Trabajo historia de la lengua (2017)

Trabajo Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Filología Hispánica - 1º curso
Asignatura Introducción a la historia de la lengua
Año del apunte 2017
Páginas 16
Fecha de subida 07/06/2017
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1) ¿Qué es un wellerismo? Un wellerismo es un tipo de refrán en el que primero se formula una frase completamente normal, que es contestada por una segunda voz o por un enunciado que sitúa la primera frase en contexto, viendo entonces que se trata de un completo disparate o una exageración, creando cierto efecto cómico.
El nombre le ha sido dado por un Sam Weller, un personaje de Dickens que aparece en la novela ​Los documentos póstumos del Club Pickwick​. Este personaje solía usar este tipo de refranes, con lo que al final han sido conocidos por el nombre del protagonista del novelista británico.
Un ejemplo de este tipo de refranes sería ​“No es nada lo del ojo.” Y lo llevaba en la mano​.
1 2) Funciones del lenguaje según un diccionario de lingüística.
Hay tres grandes lingüistas que hablan de las funciones del lenguaje: Karl Bühler, Roman Jakobson y Michael Halliday. Estos tres lingüistas tratan las funciones del lenguaje de forma distinta, siendo la de Jakobson la más aceptada o, al menos, la más estudiada.
Bühler defendía que solo existían tres funciones en el lenguaje. La primera es la simbólica​, y se centra en las cosas tanto del mundo real como del imaginario. Además, es la única exclusiva de los seres humanos. Otra característica de esta función es que en ella se emplean símbolos. La segunda función del lenguaje según Bühler, es la ​sintomática​, que como su propio nombre indica, emplea síntomas. No es única de los seres humanos, y depende del emisor, de los sentimientos que este expresa. La última función del lenguaje es la función ​apelativa y funciona a través de señales. En esta función lo que se hace es denotar órdenes, mensajes o sugerencias.
Jakobson, el segundo lingüista que estudia las funciones del lenguaje, realizó su estudio en base a que había seis funciones. La primera función es la ​conativa o apelativa​, en la que el lenguaje quiere modificar la actitud del receptor, un ejemplo de esta función podría ser un anuncio de televisión, ya que pretende hacer que el receptor compre una clase de producto, con lo que interfiere en la intención de quien recibe el mensaje.
Otra de las funciones de Jakobson es la ​referencial​, que como su propio nombre indica, hace referencia al mundo, a cualquier cosa exterior al mundo comunicativo. La siguiente de las funciones de Jakobson es la ​fática​, es decir, el lenguaje circula, se realiza a sí mismo, pretende iniciar, alargar o dar por terminada una conversación. La cuarta función es la ​metalingüística​, en la que el lenguaje define las palabras o el término que contiene.
La quinta de las funciones es la ​poética​, en la que predomina un lenguaje autotélico (el lenguaje tiene la finalidad en sí mismo), es autorreferencial, la dimensión estética de los símbolos verbales hace que atraigan la atención sobre ellos mismos. La última función de 2 Jakobson es la ​expresiva​, en la que suele revelar o desahogar un sentimiento físico o psíquico del emisor del lenguaje.
Para terminar, encontramos las funciones del lenguaje según Michael Halliday, que se pueden reducir a tres: la función ideativa​, la ​función interpersonal y la función textual​. La primera, la ​ideativa​, que representa la conexión entre el hablante y el mundo que le rodea. Permite estructurar y entender el mundo, además expresa la cosmovisión del individuo hablante. La segunda, la ​interpersonal​, es aquella que permite iniciar y mantener relaciones sociales. Es interactiva y sirve para expresar los roles sociales. La tercera y última, la ​textual​, es la que permite conectar las dos funciones anteriores, tiene una función meramente instrumental.
3 3) Funciones del lenguaje según el refranero.
En el ejercicio anterior se ha hablado de las funciones del lenguaje según Roman Jakobson, Michael Halliday y Karl Bühler. Sin embargo, estos no son los únicos que han definido las funciones del lenguaje, el refranero también lo ha hecho y ha encontrado seis funciones diferentes de las que hablan estos tres lingüistas.
La primera función que se trata en el libro ​Un viejo maestro de lengua: el refranero​, es que el hablar tranquiliza a las personas y puede llegar a dar placer a los hablantes. Tres ejemplos de refranes de estas funciones serían: “​Charlando y hablando, sin sentir se va caminando​”, “​De los pasatiempos sin desazón, la buena conversación​” y “​Con buena compañía, no hay larga vida​”. Estos refranes son un reflejo de lo que gusta hablar, porque una conversación es siempre agradable y ayuda a pasar más rápido los malos ratos, como podría ser un ejemplo el primer refrán aquí tratado, puesto que lo que podría ser algo tedioso como caminar, si se hace hablando o en compañía puede resultar más llevadero. El tema de la compañía se comenta en el tercer refrán por el mismo motivo, las cosas pasan más deprisa con buena compañía o con una buena conversación. Así pues, la primera función del lenguaje según el refranero es la de ser algo agradable para las personas.
La segunda función tratada en el libro ya comentado, es el hecho de que las personas son incapaces de ser completamente felices si no comparten esa dicha con los demás. La selección de refranes que hacen mención de este hecho, también son tres, dicen así: “​Ventura callada, de nadie envidiada; pero mal disfrutada​”, “​Gozo que no se comunica, se achica​” y “​El gozo, comunicándolo crece​”. Como se ve claramente, estos refranes dicen que es incompatible el hecho de ser feliz y mantenerlo en secreto o no contarlo, y no solo eso, sino que apoyan la idea de que al contarlo, esa felicidad aumenta, como dice el tercer refrán, pero que no se disfruta tanto o que la felicidad disminuye si el objeto que produce la felicidad no se expresa, como dicen el primer y el segundo refrán, respectivamente.
4 La tercera función de la que habla el libro respecto al refranero es justo lo contrario a la función anterior, es decir, si antes la dicha aumentaba al ser expresada a los demás, el malestar anímico va a aliviarse al ser confiado a los demás. En resumidas cuentas, ambas funciones del lenguaje ayudan al hablante a sentirse mejor al contarlo a los demás. La muestra escogida para esta función son los siguientes: “​Suspirar alivia el mal​”, “​Descansa el corazón contando su pasión​”, “​Males comunicados, son aliviados​”. Como vemos, no solo se refiere al contar la desgracia a un conocido, sino a expulsar, literalmente, ese malestar, como puede serlo un suspiro, algo comentado ya en el primer refrán. Además, es totalmente comprobable que cualquier persona se siente aliviada al contar sus problemas, puede ser que en parte sea porque al contarle a alguien tu problema o la razón de tu malestar, recibes un consejo, y eso ayuda a paliar el dolor.
También es cierto que el refranero dice que el no comentar lo que sucede puede tener cierta repercusión física, como bien dice el siguiente refrán: “​Echa las verdades afuera, no te hagan postema​”. Otros refranes son de la opinión que lo que se cuenta no es nada más que “aquello que sobra”, solo lo que el corazón no puede soportar. Tales refranes son “​Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca​” y “​Por los labios redunda lo que en el corazón abunda​”. Como vemos, estos refranes apoyan la idea de que se cuenta, sobre todo, aquello que nos es imposible de soportar.
Si la primera función lo que hacía era producir placer en una conversación, revelar lo agradable del hablar, la cuarta función del refranero es bastante parecida, aunque con un matiz. En esta función no se trata de la conversación sino del murmullo, del, hablando en términos mundanos, cotilleo. Ya se ha tratado con anterioridad en este libro, sin embargo, es un tema recurrente el hecho de que el chismorreo produce gran placer, el poder hablar de los demás y opinar sobre lo que hacen o lo que son sin ser escuchados por estos, el hacerlo en secreto, entre murmullos. De nuevo, hay tres ejemplos escogidos entre la selección del libro para mostrar esta función: “​Lo que se oyó contar en el corrillo, fuerza 5 es de frenillo​”, “​Sin palillos y murmuración, no se hace buena digestión​” o “​Acabado el yantar, palillos y murmurar​”. Como vemos, en los dos últimos refranes se hace referencia a la hora en la que se producen estos chismorreos, estos murmullos y en cómo es a esta hora cuando mayor placer producen, llegando a decir que la propia digestión es mala si no se sientan a murmurar sobre una persona en cuestión.
La quinta de las funciones a las que hace referencia el refranero es cómo el hablante pretende desinformar, o incluso sabotear, por su propio interés. Hay, de nuevo, tres refranes muy representativos a cerca de la actitud del hablante en esta función: “​Dice mal del caballo el que quiere comprallo​”, “​Lo que pienses comprar, no lo has de alabar​” o “​Con buen vendedor, se vende hasta lo peor​”. En estos tres ejemplos se nombra una acción muy concreta: el vender o, en su defecto, el comprar. Se usa esta acción, esta situación, porque es la más representativa. Por ejemplo, estás mirando casas para mudarte, y hay una que te gusta mucho, obviamente quieres quedártela, pero no estás dispuesto a hacerlo por el precio que te pide el vendedor, así que vas a buscarle los defectos para recriminárselos y así conseguir que este te rebaje el precio de la casa. Desde el punto de vista contrario, es lo mismo, intentarás convencer al comprador de que hasta el objeto más inútil tiene unas cualidades que hacen que no pueda vivir sin él. De eso trata esta séptima función, del saber camuflar tus intenciones para obtener el mayor provecho o beneficio.
La sexta función va bastante ligada a la quinta. Se podría decir que esta función es la más polivalente, porque sirve para llenar los huecos que las demás no consiguen tapar, pero en especial de la quinta. La quinta función no requiere recurrir al engaño, sin embargo, en la sexta, sí que se hace explícito este engaño. La sexta función hace cierta referencia a la frase atribuida a Nicolás Maquiavelo “el fin justifica los medios”. Vamos a verlo con los tres refranes escogidos para representar esta función del lenguaje: “​Un mismo pensamiento tienen todos: engañar al prójimo​”, “​O con verdades o con trampas, preciso es mantener la casa​” o “​Quien no hace engaño no luce penacho​”. En estos tres 6 refranes aparece un elemento en común: el engaño. Pero no solo eso, sino que aparece también la necesidad, o el sacar provecho de la situación. El primer caso lo vemos en el primer refrán y en el tercero, no hacen referencia a la necesidad sino a la codicia y a la ambición, puesto que uno habla de engañar a quién sea para sacar lo máximo posible y el tercero habla de engañar para poder lucirse. El primero habla de codicia y el tercero de ambición. El segundo refrán, sin embargo, es diferente, no habla de ambición ni de codicia, todo lo contrario, de lo que habla es de necesidad. Haz lo que sea, ya sea con verdades o con trampas y tretas, pero mantén tu casa, mantén tu familia.
Vemos, entonces, las seis funciones del lenguaje de las que habla el refranero y, sin embargo, aún se podría hablar de una séptima, solo visible para el receptor que esté atento.
Rescatamos la función referencial de la que hablaba Jakobson, que según el refranero, disminuiría mucho en beneficio de la expresiva, pero no es un privilegio del objeto observado dictar la descripción. Esta “séptima” función se ve respaldada por otros tres refranes: “​Allá va la lengua, do duele la muela​”, “​Quien bien te quiere, en la boca te tiene​”, “​De la abundancia del corazón habla la boca​”.
Así pues, vemos que no solo los lingüistas se han dedicado a establecer las funciones del lenguaje, sino que el refranero lo hace al revelar las causa más primordiales del ser humano. Otras veces hemos visto como el refranero aconseja a una persona como actuar, pero en este caso le hemos visto diferenciar las funciones del lenguaje. A los estudiosos Jakobson, Bühler y Halliday tenemos que añadir el refranero español.
7 4) Puesto de los refranes en la génesis de las literaturas.
Los refranes ya estaban presentes en el latín, sin embargo, también los encontramos en la literatura, pero no dichos por un personaje, que también puede ser, ya que una novela imita el habla de los personajes que habitan en ella, sino que aparecen en fábulas, por ejemplo. Los refranes suelen ser moralejas que se encuentran al final de estas.
Sin embargo, no siempre aparecen explícitamente, a veces la moraleja ha evolucionado a un refrán. Así, por ejemplo, en el libro que se trata en este trabajo, ​Un viejo maestro de lengua: el refranero​, encontramos en la fábula titulada “El ruiseñor y el halcón”, el refrán que dice “​Más vale pájaro en mano que ciento volando​”. El refrán no aparece explícitamente en la fábula, pero sí que es cierto que el lector piensa en este al leer el relato de López Casildo.
Como se ha dicho, no todas las fábulas son actuales o están en castellano, muchas vienen de Esopo, de origen latino, con lo que puede que fueran refranes que ya se decían en latín y que, a diferencia de otros comentados en otros ejercicios, nos han llegado a través de la fábula, en vez de ser a través de la lengua hablada.
Sin embargo, los refranes también se han dado en las novelas a lo largo de la literatura, como se ha comentado unas líneas más arriba. La novela en el Naturalismo, por ejemplo, pretende hacer un estudio de la sociedad. Es por ello que lo que hace es calcar la realidad. Si no imitara el habla de las personas, no sería algo fiel, con lo que, cuando hablan clases sociales más bajas, o de clase media, los refranes aparecen.
Así pues, los refranes aparecen en la literatura más de lo que puede parecer en un primer momento. Anteriormente aparecían en las fábulas como resumen de la moraleja o como esta misma, como una síntesis de la lección que pretendía dar, pero con el paso del tiempo, han pasado a ser el reflejo del habla de las diferentes clases sociales que aparecen en las novelas o incluso en cuentos como los escritos por Flaubert.
8 5) Cite cuatro refranes de origen latino.
- Lat. ​Canes qui plurimum latrant, perraro mordent​. (“Los perros que ladran mucho, muy rara vez muerden”). Cast. ​Perro ladrador, poco mordedor​.
- Lat. ​Deterior surdus eo nullus qui renuit audire​. Cast. ​No hay peor sordo que el que no quiere oír​.
- Lat. ​Cucullus non facit monachum​. (“La cogulla no hace al monje”). Cast. ​El hábito no hace al monje​.
- Lat. ​Qui tacet, consentire videtur. ​(“El que calla, parece consentir”). Cast. ​Quien calla otorga​.
6) Cite dos refranes anteriores al latín.
- Lat. ​In multis sermonibus invenietur stultitia​. (“En el mucho hablar no faltará la necedad”). Cast. ​Quien mucho habla mucho yerra​.
- Lat. ​Critica facilis, ars difficilis​. (“La crítica es fácil, el arte difícil”). Cast. Tan fácil cosa es criticar, como difícil ejecutar​.
9 7) Elija tres refranes del apartado titulado “El refranero negro” que le hayan llamado particularmente la atención. Coméntelos.
El primer refrán escogido del apartado “El refranero negro”, pertenece al subapartado “Educación”: ​Quien en cuadras se crió, a estiércol siempre olió. Este refrán hace referencia, como el propio título indica, a la educación de una persona. Este quiere decir que quien no recibió una buena educación lo demostrará a lo largo de su vida, del mismo modo que una persona que ha recibido una buena educación será un adulto culto, educado y de buenas maneras. Así pues, lo que hace este refrán - a partir de la división entre clases sociales, puesto que un noble no se criaba en las cuadras - es mostrar cómo el comportamiento de un individuo es un reflejo de la educación que este ha recibido. Otro refrán que habla de la educación es este: ​Errando, errando, se va a acertando​, que es bastante literal y significa que se aprende a base de errores porque nadie nace sabiendo las cosas, que es bastante normal tropezar pero es con los tropiezos o con los errores con lo que se aprende.
Otro de los refranes elegidos es: ​Buscar virtud en la juventud es como buscar salud en la senectud​. Podemos encontrar este refrán en el subapartado de “Edades” del “refranero negro”. Este habla de como la experiencia se gana con la vejez y como la salud, que se conservaba en la juventud, se pierde con la edad. Así pues, también es un modo de decir que no se puede tener todo, porque al ganar una cosa, pierdes la otra. No todo es compatible. Otro refrán parecido que podemos encontrar es ​Más sabe el diablo por viejo que por diablo​, que también hace referencia a la virtud, y a lo que se adquiere con la edad, como es la experiencia o, en este caso, el saber.
El tercer, y último, de los refranes pertenece también al “refranero negro” y lo encontramos en el subapartado de “Torpeza”. El refrán dice así: ​Fue a santiguarse y se sacó un ojo​. Así que como vemos, enuncia la torpeza de una persona al hacer algo tan 10 simple como el símbolo de la cruz y, aún así, darse en el ojo sin querer. Obviamente, es una visión exagerada pero bastante gráfica y representativa de lo que es la torpeza de alguien.
11 8) Haga lo mismo con tres refranes elegidos en el apartado “Otros refranes interesantes”.
El primer refrán que se tratará del apartado “Otros refranes interesantes” se encuentra en el subapartado de “Desconocimiento” y dice así: ​El ojo que tanto ve, a sí mismo no se ve​. Este refrán se refiere al hecho de aquel que ve los defectos de los demás pero no ve los suyos propios. De hecho, es un comportamiento muy típico, todo el mundo ve que es lo que hacen mal los demás o los defectos físicos de los otros sin ser capaz de ver lo que realmente uno hace mal o los defectos de uno mismo. Es por esto que esta clase de conducta está bastante reflejada en el refranero, encontrando otros refranes del mismo significado, como por ejemplo ​Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro.
El segundo refrán escogido lo encontramos en el mismo apartado que el primer, en “Otros refranes interesantes”, aunque este refrán, ​En toda piedra hay una estatua; el lance es sacarla​, se encuentra en el subapartado de “Habilidad”. Este refrán saca a relucir el hecho de que todo el mundo es bueno en algo, solo hay que entrenar esa habilidad, ese algo bueno, hay que esforzarse para sacar a relucir esa cualidad que puede ser tanto referente a la personalidad, como a una habilidad de la persona que puede ser escribir, dibujar, esculpir, habilidad deportiva, etc.
El último refrán perteneciente a “Otros refranes interesantes”, pertenece al subapartado “Mar”, dice así: ​En calma del mar no creas, por sereno que lo veas​. El mar cambia en muy poco tiempo y es algo imprevisible, es decir, puede hacer muy buena mar, con un día soleado y cambiar en muy poco tiempo, porque es algo estable. Este refrán puede aplicarse también a las personas, pues nunca sabes como reaccionarán ante algo si no las conoces bien y aun así no tienen por qué tener la reacción que esperas. Este refrán también puede relacionarse con el que dice ​quién al mar la encomienda, tiembla por su 12 hacienda​, ya que también habla del hecho de no saber como se va a portar la mar al ser tan inestable.
9) Haga lo mismo con tres refranes elegidos en el apartado “Reflexión lingüística en el refranero.
El primer refrán del apartado de “Reflexión lingüística en el Refranero” que se va a tratar, pertenece al subapartado “Error” y dice así: ​Quien tiene boca se equivoca​. Este refrán habla, como el propio título indica, del error, de la equivocación. Si lo tomamos de forma literal, cualquier persona que posea una boca se equivocará en un momento u otro, como todo el mundo tiene boca, todo el mundo se puede equivocar. No discrimina a nadie, no pone a ninguna persona como perfecta en el sentido de que nunca llegue a cometer un error. Este no es el único refrán que habla del error, encontramos otros como “​El mejor escribano echa un borrón​”, que hace referencia a lo mismo, a que cualquiera que escriba puede equivocarse y tener que tachar lo escrito.
El segundo refrán a tratar de la “Reflexión lingüística en el Refranero” se encuentra en el subapartado “Escritura”, escrito así: ​De una gota en el tintero, ¡Cuánto malo y cuánto bueno! ​Como puede deducirse, habla de la intención del que escribe, de una gota de tinta puede surgir un halago, un ensayo literario, un insulto o una broma, todo depende del escritor, de quien mueve la pluma. Esto significa que quien tiene el poder no es la pluma en sí, ni siquiera el que lee lo escrito, aunque influye su modo de interpretar (puede interpretar algo como irónico o sarcástico aunque no lo sea, porque el tono de la voz no se puede transmitir en el habla), sino que quien tiene el poder es el escritor, de él depende que lo que salga de la pluma, de la tinta, sea algo bueno o sea algo malo. En el refranero aparecen varios refranes recogidos que tratan este mismo tema, algunos muy similares a este, como por ejemplo, “​Del tintero, ¡cuántos males y cuántos bienes salieron!​”, pero 13 también encontramos otro similar que dice ​“Del escribir, ¡cuántos males suelen venir!​”.
Ambos hacen referencia al primero, significan lo mismo.
Y, por último, el tercer refrán que encontraremos en el apartado “Reflexión lingüística en el Refranero” se clasifica en el apartado de “Escuchar”, y aparece así: ​Oye el mal con una oreja, el bien con las dos, y con ninguna la adulación​. Este refrán quiere decir que las cosas malas, los insultos, las críticas no constructivas, etc. deben escucharse con una sola oreja, no se les debe hacer mucho caso. Por contra, el bien debe escucharse con las dos, porque no es nada malo, pero debe diferenciarse un cumplido, por ejemplo, de la adulación. Si el mal no se escuchaba con uno de los oídos, la adulación no debe escucharse con ninguno de los dos.
14 10) Lea atentamente los apartados que van del titulado “Hasta el año 1002” al titulado “Hasta el año 1212”, ambos incluidos. Encontrará en todas esas páginas un auténtico almacén de acontecimientos históricos donde escoger temas para un hipotético poema épico. Seleccione el que más le parezca merecer un desarrollo así. Nárrelo (en prosa) en una página aproximadamente.
Escuchad atentos lo que os voy a contar, pues esta historia está a punto de empeçar.
En el 722, murió el último rey godo, Rodrigo, a manos del temible Táriq y su exército. Tras esta derrota, los musulmanes ganan la península, lo que hizo que Córdoba fuera al mismo tiempo tanto cristiana como musulmana.
Tras la conquista de los árabes, se asentaron en el nuevo reino, i el rei Tariq dexa al mando a su lugarteniente Moguits. Quien con una mesnada de setecientos xinetes, se asentó una noch a la orilla del río Betis, contemplando la ciudad cordobesa.
El gran Moguits se interesó por la ciudad, y al ver a un pastor le fue a preguntar.
Este le contestó que la ciudad non era bien defendida y que en la Puesta de la Estatua,se veía una hendidura.
Moguts el temible escuchó suficiente información para tomar la decisión y al terminar la noch, al ponerse al sol, ordenó a su mesnada vadear el río. Y así lo fazieron sus hombres, en mitad de una gran tempestad de agua y granizo, como si el tiempo se acomodara a sus intenciones.
15 Cerca de la oriya del río se acercaban los muros que defendían la ciudad y escogieron para atacar una higuera bravía, en la que los guerreros encaramaron con gran agilidad, saltando al interior de la ciudad, pasando inadvertidos por los centinelas.
Llegaron a la Puerta de la Estatua que franquearon a caballo. Batallaron duramente, aunque Córdoba no opuso mucha resistencia, ya que su defensa era más bien escasa. Tras su conquista de la ciudad, no tardaron en crear la costumbre de establecer allí la administración central de al Ándalus.
Y hasta aquí la historia de cómo un lugarteniente conquistó la ciudad que fue la capital del territorio árabe en la península.
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