Lección introductoria derecho procesal civil (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho Procesal Civil
Profesor D.V.
Año del apunte 2015
Páginas 5
Fecha de subida 04/05/2015
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Derecho procesal civil LECCIÓN 0: Hay dos posibles formas de enfrentar la conceptualización del proceso, relacionadas entre sí: 1. Explicación sociológica del proceso: socialmente el proceso se debe entender como un método o instrumento para resolver conflictos intersubjetivos que se producen a diario.
A lo largo de la historia no se puede individualizar un único método de resolución de conflictos, sino que han ido sucediendo en el tiempo distintas herramientas para conseguir la resolución de dichos conflictos, e incluso a día de hoy algunos de ellos siguen coexistiendo de forma más o menos pacífica dentro de nuestra forma de organización social.
En las sociedades primitivas, el método de resolución de conflictos intersubjetivos era de autotutela, es decir, una solución del conflicto que surgía de las propias partes del mismo. Es un sistema de uso de la venganza privada, la tutela era aplicada por el más fuerte. Este método no puede aplicarse hoy en día, lo que no quiere decir que no coexista, puesto que en nuestro ordenamiento jurídico todavía podemos encontrarlo. EJEMPLO: la legítima defensa en casos penales.
Dentro del sistema de la autotutela, un gran avance de la época fue la aplicación de la ley del talión "ojo por ojo", que limitaba el poder de la autotutela, es decir, el ataque debía ser proporcional al primero.
Como consecuencia de los problemas que este sistema generaba se produjo una segunda gran categoría de instrumentos de resolución de conflictos denominada autocomposición, que implica que cuando se habla de ella o de fórmulas autocompositivas, la solución viene dada por las partes, que intentan llegar a pactos y arreglos que no implican el uso de la fuerza bruta. Aquí, los conflictos se solucionan a partir de una negociación donde una parte cede en sus exigencias y la otra en sus pretensiones.
Estas fórmulas autocompositivas solamente funcionan cuando hay una relación de cierta cordialidad por las partes en conflicto y en situaciones que no tienen gran trascendencia o que no son dotadas de gran relevancia.
Una tercera vía era la fórmula de la hetercomposición, caracterizada porque el conflicto que se produce entre dos personas va a venir dado por la intervención de un tercero. Las partes protagonistas ya no son las encargadas de resolver el conflicto, sino que será necesario que el tercero sea parte de la "negociación" para arreglarlo.
 Estas fórmulas, a su vez, admiten diversas subcategorías internas: La mediación: aparece un tercero que recibe la denominación de mediador y que no es buscado por las partes, sino que se ofrece espontáneamente. Lo que este mediador entienda como solución no vincula a las partes.
  La conciliación: la denominación del tercero aquí es conciliador. No se ofrece voluntariamente para ayudar, sino que es buscado por las partes en conflicto. Lo que este conciliador diga no vincula a las partes.
El arbitraje: puede ser uno o varios terceros, que serán denominados árbitros.
La diferencia sustancial que le caracteriza de las otras fórmulas es que se acepta que lo que diga el árbitro será vinculante para las partes, puesto que la solución que se hace se incorpora en el laudo arbitral, que cuando es firme, tiene la misma fuerza vinculante que una sentencia firme que derivara de un proceso judicial. El árbitro es buscado por las partes, y se recoge normalmente a la hora de establecer el contrato. Esto es lo que da sentido a su fuerza vinculante, porque las partes de la controversia le otorgan esta competencia a la hora de establecer este tipo de resolución de conflictos en el momento de acordar la cláusula contractual.
Los tres tienen en común la intervención del tercero en orden de la colaboración o imposición de la resolución de la controversia. Este tercero responde a distintas denominaciones, aparece de forma distinta en la resolución del conflicto, y lo que entienda como resolución del conflicto puede tener mayor o menor o incluso nula fuerza vinculante para las partes del conflicto.
Existe una cuarta vía de resolución de conflictos conocida como proceso, que hay quien la incorpora como modalidad heterocompositiva porque también hay una intervención de un tercero.
También hay quien lo individualiza como cuarta gran categoría de método de resolución de conflictos, que comparte con las de heterocomposición la intervención de un tercero, pero que tiene una característica tan personal que se le debe individualizar. Interviene un tercero en el conflicto que es buscado por una de las partes, la otra se verá obligada, y lo que este tercero decida tendrá fuerza vinculante.
La diferencia con el laudo arbitral es de dónde deriva la fuerza vinculante: En éste deriva del pacto de las partes a la hora de decidir ir por arbitraje, en cambio, en el caso del proceso judicial, la fuerza de la sentencia no deriva de ningún pacto, sino que lo hace del acceso de una de las partes al juez para reclamar la intervención judicial, y la otra parte, lo quiera o no, se ve vinculado y obligado en ese proceso.
La fuerza de los jueces deriva del estado, que tiene que compensar a los ciudadanos que no pueden tomarse la justicia por su propia mano a partir del diseño de un conjunto de órganos jurisdiccionales que configuran una pirámide jurisdiccional y existen aunque haya una ausencia de conflictos.
Normalmente, el proceso se entiende como forma de último grado, ya que se entiende que cuando se plantea una demanda ante una jurisdicción se entiende que previamente ha intentado resolver el conflicto por todas las otras vías, pero que éstas no han podido resolverlo.
2. Explicación jurídica del proceso: que puede ser de carácter objetivo o de carácter subjetivo, ambas interrelacionadas entre sí.
Desde el punto de vista subjetivo se acude a un órgano jurisdiccional para que dé la satisfacción de un derecho subjetivo o un interés legítimo que se cree vulnerado, es decir, se solicita que se repare esa vulneración y se satisfaga el interés. Se aprovecha el proceso desde una vertiente subjetiva porque como ciudadano no importa tanto aplicar bien el ordenamiento jurídico como que se aplique para que le den la razón.
Esta visión subjetiva se complementa con la vertiente objetiva, aplicando el ordenamiento jurídico por parte del juez. Cuando se está aplicando, aparte de dar satisfacción de quien ha interpuesto la demanda, el derecho objetivo, es decir, la aplicación de las normas jurídicas vigentes para solucionar un conflicto jurídico particular que ha iniciado con la demanda de una de las partes. Así se cumple con el ordenamiento jurídico por parte del juez y se impone que lo hagan también las partes.
Todo empieza con la vertiente subjetiva, a la hora de interponer una demanda para que se dé la razón, y acaba con la objetiva. Ésta última es importante por dos cosas: satisface las pretensiones y, al resolver el conflicto aplicando el ordenamiento, el estado se carga de fuerza, se fundamenta y tiene una visión ejemplarizante.
Todo esto tiene como consecuencia la aparición del Derecho Procesal, disciplina jurídica que se basa en la resolución de conflictos. Puede tener dos conceptos:   El legal: supone que hay una disciplina jurídica que está integrada con un conjunto de normas recogidas en una serie de fuentes, muy variadas.
Entendemos como fuentes, por ejemplo, la CE, que tiene artículos que son "mini códigos" procesales. EJEMPLO: art. 24 CE. También hay tratados internacionales con contenido procesal, o leyes, como LEC, LECrim, Ley de Procedimiento Laboral, LOPJ, etc. Todo lo que las otras leyes procesales no cubran deberá recurrirse a la LEC. También son fuentes los Principios Generales del Derecho, la jurisprudencia, ciertas costumbres.
El científico: deriva de lo que se concibe como trípode conceptual básico o tríada de la disciplina, que implica que hay que tener en cuenta tres nociones que están relacionados entre sí.
o Acción: El derecho de acción es el motor del proceso, en el sentido de que el órgano jurisdiccional empiece a actuar a partir del planteamiento de una demanda. Además, es el derecho de libre acceso a los órganos jurisdiccionales para que éstos te den una respuesta de resolución de conflicto, a ser posible sobre el fondo de la controversia, pero que también puede ser que no se llegue a resolver de esta forma porque se resuelva de una manera poco profunda. Esta resolución puede ser favorable o desfavorable para quien ha planteado la demanda, y la respuesta deberá ser motivada, es decir, debe haber un argumento de por qué se da esa respuesta.
o Jurisdicción: Es ante quien se ejercita la acción y frente a quien se presenta la demanda. Esta jurisdicción existe aunque no haya conflicto.
o Proceso: Es el "camino" que se ha de seguir para llegar a la resolución del conflicto. El proceso es la visión teórica de resolución de conflictos, y el procedimiento es el conjunto de acciones encadenadas unas con otras que van desde el planteamiento del conflicto hasta su resolución a partir de una sentencia firme.
Combinando estas tres nociones encontramos la disciplina científica del Derecho Procesal, puesto que en las otras ramas del derecho no se encuentran estos aspectos, únicamente están en el procedimiento judicial. EJEMPLO: en el derecho sustantivo existe el comprador y el vendedor, sin embargo en el Derecho Procesal estos mismos pasarán a ser demandante y demandado, y entrará en la relación jurídica, ya conflicto, un tercero.
Entre el Derecho Procesal y el derecho sustantivo existe una relación regida por el principio de dependencia recíproca, es decir, que el primero no puede explicarse sin la existencia del segundo, pero que éste puede quedar en nada si no existiera el primero.
Por tanto, es una relación de ida y vuelta, recíproca, tanto depende el Derecho Procesal del sustantivo como el sustantivo del Derecho Procesal.
Se dice que el Derecho Procesal no tiene sentido sin la existencia del derecho sustantivo porque el objeto de un proceso es aquello que se discute en él, y este objeto lo da el derecho sustantivo, así que si éste no existe no podrá desarrollarse. Por otro lado, el derecho sustantivo puede quedar reducido a nivel práctico si no existe Derecho Procesal porque el primero por sí solo no tendría sentido, puesto que si se produjera un conflicto o una infracción de lo acordado no se podría resolver el conflicto a partir de la existencia de un tercero, puesto que el acceso a ese tercero y el proceso que le sigue no existiría.
Concepto de jurisdicción: Entendemos por jurisdicción una noción fundamental del derecho procesal como ciencia que no puede ser definida con una sola nota, sino que su concepto parte de la aplicación de un método enriquecedor que surge de una combinación plural de notas definitorias: 1. La jurisdicción es una función del estado.
2. Esta función del estado es ejercida por jueces imparciales.
3. Éstos están incorporados a órganos jurisdiccionales.
4. Los órganos jurisdiccionales han de ser independientes, predeterminados y preconstituidos por la ley. Los órganos jurisdiccionales están prohibidos ad hoc y ex post facto, ya que los órganos están preconstituidos por la ley antes del conflicto.
5. El cometido fundamental que corresponde a estos órganos jurisdiccionales es triple y consiste en que estos órganos jurisdiccionales declararán el derecho aplicable al caso concreto y, en su caso, harán lo necesario para ejecutar el derecho declarado, siendo también posible que a lo largo de su actuación adopten medidas cautelares (medidas de garantía para asegurar el éxito de la declaración o de la ejecución).
La declaración del derecho aplicable al conflicto es la función declarativa, ejecutiva, cuando el derecho a que se cumpla el derecho ejecutado, y función cautelar, que es que se puedan adoptar unas medidas de garantía para asegurar que sirva de algo en la práctica el derecho declarado o el procedimiento de ejecución.
La imparcialidad significa que se debe situarse en una distancia equidistante y en una posición superior a las partes. Lo único que debe guiarse es impartir justicia. Para asegurar la imparcialidad de los jueces, está la ley del poder judicial, que contempla unas causas destinadas a asegurar la imparcialidad, estas causas de abstención o recusación, son aquellas que ponen en cuestión que ese juez sea imparcial. Ambas causas son las mismas.
Debe abstenerse si está en curso alguna causa que ponga en tela de juicio su imparcialidad. También por tener amistad o enemistad manifiesta, por eso estas causas también pueden operar a instancia de parte. Esta imparcialidad también está recogida de forma implícita en la CE.
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