TEMA 3 Principios informadores del derecho eclesiástico (2011)

Apunte Español
Universidad Universidad de Burgos
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho eclesiástico del estado
Año del apunte 2011
Páginas 17
Fecha de subida 20/06/2017
Descargas 0
Subido por

Vista previa del texto

TEMA 3: LOS PRINCIPIOS INFORMADORES DEL DERECHO ECLESIÁSTICO DEL ESTADO.
1.- CONCEPTO Y FUNCIÓN DE LOS PRINCIPIOS INFORMADORES Y SU RELACIÓN.
ENCAJE DE LOS PRINCIPIOS ENTRE SÍ.
Derecho eclesiástico: -no es el derecho de la iglesia.
-bienes de los poderes públicos irregular fenómeno religioso.
-no ante las creencias de cada uno.
-tiene inmunidad de coacción.
Aquí entre la competencia de la esta, la protección social de lo religioso.
Conjunto de normas del ordenamiento jurídico del estado en que ordena esa dimensión social de lo religioso. Que regula las manifestaciones que esa carencia entiende personal religiosa va a tener en el ámbito social.
Esto lleva a quien haya una manifestación de diferentes normas como penal, administrativo… Esto quiere decir, que son un conjunto de normas, pero no son normas dispersas, tiene relación entre ellas.
Esta relación se la dan los príncipes informadores son los que tienen la función de cohesionar esas normas, de unificar, demonizar, armonizar las normas.
Estos principios uniformados van a tener dos funciones: - Interacción de normas dispersas.
Función hermenéutica, función de interpretación de todas esas normas.
Pero nos vamos a encontrar lo que son principios civiles. Muchos eclesiásticos dicen que principios informadores van a tener una tercera función. La función de civilizar la cuestión religiosa. Poder civil en toda la cuestión religiosa. El pueblo español quiere que la resolución de la tensión política-religiosa en y la ordenación del factor religioso un apretado a España, se avance de civil, según los principios civiles distraídos democráticamente, en los que la voluntad soberana de polo español ha expresado.
Estos principios informadores, son valores fundamentales superiores que van a esperar toda la regulación del factor religioso., Fuente integración y fuente interpretación de todas normas. Proceden de la norma suprema, de la constitución, se encuentran en ella en el art. 14, 16 de la CE.
Los príncipes informadores son mayoritariamente 4, aunque hay más: -principio de libertad religiosa, recogido en el artículo 16 CE.
-principal igual a religiosa art. 14 la constitución.
-príncipe de aconfesional del estado llamado por muchos principal actividad) que éste recogido el artículo 16.3) -principio de cooperación entre el estado de las confesiones religiosas. Art 16.3 Const.
Estos 4 principios informan de todo el derecho eclesiástico del estado y así se tiene que aplicar todas las normas a las que hace referencia el derecho eclesiástico del estado.
Tienen la función de cohesionar, aglutinar e interpretar todas las normas del derecho eclesiástico del estado.
Hay algunos eclesiásticos que hablan que tienen que ser incluidos en los principios informadores: -pluralismo eclesiástico: pero que estos son producto de los anteriores. Ya que es estamos hablando de libertad religiosa, estado aconfesional, se tiene que entender que hay pluralismo eclesiástico.
Es una consecuencia del resto de los principios.
Para entender esto principio eclesiástico común principio informadores, hay que ir al artículo 6 en el que se reconoce la pluralidad de partidos políticos pero esto es una cuestión distinta.
-personalismo: en relación a la dignidad de la persona en y a los derechos que son de ella, pero en realidad no se reconoce como un principio.
-También se ha hablado de la tolerancia religiosa, pero tampoco tendría mucho sentido establece lo común principio.
Estos principios quedan en un plano diferente a los cuatro príncipes informadores del derecho eclesiástico del estado.
Cuando hablamos derecho eclesiástico, básicamente estamos hablando derecho libertad religiosa. El principio de libertad religiosa es considerado, principio principal pero todos se completan y complementan entre ellos, se necesitan unos con otros.
La libertad religiosa, sin igualdad, no poder existir, se tiene que dar los 2 para que sea efectivo.
El príncipe de aconfesional resulta necesario para que haya esa libertad. Es necesario que el estado no se decante y se manifieste, de una confesión. Ya sea realmente hay igualdad y libertad de religión. Sí del estado, como sucede cuando se promulga la ley de libertad religiosa del 1967, se declara confesionalmente católico. No hay igualdad, ni libertad para el resto de las comunidades religiosas.
Es decir es necesario que el estado se abstenga de una religión, sea o no católica, para que realmente haya igualdad y libertad.
Respecto del principio de cooperación, es un resultado de las demás. No es obligatorio del todo que exista ese principio de cooperación. Se podía haber evitado establecer este principio. A establecerse este principio de cooperación se estableció como una especie de deber para el estado y ese deber tiene que tener en cuenta que en la sociedad hay factor religioso y que ese factor religioso va a generar relaciones jurídicas y que el estado debe conocer.
El estado reconoce la existencia de ese factor religioso, y que este factor religioso va a dar a relaciones jurídicas. Por eso se establece el principio de cooperación. Lo que se establece en es una posibilidad, no una obligación, no se obliga al estado a firmar acuerdos.
Las concesiones y religiosas o el individuo no van a poder obligar al estado a firmar acuerdos.
Pero se establece la posibilidad de firmar acuerdos.
Algunos de esos principios son derechos. Ej. Libertad religiosa: es principio informador y derecho del individuo. Artículo 16 CE.
Como encajan los principios entre ellos: A) Se consideran que el príncipe libertad religiosa es el más importante, que necesita el resto para que sea efectivo.
Se tienen que relacionar unos con otros Se ponen en el mismo nivel el principio de libertad y de igualdad. Hay veces que en este sistema, se quita protagonismo a la igualdad, se puede deber a su ausencia expresa en el art. 16 CE .
A partir del principio de igualdad se hace efectivo el de libertad, sin este de…ç Hay veces que ponemos a la igualdad en segundo plano, cuando se deduce que no es un principio informado del sistema eclesiástico, sino que es un principio del derecho español. Esto supone que no es principio informador autónomo de nuestra disciplina, sino es la mera concreccion de un principio genérico a esta materia.
B) A partir de la consideración libertad-igualdad, se entiende en que el estado no se puede implicar por la concesión determinada, conoce que hay otra diferentes, era regula otorgando los acuerdos.
Si el estado, decidiese decantarse por una religión, el principio de igualitaria desaparecería. Y supondría una discriminación.
Es diferente en que haya algunos valores dignos de protección de la sociedad española, y que éstos puedan coincidir con valores de una confesión religiosa.
C) Esto se complementan con el principio han de aconfesionalidad, sólo habrá igualdad y libertad sí hay aconfesionalidad.
D) El principio de cooperación, no es necesario peronista de derecho. La cooperación está nuestro sistema por la simple razón de que el constituyente quiso que estuvieran en él.
De tal forma que el estado sin desconocer, y sin implicarse en la cuestión religiosa se tome en consideración este principio informador para introducir una cuestión religiosa.
A partir del principio de libertad religiosa, se hace efectivo el principio de libertad para que realmente sea efectiva esa libertad. Sin ese principio de igualdad la libertad se quedaría en mera tolerancia.
El principio de aconfesionalidad se pone de manifiesto a partir de esa libertad y igualdad .
Como hemos dicho antes, de estado sin implicarse por la concesión determinada, conoce caritas diferentes y la regula todo los acuerdos.
Lo que hace el principio de cooperación es obligar a los poderes públicos a que sin implicarse en una confesión religiosa, adopte un comportamiento determinado, a frente al hecho religioso. Y lo pasara a regular lo a través de acuerdos con esas instituciones religiosas.
Se supone que el estado va a tomar en consideración el factor religioso y los sujetos colectivos del factor religioso.
No significa que innecesariamente el estado tenga que firmar acuerdos, art. 16 CE, dice que toman en consideración las creencias religiosas de la sociedad española, podrá cooperar con ellos. No estará obligado a firmar acuerdos, dos poderes públicos puede mantener una buena relación con una institución, sin firmar acuerdos.
Los acuerdos: no es un derecho que puedan exigir.
Algunos de esos principios se corresponden son derechos y otros son sólo principios.
Principio de libertad religiosa: Suponen una inmunidad de coacción sobre la persona en materia religiosa. Y se corresponde a su vez con el derecho fundamental de libertad religiosa. Que tienen tanto los individuos a ser mi móvil como las colectividades.
Como principio lo que supone un determinado comportamiento un frente a colectivos.
Por otro lado es un derecho autónomo que corresponde tanto a los individuos, como a las colectividades.
Y a lo que se compromete el estado como tal principio informador es a garantizar esa libertad religiosa y de culto tanto del individuo como de las colectividades.
Así que en el principio de libertad se puede considerar: -un principio informador del derecho eclesiástico -derecho a que corresponde a los individuos de las colectividades.
Como principio, es una actitud que debe tomar el estado y como derecho, lo que supone es que el sujeto puede ejercitarlo, y exigirlo frente al estado.
Estado es un derecho fundamental. Y así se ve como las colectividades pueden exigir al estado que tengan un determinado comportamiento para garantizar ese derecho de libertad.
Esto supone que en, sólo va a poder estar limitado por el orden establecido en la ley esto lleva que el estado un en ese comportamiento un que tiene que tener como principio eclesiástico, tiene que tomar todas las aptitudes necesarias para ese derecho sea real y será efectivo como establece el artículo 9.2.
Principio de igualdad religiosa: No discriminación por la religión. La constitución establece un principio de igualdad en materia religiosa en el art. 14 CE: toros españoles en iguales ante la ley, sin que ello pueda haber discriminación, por razón de sexo o raza, religión… De aquí de digamos ese principio de igualdad El Tribunal Constitucional, dice que lo que supone este principio de igualdad, no discriminación, es que estamos ante un derecho fundamental, cuya garantía está encomendada por el TC. Y lo que supone es una igualdad de titularidad del derecho.
Cuando hablamos del principio de igualdad, estamos hablando de principio ondeen derecho. Para distinguir se estamos hablando de principio o de derecho: -los derechos fundamentales, de libertad y de igualdad religiosa, contienen una idea, una definición de persona ya sea colectivo o individual. ( referencia a las personas individual o colectivo) -principio: definición de estado, un comportamiento los poderes públicos en relación a ese igualdad y a esa libertad. Una actitud que tiene que tomar el estado y los poderes públicos. El estado tiene que hacer todo lo posible para que estos derechos se han efectivos. (hace referencia al estado a los poderes públicos) El estado va a tener una actuación determinada materia religiosa y se encuentran el art. 9.2 CE. El estado tiene que remover obstáculos que impide que y estos derechos de libertad y de igualdad, se han reales, se han efectivos, para que realmente se pueda ejercitar estos derechos, sin coacción, inmunidad.
Principio de laicidad y de cooperación: Sólo vamos a ver qué actuación tiene que tener los poderes públicos.
Son únicamente principios informadores, que atribuyen una actuación del estado.
Respecto al principio de aconfesionalidad, (actuación del estado) el estado no puede decantarse por ninguna confesión religiosa, atentaría contra el resto de los principios y contra los derechos fundamentales de los individuos y las colectividades.
Lo mismo con respecto al principio de cooperación, art. 16.3, supone un deber para el Estado, tomar en consideración del factor religioso y posibilidad de cooperar con las confesiones religiosas. No es un derecho fundamental que se pueda exigir al estado, el que actúe de una forma que coopere de con las cooperaciones religiosas, sino que es una posibilidad que tiene de actuación del estado, no lo puede exigir el ciudadano para que se lleve a cabo.
Lo mismo respecto de en el principio de aconfesionalidad. Es una actitud del estado.
2. PRINCIPIO DE LIBERTAD RELIGIOSA.
En España la cuestión religiosa en are largo de la historia han, no están y claras. Ahora situaciones de máxima confesionalidad, de pueda seguir una época de máxima aconfesionalidad.
Antes de elaborase la construcción veníamos de un período confesional.
La constitución de 1978 intentó resolver el problema de la cuestión religiosa, tenían dos formas: - - Hacer desaparecer el principio de confesionalidad, que hubiese un principio de libertad religiosa. No bastaba con reconocer como mero derecho fundamental, sino que había que erigirlo como un principio formador del sistema eclesiasticista.
Rompe con la confesionalidad-laicidad que regía en la época anterior.
No resolverán poniendo un principio de libertad religiosa, se encuentra escrito o en la carta magna. El derecho de libertad es la cúspide entre los principios informadores sistema eclesiasticista. Toda la regulación acerca del factor religioso, debe estar inspirada en este principio. Se recoge en el 16.1 CE ese principio de libertad religiosa, se garantiza la libertad religiosa y de culto de los individuos y de las comunidades.
Este principio se complementa con un artículo 9.2 CE, que garantiza la pena efectividad de los derechos y libertades.
Se plasma, en principio, que va requiere todo el sistema eclesiasticista. Un Corresponde al estado promover todas aquellas condiciones que sean necesarias, para que era libertad religiosa sea para todos individuos y para todas las comunidades.
Queda plenamente garantizado: -esa actitud que tiene que tomar el estado -el derecho de corresponden a todos y cada uno de ellos.
Dice más y más libertad posible, and en mínima restricción.
Se trata del decir la delimitación que se va a seguir en relación a la libertad religiosa.
2.1 Acepciones del principio de libertad religiosa/ puntos de vista: -Aceptación positiva: Al colocar el principio de libertad religiosa, como primer principio definidor del Estado ante la cuestión religiosa, el estado asume un principio de estricta naturaleza estatal y de ahí que , por él, ese estado es, ante la esfera de la racionalidad y conciencia del ser personal de cada uno de los ciudadanos, solo estado. Sirve a la persona sin coaccionar, sustituir o concurrir con ella en la fe religiosa.
-Aceptación negativa: 1. El estado se reconoce ajeno a todo el factor religioso entendido como tal. No a las consecuencias, sino a la cuestión de derecho religioso. Se declara incompetente al derecho religioso considerado en sí mismo, ante la creencia religiosa. El estado no tiene competencia en materia de fe, le es absolutamente implanteable.
2. EL Estado no puede asumir, por lo anterior, una postura concreta; no puede ser confesional, ateo, agnóstico ni indiferente (porque estaría concurriendo con sus ciudadanos) 3. El estado sólo puede regular el reflejo, la manifestación de ese factor religioso, lo que supone la actuación de materia religiosa dentro de la sociedad, pero no el hecho religioso.
4. El Estado no puede obligar a ningún ciudadano a declarar sobre su fe ni sus prácticas religiosas. No pueden obligar a los ciudadanos a tener un determinado comportamiento en materia religiosa.
5. La acción del estado tiene que dirigirse a proteger, tutelar, defender a sus ciudadanos en relación a esa actuación que ellos puedan tener acción de ejercicio ante ese derecho de libertad. El estado tiene que garantizar, tutelar las actuaciones que desarrollen sus ciudadanos, dentro del ámbito de la sociedad.
Esto tiene que proteger a los ciudadanos en cualquier actuación que quieran tener en materia religiosa, ya sea, decantándose por una condición religiosa, cambiando de confesión, no adhiriéndose a ninguna tendencia religiosa, protegerle en la manifestación externa de esas manifestaciones… 6. Del principio de libertad religiosa, el estado no puede, obligar a sus ciudadanos a tener un comportamiento religioso. Lo establece el artículo 16.3 CE. La libertad de culto.
Tiene que permitir, tiene que garantizar, a los individuos el poder de en ejercer sus creencias, las que sean, la creencia en una confesión, la posibilidad de cambiar de confesión… Inmunidad de coacción, esa máxima de mayor libertad posible, mínimas de restricción necesaria.
Cuando hablamos del objeto al libertad religiosa, estamos hablando de la religión. Se plantea si, dentro de libertad religiosa podríamos encontrar, el ateísmo, el derecho de una persona a negar la existencia de Dios. Los eclesiasticistas lo han debatido mucho y han decidido que no, que no estamos hablando de creencias, de un Dios que es un ser supremo, la negación de ese ser supremo que también está protegida por el ordenamiento jurídico, quedaría fuera del principio de libertad religiosa. Y del derecho de libertad.
El ateísmo (defendido y protegido). se entiende como una libertad ideológica. Ya que defiende la negación de Dios, y el derecho de libertad religiosa, defiende la existencia de Dios.
2.2 Diferenciación del principio informador y el derecho fundamental de libertad religiosa: Principio informador: contiene una idea por definición de estado.
Derecho fundamental: la libertad religiosa, tienen una idea o definición de individuos. Junto con el principio se crean el complemento perfecto, porque toda ella de estado contiene en necesariamente una idea de persona. A configurarse ambas en el mismo sentido dan visos de coherencia del sistema.
En esta constitución, principio derecho, se aluden de forma conjunta en el mismo precepto en el art.
16., Estas nación que ya ha tomado el constituyente porque podría haber reconocido esa la libertad como derecho fundamental y no, como derecho informadores. E 2.3 Diferenciación de otras figuras: El objeto de la libertad religiosa es la fe: -como acto -como contenido de dicho acto -como la práctica de la creencia de forma individual o colectiva, pública o privada 1) libertad de pensamiento o libertad ideológica.
Es el conjunto de ideas como conceptos y juicios del hombre frente a cualquier realidad del mundo de la vida. Se trata de su particular concepción global de las cosas, a todos los niveles. Su objeto es la búsqueda de la verdad El estado debe ponerse al servicio del reconocimiento de garantía de la libertad de pensamiento sus ciudadanos.
La principal diferencia con la libertad religiosa, radican en que las opciones filosóficas del individuo los siempre tendrán una fundamentación religiosa (aunque en ocasiones pueda ser así). Por eso, puede decirse que todas las opciones religiosas se encuentran dentro de la libertad de pensamiento, pero no al contrario. La libertad ideológica es más amplia que la religiosa: la comprende.
En su dimensión individual a más libertades poseen idéntico contenido, lo que ocurre esta libertad religiosa tiene el derecho a hacer o no hacer.
En su dimensión colectiva, el estado puede erigir instituciones de determinada tendencia ideológica, pero lo que nunca podrá hacer es crear con determinada tendencia religiosa ni fundar instituciones de ese carácter, pues eso es algo exclusivo de la inciativa privada.
El estado se ocupa de la ideología, es decir de la manifestación del hecho en religioso en la sociedad como una proyección social. Pero no se ocupa de la religión tal cual, ya que el estado es un estado aconfesional.
El estado no tiene competencia en materia de fe.
Lo único que se le permite a los poderes públicos, es otorgar cierto status jurídico a las confesiones creadas por los particulares 2. La libertad de conciencia También es una figura limítrofe del principio de libertad religiosa.
Es la norman más inmediatamente directa al sujeto, es un juicio de modalidad individual.
Actúa conforme a ese juicio de moralidad.
Su objeto de la libertad de conciencia es la búsqueda del bien. Distinguir la capacidad del bien y del mal, y actuar en consecuencia.
A través de la libertad de conciencia, lo que se hace, es proteger al ciudadano para que pueda actuar libremente ante el bien y el mal.
Tiene un punto de conexión con la libertad religiosa, porque en ambas tienden a, a la búsqueda del bien. Pero esa búsqueda del bien no tiene porque hacerse a través de la creencia religiosa, se puede atendedor a través de de tus propios criterios para diferenciar el bien del mal.
Como vemos estas 3 (religión, conciencia, religiosa) ¿? figuras, pueden tengan relación entre sí, pero no pueden identificarse. Son distintas, son limítrofes, tienen puntos en común.
Tienen en común, que a las 3, se las reconoce la libertad de expresión.
Y en el caso de la religión tiene un carácter distinto, la libertad de expresión de la religión se traduce de una forma diferente a la libertad de expresión de esas otras dos figuras de libertad religiosa y de libertad de conciencia. A la libertad de expresión de la libertad religiosa, se la reconoce como libertad de culto, se traduce en una exteriorización, en la práctica de esa carencia.
Se traduce en la libertad de culto que se reconoce de forma expresa en la CE, Art. 16.1. (libertad religiosa, ideológica y de culto) 3) La libertad de culto: La posibilidad de celebrar ceremonias y ritos que identifican a una determinada religión.
2.4 El Contenido de la libertad religiosa como principio informador.
La libertad religiosa es, la libertad de libertades, hace referencia al acto de fe.
Este principio religioso incorpora: -Concesiones éticas del individuo -concepción global de todas las cosas en función de la opción de fe tomada por el individuo.
Hay dos pasos que tiene que dar el estado democrático, y que corresponden con los dos diferentes campos de la libertad religiosa: A. Primero del estado antes de reconocer el derecho fundamental de libertad religiosa.
A partir de aquí, se garantizara la plena inmunidad de coacción en materia religiosa, tanto a los ciudadanos, las confesiones, en tanto o frente a los demás como frente al propio estado.
Inmunidad de coacción: el estado no puede reprimir, ni pueden cual estar el libre ejercicio de la fe religiosa.
B. El segundo paso, cuando el estado reconoce la libertad religiosa como un principio informador del sistema, no pueden coexistir ni concurrir, en materia de fe, con el ciudadano en ningún sentido: - El Estado no puede optar por ninguna postura terminada: por una confesión concreta, ateo, a gimnásticos, laicista.
3.PRINCPIO DE IGUALDAD RELIGIOSA ANTE LA LEY.
- TAMBIÉN CONOCIDO COMO PRINCIPIO DE NO DISCRIMINACIÓN POR MOTIVOS RELIGIOSOS. Se dice que ver denominan del así, el sentido de igualdad, no es sólo aplicable a los españoles, sino también a los extranjeros.
-éste es el único de los 4 principios que no se encuentra en el art.16 CE, pero sí que se encuentra en el art. 14 CE. (artículo genérico) “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo, religión, raza, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social” 3.1 ¿Qué significa ese principio de igualdad en materia religiosa? El art.14 CE, empieza con ese principio de igualdad ante la ley El principio de igualdad no es un principio autónomo (propio) del derecho eclesiástico, sino que es un principio General del derecho español (principio de igualdad) que, cuando la aplicamos al tema religioso se concretan el principal igualdad religiosa.
Para que exista libertad religiosa, tiene que haber libertad de la manifestación de la fe en, y tiene que haber igualdad entre las diferentes manifestaciones de la fe. Independientemente de la confesión de la que se trate.
La ley ha de tratar de la misma forma a los individuos y a las colectividades, con independencia de cuáles eran sus creencias religiosas. Pero siempre respetando las características específicas de cada una de las confesiones religiosas.
3.2 Contenido del principio de igualdad.
Estamos hablando de principios, y cuando hablamos de principios, hacemos referencia de algunas actuaciones del Estado, algo que está obligado a hacer el Estado.
Lo que compete al Estado es tutelar la libertad religiosa de los ciudadanos/grupos religiosos por igual, garantía que se hace conforme al artículo 9.2. CE.
Todo ciudadano tiene derecho a ejercer su propia libertad religiosa, de forma igual ante la ley. Significa que las comunidades religiosas tienen derecho a ejercer su libertad religiosa de forma igual entre si, sin que se les trate de diferente manera en igualdad de circunstancias.
Es decir, que el principio religiosa lo que supone: es que todos los individuos y todas las confesiones religiosas son iguales titulares del derecho fundamental de libertad religiosa y por tanto un están protegidas de la misma forma ante la ley tanto a la hora de elaborar la normativa, como, a la hora de aplicarla.
El verdadero contenido de este principio es la titularidad del derecho de los individuos y de las confesiones.
Lo que no significa que todos los españoles tengan que tener la misma religión Que deban tratar a toros sujetos de libertad religiosa exactamente igual Que todas las confesiones religiosas presentes en el Estado Español deban recibir el mismo status jurídico, o idénticas prerrogativas.
Ya que Cada confesión religiosa tiene características diferentes y no es aplicable todo a todos por igual.
3.3 Igualdad versus uniformidad.
Cuando se actúan de manera igual contra las confesiones, no sólo se están desvirtuando el auténtico alcance el principio de igualdad, sino que también se estaría afectando el principio de libertad religiosa: no hay libertad religiosa si a todos se les va a dar exactamente el mismo trato.
Hay que tener siempre en cuenta las características y las circunstancias de cada confesión religiosa.
Tratar de forma uniforme otras confesiones religiosas, podría resultar discriminatorio. Nunca puede haber discriminación en la igualdad religiosa.
Es tan injusto tratar igual a la situación es desigual es como tratar de forma igual a la situación es idénticas.
Mientras en el plano de la titularidad básica y ejercicio potencial ante el derecho del Estado todos son igualmente sujetos, con la misma y única categoría o calidad, de un mismo derecho de libertad; el terreno ante el ejercicio actual o concreto, cada sujeto de libertad religiosa paraliza según su libre, propia y singular personalidad. Así pues, la igualdad radical como sujeto se traduce en, en el orden existencial de la vida social, en un pluralismo libre.
Significan que el Estado puede tratar como sujetos iguales, tanto los individuos, las confesiones religiosas, porque su derecho de libertad religiosa es el mismo.
Para que haya un trato justo, no significa dar a todos Lo mismo, sino dar a cada uno un lo suyo. Todos tienen el mismo derecho y habrá que tener en cuenta las circunstancias de cada uno para establecer ese tratado.
Lo que supone la igualdad es no sea discriminatorio en el ejercicio de derecho, ni y en el reconocimiento de derechos. Sera discriminatorio cuando se disminuya o reduzca el derecho de libertad ante una persona respecto a los demás sujetos titulares que son iguales que él y que se encuentran en igual situación.
A la hora de hacer acuerdos todas tratan lo mismo. Pero no es lo mismo establecer un acuerdo con una confesión que se encuentra por toda la península y un acuerdo con una pequeña confesión que sólo se encuentra en una zona. Cada confesión tiene sus propias características. Siempre se va a garantizar su derecho, y no podrá ser nunca ha discriminado.
3.4 El principio de igualdad religiosa versus el de libertad religiosa.
EL trato específico de las diferentes confesiones religiosas, sólo es discriminatorio cuando el derecho del sujeto titular de la libertad religiosa frente a los demás sujetos religiosos que son iguales que él y que se hallan en las mismas circunstancias.
No supones discriminación el favorecimiento, en determinados extremos, de una confesión si ninguna otra confesión puede gozar de la misma prerrogativa, o si ninguna otra reúne los mismos requisitos que la favorecida.
Cada confesión tendrá sus propias características y su propia forma de ver sus relaciones con el Estad; por eso, no se puede hacer lo mismo con todas, sino, atendiendo a sus peculiaridades, adoptar posturas diferentes y específicas para cada cual.
Hay autores que hay autores que han afirmado que la relación entablada por el Estado Español y la Iglesia Católica puede servir a las demás confesiones como paradigma extensivo de trato específico, o lo que es lo mismo, como lo máximo que aquellas pueden llegar a pedir, respecto del tratamiento de cada materia concreta, si en ese punto determinado consiguen reunir iguales condiciones que la Iglesia.
Y eso no es así porque a la Iglesia se la considere mejor o peor que a otras confesiones, sino porque, dada su enorme implantación en España, es la que precisa de mayores relaciones con el Estado, por cubrir muchas más facetas de la vida social que las demás congregaciones religiosas.
Lo que, en todo caso, debe quedar claro es que hay que atender a las especificidades de cada cual y, en función de ello, cooperar o relacionarse, d la misma manera que se haría con otra confesión de las mismas circunstancias.
Para terminar este punto, deberíamos volver a remarcar un dato que quedó dicho al comienzo del epígrafe: el principio de igualdad actúa como límite del principio de libertad religiosa: la libertad de cada uno no puede llegar tan lejos que lesione la igualdad de los demás.
No se puede negar a un grupo lo que se concede a otros iguales. La igualdad actúa como valor contra la discrecionalidad o la promocionalidad del Estado.
4. PRINCIPIO DE LAICIDAD / ACONFESIONALIDAD DEL ESTADO 4.1 La formulación del principio.
Hay muchos autores que llaman a este principio de laicidad, este libro lo y denomina principio de aconfesionalidad.
Este principio también hace referencia a lo que dijimos, al empezar a hablar del principio de libertad religiosa, porque se establece como tal principio, y que es precisamente para establecer cuál va ser la intervención del Estado en materia religiosa.
Se recoge en el art. 16.3 CE. Ninguna confesión tendrá carácter estatal, el estado no será confesional, el estado será aconfesional. Se podía haber establecido que España es un país laico.
El problema es el mismo que cuando nos referíamos al principio de libertad.
Se trata de resolver este problema que había habido en España a lo largo del siglo XVIII y del XIX.
Se plantean como establecer una distinción entre un tipo de Estado y otro. En el momento o que hayan la constitución u otra.
El término laicidad, tiene connotaciones no demasiados buena, tienen una cierta hostilidad o un aspecto negativo en relación a la religión (el estado no puede decantarse).
Para evitar este tipo de connotaciones se dice que en ninguna confesión sea estatal. Para poder alcanzarlo, se trata de establecer lo que no va a hacer el estado.
No hubiera sido necesario, establecer este principio, ya que si ya había libertad religiosa, se puede deducir que, no procede que haya confesionalidad del estado, es un principio de igualtado no puede ser confesional.
Porque si no estaría conculcando estos dos principios. Si el estado se decanta por una confesión religiosa, los dos principios a desaparecer.
Libertad religiosa +igualdad religiosa= aconfesionalidad del Estado Cuando se plasma, se trata de evitar que se deriven connotaciones negativas en relación a lo confesional.
Como hemos dicho, se recoge en el artículo 16.3 de la CE, se plantea un principio esencialmente negativo debido a la conducta que tiene que tomar el estado. El estado debe evitar decantarse por una confesión, por la quisiera, y por la razón que sea. El estado debe ser imparcial.
4.2. La definición del principio.
Para poder definir lo, el primer dato a tener en cuenta, es que tiene que partir de la conexión de este con los demás principios.
La aconfesionalidad, que son principio en esencia negativo, significará que el Estado nunca pueda: - No puede concurrin con los ciudadanos en cuestiones de fe.
Ya que la Fe es una opción personal, de cada individuo. Es algo que cada persona decide.
- No puede ser sujeto de libertad religiosa.
Si el estado no puede ser un sujeto que se decante en materia de fe, tampoco puede ser un sujeto un de libertad religiosa.
- No puede ser indiferente ante las creencias religiosas de las personas.
Ya que estas creencias afectan a la sociedad, por tanto tiene que tutelar y reconocer, la libertad religiosa de los individuos y de las colectividades religiosas. Lo que está haciendo reconoce la libertad social, reconoce que hay diferentes confesiones religiosas pero no interviene.
- El estado no puede escoger una determinada confesión como oficial, sino el Estado sería confesional, pero nuestro Estado es aconfesional.
No puede haber un a confesionalidad formal.
- No puede haber una inspiración en la CE, en la legislación, en relación a los axiomas de una determinada confesión.
No puede inspirarse en una religión para dictar sus normas, si no estaríamos en una confesionalidad material. Quiero decir, que las normas dictadas por el Estado estarían inspiradas en una confesión religiosa, por lo que sería aconfesionalidad material.
- No se puede reconocer por el Estado a una religión como la única verdadera.
Estaríamos en una constitucionalidad dogmática, se estaría centrando el estado en unos dogmás de una determinada confesión, diciendo que esa es la única verdadera.
- No puede tampoco adaptarse a lo que dice una confesión religiosa, aunque sea la mayoritaria, ya que estaríamos ante un a confesionalidad sociológica.
Cualquiera de esas opciones de las que hemos hecho referencia, supone una discriminación en relación a las demás confesiones, por tanto iría en contra del principio de aconfesionalidad y también del primer y segundo principio.
El estado lo que tiene que hacer, adoptar una aptitud de neutralidad y supone una garantía de convivencia social entre las distintas confesiones religiosas que existen en la sociedad española.
Y en aras de esa neutralidad y lo que hace es garantizar el derecho de la libertad religiosa de todos, lo que incumbe al estado es hacer todo lo necesario para que se pueda ejercer esa libertad religiosa tanto por los ciudadanos y como las colectividades, en un clima de paz social y armonía, para que los que opten por determinadas creencias y no se vean discriminados por la sociedad.
Esto está establecido en el art. 16 y en la ley orgánica de libertad religiosa. El estado tiene que tutelar la actividad necesaria, para que los individuos y las confesiones puedan optar por unas determinadas creencias, por aquellos que tengan por conveniente, sin que sean discriminados, sin que sean coaccionados, ya sean afirmándolas, negándolas, ignorándolas, cuestionándolas, siempre dentro del orden público establecido por la ley.
González del Valle, lo define de una forma clara, es permitir que se haga y no obligar a hacer. El estado debe respetar que cada individuo pueda cumplir con sus deberes religiosos, así como respetar que fuera posible cumplir cualquier deber religioso que viniera puesto por los poderes públicos.
Navarro Valls sintetiza la idea de aconfesionalidad diciendo que supone el rechazo simultáneo del indiferentismo religioso y la teocracia; es decir, una versión actualizada en clave laica del dualismo cristiano, modula a partir de una regla básica de proporcionalidad.
4.4 Las consecuencias del principio de aconfesionalidad.
- una consecuencia es la de dicha anterior, la de González del Valle. La intervención del Estado de esas cuestiones religiosas.
- la valoración positiva del hecho religioso que conllevaría además a la protección del pluralismo religioso, lógicamente a una aconfesionalidad del estado La valoración positiva al hecho religioso, porque, cualquier postura que tome el ciudadano, las confesiones religiosas, van a ser defendibles, la actitud que tenga cada ciudadano tiene que ser respetada y promocionada. Independientemente que sea una actitud positiva, para vincularse con una confesión religiosa, o negativa para dejar de estar con una confesión religiosa, para actuar o según lo que hice una confesión religiosa, o para no actuar.
Se hace una valoración positiva de la libertad como tal.
Y esto lo que produce a su vez como consecuencia, la existencia de un pluralismo religioso. Como dijimos al principio, muchos eclesiásticos entendían la existencia de un pluralismo religioso, como un principio más, pero en verdad, es una consecuencia de estos tres principios. La existencia de de esa pluralidad religiosa se debe a la existencia de ese principio de aconfesionalidad, de esa libertad y de esa igualdad.
El estado no puede defender una opción determinada y esto da cauce a que haya distintas confesiones religiosas, entre las que puede elegir el individuo está favoreciendo protegiendo esa pluralidad religiosa.
La existencia de esta pluralidad religiosa da al individuo la opción de elegir, o no elegir ninguna confesión religiosa.
La tercera de las consecuencias la dice Souto, es la aconfesionalidad en sí misma, que decir que significa la imposibilidad estatal de acoger, asumir o proteger una acción frente al además, ni siquiera por resultar ser la mayoritaria.
5. EL PRINCIPIO DE COOPERACÓN DEL ESTADO CON LAS CONFESIONES RELIGIOSAS El principio de cooperación es el definidor que precisa la libertad religiosa para concretarse, sin él, no sabríamos ante cuál de los tipos posibles de libertad religiosa nos encontramos.
Lo que establece este artículo 16.3, el Estado va a tener en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española.
Si queremos saber cómo se desarrolla el principio de libertad religiosa en un Estado social, nos daremos cuenta de que los poderes públicos cumplían con su cometido a partir de la garantía de ejercicio ante dicha libertad.
Pero él principio de cooperación va más allá, porque en realidad no es una exigencia necesaria del estado social, sino que provienen de una obligación expresamente impuesta por la constitución.
Prueba de ello es que sólo se coopera con una manifestación muy determinada del ejercicio de la libertad religiosa, y no con todas las manifestaciones del mismo. (libertad religiosa) Gracias a la constitución sabemos que nuestra libertad religiosa es, que era cooperacionista con las confesiones, en vez de ser indiferente o beligerante con ellas.
La importancia del principio lleva autores afirman que es, por mor de él, por lo que existe un derecho eclesiástico especial, en debe someterse al hecho religioso al derecho común; también se dice en el principio de cooperación que se necesita que exista una legislación especial eclesiástica, y esto no hubiera sido necesario si no se verá creado como principio informador.
5.1 Significado del principio: Se decían que el principio de cooperación venía a significar que la actuación del estado no podían implicar ni la integración con una, o más, confesiones religiosas, ni esa separación absoluta.
Para este autor la comparación suponía un lugar de encuentro.
Estado que acabo de decir, sigue estando vigente, pero se va a ir matizando.
Otra afirmación también válida, es que el objeto de cooperación nunca puede significar la unión de esfuerzos entre el Estado y uno más confesiones tratando de lograr un fin común, se debe a dos razones: 1) El Estado y las confesiones religiosas no tienen finalidades comunes, puedes las de las comunidades religiosas deben tener carácter religioso y las del Estado nunca.
2) Si las finalidades coincidiesen, el Estado no estarían cooperando con la finalidad de la confesión como entidad religiosa en sí, sino que estaría ayudando a la realización de la mencionada labor social que es desempeñada por un grupo religioso.
(Con independencia de facto religión sí, porque es el grupo fuese del cualquier otra índole, el estado cooperaría igual con en sic hubiese una misma necesidad social, que es el único que le interesaría en este caso concreto) Por eso, tampoco habría unión entre el Estado y la confesión, sino entre el Estado y un grupo social.
Así que, cuando la confesión actuó como grupo, puede realizar actividades que sean de interés General, entonces el estado cooperarán con ellas. El estado está llamado a proteger el bien común.
Pero si las confesiones actúan como grupos religiosos, sus actuaciones se dirigen a que el individuo ejerza su libertad religiosa, ahí es donde está la cooperación religiosa de la que habla el art. 16.3 CE.
Se afirma que hay que entender a la cooperación como la predisposición del estado a favorecer y promover las condiciones que hagan posible el acto de fe y los diversos aspectos o manifestaciones se derivan del mismo.
Es decir, la cooperación se concreta en la promoción de la libertad religiosa.
La cooperación, va más allá del artículo 9.2 CE, de la mena consideración de la libertad religiosa en el marco del estado social.
Lo interesante de este principio, no basta con pro mover las condiciones generales que hagan posible el acto de fe (positivas o negativas) se obliga al estado a mantener una expresa cooperación con ciertos grupos institucionalizados que se han ejercido su iniciar acto de fe.
Si estuviésemos ante la mera concepción promocional de la libertad religiosa, eso provocarían dos consecuencias: 1) No se podría considerar un principio autónomo, y mucho menos definitorio: sí lo es, precisamente es porque provienen de la especifica voluntad del legislador constitucional, sin que cupiese decirlo del resto los principios.
2) Si la cooperación fuese sólo la visión promocional genérica del ejercicio de la libertad religiosa, entonces también debería traducirse en la necesaria obligación de cooperación con los grupos no fideísticos, y con los sujetos individuales, lo cual no dos se desprende de la lectura del Art.16.3 CE.
Tal como se estructuran esta norma fundamental, si el legislador ordinario quiere colaborar expresamente con los sujetos individuales de libertad religiosa o con los grupos no fideísticos, podrá hacerlo, en aras del art. 9.2, pero no estará obligado por el art. 16.3 Terminar punto del libro. Este punto es muy difícil. También esta la grabación.
...

Comprar Previsualizar