Derecho Penal I - Tema 13 (2014)

Apunte Español
Universidad ESADE (URL)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Penal I - Parte General y Teoría del Delito
Año del apunte 2014
Páginas 3
Fecha de subida 24/03/2015
Descargas 3
Subido por

Vista previa del texto

Derecho Penal I - Sergio Gomollón Lección 13: El tipo de injusto en los delitos de omisión.
El tipo de injusto en los delitos de omisión. Concepto.
Además de la acción stricto sensu la omisión también puede ser penalmente relevante, cuando causare una ofensa (lesión o puesta en peligro) de un bien jurídico, por ello el legislador contempla la posibilidad de que la omisión, es decir, la no acción, sea una conducta delictiva en determinados casos (arts. 1, 10, 11, 195, 305, y otros del Código penal). En esos casos no hablamos de normas prohibitivas sino de normas imperativas que obligan a llevar a cabo determinadas conductas.
La omisión no existe sin la acción, por lo tanto una omisión es no llevar a cabo una acción esperada que —obviamente— el sujeto sea capaz de hacer. No hablamos de omisión en un sentido genérico sino solamente de omisión de la acción esperada, es la infracción de un deber jurídico30.
! Clases de omisión penalmente relevantes.
Hay, de entrada, 3 clases de omisión penalmente relevantes, que se reflejan en: delitos de omisión pura o propia, delitos de omisión y resultado; y delitos de omisión impropia (también llamados de comisión por omisión). 31 A) Los delitos de omisión pura o propia son los que se castiga la infracción de un deber de actuar, que equivalen a los delitos de actividad (como la omisión del deber de socorro, art. 195 CP; omisión del deber de impedir delitos, art. 450CP, la omisión de promover la persecución y castigo de los delincuentes, art 408 CP, no prestar cooperación a la Administración de Justicia, art. 412.1, etc.
B) Los delitos de omisión y resultado, en los que la omisión se conecte con un resultado (arts. 305 y 432 del CP) C) Delitos de omisión impropia o de comisión por omisión, en los que no está taxativamente tipificado el delito como omisivo y es difícil interpretar el tipo para ver El deber jurídico en cuestión puede ser genérico (v. gr. art. 195 CP) o específico (para médicos, funcionarios, etc.) 30 Art. 195 del Código penal delito de mera inactividad (omisión pura o propia) consumado con la inactividad de su autor, mientras que el art. 305 del Código es un delito de resultado donde se determinan los medios, es un delito de comisión por omisión taxativamente formulado. En el caso del 195 (y 138 si se comete por omisión) no están determinados los medios pero sí en el 305, aunque la omisión del deber de socorro es un delito de omisión pura. Los supuestos de omisión propia sí que deben estar taxativamente formulados, pero los delitos de resultado no suelen determinar los medios para llegar el resultado. En el caso de los delitos de comisión por omisión, véase más adelante en esta lección.
31 !60 Derecho Penal I - Sergio Gomollón si es equiparable la omisión a la acción. El juicio de equivalencia lo encontramos en el art. 11. El legislador, a diferencia de lo que ocurre con la imprudencia, en estos casos no dice expresamente qué delitos pueden ser omisivos y cuales no. “Los delitos que consistan en la producción de un resultado sólo se entenderán cometidos por omisión cuando la no evitación del mismo […] equivalga […] a su causación.” Hay 2 requisitos para que haya equivalencia en la omisión respecto la acción a) que se infrinja un deber ! jurídico y b) que sea el sentido del texto de la ley. (hacen falta ambos, art. 11 CP) También existen los DEBERES DE GARANTE (a y b del art. 11) que analizaremos más adelante.
! ! Los delitos de omisión propia.
Constituyen delitos de omisión propia aquellos en los que la omisión consista en la infracción de un deber de actuar taxativamente tipificado en el ordenamiento jurídico, como es el caso del art. 195 del CP. Estos delitos pueden ser dolosos (si se conoce la situación típica y no se actúa de acuerdo con las posibilidades) o imprudentes (negligencia de la apreciación de la situación típica o desconocimiento de las posibilidades de intervención).
! El tipo de omisión impropia (comisión por omisión): la posición de garante.
Hay casos en los que no hay duda de que la omisión equivale a la acción (ejemplos pág 241 MUÑOZ CONDE). No es fácil, siguiendo el art. 11 CP determinar si en un caso es equiparable la omisión a la acción 32.
La única fórmula que encontramos en el Derecho positivo es el artículo 11 del Código penal, que no ha estado exento de críticas por parte de la Doctrina, sin embargo debe tenerse en cuenta que no debe recurrirse nunca a criterios extralegales para determinar si hay omisión, pues no debe infringirse el principio de legalidad. Resumimos en dos los requisitos que deben darse para considerar una acción equiparable a una omisión: a) la relación causal entre la omisión y el resultado producido y b) el deber de evitar el resultado que incumbe al sujeto de la omisión (posición de garante).
32 Ejemplos en la página 242 del Manual de MUÑOZ CONDE.
!61 Derecho Penal I - Sergio Gomollón A) Para determinar la relación causal entre la omisión y el resultado en los delitos de resultado cuando los medios no estén taxativamente previstos, deberán utilizarse los criterios de las teorías de imputación de equivalencia de condiciones, adecuación e imputación objetiva, es decir, analizar si en caso de haberse producido la acción esperada se hubiera evitado el resultado, debe haber evitabilidad del resultado. Para ello, evidentemente el sujeto debe ser capaz de actuar para evitarlo.
B) Además debe haber un deber de evitar el resultado, una posición de garante.
Siguiendo el art. 11 CP debe haber un especial deber jurídico de autor. No puede ser cualquier sujeto el que deba evitar el resultado, debe ser alguien que se encuentre en posición de garante. A veces es fácil determinar si existe esa posición de garante (médico respecto del paciente, padres respecto a los hijos menores de edad, etc) pero no siempre es fácil. Los criterios que presenta el art. 11 son criterios formales insuficientes, que según la Doctrina no agotan otras posibilidades. Son garantes LAS PERSONAS QUE TIENEN UNA ESPECIAL VINCULACIÓN CON EL BIEN JURÍDICO protegido, y son garantes de su integridad, a pesar de que no exista contrato o precepto legal. Considera MUÑOZ CONDE que pueden reducirse a dos grandes grupos la posición de garante.
A) En primer lugar está la vinculación natural que se da con el bien jurídico en función de la idea de protección del bien jurídico que tiene la norma. (ver manual pag. 246), o bien el desempeño voluntario aceptado de determinadas funciones de peligro (aplinistas, etc.) o la aceptación voluntaria de específicas funciones protectoras (servicios de urgencia, canguros de niños etc.) B) Aquellos que, por haber producido el peligro de resultado mediante acción deben ! evitarlo por obligación. (más pags 247-8 del manual).
! !62 ...