Resumen Lectura Obligatoria 3 Políticas de Seguridad y Prevención (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Criminología - 3º curso
Asignatura Políticas de Seguridad y Prevención
Año del apunte 2016
Páginas 6
Fecha de subida 01/04/2016
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Políticas públicas de seguridad y Prevención 2015/2016 – maria47 Consideraciones generales sobre la evaluación de políticas públicas. Las especificidades de las políticas sociales Se trabajan las distinciones entre evaluar en el ámbito público y en la esfera privada.
1. ¿Cuál es la especificidad de evaluar políticas públicas? Uno de los problemas centrales con los que nos enfrentamos en las perspectivas de evaluación que van penetrando en las administraciones públicas es que parten de supuestos que parecen directamente importados del mundo de las organizaciones empresariales.
Uno de los elementos centrales en toda estrategia empresarial es la capacidad de competir. Una empresa competitiva es una empresa eficaz y eficiente. En las administraciones públicas la lógica de actuación se basa más en la capacidad de trabajar en un contexto más caracterizado por la interdependencia que por la capacidad de competir.
Se deben construir categorías que permitan atender los valores que expresan ambos requerimientos, asegurando siempre la capacidad de rendir cuentas, la capacidad de mantener abiertos los controles y los mecanismos de evaluación que eviten los abusos de poder y la ineficacia de la acción pública.
2. ¿Evaluar políticas, evaluar procesos de gestión? Uno de los elementos centrales que se debería tener en cuenta al introducir mecanismos de evaluación y de rendición de cuentas en el funcionamiento de las administraciones públicas, es distinguir entre los temas que son propios del área de gobierno y los temas que son propios del área de gestión.
(Selección adversa  capacidad de ciertos servicios públicos de “escoger” o seleccionar a sus usuarios, más en función de razones de eficiencia (ahorro de costes), que por razones de eficacia y equidad (servir con criterios de equidad a las necesidades sociales).
El cruce entre tareas de gestión y ámbito operacional genera el espacio típico de los análisis preocupados por los valores de economía y eficiencia. El espacio de gestión de contenido más estratégico sería aquel en el que las variables que cuentan son las de la eficacia y la gestión del cambio. Las labores emblemáticas serían las de adaptar las operaciones a los problemas, anticipando desajustes de la gestión.
El entorno de tareas de gobierno es un terreno en el que se lidia sobre todo con el exterior de la organización, donde se juzgan las grandes cuestiones de la legitimación política y social. Si esa labor se cruza con el ámbito más operacional, nos encontramos con lo que podríamos denominar labores de “contramaestre”, gobierno de operaciones, y con funciones como contraste, supervisión, control del gasto y de los recursos. Es este el terreno en el que acostumbramos a encontrar los órganos de control de legalidad presupuestaria y contable. El terreno menos explorado es el que entrecruza gobierno y ámbito estratégico.
1 Políticas públicas de seguridad y Prevención 2015/2016 – maria47 Es aquí donde debería determinarse lo importante y significativo para cada organización, donde se juega la legitimidad de los objetivos de las administraciones públicas.
3. ¿Qué evaluar? Tipología habitual en la evaluación de políticas públicas se centra en el enfoque de la evaluación y, en la hipótesis de la teoría de la intervención (si hacer a pasará b) que la evaluación trata de demostrar o refutar. Hay diferentes modalidades de evaluación: a) Evaluación de necesidades  analiza si la naturaleza, magnitud y la distribución del problema o de la situación social justifica la existencia del programa y si el diseño del programa tiene en cuenta las implicaciones de estas características. La evaluación de necesidades es oportuna para la planificación de un programa nuevo o la reforma de uno ya consolidado.
b) Evaluación de diseño  la teoría del cambio o la justificación de la intervención, no siempre es explícita ni unívoca y llegar a descifrarla es probablemente el reto de la llamada evaluación de diseño. Este tipo de evaluación permite valorar una propuesta de diseño o determinar cuál es el mejor diseño posible entre varias alternativas.
c) Evaluación de proceso / implementación  las políticas y los programas deben modularse atendiendo a factores imprevistos, especificidades contextuales o criterios y preferencias de las instituciones y las personas que los deben llevar a término. La función de la evaluación de proceso o de implementación es determinar lo que el programa realmente hace en comparación con las previsiones del diseño de partida.
d) Evaluación de impacto  se centra en averiguar si la intervención efectivamente reduce o mejora el problema que ha originado su existencia. Es un tipo de evaluación utilizada para programas que operan en lugares diferentes, bajo variantes, estrategias o componentes diferentes y en los cuales el interés puede estar centrado en determinar qué variante o qué componentes se asocian a un nivel de impacto más alto.
e) Eficiencia  el hecho de operar con presupuestos limitados provoca que los decisores y los gestores públicos se hagan a menudo preguntas sobre la eficiencia de las intervenciones. También son evaluaciones adecuadas por ponderar diferentes alternativas de diseño en el momento de planificar una intervención.
4. ¿Por qué evaluar? Si nos interesa examinar la eficacia de las organizaciones públicas, deberíamos poner atención en el tipo y la calidad de las interrelaciones entre esas organizaciones públicas y el exterior de las mismas, ya que si sólo nos dedicamos a examinar los componentes internos del funcionamiento de tales organizaciones, lo máximo, que conseguiremos será avanzar en la evaluación de su eficiencia y del gradeo de cumplimiento de las previsiones procedimentales.
Los instrumentos de evaluación pueden ser usados como palancas de gobierno, con la condición de que esos instrumentos de evaluación sepan recoger la riqueza de matices y de perspectivas que toda acción de gobierno genera. La calidad del servicio se calibra en aquellos indicadores 2 Políticas públicas de seguridad y Prevención 2015/2016 – maria47 que el conjunto de profesionales de ese ámbito entiende como básicos para poder referirse al servicio como de calidad.
El debate sobre el papel y los resultados de la acción pública no se sitúa sólo en el cómo hacer las cosas, sino que exige contar con instrumentos que permitan responder asimismo a las preguntas de qué deben ocuparse los poderes públicos y de quién mejor puede ofrecer resultados eficaces y eficientes a esas demandas sociales canalizadas por esos poderes representativos.
5. ¿Para qué evaluar? Se puede querer hacer la evaluación de una intervención por motivos muy diversos. Es conveniente tener siempre presente que la evaluación no es un fin en sí mismo, sino un instrumento para la mejora de programas y políticas públicas. La preparación de la evaluación tiene que ser consistente con la reflexión sobre la manera en qué puede ser útil para mejorar la intervención. Los objetivos más habituales que acostumbra a tener una evaluación: a) Ayudar a tomar una decisión  dar información relevante a una persona o unidad que debe tomar una decisión determinada. Este tipo de propósito suele requerir que la evaluación establezca cuestiones muy bien definidas, con unos criterios y un lenguaje determinados, y que los resultados estén disponibles antes de la fecha concreta en que se debe tomar una decisión.
b) Contribuir al aprendizaje de la organización  hay autores de estudios sobre la evaluación de políticas públicas que destacan que el proceso de decisión en las organizaciones públicas raramente depende de la autoridad de una sola persona o unidad, sino que exige procesos de cambio y negociación que a menudo son largos. En consecuencia, la información y las recomendaciones de la evaluación no se utilizan inmediatamente. El propósito de la evaluación es la introducción de conceptos nuevos y alternativas nuevas. La capacidad de influencia de la evaluación depende en que la información se transmita, se acumule y se almacene adecuadamente y que surja la oportunidad de cambio.
c) Utilizar la evaluación como instrumento de gestión d) Rendición de cuentas a la ciudadanía  es deseable y exigible que las organizaciones públicas rindan cuentas a la ciudadanía sobre cuáles son los resultados que han finalmente conseguido con los recursos empleados. Las evaluaciones que tienen este propósito corren el riesgo de aparecer como ritualistas, desconectadas de las preocupaciones de gestores y decisores y con un potencial de utilización o de mejor escaso.
e) Conocimiento básico sobre las políticas públicas  hay evaluaciones que tienen el propósito de entender mejor el tipo de programa o el contexto que mejor funciona para cambiar las condiciones sociales.
f) Implementación de un requerimiento formal  dar cumplimiento a las condiciones de una subvención o de la normativa que regula el programa o la política pública.
3 Políticas públicas de seguridad y Prevención 2015/2016 – maria47 6. ¿Y las políticas sociales? Cada política pública tiene características específicas, y un buen proceso de evaluación debería tener en cuenta esas especificidades. Pero, en el caso de las políticas sociales, ello es especialmente significativo.
La definición de objetivos acostumbra a ser relativamente abstracta, acostumbra a ser relativamente ambigua, ya que, por otro lado, este tipo de ambigüedad y de generalidad en la definición de objetivos favorece la obtención de consenso en relación con estas políticas. Por tanto, no se trata de vituperar o menospreciar la forma en que estas políticas definen sus objetivos, sino de comprender el marco cognitivo, el entramado institucional y social que rodea la formulación de estas políticas.
Sin embargo, cuando hablamos de servicios sociales y de servicios personales en general, la definición de objetivos y outcomes esa veces más sencilla que en otros sectores de las políticas públicas. Es así ya que el impacto buscado por la intervención es un cambio concreto en la situación del individuo lo que suele ser observable y puede medirse.
Sin embargo, la evaluación de impacto se complica por cuanto las intervenciones suelen ser multidimensionales, es decir que buscan cambios en diversas facetas de la situación del individuo.
Otra singularidad de las políticas sociales es la heterogeneidad de impactos. Dado que la población diana de las políticas sociales es generalmente diversa, ocurre a menudo que los impactos de las políticas sociales sobre ella son igualmente diversos. Detectar los impactos diferenciales para los distintos tipos de población diana es un reto de la evaluación de políticas sociales.
Por otro lado, la evaluación de las políticas sociales choca con otros elementos más generales.
Como sabemos, a la propia dificultad en definir este tipo de políticas, cabe añadir la multiplicidad de objetivos que acostumbran a rodear este tipo de decisiones.
También es importante reseñar la contradicción existente entre los motivos que impulsaron la creación de la política, motivos que tienden a ser complejos, y la necesidad de contar con indicadores que rápidamente den respuesta sobre los resultados y los impactos conseguidos.
Por todo ello, no es inhabitual que los indicadores acostumbren a ser relativamente insuficientes o excesivamente simples en relación a la complejidad de la política. Si utilizamos sólo aproximaciones cuantitativas conseguiremos un resultado que tenderá a ser más pobre que el que obtendríamos asumiendo el principio de que “en políticas complejas, evaluaciones complejas”.
No es extraño percibir la sensación en los territorios, que más que una política pensada para resolver problemas, se disponen de “soluciones en busca de problemas”. Y como ello viene acompañado de recursos, lo normal es adaptarse “creativamente” a la misma para obtener así los recursos que se requieren para aquello que se considera prioritario.
4 Políticas públicas de seguridad y Prevención 2015/2016 – maria47 Muchas veces en los procesos de evaluación coinciden distintos objetivos o metas. Por un lado encontramos la necesidad por parte de los actores en el territorio de responder a lo que las exigencias de la Comisión Europea u otra instancia financiadora plantea. Y por otro lado, la necesidad de avanzar en procesos de aprendizaje del propio territorio y de los actores implicados en relación a esas políticas que son en muchos casos innovadoras.
Ponemos el énfasis, en el análisis del cumplimiento formal y en el proceso de aprendizaje. Lo peor es confundir y mezclar ambas lógicas y ambos requerimientos.
Las políticas de inclusión social tienen casi siempre elementos de innovación, de adaptación creativa a situaciones heterogéneas y no estadarizables a priori. No debería pues extrañarnos que las evaluaciones que tienen en cuenta estos elementos de proceso puedan llegar a ser notablemente más potentes y útiles que las que se centran exclusivamente en el tema resultados.
Tenemos por tanto un resultado positivo derivado de la introducción de una perspectiva de evaluación en políticas de inclusión, que sería el hecho de favorecer perspectivas de trabajo que operen con mejores relaciones entre casos específicos y las categorías con las que acostumbran a operar las políticas en su conformación habitual.
7. ¿Sirve para algo evaluar? Lo tradicional es que cuando el proceso de evaluación ha concluido, casi siempre los nuevos programas ya están en marcha. Y han tenido que ponerse en marcha debido a que las dinámicas políticas, presupuestarias y administrativas así lo exigían. La sensación general por lo tanto es que las evaluaciones acaban teniendo poca repercusión en los procesos decisionales. Lo cual no quiere decir que esas evaluaciones no tengan efecto alguno.
8. ¿Evaluación y cambio de época? Las políticas convencionales de bienestar funcionaban básicamente a partir de cuatro elementos que caracterizaría como: homogeneidad, rigidez, indiferencia y lejanía. En la nueva época, exige cada vez más políticas que sean heterogéneas, flexibles, tendencialmente personalizadas y que puedan desarrollarse desde la proximidad. Esos cuatro nuevos elementos obligan a que los mecanismos de evaluación recojan esa nueva realidad y esas nuevas exigencias.
La propuesta surgida de la propia Unión Europea es significativa, la cual plantea que son los procesos de gobernanza, de trabajo en redes, de articulación de los distintos niveles de gobierno, lo que permitiría evitar precisamente que detectemos un creciente gap entre lo que son las dinámicas y necesidades de cada territorio y lo que son las dinámicas comunitarias, políticoadministrativas, que generan las políticas, los proyectos y en definitiva, la disposición de fondos, para dar respuesta a los nuevos y renovados problemas de inclusión social.
La lógica de actuación de las administraciones públicas debería ser mucho más la de habilitar que la de decidir, ya que ese proceso de habilitación es el que logaría dar respuesta a esa situación de heterogeneidad, de personalización, de cercanía y de flexibilidad a la que antes se hacía referencia.
5 Políticas públicas de seguridad y Prevención 2015/2016 – maria47 9. ¿Evaluación y trabajo en red? Podemos tratar de analizar los procesos de formación de la red. Es decir, trabajar con lo que podríamos denominar el cálculo de costes y beneficios que hacen los actores que componen esa red. Los diversos actores tienen sus propios puntos de vista sobre los problemas a resolver. Por otro lado, convendría examinar el grado de consolidación de los procesos de confianza mutua entre los actores de la red. ¿Hasta qué punto conocen, comprenden y comparten los objetivos del resto de participantes? De esa comprensión dependerá la construcción de vínculos de confianza.
La confianza no sólo se desarrolla y se consolida cuando se comprenden los objetivos de los demás, sino cuando puedo compartir total o parcialmente esos objetivos, entendiendo las formas de hacer. Es decir, compatibilidad cultural y de compatibilidad estratégica. Lo cual es el punto clave para la consolidación de esa red porque estamos intentando construir mecanismos de respuesta colectiva a problemas colectivos. Se trata de conseguir evaluar la gestión de las interacciones, analizando cómo se ha procedido a formar la red; qué reglas de negociación se han seguido. Si aceptamos que el trabajo compartido, el trabajo en red, es hoy determinante en las políticas de inclusión, entonces buscar estrategias para tener en cuenta el valor generado por la construcción de esa red, y evaluar su eficacia y su capacidad de aprendizaje conjunto, así como su fuerza para el futuro, son elementos cada vez más significativos en toda dinámica de evaluación de las políticas sociales en la actualidad.
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