Práctica: El estudio semántico del lenguaje, Dolores García Padrón, 1997. (2014)

Ejercicio Español
Universidad Universidad de Alcalá (UAH)
Grado Estudios Hispánicos - 3º curso
Asignatura Semántica y Lexicología
Año del apunte 2014
Páginas 7
Fecha de subida 09/01/2015
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Práctica Nº 5 sobre El estudio semántico del lenguaje, de Dolores García Padrón.

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Práctica Nº 5 El estudio semántico del lenguaje, Dolores García Padrón, 1997.
Javier Marco Martínez 27 de Octubre de 2011.
3º Grado de estudios hispánicos.
Semántica y Lexicología, UAH Resumen: LA PERSPECTIVA SEMÁNTICA EN EL ESTUDIO DEL LENGUAJE.
EL ORIGEN DE LA SEMÁNTICA Hasta finales del s. XIX no se incluye el estudio de la semántica dentro del marco de la investigación lingüística como tal. La “ciencia de la significación” es moderna en cuanto a métodos y desarrollo, pero desde época clásica ha existido una clara preocupación por el uso y significado de las palabras. Por tanto, delimitar los tipos de semánticas posibles se presenta como tarea complicada.
LAS SEMÁNTICAS POSIBLES Existen diferentes tendencias a la hora de clasificar los tipos de semánticas: - Coseriu y Geckler distinguen tres tipos: 1. Semántica lingüística, que se ocupa del significado léxico y gramatical.
2. Semántica Lógica, consistente en analizar la relación entre el signo y su designación.
3. Semántica general, estudia los problemas derivados de la relación entre lenguaje y el pensamiento.
Está clasificación coincide con la expresada por Guiraud.
- Ullmann hace referencia a dos tendencias: 1. Analítica: Explica el significado de sus unidades esenciales sin tener en cuenta el contexto.
2. Operacional: Busca conocer como operan los significados.
- Bobes Naves habla de tres tipos: 1. Semántica Lingüística 2. Semántica Behaviorista, de método inductivo. El significado sólo puede ser determinado en la situación comunicativa.
3. Semántica filosófica, llega a resultados similares a los de la semántica conductista.
SEMÁNTICA LINGÜISTICA Debido al devenir histórico no lineal de la semántica lingüística varios autores han señalado diferentes estadios en el estudio de la disciplina.
Baldinguer: Primera etapa o subterránea: Desde los griego hasta Breal. Segunda etapa: Desde Breal hasta los años cincuenta. Tercera etapa: Desde 1950 en adelante.
Welte: Semántica tradicional: desde la Antigüedad hasta el s. XIX. Semántica Estructural: Desde el s. XIX hasta los años 60 del s. XX. Semántica Generativa: A partir de los años sesenta del siglo XX.
LA SEMÁNTICA TRADICIONAL. EL PERÍODO PRECIENTÍFICO.
Las reflexiones relacionadas con el significado de las palabras ya están presentes en la Antigüedad Clásica. Los griegos son los primeros en preguntarse por el origen del lenguaje. Los “convencionalistas” Demócrito, Platón o Aristóteles sostenían que los hablantes asignaban una palabra a la cosa referida por medio de una convención, dicha afirmación podría considerarse un precedente Clásico de la arbitrariedad del signo lingüístico que más tarde enunciaría Saussure.
Arístóteles entendía el significado como una “impresión psíquica, diferenciada de las cosas o “imágenes”.
En el Renacimiento surge el interés por las explicaciones lexicográficas de las cada vez más dignificadas lenguas vernáculas.
En el s. XVIII, Locke alumbra el concepto de semiótica, rama de la ciencia cuyo objeto debe ser el lenguaje. Leibniz manifestaría más tarde que esa llamada semiótica debía centrarse en la etimología de las palabras y su uso en las lenguas. Por último, hay que tener en cuenta algunas reflexiones de Humboldt, consideradas prefiguraciones de algunas dicotomías saussureanas (lengua-habla).
LA CIENCIA SEMÁNTICA EN EL SIGLO XIX A finales del s. XIX, el filólogo alemán Reisig comienza a hablar de lo que debía ser una nueva parte de la gramática: la semasiología. Ésta debía tener como objeto de estudio el significado de las palabras. En 1880, Hermann Paul publica Prinzipen der Sprachgeschichte. Esta obra, en la cual dedica un capítulo a los procesos evolutivos del significado, revive el interés por la semántica.
Mientras tanto, Bréal publica Las leyes intelectuales del lenguaje, obra en la que bautiza a la semántica como la ciencia de los significados. Darmesteter daba cuenta de la importancia de la obra de Bréal en su La vie des mots étudiée dans leurs significations, aparecida en 1887.
“ENSAYO DE SEMÁNTICA” DE MICHEL BRÉAL En 1897, Michael Bréal publica Essai de semántique. Dicha obra tuvo gran acogida, especialmente entre los filólogos. Este tratado de teoría del lenguaje supone una visión renovadora de la semántica. Centra su atención en las causas que favorecen en cambio semántico. Señala que cada pueblo es causante, aunque de un modo semiconsciente, de las variaciones en cuanto a la significación de las palabras. Esta variación va dirigida a una mejor comunicación. Lleva a cabo un acercamiento a la lingüística idiomática desde un punto de vista semántico. Bréal pone especial énfasis en la necesidad de entender la semántica como parte de la investigación lingüística. Además, Bréal presenta ciertas dicotomías: forma-función, sonido-concepto, fisiológico-psicológico, etc, que nos hacen concluir en la existencia de dos planos lingüísticos: el fónico y el semántico. También trata en sendos capítulos la “lógica del lenguaje”, que diferencia de la lógica ordinaria, y la polisemia, tratada ésta como una “multiplicación de la significación”.
HACIA LA SEMÁNTICA ESTRUCTURAL A mediados del siglo XIX, el filólogo alemán Heyse publica un análisis semántico que, a juicio de Coseriu, se podría considerar casi estructural. Aunque no podemos encontrar en él los conceptos de campo léxico o estructura, señala la existencia de diferencias semánticas. Suponiendo ésto una prefiguración de la semántica estructural posterior.
En 1903, Noreen incluye un capítulo dedicado a la semiología o estudio de los sememas en un estudio sobre el sueco moderno. En 1906, Meillet publica Coment les mots changent de sens, obra en la que el lingüista francés deja clara su concepción social de la semántica, a la que corresponde el estudio de las estructuras lingüísticas en relación con las estructuras sociales. Por último, Nyrop publica en 1913 su Grammaire historique de la langue française, en cual intenta componer una historia de las palabras en francés.
EL TRATAMIENTO ESTRUCTURAL DEL SIGNIFICADO Curso de lingüística general publicado en 1916 por Saussure marcó un rumbo en los estudios semánticos. A partir de ese momento la lengua exige ser estudiada en sí misma, abordando el estudio del lenguaje desde su vertiente social. Estos aspectos tendrán capital importancia en el desarrollo de la semántica estructural. Las principales características del estructuralismo lingüístico son las siguientes: - El reconocimiento de la supremacía de la relación estructural de interdependencia de las unidades lingüísticas.
- El establecimiento de que éstas, conformadas por la relación solidaria y arbitraria entre un significante y un significado, son portadoras de una función lingüística.
- La adopción de un estatuto metodológico que debe procurar, mediante procedimientos formales, la descripción e interpretación del signo en relación con la posición que ocupa en la estructura paradigmática o sintagmática donde funciona.
BLOOMFIELD Y LOS POSTBLOOMFIELDIANOS Bloomfield, dentro de la corriente mecanicista norteamericana, entendió la lingüística como una parte de la psicología. El lingüista sólo puede atribuir significados a los actos de habla, si conoce los eventos que los preceden y los que producen.
Harris, padre del distribucionalismo, publica en 1951 su Methods in Structural Linguistics. En esta obra propone la existencia de una posibilidad real de una descripción formal del lenguaje prescindiendo de la significación.
Chomsky (1957) defiende una independencia entre sintaxis y semántica. Lo semántico no es necesario en la construcción de la gramática de una lengua.
PRIMERAS TENTATIVAS EN EUROPA En cuanto los lingüistas empiezan a creer en la posibilidad de que el léxico pueda explicarse recurriendo a la idea de estructura la noción de campo léxico va tomando cuerpo. El concepto de campo aparece a finales del s. XX (Tagnér 1874, Abel 1885). Aunque el verdadero precedente de la noción de campo lingüístico en la semántica moderna lo encontramos en las relaciones asociativas tratadas por Saussure.
LA TENDENCIA ASOCIATIVISTA Bally (1940) entiende como campo asociativo el conjunto de asociaciones semánticas que una palabra pueda evocar. Esa evocación otorga a los grupos semánticos un carácter subjetivo, el hablante realiza asociaciones de modo individual.
Guiraud (1956) concibe la idea de campos morfosemánticos: “complejo de relaciones entre formas y sentidos formado por un conjunto de palabras”. Estas palabras deberán algún tipo de relación formal externa, lo que hace que esta concepción del campo lingüístico sobrepase el plano estrictamente semántico.
En los años sesenta del s. XX, Duchácek perfila una clasificación de los distintos campos semánticos: campos de palabras(subdivido en morfológicos y sintagmáticos) y campos de ideas(subdivididos en conceptuales y semánticos). En trabajos sucesivos junto a Spitzová, modificará dicha clasificación: campos de palabras(morfológicos, sintagmáticos y asociativos) y campos conceptuales(simple o complejos). Se diferenciarán según el núcleo en torno al cual se articula el conjuntos de palabras.
LA TENDENCIA CONMUTATIVISTA La tendencia conmutativista se centra en el contenido común de las unidades lingüísticas que los componen.
Meyer (1910) se centra en el factor sistematizante para diferenciar las unidades de un conjunto léxico.
Ipsen (1924) señala la necesidad de una relación de contenidos semánticos para poder un grupo de palabras como grupo semántico.
Trier (1924) trató de diferenciar entre campo léxico y esfera conceptual. Señala que fuera del campo léxico no existe significación, cada palabra significa sólo en su campo, teniendo en cuenta su relación con las palabras adyacentes. Los campos léxicos deber poder cubrir la necesidad del hablante de ordenar el mundo.
Jolles (1934) defiende la idea de que la única manera de analizar el léxico de la lenguas es delimitando las estructuras mínimas en parejas opositivas inmediatas(padre-hijo, derecha-izquierda, día-noche). Trier critica esta teoría considerando dichas oposiciones bimembres como pequeñas parcelas que deben estructurarse en articulaciones mayores.
Porzig(1934) expuso la idea del campo semántico esencial, basado en la relación semántica combinatoria entre grupos de palabras. Relaciones semánticas fundamentadas en lo que el denominó “significados pensados”. En dichas relaciones semánticas, uno de los elementos es nuclear respecto al otro.
EL NACIMIENTO DE LA SEMÁNTICA ESTRUCTURAL A partir de los años 60 del s. XX empieza a tenerse en cuenta la posibilidad de una semántica en el sentido estructural. En esta década, Pottier y Coseriu abren nuevos caminos estructurales en la relación con la definición del significado de los signos y marcan la pauta de cómo había que entender y practicar el análisis estructural del léxico. Para llevar a cabo este análisis estructural hay que tener en cuenta la descripción de las estructuras parciales o campos léxicos.
Poittier se adscribe en la línea del análisis sémico del significado. Introduce las siguientes denominaciones: - Sema: Cada rasgo distintivo semántico mínimo.
- Semema: Conjunto de semas específicos.
Clasema: Rasgo que señala la pertenencia de los sememas a ciertas clases “semántico-funcionales” generales.
- Archisemema: Conjunto de semas comunes a varios sememas.
- Virtuema: Rasgo que se genera de la “trivialidad de las asociaciones del lenguaje” - Lexema: Representación lexicalizada del semema.
- Archilexema: Representación lexicalizada del archisemema.
Para Pottier cada unidad del campo se opondría a otra por un sema o diferencia mínima de contenido.
El francés Greimas(1971) contribuyó a consolidar la semántica estructural gracias a su concepción de la lengua como una estructura jerárquica conceptual en distintos niveles: los semas que constituyen un lexema están trabados jerárquicamente, al igual que los lexemas que los lexemas están organizados entre sí de modo jerárquico en el campo lexemático.
El lingüista inglés Lyons propone aproximarse al estudio de la estructura semántica de una lengua considerando que el vocabulario está constituido mediante sistemas léxicos que se sustentan paradigmática (sinonimia, hiponimia-hiperonimia y antonimia) y sintagmáticamente.
Baldinguer (1977) y Heger (1974) se centran en la relación del signo con el referente en el nivel paradigmático, observando los modos de relación entre los significantes y los signos.
Ullman(1972) reflexiona sobre aspectos teóricos relativos al significado.
Síntesis: Dolores García lleva a cabo un análisis general sobre las distintas perspectivas desde las que se ha enfocado el estudio de la semántica. Esta visión general abarca desde la Antigüedad Clásica hasta finales del siglo XX. Se concentra primeramente en su origen y en la llamada época precientífica para centrarse posteriormente en los tipos de lingüística. Una vez presentado el tema, analiza más pormenorizadamente las distintas tendencias y enfoques de la semántica moderna, tomando como punto de partida el S. XIX. Estudia y compara los principales autores y obras, especialmente de la semántica estructural. Llegado a este punto del estudio, el análisis se vuelve más minucioso, cubriendo un amplio abanico de líneas de investigación dentro de esta corriente.
Este capítulo dedicado a la semántica, aunque sucinto, nos sirve para hacernos una idea general del desarrollo de las distintas corrientes semánticas y del estado de la cuestión.
Dos líneas de investigación: Bloomfield. El significado como parte del análisis lingüístico.
Hipótesis de partida: En Norteamerica, la corriente mecanicista, en su afán por dotar a la lingüística de un aparato teórico riguroso como el de las ciencias experimentales, rechaza la inclusión del significado como parte del análisis lingüístico.
Objetivos: Demostrar la incapacidad del lingüista para atribuir significados a las expresiones emitidas por el hablante fuera del momento del acto comunicativo.
Estado de la cuestión: Bloomfield entiende la lingüística como parte de la psicología. Desde esta perspectiva teórica se entiende que los hechos lingüísticos están sujetos, como el resto de las conductas, al efecto de las coordenadas físicas espacio y tiempo, a la vez que regulados por la teoría del comportamiento en términos de estímulo-respuesta.
Conclusión: El acto de habla, la actividad idiomática está precedida de ciertos eventos y suscita ciertos otros, pero no sólo se observa una caracterización física, sino además social, de carácter relacional, que parece organizarse sobre ella. El lingüista solo podrá atribuir significados a las expresiones emitidas si tuviera exacto conocimiento del cúmulo de los variados factores que han intervenido en la producción lingüística; dado que esto no parece posible, la conclusión que Bloomfield nos presenta es que la descripción del significado es una utopía lingüística.
Hjelmslev. La semántica estructuralista.
Hipótesis de partida: Hjelmslev(1956) afirma que las significaciones no sólo pueden sino que deben ser consideradas estructuralmente. Las razones que esgrime son, en primer lugar, que muchas de las aparentes significaciones particulares son variantes que se deducen de la forma y, en segundo lugar, que las significaciones generales generan un valor que depende de la forma.
Objetivos: Demostrar, que como apunta Hjelmslev, la semántica puede ser organizada de forma estructural.
Estado de la cuestión: Para que la teoría de Hjelmslev sea válida es necesario que las clases abiertas que constituyen las unidades de la descripción estructural de las significaciones léxicas sean reducidas a clases cerradas. Sólo en estas condiciones cabría la aplicación de la conmutación como recurso para delimitar las invariantes del contenido, los valores formales, de las variantes de contenido. Para ello, es necesario entender la semántica como un valor invariante con variaciones particulares.
Atendiendo a estos aspectos, en los años sesenta del s. XX, Coseriu y Pottier marcaron la pauta de cómo había que entender y practicar el análisis estructural del léxico.
Conclusión: Tras llevar a cabo un estudio de las teorías anteriormente citadas, se tiene la certeza de que las significaciones pueden ser consideradas estructuralmente, ya que el léxico posee una estructura peculiar. El léxico debe ser estudiando atendiendo a la descripción de las estructuras parciales o campos léxicos que conforman globalmente el sistema léxico en cada lengua.
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