Tema 3 Derecho Penal (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Alicante (UA)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho Penal II
Año del apunte 2016
Páginas 8
Fecha de subida 31/03/2016
Descargas 8
Subido por

Vista previa del texto

TEMA 3. LESIONES En el TÍTULO III se recogen, bajo el nombre «DE LAS LESIONES», una serie de conductas cuya característica principal es, como se desprende de la propia redacción del tipo básico del art. 147.1, que afectan directamente a la integridad corporal o a la salud, física o mental, de las personas.
Bienes jurídicos protegidos son la integridad corporal y la salud física o mental del ya nacido; las lesiones al feto se tipifican expresamente en otro lugar.
La salud a que se refiere el Código es tanto la física como la psíquica. La integridad corporal se refiere sólo al sustrato físico; el ataque a ella dirigido es la mutilación o inutilización de algún órgano o miembro corporal.
I.
LESIONES TIPO BASICO El tipo básico del delito de lesiones, previsto en el ART. 147.11, castiga al que «causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental».
La acción puede llevarse a cabo tanto por acción en sentido estricto, como, en los casos en que haya posición de garante, en comisión por omisión (dejando a una persona sin alimentar, expuesta al frío, etc.).
El resultado es el menoscabo de la integridad corporal o de la salud física o mental.
Entre la acción y el resultado debe existir una relación de causalidad.
1 Artículo 147.
1. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico.
2. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión no incluida en el apartado anterior, será castigado con la pena de multa de uno a tres meses.
3. El que golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, será castigado con la pena de multa de uno a dos meses.
4. Los delitos previstos en los dos apartados anteriores sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
Excurso: el concepto de lesión psíquica. La lesión psíquica como daño colateral Las lesiones incluidas en el ART. 147.1 son las que para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, requieren tratamiento médico o quirúrgico. La pena en este caso es prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses. Si la lesión no precisare tratamiento médico o quirúrgico o sólo exigiere la primera asistencia facultativa, entonces constituye el tipo privilegiado previsto en el ART. 147.2, cuya pena es la multa d uno a tres meses.
La expresión contenida en el ART. 147.1, además de una primera asistencia, indica que todos «los actos médicos, aun curativos, fijados o practicados en dicha primera asistencia, forman parte de ella y no constituyen un tratamiento médico o diferenciado».
La STS 121/2012, de 22 de febrero, entre otras muchas, establece sin embargo que los puntos de sutura han de considerarse tratamiento quirúrgico.
Excurso: Las lesiones en caso de violencia o malos tratos a persona vinculada con el agresor: Remisión a otro lugar Cuando se causa una lesión que no requiere tratamiento, o se golpea o maltrata de obra sin causar lesión a una de las personas mencionadas en el ART. 173.2 (violencia doméstica o asistencial), no se aplican los apartados 2 o 3 del ART. 147, sino el ART.
153.2 , que prevé una pena mayor.
TIPOS CUALIFICADOS Son los contenidos en los ARTS.148, 149 y 150.
A) Por el medio empleado, la forma de comisión o la cualidad de la víctima Artículo 148.
Las lesiones previstas en el apartado 1 del artículo anterior podrán ser castigadas con la pena de prisión de dos a cinco años, atendiendo al resultado causado o riesgo producido: 1.º Si en la agresión se hubieren utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud, física o psíquica, del lesionado.
2.º Si hubiere mediado ensañamiento o alevosía.
3.º Si la víctima fuere menor de doce años o persona con discapacidad necesitada de especial protección.
4.º Si la víctima fuere o hubiere sido esposa, o mujer que estuviere o hubiere estado ligada al autor por una análoga relación de afectividad, aun sin convivencia.
5.º Si la víctima fuera una persona especialmente vulnerable que conviva con el autor.
o Por la peligrosidad del medio El ART. 148.1º permite imponer la pena de prisión de dos a cinco años «si en la agresión se hubieren utilizado armas, instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud, física o psíquica, del lesionado».
La razón de ser de esta agravación es la peligrosidad objetiva del medio empleado en la lesión. La utilización de un arma de fuego, un cuchillo de cortar jamón, un hacha, una navaja de grandes dimensiones, etc., constituye esta agravación, siempre que el sujeto activo sea consciente de la peligrosidad objetiva del medio utilizado.
o Por el empleo de ensañamiento o alevosía El ART. 148.2 establece la misma cualificación de la pena para la lesión prevista en el apartado 1 del art. 147 «si hubiere mediado ensañamiento». Por tal hay que entender aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima. Lo mismo sucede con la alevosía.
o Por la cualidad de la víctima El ART. 148.3º permite imponer la pena antes citada «si la víctima fuere menor de doce años o persona con discapacidad necesitada de especial protección». Es preciso que este hecho genere una mayor peligrosidad de la acción o mayor indefensión de la víctima; no basta, con que la víctima sea menor de doce años o una persona con discapacidad para que automáticamente se aplique la cualificación.
La 4ª hace referencia a la mujer ligada al agresor por una relación de afectividad, actual o pasada, criterio que, como veremos más adelante, es utilizado también en otros delitos relacionados con la «violencia de género»; la agravación 5ª se refiere, como víctima, a la persona especialmente vulnerable que convive con el autor, a la que también se alude en los delitos relativos a la violencia familiar.
B) Por la entidad del resultado Los ARTS. 149 y 150 establecen una serie de cualificaciones en función de la mayor o menor gravedad de los resultados que produzca la lesión.
o Cualificación del art. 149 Artículo 149.
1. El que causara a otro, por cualquier medio o procedimiento, la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro principal, o de un sentido, la impotencia, la esterilidad, una grave deformidad, o una grave enfermedad somática o psíquica, será castigado con la pena de prisión de seis a 12 años.
2. El que causara a otro una mutilación genital en cualquiera de sus manifestaciones será castigado con la pena de prisión de seis a 12 años. Si la víctima fuera menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, será aplicable la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento por tiempo de cuatro a 10 años, si el juez lo estima adecuado al interés del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección.
Los resultados mencionados en este ART. 149 consisten en graves menoscabos de la integridad física o de la salud, algunos de ellos irreversibles, como la pérdida o inutilización de un órgano o miembro principal, o de algún sentido (de la vista, del oído).
Pérdida anatómica de un miembro y pérdida funcional se consideran equivalentes en el art. 149 («la pérdida o la inutilidad»), por lo que habrá que entender que se incluye también en esta cualificación la «mutilación».
El órgano o miembro inutilizado o mutilado debe ser «principal», entendiéndose por tal el esencial, pero no vital: un riñón, el pie, la lengua, la mano, un ojo, etc. En el apartado 2º del art. 149 se castiga expresamente la mutilación genital con la misma pena que en el primer apartado, pero añadiendo la posibilidad de aplicar en este caso la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento cuando la víctima sea menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección. En todo caso, cuando el miembro u órgano NO es principal será aplicable la cualificación del ART. 150.
El concepto de deformidad es un concepto valorativo estético que depende de las más diversas circunstancias. La edad, sexo, profesión, etc. del lesionado son decisivos a la hora de determinar lo que se entiende por deformidad. La cualificación del art. 149 sólo es aplicable en caso de que la deformidad sea «grave». Normalmente se consideran como tales las cicatrices y desfiguraciones del rostro y las cicatrices en el cuello o en el muslo, pero no en la cabeza o en el vientre.
o Cualificación del art. 150 Artículo 150.
El que causare a otro la pérdida o la inutilidad de un órgano o miembro no principal, o la deformidad, será castigado con la pena de prisión de tres a seis años.
Por miembro u órgano no principal se entiende lo que ni es vital, ni esencial para la salud o la integridad: un dedo, el lóbulo de la oreja, etc.; por deformidad, cualquier desfiguración del cuerpo cuya visión produce un sentimiento de desagrado estético en los demás.
Así, por ej., una cojera evidente es, objetivamente, una deformidad grave; una pequeña cicatriz en la cara puede ser grave en el caso de una «modelo fotográfica», y menos grave en una persona dedicada a otro tipo de actividades.
Acuerdo del Tribunal Supremo de 19 de abril de 2002: la pérdida de incisivos u otras piezas dentarias es ordinariamente subsumible en el art. 150).
1. Especial consideración del elemento subjetivo  Tanto en el tipo básico como en los cualificados se tipifican conductas dolosas.
La comisión imprudente de estos hechos se castiga en el ART. 152.
Lo que no se puede admitir en ningún caso es que el dolo se exija sólo respecto a la acción inicial de causar una lesión, bastando para imputar el resultado la conexión causal entre éste y la acción, pues esto infringiría claramente el principio de culpabilidad o trataría por el mismo rasero las distintas formas de imputación subjetiva.
 Las lesiones imprudentes se castigan, cuando la imprudencia es «grave», con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a dieciocho meses si se tratare de las lesiones del art. 147.1; con la pena de prisión de uno a tres años si se tratare de las lesiones del art. 149; y con la pena de prisión de seis meses a dos años si se tratare de las lesiones del art. 150.
Según el ART. 152.2, si la imprudencia es «menos grave» sólo se castigan, con la pena de multa de tres meses a doce meses, las lesiones a que se refieren los arts.
149 y 150, y sólo mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
Cuando los hechos hayan sido cometidos utilizando un vehículo a motor, un ciclomotor o un arma de fuego se impondrá asimismo la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores o del derecho a la tenencia y porte de armas. La «imprudencia profesional» sólo se menciona en las lesiones causadas por imprudencia grave.
Artículo 152.
1. El que por imprudencia grave causare alguna de las lesiones previstas en los artículos anteriores será castigado, en atención al riesgo creado y el resultado producido: 1.º Con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a dieciocho meses, si se tratare de las lesiones del apartado 1 del artículo 147.
2.º Con la pena de prisión de uno a tres años, si se tratare de las lesiones del artículo 149.
3.º Con la pena de prisión de seis meses a dos años, si se tratare de las lesiones del artículo 150.
Si los hechos se hubieran cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor, se impondrá asimismo la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a cuatro años.
Si las lesiones se hubieran causado utilizando un arma de fuego, se impondrá también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de armas por tiempo de uno a cuatro años.
Si las lesiones hubieran sido cometidas por imprudencia profesional, se impondrá además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un período de seis meses a cuatro años.
2. El que por imprudencia menos grave causare alguna de las lesiones a que se refieren los artículos 149 y 150 será castigado con una pena de multa de tres meses a doce meses.
Si los hechos se hubieran cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor, se podrá imponer también la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres meses a un año.
Si las lesiones se hubieran causado utilizando un arma de fuego, se podrá imponer también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de armas por tiempo de tres meses a un año.
El delito previsto en este apartado sólo será perseguible mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
2. El castigo de los actos de participación intentada En el ART. 151 se castigan con la pena inferior en uno o dos grados a la del delito correspondiente de lesiones dolosas, previsto en los artículos anteriores, «la provocación, la conspiración y la proposición» para cometer alguno de dichos delitos.
II.
EL CONSENTIMIENTO DEL LESIONADO Artículo 155.
En los delitos de lesiones, si ha mediado el consentimiento válida, libre, espontánea y expresamente emitido del ofendido, se impondrá la pena inferior en uno o dos grados.
No será válido el consentimiento otorgado por un menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección.
Por un lado, en el ART. 155 se dice que «en los delitos de lesiones, si ha mediado el consentimiento válida, libre, espontánea y expresamente emitido del ofendido, se impondrá la pena inferior en uno o dos grados», no siendo válido, según el párrafo segundo, el consentimiento otorgado por un menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección.
Por otro lado, se recogen en el ART. 156 ciertas excepciones, dando relevancia al consentimiento en los supuestos de trasplantes de órganos, esterilizaciones y cirugía transexual.
De acuerdo con esta regulación se sigue considerando, pues, como principio rector en esta materia, que el consentimiento del «ofendido», aun válidamente emitido, no exime de pena, sino que sólo la atenúa.
El consentimiento, válidamente otorgado, puede y debe, pues, no sólo atenuar, sino eximir de pena en el delito de lesiones siempre que la acción que la produjo se realice dentro de los límites que el consentimiento señaló. Habrá que atender, por tanto, en primer lugar, al alcance y contenido del consentimiento del lesionado.
No es, pues, que el consentimiento exima o no de pena, sino que, más bien, para comprobar, en principio, cualquier exención de responsabilidad penal en el delito de lesiones, bien sea por falta de tipicidad, antijuricidad o culpabilidad, hay que comenzar normalmente por si hubo o no consentimiento y si éste fue válidamente prestado.
III.
CASOS PROBLEMÁTICOS LA ESTERILIZACIÓN D DEFICIENTES PSÍQUICOS Artículo 156.
No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, el consentimiento válida, libre, consciente y expresamente emitido exime de responsabilidad penal en los supuestos de trasplante de órganos efectuado con arreglo a lo dispuesto en la ley, esterilizaciones y cirugía transexual realizadas por facultativo, salvo que el consentimiento se haya obtenido viciadamente, o mediante precio o recompensa, o el otorgante sea menor de edad o carezca absolutamente de aptitud para prestarlo, en cuyo caso no será válido el prestado por éstos ni por sus representantes legales.
No será punible la esterilización acordada por órgano judicial en el caso de personas que de forma permanente no puedan prestar en modo alguno el consentimiento al que se refiere el párrafo anterior, siempre que se trate de supuestos excepcionales en los que se produzca grave conflicto de bienes jurídicos protegidos, a fin de salvaguardar el mayor interés del afectado, todo ello con arreglo a lo establecido en la legislación civil.
Cuando se trata de resolver el problema de la esterilización de personas con discapacidad necesitadas de especial protección, no hay que recurrir al consentimiento de estas personas sino a su propio interés o «mayor interés del afectado», que es el criterio rector a tener en cuenta.
La reforma de 2015 ha modificado la redacción de este precepto empleando la expresión «personas que de forma permanente no puedan prestar en modo alguno el consentimiento».
La esterilización a que se refiere el párrafo segundo del artículo 156 del Código Penal deberá ser autorizada por un juez.
IV.
EL TRATAMIENTO MÉDICO Se trata de una serie de prescripciones procedentes de persona autorizada a ello, o de acciones realizadas directamente por dicha persona sobre otra con finalidad paliativa o curativa, que pueden afectar a la salud y a la integridad física de ésta.
Cuando el tratamiento médico objetivamente mejora o no menoscaba la salud del sujeto pasivo, ni siquiera se da el tipo objetivo de un delito de lesiones.
Cuando el tratamiento médico menoscaba objetivamente la salud del afectado tampoco dará lugar automáticamente a la exigencia de responsabilidad penal, con la diligencia debida y con intención de curar, puede que el resultado no le sea imputable al facultativo y, en todo caso, quedará excluida la parte subjetiva del tipo del delito de lesiones.
Presupuesto general de la admisibilidad del tratamiento es el consentimiento del paciente y, para que este consentimiento sea válido, el paciente ha de haberlo prestado tras haber recibido la información pertinente sobre la intervención o tratamiento al que consiente (consentimiento informado) .
V.
PARTICIPACIÓN EN RIÑA Artículo 154.
Quienes riñeren entre sí, acometiéndose tumultuariamente, y utilizando medios o instrumentos que pongan en peligro la vida o integridad de las personas, serán castigados por su participación en la riña con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses.
El Código castiga la participación utilizando medios o instrumentos que pongan en peligro la vida o la integridad; la mera participación es impune como tal. El ART. 154 exige además que los que participan en la riña lo hagan «acometiéndose tumultuariamente»; han de intervenir, por tanto, más de dos personas y es preciso que se llegue a las vías de hecho, no bastando las simples agresiones verbales.
...