Tema 2. Metodologia de investigacion sobre desarrollo cognitivo (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Grado Psicología - 2º curso
Asignatura Desarrollo cognitivo y linguistico
Año del apunte 2014
Páginas 3
Fecha de subida 17/07/2017
Descargas 0
Subido por

Vista previa del texto

TEMA 2. METODOLOGÍA EN INVESTIGACIÓN SOBRE DESARROLLO COGNITIVO Según pensaba William James (1890), el bebé vive asaltado por sensaciones caóticas que provienen de fuera (a través de sus ojos, oídos, nariz o tacto), así como de sus entrañas. Pero en los últimos 40 años se han aportado muchas pruebas de que el mundo perceptivo del bebé está bastante más organizado de lo que se suponía. En Psicología, se estudia la percepción como experiencia psicológica, es decir, el modo en que interpretamos la información que procesan nuestros sentidos. La investigación con bebés Para llegar a saber cómo perciben exactamente las cosas otras personas hemos de inferirlo a partir de lo que nos dicen o lo que hacen en relación con la experiencia perceptiva. Con bebés, la dificultad es mucho mayor porque no podemos preguntarles, por lo que debemos utilizar métodos indirectos para averiguarlo. A continuación, se presentan los distintos tipos de estudios organizados de acuerdo con la clasificación propuesta por Bornstein (1986) que los divide en dos grandes categorías: medidas psicofisiológicas y medidas conductuales. Las primeras permiten llegar a valores muy exactos (TC) y permiten encontrar una discriminación del bebé en relación con algún estímulo cuando no se produce una respuesta conductual, mientras que las medidas conductuales son menos precisas, aunque nos ofrecen datos que son psicológicamente más significativos. Medidas psicofisiológicas Se refieren a aspectos diversos del funcionamiento y estructura del SNC y SNA. Hoy sabemos que los bebés están anatómicamente bien preparados al nacer para recibir información táctil, gustativa, olfativa, vestibular y auditiva, y que el sistema visual es el que más tarda en alcanzar su pleno desarrollo. Sin embargo, los datos anatómicos por sí solos no son suficientes para saber si hay función perceptiva. Como se suele decir, los bebés nacen con piernas pero no andan. Distintas técnicas han permitido identificar células individuales, ya presentes en el feto, que codifican rasgos físicos específicos del entorno; por ejemplo, neuronas especializadas en registrar la longitud de onda de la luz, la orientación de la forma, la dirección del movimiento, etc.). Por último, mediante EEG y técnicas de potenciales corticales evocados se pueden medir los cambios de potencial eléctrico que se producen en el cerebro en respuesta a un estímulo. Con estas técnicas se ha podido inferir que el neonato está preparado para percibir, pero no cómo lo hace. En cuanto a las respuestas que dependen del SNA, los psicólogos han prestado atención especial a medidas como la TC o reflejos como el de orientación. Respecto a este último se sabe que, en los primeros días de vida, el reflejo de orientación de los bebés garantiza que atienda, aunque sólo sea muy brevemente, a ciertos estímulos salientes (atención cautiva) pero en poco tiempo se observa ya una atención sostenida a los estímulos. Cuando el bebé se involucra en un proceso activo de atención sostenida (2-20 segundos) se observa una ralentización de la respiración y una desaceleración máxima del pulso, mientras que si algo de su entorno le produce miedo, la respuesta automática es el aumento de su ritmo respiratorio y cardiaco. No obstante, la TC por sí misma puede no ser una medida muy fiable y, de hecho, conlleva algunos problemas. Por ejemplo, se sabe que hay una interacción entre la conducta de succión y el ritmo cardiaco por lo se aconseja evitar el uso de chupetes si se pretende medir la TC. Medidas conductuales El bebé posee un amplio repertorio de conductas espontáneas y expresiones faciales que pueden indicarnos algo de su actividad perceptiva. Basándose en estas respuestas, los psicólogos han diseñado los siguientes procedimientos.
1 Técnica de preferencia La diferencia en el tiempo de mirada a cada estímulo se toma preferencia visual y, lógicamente, como discriminación, pues si el bebé no pudiera distinguir entre un objeto y otro, no habría lugar para la preferencia. Sin embargo, que el bebé no atienda a uno de los estímulos, no permite afirmar que no los discrimine. Puede que ambos le interesen por igual o le aburran por igual. Por supuesto, debe controlarse que la orientación visual al estímulo no se deba a otras variables extrañas, como un posible sesgo postural del bebé que le hace estar apoyado hacia un lado más que otro. En este tipo de técnica, no queremos producir habituación: se presenta un estímulo, se toma nota de cuánto mira el bebé a dicho estímulo, se presenta el otro estímulo y se lleva a cabo el mismo procedimiento. En los experimentos basados en el paradigma de preferencia visual intermodal se utiliza un mensaje auditivo y dos estímulos visuales para estudiar la comprensión lingüística temprana (antes de los 3 años). Se ha demostrado que a partir de los 4 meses, los bebés empiezan a emparejar los estímulos auditivos con los visuales, y se sabe que los adultos preferimos mirar (atender visualmente) a lo que se corresponde con lo que estamos escuchando. Este paradigma cuenta con las ventajas de no requerir respuestas motrices (no tienen que señalar, sólo tienen que sentarse), no requerir producción lingüística, su rapidez (lo más largo dura 4 min), y poca complexidad. Además, en este paradigma, preferencia visual equivale a comprensión. ¿Qué es preferir? Cuando el % de tiempo mirando a la pantalla correcta es mayor que el azar y cuando el % de tiempo mirando a la pantalla correcta es significativamente mayor que el % de tiempo mirando a la pantalla incorrecta. En los estudios de preferencia auditiva se ha comprobado que el bebé se orienta más hacia el estímulo que prefiere o comprende. Habituación Tiene la ventaja de que puede aplicarse a un mayor número de modalidades sensoriales que la técnica de preferencias, pero el inconveniente de que se suele evaluar y cuantificar de formas muy distintas, por lo que pueden estar implicados procesos diferentes. En un ejemplo de técnica de habituación simple, se presenta el estímulo de habituación (a) hasta que el bebé deja de mirarlo (línea base). Luego se presenta uno de los dos estímulos nuevos (post-habituación) (b) o (c). Si el bebé vuelve a mirar con atención al nuevo estímulo se supone que se debe a que detecta su novedad, es decir, discrimina entre éste y el anterior. La habituación se basa en un fenómeno común: si presentamos a un bebé un estímulo repetidas veces, normalmente su atención a él disminuye. Se dice que hay deshabituación cuando, ante un nuevo estímulo, el bebé recupera la atención. Cuando esto ocurre, se supone que el bebé reconoce que está ante un estímulo nuevo, distinto del anterior. Esta técnica suele diseñarse de manera que se adapte a las características del bebé; en consecuencia, no conviene fijar de antemano el número y tiempo de los ensayos de habituación: deben comenzar cuando el bebé empieza a orientarse al estímulo y acabar cuando deja de hacerlo. Por otra parte, es fundamental controlar a qué se deben los cambios de atención y descartar que están causados por el estado del bebé o características de los estímulos. ¿Cómo podemos medir el interés o la atención del bebé hacia los estímulos? Mediante la TC, la fijación de la mirada, la tasa de succión, etc. Habituación = disminución de la atención Deshabituación = recuperación de la atención Técnicas de condicionamiento operante Las técnicas actuales permiten registrar exactamente la tasa o ritmo de succión de un bebé cuando chupa su chupete de manera que se pueda presentar un estímulo cada vez que el bebé aumenta o disminuye significativamente su tasa de succión. El estímulo puede ser, por ejemplo, una imagen atractiva que se mantiene mientras el bebé sigue chupando a ese ritmo, pero desaparece en cuanto desciende el chupeteo. Desde muy pequeños, los bebés son capaces de aprender esta contingencia y lo normal es que mantengan su conducta si produce algo que les interesa (refuerzo) y que, al cabo de cierto tiempo, se habitúen. En ese 2 momento, podemos manejar la situación de modo que, en cuanto se produzca un nuevo cambio en la actividad de chupeteo del bebé, aparezca otro estímulo, ligeramente distinto al anterior. Si el bebé discrimina el nuevo estímulo y le resulta interesante, volverá a producir la conducta en cuestión (condicionamiento + habituación). También se han hecho estudios para condicionar la rotación de la cabeza. Se presenta un E1, que es el sonido de una campana, y después se presenta E2, el sonido de un zumbador. Cuando el bebé gira la cabeza hacia E1 se le da un refuerzo, pero cuando la gira hacia E2, no se le da dada. Una vez se ha condicionado al bebé, se invierte el procedimiento: los niños aprenden rápidamente a volver su cabeza hacia E2 y no hacia E1. Fijación de la mirada Se presenta un estímulo y se registra la trayectoria que recorren los ojos. El registro de los movimientos oculares ayuda a determinar qué información utiliza el bebé cuando discrimina el estímulo y qué aspectos del estímulo atraen y mantienen su atención. Esta técnica se utiliza mucho en experimentos de percepción de caras. Salapatek (1975) ha estudiado los movimientos oculares de exploración de una cara. Reacciones naturales Se han hecho numerosos estudios en los que se registran las reacciones de los bebés ante distintos estímulos. Se pueden clasificar las reacciones naturales de los bebés en: expresiones faciales, supresión de la succión, vocalizaciones, movimientos de cabeza, parpadeo, gateo, etc. En un experimento diseñado por Joseph Campos, the visual Cliff, se utilizó el gateo como metodología conductual para estudiar la percepción en bebés. Estados del recién nacido ESTADO DESCRIPCIÓN HORA/DÍA Sueño regular Descansa tranquilo; respiración regular. Cara relajada, sin 8-9 h (NREM) movimientos oculares Sueño irregular Respiración irregular, gestos y muecas. Movimientos oculares y 8-9 h (REM) también de otras partes del cuerpo. Se está durmiendo o despertando. Respiración regular, pero Somnolencia Varía más rápida que durante el sueño. Respiración regular. Descasa quieto pero con los ojos abiertos. Inactividad alerta 2-3 h Explora el ambiente. Es aquí cuando hay que estudiarles. Respiración irregular, movimientos del cuerpo (a veces Actividad despierto 2-3 h bruscos). Explora el ambiente. Llanto Llora, miembros rígidos. No atiende a los estímulos. 1-2 h 3 ...

Tags:
Comprar Previsualizar