Tema 9 Derecho Penal Parte General (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Penal
Año del apunte 2014
Páginas 2
Fecha de subida 11/09/2014
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Tema 9. El tiempo imprudente de acción Lección 11.
9.1 Estructura general de la imprudencia De acuerdo al artículo 10 del Código Penal, en el delito imprudente, el sujeto no quiere cometer el hecho previsto en el tipo doloso, pero lo realiza por infracción de la norma de cuidado. Los tipos imprudentes se clasifican dentro de un sistema de tipificación cerrada y excepcional, por el que tan sólo se castigan los hechos dolosos y en situaciones concretas, los imprudentes (numerus clausus).
Según el contenido psicológico de la acción imprudente, se distingue entre: - Culpa consciente: si bien no se quiere causar la lesión del bien jurídico, se advierte la posibilidad y, sin embargo, se actúa. Se reconoce el peligro de la situación, pero se confía en que no dará lugar al resultado lesivo.
- Culpa inconsciente: no sólo no se quiere el resultado lesivo, sino que ni siquiera se prevé su posibilidad, es decir, no se advierte el peligro.
Partimos de la distinción entre: - Aspecto objetivo-normativo: representado por la infracción del objetivo deber de cuidado exigible, condicionando así la antijuricidad del hecho culposo - Aspecto individual: poder individual del autor de observar el cuidado objetivamente debido y se incluye en la culpabilidad.
Todo delito imprudente ofrece la siguiente estructura:  Parte Objetiva: infracción de la norma de cuidado (desvalor de la acción) y la resultancia de la parte objetivo de un hecho previsto en un tipo doloso (desvalor del resultado).
 Parte subjetiva: requiere el elemento positivo de haber querido la conducta descuidada, ya sea con conocimiento del peligro que entraña (culpa consciente) o sin él (culpa insonsciente), y el elemento negativo de no haber querido el autor cometer el hecho resultante.
9.2 Infracción de la norma de cuidado y la imputación del resultado Debemos destacar dos aspectos en la infracción de la norma de cuidado, llamados deber de cuidado interno y deber de cuidado externo:  Deber de cuidado interno: obliga a advertir la presencia del peligro en su gravedad aproximada, como presupuesto de toda acción prudente. De este modo debemos entenderlo como deber de examen previo.
 Deber de cuidado externo: es el deber de comportarse externamente conforme a la norma de cuidado previamente advertida. Tiene tres manifestaciones principales: - Deber de omitir acciones peligrosas: hay acciones en que por su elevada peligrosidad, el mero hecho de llevarlas a cabo ya lesionan el deber de cuidado. (Ej. Impericia profesional).
- Deber de preparación e información previa: deben ser tomadas las respectivas medidas de preparación e información necesarias para realizar la actividad peligrosa.
- Deber de actuar prudentemente en situaciones peligrosas: deber localizado en la realización de actividades cuya efectuación es más útil socialmente que su omisión. De este modo nace el deber de realizar tales actividades con la máxima atención para evitar que el peligro se convierta en una lesión.
1 Penal I : Fonaments del Dret Penal i Teoria del Delicte Albert Carrillo Córcoles Mir Puig, Santiago; Derecho Penal: Parte General Para que se cumpla la función de garantía, el resultado debe poderse imputar a la imprudencia de la acción. Para ello existe una doble exigencia: a) Relación de Causalidad (de acuerdo a la teoría de la equivalencia de las condiciones).
b) Imputación objetiva: exigencia de que el resultado causado realice el riesgo creado por la infracción de la norma de cuidado, es decir, que la causación del resultado entre dentro de la finalidad de protección de la norma de prudencia vulnerada. Ello faltará: - Cuando no era previsible el concreto resultado causado.
- Cuando el resultado nada tenga que ver con la infracción cometida.
- Cuando el resultado fuere causado por la conducta imprudente, pero se hubiese causado igual con otra conducta no imprudente (casos de comportamiento alternativo correcto) 9.3 Imprudencia grave y leve.
La distinción de estos dos tipos de imprudencia viene a sustituir en el actual CP las tradicionales denominaciones de imprudencia temeraria e imprudencia simple, aunque pueden heredar sus mismos contenidos. Coinciden en no diferenciarse en cuanto a su estructura psicológica y en no tener nada que ver con la distinción de culpa consciente e inconsciente. La gravedad de la infracción de la norma de cuidado es el momento normativo a que atiende la clasificación legal.
 Imprudencia Grave: puede dar lugar a delitos (no a faltas). Equivaldría a la imprudencia temeraria. La podemos definir como aquel cuidado y diligencia, aquella atención que puede exigirse al menos cuidadoso, atento o diligente. Deben tenerse en cuenta tanto la peligrosidad de la conducta (según a) el grado mayor o menor de probabilidad de la lesión y b) la mayor o menor importancia del bien jurídico afectado) como la valoración social del riesgo (depende de si se produce en ámbitos en que se admiten determinados grados de riesgo).
 Imprudencia Leve: no puede dar lugar a delitos, sino solo a faltas. Supone la infracción de normas de cuidado no tan elementales como las vulneradas por la imprudencia grave., normas que respetaría un ciudadano cuidadoso.
La ley no parte para el enjuiciamiento de la gravedad de la imprudencia de un criterio psicológico, sino normativo. Permite adelantar la conclusión de que el dolo y la imprudencia no tienen la misma naturaleza, porque el dolo es un fenómeno de contenido fundamentalmente psicológico y la imprudencia, un fenómeno básicamente normativo.
9.4 La denominada “preterintencionalidad” Preterintencionalidad (praeter intentionem): el autor quiere realizar un tipo doloso de distinta significación penal al que resulta.
Se plantea en dos niveles distintos: en general (preterintencionalidad en sentido estricto) y en ciertos tipos legales (delitos cualificados por el resultado). Hoy en día, el CP prosigue con la erradicación del versari in re ilícita (quien cause un resultado lesivo deberá responder penalmente, aunque este sea fortuito) que se incorporó en el Código Penal en 1983 para erradicar a su vez la responsabilidad objetiva de los hechos (no exigencia de dolo ni imprudencia para imputar un hecho). De este modo lo que con la versari in re ilícita suponía un homicidio preterintencional, ahora tan sólo se castigará por imprudencia aquellos casos en que el resultado fuere imprevisible.
2 Penal I : Fonaments del Dret Penal i Teoria del Delicte Albert Carrillo Córcoles Mir Puig, Santiago; Derecho Penal: Parte General ...