Fisiología del musculo (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Ciencias de la Actividad Física y del Deporte - 2º curso
Asignatura Fisiología del ejercicio
Año del apunte 2015
Páginas 4
Fecha de subida 22/02/2015
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FISIOLOGIA DEL MUSCULO Los músculos esqueléticos contienen tejido muscular, tejido conectivo, nervios y vasos sanguíneos.
El tejido conectivo fibroso, o epimísio, cubre los músculos esqueléticos. Este se continúa con los tendones en los extremos de los músculos. El tendón está unido al periostio del hueso.
Bajo el epimisio, las fibras se agrupan en fascículos, que están cubiertos por una capa de tejido conectivo llamado perimisio. Cada fibra está recubierta por el endomisio.
Las fibras musculares están inervadas por motoneuronas que trasmiten una señal electroquímica desde la médula espinal al músculo. Cada célula muscular tiene una sola unión neuromuscular, aunque una sola motoneurona inerva varias células musculares. El conjunto formado por la motoneurona y las células musculares inervadas se denomina unidad motora.
El grado de control sobre el músculo depende del número de fibras musculares que forman parte de cada unidad motora, muy pocas fibras por motoneurona, movimientos muy precisos (ojos), cientos de fibras inervadas por una motoneurona, movimientos poco precisos (cuádriceps). Todas las fibras musculares de la unidad motora se contraen simultáneamente cuando son estimuladas por la motoneurona.
Teoría de los filamentos deslizantes de la contracción muscular - - - - Estado de reposo: Poco calcio presente en las miofibrillas, por lo que pocos puentes cruzados de miosina unidos a los filamentos de actina.
Fase de acoplamiento excitación-contracción: Cuando el impulso nervioso alcanza el retículo sarcoplasmático, se liberan iones calcio que se unen a la troponina. Esta unión produce un cambio en la tropomiosina, que permite que las cabezas de los puentes cruzados de la miosina se una más rápidamente al los filamentos de actina.
Fase de contracción: La energía necesaria para que se produzca la flexión del puente cruzado procede de la hidrólisis (ruptura) de ATP. Para que se produzca la desunión de la cabeza del puente cruzado y el filamento de actina, y quede preparado para otro contacto es necesaria la presencia de otro ATP en la cabeza.
Fase de recarga: Cuando se produce esta secuencia de acontecimientos de forma repetida a lo largo de la fibra muscular hay un acortamiento apreciable del musculo. El calcio y el ATP son necesarios para que se produzca el proceso cíclico de los puentes de actina y miosina.
Fase de relajación: Se produce cuando cesa la estimulación del nervio motor. Vuelta de los filamentos de actina y miosina a su estado de disociación.
Tipos de fibras - Tipo I: De contracción lenta, resistentes a la fatiga y con alta capacidad aeróbica, pero con potencial limitado para generar fuerza de forma rápida.
Tipo IIa: Rápidas oxidativas, comparte algunas características del tipo I - Tipo IIb: De contracción rápida, glucolíticas, menos eficientes en la utilización de ATP, se fatigan rápidamente, capaces de desarrollar un nivel mayor de fuerza y a velocidades más altas Dependiendo del músculo y su función, tendrá más o menos porcentaje de fibras tipo I o tipo II Producción de fuerza El número de puentes cruzados de actina y miosina determina la magnitud de la fuerza producida por un músculo.
- - - - - - Reclutamiento de unidades motoras: La producción de fuerza está regulada por la frecuencia de estimulación de las unidades motoras y el número de unidades motores activas.
Precarga: La producción de fuerza máxima de un musculo no es instantánea, es necesario un tiempo para que se produzca el contacto de las cabezas con los filamentos de actina. En consecuencia, la producción de fuerza máxima puede que no se produzca en las primeras fases de la amplitud de movimiento Área de sección transversal: A mayor área, más sarcómeros en paralelo y más cabezas pueden unirse a la actina. Los músculos más gruesos tienen mayor potencial para generar fuerza.
Velocidad de acortamiento: El aumento del número de sarcómeros en serie aumenta la velocidad máxima potencial de acortamiento. Los músculos más largos tienen mayor potencial para producir contracciones rápidas. Durante las acciones concéntricas, la producción de fuerza esta inversamente relacionada con la velocidad de acortamiento.
En el entrenamiento, las acciones excéntricas se deben realizar con mucha resistencia, mientras que si queremos trabajar las acciones explosivas concéntricas, debemos utilizar resistencias relativamente pequeñas.
Sarcómeros y longitud del músculo: El número de cabezas que pueden unirse a los puntos activos de actina en un momento dado depende de la longitud relativa del sarcómero o de la longitud relativa del músculo. Este no debe estar ni muy acortado ni muy estirado.
Preestiramiento: Puede aumentar la producción de fuerza debido al aprovechamiento de la energía elástica del músculo y la activación del reflejo miotáctico.
El ejercicio intenso puede producir agujetas, normalmente durante las 24-72 horas después de realizar el ejercicio. No se conocen exactamente las causas de las agujetas. Las acciones excéntricas inducen el dolor muscular más que otro tipo de acciones musculares.
Patrón de reclutamiento de unidades motoras durante el ejercicio La producción de fuerza de un músculo puede ser modulada variando el número de unidades motoras activadas o variando su frecuencia de estimulación.
El tipo de unidad motora reclutada para una actividad concreta está determinado por sus características fisiológicas (Fibras tipo I o II).
Propiocepción Los propioceptores son receptores sensitivos especializados localizados en las articulaciones, músculos y tendones que proporcionan al sistema nervioso central la información necesaria para mantener el tono muscular y realizar movimientos complejos de forma coordinada.
Son propioceptores los husos musculares, que facilitan la activación del musculo y los órganos tendinosos de Golgi, que inhiben esta activación, relajando el músculo. Se piensa que este es un mecanismo de protección para evitar la generación de tensiones musculares excesivas.
Adaptaciones neuromusculares al ejercicio - Adaptaciones al entrenamiento de la Fuerza: Una de las principales adaptaciones es el incremento de la masa muscular, debido al aumento del tamaño de las fibras musculares, hipertrofia.
La hipertrofia muscular no aparece de forma uniforme en todos los tipos de fibras. El entrenamiento de fuerza convencional causa un mayor aumento de tamaño de las fibras de contracción rápida. Algunos autores piensan que el grado potencial de hipertrofia que se puede alcanzar podría estar determinado por la proporción de fibras de contracción rápida presentes en el músculo.
La magnitud de la respuesta hipertrófica al entrenamiento de la fuerza varia a la largo de la etapa de entrenamiento. En personas sedentarias, los aumentos de fuerza observados durante las primeras 4 a 8 semanas no están acompañados de hipertrofia, por lo que este aumento se explica por algún tipo de adaptación neurológica. Después de 6 a 8 semanas, la hipertrofia es observable y contribuye a la mejoría de la fuerza.
En sujetos que han realizado entrenamientos de fuerza, los aumentos de la fuerza coinciden con las variaciones de la intensidad del entrenamiento, pero la contribución de la hipertrofia a esa mejoría es muy pequeña. En este grupo, el aumento de la fuerza también podría explicarse mediante factores neuronales.
El entrenamiento explosivo produce mejorías en la potencia muscular, mientras que el entrenamiento de la fuerza más convencional induce principalmente mejorías en la fuerza y la masa muscular.
El entrenamiento de la fuerza no mejora la potencia aeróbica, pero tampoco le afecta negativamente.
- Adaptaciones al entrenamiento de resistencia: Una de las adaptaciones fundamentales al entrenamiento de resistencia es el aumento de la capacidad aeróbica de los músculos entrenados. Se produce un ahorro del glucógeno por parte del músculo, lo que permite rendir durante más tiempo y disminuir la acumulación de ácido láctico.
Además, se produce un aumento en la utilización de las grasas, lo que permite ahorrar glucógeno. El aumento de la capacidad aeróbica como consecuencia del entrenamiento de resistencia afecta tanto a fibras de contracción rápida como lenta.
Las fibras de contracción lenta tienen mayos capacidad aeróbica, y son reclutadas preferentemente durante estas actividades, pero si la intensidad alcanza determinados niveles, las fibras de contracción rápida contribuyan de forma importante y la capacidad aeróbica de estas fibras aumenta también de forma significativa.
El entrenamiento de resistencia no mejora la fuerza ni la masa muscular. De hecho, el entrenamiento aeróbico intenso puede afectar negativamente las adaptaciones inducidas por el entrenamiento de la fuerza sobre la fuerza y la masa muscular cuando se realizan ambas formas de entrenamiento simultáneamente.
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