Resumen Lecturas (2017)

Resumen Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Periodismo - 1º curso
Asignatura Estándar Oral y Escrito de la Lengua Española
Año del apunte 2017
Páginas 10
Fecha de subida 16/06/2017
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Resumen lecturas

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1. Relación entre la descripción del sistema fónico del español y las concepciones normativas 1.1. Concepciones de la norma: norma académica, norma lingüística, norma sociolingüística, norma ejemplar - diferenciar entre el conocimiento gramatical común que comparten los hablantes de una comunidad lingüística, la lengua, y la manera en que se manifiesta tal conocimiento en cada hablante particular, el habla. Añade a esta distinción dos términos más: el de norma y el de tipo.
TIPO  la abstracción que surge una vez comparadas diferentes lenguas y definido lo común a esos sistemas lingüísticos (a modo de ejemplo, el tipo lingüístico indoeuropeo, que contrasta con el tipo lingüístico túrcico) el resto que no es norma.
NORMA  se elige del conjunto de hablas individuales aquello en que coinciden. Ej.
pertenece a la norma decir oyente y no oidor para referirse a aquellos que oyen la radio, pero eso no significa que la palabra oidor viole ningún principio de la lengua española: por el contrario, es una palabra perfectamente posible en la lengua, pero no existente para ese contenido semántico.
No obstante, se está adoptando como genérica la concepción de norma lingüística (norma como conjunto de los usos habituales que los hablantes de una lengua determinada reconocen como propios), cuando esta no es más que una de las posibles acepciones del término Al lado de la norma lingüística, de carácter descriptivo, que pretende reflejar, no regularizar, el uso, determinando lo que es normal o frecuente, hallamos la norma académica, como conjunto de reglas que delimitan el uso correcto de una lengua.
1.2. El tratamiento de la variación en la norma Como sabemos, una lengua está compuesta por un conjunto de dialectos, que, en general, se han clasificado en los siguientes grupos: a) variedades diatópicas, o dialectos geográficos: por ejemplo, el español de América, de Centroamérica o el español de México; b) variedades diastráticas, dialectos sociales o sociolectos, como el habla de los programadores informáticos o de los futbolistas; c) variedades diafásicas, dialectos funcionales, estilos o registros: por ejemplo, el estilo solemne en un acto académico; d) variedades individuales, o idiolectos. A este panorama de variación se suma que los dialectos (sean geográficos, sociales o funcionales) no se diferencian demasiado de las lenguas, ya que todos son sistemas abstractos: hablar del español, del español del Caribe, del español de los campesinos de Cuba o del español culto hablado en la ciudad de La Habana, no deja de ser una jerarquía de abstracciones, porque ninguno de ellos se habla en ninguna parte: solo los idiolectos son de verdad realizables, y por tanto, existentes.
- Las variedades diatópicas tienen que ver con diversas normas lingüísticas.
- Las variedades diastráticas ocupan un lugar intermedio entre la norma y las hablas pertenecientes a una norma, ya que determinadas jergas características de ciertos colectivos pueden constituir una norma en sí mismas: este ha sido el caso durante el tiempo en que el español de los medios de comunicación se tomaba como modelo de habla.
- Las variedades diafásicas no suponen un cambio de norma, sino más bien diversas realizaciones de una misma norma. Es decir, cuando se habla en un registro coloquial no se utiliza una norma esencialmente diferente a la que se usa cuando se habla en un registro formal: las principales diferencias tendrán que ver con la elección de vocabulario y la simplicidad morfológica y sintáctica.
- Las variedades individuales son hablas diversas.
Si bien el ideal académico sigue siendo la unidad idiomática, no se propone en detrimento de las identidades territoriales. Español  variaciones mínimas entre las diferentes zonas, casi siempre de tipo fónico y léxico.
Como consecuencia, la lengua estándar es una entidad lingüística, social y políticamente heterogénea, además de ser un objeto susceptible de cambios que dependen más de la voluntad de los usuarios que de las propiedades del sistema.
2. Rasgos de pronunciación configuradores del español estándar 2.1. Elección del modelo Tanto la noción de estándar como el concepto de norma, presuponen un modelo.
¿Cómo descubrir este modelo? Dado que es nuestro objeto de interés el nivel fónico, se revisan aquí las siguientes fuentes de referencia: la información fónica en los diccionarios del español, las indicaciones sobre pronunciación en las gramáticas, y el modelo descrito en los manuales de fonética y fonología españolas.
BONS DICCIONARIOS: Incluyen información sobre la pronunciación de las palabras.
- Diccionario para la enseñanza de la lengua española (Vox y Universidad de Alcalá de Henares). Utiliza la norma culta.
- Gran diccionario de la lengua española. Utiliza la norma culta.
- Diccionario de uso (Sociedad General Española de Librería) - Diccionario de uso del español actual (CLAVE). Pretende describir «una pronunciación neutra, sin un acento particular, estándar, general y no marcada» - (a partir de la 22.ª ed. del Diccionario de la lengua española, la Real Academia Española ha eliminado en sus entradas cualquier referencia a la pronunciación de las palabras y cuando se opta por incluir información fónica, no se siguen pautas sistemáticas).
- Gran diccionario de la lengua española.
- Diccionario de uso (SGEL) - Diccionario panhispánico de dudas incluye alguna pronunciación de las palabras, especialmente de variantes dialectales alternativas, como sucede en la separación silábica de los grupos vocálicos en algunas de las entradas (guion).
En el español de América, por analogía con atmósfera, se prefiere la acentuación esdrújula en todas las palabras que lo contienen: biósfera, estratósfera, hidrósfera, etc. En el español de España, por el contrario, todas las palabras formadas con este elemento compositivo, salvo atmósfera, son llanas: biosfera, estratosfera, hidrosfera, etc. (DPD).
Otra fuente de documentación la constituyen las descripciones de los sistemas fonético y fonológico del español que forman parte de algunas gramáticas. En la gramática académica se elige como modelo «el habla tenida por culta en la vasta extensión del mundo hispánico y considerada como norma en la enseñanza oficial y en las prescripciones de las Academias de lengua española.
Las dos normas más comunes del sistema fonológico de hoy: la del sistema centronorteño peninsular y la del americano o atlántico Tratamiento normativo de formas que pertenecen a dialectos, sociolectos y estilos: las dificultades de articulación relacionadas con los grupos vocálicos y consonánticos, o la existencia de palabras con dos alternativas de pronunciación.
La bona pronunciació s’entén diferent en funció de cada autor. El mateix passa amb les entonacions: - la «buena pronunciación» se asimila a una dicción común, que neutraliza las principales diferencias dialectales e idiolectales - «buena pronunciación», entendida como aquella «que se usa corrientemente en Castilla en la conversación de las personas ilustradas, por ser la que más se aproxima a la escritura - Quilis habla de entonaciones regionales.
2.2. Codificación de los rasgos de pronunciación La principal dificultad a la hora de determinar las características del español estándar en lo que toca a la pronunciación es lo dilatado de su dominio geográfico, ya que restringir el modelo a una zona (aunque no se admita explícitamente) supone imponer reglas ajenas a otras variedades. Tradicionalmente, la codificación realizada por la Real Academia Española se ha basado en las opciones lingüísticas del español de España, y más concretamente de la norma castellana, de tal forma que fenómenos como el seseo o las aspiraciones, por mencionar dos procesos de amplia extensión, han quedado relegados a los estudios dialectológicos y sociolingüísticos Demonte (2003) hace referencia a la existencia de un supradialecto que elimina rasgos fonéticos y morfofonológicos específicos, y que acepta como comunes todo, y por tanto, como integradores del español estándar, el seseo americano, andaluz y canario… Parece haber consenso en algunos puntos, como los siguientes: LOURDES AGUILAR 130 a) No configuran el estándar: - los rasgos que revelan claramente la procedencia del hablante, como el llamado rehilamiento de /j/, que solo se produce en el Río de la Plata y Uruguay - los rasgos identificados como marcadamente regionales: por ejemplo, la asibilación de /r/ o del grupo consonántico -tr- en el habla de México; - los rasgos propios de variedades con escasa difusión: por ejemplo, la articulación de /j/ como [i], propia de zonas rurales de España, Nicaragua y Guatemala.
b) Resulta conveniente evitar el ceceo, puesto que no goza de prestigio en la comunidad, a diferencia del seseo, que es la práctica habitual en la mayoría del territorio.
c) No existe inconveniente en aspirar la /x/, siempre que no redunde en una pronunciación poco cuidada, como sucedería en el caso de un contacto con -s-: por ejemplo, las juntas.
Quedan fuera aquellas opciones prosódicas, que, sin embargo, no siempre son de libre opción para los hablantes.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN: Se mantienen aquellos rasgos de dicción y entonación que no crean conflictos de significado ni de identidad.
Ávila (2003) propone describir tres modelos estándar o normas fonéticas, ordenados según su frecuencia de uso en los medios de comunicación: α, β y γ. Los rasgos diferenciadores de los tres modelos son los siguientes: - α: ausencia de [θ] y presencia de [s]; articulación predorsal dentoalveolar de [s] - β: ausencia de [θ] y presencia de [s]; articulación predorsal dentoalveolar de [s]; aspiración de [s] - γ: presencia de [θ] y presencia de [s]; articulación apicoalveolar de la [s] Los libros de estilo editados por las empresas de comunicación establecen las normas de estilo y de deontología a que deben atenerse sus colaboradores  son una herramienta para el periodista.
- Los más conocidos son el Manual de español urgente (de la Agencia EFE) y el Libro de estilo de El País, pero ambos se centran en prensa, con escasas referencias a radio y televisión.
- Para la lengua oral hay de ámbito estatal, autonómico o internacional: TVE, Telemadrid, Canal Sur, CNN (Manual de estilo y referencia. CNN en español, 2002).
- También para el medio radiofónico: Guía de estilo Onda Cero Radio, Libro de estilo de los Servicios Informativos de RNE.
Estos libros recogen fenómenos que suscitan dudas ortológicas de manera recurrente (las oclusivas -b, -d, -g en posición final, el ceceo y el seseo, el yeísmo) y extranjerismos.
- Un solo fonema: se recomienda pronunciar de manera plena las consonantes b, c, d, p en posición de coda silábica o final de palabra (abstenerse, obstrucción, bloc, coñac).
- En cuanto a los fenómenos dialectales, se rechaza el desprestigiado ceceo, a diferencia del seseo. A RTVE lo consideran distinto, dicen que en América, Andalucía y Canarias está permitido.
- No admite la desafricación de la consonante: «no es recomendable la pronunciación de ch como si se tratara de la secuencia inglesa sh».
- Yeísmo, que, «dada su gran difusión, no debe considerarse incorrecto», si bien «conviene contribuir al mantenimiento de la diferencia entre la ll y la y».
- Términos geográficos: Topónimos y a los Términos y expresiones de otras lenguas españolas.
- Se rechaza la tendencia a usar los nombres geográficos en versión extranjera, en lugar de la española. Nombres en catalán y en gallego deben pronunciarlos correctamente.
- «Es vulgar la supresión de la d en la terminación de los participios pasivos de la primera conjugación: acabao, terminao, y más aún en los de la segunda y tercera: corrío, nacío».
- «Es muy vulgar la sustitución de la l por r: cardo (por caldo), y también la supresión de la l final, que se da en alguna región: capitá (por capital)».
ORTOGRAFISMOS: De manera interesante, se hacen algunas consideraciones sobre la relación entre representación ortográfica y representación fonética, o sobre lo que, en otra parte, I. Tubau llama ortografismos. No obstante, el propio manual incurre en un ortografismo al recomendar la distinción en inicio de palabra entre la consonante y el grupo (hiedra, yegua), dado que estudios fonéticos han demostrado que la pronunciación en ambos casos corresponde a la misma aproximante palatal.
Problemas de acento (acrobacia, aeródromo, elite), vulgarismos (adaptar, asfixiar, veintiuno), paronomasias es diferencien dues paraules per una vocal o un so fonètic (adicción, adición), dudas en la pronunciación de consonantes finales (cinc, argot) y de extranjerismos (boîte, bridge, jeep), ejemplos de ultracorrecciones (concreción, contrición), y reglas generales de lectura de algunos nombres propios extranjeros (Pekín, Somalia, Tíbet).
Libro de estilo de Telemadrid: mira los sonidos agrupados en sílabas, sinalefas y contracciones - Reducción de vocales en hiato: *alb[a]ca (albahaca).
- Desplazamientos acentuales en la sílaba: *[‘a]ora (ahora), *[‘a]un (aún).
- Elisión de consonantes en posición final de sílaba: *a[δ]icar (abdicar).
- Ultracorrecciones: *discre[k]ción (discreción).
- Elisión de [δ], [] o [] intervocálicas: *dao (dado), *pa (para), *auja (aguja).
- Consonantización de u en el diptongo hue-: *[g]uésped (huésped).
- Pronunciación de la -d en posición final como [θ] o elisión: *salu[θ], *sal[‘u] (salud).
- Pronunciación de [k] y [g] en posición final de sílaba como [θ] y [x], respectivamente: *aspe[θ]to (aspecto), *di[x]no (digno).
Lista de vulgarismos fonéticos frecuentes: *fustrar (frustrar), *abaniquear (abanicar), *amarillar (amarillear).  (*) las formas agramaticales o incorrectas LOURDES AGUILAR: en Andalucía en entornos formales y urbanos, donde los rasgos más marcados o idiosincrásicos se neutralizan, de forma que se puede hablar de un estándar andaluz. se pueden y se deben utilizar siempre que no sean localismos incomprensibles para el conjunto de la población andaluza. «En general, los excesos en rasgos de pronunciación deben corregirse, sin pretender hablar un castellano de Valladolid, puesto que el andaluz no sólo no es un castellano mal hablado sino que incluso para muchos autores es la forma de pronunciación más extendida (en los países del sur de América por ejemplo).» Hay una gran variedad de pronunciación en las consonantes en posición de coda silábica, de la frecuente confusión en los grupos vocálicos que aparecen en interior de palabra; y de la vacilación entre la pronunciación en sinéresis (monosilábica) o separada (hiática) de las vocales en contacto en el margen de palabra.
ARA AQUESTA ÉS LA BONA: - En general, para las consonantes /p, t, k, b, d, g/ en posición final de sílaba se recomienda la pronunciación de una aproximante, censurándose tanto los reforzamientos del punto de articulación (por ejemplo, *o[px]eto por o[βx]eto) como las elisiones. En cuanto a la sonoridad, depende de la consonante siguiente, por asimilación. Debemos mencionar, no obstante, como caso particular, el de la consonante /d/, por cuanto está muy extendida su elisión en los participios acabados en -ado y en posición final de palabra (Madrid, usted), incluso en casos de habla culta; por el contrario, se considera vulgarismo fónico la elisión si las terminaciones -ado, -ada, -ador forman parte de un sustantivo en (abogado, burrada, administrador), o si el participio no pertenece al paradigma de la primera conjugación.
- Consonantes en posición de coda silábica, la norma acepta la elisión de la primera consonante sólo en los casos de codas complejas. Dicho de otro modo, ortológicamente es posible dejar de pronunciar /b/ en las grupos /bs/+consonante (abstracto, obstáculo); pero no lo es en las combinaciones /b/+consonante (*o[x]eto, *o[s]ervar). Lo mismo sucede con los grupos /ks/+consonante y /k/+consonante: se admite la elisión en expertos, extraterrestre, pero no en éxito, existe. Una excepción la constituyen los dobletes del tipo septiembre-setiembre.
- Por el contrario, en el grupo /ns/+consonante se recomienda mantener la pronunciación de cada una de las consonantes (*trasporte). TraSfondo.
- tras- (por ejemplo, trastorno), en las que el hablante comete una ultracorrección, insertando una -n- (*tra[ns]torno). TraNSbordador.
- son errores las articulaciones de CONFUSIÓN EN LOS GRUPOS VOCÁLICOS: En español se ha descrito una tendencia antihiática, se considera ortológicamente inapropiado si el segmento /i u/ es tónico, y por tanto, se necesita una traslación acentual para formar diptongo: por ahí pronunciado *po[’ai]. También se etiqueta de vulgar la monoptongación de diptongos: *heteroge[ni]dad (heterogeneidad), *[u]tanasia (eutanasia), *[o]tobús (autobús). *[ben]te por veinte, y de todos los derivados de los verbos vocálicos (por ejemplo, *apr[e]tas por aprietas).
Hasta la aparición del Diccionario panhispánico de dudas en 2005, se consideraba error ortológico cualquier pronunciación en hiato del tipo *adec['u.o] para la forma verbal adecuo. Actualmente, el Diccionario panhispánico de dudas recoge en la entrada correspondiente a adecuar la extensión de la nueva acentuación, y da validez a la misma.
Inadmisibles: hue- en posición inicial de palabra, con el resultado de una consonante oclusiva: hueso pronunciado *[g]ueso o *[b]ueso.
El fenómeno de elisión de una vocal por contacto con otra vocal perteneciente a una forma léxica diferente sólo se menciona en las gramáticas como proceso histórico (de el > del) o relegado a registros vulgares: me aburro pronunciado *[ma]burro.
Medios de comunicación: como consecuencia del exceso de acentos enfáticos situados a lo largo de la frase, desaparecen las sinalefas (incluso a veces en los artículos contractos  del – de el). a) inform[e.’ o]ficial (Telediario TVE, 17/10/07) b) treinta y nuev[e.e]ridos (Noticias Cuatro, 15/10/07) c) d[e.e]l Corte Inglés (Protagonistas, Punto Radio, 12/12/06) d) El primero critica [a.el] PSOE (Mediodía COPE, 3/12/2000) SÓN UNS CABRONS: No disponemos aún de obras de conjunto sobre las variedades de la lengua que permitan hacer apreciaciones certeras sobre qué se entiende por estándar y cuáles son los rasgos que le definen en el ámbito fónico.
EL CASTELLÀ RODA AL VOLTANT DE: la castellana (del centro-norte peninsular) y la meridional (del sur peninsular, Canarias e Hispanoamérica). En el plano fónico, la distinción se funda principalmente en la existencia o ausencia de la oposición [s] / [θ], la realización aspirada de la consonante fricativa velar /x/, la aspiración de la -s en posición final de sílaba o la diferente división silábica del grupo consonántico -tl-.
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