia, la filosofía y la filología, serán la base del nuevo currículo cortesano.
El hombre completo será el humanista que desarrolle todas sus ansias de perfección: “señor de sí mismo, versátil artista, docto literato, capaz de sublimes pensamientos y nobles actos”, lo que implica el desarrollo armónico y equilibrado de todas sus facultades: físicas, intelectuales y morales.
§ - Un saber integral La nueva concepción del hombre orienta un nuevo proyecto educativo. Se centra en un antropocentrismo –hombre como centro del universo- que deriva en individualismo, subjetivismo, intimismo, personalismo y criticismo. El tronco de la formación está constituido por la preparación intelectual, -en detrimento de la formación física predominante en el caballero medieval-, cuyo objetivo será alcanzar todos los saberes, a saber: Tronco inicial: filosofía y lingüística (latín, griego, lenguas vernáculas, gramática, retórica, dialéctica, elocuencia) Se amplía con las ciencias positivas (anatomía, mecánica, matemáticas, astrología...), con las ciencias prácticas (medicina, leyes), con las estéticas (música, pintura, escultura, 19 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
- arquitectura, poesía), sin excluir las esotéricas (astrología, cabalística, magia, nigromancia...), pero respetando el carácter culminante de las religiosas: teología y Biblia.
La tercera dimensión la más propiamente humana, estará constituida por la moral, y será orientada por los designios de la razón y, de manera especial, por los principios revelados y por los dictados de la religión.
§ Dimensión social universal El afán por los viajes y las aportaciones de la técnica –principalmente la imprentaotorga al saber un carácter universal –tanto geográfico como enciclopédico-. Se produce un “fluir del saber” –visitas de las eminencias pedagógicas a otros países y universidades-, de un saber que hasta ahora había servido para mantener las estructuras sociales más fundamentales –manuales sobre la formación de príncipes, nobles, cortesanos... -, que se empiezan a romper; Los privilegios de “sangre” se ven erosionados por el saber y algunos burgueses, gracias a sus estudios, pueden acceder a oficios más reconocidos (médicos, abogados, catedráticos..) e incluso a otros con influencia política.
Esta movilidad del saber alcanza también a la movilidad social. España va a significar una diferenciación del modelo aristocrático y elitista del renacimiento italiano, planteando a diferentes niveles una cierta formación del pueblo, incluso de los pueblos americanos conquistados.
§ Reformas metodológicas Esta nueva concepción antropológica y antropocéntrica condiciona al currículo y por tanto también afecta a las propuestas metodológicas. Plutarco y Quintiliano son recuperados y se incluyen en el nuevo plan pedagógico..
El centro del proceso educativo se centra en el alumno; Los aprendizajes deberán ser graduados según las características, aptitudes y peculiaridades de cada alumno.
El maestro cobra un papel destacado y se discute sobre sus capacidades y condiciones. El aprendizaje empieza a referirse a la práctica, se recuerda de nuevo el papel de la familia, la importancia de los primeros años del niño, se elaboran materiales nuevos...
Conclusión: la educación cobra un papel tan importante que los pensadores empiezan a escribir sobre ella e incluso escriben cartillas y libros de formación para alumnos, independientemente de su estatus.
2.2 ALGUNOS AUTORES DESTACADOS La aportación española al Renacimiento, notable en la teología, filosofía, arte..., alcanza también el ámbito educativo y pedagógico. En la génesis se detallaba el nuevo ideal de educación centrado en la educación física, intelectual y cristiana, asentado en la influencia de Cicerón y Séneca. La Retórica era el eje central de la formación cortesana integral – la palabra a modo de ‘bien decir y decir el bien’-, y el orador era el representante de la nueva concepción científica, estética, lingüística y ética de la nueva humanitas.
(Huarte, Vives y Lebrija SON LOS MÁS IMPORTANTES) 20 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
o Elio Antonio Martínez Cala de Nebrija, representa la primera de las aportaciones del humanismo hispano. Su mayor contribución se inscribe en torno a uno de los ejes fundamentales del humanismo, la lengua, que apoyó a través de su docencia y sus escritos (tanto en latín como en lengua vernácula) entre los que destaca la primera gramática del español.
Entiende “el arte de las letras” y “la ciencia de hablar y escribir correctamente” como signo de unidad política que pretendían los soberanos y el instrumento de comunicación y gestión –judicial, administrativa y cultural- del nuevo imperio español, que hará renacer las glorias del romano. De ahí la importancia de fijar el uso de una lengua hasta ahora vulgar y que a partir de aquí tendrá un carácter y nivel científicos. No sólo utiliza los métodos clásicos sino que además incorpora el estudio histórico y comparado de los términos; es considerado por esto ‘el creador de la filología románica’.
En lo pedagógico su extensa experiencia docente culminó con la obra “De líberis educandis” compuesta a mediados del 1509, para la educación de los hijos del canciller y secretario del Rey Fernando el Católico. En esta obra se limita a recopilar, en torno a cuestiones concretas y de manera viva y directa, diferentes textos conocidos en su época: Plutarco, Aristóteles, Jenofonte y especialmente Quintiliano.
Siguiendo a Aristóteles, considera al hombre como un compuesto psicosomático, cuyas partes constitutivas fundamentales son las virtudes morales y las intelectivas. Así el objetivo educativo será el perfeccionamiento de la voluntad mediante la virtud y de la inteligencia mediante la verdad (alumnos buenos y sabios) Sus propuestas metodológicas se articulan en torno a doce temas: qué deben hacer los niños antes de los 5 años, cualidades y tareas del educador, cuándo se debe empezar la formación literaria y moral, cada uno debe ser educado según su ingenio, el deber de los discípulos para con su maestro, enseñar en casa o en la escuela... (Para ver los 12 temas, pág 78 del libro) Nebrija da importancia al componente biológico del hombre –recomendando para su cuidado austeridad, sacrificio, ejercicio moderado... -. La formación en general, y la lengua en particular, se adquiere en los primeros años por lo que son considerados aspectos de gran trascendencia educativa, así como los educadores encargados de dicha etapa; resalta la importancia de la familia y su influjo determinante en lo físico, moral e intelectual. Sobre el educador subraya la necesidad de formación intelectual, integridad moral y actitud y recursos didácticos, ya que es considerado como un sustituto del padre, por lo que se le debe respeto y obediencia como si del mismo padre se tratase.
Finalmente constata la diferencia de ingenio en los alumnos y recomienda atenderles, teniendo en cuenta tanto sus aptitudes como sus carencias.
PREGUNTA CORTA 1º PP 2006: LA PEDAGOGÍA DE JUAN LUIS VIVES.
o Juan Luis Vives, pensador (valenciano) más eminente del humanismo renacentista español, y de los más influyentes de Europa. Asienta su reflexión sobre el ejercicio crítico de la razón, basada en una fe madura e ilustrada que proyecta sobre aspectos básicos del momento, siempre con afán de concordia. Critica a una escolástica basada en una tradición religiosa, moral y política que postula el dogmatismo intransigente, el principio de autoridad...
defendiendo que deberán sustituirse por la intuición, la experimentación y el juicio crítico anclado en una religión ilustrada. El itinerium mentis es claro para él: de los sentidos a la imaginación, y de ésta a la mente; de lo singular a lo universal, siendo siempre el Logos, sabiduría, poder, amor- el eje del intelecto y de la voluntad. Añade Vives, además, una profunda reflexión respecto a la actitud que debe adoptar el intelectual ante su trabajo: entusiasmo ante la conciencia de las limitaciones de su sabiduría frente la sabiduría divina, pero también confianza en las capacidades que Dios ha dado al hombre. Esta misma actitud es la que debe orientar el doble compromiso social del intelectual: 21 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
1º) sus estudios han de encauzarse hacia el bien público; 2º) su propio comportamiento debe ser ejemplo y motivación de las mejoras que produce el estudio, lo que obliga a la coherencia entre saber y vida que ya planteaban los clásicos.
Rasgos característicos de la Pedagogía de Vives: § La educación debe partir del análisis de la naturaleza individual y social del educando (del hombre en definitiva), quien está formado por naturaleza vegetativa (animal) y racional (humana); ésta última dispone de memoria, entendimiento y voluntad: sentido, razón y amor.
§ Estas características constitutivas del hombre se dan en cada uno en porciones diferentes lo que produce una diversidad de talentos, capacidades o temperamentos. Invita a la introspección (saber y saberse) como necesidad y principio psicológico básico en el aprendizaje y en la conducta.
§ Destaca la dimensión política y social del hombre, también de raíz cristiana. Su concepto de participación democrática se cumple con la obediencia al orden social justo –bien común de orden divino-, desde el principio de la solidaridad como exigencia de la ley natural, tanto referido a los bienes materiales como a los espirituales: virtud, ingenio, erudición, salud...
§ En su tratado De anima et vita desarrolla una teoría sobre el alumno en la que desarrolla dos componentes constitutivos del ingenio: 1º) genético: evolución psicofísica del hombre (infancia, adolescencia, juventud...); 2º) diferencial: determina las diferencias individuales en cuanto a la voluntad y al ingenio (intuición, comprensión y valoración o juicio) Sobre ellos, Vives propone las recomendaciones metodológicas del proceso sensibleimaginativo-pensamiento (de lo particular y simple, a lo universal y compuesto), así como la necesidad de que el maestro conozca las peculiaridades aptitudinales, vocacionales y profesionales de cada alumno para adaptar a ellas el tipo, momento, ritmo y proceso de los estudios. Y todo ello redundará en beneficio de la sociedad, que rentabilizará los distintos estamentos sociales, así como el esfuerzo del profesor.
§ Insiste en la importancia de cultivar la libertad y la voluntad del alumno a fin de que adquiera la disciplina o cualidad del alma que le permita dirigir su propia vida guiado por el respeto, veneración y estima al maestro por su saber y ejemplo, y con la firme confianza en Dios.
§ Su ideal de formación del humanista, de la educación para Vives, es el desarrollo de todas las facetas constitutivas del ser del hombre que le preparen para la sabiduría, la vida y para alcanzar su fin supremo y divino: saber y virtud + razón práctica y vital + relación esencial del hombre con Dios.
§ La formación completa debe: aunar ideales de la ética socrática con los de la filosofía cristiana, desarrollar armónicamente las partes integrantes del individuo (física, intelectual y moral), y asegurar su proyección individual y social mediante la capacitación del “bien saber, bien hablar, y bien obrar”.
§ Considera las disciplinas como camino para llegar a la verdad y la sabiduría, de ahí que delimite y clasifique todas y cada una de ellas (Gramática, Dialéctica y Retórica; Aritmética, Geometría y sus derivadas –Astronomía, Música y perspectiva Óptica-; Derecho; Filosofías - Física, Metafísica y Moral-; Historia; y además: formación estética y profesional (conocimiento de los oficios, agricultura, medicina...); como culminación de todas las disciplinas, la Religión.
§ Criticó el deterioro moral del ambiente estudiantil: soberbia, radicalismo, ansias de sobresalir, pasividad, apatía e incompetencia de algunos intelectuales y profesores, desconocimiento y confusión de los contenidos de las ciencias...
§ Su concepción de la escuela -“taller de la humanidad”-, subraya su carácter público, aunque con diferencia de sexos y de niveles sociales.
§ Concibe una comunicación educativa entre escuela, familia, Estado e Iglesia.
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(Resaltar de nuevo aquí su teoría acerca de las diferencias individuales, la relación docentediscente...) § Las cualidades y funciones del buen maestro son tomadas de Quintiliano, Cicerón, San Agustín y santo Tomás. Se dividen en 4: competencia científica, capacitación didáctica (claridad, facilidad, medida, oportunidad e idoneidad), integridad moral e implicación vocacional.
§ Aborda la educación femenina planteando que la mujer no es inferior al hombre, pero que su educación ha de estar orientada a desempeñar de manera útil y virtuosa sus obligaciones familiares, ‘sabiduría’ que queda exenta de la instrucción de las ciencias que ocupan el rico currículo de los varones.
o Juan Huarte de San Juan Representa la segunda mayor aportación internacional del humanismo hispano (la primera, Nebrija) Es unánime el reconocimiento de su protagonismo como precursor de la psicología diferencial y de la orientación profesional, así como su influencia en muchas otras ciencias.
Tiene una única obra (“Examen de los ingenios para las ciencias”, donde muestra la diferencia de habilidades que hay entre los hombres y el género de letras que a cada uno responde en particular) en la que parte de la tipología de los sujetos que presentaba la medicina de su tiempo, pero un estudio racional de la experiencia le hace destacar la diversidad de los ingenios y las siguientes especialidades, ciclo y ritmos formativos que cada uno debe seguir (Según Huarte, las diferencias son hereditarias, sumándose también la influencia del clima y de la alimentación) Pensando en el interés individual y también en la rentabilidad social, Huarte plantea la necesidad de efectuar una orientación profesional basada, no en los gustos de los alumnos, sino en los tipos de temperamento que posean. Para ello realiza una clasificación de las ciencias basada ahora, no en el objeto de su estudio, sino en las potencialidades del alma humana que ha diferenciado previamente (predominio de la memoria, del entendimiento o de la imaginación) Tras el diagnóstico, la selección según el ingenio y la orientación vocacional y profesional, el maestro organizará los estudios (tiempo, lugar y cualidad) que deben acomodarse a la evolución madurativa de cada temperamento y sujeto –memoria en la infancia (0-14 años), razonamiento en la adolescencia (14-25) y entendimiento en la juventud- con el fin de incrementar su motivación y esfuerzo.
Si la orientación ha sido acertada, al maestro sólo le queda hacer nacer las capacidades del alumno y guiarlas gradual y coherentemente con sus peculiaridades y su evolución.
En cuanto a la educación moral, entiende que el temperamento forma parte del compuesto psicofísico del hombre, y que el papel del maestro es curar los vicios del alumno y convertirlo en virtuoso. Resalta también la importancia de la higiene y la crianza entre los condicionantes del desarrollo de los temperamentos.
o Antonio de Guevara Aporta otra propuesta de formación del príncipe y su privado, junto con la organización de la república (“Libro de Marco Aurelio y Relox de príncipes”) Prevalece la virtud de la religión, a la que deben condicionarse todas las restantes: justicia, templanza, paciencia, amor a la paz...
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o Lorenzo Palmireno Humanista aragonés, profesor y escritor prolífico; aporta una relación asistemática de propuestas y citas sobre la docencia basada en su propia experiencia.
o Pedro Ortiz Ribadeneira Jesuita. Abunda en la propuesta tradicional española de formación de un príncipe cristiano (Felipe II), claramente enfrentado al modelo de Maquiavelo.
Tanto en lo personal como en lo político, la religión debe dirigir el pensamiento, las obras y gestiones del gobernante por encima de otras exigencias e intereses. A continuación vendrá la justicia, la prudencia, la fortaleza...
o Pedro Simón Abril Traduce gran cantidad de obras clásicas y aporta otras propias. Presenta a Felipe II un plan de formación escrito en castellano (“Apuntamiento de cómo se deben formar las doctrinas y maneras de enseñarlas, 1589”), para mejorar la formación de los súbditos que han de administrar su reino.
Otros muchos nombres como Miguel Sabuco, Juan de Mariana, el Brocense...
contribuyeron a dibujar el sello particular del humanismo español en las reflexiones teóricas y en las prácticas pedagógicas.
3. ESCUELA DE GRAMÁTICA Y ESTUDIOS DE HUMANIDADES.
Las instituciones docentes en la España del Siglo de Oro pueden clasificarse, en líneas generales, según el esquema siguiente: a) Escuelas de gramática latina.
b) Facultades de artes c) Colegios y escuelas de la Iglesia d) Las Facultades Mayores de la universidad Los estudios de humanidades –studia humanitatis- son los contenidos específicos del renacimiento; persiguen la formación del ideal del sabio humanista, integrado por la dignidad intelectual y moral propuesta desde la humanitas clásica, por la concepción de la nación como un todo –cívica y política-, y por la tradición religiosa-moral como componente fundamental de la dignidad humana –verdad y virtudComo paso posterior a la enseñanza de las primeras letras (a cargo de maestros particulares), las escuelas de Gramática, también llamadas “de latinidad” o de “Humanidades”, constituían la preparación propedéutica para los estudios propiamente universitarios. Contribuyeron a aumentar el saber de las clases medias y superiores, capacitando a sus alumnos para el desempeño de puestos de la administración política y religiosa Su currículo estaba constituido, fundamentalmente, por la Gramática latina, más tarde la castellana –la lengua vernácula-, y se completaba con una iniciación a la Retórica, Poética, Historia Antigua y Filosofía Moral, que preparaban para los estudios de las Artes.
- Una característica distintiva del renacimiento es la importancia dada a la lengua, al latín, como lengua original de la cultura y saber europeos. Sin embargo, el deplorable nivel económico y social de la mayoría de los maestros y, consecuentemente, de su latín, derivaba en un bajo nivel del mismo en los estudiantes, bastante por debajo de las 24 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
- - exigencias universitarias – especialmente en las universidades extranjeras-, lo que provocó críticas tanto de los profesores extranjeros como de la creciente burguesía que menospreciaba la inutilidad del latín para los nuevos oficios.
La lengua vernácula se convirtió en el medio de conocimiento de las letras, con mayor difusión entre el pueblo de éstas que a través del latín.
Retórica: desde un enfoque técnico, como puro instrumento de conocimiento, interpretación e imitación de los textos latinos, a la vez que como medio para comunicar desde el púlpito, la cátedra o textos oficiales. Pierde así la perspectiva clásica de “la retórica como parte de la dignidad del buen orador” Poética: estuvo subordinada e incluida en la Retórica y Gramática, tomando como referentes a los poetas latinos, con influencia italiana.
Historia: disciplina ubicada dentro de las humanidades, tiene ahora un enfoque más crítico, interpretando y analizando aspectos sociales, políticos, económicos, morales...
Moral: desde tiempos antiguos, la moral era el objetivo último de la formación; también en la España tradicional y confesional del renacimiento, la moral cristiana ocupa el centro de la dignidad del hombre. Por esto la Filosofía Moral era la ciencia considerada sobresaliente entre los estudios de humanidades. Giraba en torno a las 4 virtudes humanas esenciales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza) más las 8 sociales (magnanimidad, mansedumbre, magnificencia, liberalidad, eutrapelia –virtud que modera el exceso de las diversiones-, amistad, epiqueya - interpretación moderada y prudente de la ley, según las circunstancias de tiempo, lugar y persona-, y heroicidad); también tocaba lo civil, lo político y lo religioso.
La enorme pluralidad de las escuelas marcaba distinciones significativas de unas a otras. Las razones de tal varianza eran: 1. el origen o motivo de su creación: • desde la iniciativa particular o mecenazgo de algún personaje noble, rico o de cierta preeminencia en la administración pública o en la iglesia, hasta el afán de desarrollo y progreso de un concejo municipal; • desde la exigencia catequética y cultural de la Iglesia y órdenes religiosas y/o la monarquía, hasta la necesidad académica por parte de la universidad de crear estudios propedéuticos; Por estas dos razones principalmente, la Gramática latina podía cursarse en escuelas municipales, escuelas y colegios menores, dependientes o adscritos a la universidad, escuelas monacales y catedralicias (vigencia de las medievales), seminarios postridentinos, colegios de la Compañía de Jesús y de otras órdenes religiosas, escuelas parroquiales, amén de algunas escuelas particulares.
2. la diferencia de recursos materiales y humanos en orden a su mantenimiento y gestión a cargo de la comunidad o grupo social que promocionó unas u otras escuelas; 3. la procedencia social y cultural -ámbito socioeconómico y geo-demográfico del alumnado-; 4. el nivel y amplitud del currículum que impartían, así como el grado de preparación y capacidad de sus maestros o preceptores; 5. otros factores y motivos circunstanciales, por ejemplo la competencia o proximidad de otras instituciones educativas que pudieron afectar al desarrollo particular de una escuela determinada.
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La institución más propia de este nivel de estudios, propedéutica para los universitarios, era la Escuela de Gramática Latina; fueron muy numerosas –más de 4000-, y posibilitaron el acceso y ascenso cultural de parte del pueblo hacia las universidades.
Otras instituciones relevantes fueron las Cátedras de Teología, en las que se trataba de mejorar la formación religiosa del pueblo y la relajación moral del clero. El centro de su currículo lo constituía la gramática latina, como lengua oficial de la Iglesia, y sus anejos -gramática latina, retórica, poética...-. Sus limitaciones económicas provocaban que el nivel formativo fuera inferior al homólogo de los colegios religiosos y, por supuesto, al de las universidades.
Los Colegios eran una institución intermedia entre la preparación que aportan las Escuelas de Gramática y las Facultades de Arte. Este modelo de institución fue el que utilizó la Compañía de Jesús, y supuso un impulso determinante en la enseñanza de las Humanidades y las Artes de la creciente burguesía como estamento de poder –de aquí se deduce la presencia y participación de los jesuitas en el poder político y social-. Con un marcado compromiso religioso, una rígida disciplina, autoridad y obediencia, y una constante reflexión personal –meditación- marcaron las pautas del hacer educativo de toda la Iglesia. Tres niveles: Humanidades, Filosofía y Teología.
4. LAS UNIVERSIDADES ESPAÑOLAS EN EL RENACIMIENTO.
Niveles de la formación universitaria, grados y especialidades: La enseñanza universitaria estaba constituida por el nivel inferior y común de las Artes (Gramática, Retórica, Música, Matemáticas, Lógica, Filosofía Natural-Metafísica y Filosofía Moral), y por el nivel superior o de especialidad de Teología, Derecho, Cánones y Medicina.
Aunque la Teología mantuvo su papel predominante en lo ideológico, las necesidades profesionales aumentaron las demandas de los estudios de Derecho.
Todas compartían tres grados: bachiller, licenciado y doctor.
Dos fueron las universidades en torno a las que giraron las demás: Salamanca y Alcalá de Henares.
• NIVEL INFERIOR En cuanto a los estudios de Artes, eran saberes que se entendían como de carácter común, instrumental y fundamentador de los del nivel superior, sobre la base del humanismo italiano y, posteriormente, de corte erasmista, pero siempre eclesial. Su currículo: Gramática, Retórica, Música, Matemáticas, Lógica, Filosofía Natural-Metafísica y Filosofía Moral. Duración: 4 años.
Tres grados: bachiller, licenciado y doctor. Para alcanzarlos, los estudiantes debían pasar pruebas con distintos niveles de exigencia para cada grado.
27 fueron el número de centros donde se podían cursar estos primeros estudios, destacando en rango, nivel y prestigio las universidades castellanas de Valladolid y Alcalá, Sevilla, Granada y Santiago, y las aragonesas en Lérida, Calatayud, Huesca, Gerona, Barcelona, Valencia y Zaragoza.
La mayoría de ellos contaba con colegios que acogían a alumnado diferente según su origen, estamento, orden religiosa..., llegando incluso a controlar alguno de ellos la autonomía docente y económica de las universidades a las que pertenecían. Estos colegios mayores fueron semillero de funcionarios, lo que atraería el interés de familias nobles y de la creciente burguesía por su control. Este fenómeno también, y especialmente, se produjo en los colegios mayores – principalmente en las especialidades de Derecho y Teología-, El acceso de las clases medias a los grados universitarios, religiosos y seglares, así como la posibilidad de acceder a centros más prestigiosos, fue posible gracias a la existencia de ColegiosUniversidades en ciudades menores (Sigüenza, Toledo, Baeza, Burgo de Osma, Tarragona...) de menores exigencias académicas y económicas, y de Conventos-Universidades, 26 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
prioritariamente de iniciativa dominica o jesuítica, y dirigidas a preparar a los futuros religiosos (Ávila, Sto. Tomás en Sevilla, Orihuela, El Escorial...) A la expansión de la universidad contribuyó un hecho frecuente en la Universidad española del Siglo de Oro: la "movilidad" de maestros y de discípulos entre unas y otras Universidades; los primeros, por razones académicas o profesionales; los segundos, por motivos económicos y de graduación.
A la difusión de las universidades españolas contribuyó enormemente a prohibición en 1560 de Felipe II de estudiar y enseñar en universidades extranjeras (a excepción de Bolonia, Coimbra y Nápoles, que se consideraban Hispanas) A principios del s XVI se insistió en la vuelta a las fuentes originales: Antiguo y Nuevo testamento, tratados de Aristóteles sobre Lógica, Física, Ética y Metafísica, Comentarios de Sto. Tomás de Aquino...
Tras una época de enorme producción de titulados (décadas del 30 al 90), medio siglo después las cifras se redujeron a la mitad.
• NIVEL SUPERIOR Las Facultades Mayores de la universidad -Teología, Cánones, Leyes y Medicina- graduaban, respectivamente, a teólogos, juristas y médicos.
o La Teología era considerada la ciencia mayor por excelencia. El eje de las universidades seguía siendo Salamanca y Alcalá, las cuales recibieron también, con el cardenal Cisneros a la cabeza, el influjo de los aires reformistas de la Reformatio parisina de 1452; se editó la Biblia Políglota Complutense, se crearon Colegios Trilingües de latín, hebreo y griego, se afianzó el gusto por las lenguas clásicas, se aproximaron humanismo y Teología, se profundizó en el espíritu científico aplicado también a cuestiones de fe...
La Teología se impartía en las universidades –las primeras erigidas fueron Salamanca y Huescay también en algunos Colegios-Universidades (Sigüenza, Toledo, Oñate...) y en ConventosUniversidades (Ávila, Sto. Tomás en Sevilla, Orihuela, El Escorial...) Su currículo se distribuía a lo largo de cinco cátedras: Biblia –la más importante-, Sentencias, Sto. Tomás, Escoto y Nominales.
- La Cátedra de la Biblia -fue muy importante la edición de la Biblia Políglota Complutense- tenía como objetivo el conocimiento profundo del mensaje divino a través del análisis filológico y gramatical comparado, junto a la exégesis y hermenéutica (respectivamente, explicación e interpretación de los textos sagrados) - La Cátedra de las Sentencias tuvo como referencia las Sentencias de Lombardo hasta que fueron sustituidas por la Summa de Tomás de Aquino, la cual estaba cargada de espiritualidad, fundamentación bíblica, racionalidad, rigor y exhaustividad, lo que la hizo ser aceptada unánimemente por todas las órdenes religiosas. Trascendió incluso a lo político, social y económico, a la vez que contribuyó al pensamiento occidental – p ej en derecho internacional: igualdad de los seres humanos y los pueblos, su derecho a la paz, las obligaciones respecto al bien común... - La Cátedra de Escoto tenía una función de contraste científico y académico en cuestiones metafísicas, físicas, epistemológicas, antropológicas, éticas y, por supuesto, teológicas.
- La Cátedra de Nominales proponía una corriente lógica y epistemológica que desligaba el pensamiento filosófico del teleológico, desde una postura crítica y una visión realista y empirista de la investigación, que posibilitó la apertura de nuestras universidades hacia la modernidad.
Al igual que el nivel inferior, tres grados: bachiller, licenciado y doctor. Al título de bachiller se accedía tras dos años de estudio, otros dos para la licenciatura, y tras ello el 27 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
doctorado. Para alcanzarlos, los estudiantes debían pasar pruebas con distintos niveles de exigencia para cada grado.
Ésta época es considerada como la etapa áurea de nuestra Teología, con una enorme pléyade de pensadores y profesores: Francisco Suárez, Fray Luis de León, Miguel Servet, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, Raimundo de Sabunde, Domingo Soto, Melchor Cano, Bartolomé Medina...
o En el Derecho pervive la división del Derecho Canónico -religioso- y el Derecho Civil. El currículo del Canónico estaba constituido por una recopilación de textos utilizados tradicionalmente; el del Civil, estudio de leyes, interpretación, distinciones, cuestiones y soluciones.
Tras 6 años de estudio se accedía al título de bachiller, otros 5 para la licenciatura, y tras ellos se podía acceder al doctorado; las graduaciones se efectuaban con un complicado y vistoso ceremonial, más festivo que serio.
o Los estudios de Medicina eran claramente minoritarios respecto a las especialidades anteriores, y tenían como fuentes básicas el Arte de Hipócrates y Galeno y, especialmente, el Canon de Avicena. Posteriormente podían cursarse otras cátedras secundarias dedicadas a anatomía, cirugía, terapéutica particular, aforismo... Los grados seguían en mismo procedimiento que en los saberes anteriores aunque, al ser el estudio puramente teórico, el ejercicio profesional no podía llevarse acabo hasta pasar 6 meses de prácticas junto a un doctor.
De esto se deduce la carencia de una auténtica capacitación profesional.
Lo mismo sucedía con otras especialidades: la importante proyección y utilidad social no se correspondía con la calidad y el prestigio científico necesarios. Aunque las instituciones se resistían al cambio, algunos tenaces humanistas lograron la reforma de algunos planes de estudios y de sus contenidos.
Con excepciones como Zaragoza y Valencia, las universidades españolas comienzan un proceso deterioro causado: - por la deficiente coordinación en la gestión (restricción de la autonomía, pésima administración, litigios por las competencias entre las jerarquías académicas civiles y religiosas) - por veleidades internas de profesores (deficiente colación de grados y dotación de cátedras, inútiles rivalidades entre corrientes, resistencia a las novedades externas y a los avances científicos) - por el alumnado (vida licenciosa, enorme exigencia social frente a una formación deficiente, votaciones arbitrarias de las cátedras...) Por otra parte, los Colegios-Universidades y Conventos-Universidades siguen una suerte dispar entre los que confirman sus enseñanzas y prestigio, y los que agonizan entre limitaciones económicas, de profesorado y alumnado, organizativas y académicas, o por la relajación de sus exigencias y vano orgullo de sus integrantes.
Esta era la herencia y la tendencia que la Universidad española dejaba, sintonizando con la crisis barroca inminente.
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A PARTIR DE AQUÍ, SON EXTRACTOS DEL LIBRO ANTIGUO.
4. Los problemas de la universidad española Durante la primera mitad del siglo XVII la universidad española gozó de cierto poder y ascendencia ante la sociedad, ya que sus grados permitían el acceso a empleos públicos, tanto en la vida política y administrativa del Imperio como en los ámbitos eclesiales; pero no gozaba de prestigio científico.
Causas del declive de las universidades Tal esplendor no se correspondía generalmente con el estatus científico y académico de sus aulas, que, salvo algunas excepciones, mostraba fisuras internas y bajo rendimiento de profesores y alumnos, señal inequívoca de su decadencia. Las causas que contribuyeron al declive de la universidad española fueron las siguientes: • la cada vez más mermada autonomía universitaria, • la pésima administración de sus fondos patrimoniales, • los litigios jurisdiccionales entre la jerarquía eclesiástica y la académica, • la mínima exigencia en los grados, • la empecinada resistencia a las novedades científicas en los avances del pensamiento filosófico, • las hostilidades y enfrentamientos entre las distintas escuelas o partidos, por razones de poder e influencias en la vida académica, • las veleidades en la provisión de cátedras, • la tergiversación del fin propio y genuino de los colegios mayores y menores y otras circunstancias...
Otra de las razones de peso: El sistema de provisión de cátedras vacantes perdió credibilidad, tanto por el mal uso y abuso del derecho a voto de los estudiantes como por la rivalidad entre las escuelas y órdenes religiosas El derecho a votar libremente sobre la provisión de cátedras, que los estudiantes tenían, les venía desde la época de los Reyes Católicos, pero las coacciones, sobornos, fraudes y otros medios no lícitos eran, cada vez más, moneda corriente entre los estudiantes.
Felipe IV ordenaba, a instancias del Consejo de Castilla, (en 1623), que las cátedras vacantes de Salamanca, Alcalá y Valladolid se ocupasen sólo por los méritos y calificación de estudiantes aspirantes a juicio del consejo sin tener en cuenta ni el <turno> de las escuelas, ni los votos de los estudiantes, ni ningún otro privilegio.
Pero ni todas las universidades corrieron la misma suerte ni su declive revistió las mismas cadencias.
Algunas, como las de Zaragoza y Valencia, lograron mantener su buen nivel académico y aumentar su ascendiente y méritos.
Las restantes universidades catalanas y aragonesas -Lérida, Gerona, Barcelona, Mallorca, Huesca... - gastaron sus esfuerzos y su tiempo en un intento permanente por reformar sus constituciones o estatutos (coordinaciones) en pro de una enseñanza lo más completa posible, de mejor calidad, que superara de una vez para siempre los problemas de la 29 TEMA 2: LA EDUCACIÓN EN EL RENACIMIENTO ESPAÑOL.
universidad española: la arbitrariedad y facilidad en la colación de los grados académicos; la minoración real del curso lectivo; la relajación y vida ’alegre’ de los estudiantes; el cada vez menor prestigio de algunos cargos de la jerarquía académica -por ejemplo, el de rector-; el defectuoso nivel científico de bastantes cátedras...
Se ocuparon, por otro lado, en solucionar los litigios y enfrentamientos que no cesaban plenamente y para siempre en el propio seno de la universidad: unas veces surgían por cuestiones de jurisdicción entre la universidad y el cabildo (léase entre el rector y el maestrescuela o canciller); otras, entre la universidad y los colegios (u órdenes religiosas) -sobre todo con los jesuitas y, en menor grado, ocasionalmente, con los dominicos-, y alguna vez, entre las propias escuelas religiosas de las diferente órdenes que tenían relación con la docencia universitaria.
Más grave era la situación de las universidades menores; los obstáculos y dificultades internos y externos, sus carencias y limitaciones de todo tipo -dilación o provisionalidad de los privilegios pontificios o regios, penuria patrimonial, escasez de alumnos y de catedráticos- en fin, el ‘querer y no poder’ de algunos concejos y conventos, hicieron que aquellas funcionaran a duras penas y siempre en puro trance de perder su consideración universitaria, con algunas excepciones como los conventos-universidades de Irache, de los benedictinos, y de Ávila y de Orihuela, ambos de la orden dominicana.
La suerte que corrieron los restantes conventos-universidades fue diversa: mientras que algunos tenían una vida académica bajo mínimos -por ejemplo, los de Calatayud, Gandía, Almagro-, otros como el Santo Tomás de Ávila o el de Orihuela no desmayaban por mantener cierto estatus universitario. La Universidad de Orihuela hacía gestiones para ampliar sus facultades –‘Artes y Teología’- con cursos de ‘Cánones’ y ‘Medicina’, de manera que a mediados de la década de los treinta contó con la posibilidad de graduar en todas las carreras universitarias. La Universidad de Ávila pasó por años de esplendor, entre otras razones porque sus grados eran convalidados -excepto el de bachiller en Medicina- por la Universidad de Salamanca (la vigencia de la mayoría de las universidades menores estuvo siempre condicionada por el reconocimiento de las universidades mayores de Salamanca, Alcalá o Valladolid; de ahí los denodados esfuerzos que aquéllas realizaron en este sentido) El Convento-Universidad de Santo Tomás de Sevilla buscó el respaldo para sus títulos en las Universidades de Alcalá, Salamanca y Valladolid; a pesar de que lo consiguió en un principio, años después el reconocimiento quedó restringido al grado de bachiller en Artes y Teología, y lo que fue peor, a partir de 1672 el Colegio de Santo Tomás no pudo ya denominarse ‘universidad’.
Otro tanto ocurría en los colegios-universidades -Sigüenza, Toledo, Oñate, Baeza, Osuna, Burgo de Osma, Sevilla (Santa María de Zeus), Tarragona- donde los estudiantes podían graduarse en Artes, Teología, Derecho Canónico (en muy raras ocasiones en Derecho Civil, si bien la tendencia fue la unificación de ambos Derechos) y Medicina (sólo en Osuna, Sevilla y Toledo, y siempre en mínima proporción) 30 ...