TEMA 5 (2015)

Resumen Español
Universidad Universidad de Salamanca
Grado Psicología - 3º curso
Asignatura Psicología de los Grupos
Profesor J.C.S.G.
Año del apunte 2015
Páginas 21
Fecha de subida 17/10/2017
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Resumen del libro de Psicología de los Grupos de José Carlos Sánchez García. Los temas constituyen la primera parte de la asignatura. Curso 2015-2016.

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TEMA 5 La perspectiva intergrupalista [5.1] Introducción [5.2] La irrupción de la psicología europea de los grupos [5.3] La escuela de Bristol [5.4] La escuela francesa [5.5] La escuela ginebrina [5.6] El grupo como identidad 5.1. Introducción El estudio de los grupos fue un gran tema en los años cuarenta y los cincuenta, pero durante los sesenta la investigación sobre grupos comenzó a declinar paulatinamente.
En síntesis, los motivos del declinar en el interés por los grupos fueron: 1) Los individuos eran considerados como el centro de la interacción, como unidades más simples y más naturales.
2) Los psicólogos sociales recurrían a la descomposición de las acciones interpersonales y sociales en segmentos más pequeños e ignoraban las estructuras sociales más amplias.
3) Los psicólogos sociales eran proclives a la utilización de explicaciones a partir de un único factor y no recurrían a explicaciones multifactoriales.
4) Durante esta época existían deficiencias metodológicas y estadísticas que afectaban a la psicología de los grupos.
5) La investigación en grupos es más difícil.
6) Los conceptos sobre la vida de grupo obtienen satisfacciones pequeñas de sus esfuerzos.
7) La investigación obtiene más ayuda cuando estudia individuos que cuando estudia grupos.
8) Las ayudas a la investigación social comenzaron a escasear en los años sesenta y el estudio de los grupos no compitió bien para conseguirlas.
A medida que nos adentramos en la década de los setenta nos encontramos con un cambio de perspectivas en la psicología de los grupos: invasión de las teorías cognitivas, creciente interés por las variaciones ambientales en el estudio del comportamiento humano y propensión a la aplicación de los conocimientos científicos.
5.2. La irrupción de la psicología europea de los grupos La evolución de la psicología de los grupos en Europa presenta unas peculiaridades que la diferencian claramente de la tradición dominante, la norteamericana. La evolución de la psicología de los grupos ha estado íntimamente unida a la propia evolución de la psicología social que se ha desarrollado en Europa.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista Existe un consenso implícito para que cuando nos estamos refiriendo a la “psicología social europea” –como alejamiento de la psicología social americana- partamos de 1964, fecha en la que se creó la Asociación Europea de Psicología Social Experimental.
Pero es a partir de los años setenta cuando se empieza a apreciar una cierta autonomía de la psicología europea respecto a la norteamericana, que se concreta en la configuración de marcos teórico-metodológicos distintivos que se institucionalizan académicamente, creando diferentes “escuelas”.
Desde su constitución, los psicólogos sociales europeos se encuentran divididos. Unos continuaban con la tradición imperante. Otros, al contrario, se cuestionaban profundamente el estado de la psicología social.
Para Huici, la psicología social europea se caracteriza por su incidencia en atender al contexto social en el que acontecen los procesos psicosociales y por la necesidad de articulación entre variables psicológicas y sociales. Ibañez insiste en que “la aportación europea ha consistido en reformular los planteamientos y las interpretaciones de la psicología social norteamericana desde una perspectiva que resaltaba su insuficiente consideración de las dimensiones sociales y que intentaba evidenciar sus presupuestos ideológicos y epistemológicos implícitos, propiciando en algunos casos el hallazgo de nuevos fenómenos o de nuevas explicaciones”.
Según Turner, la naturaleza distintiva de la psicología social europea se caracteriza por las siguientes señas de identidad: compromiso con el desarrollo de la teoría y rechazo del empirismo como modo de producción científica, rechazo de la metodología como ritual y rechazo del individualismo.
Según la apreciación de Myers sobre la psicología social europea, los psicosociólogos europeos prestan una mayor atención al nivel intergrupal y social, cuestionan el individualismo estadounidense y complementan los experimentos de laboratorio con la observación natural de la conducta y el discurso social.
Como vemos, la preocupación por la dimensión social de los fenómenos psicosociales llegó a ser un hecho constante.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista Reivindicar la dimensión social supone, según Tajfel, considerar que la conducta social está “en función del” contexto social en el que tiene lugar y que entre ambos hay una influencia recíproca.
En cuanto al contenido, las diferencias entre la psicología social americana y la europea son manifiestas: Áreas más investigadas por los psicólogos sociales europeos • Influencia social • Procesos intergrupales Temas tratados por igual • Agresión • Toma de decisión en situaciones de riesgo • Cambio de actitud • Percepción de grupo Temas tratados por la psicología social americana • Atribución • Atracción interpersonal • Teoría de la equidad • Conducta de ayuda • Teoría de la comparación social • Correlación actitud-conducta En los apartados que siguen daremos cuenta de esta psicología social europea de los grupos que hemos etiquetado como perspectiva intergrupalista y que aglutina modelos distintos de la psicología de los grupos: - Escuela de Bristol. Modelo originariamente británico que trata de llevar a cabo una psicología de los grupos centrada en los procesos cognitivos intergrupales. Tiene en la teoría de la categorización, comparación intergrupal e identidad social de Tajfel su representación paradigmática, con importantes desarrollos afines por parte de la escuela de Ginebra.
- Escuela francesa. Modelo congregado en torno a Moscovici y su teoría de las representaciones sociales, se distingue por sus raíces sociológicas y francesas.
- Escuela de Ginebra, cuyos representantes más destacados son Doise, Deschamps y Mugny.
Estos modelos son los que han constituido un marco permanente de reflexión, tanto teórico como empírico, en el contexto de la psicología social europea de los grupos.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista 5.3. La escuela de Bristol Uno de los modelos de desarrollo de la psicología europea de los grupos gira en torno a la teoría de la categorización, identidad y comparación social de Tajfel.
La teoría de la identidad social La principal contribución de Tajfel a la psicología de los grupos se deriva de sus experimentos intergrupales bajo el paraguas del “paradigma del grupo mínimo” y que le permitieron concluir que la formación del grupo y la conducta intergrupal se desarrollan como resultado del proceso de categorización social. Se demostró que toda interacción intergrupal se basa en la valoración negativa del exogrupo frente a una valoración positiva del endogrupo.
Los resultados obtenidos con el paradigma del grupo mínimo pusieron de manifiesto que la conducta intergrupal discriminativa respecto al exogrupo tiene lugar sin necesidad de la existencia de ningún conflicto de intereses. Tales resultados llevaron a Tajfel a considerar las relaciones intergrupales indispensables para entender la identidad social de las personas.
“…la identidad social de un individuo, entendida como su conocimiento de que pertenece a ciertos grupos sociales, junto con alguna importancia de valor y emocional para él de su pertenencia a ese grupo, sólo puede ser definida a través de los efectos de la categorización social que divide el entorno entre su propio grupo y los otros”.
La idea de que tanto la identidad personal como el comportamiento individual y colectivo deben ser entendidos como parte de la pertenencia a un grupo es una constante en toda su obra. Su pretensión es integrar la conducta intergrupal con los procesos individuales (motivacionales y cognitivos) de los miembros de los grupos y las características del contexto social en el que los grupos se interrelacionan.
Con el concepto de categoría social Tajfel pretende dar una perspectiva más social a la teoría al entender las relaciones interpersonales en el contexto más amplio de la pertenencia a diferentes categorías sociales. Al mismo tiempo, la pertenencia a diferentes categorías sociales da lugar a diferentes formas de categorización social. La categorización social puede ser entendida como: TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista “…proceso que consiste en la organización de la información recibida del medio de diversas maneras. Tendemos a ignorar ciertas diferencias entre objetos individuales si éstos son equivalentes para ciertos propósitos. Al mismo tiempo, tendemos a ignorar ciertas similitudes de los objetos si estos son irrelevantes para nuestros propósitos, si revelan una falta de equivalencia en relación con nuestras acciones, creencias, actitudes, intenciones o sentimientos”.
El proceso de categorización permite ordenar el ambiente social reduciendo la complejidad estimular del medio y orienta al individuo al crear y definir su lugar en la sociedad.
Este proceso de categorización es esencial para explicar las relaciones intra e intergrupales. De acuerdo con Tajfel, el proceso de categorización lleva tanto a una acentuación de las diferencias intergrupales como a una acentuación de las semejanzas endogrupales (hipótesis de la acentuación). Tal proceso no sólo incumbe a procesos físicos, sino también a la configuración de los estereotipos sociales, y tiene como función psicológica garantizar al individuo una identidad social positiva. La secuencia sería: Categorización social Comparación social Identidad social Diferenciación endogrupal positiva Los principales axiomas de la teoría de Tajfel son los siguientes: • Tendencia a la uniformidad versus a la diversidad. En todo grupo humano existe una tendencia a la interdependencia de sus miembros que provoca la reducción de sus diferencias, pero al mismo tiempo existe una tendencia al logro de la diversidad que está en la base de todo conflicto social, puesto que es fuente de enfrentamiento y competición social. Esta última es la responsable del conflicto grupal y social al oponerse a la primera tendencia.
• Principio del refuerzo de la identidad grupal.
Existe una retroalimentación positiva en la pertenencia grupal: cuanto más se interactúa como miembro de un grupo, más se acentúa la pertenencia a éste.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista • Principio de la identidad social. Tajfel parte del hecho de que los individuos se esfuerzan por lograr un concepto e imagen de sí mismos satisfactorio. Esta imagen no sólo se construye a través de las características individuales, sino que incluye las características derivadas de la pertenencia a numerosos grupos sociales, contribuyendo esta pertenencia, positiva o negativa, a la imagen que cada uno tiene de sí mismo.
• Principio de interacción intergrupal. Toda interacción intergrupal se fundamenta en la desvaloración del otro y una diferenciación con respecto a otros grupos para proteger así la identidad social de sus miembros. Esta discriminación intergrupal se lleva a cabo mediante el uso de categorías discriminantes que dependen del contexto social particular. El mantenimiento de esta desvaloración exogrupal tiene su origen tanto en las amenazas del exogrupo de los intereses o modo de vida del endogrupo como en la necesidad de resolver los conflictos internos.
Por otro lado, el que se perciban las fronteras grupales como infranqueables o no va a permitir un comportamiento intergrupal o interpersonal, respectivamente.
• Principio del cambio social. “El cambio social se refiere a la creencia de que uno está encerrado dentro de los muros del grupo social del cual es miembro, que no puede abandonar su propio grupo y entrar en otro con el fin de mejorar o cambiar su posición o sus condiciones de vida y que, por tanto, el único modo que tiene de cambiar estas condiciones es actuar conjuntamente con su grupo como un todo, como un miembro del grupo más que como alguien que lo abandona y puede actuar en una diversidad de situaciones sociales relevantes como un individuo, independientemente de su pertenencia a un grupo”.
• Principio de membrecía. Un sujeto tiende a permanecer en un grupo si ello contribuye a los aspectos positivos de su identidad social, tendiendo a abandonarlo en caso contrario. Existen, no obstante, dos situaciones que pueden impedir que un individuo abandone el grupo: 1) la existencia de razones “objetivas” que lo impidan, 2) que el abandono provoque un conflicto en la autoimagen del individuo. Ante estas situaciones, el sujeto puede 1) reinterpretar o justificar las características desagradables del grupo, 2) aceptar al grupo e iniciar un proceso de cambio en la dirección deseada.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista • Principio de inestabilidad social. No existe ninguna situación estable por sí misma porque todo el mundo aspira a una posición social superior, y una vez conseguida esta, hay que mantenerla.
La teoría de la identidad social, no obstante, ha sido objeto de críticas: su énfasis en los procesos intergrupales, a expensas de los intragrupales o su insuficiente articulación entre los procesos psicológicos y sociales en la explicación del comportamiento intergrupal. También hay que indicar las dudas planteadas en algunos trabajos respecto a la universalidad de la preferencia endogrupal.
La teoría de la autocategorización Los supuestos teóricos que subyacen a los procesos de categorización e identidad social descritos anteriormente constituyen la base sobre la que se asienta la teoría de la autocategorización o categorización del yo elaborada por Turner y que especificó en detalle cómo la categorización social produce despersonalización del yo y de los otros basado en el prototipo y, así, se generan fenómenos de identidad social. Es decir, la teoría de la autocategorización no es incompatible con la teoría de la identidad social, sino más bien supone un nuevo componente conceptual.
La relación entre la teoría de la identidad social y la teoría de la autocategorización la expresa Turner en los siguientes términos: “Las teorías de la identidad social y de la autocategorización son teorías diferentes, pero se basan en la misma metateoría antirreduccionista e invocan el mismo concepto de identidad social. La teoría de la autocategorización es una continuación de la tradición que comienza con la teoría de la identidad social, ampliando y elaborando su idea de que los procesos de identidad social son fundamentales para comprender la conducta colectiva. Son teorías diferentes, pero son complementarias, haciendo tareas diferentes desde la misma perspectiva psicosocial”.
Turner contempla la teoría de la autocategorización como la base cognitiva de la conducta del grupo, el mecanismo que la hace posible, y afirma que la función de las categorizaciones del yo en distintos niveles de abstracción hace que tanto la conducta de grupo como la individual se produzcan desde el yo.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista Teoría de la identidad social (Tajfel) Teoría de la autocategorización (Turner) • Se dirige de manera específica a la discriminación intergrupal (en asuencia de conflicto de intereses).
• Su hipótesis central es cognitivo-motivacional.
• Se centra en la explicación del modo en que los individuos son capaces de actuar como un grupo, no de un tipo específico de conducta intergrupal.
• La caracterísitca primodial del grupo social es que sus miembros comparten una o varias categorías perceptivas. En la medida en que varios individuos se perciben a sí mismos de forma similar se constituyen en grupo social.
Aunque comparte con Lewin que una psicología grupal diferenciada sólo tiene razón de ser si se supone la existencia de propiedades sociales del grupo “distintas” de la acción social individual, considera que dichas propiedades emergentes no se pueden derivar ni de la satisfacción mutua de necesidades ni del intercambio social.
Según Turner, sólo a partir del proceso de categorización pueden emerger estas propiedades distintivas del grupo social.
La teoría de Turner se articula sobre tres supuestos básicos: el autoconcepto, los niveles de categorización del autoconcepto y el postulado valorativo del autoconcepto, a los que se añade una serie de conceptos como metacontraste, prototipicalidad y despersonalización de la percepción del yo individual.
Turner asume que el autoconcepto está formado por las categorizaciones del yo, es decir, por el conjunto de todas las representaciones cognitivas del yo de las que dispone una persona. Es el conjunto de todas las autoimágenes distintas de uno mismo. Tales representaciones cognitivas adquieren la forma de categorizaciones del yo en base a la evidencia percibida de una serie de semejanzas intraclase y diferencias interclase (principio gestáltico de la pregnancia). La razón de metacontraste expresa el grado en que un conjunto de estímulos serán percibidos como una unidad o grupo categorizado. Se define como la razón de la diferencia media percibida entre dos miembros de la categoría y los demás estímulos (diferencia media intercategorial), y la diferencia media percibida entre los miembros pertenecientes a la categoría (diferencia media intracategorial).
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista El principio de metacontraste amplía la idea clásica de que las categorías se forman en base a similitudes intraclase y diferencias interclase. Defiende que las similitudes y las diferencias implicadas no son independientes y aditivas, sino definidas en términos de comparaciones salientes actuales.
Es decir, el principio de metacontraste explicita que la categorización está en relación con el marco de referencia; no depende de las similitudes entre estímulos, sino de las similitudes relativas (la percepción de que existe más similitud entre unos determinados estímulos que entre otros), y por tanto, el rechazo de las categorías sociales como entidades mentales “prealmacenadas” o representaciones cognitivas estables. En otras palabras, el proceso de categorización es dependiente del contexto: “El que las personas se vean a sí mismas como similares o diferentes, y el grado en que lo hacen, no es algo fijo, sino que varía en el cómo y en el nivel en que las personas se categorizan y categorizan a los otros”.
El principio de metacontraste se puede utilizar para definir la prototipicalidad relativa de los miembros del grupo. El concepto de prototipicalidad se refiere al grado en el que un miembro de una categoría es visto como representativo de dicha categoría, es decir, aquel cuya diferencia media con los elementos de otras categorías sea mayor. La razón de metacontraste para un solo elemento será igual a su índice de prototipicalidad. La razón de metacontraste de una categoría o conjunto de estímulos puede considerarse como la media de prototipicalidad de sus elementos. Dado que la prototipicalidad depende de las comparaciones intergrupo, está variará conjuntamente con el contexto en el que se realizan los juicios.
Nivel intermedio definido por las semejanzas intragrupales y las diferencias intergrupales derivadas de la membrecía a los grupos de pertenecia TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista HUMANO Nivel inferior definido por las diferencias de uno mismo con respecto a los demás como personas diferenciadas SOCIAL O GRUPAL PERSONAL Turner propone tres grandes niveles de categorización del autoconcepto: Nivel superior del yo definido por las caracterísiticas comunes compartidas por los miembros de la especie humana Dependiendo de la situación concreta, se establece la saliencia de un determinado nivel de categorización del yo y ello determina la clase de procesos que tendrán lugar, por lo que es necesario determinar en qué nivel de categorización del yo se produce la saliencia. Tanto el nivel (inclusividad) como el contenido (incluyendo la posición prototípica) de la categorización son sensibles a las variaciones en los aspectos comparativos y normativos del contexto.
El tercer supuesto básico sobre el que Turner fundamenta su teoría de la categorización del yo es el postulado valorativo del autoconcepto: existen presiones motivacionales hacia una evaluación positiva de las categorías del yo. Por el contario, existe una tendencia a la evaluación negativa de las categorías del no yo. Es decir, todo sujeto tiende a valorar positivamente las categorías que le son propias o las categorías a las que pertenece y a valorar negativamente las otras categorías, aquellas a las que no pertenece. Cada persona tenderá a percibirse como prototípico de las categorías de su autoconcepto, como próximo a su “yo” ideal.
Otro concepto fundamental en los planteamientos de Turner es el de despersonalización. Dado que la categorización del yo se estructura en un continuo de niveles desde lo personal hasta lo grupal, la saliencia de un determinado nivel produce un antagonismo funcional con los otros niveles. Cuando la saliencia se da en el nivel grupal se produce una “despersonalización” del yo. Esta despersonalización no ha de interpretarse como desindividuación (no se trata de una pérdida de la identidad personal), sino como un cambio en el nivel de la saliencia de la identidad del yo (del personal al grupal). Puede interpretarse como una ganancia en la identidad personal al constituir nuevos marcos de referencia e identificación (categorización) social.
Aumenta la importancia de la identidad social del individuo Disminuye la importancia de la identidad personal del individuo Autoestereotipia: El sujeto toma las características y propiedades propias del grupo, asume que los atributos estereotípicos del grupo también son característicos de uno mismo La identificación grupal lleva a la despersonalización y a la autoestereotipia y a través de este proceso el sujeto obtiene conocimiento de sus propios atributos.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista A nivel endogrupal, gracias a la despersonalización, todos los individuos se asimilarían entre sí, aproximándose cada uno de ellos lo más posible al prototipo del grupo. La despersonalización se refiere a un cambio de la conceptualización del yo y en la percepción de los otros y no tiene las connotaciones negativas de términos como desindividuación o despersonalización.
Ideas clave de la teoría de la autocategorización: El nivel y tipo de identidad utilizado para representar el yo y los otros varía con los motivos, valores, expectativas, background y teorías de uno y el contexto social dentro del cual tiene lugar la comparación La saliencia de la identidad social compartida conduce a la despersonalización de la autopercepción La despersonalización produce conducta grupal (acción colectiva y procesos regulados por el yo categórico social compatido) Implicaciones y críticas de la perspectiva de la identidad social La perspectiva de la identidad social (teoría de la identidad social –TIS- y teoría de la autocategorización –TAC-) ha generado una amplia cantidad de investigación empírica.
Aparte de los hallazgos particulares de ideas generadas en estudios específicos, su valor más importante ha sido abrir nuevos caminos de pensamiento sobre fenómenos psicosociales importantes, en particular la relación individuo-grupo y procesos grupales, relaciones intergrupales y prejuicio, estereotipia social y el autoconcepto y la personalidad.
A pesar de la multitud de críticas recibidas, la investigación sobre la identidad continúa sin parar.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista Nuevas direcciones empíricas Los aspectos más relevantes de esta perspectiva son: a) La explicación de fenómenos psicosociales como la discriminación entre grupos, el continuo interpersonal-intergrupal, la diferencia entre la competición instrumental y la competición propiamente social, el efecto de la estabilidad y la legitimidad de las diferencias de estatus y las diversas formas de hacer frente a la competición en grupos.
b) La reformulación y redescubrimiento del grupo, así como de las relaciones intergrupales.
c) La significación de las nuevas aportaciones no sólo para la psicología de los grupos, sino para la psicología social en general. Aportaciones que suponen aires renovados para muchos de sus temas tradicionales.
d) Los nuevos desarrollos teóricos y direcciones empíricas a los que están dando lugar, como la teoría de la distintividad óptima o la teoría de la dominación social.
Las predicciones específicas ofrecidas por la teoría de la identidad social y por las derivaciones teóricas a las que ha dado lugar argumentan que los procesos individuales derivan y determinan el contexto social y que los dos son interdependientes. Todas ellas enfatizan los beneficios psicológicos de la pertenencia grupal, aunque subrayan diferentes aspectos de estos beneficios.
5.4. La escuela francesa La segunda gran aportación de la psicología social europea llegó de la mano de Moscovici. Desde su formación sociológica, defiende la especificidad de la psicología social como ciencia dedicada al estudio del conflicto entre el individuo y la sociedad.
Características más distintivas de la psicología social europea según Moscovici: − Distanciamiento del individuo.
− Rechazo de las implicaciones más positivistas en la teorización en las ciencias humanas.
− Apertura hacia el estudio de los factores y procesos ideológicos.
− Rehabilitación de la elaboración teórica y de la reflexión crítica.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista Podemos etiquetar de interdisciplinar y multimetodológico el acercamiento de Moscovici a la disciplina.
El interés por lo colectivo, por lo grupal, se pone de manifiesto en dos grande líneas teóricas: la teoría de las representaciones sociales y la teoría de las minorías activas.
La teoría de las representaciones sociales El concepto de representación social acuñado por Moscovici está inspirado en el concepto de representación colectiva de Durkheim, y surge como una alternativa al concepto psicologizado de actitud. Moscovici define las representaciones sociales como: “Sistema de valores, nociones y prácticas que proporciona a los individuos los medios para orientarse en el contexto social […] un corpus organizado de conocimientos y una de las actividades psíquicas gracias a las cuales los hombres hacen inteligible la realidad física y social, se integran en un grupo o en una relación cotidiana de intercambios”.
Moscovici, a diferencia del concepto durkheimniano de representación colectiva, entiende, lejos de imponerse sobre la conciencia, son producidas por las personas y los grupos en la interacción social. Pero hemos de decir que el concepto de representación social es un concepto “híbrido”, ambiguo, circular e incluso inconsciente que engloba los conceptos de “actitud”, “imagen” y “cognición social”.
Esta teoría caracteriza por su versatilidad y por su esfuerzo por reorientar la psicología social hacia una perspectiva más social.
La teoría de las minorías activas A mediados del siglo XX tienen lugar diversos acontecimientos sociales en los que las minorías ocupan un papel destacado. Moscovici plantea el estudio de estos acontecimientos confrontando una psicología de las mayorías con una psicología de las minorías, donde el conflicto es contemplado como el motor del cambio social.
Moscovici defiende la capacidad de influencia de los grupos minoritarios sobre la mayoría a partir de la consistencia interna y del consenso intraminoritario como condiciones indispensables para que se produzca esta influencia. Esta capacidad solo es posible si la minoría asume de forma consistente un sistema de normas y valores interiorizados que sirvan de guía a su comportamiento.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista La teoría de las minorías activas de Moscovici ha sido objeto de posteriores desarrollos y ampliaciones, como la teoría de la conversión (Moscovici) o los trabajos de diferentes psicólogos sociales de la escuela de Ginebra. Por otro lado, los teóricos de la influencia minoritaria han hecho hincapié en analizar el conflicto desde una perspectiva social y no meramente individual. Así, estudios posteriores sobre influencia minoritaria han estudiado aspectos anclados en la realidad social, como la contaminación, la xenofobia, el aborto, etc.
A pesar de las críticas recibidas, los trabajos de Moscovici han traído al campo de la piscología de los grupos una polémica de origen sociológico. Los problemas específicos de la psicología social, situados a nivel micro, solo pueden ser atendidos desde una perspectiva macro al ser las condiciones sociales las que determinan los procesos psíquicos y mentales y las relaciones interpersonales. Moscovici revitalizó la función del grupo, ya que cree “en el sujeto que se construye en grupo, que es creativo en grupo, que se afirma como miembro de una minoría, etc., pero que se consolida en su identidad social y en su diferencia social”.
5. 5. La escuela ginebrina Bajo esta denominación, utilizada por primera vez por Munné (1980), se integran, encabezados por Doise, discípulo de Moscovici, y Mugny, formado por Doise, docentes e investigadores de varios países que trabajan desde una posición calificable de sociocognitivismo crítico.
Estos autores reciben influencia de Moscovici en temas como la influencia minoritaria, representaciones sociales y conflicto y de Tajfel en temas como categorización y relaciones intergrupo. Aquí radica su aportación, en la integración de varias tradiciones europeas fundamentales, que se pone de manifiesto en el planteamiento de la problemática de la explicación psicosocial, diferenciación categorial y relaciones intergrupo, influencia minoritaria y la construcción social de la inteligencia.
La aportación principal de Doise radica en la articulación de los diferentes niveles de explicación social, que tienen su aplicación en la psicología de los grupos: 1. Las teorías psicoanalíticas aplicadas a los grupos y las teorías sociocognitivas norteamericanas explican el comportamiento en los grupos a partir del nivel intraindividual (nivel I).
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista 2. El comportamiento en lo grupos pequeños se pretende explicar desde el nivel interindividual (nivel II).
3. Con el nivel posicional (nivel III) se introduce la perspectiva intergrupal en el análisis de los grupos. Los sujetos pertenecen a grupos que, a su vez, mantienen distintas y desiguales relaciones entre sí, ya que ocupan posiciones diferentes en la escala social. La propia dinámica intergrupal determinaría la estructura interna de los grupos, influyendo en la identidad social de sus miembros.
4. Nivel ideológico (nivel IV). Las creencias colectivas, los valores colectivos ocupan un lugar destacado en el análisis grupal.
Doise se ocupó de las relaciones intergrupo como un proceso de diferenciación categorial. Esta diferenciación pude darse a diferentes niveles interrelacionados: de representación, evaluativo y comportamental. También analizó la relación entre sujetos que pertenecen a la vez a grupos distintos y comparten pertenencias con otros grupos, encontrando que cuando hay categorizaciones cruzadas los efectos del proceso categorial se reducen y disminuye la diferenciación.
También se ha tratado de conceptualizar de otra forma la articulación de semejanzas y diferencias inter e intragrupales. Se trata del modelo de covariación: “Más que partir del postulado según el cual las diferencias individuales e intergrupales se sitúan en los dos extremos de un continuo y de este modo son, en parte, excluyentes, nosotros avanzaremos la idea de que en ciertas condiciones cuanto más fuerte es la identificación con el grupo, más importante es la diferenciación interindividual dentro del mismo grupo”.
Respecto a los desarrollos sobre influencia minoritaria llevados a cabo por esta escuela, hay que destacar que los conceptos clave introducidos por Moscovici (negociación, innovación, conversión, etc.) han sido desarrollados por Mugny. Afirma que este elemento no es requisito suficiente de la influencia minoritaria, pues las minorías intransigentes suelen provocar efectos de rechazo. Su tesis es que el estilo eficaz no es el rígido, sino el flexible. En sus trabajos pone de manifiesto que la influencia minoritaria tiende a ser indirecta, latente y a menudo retardada.
Otro aspecto a destacar es el hecho diferencial encontrado entre la tradición norteamericana y la europea. En Estados Unidos se había encontrado que la minoría endogrupal era más influyente que la exogrupal; sin embargo, en Europa se encontró lo inverso.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista La psicología europea de los grupos ha redescubierto el grupo a través de los conceptos de categorización social, identidad social, autocategorización, representación social y del papel otorgado a las minorías.
5. 6. El grupo como identidad Como señalan los autores que se adhieren a la teoría de la identidad social y categorización del yo, el hecho de formar parte de un grupo supone que los miembros se perciben como un grupo y es esta característica la que realmente define a un grupo.
Como resultado de su pertenencia, los individuos desarrollan cierta conciencia colectiva de sí mismos como entidad social diferenciada, tienden a percibirse y a definirse como un grupo, a compartir una identidad común.
Aunque esta perspectiva ha sido defendida principalmente desde la teoría de la identidad social de Tajfel y Turner, cabe hacer algunas matizaciones en las definiciones que se encuadran en esta perspectiva. Por una parte, nos encontramos con definiciones que añaden a la necesidad de que los miembros perciban la existencia del grupo al requisito de que exista, real o potencialmente, una acción unitaria. Así, según Smith: “Podemos definir un grupo social como una unidad que consiste en un cierto número de organismos diferenciados (agentes), que tienen una percepción colectiva de su unidad y que poseen capacidad para actuar y/o que actúan de un modo unitario frente a su medio ambiente”.
En una línea similar se sitúa Bar-Tal, que especifica las condiciones necesarias y suficientes para que un determinado colectivo se convierta en un grupo psicológico: 1) Que los componentes de ese colectivo se perciban y definan como miembros del grupo.
2) Que exista algún grado de actividad coordinada.
3) Que sus integrantes compartan una serie de creencias grupales.
La creencia grupal fundamental es “somos un grupo”. Si los individuos no comparten esta creencia, entonces no se consideran miembros del grupo, y no podrán desplegar una actividad coordinada.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista Las dos primeras condiciones se subsumen en la tercera, ya que la creencia grupal fundamental es “somos un grupo”. Si los individuos no comparten esta creencia, entonces no se consideran miembros del grupo y no podrán desplegar una actividad coordinada.
Para Bar-Tal, “las creencias grupales son definidas como convicciones: a) que los miembros de un grupo son conscientes de compartir, y b) a las que consideran definitorias de su “pertenencia grupal”.
La creencia fundamental, “somos un grupo”, es la que implanta la existencia del grupo en las mentes de los sujetos y la que sirve de base para la adquisición de creencias grupales adicionales que varían de unos grupos a otros, pero cuya función es idéntica: definir el carácter único del colectivo de individuos que se consideran a sí mismos un grupo. Estas creencias grupales, por un lado, unen a los miembros de un grupo y por otro, les diferencian de los exogrupos.
Otros autores delimitan el tipo de situación y las circunstancias en las que se produce la percepción, lo que permite precisar las características que diferencian a un grupo de otros sistemas sociales. La definición propuesta por Bales es ilustrativa: “Se define un grupo pequeño como un cierto número de personas que interactúan entre sí en una reunión cara a cara, en la que cada miembro recibe una impresión o percepción de cada uno de los miembros lo suficientemente clara como para que pueda reaccionar ante cada uno de los demás miembros en tanto que personas individuales, aunque solo será recordando que la otra persona se encontraba presente”.
Han sido Tajfel y Turner los que más han destacado el papel de la identidad social en la construcción del grupo. Para estos autores, la pertenencia a un grupo tiende a provocar la percepción y la definición se sus miembros como grupo, es decir, a construir y compartir cierta identidad común: “… la mera percepción de pertenencia a dos grupos distintos –categorización social per se- es suficiente para desencadenar la discriminación intergrupal a favor del endogrupo. El simple hecho de caer en la cuenta de la presencia de un exogrupo es suficiente para provocar respuestas intergrupales competitivas o discriminativas por parte del endogrupo”.
Tajfel explica la pertenencia a un grupo a partir de los conceptos de categorización social, identidad social, comparación social y distintividad psicológica del grupo. La TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista definición de grupo social ha de hacer referencia a criterios externos y a criterios internos.
- Los criterios externos hacen referencia al reconocimiento como grupo por parte de alguna fuente externa (por ejemplo, otro grupo).
- Los criterios internos hacen referencia a la identificación con el grupo e incluyen tres tipos de componentes: 1) Un componente cognitivo, reconocimiento de la pertenencia al grupo por parte del individuo.
2) Un componente evaluativo, la noción de grupo y la pertenencia a él tiene una connotación valorada positiva o negativamente.
3) Un componente emocional, la pertenencia al grupo puede ir acompañada por emociones dirigidas hacia el endogrupo y hacia el exogrupo.
Tajfel y Turner consideran al grupo con un conjunto de individuos que se perciben a si mismos como miembros de la misma categoría social, que comparten alguna implicación emocional con respecto a la definición compartida de sí mismos, los que les proporciona una identidad y les distingue de los miembros de otros grupos, y que alcanzan algún grado de consenso social acerca de la evaluación de su propio grupo (y de otros grupos con los que se comparan) y de su pertenencia a él.
Según Turner, un grupo social tiene lugar cuando dos o más individuos comparten una identidad social común y se perciben a sí mismos como miembros de la misma categoría social.
Brown, con idea de ampliar esta conceptualización de grupo, propone que “un grupo existe cuando dos o más personas se definen como miembros del grupo y cuando su existencia es reconocida al menos algún otro”.
Las definiciones anteriores comparten el énfasis en los procesos de percepción y de identidad como grupo por parte de sus miembros como el elemento clave que permite conceptualizar el grupo.
Wilden y Simon señalan cinco implicaciones de esta conceptualización de grupo: TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista 1) La calidad de miembro está determinada por las propiedades o características compartidas de los miembros; éstas a menudo reflejan rasgos o deseos estables de los miembros.
2) El miembro es un holograma de la categoría. La categoría es replicada dentro del individuo por la posesión de los criterios críticos para la calidad de miembro. Si la categoría “calidad de miembro” de un individuo se conoce, entonces las características de esa persona, relevantes a la categoría, pueden ser inferidas. Si un individuo es conocido por ser miembro de un grupo, entonces las características generales de ese grupo pueden ser inferidas desde ese individuo particular.
3) El grupo es la suma de sus miembros.
4) Dado que el grupo está basado en los juicios de similitud entre los miembros, un perceptor puede construir un grupo con o sin la participación de los miembros.
La existencia de un grupo está en la mente del espectador. Es un constructo cognitivo que resulta de la abstracción de similitud entre las personas.
5) Los grupos, como constructos cognitivos, se crean como un medio para simplificar el mundo social. Cuando las personas son percibidas como miembros de un grupo, puede existir una pérdida de la información personal o individual sobre ellos. Las similitudes dentro de la categoría se acentúan. Por otro lado, las percepciones “a nivel grupal” pueden estar menos detalladas que las percepciones “a nivel individual”. No obstante, también puede haber una recuperación de la información siguiendo la categorización cuando las características comunes al grupo son atribuidas a ellos.
Ya que los grupos son constructos cognitivos, la realidad para el grupo está en la mente del perceptor. Desde la perspectiva de la identidad social, un grupo existe cuando las personas perciben alguna identidad común independientemente de que ello sea reconocido como tal por otros.
Otro aspecto a tener en cuenta es la multiplicidad de la identidad. Hoy más que antes, existe para cada persona un elevado número de identidades tanto sociales como personales. Con la modernización, la complejidad de la sociedad se incrementa y los vínculos que las personas establecen son mucho más numerosos.
El predomino de una u otra identidad dependerá del contexto. Para Turner, el que predomine una u otra identidad tiene que ver con la categoría operativa de ese contexto, y ello tiene que ver con la probabilidad de que se elija cierta dimensión con TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista preferencia a otras. El aspecto procesual de la identidad está vinculado a la razón de metacontraste, la cual está en estrecha relación con la cultura.
La poca atención prestada a la cultura es una de las debilidades que encontramos en los planteamientos de la teoría de la autocategorización y de la psicología social en general.
También se han señalado otras debilidades a esta conceptualización del grupo como identidad. A la definición de Turner se le ha criticado el carácter asocial de su análisis, el sesgo individualista de su definición al recurrir al autoconcepto para definir al grupo y el querer explicar lo social a partir de lo psicológico o considerar que no posee un carácter original por tratarse de “redescubrir la sociología”. Finalmente, se le señala que la cohesión grupal a veces precede a la identificación y que su definición de grupo hace referencia a las categorías sociales y no podría aplicarse a los grupos sociales.
Ayestarán ha criticado el carácter de “grupo cerrado” que subyace en la concepción de grupo de Turner. La explicación de los fenómenos grupales desde la teoría de Turner refuerza la influencia de lo grupal sobre lo individual, quedando el grupo convertido en un grupo cerrado.
Según Ayestarán, Turner olvida la aportación del enfoque interaccionista al no considerar que para que un grupo tenga lugar ha de darse el proceso de interacción simbólica a través del cual se produce la construcción de significados compartidos. Es así como el grupo construye su propia identidad social, define su entorno sociocultural, interpreta las relaciones intergrupales, define la identidad de las personas y su posición en el grupo, así como las estrategias para regular el conflicto. La posición de este autor remarca el carácter de “sistema abierto” de grupo.
TEMA 5 – La perspectiva intergrupalista ...

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