TEMA 4. RE. PATATA_p02-04 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Grado Periodismo - 1º curso
Asignatura Relaciones Exteriores de España
Profesor F.S.
Año del apunte 2017
Páginas 3
Fecha de subida 22/10/2017
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TEMA 4: La política exterior española durante el franquismo (1 de abril de 1939 – 20 de noviembre de 1977) 4.1 Características generales de la política exterior franquista.
El elemento que más condiciona la política exterior es que Franco llega al poder tras una Guerra Civil: todo su régimen va a tener una connotación ideológica muy clara que sustentará tanto el sistema como su persona. Además, se trata de un régimen dictatorial y, como tal, tiene como principal objetivo el mantenerse en el poder. A partir de este objetivo y de los condicionamientos anteriores surge una política exterior con las siguientes características: 1.
Política exterior personalista: se trata de una política muy poco institucionalizada, apenas hay organismos para elaborar, controlar y evaluar la política exterior. Todas las fases recaen sobre la persona de Franco y, en menor medida, en los Ministros de Asuntos Exteriores.
2. Política exterior pasiva o de reacción: son pocas las ocasiones en que las autoridades españolas toman la iniciativa, normalmente se limitan a responder a iniciativas ajenas.
3. Política exterior continuista y pragmática: en este sentido, España se sigue considerando a sí misma como un país occidental (a pesar de no poder disfrutar de las ventajas de serlo). Franco se opone tanto a los países comunistas como a las veleidades del no-alineamiento. Es decir, España estará claramente del lado occidental.
Las descolonizaciones de Marruecos, el Sáhara Occidental y Guinea Ecuatorial demuestran también este hecho. En el caso de Oriente Medio, lo demostrará también, aunque con una peculiaridad: no se reconoce al estado de Israel. España se va a declarar pro-árabe cuando, en realidad, lo que ocurría es que era antisemita.
Carencia de un control parlamentario y popular efectivo: la ausencia de todo rasgo democrático en el régimen aunque se hable de democracia orgánica) va a impedir cualquier tipo de control. Las Cortes no sirven de nada, se limitan a refrendar las decisiones tomadas, y el pueblo se va a limitar a ser espectador de las acciones extranjeras del país. Sin embargo, fueron ellos los que tuvieron que acarrear con las consecuencias de una mala política exterior: el aislamiento internacional hará padecer hambre a los españoles.
En el tema de la descolonización hay que destacar las calamitosas consecuencias que tuvo en el Sáhara Occidental. En el momento no supo nada en España porque los medios de comunicación sufrían una férrea censura y, además, pertenecían en su mayoría al estado. En todo el periodo se hace mucha propaganda del régimen y del grado de apoyo de las potencias extranjeras.
El franquismo tiene que hacer frente a los cambios en la Sociedad Internacional.
Aunque antes la revolución bolchevique ya había sido un factor de cambio, estos se notan sobre todo a partir del 45 con la descolonización y el llamado equilibrio del terror (Guerra Fría): las grandes potencias se amenazan mutuamente con armamento nuclear.
4.2 Etapa de la condicionada aceptación internacional de régimen (1 abril 1939 – 1945) Cuando acaba la Guerra Civil nos encontramos relaciones estrechas con la Iglesia, que bendijo la guerra.
Franco gana la guerra y sale muy legitimado. Sobre todo con la Iglesia. Resentimiento hacia Francia y Gran Bretaña, por su posición sobre la Guerra Civil.
Acercamiento al eje Berlín – Roma. Lo encontramos en la firma del Pacto contra la Intervención Comunista, donde también participará Japón. Además, España es un apoyo a la firma de lo que se conoce como el Pacto de Acero: pacto político – militar de alianza entre Hitler y Mussolini. España no participará pero lo apoya.
La posibilidad de una segunda gran guerra, pero ante la miseria de España, Franco va a hablar siempre de neutralidad. Se muestra muy prudente frente a Francia.
1 Cuando comienza la II Guerra Mundial, España se declara neutral porque Franco empezará a desconfiar de Alemania. La situación interna con la que nos encontramos es una fuerte autarquía. Franco cerró las fronteras internas. Esta autarquía es vista por el régimen como una solución a los problemas del país. Hay dos principales: pobreza física y corrupción.
España mantendrá relaciones con los dos bandos beligerantes, teniendo en cuenta que las razones de esta Guerra Mundial no importan a España. Cuando termina la guerra, Franco sabe quién la ha perdido y empieza a potenciar sus relaciones con las potencias aliadas.
Política exterior durante la IIGM.Período de neutralidad. 1939 – 1940. Hasta que Italia entra en guerra.
Respecto de las potencias del eje: al iniciarse la IIGM, Franco desea unirse a las potencias del eje, pero se mantiene neutral, porque estas potencias no le aseguraban a España que se mantuvieran sus intereses entrando en la guerra. Submarinos alemanes de guerra descansan en aguas españolas. Se refuerza por parte española la defensa de los Pirineos, Gibraltar y Baleares. Y también el territorio de Marruecos, que se comparte con Francia. A Franco le aumentan sus ambiciones colonizadoras y cuando Italia entra en guerra, España se solidariza con ella: deja descansar bombarderos italianos en suelo español.
Respecto de las potencias aliadas: mientras España se mueve en torno a las potencias del eje, escuchan las peticiones de España porque estas potencias tienen miedo a que entre en guerra al lado de las potencias del eje. El contexto en que esto se produce es que Francia está a punto de caer ante Alemania.
No beligerancia.
1. Respecto de las potencias del eje: cuando Francia cae, en julio de 1940, España se anima. Ocupa Tánger, lo que hace abrir una nueva expansión africana. Espala quiere actuar al más alto nivel diplomático y quiere convertirse en un país mediador entre Francia y Alemania. Franco quiere la guerra, manteniendo su fidelidad a las potencias del eje, y pedirá a Alemania refuerzo militar. A Alemania no le interesa por no empeorar la situación con Francia.
2. Respecto de las potencias aliadas: siguen ofreciendo ayuda económica a España. Pero Franco rechazará las ofertas económicas de Gran Bretaña y EEUU. Los aliados retirarán las exportacionesde petróleo a España. Las potencias aliadas temen que el petróleo que reciba España se lo lleven las potencias del eje. Como Alemania no presta la ayuda económica a España, España acaba firmando con Gran Bretaña y Portugal un intercambio de productos, lo que hace reaccionar a Alemania, que una vez más se ofrece para ayudar a España, pero esta ayuda sigue sin llegar. Aquí responderá EEUU, a través de una ayuda con una condición: que España se mantenga fuera de los escenarios de combate.
Beligerancia moral. 23 de octubre de 1940. Encuentro del Hendaya.
Franco se reúne con Hitler. Se supone que se decide que España tiene que entrar en la guerra. Alemania tiene que suministrar materias primas a España a cambio de una de las Islas Canarias, la Guinea española y unas bases alemanas al norte del Marruecos español a cambio de nada. Alemania aspira también a conquistar Gibraltar porque le va a servir para cruzar en línea horizontal el Mediterráneo y conquistar el Canal de Suez. La respuesta fue muy prudente: firmará un protocolo secreto de alianza con las potencias del eje, pero Alemania seguirá sin darle ayuda a España, y acaba no entrando en guerra. Con la inversión alemana de la URSS y la vulneración del Pacto de no Agresión, España creará en julio de 1941 la División azul: un ejército de falangistas para apoyar a Hitler.
Los aliados siguen focalizados en ayudar a España enviando trigo.
4.3 Fin de la guerra. 1943 – 1945.
2 A partir de 1942 la política exterior viene marcada por un precario equilibrio entre las relaciones con los aliados y el eje. De hecho este periodo es conocido como la no beligerancia equilibrada. Dentro de esta estrategia, España propone a Portugal en 1943 la creación de un “bloque ibérico” para participar en la política internacional. Al mismo tiempo, se ofrece como mediador para una negociación que pusiera fin a la guerra y en la que se estableciese un nuevo orden internacional en que España tuviera protagonismo. La mayoría de los países, excepto Portugal (también a Salazar le interesaba) lo van a rechazar.
La derrota alemana de Stalingrado, el desembarco aliado de Sicilia en julio del 43 y el desmoronamiento del régimen italiano cambian la situación. La derrota aliada era ya una posibilidad. Obtener garantías para que no se intervenga a en España se convierte en el objetivo prioritario. Así, en octubre del 43 se vuelve a la neutralidad.
Ésta al principio no convence a los aliados; España estaba ya totalmente aislada por lo que podía llevar a cabo cualquier acción, de ahí la desconfianza de los aliados y la actitud de Franco que intentará por todos los medios superar este aislamiento. A esta situación hay que añadir que nuestro país tenía todavía deudas con Alemania y que, desde el punto de vista de los aliados, había que ponerle sanciones por haber apoyado a las potencias del eje.
A partir de 1943 se da un viraje de la guerra, y se podrá ya ver que Alemania la perderá. Franco cambia definitivamente de comportamiento, hasta el punto de romper las relaciones con la potencia del eje, y volviendo a la neutralidad. Tenemos que situarnos en el avance y desembarco en Túnez de las tropas angloamericana. Caerá Gibraltar en manos de las tropas aliadas en noviembre de 1942.
La respuesta de Franco será la prudencia. Se mantendrá neutral por miedo a un ataque a España y que pudieran incluir al país en la campaña norteamericana. Franco mantendrá muy buenas relaciones con los dos bandos. Se verá en: aunque Hitler intente convencer a Franco para que combata en caso de ataque aliado, Franco intentará persuadir a Gran Bretaña par que se celebre un Tratado de Paz por si la relación que Franco tiene con los Estados del eje ofrecen recompensa. Cuando se expulsa a Alemania del norte de África, se derrota a Hitler en Stalingrado, cae Mussolini y se retira la División Azul, nos encontramos que de forma muy clara, en España se deja de hacer prensa antibritánica. Se pasa así a la neutralidad activa.
En 1944 España lleva a cabo otro tipo de posicionamiento: retira el espionaje alemán.
Se observa claramente la derrota de las potencias del eje. Franco se presenta ante Churchill para formar una alianza hispano – británica que según él, le tiene que servir de aval ante lo que tenga que construirse acabada la IIGM. Gran Bretaña considera que España no tiene que estar en una Conferencia de Paz ni en ninguna firma de Tratado Internacional de Paz, por no combatir en la guerra y no formar parte de la ONU.
En 1945, tras la liberación de Francia, sólo queda abierto el frente del Pacífico. Hay un acuerdo entre Gran Bretaña y EEUU entre lo que debería ser la política angloespañola. Existe ya un posicionamiento muy claro con los aliados. Franco dotará a los españoles de un fuero. Rompe relaciones totales con las potencias del eje, que afectará al régimen. Truman, presidente de EEUU, detesta al régimen franquista.
4.4 La etapa del aislamiento internacional. 1945 – 1953.
No podemos forjarnos falsas ideas sobre el aislamiento internacional al que someten las potencias al régimen de Franco, ni sobre la coincidencia de los intereses de las potencias. Durante años va a haber una propaganda mediante la cual el dictador atribuye éste y otros problemas al “contubernio” de los comunistas y judeo – masónicos que, supuestamente, actuaban en el país.
En 1946 el gobierno franquista está ya en una situación de aislamiento diplomático absoluto. De hecho, es a finales de este año cuando entró en vigor la resolución 34 de la ONU, resolución que proponía la exclusión definitiva de España (que no estaba representada en esta asamblea) de todaslas conferencias internacionales y de todas las organizaciones. El hecho de vetar su admisión en cualquier órgano de las Naciones Unidas era tanto como no reconocer al país, o por lo menos al régimen 3 ...

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