HISTORIA MATCH POINT EXAMEN (2014)

Examen Español
Universidad Blanquerna (URL)
Grado Publicidad y Relaciones Públicas - 1º curso
Asignatura HISTORIA
Año del apunte 2014
Páginas 6
Fecha de subida 02/02/2015
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En esta película el azar (sustituto posmoderno del épico destino y de la caprichosa voluntad de los antiguos dioses) castiga con la buena suerte al protagonista que no puede escapar de un destino lleno de buena suerte (saliendo absuelto) con una conciencia que no se apoya más que en la incapacidad de obtener su propia compasión.
El nihilismo al que nos tiene acostumbrados Allen cruza de nuevo la delgada línea incolora que separa sus dos manifestaciones más lógicas, y así la comedia deconstructiva y divertida Deja paso una vez más a la tragedia casi absoluta, al abismo del ser inconsistente que deja de ser dueño de sus actos cuando toma consciencia de su papel como mera marioneta a manos del azar o, con más precisión y riesgo, se convierte inconscientemente en una mera marioneta a manos de un presunto azar cuando deja de ser dueño de sus actos.
El protagonista de la película no comete el asesinato persiguiendo un fin tan elevado como el progreso científico o la vida de miles o millones sino sólo para proteger su cómodo estilo de vida. Razonamiento egoista.
El mundo es un lugar carente de sentido y lleno de violencia. Puedes hacer todo lo posible por sobrevivir y ser feliz, pero necesitarás suerte para hacerlo. Hay gente que dice que construye su propia suerte, pero esa gente un día sale de su casa cuando están elevando un piano por los aires, se rompe la cuerda y el piano le cae sobre la cabeza…” Da miedo pensar que sea tanto sobre lo que no tenemos control.
Match Point también aborda de nuevo un tema otras veces presente en la obra del neoyorkino, el hecho de que en un mundo sin Dios, el único control sobre uno mismo es la propia moral. En palabras del director : ”Debemos aceptar que vivimos en un universo sin Dios, que la vida carece de sentido y a menudo es una experiencia terrible, brutal y sin esperanza, y aún así, tenemos que encontrar la manera, no solo de hacer frente, sino de llevar una vida decente y moral, pero por otra parte, también hay mucha gente que opta por vivir de un modo completamente homicida, como nada tiene sentido, piensan: Si puedo salirme con la mía cometiendo un crimen, voy a hacerlo, pero uno también puede pensar que está vivo, al igual que sus congéneres, y tiene que comportarse con la mayor decencia posible por él y por todos los demás, ese es un planteamiento que a mi me parecería mucho más moral.” El protagonista de Match Point reconoce que le hubiese gustado que la policía lo hubiese detenido porque eso sería fundamento suficiente para confiar en que el mundo tiene sentido, que el Bien y la Justicia dirigen, al fin y al cabo, la ridícula tragedia humana. Sin embargo, la suerte le es favorable y la policía pierde su pista.
Match Point es cine en mayúsculas, dos horas sintetizan un tratado de filosofía existencial.
¿Hay amor si hay interés? El apetito comedido, las reglas sociales, la mentira tolerable, el instinto domesticado… Un mundo sin dioses ni moral, donde sólo el azar determina de qué lado de la red caerá la pelota. La cuestión es que Match Point no sólo transmite este mensaje, sino también uno melancólico y deprimente acerca del sinsentido del mundo: La falta de justicia y de una estructura moral natural, ya que la naturaleza es en realidad bastante macabra.
De hecho, uno de los diálogos es directamente acerca de esto, y también acerca del desconocimiento que en realidad tenemos todos acerca de las personas que nos rodean y creemos conocer, así como de la crueldad humana.
¿Hasta dónde sería capaz de llegar para conservar mi estatus social? GADAMER (FINITUD): Per més que entengui, mai no acabo d’entendre. Sempre sóc parcial. La finitud són els límits de la nostra comprensió. (No poder comprendre la sort/atzar) WIT: TRACTATUS Pel 1er Wittgenstein, quan es parla de coses que no són comprovables, és insensat.
5- El “món” es la realitat tangible es pot sotmetre a verificació experimental (la sort no es una veritat tangible, no es comprovable, però sabem que esta i que ens condiciona) 6- Hi ha proposicions que no fan referencia al món no representen ni es poden comparar amb res físic, no son verificables, no poden ser ni verdaderes ni falses perquè no son verificables. (ATZAR/SORT) 8- Que una realitat no sigui del món no vol dir que no existeixi (SI EXITEIX LA SORT, PERO NO ES COMPROBABLE I NO ESTA AL MÓN PERQUE NO ES POT COMPROBAR) Ex: l’ètica, l’experiència religiosa...
WIT fue tomado erróneamente por un positivista. Pese a ello, la intención con la que Wittgenstein escribió el Tractatus era, en última instancia, una intención ética, que puede compendiarse bajo lo que el autor llama lo místico, que incluye la ética, la estética y la teoría de los valores. La preocupación por estas y otras cuestiones conexas, como la religión y el del sentido de la existencia, desempeñan un sordo papel central en el conjunto de su pensamiento.
El mundo es, simplemente, cuanto acontece y en el todo los hechos han de medirse por los mismos patrones. Todas las proposiciones valen lo mismo” –nos dice Wittgenstein–. Pero, si esto es así, “el sentido del mundo tiene que residir fuera de el”, pues “en el mundo todo es como es y sucede como sucede; en el no hay valor alguno, y si lo hubiera carecería de valor”.
En efecto, nosotros ya hemos dicho que el mundo no era sino la totalidad de los hechos posibles, pero de ello se desprende que en el no caben los valores, puesto que los valores no son hechos.
Como lo hubiese pretendido el Positivismo*, claro que reemplazando “valores” por “valoraciones” en su intento de reducir o asimilar a la ética a una rama de la sociología.
*El positivismo es una corriente o escuela filosófica que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, y que tal conocimiento solamente puede surgir de la afirmación de las teorías a través del método científico.
Su actitud antes el problema del sentido de la vida revela una tensión interna, así como una complejidad, desconocidas para el positivismo: “sentimos que aun cuando todas la posibles cuestiones científicas hayan recibido respuesta, nuestros problemas vitales todavía no se han rosado en lo mas mínimo. Por supuesto que entonces ya no queda pregunta alguna, y esto es precisamente la respuesta”, “la solución del problema de la vida se aprecia en la desaparición de ese problema. (¿No es esta la razón por la que las personas que tras largas dudas llegaron a ver claro el sentido de la vida no pudieran decir, entonces, en qué consistía tal sentido?)”, “lo inexpresable, ciertamente, existe.
Se muestra, es lo místico” los positivistas lógicos interpretaron la máxima “de lo que no se puede hablar hay que callar” en el pedestre sentido de que hay que callar porque, en rigor, no hay nada que hablar”, pero para Wittgenstein el silencio sería más bien indicio de encontrarnos ante algo profundo e importante, algo ante lo cual habríamos interrumpido la cháchara para prestar oídos a otro tipo de voz que la palabra, pues lo que no puede ser dicho aun puede ser mostrado.
El grupo de positivistas lógicos del Círculo de Viena, están influidos por el Tractatus de Wittgenstein. Sin embargo, el criterio empírico de sentido es aplicable a todo absolutamente; todas las afirmaciones metafísicas deben quedar radicalmente erradicadas. Y en éstas estarían incluidas también todas las aserciones wittgensteinianas relativas a lo místico. «Los neopositivistas rechazan resueltamente las proposiciones del Tractatus relativas a lo inefable, a las que aplican la misma crítica que aplica Wittgenstein a los enunciados de la metafísica tradicional. Sin duda, Wittgenstein mismo nos previene sobre el carácter peculiar, paradójico, de estas proposiciones rigurosamente desprovistas de sentido, pero que apuntan más allá de sí mismas.
El Tractatus. Nos gustaría tener una visión global del mundo que respondiera a los grandes interrogantes que el hombre se plantea (estas preguntas están dentro de lo que él llama “la esfera mística”). Estas preguntas son lo más valioso que el hombre tiene pero no tiene sentido científico planteárnoslas. Así que dice Wittgenstein: ”de lo que no se puede hablar mejor es callarse”. Sin embargo en el Tractatus este autor no hace más que darle vueltas a que no tiene sentido plantearse preguntas sin respuesta. Por eso acaba diciendo que el Tractatus es un sinsentido que expresa el quiero y no puedo del hombre respecto a las grandes preguntas.
Sobre estas ideas ya hemos dicho que unos conocimientos puramente relativos son contradictorios respecto a sí mismos. Es la pura lógica basada en el principio de no contradicción la que nos habla de la necesidad de ese principio que es condición necesaria de realidad y que ya supone un conocimiento global o metafísico sobre el mundo.
Su conclusión en el Tractatus es hacer del lenguaje una pura lógica simbólica al servicio de las demás ciencias y olvidarse definitivamente de las grandes preguntas.
La incertidumbre ponía en cuestión la idea de ley causal, completamente determinista e inmutable. El azar, el caos, también "gobiernan" el universo, y por tanto la posibilidad de una ley causal que actúe siempre y en todos los casos de la misma forma es imposible".
En Match Point se explora la relación que existe entre la suerte y la lógica que va en contra del positivismo causa-efecto.
E.L: Pero Match Point aborda un tema presente en su obra desde hace y tiempo, el hecho de que un mundo sin Dios el único control sobre uno mismo es la propia moral. Nadie más va a castigarte si no te cogen.
W.A: Curiosamente, leí un artículo que me envió alguien de un cura católico que había escrito acerca de la película. Lo que decía estaba muy bien, pero partía de un supuesto erróneo. El supuesto era el siguiente: si, como yo digo, la vida carece de sentido y se rige por el caos y el azar, entonces todo vale, pues anda tiene sentido y no hay acción mejor que otra. Y dicho supuesto lleva de inmediato a una persona religiosa a la siguiente conclusión: o sea, que puedes cometer crímenes y quedar impune si eso es lo que quieres. Pero esa es una conclusión equivocada. Lo que digo realmente, y lo digo con toda claridad, sin ningún mensaje oculto ni esotérico de por medio, es que tenemos que aceptar que vivimos en un universo sin Dios y que la vida carece de sentido y que a menudo es una experiencia terrible, brutal y sin esperanza, y que las relaciones amorosas son durísimas y que aun así tenemos que encontrar la manera, no sólo de hacer frente, sino de llevar una vida decente y moral.
Yo le daba importancia a la ausencia de Dios en el universo. Y creo que tiene arzón; lo que digo es que eso importa. Ya lo decía explícitamente en Delitos y Faltas. Para mí es una verdadera lástima que vivamos en un universo sin Dios, ni sentido alguno y, no obstante, solo cuando uno acepta ese hecho es capaz de seguir adelante con su existencia para llevar lo que ellos llaman una vida cristiana, es decir, una vida decente y moral. Pero eso solo es posible si, para empezar, uno reconoce a lo que se enfrenta y olvida todos esos cuentas que le llevan a tomar decisiones en la vida que en el fondo no responden a motivos morales sino al deseo de anotarse un tanto en la otra vida.
Match Point es una película muy rica en significados filosóficos. La reflexión fundamental de la película gira en torno al azar y la necesidad, la casualidad y la causalidad, la libertad y la determinación, lo que elegimos y lo que nos viene dado. Opuestos separados por una línea tan fina como la de una red de tenis. Con todo, no es el único eco filosófico: aparece también el amor y las diferentes maneras de vivirlo, los límites de la ambición frente a los valores y las normas morales. El riesgo como actitud ante la vida: ¿Cuánto arriesgar? ¿Cómo hacerlo? Todo ello contado con el trasfondo de la clasista sociedad británica, en la que el nacimiento no determina siempre cuánto dinero puedes ganar, pero sí con quién te puedes relacionar: aristocracía vacía en estado puro, seguramente no muy alejada de la que podemos encontrar no sólo en Gran Bretaña sino en otros países. De la ética a la sociología y la política. Es difícil condensar más temas de una sola película.
Woody Allen: Dios no existe, sólo el sexo y la ambición, el sexo y la supervivencia. Este es nuestro mundo.
Pero hoy por hoy el amor ya no sirve, tan sólo es un accesorio acumulativo más que se puede desechar cuando más te convenga, no hay más salvación final posible que la de escapar del castigo.
A Jonathan Rhys Meyers se le aparece el fantasma de Scarlett Johansson, sí, pero lo despacha en un minuto con cuatro frases bien manidas. Al fin de al cabo, es un fantasma. Todo es azar, todo está permitido... Dios ha muerto. Lo importante es ir tirando en este mundo interesado, egoísta, y oscuramente práctico... escalofriante la mirada final del protagonista, que a mi parecer nos dice: así es la vida, qué le vamos a hacer. Lo único que importa es cómo se llega al crimen, y no lo que ocurra después: y detrás de él no hay ni un proyecto moral, ni una planificación, ni nada... tan sólo el perverso azar (cúmulo de causalidades que, irónicamente, sostendrán la teoría vital que el protagonista defiende al comienzo  del  film).   ...

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