Plenaria 9 (2012)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 2º curso
Asignatura Arte de los sigles XVIII y XIX
Año del apunte 2012
Páginas 12
Fecha de subida 25/10/2014
Descargas 5

Vista previa del texto

PAISAJES ENTRE ROMANTICISMO Y REALISMO SITUACIÓN DE COROT, 1796-1875 1. Antes de 1844: Entre Roma y París. (Vista del Coliseo a través de las arcadas de la basílica de Constantino, 1825-26). El realismo es un movimiento que se opone en gran medida al Romanticismo. Se opone en las convenciones académicas de la representación. Dentro del Romanticismo hay un germen del Realismo: la visión de la verdad. Por ejemplo, el deseo de verdad en el paisaje, la versión sentimentalizada, que ya tenía Constable (para él, paisaje cargado de la poesía de la verdad, de lo subjetivo). De esos deseos de verdad, de situarse a un lugar concreto nace el paisaje de carácter realista. En el paisaje hay algunos artistas que se mueven entre la visión emocionada del lugar y el deseo de plasmarlo con verdad. El realismo va más allá de la sinceridad. Entre romanticismo y realismo se sitúan una serie de autores. Uno de los elementos del realismo es la fidelidad visual.
El primer autor es Corot, es un paisajista francés que tiene una vida relativamente larga y muy activa. Empezó a pintar con los ideales neoclásicos vigentes en el Romanticismo y la obra madura coincide con el énfasis en la sinceridad y la verdad, que trae consigo el realismo. Un artista tiene su propio objetivo creativo, que coexiste con los grandes movimientos culturales del momento. Corot no solo es paisajista sino que también pinta escenas de género y anecdóticas. Es un paisajista que no admite una clasificación fácil porque es permeable a muchos aspectos del momento que van modificando su arte. Su trayectoria está muy condicionada por su biografía y el éxito que tiene. A partir de los años 40 y 50 se convierte en un paisajista muy famoso. Es un referente en el paisaje francés. El paisaje en Francia era un género menor, lo importante era la pintura de asunto porque es la que implicaba un pensamiento. El valor que se daba a la pintura era el valor de explicar grandes ideas. El proceso de la pintura plástica empieza en el realismo. El paisaje es un género que por su propia naturaleza se presta a menos literatura porque solo puede afectar a sentimientos de carácter emotivo, no narrativo. Los pintores paisajistas eran considerados pintores menores pero su aprendizaje era asimilar los clásicos de temas de la Antigüedad clásicas y la belleza de Italia (belleza ideal). No era un mirada neutra, que es la que van a adoptar los realistas. Ese es el punto de partida de Corot. Viaja a Italia, se formó allí y pintó los paisajes de Roma. Siguió volviendo a Italia continuamente. La primera etapa es la que está pintando entre Roma y París.
En esos paisajes vemos que por una parte tienen un tema muy seleccionado: se fija en motivos que considera bellos, no es una mirada neutra sobre el lugar. Selecciona las grandes obras clásicas o los paisajes romanos desde las distintes colinas donde se ven todas las ruinas proyectadas. Por tanto, la belleza está seleccionada mentalmente. En ese sentido no es un pintor realista sino que se encuentra dentro de la tradición. Ese paisaje es un paisaje muy ordenado, más dentro de la tradición clásica que del paisaje romántico porque son obras muy estructurados geométricamente que nos hablan de ideas abstractas en relación con el clasicismo (serenidad, intemporalidad, orden, etc.). Junto a eso hay dos elementos muy peculiares de Corot que denotan la pintura moderna: primero, la sencillez. No son obras enfáticas ni están cargadas de detalles y mensajes. Lo sencillo, lo lacónico es un elemento que enlaza con el gusto moderno, incluso de los impresionistas. No solo hay simplicidad en la estructura sino que también está en lo plástico (colores, motivos). El otro aspecto es que es una pintura casi constructiva porque son manchas de color que van definiendo los volúmenes.
La pintura de Corot, sobretodo de los primeros años, se nota la pincelada, como está ejecutada. La idea de pintura construida no solo está en la construcción sino también en la nitidez de los planos de color. La sensibilidad de la pintura es un elemento moderno porque los académicos querían que el cuadro no pareciese pintado. El romanticismo, realismo e impresionismo caminan hacia la autonomía de lo plástico, como un elemento de la inmediatez plástica del cuadro. Corot en ese sentido es muy complejo porque escapa de las clasificaciones.
La obra más famosa de Corot, de la primera etapa es La catedral de Chartres (1830). Por una parte selecciona un motivo concreto (no es una mirada inocente como la que tenían los realistas). Por tanto, estamos dentro de la tradición romántica de paisaje. Con todo, también tiene sencillez, no tiene elementos enfáticos que inciden en poetizar el asunto, es una mirada franca. Esa franqueza visual tiene unas correspondencias en el cuadro muy llamativas: no oculta el caserío alrededor de la catedral sino que sigue ahí (podría haber pintado solo la catedral) e incluso encontramos un montículo que llega a tapar la catedral, la presencia de figuras que viven en ese paisaje, no lo están mirando tal y como hacían los burgueses en Constable, ni tampoco son campesinos pintorescos.
Introduce pequeños elementos que nos llevan a la forma de pintar realista.
2. Después de 1844: la madurez. Corot triunfó con un paisaje más poetizado (coincide con el triunfo del género del paisaje) y hace paisajes muy literarios o mitológicos, como pasa en Orfeo y Eurídice (1861). A veces solo coloca ninfas o figuras solitarias en el bosque. Lo importante siempre es la naturaleza, realmente por tanto no es una pintura de asunto aunque tenga un título mitológico. Es un paisaje que utiliza efectos pintorescos o poéticos como el esa forma de diluir los perfiles, difuminando la imagen, como envolviendo en una especie de atmósfera misteriosa a los personajes. Por otra parte, tiene una frescura de color que tiene mucho que ver con el realismo que se está implantando pero verdaderamente no son imágenes realistas.
Una de las obras más importantes de ese período es El puente de Mantes (c.1870). En esa obra selecciona un motivo concreto: es un puente antiguo medieval que llama la atención por su belleza. El puente tiene muchas interferencias visuales, como los árboles (consecuencia de la mirada fotográfica, muy distinta a la mirada mental). Este cuadro es el resultado de una visión, por tanto, está en relación con la realidad.
Tiene una armonización de tonos (se recrea en los reflejos y en todos los tonos) por tanto no podemos decir que sea una obra realista. Es coetánea a las experiencias impresionistas pero allí hay la pincelada suelta y la desintegración de la forma muy evidente. En Corot encontramos poesía y muchas interferencias visuales.
LOS PINTORES DE LA ESCUELA DE BARBIZON Barbizon era una localidad de las afueras de Paris rodeada de un bosque donde una serie de pintores se instalaron para pintar. Querían acercarse a una naturaleza próxima y atractiva, que proporcionaba una temática interesante para pintar. Ese grupo de pintores que se establecen en época de buen tiempo y que salen a pintar al bosque con intenciones poéticas. Por tanto, es una mirada hacia la naturaleza a través de un contacto físico. Es una relación desde lo urbano, no es como Constable que tenía paisajes poetizados en su memoria. Los pintores de Barbizon todavía no pintaban al aire libre (por su dimensión y por los colores) sino que dibujan al aire libre, toman notas de color de momentos y luego construyen sus cuadros. Se están educándose en mirar y así se rompen los esquemas mentales de las imágenes que te habías hecho antes de verlo. Revindicaron la pintura de paisaje como género y tuvieron una gran influencia.
Las características que tiene son: - Admiración hacia Constable: los cuadros están siempre muy construídos (em. El viejo molino cerca de Barbizon). Todo está estudiado y coincide con un paisaje perfectamente construido, por tanto, no deriva directamente de la realidad sino de una construcción mental construída de la realidad Influencia de la tradición paisajística - Se fijan en la naturaleza virgen: aquella que no está contaminada por la acción humana (bosques cerrados sin caminos, etc.) - Melancolía: hay una especie de huída de la ciudad (el típico realista será el comprometido con lo moderno y con lo humano) por una naturaleza que está a punto de desaparecer. Es un mundo poetizado que se va porque tienen la conciencia de que el mundo rural se está perdiendo - El motivo pictórico: seleccionan un motivo concreto (no es una mirada inocente) - Solidez de la materia: la pintura está relacionada con lo cambiante de la visión porque nunca vemos lo mismo (naturaleza mutante) y por tanto, aparece el retoque. La modernidad de la pintura se basa en la vitalidad de la superficie pictórica. Curiosamente la idea del realismo está ligada a la idea de la realidad pictórica (lo real es lo material, lo tangible).
Rousseau, Camino en el bosque, 1860-1865 REALIDAD Y REPRESENTACIÓN La realidad tiene un espacio tridimensional y tiene un ámbito temporal que es constantemente cambiante, convirtiéndose en memoria. La realidad nos llega a través de los sentidos, mayormente a través de la vista. Por tanto, cualquier representación de la realidad es parcial y convencional. El punto de vista de la realidad es particular a cada persona, tanto por los sentidos como por elementos mentales más complejos. Hay muchas formas de ‘’representar’’, siempre de forma parcial, la realidad, como los mapas, las plantas y alzadas de edificios, las fotos de carnet o las pinturas de paisajes.
La pintura, así como las otras manifestaciones artísticas, no es un sistema de representación, pero tiene muchas convenciones representativas. Son ejemplos de estas convenciones los géneros pictóricos. El pintor adquiere diversos asuntos de la realidad para realizar los distintos géneros. La ordenación de los elementos en el espacio tampoco son inocentes, así como sí que lo están en la realidad. En la realidad los colores son arbitrarios, al contrario que en la pintura donde la entonación del color se basa también en convenciones, combinándose entre ellos para que sea harmónicos. La perspectiva es otro elemento convencional, porque la pintura es bidimensional, mientras que la realidad tiene tres. Se somete todo lo que hay en el campo visual en el ojo del pintor. La gradación tonal también es una convención que busca el volumen de los cuerpos. Sera el realismo el movimiento que cambiará estas convenciones y romperá con ellas. El trampantojo es la búsqueda de buscar la ilusión de realidad, pero no forma el realismo porque la pintura realista no pretende confundirse con la realidad sino que pretende ser una representación objetiva de esta.
El termino realismo es problemático y complejo, difícil porque tiene un uso cotidiano en el lenguaje, igual que el termino romanticismo. Hay algunos artistas que se aproximaron más a la realidad, antes del realismo del siglo XIX. Por ejemplo la escuela holandesa, donde había un deseo de acercarse a la realidad. Es la semilla ‘’realista’’ porque encontramos una representación muy fiel, minuciosa y objetiva de la realidad, de todos los gestos y los detalles.
La observación se asocia a la verdad, pero lo que más se asocia a la verdad es lo cuotidiano y lo vulgar. Hay una sensación de proximidad con aquello cuotidiano porque forma parte de nuestra sensibilidad, de nuestra capacidad de observación del mundo. Con todo, si nos paramos a pensar en Vermeer hay imágenes con poesía, siempre utilizando los colores exactos, todo el cuadro está establecido pero sin embargo nos da la sensación de realidad.
La otra escuela precedente al realismo es la del Siglo de Oro español. Estos autores ya tenían la idea de representar la realidad sin ser embellecida anteriormente. Vemos algo más verdadero si es inmoral, ingrata, fea, etc. Tenemos la idea de que el arte tiene que representar una belleza moral, de carácter público pero aquello que representa es lo feo, lo rechazable y deforme no lo consideramos como belleza artística, por lo tanto, nos lo creemos más verdadero. No obstante, esta escuela también estudiaba a tipos feos para un motivo. La belleza del realismo es distinto es que cualquier cosa puede representar una belleza artística.
Todos estos elementos en su conjunto afectaran al realismo del siglo XIX.
9. REALISMO El realismo es un movimiento artístico y literario de origen francés, extendido por Europa y América a mediados del siglo XIX, que aspira a ofrecer una representación verdadera, objetiva e imparcial del mundo real basada en la observación meticulosa de la verdad contemporánea.
El realismo, aunque se podía detectar acercamientos a las ansias de verdad en el Romanticismo, se gesta básicamente en Francia. Dentro del realismo francés hay una primera generación donde encontramos artistas como Courbet, Daumier o Millet, que se puede calificar de realismo comprometido ya que pretenden llevar al sistema del arte a las clases sociales más desfavorecidas. Utilizan esa realidad en un sentido de compromiso político, substituyendo las imágenes de poder, de alegoría, etc. por imágenes de la realidad. Las primeras obras son de los años 40 y vemos grandes influencias de los autores realistas del pasado. Esta corriente se pone de moda, y como tal impregnará la academia, descargándose de compromiso político. Las estructuras de enseñanza académica son permeables al realismo, y por eso vemos artistas académicos en los años 60 y 70 que son realistas, como por ejemplo Bastien-Lepage. Este es un artista académico que trata temas y formas realistas. Luego hay como otro tercer núcleo que podemos llamar los naturalistas de la vida moderna que son aquellos artistas que observan la realidad al margen de cualquier contenido, y hacen una pintura como resultado de una visión, siendo el germen del impresionismo. En este último grupo podemos ver artistas como Guys, Fantin-Latour, Caillebote o Bazille. En Alemania encontramos autores como Adolf von Menzel, o en otros lugares europeos como Meunier, Ford Madox Brown (GB), Eakins (EEUU) o Repin (Rusia).
1 - La idea de verdad está ligada a la de experiencia, de vivencia, de haberlo experimentado y trasladarlo a la pintura. En la obra, Buenos días, señor Courbet (1854) de Courbet es una obra que muestra una escena que el mismo artista vivió. El cuadro no está pintado al aire libre, sino en el estudio, por lo que no corresponde a una visión directa.
Aun asi la escena es casual, con elementos que marcan su cotidianidad y espontaneidad como los animales, la naturaleza, los colores vivos, etc. En el cuadro de Gerôme La muerte de César (1865) es una reconstrucción de un relato, con todo lo que eso supone por los personajes con un mensaje determinado. Aun así vemos elementos realistas como la falta de tensión porque el momento representado no es el climax. Hay una dimensión de verdad porque realmente ocurrió pero no es la verdad del realismo porque este está ligado a la experiencia.
2 - Por otro lado vemos la objetividad. No tiene un juicio previo sobre la belleza de las cosas. Los pintores realistas utilizan frecuentemente la fotográfica como soporte de sus cuadros. Por ejemplo en Las bañistas (1853) de Courbet que muestra unos detalles y formas que no están en el imaginario del artista que mira las obras de arte o la realidad. El cuerpo ideal está configurado en la mente, pero a la hora de observar la realidad sin prejuicios les permite incluir elementos como los traseros femeninos. Es una mirada objetiva, neutra, no embellecida, no idealizada.
3 - La idea de imparcialidad que aparece en muchas imágenes está ligada al asunto. La pintura de carácter político que hemos visto hasta ahora era una pintura que estaba dirigida y mediatizada por el pintor para valorar una serie de elementos formales. La idea de representar un mundo no embellecido, que es el de las figuras humildes, elimina la retórica ajena a la imagen. Es un ejemplo El vagón de tercera clase (1864) de Honoré Daumier, donde la retórica es la misma elección de la tercera clase como motivo artístico.
4 - Muy ligado a esto es la neutralidad visual y el compromiso político, donde vemos que la imagen política del realismo que se encuentra perfectamente definida en el Rue Trasnonain, 15 de abril de 1834 (1834) de Daumier. Es una imagen muy actual, ligadas al acontecimiento de actualidad de la represión política, donde las tropas del orden publico violaron a una vivienda y mataron al individuo. La imagen realista cuenta el resultado de esa matanza, representando lo que ha ocurrido que tiene suficiente fuerza para convertirse en motivo pictórico, sin añadir ningún elemento ni mensaje transcendente. Más expresivo es la imagen de Menzel, un pintor alemán, que realiza Tres soldados muertos, echados en el suelo (1866), que es una imagen cruda, desagradable, que tiene una evocación objetiva que tiene un poder de denuncia.
5 - El realismo asocia el mundo real con la mirada de lo que esta fuera del estudio, aunque el artista sigue trabajando en el estudio. Este es un espacio controlado, regulado, mientras que el espacio de fuera es lo que se asocia con la realidad y la verdad. Por eso tiene tanto prestigio los colores vivos y la luz que hay en el aire libre. Los contrastes luminosos son más intensos, y por eso el realismo está asociado al aire, a la luz y al color, porque se considera más verdadero.
El tema de la luz llega a convertirse en motivo pictórico, incluso antes del Impresionismo, ligada a experiencias fotográficas y artísticas. Lo vemos en El balcón (1845) de Adolph von Menzel, donde vemos la importancia de la luz para los artistas realistas. Los matices de luz es algo que aparece en la pintura ya en los años 40, y vemos el cuadro de Menzel como pionero.
Frente a la existencia de un foco artificial de luz, la luz natural es más compleja en el sentido que no solo es un foco el que controla el espacio del taller, sino que es una luz que se refleja, incontrolada y que crea diversos focos de luz – todo con experiencias fotográficas.
6 - La observación meticulosa claramente se observa en El pie del artista (1876) de Menzel, se puede observar como el paradigma del realismo. Se representa un pie, que es una parte de la anatomía que es fea, incluso desagradable. Menzel se dedica a observar su pie de forma muy meticulosa, sin dar nada por supuesto, eliminando la información previa que proviene de la experiencia que no permite pararse a observar los detalles.
Vemos la mirada limitada del realismo, que pinta elementos muy cercanos, como es el caso de un pie, convirtiéndose el cuadro como un simple ejercicio de pintura, sin más significado que el de la misma pintura, desprendiéndose al contenido literario.
7 – La vida contemporánea: la reivindicación del presente. Un elemento de la realidad está ligado a la idea de tiempo. Esa idea del paso del tiempo está muy unida a la reivindicación de la realidad última. El realismo reivindica el presente, se quiere captar el inmediato. En la obra La Revolución de Daumier, vemos figuras que están urgiendo al tiempo, no preceden un tiempo futuro, sino que huyen del pasado, porque del pasado no se puede hacer realismo. La idea del realismo está ligada a lo último, al avance, al ir siempre un poco más allá.
Lo lógico es que en el realismo no haya temas porque en la realidad no hay asuntos, no hay temas, no hay argumentos que se puedan presuponer. Aun así vemos una preferencia por unos temas, hay una observación de la realidad preferente porque hay temas que parecen más realistas que otros.
Uno de los temas más importantes que encontramos en la pintura realista es el del trabajo. La reivindicación del trabajo como argumento está muy ligado a los movimientos sociales reivindicativos del momento: la fuerza del trabajo es la fuerza del pueblo, frente a la fuerza del capital económico o la propiedad de tierra. Por tanto, en la medida que el realismo revindica el poder del pueblo, revindica el trabajo y el derecho a trabajar, porque este es una fuerza que ofrece una dimensión digna. En la concepción moderna, el que trabaja es el individuo que tiene dignidad, en frente a aquel que vive de rendas. No es que el trabajo no se haya representado antes en la pintura, pero este no era el argumento central de la pintura.
Millet es uno de los artistas más reivindicativo, que contrata con los campesinos que aparecen en los paisajes románticos ingleses. En las obras de Constable, por ejemplo, es una visión idílica el mundo del campesino, que viven felizmente en harmonía con la naturaleza. Lo que hace JeanFrançois Millet concretamente es revelar el trabajo de los campesinos, que era la mayoría del pueblo en Francia. Su obra Ángelus (1859) representa un momento concreto, en la tarde, cuando los campesinos escuchan el sonido de las campanas y se paran a rezar a Dios, dando gracias por el día de trabajo, es el rezo de final del día. Hay una cierta poética religiosa y transcendente, que diluye la reivindicación del trabajo. Pero esos campesinos son pobres y están sometidos a las inclemencias del trabajo y del tiempo. De hecho encontramos sus útiles de trabajo que muestran que el trabajo en la tierra es duro, no como se presenta en los cuadros de Constable.
Las cabezas de los campesinos aparecen destacadas en contraste con la luz del horizonte, dignificándolos. Vemos la misma reivindicación del trabajo duro del campesinado en la obra Las espigadoras (1857) donde vemos que la pintura se concentra en el trabajo de las figuras, no en la belleza del paisaje.
Otro gran tema es el tema del ocio al aire libre. El ocio es un fenómeno que nace a mediados del siglo XIX y que tendrá cada vez más importancia en la vida, y también en la pintura. El ocio tiene todas las características del realismo, como la carencia de sentido moral.
Lo vemos en obras como Escena de verano (1869) de Bazille o Las bañistas (1847) de Daumier.
Boudin con obras como La playa de Trouville(c. 1865), muestra la playa como un espacio abierto, ilimitado, sin sentido ético. La idea de pasear por las playas, como un paseo elegante, nace en el siglo XIX. Los baños, desnudos y en compañía de amigos, está ligado al pudor del desnudo femenino o masculino, como vemos en la obra de o El pozo de nadar (188) de Eakins.
Otro tema es el medio urbano. La ciudad es el ámbito moderno por excelencia, aunque la primera generación de realistas representa mucho el campo. Aun así, la ciudad es el lugar de constantes cambios. La ciudad se percibe como un espacio de novedades. El pintor realista se fija en como son los mercados, los parques, donde se compra, como nos transportamos, etc. Es una mirada sorprendida de la ciudad que emerge. En este contexto vemos un artista, Constantin Guys, que es considerado (por Baudelaire) como el pintor de la vida moderna, que se fija en los elementos cuotidianos de la ciudad. Las estaciones de ferrocarril serán muy pintadas, porque el ferrocarril era un icono de modernidad. Es un ejemplo la obra de W. P. Frith, La estación de ferrocarril (1862). Vemos también la aparición en la pintura de elementos modernos como puentes, estructuras de hierro, etc. como elementos que no existían anteriormente, que se observa en la obra de Caillebote, Pont de l’Europe (1876).
Destaca la importancia del nuevo héroe, como aquel que trabaja en el campo, però también los héroes urbanos como profesores, médicos… o los inmigrantes. Ahora el héroe no es el poderoso, el coronado con una corona de laurel, sino aquel que tiene un sufrimiento constante es su cotidianidad para sobrevivir. En este sentido, la reivindicación del inmigrante (en el gran imperialismo y la gran inmigración europea por el mundo) se representa en Lo último de Inglaterra (1855) de Ford Madox Brown. Las dos figuras están abrazadas, y la mujer lleva tapado a un bebe. Lo último, es lo último que ven de Inglaterra, la costa de la que se están separando, ya que nunca volverán. Ellos también son lo último de Inglaterra, porque se deben marchar de su país, pero están mostrados como héroes porque son ellos los que llevan la semilla de la civilización en otros mundos. Juntan sus manos con esperanza, dentro de la tristeza del momento, estando siendo dignificados dentro de la situación desgraciada por la que están pasado.
La nueva concepción y situación del artista, que empieza a desconfiar del sistema del arte, en relaciona a las academias. El artista desconfía del prestigio del salón, y el realismo siembra la semilla del artista como individuo al margen del poder. Esta nueva concepción se representa en Estudio en Botignolles (1870) de Fantin-Latour. Se ve al artista como alguien que va por delante de la sociedad, que se adelanta. No le gusta el amparo del poder, sino que se aleje de este. El artista se retrata con otros artistas y con otros pintores.
Estudio en la calle Condomine (1879) de Bazille: El estudio se muestra como un retrato del artista, porque nuestro espacio cuotidiano revela algo de la forma de ser del artista y de sus ideales. Vemos un cierto desorden que revela confort, sin acumulación de objetos, sino una cierta sencillez. La luz exterior ilumina el gran espacio, y se observa a una figura tocando el piano, mostrando un lugar de sensibilidad artística. El grupo de amigos están hablando, mostrando el estudio como un espacio de intimidad y de cotidianidad.
El realismo está ligado a una obsesión con los males morales de la sociedad, sobretodo de la prostitución, de la doble vida, del adulterio. De todos los comportamientos ocultos a la sociedad burguesa, que quedaba oculta a la pintura. Los realistas mostraran todos los comportamientos ocultos en esa sociedad burguesa que hasta ahora había aparecido. Lo vemos en la obra El despertar de la conciencia. Hasta entonces se consideraba que el arte no tocaba estos temas inmorales u obscenos.
El tema de la muerte se trata desde una nueva percepción. La muerte pierde transcendencia, que hasta entonces había encontrado un sentido, pero para el realismo es el fin de la vida, desde una perspectiva orgánica, sin ser transcendida. Lo vemos en el Funeral público por las víctimas de la Revolución de marzo (1848) de Menzel, donde hay una desdramatización de la muerte que veremos en todas las manifestaciones funerarias.
...