19. Los mundos y los monstruos (2012)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 2º curso
Asignatura Historia Medieval
Año del apunte 2012
Páginas 5
Fecha de subida 25/10/2014
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Descripción

primer trimestre

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XIX. LOS MUNDOS Y LOS MONSTRUOS 1) Leer el mundo La manera de ver el mundo de los medievales debemos destacar tres: a) El mundo como un montón de cosas que siempre se oponen pero que no se excluyen sino que se requieren, los dos son verdad, no hay una única verdad sino que hay diversas.
b) Ver el mundo como algo donde siempre todo esta relacionado, como una cadena que parte de Dios hasta el gusano más pequeño. Natura es una gran red de conexiones, hay un fluir en todas direcciones que nos une a todos y que no se debe interrumpir. Las gentes medievales siempre miran fuera de ellos, no conocen la soledad.
c) Por último, ven el mundo como algo legible. Todas las cosas que encontramos en natura llevan un mensaje, natura es como un libro que nosotros debemos aprender a leer. Todos los elementos de la natura tiene su utilidad, por ejemplo los imanes con las parejas que se pelean mucho, pero también tienen su enseñanza, tanto alegórica como son el ejemplo de algo. Los animales por ejemplo pueden servir de ejemplo de comportamiento de los humanos, tienen comportamientos virtuosos o viciosos.
Por ejemplo, el caballo o el camello son muy vergonzosos o los animales no hacen el acto sexual por placer, solo por procreación. Dios es el autor, es quien ha escrito, esa natura que es legible.
2) Los muchos mundos La idea de que no hay solamente un mundo sino que saben de la existencia de otros muchos mundos.
Hay los mundos soñados como el Jardín de las Delicias (locus amoenus); los mundos pasados aunque se cree que a veces se conserva algo (son los mundos de la edad de oro, la aura aetas, como Arcadia, las Islas Afortunadas conectadas con las Canarias); los mundos prometidos como el Jardín de Eden (paraíso terrenal), el Jerusalén Celestial (paraíso celestial); y el País de Cucaña.
La mayoría de ellos tienen un lugar, incluso el paraíso terrenal (en el extremo oriental del continente asiático) son algo actual y real. Además estos mundos comparten muchas cosas en común en relación a los sentidos corporales: dominan ciertos colores, aromas, 73 sonidos armónicos (música, canto, danza) y gustos. También se relacionan con ciertas edades de los humanos, normalmente gente joven, o tienen fuentes de juventud y los viejos se transforman. Todos estamos libres, no estamos comprometidos, y además los lugares comparten los elementos naturales como los ríos de leche o vino, los pajaritos, entre otros elementos naturales.
Las fuentes de la existencia de estos mundos son los textos de los antiguos - a excepción del País de Cucaña que es un invento estrictamente medieval - y la Biblia.
3) Las maravillas del mundo El mundo medieval se divide en tres partes o tres continentes: África, Europa y Asia. En este conjunto hay países que son cercanos que conocían bien, y otros lejanos que también aprendieron a conocer pero que se diferenciaban muy mucho de aquellos países que eran cercanos. La regla que predominaba era que como mas se alejaban de su país el país era más extraño y maravilloso. Cuanto más nos vamos hacia oriente más maravilloso es lo que nos encontraos: India, Amazonia, Etiopia, Cathay… donde hay reyes/emperadores muy poderosos como el Preste Juan o el Gran Khan. El conocimiento a cerca de estos países lejanos lo recogen principalmente de los antiguos como Heródoto, Ctesias, Megástenes… y sobretodo de Plinio del Viejo, autor de una especie de enciclopedia del saber natural, la Historia naturalis. En ella encontraran en la Edad Media buena parte de la información de los países lejanos y sobretodo de aquellos que están en oriente. A ese saber antiguo se añade un saber que produce la misma Edad Media, que se recoge en las enciclopedias medievales como la de Isidoro de Sevilla (Etimologías) y los libros de Alejandro, que tratan de la vida, la obra y las conquistas de Alejandro Magno (considerado el primer europeo que entra en contacto con todos esos lugares y gentes de oriente).
Un ejemplo es la obra de Juan de Mandeville que relata un viaje que inicia del norte de Francia, hasta Tierra Santa, y finalizando en las zonas orientales de África. Lo que se encuentra este Mandeville en esos viajes son esos países muy lejanos, unos países donde hay seres muy raros, de monstruos. Monstrua se refiere a lo maravilloso, que maravilla que sorprende, no es un término negativo ni repelente. Son seres como los dragones, los unicornios, el basilisco o los grifos. Y no solo los animales son monstruosos sino que también seres mezcla entre hombres y animal como los centauros, los cinocéfalos, las sirenas, las esfinges… Hombres monstruosos como los acéfalos 74 (cabeza), antípodas (pies), panotios (orejas enormes), esciapodos (una pierna y un pie muy grande)… Todos estos monstruos son diferentes, tema de la alteridad, y tienen unos modales y unas pintas muy especificas y diferentes a causa del factor distancia. Entre más grande la distancia entre esos seres y nosotros más diferentes eran, llegando incluso a la inversión (la por excelencia era el canibalismo). Toda esta alteridad sirve de alguna manera de precisar su propia identidad, la descripción (tanto de sus rasgos positivos y negativos) de esos lugares y seres se usaban para construir su identidad.
Estos monstruos ¿de dónde vienen? ¿son humanos? La mayoría coincide en que si son humanos porqué tiene razón y por tanto se salvan.
4) Los mundos descubiertos Se crean toda una serie de libros de viajes, ya no a la fantástico, sino de un mundo real, unas descripciones más realistas por parte de viajeros que son o bien mercaderes o bien diplomáticos. Son ejemplos de mercaderes Marco Polo y su obra Libro de las cosas maravillosas, o de un diplomático es Ruy González de Clavijo, con Embajada de Tamorlán. Más información procede de los misioneros, sobre todo franciscanos, que se dirigen hacia oriente con la intención de lograr la conversión de esas gentes. El realismo de la descripción es algo que se va imponiendo muy a poco a poco, por ejemplo todavía en Marco Polo encontramos rasgos fantásticos, poro reales. Incluso en las Cartas de Cristóbal Colón 5) El mundo de los gigantes François Rabelais (siglo XVI) describe historias de unos gigantes muy particulares en cuatro libros (publicados entre 1532 y 1552): Pantagruel, Gragantua, El tercer libro y El cuarto libro. Simboliza la despedida de la Edad Media, relata las aventuras de unos gigantes: del padre Gargantua y su hijo Pantagruel. Se inspira de relatos de la época sobre gigantes y de las aventuras de caballería. El mundo que describe Rabelais es un mundo maravilloso, de lo imposible, de la exageración porque lo hacen los gigantes, un mundo de la locura y el juego. La concepción de juego en Rabelais es muy importante porque lo abarca todo, tanto en las aventuras como en el vocabulario, el autor juega con el lenguaje y se inventa palabras, e incluso la forma de narrar. Por ejemplo, dedica entre seis y diez páginas a narrar todos los juegos del pequeño Pantagruel. Volvemos a encontrarnos con la centralidad del juego y la infancia para estos autores.
Rabelais no es un simple letrado sino una persona muy culta, que sabe muchísimo que no escribe nada ni de esa forma determinada como una diversión simplemente. Todo tiene su intención y significado. Las intenciones que mueven a Rabelais a escribir estos cuatro volúmenes se explican en el inicio de su obra: ‘’es propio del hombre reír’’. Es una idea aristotélica que define al ser humano, la capacidad de reír. Esta risa se logra en las aventuras de los gigantes recurriendo a un humor grosero (des de los falviour, Boccaccio y Chaucer), de la parodia incluso de las cosas sagradas. Lo que predomina en estos relatos es el espíritu de la fiesta basada en la inversión, la oposición y la diversión (joder, beber, comer, dormir… de forma exagerada), en este caso a lo grande porque son gigantes. Se invierte sobretodo lo de arriba con lo de abajo, reivindicar todo lo corporal frente a lo espiritual.
Debemos leerlo como una reivindicación de aquello que consideramos inferior pero que es propio de nuestra humanidad. La intención es la risa, pero así como las novelas de Boccaccio o los cuentos de Chaucer, también quiere lograr algo más. Esto aparece muy claro en un episodio de los primeros dos libros con la fundación de Gargantua un monasterio, de la orden de los telebitas. Crea una forma de vida que se basaba en hacer todo lo que querían cuando querían, bajo la única clausura: haz lo que quieras. El tema interesante que se plantea es que muchas veces realmente no sabemos lo que queremos hacer, y por tanto debemos hacer lo que queramos. Hay, por tanto, algo más allá de la risa.
Podemos utilizar estos gigantes para poner final a lo que es nuestra Edad Media. Es un tipo de literatura que hoy en día nos cuesta a entender. Es como si estos libros procedan de un mundo que desconocemos, que ya se ha perdido. Esta incomprensión nuestra del mundo de los gigantes puede ser un criterio para fechar el fin de nuestro mundo medieval. Junto a esta perdida de los gigantes hay toda una serie de criterios que de alguna manera indican el final o la perdida de ese mundo medieval.
Hacia mediados del XVI, las cosas comienzan a cambiar y a cambiar muchos. Aspectos esenciales del mundo medieval empiezan a modificarse a perderse y que significaran el paso a la Edad Moderna. Lo que hemos conservado de la Edad Media es sin duda todo lo contrario a aquellos elementos positivos. Nuestro mundo se construyo en contra de lo bueno de la Edad Media. El proyecto que ganó es el que nos ha llevado hasta donde estamos hoy. Nuestro propósito hoy es recuperar estos proyectos que no tuvieron éxito en la Edad Media. Había otras posibilidades de hacer las cosas y no somos lo mejor ni lo perfectos. La Edad Media puede representar para nosotros una alternativa a nuestro mundo, que sin duda no roza ni de lejos la perfección.
El pobre se convierte en un sospechoso, una idea de la pobreza totalmente nuestra.
Las fiestas pasan a reducirse en el espacio y el tiempo, cada vez más controladas Las putas ya no bailan en esas fiestas Se pierde esa conexión entre la alegría y el buen joder, los médicos toman otros caminos La idea del bien común se sacrifica en beneficio de otras ideas como el poder real, del estado, del despótico… En la actitud acerca de la mujer, naciendo la persona de la bruja en relación a esas viejas que dominaban unos saberes propios de las mujeres.
Entre muchos otros aspectos que la humanidad perdió… ...