Tema 1 (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Valencia (UV)
Grado Trabajo Social - 2º curso
Asignatura Educación social. Intervención socioeducativa
Año del apunte 2016
Páginas 4
Fecha de subida 03/05/2016
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1 TEMA 1 LA INTERVENCIÓN SOCIOEDUCATIVA 1 - ¿Intervención o acción? : No existe la neutralidad cuando intervenimos a nivel social. Los profesionales siempre actúan desde un determinado modelo teórico e ideológico.
Ucar, X habla de la intervención como “irrupción en una realidad con la intención de modificarla”. Establece una doble visión de la intervención: MEDIACIÓN INTROMISIÓN INTERSECCIÓN INJERENCIA AYUDA INTRUSIÓN COOPERACIÓN COERCIÓN Cuando hablamos de intervención actuamos desde fuera sobre una realidad pasiva e inmóvil y en cambio, cuando hablamos de acción actuamos dentro de la realidad y esta además es activa y movible.
Detrás de todo esto se encuentran los modelos de intervención socieducativa y los paradigmas en educación que condicionan la intervención.
2 – Modelos de intervención socioeducativa (Úcar, X.) :  La caridad.
Basado en la relación que se produce entre las personas acomodadas y las necesitadas.
Esta relación consiste en que aquellos que más tienen y no tienen necesidades dan o ayudan de manera voluntaria a aquellas personas que están más necesitadas.
Parte de la voluntariedad porque no se trata de una obligación ni de un derecho sino una cuestión filantrópica por parte del que quiere donar ayuda, aunque con el pensamiento de querer ganarse el cielo.
El perfil de los sujetos que son ayudados es variado: pobres, discapacitados, enfermos, huérfanos, etc., pero tienen en común que todos ellos se encuentran en situación de necesidad, en la calle o tutelados por el Estado.
El modelo es asistencial porque una parte de la población dotada de recursos excesivos transfiere estos a otra parte que carece de recursos o son insuficientes, es decir no es el Estado el que asume la responsabilidad pública de protección sino aquellos más adinerados movidos por cuestiones sentimentales, de prestigio o religiosas.
2 No se habla de educación porque solamente cubre necesidades.
Las motivaciones de la intervención son: - Ideal de prestigio social, por el hecho de poseer y atender a quien no tiene.
Ideal sentimental de compasión.
Ideal de salvación basado en creencias religiosas.
 La justicia social.
Nace a raíz del movimiento obrero de finales del siglo XIX, el cual consideraba la atención a los pobres, necesitados, etc., como una cuestión de justicia social y no de caridad por lo que reclamaba que el Estado debía de asumir la responsabilidad y combatir la situación de injusticia.
Así las actuaciones pasan a depender de las instituciones públicas y se asume una responsabilidad pública por parte del Estado con el objetivo de garantizar la cohesión social y actuar contra la desigualdad social.
La culminación de este modelo es la creación del Estado de Bienestar, en el cual el Estado tiene la responsabilidad de contribuir a una sociedad más justa y otorgar unos mínimos que garanticen la calidad de vida.
Se ponen en marcha acciones asistenciales, educativas y formativas para cambiar a las personas que tienen dificultades para integrarse en la sociedad. Así se profesionaliza la intervención y surgen los trabajadores y trabajadoras sociales, psicólogos y psicólogas, educadores y educadoras sociales.
Podemos hablar de una evolución histórica (Renouard): - - - Desviación – culpabilizar al sujeto – corrección (1830-1880): la culpa es de las personas y se les debe corregir.
Victimización – culpabilizar a la familia y el entorno – tutelar y reeducar (18801920): el problema se remonta a la educación recibida por lo que la culpa es del núcleo familiar y educativo y se debe modificar.
Inadaptación – patología psicología o carencias individuales – acción psicológica o socioeducativa (1920-1970): la persona es responsable de su situación y se le atribuye alguna carencia o deficiencia como motivo principal sobre la cual actuar.
Exclusión – carencias sociales – trabajo social (a partir de 1970): las causas de la exclusión ya no se consideran individuales sino sociales, así surge el concepto de trabajo social.
 La inclusión social.
La época moderna se caracterizará por una sociedad desintegrada en la que una serie de personas están excluidas del sistema y sin posibilidades de acceso ni conexión con la vida social, a raíz de la crisis, aunque otras se encuentran en esta situación de por vida (pobreza crónica).
3 Este modelo trata de proporcionar los recursos necesarios para vincular a las personas (estén o no excluidas) con las diferentes redes de relaciones de cualquier tipo que estructuran la vida social.
Aumenta el número de profesionales que trabajan en la vida social.
La intervención socioeducativa pretende ser normalizada, es decir, se dirige a toda la población y no solo a la que se encuentra en estado de necesidad. Esta intervención se orienta a la formación de la ciudadanía como parte partícipe de la vida social. No actúa solamente en el ámbito social sino también en el cultural, cambiando cómo entendemos el mundo, algunas concepciones (como minusválidos por personas con diversidad funcional, nuestra forma de relacionarnos y de entender el mundo.
A los ideales apuntados en los modelos anteriores se añade ahora el ideal crítico que apuesta por la repolitización de la vida cotidiana, ya que los problemas humanos y sociales difícilmente se pueden responder con propuestas de intervención exclusivamente técnicas.
3 – Paradigmas en ciencias sociales :  Tecnológico o positivista.
Se trata de asimilar que la ciencia social es una ciencia pura, objetiva y que, en todo caso, hay que descubrirla y si no lo conseguimos es que no hemos utilizado las técnicas adecuadas. Además, en la intervención siempre hay una solución correcta.
Por tanto, la ciencia y la realidad son objetivas, este planteamiento nace a finales del siglo XVIII y a principios del XIX. Se confía plenamente en que la ciencia puede explicar totalmente la realidad, hay una fe optimista en el poder del conocimiento positivo para resolver los grandes problemas prácticos y liberarlo de los dogmas de la teología.
Los objetivos, conceptos y métodos de las ciencias naturales son aplicables a las ciencias sociales. El modelo de explicación utilizado en las ciencias naturales proporciona las normas lógicas en base a las cuales se pueden valorar las explicaciones otorgadas por las ciencias sociales.
En este paradigma se resalta la eficiencia y racionalidad de los procesos, considerando que los problemas sociales tienen soluciones objetivas. El compromiso del educador o educadora es profesional, no ético ni político ya que, el profesional de la educación es un técnico que aplica aquello que han prescrito los teóricos.
En la técnica no influyen los valores. Las técnicas se aplican en función de unos objetivos que, si tienen valores, pero las técnicas son científicas.
 Interpretativo o hermenéutico.
La realidad social se crea y mantiene a través de interacciones simbólicas y pautas de comportamiento que le confieren un sentido particular, a la vez que pluralista y cambiante.
4 La realidad no es objetiva, tiene tantas caras como personas existen, no hay una única realidad, por ello las ciencias sociales deberían apuntar hacia una “interpretación” de la realidad y no a una explicación científica.
El conocimiento surge de la sensibilidad de cada actor social, inevitablemente activado por la subjetividad y las vivencias: surge de la acción y se remite a la acción.
Los enfoques interpretativos proporcionan oportunidades para generalizar entendimientos y orientar la acción, lo que debemos hacer es a partir de las experiencias vitales de las personas interpretar lo que ocurre y sugerir acciones.
La educación representa una opción relevante en la promoción y desarrollo de las interacciones sociales. Los profesionales de la educación son prácticos, mediadores grupales que interpretan situaciones (teorizan) y favorecen experiencias. El objetivo es el desarrollo personal y colectivo.
 Dialéctico o crítico.
Similar al interpretativo, pero añade que las percepciones de los sujetos están condicionadas por la situación social en la que están inmersos.
La realidad se caracteriza por una subjetividad social ya que, se constituye en la historia y es fruto de las tensiones e intereses contrapuestos de las clases sociales. Por tanto, la educación pasa a ser un proceso político, en función de en qué clase social estoy percibo la realidad de una determinada manera.
El positivismo ha convertido la ciencia en una ideología, en un modo culturalmente producido y socialmente respaldado de contemplar el mundo sin examinarlo. Se critica la creencia positivista en la unidad lógica metodológica de las ciencias naturales y sociales. La ciencia no es neutral y responde a intereses.
Los profesionales de la educación son actores sociales que desvelan y recrean realidades y generan alternativas. Su objetivo es la emancipación de los individuos y las comunidades, la transformación social de la sociedad. Su tarea nunca es neutra ya que está comprometida política y socialmente.
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