Fundamentos de historia de la estética (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia del Arte - 2º curso
Asignatura Fundamentos de historia de la estética
Año del apunte 2014
Páginas 39
Fecha de subida 06/12/2014
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Profesor: José Luís Menendez

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Fundamentos de la historia de la estética Cuando se habla del término de “teoría del arte”, se deberían de utilizar estos términos: - - - Teoría de las artes. Compendio y corpus enorme fragmentado de reflexiones y textos sobre modalidades artísticas determinadas. El arte como concepto integrado no aparece. Encontramos algunas reflexiones teóricas sobre los principios y criterios de tal modalidad artística, las pautas para entender se arte des del punto de vista teórico y sus técnicas y conocimientos. Comparación entre las artes y pugnas para determinar qué arte es el más reconocido. La crisis de la teoría de las artes se sitúa en torno el siglo XIX. Aquellas que han tenido mayor repercusión son la poética (poesía) y retórica (oratoria), ya que tenían altas consideraciones intelectuales. La dignificación de las artes plásticas se debe a la apropiación de principios de estos artes Teoría del arte. Como filosofía del arte, vinculada al romanticismo e idealismo alemán. Ya no hay pelas entre las modalidades artísticas, se pierde vigencia en el parangón. A in de poner orden en el sistema de las artes, se toma como referencia la filosofía, intentando constituir una arquitectura consistente en el conjunto de las artes Teorías del arte. Surgen en el siglo XIX, como resultado de la crítica de la metafísica enfrentada al positivismo y el idealismo alemán. Papel importante del arte en la sociedad y su toma de consciencia como fenómeno complejo artístico.
La realidad es tan compleja que se ha de compartimentar y estudiar desde distintos enfoques. Las teorías del arte implican observar, filosofar y especular sobre al arte como concepto, ya que se despreocupan de la obra en su carácter particular. También se desprenden de los juicios de valor particular Algunos de los temas que tocan las teorías del arte son: - Relaciones del arte con la realidad (mimesis) Función social del arte Atributos y características del arte Jerarquías Papel del artista en la sociedad ¿En qué consiste la historia del arte? En situar una obra cronológicamente y físicamente, clasificándola en una línea temporal. La crítica del arte comparte la concreción de la obra, pero se preocupa del fenómeno artístico. Esta surge en el XVIII de la mano de Diderot.
La estética intenta construir desde la racionalidad la explicación de fenómenos que no lo son. Es decir, todo lo relacionado con la sensibilidad, el comportamiento sensorial, la imaginación y fantasía, ingenio, sentimiento... Los conceptos sobre los que trabaja son las categorías estéticas, entidades conceptuales mediante las cuales se intenta explicar la sensibilidad. Las categorías estéticas tienen un gran componente subjetivo, como ya vaticinó Kant hablando sobre el concepto de gusto. Se hace una proyección sentimental sobre el objeto, pero la experiencia y el lenguaje son volátiles. También inciden las características históricas, que son las que forman la sociedad, como los mass media.
Hay que replantearse qué es el sujeto y su entidad, como su función en el contexto, ya que consta de múltiples identidades, esa membrana que vibra por los impulsos internos y externos. El gusto se ve influencia fuertemente por lo social. Sentimos siempre de manera contradictoria, ya que los seres humanos no somos coherentes. Hasta el XVIII se habla del objeto artístico objetivamente, como de todas sus cualidades, pero esta gente seguía teniendo las mismas experiencias estéticas que nosotros.
Mundo griego antiguo Platón “Hipias mayor” El término de “kalekagathía” es interesante, ya que significa la unión entre lo bello y lo bueno o excelente. Esa unión indisoluble entre belleza y bien. En su dialogo de juventud “Hipias mayor”, Platón aborda el tema de la belleza, aporetico por no hallarse la solución. Encontramos a Sócrates e Hipias conversando, y lo que se hace es relacionar a la idea de belleza con una manifestación particular. Claramente, Hipias es un sofista, ya que para él la función o resultado de algo se fundamente en el consenso humano general. Pero todas las cosas bellas participan de algo común, que es la belleza. Lo que pretende Sócrates es neutralizar los problemas que genera la verdad como consenso. Se necesita que la verdad sea objetiva, más allá de la opinión (doxa) de las personas: - - - Primero se refiere a la belleza como “prepon”, lo adecuado y conveniente. Aquí es cuando surge el ejemplo de la cuchara, cuál será mejor, ¿la de madera o oro? En el contexto de la cocina sería la de madera, ya que no transmite el calor y nos sería más útil. Si se halla de la belleza como lo adecuado, lo que se hace es añadirle al objeto un contento. Esto hace que el objeto parezca bello, pero no que lo sea En el segundo nivel encontramos “chlésimon”, lo bello es lo útil. Nos tenemos que preguntar, qué, cuándo y por qué ¿En qué se diferencia la utilidad de lo adecuado? La utilidad hace referencia a la finalidad que le resulta propia al objeto, y la belleza para Platón tiene que ver con ella. Sócrates le pregunta a Hipias si el poder es útil, y él responde que s´, pero el poder también puede tomar decisiones malas, por lo tanto, no puede ser bello La tercera tesis es la “ophelimon”, que significa lo bello como lo provechoso, aquello que tiene que ver con el ejemplo de la función propia de un objeto pero que se orienta hacia el bien ¿Qué responderíamos a la pregunta “qué tal estás” de modo consciente?: - Si la respuesta es bien, e porque las finalidades de los actos personales han sido buenas - Hace referencia al bienestar personal, la satisfacción Pero no todo son actos, sino también sentimientos. Equilibrio de todo un mundo, por ello, se relaciona con las expectativas personales ¿De qué nos quejamos y cuando? Lo hacemos en los momentos en los que algo nos perjudica personalmente, cuando encontramos un obstáculo que hace que nuestras perspectivas y objetivos no se cumplan. Un problema es una situación que no nos deja avanzar hacia donde queremos.
¿Cuándo estamos felices? Cuando no nos falta de nada de lo que tenemos necesidad.
Por ejemplo, no necesitamos respirar bajo el agua, así que eso no va a interferir en nuestra felicidad. De todas formas, la individualidad sigue siendo importante. La felicidad se liga a las expectativas, las que creemos que nos harán felices. Estas necesidades nos las ha creado la propia sociedad, como el modelo de hombre de cada época. En la Grecia antigua el modelo de ciudadano ejemplar era el del virtuoso en la política y el ejército, el hombre que defendía la independencia y libertad de las polis.
Hay épocas en las que el concepto de bien, felicidad, está ligado a la objetividad y no a la subjetividad.
El ophelimon es definido por Sócrates como lo provechosos, lo útil orientado hacia el bien, la utilidad que perfecciona el objeto. El modelo de hombre es el del ciudadano político militar, y por ello, había que ser lo que llevaba al cumplimento de la naturaleza: ser un ejemplar ciudadano. Sólo cuando se es lo que hay que ser se puede alcanzar la felicidad: eudamonia. Sócrates no era nada atractivo, pero estaba considerado como el prototipo de hombre de su época, un hombre bello, ya que había luchado contra los persas. Pero todo esto no es aplicable a la mujer griega, ya que su función era la de ser fértil y cuidar a la familia, este era el concepto de mujer bella. Un esclavo no podía ser más bello aunque se dedicara a la política, ya que así se estaría saliendo de su naturaleza. Un esclavo bello es un esclavo obediente, sino lo que hace es incumplir sus reglas.
Sócrates le plantea a Hipias que lo bueno es lo provechosos y causa bien, y este es diferente del efecto, y lo bello es padre del bien. Ni la causa es igual al efecto ni el padre es igual al hijo. Sócrates se ve obligado a dejar el tema colgado, pero abriendo otra posibilidad al decir que lo bello es lo agradable, lo placentero, relacionándolo así con los 5 sentidos, pero sobretodo con la vista y el oído, los sentidos nobles. Pero si algo es placentero al ojo no puede serlo para el oído y al revés, pero sin embargo, deben de tener algo en común. Se concluye el dialogo diciendo que lo bello es lo provechoso y agradable.
“El banquete” “El banquete” es uno de los diálogos de madurez de Platón. En él, la acción de desarrolla en una cena en la que surge el tema del amor entre los comensales. El tipo de discurso de los comensales no tiene nada que ver con la filosofía, sino con la poesía. El primer filósofo en sentido estricto es Aristóteles y no Platón, ya que hay elementos formales que se basan en la tradición poética. Platón escribe en función del modelo de oralidad poética. El primero en hablar es Fedro, que dice que Eros es el dios más antiguo de todos, como ya explicó Hesíodo en “La Teogonía” al explicar el origen de los dioses. En la negra noche surgió Eros de un huevo cósmico, y más tarde lo hicieron las 3 generaciones de dioses olímpicos, el símbolo de la constitución de un mundo cada vez más ordenado. Fedro continuo diciendo que Eros no sólo es el dios más antiguo, sino la causa de los mejores bienes para los hombres, ya que a partir de él se adquieren la virtud y a la felicidad. Gracias a él, los jóvenes adquieren un comportamiento moral y militar, ¿O acaso no ocurre así en el combatiente bajo la mirada del amante? La homosexualidad masculina estaba bien vista. Lo importante de este discurso es que Eros es la pasión que nos mueve a la acción, y que más tarde nos conduce a la felicidad.
El segundo comensal en intervenir es Pausanias. Proclama que de la misma manera que hay dos Afroditas, una Urania (que surge de los testículos de Urano al caer al mar después de haber sido amputado por Cronos) y otra Pandema (que surge de los amores entre Zeus y Dione), también hay dos Eros, uno Uranio y otro Pandemo. Afrodita y Eros Pandemos tienen que ver con la dimensión del más carnal y que afecta a hombres y mujeres. En cambio los Uranios tienen un alto contenido intelectual y afecta sólo a los varones. Esta es la justificación de la homosexualidad masculina y la pederastia. Sin embargo, en la Asia menor no se aceptaban estas ideas por la influencia del Imperio persa. La homosexualidad femenina también estaba mal vista ya que esta incumplía con el papel natural de la mujer, pero la masculina no, ya que reforzaba la fertilidad de los hombres. La relación basada sólo en el sexo también estaba mal visto por no estar relacionada con el intelecto. La importante que dice Pausanias es que hay distintos tipos de amor y uno de ellos tiene un marcado carácter intelectual.
Erixímaco proclama que Eros no sólo afecta al alma sino a todos los cuerpos (y no sólo los humanos). La mediación es el conocimiento de los humanos y las relaciones amorosas a las discordias entre estos. El amor genera un cuerpo sano, la discordia un cuerpo enfermo. Esto mismo se puede ver en la gimnasia o en la música. Eros nos presenta a una divinidad que está por doquier.
Aristofanes justifica las 3 inclinaciones sexuales humanas a partir del mito del andrógino, criaturas bifrontes en las que convivían dos eres. Pero éstos desafiaron a Zeus y a Apolo, y fueron separados por la mitad. Tal era la tristeza de estos seres que morían de de hambre e inacción, y por eso Zeus les traslado los genitales a la parte de delante para que pudieran satisfacerse de manera reciproca. Importancia del estado de felicidad perdida, que es el que da lugar a los hombres. El amor es un anhelo, el deseo de recobrar la integridad.
No es hasta Agatón que hay una queja en esta cena, adelantando así las ideas de Sócrates. No le gusta que hasta el momento se haya hablado del dios y no del efecto generado en los hombres. Aún así, sigue echando mano de lo poético. Eros está vinculado a la belleza, que anida en los jóvenes y rehúye la vejez. Eros es elegante, refinado, y sofisticado y se relaciona con el bien, ya que no comete injusticias al conseguirlo todo por amor. Es el dios que regula mejor la templanza al dominar el apetito carnal y las acciones valerosas (la acción moral del ciudadano). Gracias a Eros Afrodita pudo triunfar sobre Ares, y por eso se dice que el amor es el padre de todas las artes. De la unión de Afrodita y Hefesto las artes mecánicas, de Afrodita y Ares las artes militares. El amor es el que hace al poeta más sabio.
El último en hablar es Sócrates, que también se queja de que no se ha hablad de la verdad de Eros ¿Qué es el amor? Para explicarlo, Sócrates narra la experiencia que tuvo con Diotima de Mantinea, una mujer sabia (gran contradicción para el pensamiento machista de la época). Eros por lo tanto, es el deseo de lo que se está falto y se tiene necesidad. No es ni bueno ni bello, porque si lo fuera perseguiría la belleza, y puesto que todo lo bello es bello, tampoco lo es. Pero esto no quiere decir que sea feo o malo.
A Eros le ocurre como a la doxa, éste se encuentra en una posición intermedia, y no es un dios porque ellos son bellos y felices. Sin embargo tampoco es mortal, ya que no sabe qué es lo que se desea. El mundo de lo fenoménico no es un caos porque está regido por el devenir, y este está regido por el conocimiento por el amor. En esta versión, Eros surge de la unión de Poros, la abundancia, y Penia, la pobreza, que se conocen en la fiesta de nacimiento de Afrodita. Por parte de su madre es seco, duro y adusto, pero por su padre recibe la audacia, tenacidad y valentía. ¿Qué es Eros entonces? El anhelo de lo que es bueno para así ser feliz. El amor se relaciona con lo bueno y la eudoimonia. De hecho, se manifiesta en multitud de géneros, pero lo conocemos como Amor. Lo que todos aman y anhelan es el bien.
Existen una seria de estadios por los que ha de pasar un alma para poder llegar a su estado original, y que van en este orden descendiente: hombre, mujer, esclavo, animal, planta. Si un hombre se porta mal en vida será una mujer en la siguiente, y si ha sido una mujer pérfida se podrá convertir en vegetal, por eso es tan difícil llegar a purificar el alma, ya que es un continuo subir y caer del mundo de las ideas, donde sólo el filosofo puede llegar a sostenerse. Como existe un número limitado de almas, el mundo no desaparece. El amor no sólo es el anhelo del bien, sino que este quiere poseerse para siempre perpetuándose en lo bueno, y por ello, se tiene que haber alcanzado un grado alto de perfección para no caer. Los que son fecundos en el cuerpo se perpetuarán, los que lo son en el alma lo harán en el conocimiento, por eso el filósofo aspira a estar en él. La belleza es el anzuelo que atrae al amor, y la finalidad mediata del amor es perpetuarse en el bien, mientras la inmediata es la belleza, la que nos mueve por el camino.
Pero si la belleza sólo se encontrara en el mundo terrenal, entonces faltaría su modelo en el mundo de las ideas, por lo tanto también existe una idea de belleza (problema en el pensamiento platónico) ¿El bien es la idea que corona a las demás o otra de tantas? Otro de los problemas de este pensamiento. Existe la posibilidad de que el bien sea como un magna que impregna a todo el mundo de las ideas. Si el filosofo que sale de la cueva vuelve es para poder explicar lo que ha visto, ya que si no lo hiciera no será un ciudadano ejemplar.
Aristóteles Aristóteles no tiene un corpus específico como hace Platón. Éste hace consideraciones sobre la belleza en la “Política” y la “Poética”. Asocia la belleza con el bien, por lo tanto hay que fijarse en aquellos tratados donde nos habla de la moral, pero un conocimiento teórico sin practica no tiene sentido. Resalta la idea de vida contemplativa, donde la acción moral es una actitud racional que lleva siempre a la felicidad humana, y este se entiende como vida contemplativa desprovista de toda finalidad particular. Es decir, que el modelo de ciudadano que se dedica a los asunto del conjunto de la polis, el bien público que prescinde de todo interés personal. En esta acción moral se hace un nexo entre lo ético y lo estético. El punto clave de la acción es la finalidad y el bien es su concordancia y adecuación a la función que resulta ser propia del ente, el de su naturaleza. Aristóteles habla de toda una diversidad de jerarquía y bienes, donde es posible hablar de la existencia de medios y fines. La consideración de la acción moral no está exenta.
El hilemorfismo es la unión indisoluble ente la materia y la forma. Tanto Aristóteles como Platón intentan salvar los fenómenos. Platón lo hace a partir de la idea en la materia (dos realidades separadas). Con Aristóteles se habla de la radicación de la idea en materia, planteándose así la individualidad y singularidad de las cosas. La substancia es el fundamento de la existencia, y ésta se presenta de forma particular en cada ente ¿Qué determina particularidad? Con el nombre propio e intenta identificar, una ousía propia, y Aristóteles dice que esta no es reconocible. Sin embargo, podemos hablar de sus atributos. Por lo tanto, se alude a la sustancia a partir de las ideas (ya que estas sí que son cognoscibles, y la substancia no). La cuestión planteada es cómo explicar el qué de la sustancia, la individualidad de las cosas. Para Aristóteles existen 4 causas, pero en este proceso son importantes la causa material y la cusa formal. Las cosas son individuales obligatoriamente por la presencia de la forma. Pero el problema es si hay una misma materia para toda una especie, motivo que hace que Aristóteles no acabe de resolver el problema. Al final acaba comentando que hay una graduación de los seres, yendo de los menos a los más complejos y estableciendo así una jerarquía de éstos.
Unos tienen el proceso de individualidad en la materia y otros en la forma, haciendo que los que destaquen sean los de faceta más intelectual.
La segunda consideración que hace es que la materia y la forma son conceptos con valor relativo. Por ejemplo, la matera de la cuchara es la madera, pero esta es la forma de la extensión que es equivalente a materia. Pero la materia de la extensión también es la forma, por lo tanto, la madera es al mismo tiempo materia y forma (la madera es la especificación de la materia en extensión, y depende el punto de vista bajo el que enjuicie). También hay una jerarquía de los medios y fines, como el bien que es medio para otra cosa que es llamado l útil, lo adecuado para un fin. Pero hay un bien que solo puede ser fin último: el bien, que da lugar a la eudamonía, la acción que no tiene fin particular. El valor de las cosas es la intensidad con la que se cumple su finalidad. El bien último no es útil para seguir avanzando, y por lo tanto, simplemente es manifestación del bien. Cuando hablamos de la virtud se refiere a la acción moral, pero esta no se concibe sin dimensión estética, la belleza. En la virtud también hay elementos de medida y proporción que se relacionan con la belleza (las virtudes cardinales, que son Templanza, Fortaleza, Justicia y Prudencia). Estas son de acción meditada y mesurada. La acción virtuosa genera placer a quien la realiza y a quien la observa, ya que esta es un reflejo de lo que todos debemos ser y aspirar: la propia acción moral, que tiene un doble componente ético y estético. Hay que diferenciar entre la intención y la deliberación que dirige la acción moral, que tiene que ver con el bien. Son buenos lo agentes y son bellas las acciones en sí mismas. El bien se hace, lo vello se contempla. El bien nos mueve siempre hacia un fin, que es la belleza. Sólo coindicen el bien y la belleza cuando el indicador se encuentra en la eudamonía, cuando se realizan las acciones sin interés.
“Timeo” Reflexión sobre el número áureo como reflejo de la máxima belleza en el mundo fenoménico, lo que hace que la belleza de los objetos tenga que ver con el dialogo cosmogónico, el que se explica el surgimiento del cosmos. En el principio había 3 elementos: - El ser, que era y es inmutable y está comprendido por el intelecto El devenir, de movimiento continuo e irregular. Este explica lo generado y el concepto La causa del devenir, el demiurgo. En el mundo griego no hay dioses creadores, sino constructores. De la misma forma, lo infinito no es una causa divina positivo, sino de impureza, ya que lo finito es limitado y correcto Los 3 elementos citados son inmortales: - - La idea La materia. Para Aristóteles la materia no es siempre chora, sino que esta está cualificada, mientras que para Platón es amorfa, por lo cual sin cualidades y puede recibir cualquier forma El demiurgo, que integra a los dos para poder construir el cosmos. Se inspira por la bondad, y construye el mejor mundo posible con lo que tiene al alcance de su mano El demiurgo empieza por construir el alma del mundo, y este es el punto en el que se explica porque al cosmos hay que considerarlo como un organismo vivo. Éste tiene un movimiento regular y explicable con acceso al intelecto. El alma del mundo es aquello que dota de un movimiento ordenado a aquello que lo constituye ¿Y cómo logra construirla? Mezcla los dos componentes que tiene, trabajando sobre 3 elementos, la idea, la materia y la mezcla de estas dos, haciendo: - 1 de proporciones geométricas De razón 2 Y de razón 3 De tal manera que la serie aritmética que surge es harmónica, y en ésta interesa la calidad de la mezcla. Con esta mezcla construye el alma del mundo dotándola de forma esférica y dividiéndola en dos partes: - La parte de lo mismo, que gira hacia la derecha La parte de lo otro, y esta a su vez dividida en más círculos. Gira hacia la izquierda En realidad estas son las orbitas de los cuerpos celestes. A continuación, el demiurgo trabaja sobre el cuerpo del mundo, realizado con fuego tierra, aire y agua, los 4 elementos, llamados cuerpos elementales. También le da forma esférica, y a continuación une el cuerpo con el alma, instalándola a este sobre el cuerpo con n ritmo regular. Tras esta operación, el demiurgo creó a los dioses inmortales a partir de los elementos, librándolos de todo destino mortal.
El demiurgo extiende el alma del mundo con ritmo y regularidad geométrico musical.
Los griego son conocían la raíz cuadrada, pero sabían llegar a ella a través de una secuencia de números, una media aritmética y armónica basada en la aproximación sucesiva. Esta idea aparece constantemente en el pensamiento griego y en su arte. El número aéreo es irracional, y por ejemplo la raíz cuadrada de 2 sería un ejemplo de número irracional, ya que tiene decimales infinitos. La raíz cuadrada se obtiene a partir de la aproximación sucesiva de exceso y defecto. El arte griego se mete en una gran complejidad aritmética haciendo esto y las raíces que más se utilizaban eran las de 2,3,5 y el número phi, el áureo. No se trabaja sobre números enteros, y esto parece una contracción, ya que para los griegos la infinitud era síntoma de imperfección, al contrario que lo finito, que era lo perfecto. En cambio el numero phi es el paradigma de la belleza, incluso en el Renacimiento se utilizará.
El alma del mundo es invisible y constituye el componente racional, ya que proporciona proporción y armonía. En cambio el cuerpo del mundo es visible: “I quiso el demiurgo que el cuerpo del mundo fuera una imagen móvil de la eternidad” Los elementos móviles de la cosmología platónica serán las ideas, y el movimiento del mundo intenta parecerse lo máximo a ellas. El tiempo actúa de modo regular, y el alma también está dotada de un movimiento regular, pero el del mundo es desordenada y pesa más por la materia que lo contiene. El demiurgo sabiendo de este problema, también intenta ordenar este caos. Las estrellas fijas se mueven, pero sólo rotan sobre sí mismas porque carecen de movimiento de translación.
El demiurgo hizo la mayor parte del universo con fuego. A continuación construyó a los dioses olímpicos librándolos de la mortalidad. Cuando un cuerpo elemental desaparece se disgrega. La disgregación de los cuerpos elementos está constituida en todos los seres e este mundo. Los cuerpos elementales sin embargo no afectan a los dioses, que no cambian por su estatus especial de inmortalidad, y son estos los que creerán al resto de las especies: - Especies aéreas Especies acuáticas Especies terrestres Si estas especien las hubiera hecho el demiurgo hubieran tenido atribuidos parecidos a los dioses por lo tanto también hubieran sido inmortales, pero como son imperfectas, las han creado los dioses que son inferiores al demiurgo, estas 3 especies nacen y perecen.
Sin embargo también tienen alma ¿Quién la construyó? Lo hace el demiurgo porque en principio el ama es inmortal, y cada hombre tiene 3. La más importante de ellas es la deliberativa que es la racional, y como el alma del mundo, el alma racional de los seres es inmortal, las otras dos son mortales. El alma racional permite que los seres conozcan la naturaleza y el destino del mundo. Las dos almas mortales fueron construidas por los dioses olímpicos ¿Cómo construye el demiurgo el alma de los seres? Con la misma mezcla que utiliza para hacer el alma del mundo sólo que son sus restos, por lo tanto no es tan perfecta. En realidad lo que está haciendo el alma es conocer, que para Platón es recordar lo que ya se sabía (metempsicosis). El alma es invisible, pero pueden verse sus efectos.
El demiurgo da forma y numero al cuerpo del mundo ordenando de un determinado modo los materiales. Lo hace a partir de los cuerpos elementales constituidos por triángulos. Para construir, el demiurgo toma como modelo a las ideas. Se distinguen dos tipos de triángulos: - Triangulo rectángulo isósceles, de 90 grados y dos lados iguales con uno desigual Triangulo rectángulo escaleno con los 3 lados desiguales. Este tiene infinita formas Habría que saber cuál es el triangulo más bello, y aquel se encuentra en el escaleno, ya que doblado constituye la regularidad creando el triangulo equilátero de 3 lados iguales.
Su altura equivale a la raíz de 3, un modulo importante en todo el arte griego.
Hay otro tipo de triangulo rectángulo que mantiene la misma relación en la arquitectura griega (misma relación que la mitad, pero el resultado de este es la raíz de 5). A partir del triangulo rectángulo escaleno se construye un triangulo equilátero que reúne a 6 de ellos. Este es el elemento básico a partir del cual se construye el fuego, el aire y el agua: - El fuego es el resultado de la agrupación de 4 de estos triángulos, y su figura geométrica es el tetraedro El aire reúne a 8, y su figura es el octaedro El agua tiene 20, por lo tanto el icosaedro La creación y corrupción de los seres se explica a partir de la agrupación y disgregación.
Platón en esta obra explica el devenir de las cosas en términos geométricos ¿Cómo se explica la generación de las cosas según su contexto? A través de la máxima de que lo semejante atrae a lo semejante. Esto también depende la tensión de este contexto. Lo importante sigue siendo cómo se ha de utilizar la aritmética y la geometría para explicarla cosmología y la cosmogonía del universo. La tierra es el elemento extraño de los cuerpos elementales, y se construye a partir del segundo modelo de triangulo isósceles, dando como resultado seis de ellos y teniendo como figura al cubo o hexaedro, que sólo puede dar lugar a unidades de Tierra. Estos cuerpos elementales son tan pequeños que no se ven ¿Cómo explicar entonces sus capacidades dinámicas? Esto coincide con sus componentes y forma, por lo tanto se da un orden dinámica: fuego, aire, agua y tierra, orden que coincide bastante con nuestra concepción actual y las experiencias fenoménicas. El tetraedro es más agudo que las demás figuras, y además los cuerpos elementales con mayor movilidad son los que afectan a los sentidos más nobles es decir la vista y el oído. La visión para los griegos era un rayo que salía del ojo, un rayo de fuego que iba en pos del objeto, que también lanza emanaciones de sí miso. Para la visión se necesita algo semejante, es decir, la luz diurna que afecte al ojo y al objeto. El aire se compara con el oído.
Las dos almas mortales fueron hechas por los dioses, y estas son la belicosa y la apetitiva. En ellas ocurren los procesos terribles del placer el dolor, el apetito y la esperanza, son las que contienen la fisiología de los sentimientos y emociones. La primera de las almas mortales se encuentra en el pecho (el corazón), y es la belicosa, y la apetitiva se encuentra en el hígado, la primera de todas, la noble, se encuentra en la cabeza y se separa de las demás por el cuello. Además, a partir de estas 3 almas se puede hacer una analogía de las 3 clases de ciudadanos para Platón: en el cerebro los dirigentes políticos y los filósofos, en el corazón los guardianes y en el hígado los comerciantes. El alma apetitiva trabaja con imágenes, la que nos hace llegar a la conclusión, y le damos rienda suelta produce bilis, pero las ensoñaciones adivinatorias que pude tener han de ser concretamente interpretadas por el alma deliberativa.
La proporción más armoniosa entre dos elementos diferentes es la que relaciona la parte mayor con la menor, que es igual a la que se mantiene con el todo. Esta diferencia entre partes desiguales dan como resultado el número aéreo, el representante de lo más armonioso ¿Qué valor tiene todo esto entonces? Las 4 figuras geométricas que representan a los elementos son los sólidos platónicos. La figura del dodecaedro tiene como faceta un pentágono, y se utilizó en la fase de construcción del universo, donde el demiurgo pintó el cielo y colocó figuras de animales, las constelaciones, que son 12 y están hechas con dodecaedros. Lo que hay es el éter, pero no se sabe a ciencia cierta si Platón habló de él (está en contacto con la zona de lo mismo). El pentágono estrellado era el símbolo de los pitagóricos, y la relación que contiene es el número áureo, por lo tanto, es una figura llena de número phi, aquello más perfecto del cosmos que habla en su totalidad desde dentro. El arte griego es la versión más perfecta posible del universo, por lo tanto, representa lo mejor.
El mundo helenístico romano Este tema se va a enfocar des del punto de vista que se dirige hacia la edad media para poder organizar un hilo conductor de la asignatura y hablar posteriormente de las escuelas platónicas y aristotélicas. La cronología de este periodo va del 323 a.C., año en que el emperador macedonio Alejandro Magno fallece, hasta el 476, fin del Imperio romano de occidente. Aspectos que hay que resaltar: - Cuando el mundo griego pasa a formar parte del Imperio romano, caen las polis y se va hacia una realidad imperial Repercusión del concepto de individualismo. Se fue del sistema democrático griego al imperial romano, es decir, a un poder distribuido de forma piramidal, de ser un colectivo a un súbdito. El mundo griego era una comunidad, el de los romanos una realidad geopolítica que transciende del todo al individuo.
Todo nos lleva hacia la noción de alama, el constructo personal e intransferible en el que el cristianismo no podría haber arraigado sin este contexto favorable. El arte helenístico tiene un aspecto teatral, y éste transmite una gran sensibilidad. El “aspectos” se va a destacar, va a ser el termino clave, ya que del aspecto depende el aspecto generado. Por eso se entiende que se destaque y elabore la apariencia.
Epicureísmo Epicuro, III-IV a.C. y Lucrecio del I a.C., representantes del epicureísmo griego y romano. Nos encontramos con algo que se repetirá en otras escuelas, y es la importancia de los problemas éticos y su reflexión. El epicureísmo pretende la felicidad del individuo, pero ahora se vincula a la “hedone”, el placer. Esta búsqueda del placer se vincula a la “ataraxia”, la tranquilidad del ánimo. No hay que preocuparse por los dioses ya que no interceden por nosotros, ni tampoco por la muerte ya que estando vivos no tenemos sensación de ella. La felicidad se consigue a partir de un proceso de escepticismos. Hay que diferenciar entre placeres sensuales e intelectuales, los elevados.
Los sensuales han de ser regulados y cuando menos se dependa de ellos mejor satisfacción se tendrá. Hay un esfuerzo por al búsqueda del placer más espiritual, que por ejemplo se vincula a la amistad. La realización publica e la política queda desplazada por la dimensión privada del individuo. El fin último es la tranquilidad del ánimo. Se trata de consagrar el círculo de amistades que proporcionen placer espiritual e intelectual, que enriquezcan. Por ello se ha de eliminar todo aquello que produzca intranquilidad, ya que toda fuente de seo lleva a un problema. Lo necesario se regula y lo que no se deja de lado, no se toca, ya que es prescindible. Por lo tanto, el arte es algo superfluo por no ser imprescindible. El epicureísmo elimina drásticamente toda fuente de placer.
Escepticismo Pirón IV a.C. y Sexto Empírico III a.C. Búsqueda de la “epoché”, la suspensión de todo juicio, ya que no es posible el conocimiento, no hay que perder energía. El objeto no es cognoscible o si lo es, este es cambiante. No existen unas bases de conocimiento firme, y en relación con el arte tampoco se puede saber nada de él por no ser consistente ni definitivo.
Estoicismo 3 períodos: - Estoicismo antiguo, Zenón de Citrio, Cleantes y Cisipo, III a.C.
Estoicismo medio, Panecio y Posidonio, II-I a.C.
Estoicismo tardío, Séneca I a.C.- I d.C., Epícteto y Marco Aurelio II d.C.
Pensamiento en el que también se busca la felicidad y se entiende la “époche” como una acción puramente teórica y especulativa. Se pone acento en la moral y la tranquilidad del ánimo. La felicidad parte del reconocimiento de que el universo constituye n cosmos ordenado sobre principios racionales. Hay que adaptarse a la ética de la resignación, el aspecto el destino ya determinado. El ser humano tiene que comportarse racionalmente y abandonar las pasiones, la fuente de placer, es una fuente de infelicidad, la fuente del mal. Cuando se habla del universo de hace de “pankavía”, el universo que en su conjunto es bello (se recoge una vía pitagórico platónica). En el estoicismo la belleza sí que tiene importancia, y se pone el acento en el “ophelimon”, la belleza adecuada, que se relaciona con el concepto de “decorum”. Todo está ya determinado por el implacable cosmos, y la belleza ya no se define como conveniencia, sino como adecuación. La consecuencia aes el objeto en determinado aspecto y lugar. El hombre ha de hacer una adaptación al orden, y lo que cuenta es cómo se siente en cada tiempo y lugar. Proceso continuado de adaptación y aceptación del orden preestablecido. No se valora el producto sino el proceso, en consecuencia e valorar el virtuosismo. Aspectos como el “ornatus”, ornamento. Búsqueda del estado importante del contexto y su adecuación. Si el orden cósmico es bello en su conjunto porque en él hay sinfonía, esta misma tiene que ser consecuencia en las acciones humanas. Entre virtudes y creencias el humano se presenta como “honestum”. También importa el proceso de realización del individuo.
Belleza es ante todo la acción y en segundo lugar e producto de esta. No puedo haber producto bello en una acción irracional. El estoico es aquel que se aguanta con todo lo que le viene encima, ya que no puede variar el destino que le ha tocado vivir.
Eclecticismo Algo es ecléctico cuando está constituido por aportes de diferentes cosas. Cicerón I a.C.
y Quintiliano I d.C. El eclecticismo es sólo romano y bebe de diferentes escuelas helenísticas: - - Con el eclecticismo nos encontramos un mapa conceptual de las categorías estéticas helenísticas romanas, ya que es un reflejo e todas ellas. Por ejemplo, las características estética de Vitrubio se asemejan alas del eclecticismo Le prestan atención al “decorum”, la adecuación de la apariencia en la función (en objeto o ser humano). Por ejemplo, un edifico ha de ser acorde as función asignada. Se habla de decorum en la retorica y la poesía ya la empresa ha de ser adecuada a las capacidades del artista, ya que para que genere el efecto deseado no se tiene que ver todo el esfuerzo intelectual o mecánico, de lo contrario se rompe el efecto dramático.
Decorum también significa adecuación del lenguaje al personaje, y ha de su pensamiento al carácter ya que no puede ir en contra de sus ideales. Él se tiñe de una fuerza ética y moral, adecuación entre la virtud y las acciones humanas “Pulchrum” en medieval es “pulcritudo”, significado mucho más rico y complejo. Hay un aporte que viene del mundo griego. Dimensiones del pulcritudo: - - - La “symmetria”, que habla de todas las razones proporcionales que hay que utilizar y que se manifiestan en el universo. “Eurythmia”, la simetría concreta en un objeto determinado, la utilización de la symetria teniendo en cuenta los efectos ópticos. Por ejemplo, las columnas de los templos griegos nunca guardan las mismas proporciones para poder conseguir un resultado mejor. Esta conveniencia de las partes (alexemata) es la proporción Otra dimensión del es la de “taxis”, que tiene que ver con el “ordo”, el orden, y se despliega en “compositio” y “colocatio”, que hacen referencia al elemento en un contexto más amplio La siguiente dimensión es la del “aspectus”, impresión sensible que nos acusa, dividida en: - “Suavitas”, el encanto, la dulzura del objeto - “Venustas”, la hermosura - “Elegantia”, la confluencia entre la nobleza y la sencillez - “Ornatus”, el adorno Todo este aspectos genere un efecto en el espectador de carácter sensible ¿Cómo se concreta el “pulchrum” en lo hermoso? Lo hace en el “honestum”. Las acciones humanas no sólo tienen una dimensión ética y moral, sino también una estética que las hace agradables o no a nuestra sensibilidad. Al “honestum” se le asocian dos términos: - “Dignitus”, la dignidad - “Gravitas”, asunto de gran importancia Que se contraponen a la “suavitas” y a la “venustas”. Estos términos tienen claramente asociaciones sexuales, es decir, los primeros se relacionan con lo masculino (la moralidad) y los segundos a lo femenino (lo sensual). Como conclusión, la belleza interior es superior a la sensible, ya que esta es cambiante, fugitiva e inconstante, en contraposición a la interior que es pura estabilidad. Todos los “aspectus” en general se asocian a la “gratia”, pero sobretodo la “suavitas”. Estas categoría no son estables porque tampoco lo son los objetos que designan.
Neoplatonismo Es una evolución, contaminación y enriquecimiento del pensamiento platónico en el período helenístico, aunque más adelante también se puede encontrar en figuras como las de Marcilio Ficcino, San Agustín, Miguel Ángel...
Plotino Alejandría era un centro importante del neoplatonismo, pero aquel del cual nos ha quedado constancia y pensamiento es de Plotino con “Las Eneadas”. Plotino era un pagano del III d.C., y para entenderlo hay que partir de “lo uno” ¿Qué procesos hay de generación de los seres? Encontramos 4 modalidades: - La creación: del no ser al ser, se crea de la nada (ex nihilo) Transformación: se impone un cambio a otro elemento existente La procesión: el agente comunica su substancia a simple vista (un ejemplo seria la Santísima Trinidad) La emanación: cuando el agente extrae de sí una substancia parecida, similar Antes de lo uno no hay nada, y lo uno es eterno. Este es el principio, la causa de lo inteligible, del alma, la vida y de Dios. Las características de lo uno son el poder, la perfección, simplicidad, suficiencia, independencia e infinitud. Lo que no es lo uno no tiene consciencia de sí y es incognoscible. Solo podemos acceder a lo unió por vía metafórica. Plotino dice que es la fuente, el poder, el Sol (reminiscencia a Platón y su mundo de las ideas). Para Plotino lo uno es supra esencia, supra belleza, supra actividad, supra vida. A partir de él surge el plano de lo inteligible, donde están los arquetipos. Frente lo uno, que es monódico, lo inteligible es plural ¿Cómo surge de lo uno lo plural? A partir de la aparición de la díada, el estado en el que lo uno se estudia a sí mismo como agente y objeto de conocimiento (lo uno se piensa a sí mismo).
Anteriormente, no tiene consciencia de él porque no la necesita al ser perfecto, y lo es tanto que se confunde con el todo.
El plano de la realidad es puramente intelectual y abstracto, y surge de lo uno por emanación a partir de la díada, el primer estadio en el que lo uno se escinde de lo uno como agente cognoscente. Una díada es una unidad de dos elementos (lo uno se toma a él como objeto de conocimiento y sujeto cognoscente). Los términos que utiliza Plotino, como Dios, padre, fuente, se acercan mucho al cristianismo, y aunque fuera pagano, bebía de este ambiente. Con Plotino encontramos cómo referir lo inefable, lo conocido de una realidad mucho más allá de lo inteligible. Plotino comenta que en la díada se da la conexión íntima entre: - Inteligencia Intelección Lo inteligido Por lo tanto, una equiparación entre la función, el proceso y el objeto sobre el que se abalanza el intelecto. Por debajo de lo inteligible está el alma del mundo, el principio formal del universo. No hay universo en lo inteligido porque es un plano abstracto.
Existen dos almas del mundo: - Una superior, indivisa e inteligible. Se manifiesta como los principios racionales que mueven de manera elegante el universo Una inferior, divida y que se manifiesta en la vida. El alma de todos los seres vivos del mundo sensible, que es dinámica por el alma del mundo En el plano del alma del mundo aparece el tiempo. Lo uno es supra temporal, lo inteligible atemporal, y a parrir de los niveles inferiores el tiempo se encuentra en el alma del mundo y el mundo sensible. El tiempo surge por dos movimientos contrarios: - Uno de despliegue (descendiente) Otro de conversión (ascendente) Lo que explica que todos los seres se orientan hacia realidades superiores. En esta tensión contradictoria surge el tiempo. El mundo sensible es el producto de la visibilidad de las formas que están en lo inteligible (estos arquetipos no son visibles al ser una realidad intelectual). Sólo son visibles cuando constituyen el universo, ya que moldean la materia a su imagen y semejanza. El arquetipo es una entidad metafísica del objeto, y su resultado sólo se ve en el objeto. Estas realidades metafísicas son solo pensables y no físicas. El plano intelectual de Plotino intenta explicar el mundo como un cosmos ordenado. La materia en Plotino es negativa y aporta caos, y lo que hace lo inteligible es adaptarla a su conveniencia, determinando una conformación ara cada objeto. Todas las realidades del mundo tienen un arquetipo, pero aquellas vinculadas al mal se explican como una privación del ser. Por ejemplo, un hombre no deja de ser humano por sufrir de cojera, pero si lo puede dejar de ser por ser malvado.
Plotino también habla de la materia, el otro concepto a partir del cual surge el mundo fenoménico, y esta es un no ser existente, es decir, que se caracteriza por su indeterminación y su pasividad, y por lo tanto, no está orientada hacia lo uno. Cuando se hace referencia lo indeterminado, esto es muy similar al mundo de las ideas de Platón, que se caracteriza por la pluralidad. Platón habla de lo inteligible y la pluralidad, relaciona con la sociedad en la que vivía, un sistema plural de dioses y política, no hay uno por encima de este mundo. Pero Plotino sí que cree en ello por la realidad que se está formando, la de un individuo que gobierna por encima de todos y la de una religión monoteísta que empieza a desbancar el paganismo. En lo uno de Plotino hay un único principio.
La idea central en Plotino es la forma. La figura es lo que se ve, la forma la entidad metafísica, lo no visible lo inteligible. Un arquetipo de Plotino es una forma, que entendida como perfección constituye la bondad, el bien la forma entendida como luz intelectual constituye la belleza, la claridad. Para que un cuerpo sea bello, tiene que traslucir claramente la forma que lo constituye. La forma acerca l bien al ente ¿Cómo es la belleza en el mundo sensible? Ésta se da en los cuerpos, pero estos son entidades.
Plotino utiliza la belleza como “symmetria”, proporción. La belleza depende de las dimensiones aritméticas y geométricas de los cuerpos, que corresponden a la armonía entre las partes, la proporción, la unidad en lo múltiple. Así un cuerpo es bello, ya que las diferentes partes están integradas y la belleza se está manifestando en lo uno. Ésta, va dirigida al intelecto, ya que es puramente racional y cuantitativa al poderse medir al estar basada en el número. Pero es también es estática. ¿Son bellas las cualidades sensibles? Sí, al poder referirse a ellas como una unidad. A parte de la belleza de la proporción, ha de existir otra, y se pasa de la cuantitativa a la cualitativa, que es una belleza de la luz, del color, el brillo, el esplendor, el resplandor… Estos ideales los encontramos en la edad media, lo que demuestra el fuerte nexo con el neoplatonismo.
La belleza cualitativa se trata de una belleza dinámica, es la idea de la gracia, el añadido del bien a la idea de la belleza, y esta gracia imprime a cada ente el movimiento de conversón. Se participa de la forma entendida como bien y su perfeccionamiento del ente.
Pero esta idea de belleza, gracia, no es algo inteligible, es el producto de una experiencia espiritual que habla del centro del alma, ya que se trata de una experiencia íntima y profunda. No todos los entes son iguales, y el ser humano es especial al no sólo participar del bien, sino también por poseerlo en el centro de su alma. Plotino se refiere a que es consciente de él, se trata de una experiencia íntima y espiritual. La belleza del alma consiste en lo vital, que es el conocimiento de la posesión del bien. La gracia es el resultado de esta conciencia espiritual. La belleza en Plotino acaba adquiriendo una característica patética, ya que es una manifestación y producto del “pathos”, y por ello la gracia es inefable (significa que de ella no se puede hablar). Esta es una estética de la luz, la iluminación, revelación y éxtasis. Por ello esta expresión es misteriosa al no ser accesible a la razón ¿Cómo se da este proceso de conversión? Porque el intelecto está más cerca del bien y es más bello. Existen 3 figuras: El filósofo, que abre la vía epistemológica (el conocimiento) y nos habla de él.
Resulta útil porque nos explica cuál es la vía correcta, pero no puede ir más allá del plano racional de lo inteligible El amante, dimensión ética de la conversión. La palabra clave es el amor, que supone exhortación a la voluntad. Hay 4 tipos de virtudes: -Virtudes cívicas, moderación y limitación de las pasiones para lograr la concordia de los individuos -Virtudes purificativas, práctica de las virtudes cardinales, que son Pureza, Templanza, Justicia y Fortaleza -Virtudes contemplativas, cuando el amante se deleita con las virtudes cardinales practicándolas en otras personas -Virtudes ejemplares, cuando se aman a las 4 virtudes cardinales en sí mismas, en toda su pureza y se sienten como una misma unidad El músico, la vía estética con la palabra clave de belleza. Esta es importante porque según Plotino elimina las resistencias de la personalidad El pensamiento de Plotino tiene un correlato directo con el arte, ya que creía que éste no tenía que ser naturalista ni mimética, ni su plasticidad y características volumétricas importan. Hay que ir a lo esencial, es decir, la expresión de la realidad en un plano espiritual. Por eso es normal que las referencias al ser humano desaparezcan al dirigirse a un plano abstracto, pero los elementos que queden en este plano espiritual sean los más expresivos, es decir, manos y ojos. También se habla del poder de la imagen ya en el siglo III, tema que surgirá más tarde en la Iglesia, desembocando en la problemática iconoclastia. Plotino en el siglo III ya se da cuenta de la potencia de la imagen.
El concepto de gracia es una categoría estética que en el mundo helenístico y medieval adquiere una importancia tremenda, llegando a adquirir dimensión teológica. Tanto la estética como la teológica coindicen en que la gracia es algo inmerecido, un regalo, un don, y se tiene o no se tiene. Por lo tanto, la gracia no se puede explicar racionalmente.
Para San Pablo, del II, la gracia es un don otorgado por Dios, algo que nos es brindado.
Por ello se necesitó sólo una cosa, la fe. Según Santo Tomás, la fe es un hábito de la mente, y mediante la oralidad de consigue la adhesión de la inteligencia, y ésta es fundamental al convertir la fe en algo objetivo. Hay una fe confusa, la del ego, y después está la de doctor teólogo. La gracia es un don que Dios brinda a todos los cristianos, pero especialmente a los hombres. Debido a la gracia, el ser humano tiene algo de divino y consigue la salvación al estar en el propio acto de la creación del mundo. Además, podemos salvarnos por el sacrificio de Cristo en la cruz, que redime el Pecado Original. Hay 4 tipos de gracia: Gracia natural infusa, la que adquieren todas las criaturas en el momento en que Dios las crea Gracia carismática, la que posee la Iglesia y consigue la conversión del infiel y la perseverancia del creyente Gracia santificante, aquella por la cual el individuo está yendo a un destino sobrenatural, la salvación eterna que hace del hombre una criatura especial - Gracia eficaz, aquella mediante la cual uno decide y hace lo que quiere San Agustín dice que la gracia es la fuerza que tiene la voluntad para querer el bien y realizarlo. No hay que confundir el libre albedrio con la libertad. El primero es la capacidad de decidir y optar, pero no tiene el auxilio de la gracia, ya que el ser humano se pierde por su naturaleza pecaminosa. En cambio la libertad es un estadio de bienaventuranza en el que no se puede dejar de querer el bien y realizarlo. El ser humano está predestinado y tiene la gracia de Dios o no la tiene, ya que en todo momento Dios sabe si éste se salvará o no por su omnipresencia divina. Pero el individuo lucha por su salvación, ya que no es consciente de si tiene o no la gracia. Por ello, la importancia recae en la presión y esfuerzo de tener que decidir entre el bien y el mal continuamente.
Pelagio, IV-V, contemporáneo a San Agustín, es un teólogo considerado como hereje, ya que decía que el pecado se comete pero no se hereda. Por ejemplo, el Pecado Original sólo afectó a Adán y Eva y no a todos los seres humanos, por lo tanto no se necesita la gracia ni a la Iglesia por la capacidad del hombre para escoger entre el bien y el mal. Con estas ideas contrarias a la Santa Sede cristiana, no es de extrañar que fuera rechazada, y además, algunas de las tesis que propagó fueron parecidas a las que defendía Lutero.
Edad Media El concepto de gracia recorre toda la edad media hasta gran parte del Renacimiento. San Jerónimo escribe la Biblia vulgata en el IV y las Sagradas Escrituras canónicas son de Clemente VIII en el XVI. Los pensadores cristianos se dividen en 3 bloques: Apologistas, los que hacen apología y defienden a ultranza el creo cristiano frente a la filosofía pagana Los Padres de la Iglesia, un catálogo de personajes cristianos que han de poseer 4 requisitos: -Antigüedad -Ortodoxia -Santidad -Reconocimiento de la Iglesia - Doctores de la Iglesia, los pensadores escolásticos Carácter hermético y filológico del pensamiento medieval. La dimensión que simbólica de la belleza en el mundo medieval se extiende por toda la creación de Dios (pankalia), ya que el universo es bello. La belleza es también una “teofanía”, una manifestación de Dios. Toda belleza remite a su creador, y la belleza en la edad media hay que entenderla siempre en clave transcendente. Éste es el reflejo de una superior que remite al origen, a Dios Padre ¿Qué ocurre en la creación? La capacidad cognitiva del hombre no es suficiente para entender cómo Dios ha creado el universo ni sus razones. De todas estas razones, no todas son accesibles al ser humano por ser inferiores a Dios, y por eso se habla del hermetismo de la creación. El ser humano tendrá que ir a la búsqueda y captura del mensaje divino al manifestarse Dios de muchas maneras (carácter polifónico). El conocimiento se entiende como la interpretación del mensaje divino, la guía y palabra de Dios, presente en el conjunto de la creación, y en él nos habla continuamente en ella. Conocer es interpretar su mensaje, y la naturaleza es la filología del pensamiento medieval. Como Dios también nos habla a través de las Sagradas Escrituras, no es de extrañar que en esta etapa tenga más importancia el “trívium” que el “quadrivium”: - “Trívium”, configurado por la Gramática, Dialéctica y Retorica - “Quadrivium”, configurado por la Aritmética, Geometría, Astronomía y Música Era más importante el universo filológico porque la principal fuente de Dios es un texto, pero esta importancia empieza a traspasarse a las ciencias a partir de las disputas académicas del siglo XVII. En la edad media, se distingue entre un sentido literal y otro figurado: El sentido literal de las Sagradas Escrituras es su carácter narrativo, ya que lo encontramos todo en la naturaleza Donde es necesaria la interpretación es en el sentido figurado, y encontramos una dimensión objetiva y otra subjetiva: -Objetiva, los comentarios que realizan los Padres de la Iglesia (Exégetas), que son las fuentes autorizadas. El intento de explicar literalmente los acontecimientos naturales en relación a Dios -Subjetiva, todas las demás opiniones que no sean las oficiales Estos dos catálogos constituyen el sentido figurado: -Bestiario, colección de seres vivos reconocidos en la edad media con significado transcendental, pero a la vez nos presenten el mensaje incorporada en paralelo al modo y lenguaje que éste representa -Lapidario, colección se seres inertes que también responden a la voluntad de Dios En el pensamiento medieval, es importante el concepto de autoridad oficial, lo que determina la ortodoxia de la Iglesia. Por ejemplo, San Isidoro de Sevilla (VII-VIII) en “Etimologías” intenta rastrear cada uno de los términos de las palabras. Importancia del símbolo y la alegoría, que representan el carácter transcendente entre el mundo sensible y la Jerusalén celestial. Mediante el símbolo el individuo queda transcendido por la especie y por la alegoría se reúnen las diferentes especies. El símbolo actúa metafóricamente, y en la alegoría se hace con la sinécdoque (una parte por el todo). Por ejemplo, una metáfora seria que el buen cristiano simboliza la existencia de algo divino, y una sinécdoque que la mujer es la elegancia de la belleza del mundo sensible.
Como conclusión de este punto: - Dios es el creador del universo - No nos ha dejado solos Hay que buscar el mensaje divino en la naturaleza, prestando atención a dónde puede surgir su palabra ¿Qué componentes tiene la belleza en el mundo medieval? Ésta tiene un carácter intelectual, lo que nos lleva a una estética cuantitativa del número, la proporción, la harmonía y el orden: Reside en la forma y no en la figura. La belleza no es una vulgar presencia de la forma en el ente, sino una presencia muy especial. Aquellos entes bellos se caracterizan por la forma espiritual de esa belleza. La belleza es el intenso resplandor de la forma en el ente, es clara, evidente El otro componente de la belleza medieval es el placer sensible. Se ha perdido por el camino la “venustas”, pero sigue presente la “suavitas”, asociada por unos al color o al sonido (lo musical) En algunos autores como San Agustín, Ulrico de Estrasburgo y Alberto Magno, se nos habla de la cantidad precedente, la “magnitudo”. Lo que diferencia lo bello de lo atractivo es la “na”, que presenta la cantidad conveniente y procede del antecedente aristotélico “mégethos” Estética cuantitativa La estética cuantitativa llega al mundo medieval a través del eclecticismo de tradición romana. Algunos nombres de sus representantes son los de Cicerón, Horacio (I a.C.), Quintiliano Vitrubio, Plinio el Viejo (I d.C.). Toma impulso en San Agustín, Boecio (VVI), y se prolonga por toda la edad media ¿Qué significa la estética cuantitativa? Es esa belleza racional, intelectual del orden, la proporción y la harmonía. Por ejemplo San Agustín habla de la belleza como “aequalitas numerosa”, la unidad en la múltiple, la variedad. Esta unidad se observa sobre todo en las relaciones simboles de los primeros números. En la edad media el número tiene un gran simbolismo. Por ejemplo, en Boecio el número impar es principio de identidad, indivisibilidad, simplicidad, totalidad estabilidad y representa lo virial. En cambio el número par es lo múltiple, la divisibilidad, la composición, variedad, cambio y representa lo femenino.
Horacio tenía el concepto de “mediocritas”, la moderación, equilibrio, que en la edad media se transforma en “mediocre”, “temperatum” y “modicum”, pero con el mismo significado. Aquellas proporciones musicales más bellas son las simples por ser más inteligibles al intelecto como percibidas por los sentidos. La música es la más importante de las artes en la edad media, y se manifiesta por antonomasia en la armonía, y ésta también aparece en el cosmos. Se habla de 4 tipos de música: - Música celestial, cantos y coros angélicos - Música mundana, esferas en movimiento regular - Música humana - Música instrumental Nos encontramos también con la categoría estética de “modulatio”, que se desprende de la multiplicidad de carácter rítmico y modular, recae en la importancia de la arquitectura. Se habla de la virtud y al sujeto se lo nombra como músico.
Estética cualitativa El término clave es “lux”, esplendor. Vemos la imprenta del neoplatonismo en el pensamiento cristiano. Este pensamiento llega a través de San Clemente de Alejandría, Orígenes, Plotino, Porfirio, Calcidio, Mario Vitoriano, Macrobio, San Ambrio de Milán, San Agustín, San Escoto Erígena, Alberto Magno, Ulrico de Estrasburgo, Alejandro de Ales, Roberto Grossatesta y Vitalione.
Todos hablan de la belleza de la luz, origen que se halla en el Mito de la Caverna de Platón. La luz de la edad media se manifiesta en la verdad. El Sol se identifica con el intelecto eterno, pero éste es invisible, ya que sólo puede percibirse a través del día, y en él observamos la luz, que hace de conexión con el color y el brillo. Esto tiene una estructura tripartita, exactamente igual que la Trinidad. Así podemos establecer esta relación: - Sol-Padre - Día-Hijo - Luz-Espíritu Santo El Sol es el origen de todo, pero no lo podemos mirar, somos incapaces. Por eso lo conocemos a través del día, y éste se manifiesta en la luz ¿Cómo se manifiesta y caracteriza esa luz en el Espíritu Santo? Lo hace mediante la incorporación de la esencia para constituir el ente, y se representa des del punto de vista lumínico como color. La luz es la causa interna del ente, el fundamento metafísico del ser, la pureza concreta de la forma en una cosa. Se manifiesta más como esplendor que como color, y se ilumina al objeto desde un punto de vista metafísico (se le da color, pero siempre valdrán los colores puros), y externo (lo hace visible y le da su brillo. La luz confiere existencia a las cosas. Lo primero es el color, lo segundo el brillo. El color por encima de todo responde a la categoría estética de harmonía, y no hay mejor unidad que la alcanzada por él. Según San Isidoro de Sevilla, el color de la piel define la salud de la sangre (bondad), la concordia entre los humores, la proporción de los huesos, músculos y tendones, y el ritmo modular de los miembros visibles. Todo ello expresa la belleza del color del cuerpo humano. Decía San Buenaventura que lo más bello del mundo sensible es la luz, y Grossatesta que ésta constituye la parte más perfecta de los cuerpos sensibles.
Otro aspecto de la estética cualitativa es el calor. Un calor será bello cuando manifieste todas las bondades que constituyen el ente. El color y el brillo tienen que ver con lo visible, y a la vez lo intelectual. La luz tiene el componente del calor, que se relaciona con el afecto, el amor. Con la luz se transmite el afecto que tiene Dios Padre a sus criaturas, una metáfora preciosa. Además, la luz también tiene la vertiente enérgica del calor, su movimiento. Éste se encuentra en un cosmos ordenado y se orienta a su creador explicando el concepto de conversión.
Los trascendentales En la época medieval se habla mucho de ellos, hasta el punto que su influencia en el pensamiento alcanza el XIV. Los términos trascendental y trascendente se consideran sinónimos en este momento, pero luego en el XVIII separan sus significados. Esto no es ninguna novedad, ya que surge de la metafísica aristotélica ¿Qué son los trascendentales? El resultado de pensar el ente en cuanto que ente. Por alguna razón, en la época medieval se piensa en el ente en su mayor grado de abstracción, totalmente desprovisto de vínculo sensible. La cuestión es que el autentico plano de realidad es superior, y de todas formas éste se manifiesta en este sensible. Los entes del mundo son determinados (talidad, tal ente). Los trascendentales no tienen nada que ver con estos, ya que hablan sobre las propiedades del ente tomado en su máximo grado de abstracción, y de estas propiedades participan estos tales entes. En realidad, los trascendentales son convertibles unos en otros, y en también en relación el ente. Los trascendentales se pueden referir al ente de manera relativa, ya que si el ente es absoluto y adecuado al intelecto es “verum”, algo verdadero. Algo que no encaja con el intelecto no puede ser verdadero. En términos relativos, cuando se piensa en relación a la conveniencia y voluntad, se piensa como “bonum”, bueno. Por ejemplo, pesar en el ente en relación a la voluntad, si es útil será bueno.
Cuando se piensa en cualquier cosa, éstas son convertibles en relación al intelecto, la verdadera voluntad (unum, verum, bonum). El intelecto tiene leyes y su no conviene algo es falso y por lo tanto tiene un defecto de ser. Los trascendentales son convertibles por los 3 puntos de vista sobre el mismo ente. Se piensa tanto en lo trascendental porque la Santísima Trinidad es esto, 3 personas distintas en un único Dios verdadero. Sólo cambia el punto de vista, pero es el mismo objeto. Se dice que los trascendentales denotan al mismo ente pero connotan propiedades diferentes.
Escoto Erígena (IX), dice que en realidad el universo tiene una naturaleza suprasensible, sólo una dimensión material y temporal por el Pecado Original. La harmonía de la belleza determina la identidad de una cosa consigo misma, según Roberto Grossetesta en el XIII (la harmonía nos lleva al asunto de la identidad). Según Santo Tomás, en el XIII, no es posible hallar una identidad perfecta en el mundo sensible, ya que idea y belleza tienen un carácter suprasensible, por lo tanto, se va a tener que pensar en la belleza des del enfoque de los trascendentales. La belleza es la unidad clara, la identidad de la sustancia de la integridad metafísica, que define cualquier ente. Toda la belleza pensada por manifestar de modo claro el trasfondo metafísico. Por ejemplo, una mujer es bella porque se manifiesta con claridad su metafísica. Ordenación y comparación de los conceptos trascendentales: SOL PADRE QUÉ DÍA HIJO CÓMO COLOR MENSURA UNUM SUBSTANCIA BRILLO NUMERUS VERUM ESENCIA LUZ ESPÍRITU SANTO RELACIÓN CONTEXTUAL CALOR PONDUS BONUM SISTEMA Hay miles de qué, pero sólo hay un cómo, la particularidad específica de algo que identifica a la substancia. La esencia es cognoscible, pero la substancia no. Dios ha hecho el mundo de manera ordenada, cada ente ocupa el lugar que le corresponde des de la creación. Cuando se piensa en la bondad de algo, se hace en el lugar que ocupa en el sistema y si resulta provechoso para algo. Pensar el ente con el lugar que ocupe en e contexto. Lo que brinda un ser es la sustancia, la materia estorba. Para pensar un ente hay que pensar en cómo actúa con otros.
Alberto Magno en el XIII y San Agustín en el IV y hablaron de estos conceptos trascendentales. Magno hablo de la “res in se”, la cosa en sí, como también de la “res in opere”, que significa la cosa en su actividad, función. “Virtus, operatio i ratio”: la virtus es la consideración de la especie des del punto de vista de su funcionamiento, operatio es la manera en qué, la actividad concreta de esa especie, y esta concreta la razón de ser. Esa actividad influye a otros. “Res in ordinatione ad homine”, la cosa en relación el orden al hombre, que se presenta así: - Quod constat, lo que consta Quod congruit, lo que concierne Quod dicernit, lo que discierne (comprender) ¿Dónde está la belleza en todo esto? Con las consideraciones de Alberto Magno sobre los trascendentales, no ha aparecido el concepto de “pulcrum”, que hoy en día ha pasado a asociarse con el “bonum”. Según Magno, la belleza tiene que ver con una asociación íntima entre el “verum” y el “bonum”, lo bello es la manifestación de un verdadero bien, cuando el ente se presenta como bueno en sí mismo. La belleza se presenta como buena en sí misma, se valora por lo que hace en general y no de forma individual, sin beneficios personales. Una cosa es bella cuando el modo en que nos presenta su bondad, es irrefutable, y como es contemplado en sí mismo, es incuestionable, por lo tanto perfecto, y lo es tiene que ser bello. Un objeto es brillo cuando trasluce su substancia, se manifiesta como harmonía de las esencias que lo constituyen. La harmonía se relaciona con el alma, que es la que percibe la belleza.
Estas líneas de fuerza cruzan toda la edad media, pasando por figuras como Alcuíno de York (IX) y Alejandro de Hales, que hace estas consideraciones.
BONUM DECORUM EN SÍ HONESTUM PULCRUM PARA OTRO UTILE APTUM Cuando se considera la bondad de una cosa en sí misma, es honesta (el “honestum” es el “bonum” humano), cuando se hace para otra cosa se piensa si es útil o no. Lo apto es una manifestación de lo útil, ya que no es lo mismo ser y parecer. La manifestación del “bonum” en sí mismo es la belleza. El “pulcrum” es llamado “decens” por Guillermo de Aubernia en el XII.
Consideraciones psicológicas de lo bello en la edad media Según Guillermo de Aubernia, lo bello atrae nuestra mirada y nos deleita, resulta seductor por su comportamiento sensual. El hombre es el único animal que entiende la importancia del orden, la conveniencia, consonancia y moderación. Es el único capaz de percibir la importancia de la belleza por dedicarse a la contemplación ¿Y qué es la contemplación? Hay que diferenciar entre “ratio” e “intelligentia”, razón e inteligencia. Tiene que ver con la integridad que nosotros asociamos a la sensibilidad, en cambio, ellos creen que la contemplación se encuentra por encima de la “ratio”, es irracional, en el sentido que supera a la razón. Santo Tomás habla de “simplex apprehencio”, ya que conviene el interés y se entiende la bondad del objeto, se comprende. La contemplación tiene que ver con el proceder de la razón. Por encima de todo está la “visio”, la contemplación, visión de la intuición interior. La contemplación en época medieval es una intuición interior libre de cualquier vinculo con lo material, temporal y sensible. Por lo tanto, es libre, serena, concentrada en aquello contemplado, penetrante (va al fondo del asunto), y es sintética (intuición inexplicable). La intuición se explica como un conjunto, y se tiene “visio” de las realidades suprasensibles, contemplación estática que tiene que ver con lo divino.
Esa “visio” va siempre acompañada de admiración y alegría, ya que cuando nos sumimos en un estado estético estas son las emociones que nos embargan, se promueven las ganas de vivir. Dios es el objeto último de contemplación, pero también lo contemplamos mediante su obra, en la que se manifiesta: - La potencia en la inconmensurabilidad del universo La belleza y su omnisciencia en la sabiduría del universo La bondad en el conjunto de las criaturas y el orden de la creación Pues bien, el medio que se manifiesta más adecuadamente en la naturaleza humana es la belleza. San Agustín y San Buenaventura hablan de la “speciositas”, que se asocia a la columna del “verum”. El sentido mediante el cual el ser humano conoce es la vista. La “suavitas” se asocia a la hermosura, el deleite del sonido. En la Escolástica se vuelve a diferenciar entre los sentidos nobles (vista y oído) y los innobles (tacto, gusto y olfato), pero en la mayor parte de la edad media esta distinción desaparece. Por ejemplo, Casiodoro, Alcuíno y los Victorinos, predican la igualdad de los 5 sentidos. Vista y oído tienen más aprensión en la belleza, y los demás aprensión en el bien y el amor, que nos hablan de aquello que nos mueve en pos del “bonum”. Dios es luz pura e incandescente, el calor. La belleza tiene que ver con un verdadero bien. El único problema que hay con los otros sentidos es que tienen un contacto más íntimo con la materialidad de lo sensible, y es tanto el deleite de éste, que el riesgo reside allí mismo.
Si se hace un uso incorrecto de lo sensible, uno puede caer en el olvido de Dios. Lo escatológico tiene dos sentidos: - Todo aquello desagradable, tabú El origen del mundo Para llegar al más allá es necesaria la corrupción de la sangre, lo que también se llama dimensión soteriológica. Por lo tanto, el deleite en lo sensible hay que hacerlo a mayor gracia de Dios. La vista y el oído tienen inclinaciones más contemplativas. La “visio” tiene que ver más con el amor que con lo inteligible, y lo que nos mueve a contemplar estas realidades son el amor y el bien (asociados al tacto, olfato y gusto). Para Guillermo de Aubernia, el amor es una vía de conocimiento, una dimensión vital y practica como también afectiva. El juicio estético es una reflexión del espíritu. San Agustín habla del “numerus sensualis” (pensando en la materia), que nos genera deleite, el juicio del gusto, “numerus judicialis ¿Cómo se explica la existencia del juicio estético? Roberto Grosseteste decía que hay una facultad del juicio que supone una belleza invisible en nuestra alma (“judicandi”). San Agustín habla de las leyes de la belleza en nuestra alma. Dios creó al hombre con barro y le insufló su halito vital, que le generó la gracia y las ideas divinas del conjunto de la creación, las leyes de la belleza, “pulchritudinis leges”. Este deleite y consonancia entre una belleza sensible regida por la proporción y orden, y otra invisible que está en el alma, el deleite del juicio estético (resultado del encuentro entre la belleza de nuestra alma y la puesta por la creación).
El amor según los Victorinos es difícil de separar de modo nítido de la perfección y la belleza del ente, y es utilizado para el bien. El objeto tiene que responder a la necesitad, útil, confortable y agradable. Es impensable que lo que nos resulta ello no mueva nuestro deseo y amor. Se quiere inmortalizar ese estado estético de placer, al que no se puede volver una vez ha sucedido. El amor es una guía de conocimiento y la belleza es la emoción que acompaña al amor. Se vincula la belleza con la emoción por su naturaleza subjetiva, concepto que parecerá nuevo en el XVIII. La belleza, efectivamente, es una emoción, la diferencia recae en que en la edad media la emoción es lo que experimenta el hombre cuando cumple con su naturaleza, que es ser un buen cristiano, ergo, lo hace todo a mayor gloria de Dios, donde su emoción se convierte en objetiva.
Duns Escoto, XIII-XIV, habla de la potencia espiritual del amor desinteresado, libre de cualquier interés particular. Este es el amor que ama lo que debe amarse. La belleza es esa emoción que acompaña la conciencia del movimiento libre del amor, y cuando uno actúa movido por el amor da perfección a ese ideal, se siente emocionado. Esta es una época en la que ser lo más perfecto posible es llegar a Dios. El término no lo sublime ya aparece en este periodo bajo el nombre de “jubilus”, es esa contemplación y admiración extática que no puede explicarse con palabras de tan abismal y profunda que es. El “jubilus” es la máxima categoría estética. San Agustín dijo que esta era la prueba inequívoca de la existencia de Dios, y la emoción tiene que ver con la felicidad que nos excede. El “jubilus” también tiene que ver con la nostalgia y la melancolía, ya que queremos regresar a ese placer máximo espiritual.
Dionisio Aeropagita o Pseudo Dionisio(V-VI) Con él, se acaba el discurrir filosófico, abriendo la puerta al imperio de la fe pensando en la naturaleza de Dios, el ser de los seres. Frente al movimiento en espiral de la razón, él se acercará de forma directa por la intuición intelectual. Para pensar en el ser de los seres, hay 3 tipos de teologías: - - - Teología afirmativa. Dios es el ser de los seres, el bien, el anhelado por todos los seres para cumplir con su naturaleza, la fuente irrefutable de poder, la verdad, la unidad generadora de vida, la sabia razón, la justicia, la salvación y la redención.
Él nunca permite que un ser se pierda en el no ser. Pero todo esto no lo es Dios, lo que ha paso a su teología negativa Teología negativa, en la que define a Dios por todo lo que no es. No es ni alma, ni interior, ni imaginación o expresión, ni razón o entendimiento. Ni semejanza, potencia de poder, luz o vida. Tampoco verdad o paternidad Teología superlativa, la superación, en la que se explica porque lo ha negado todo en las dos anteriores teologías, ya que Dios está más allá del todo y de la nada El Dios de Dionisio es personal, y lo llama el Omnipresente, el Anciano en días o el Padre. Este es personal por su carácter y voluntad libre que se manifiesta como amor. Es absoluto e inmerso en sí mismo (la premisa de un amor absoluto es un amor así mismo, ya que lo ha dado todo por nosotros, incluso se ha dado a él). En el Concilio de Constantinopla del 381 se incorpora al credo cristiano el pensamiento de Plotino, que era pagano, asociando lo uno con el Padre, lo inteligible con el Hijo, la palabra revelada de Dios. El alma del mundo es la vida en Dionisio, y esta se divide en: - Principio espiritual que da todo el ser de Dios a cada una de las criaturas. Esta alma superior del mundo concuerda con el Espíritu Santo El mundo sensible, el mundo creado, que se constituye por el hombre, el resto de criaturas y los ángeles. Estos son entidades inmateriales, incorpóreas, simples y celestes en las que hay cierta diversidad, con la misión de estar en presencia de Dios y crear un vínculo con los hombres.
Esta clasificación, explicada en “Jerarquía celeste”, se distingue en tres tríadas: Primera tríada - Serafines, sabiduría absoluta Querubines, amor abismal Tronos, posesión intensa y profunda del designio de Dios Segunda tríada - Dominaciones, libertad absoluta Virtudes, fortaleza máxima Potestades, máxima capacidad para admitir el mensaje divino: la santidad Tercera tríada - Principados, el poder Arcángeles, la ordenación Ángeles, los encargados de transmitir el mensaje divino a los hombres A la Virgen María se le apareció el Arcángel Gabriel, y la mayor parte de la iconografía que se le ha dedicado al momento muestra a la Madre de Dios aceptando su destino, pero en realidad la criatura celeste le está ordenando el designio de Dios. Además, llama la atención de que la representación más popular de María sea la de trono, sentada con su hijo en brazos, lo que significa que se la equipara con las criaturas de la primera tríada: tiene posesión profunda del designio del Padre.
¿Qué es la belleza? Una profunda y misteriosa manifestación del ser. El reflejo del mundo fenoménico es el de la fuente superior. A diferencia de la belleza sensible, esa belleza de Dios es diferente, ya que no es bella ni fea, ni está en un tiempo o un lugar: esa belleza es bella en términos absolutos. Toda la belleza del mundo fenoménico es un símbolo de lo trascendente, y la belleza de Dios se manifiesta en este mundo como armonía del ser consigo mismo, clase y genere del cual forma parte. Armonía con el concepto de universo, donde este ser tiene una finalidad definida. Esta belleza es el resultado de la contemplación devota, admirada y expresión intima ante el misterio, ante lo cual no cabe otra cosa que no sea el silencio. La belleza trascendental es indecible o irracional, y tenemos noticia de ella a través del espíritu. Y como existe la belleza, también lo hace la fealdad, la cual nos habla del mal que está en las cosas, pero este mal no tiene ser. El mal y la fealdad son una desviación del ser, una incapacidad del ente para llevar a cabo su misión, finalidad, del modo más perfecto posible. El ente no está orientado hacia Dios, por ello, es feo ¿Qué es el mal en las almas? Un movimiento equitativo, erróneo y pecaminoso que se caracteriza por una incapacidad en el conocimiento y la practica del bien ¿Y cómo es que Dios permite el mal y la fealdad? Lo hace precisamente para hacer contraste con el bien y la belleza, pero tomado en su conjunto el mundo sensible es siempre bueno y bello como obra de Dios.
San Agustín o San Agustín de Hipona (IV-V) Representa una encrucijada en el pensamiento medieval, al ser la confluencia de: - Estética de los trascendentales Estética cuantitativa Estética cualitativa Su pensamiento teológico es el resultado de la experiencia personal, como se demuestra en su obra más famosa, “Confesiones”, en la que se explica su trayectoria como cristiano. El pensamiento de San Agustín tiene dos pilares: - El conocimiento El amor Ambos con clave en la fe, y definida como una creencia amante que no entra en contacto con la razón, ya que la fe está iluminada por la razón al mismo tiempo que es una potencia iluminadora, “Comprender para creer y creer para comprender”. Dios se manifiesta al hombre, está en su alma como amor, la gracia que mueve a los humanos a aspirar a la vida eterna. El pensador nos habla del amor des de dos términos utilizados indistintamente, posiblemente por la gestación de su pensamiento: - “Dilectio”, el amor como realidad de aquella capacidad que caracterizan la delectación, relacionada con el placer o inclinación personal, la satisfacción “Charitas”, que regula la “dilectio” en el ser humano. Este es un amor personal y libre dado por liberalidad. Cuando un humano hace un acto de dar limosna para que le juzguen como pío, esto no es caridad. Si se intenta agradar a Dios, es caridad pero interesada. En realidad, un buen cristiano no ha de pensar en una recompensa por sus actos, ya que la caridad es lo que tiene que debe de ser uno.
Es un puro desprendimiento, una manifestación de carácter gratuito dela gracia de Dios. Gracia y caridad van contrapuestas direccionalmente y se encuentran en el prójimo ¿Es malo el amor como “dilectio”? No lo es al ser útil para uno mismo, ya que cumple con las funciones que caracterizan al ente. Dios se manifiesta en el alma del hombre como amor entendido como caridad. Su misma existencia: - En lo que concierne a la razón, la existencia de verdades externas que nos llevan a la afirmación de la existencia de la divinidad Nuestra experiencia intima con la existencia de Dios mediante el amor, que se convierte en incertidumbre, en la fuente pura del amor. En definitiva, la causa de que estemos predestinados a la salvación eterna Si todo esto está en el alma, hay que predicar su inmortalidad, tema tocado por los Padres de la Iglesia. San Agustín afirma la inmortalidad e incorporeidad del alma, y niega su preexistencia en relación al individuo y su trasmigración, es decir, la niega la reencarnación. El alma se crea cuando lo hace el individuo, y si no se predica el carácter incorpóreo del alma esta se puede perder en el cuerpo, y si no se predica la inmortalidad ¿Qué sentido tiene un proyecto moral? Estas dos ideas le dan sentido por ejemplo al amor. La belleza tiene un doble lugar: - Propiedad en los entes objeto Se encuentra en el alma (“pulchritudinis leges”) ¿Qué vinculo hay entre belleza y amor? La belleza es el primer anhelo del amor y a su vez la belleza es iluminadora del alma. Con la belleza, un ente manifiesta lo que debe ser, y por ejemplo, el ser humano ha de amar al prójimo y al Dios para así tener un alma bella.
Diferencia entre mente racional (“mente rationalis”), que capta la belleza de los cuerpos, y el ánimo (“animus”), puerta espiritual del alma que nos lleva a la “visio animae”. La belleza del mundo fenoménico atiende a nuestra razón y sensibilidad.
Cuestión de “proportio”, que atiende a la razón y la cuestión de hermosura, el deleite sensible que no tiene finalidad, algo similar a lo que Kant dirá en el XVIII. San Agustín es sensible y no tiene otra finalidad más que experimentar, despreocupándose de la materia del objeto. La finalidad que le resulta propia se vincula al “bonum”. También aparece el concepto de “utile”, consideración del “bonum” en relación a una tercera persona. Resulta difícil entenderlo por la pérdida del carácter del “bonum” actualmente, ya que no existen los valores absolutos, sino relativos. Actualmente hay simplemente “utile”. Cuando más “bonum” sea el “utile” (que depende el uso que se le de al tercero), más lo será para uno.
El amor es el paso del alma, y nos sitúa en lo que más corresponde eternamente. Es tanto el disfrute de la belleza que San Agustín tiene miedo de caer en la tentación. La belleza sensible para él es una manifestación del ente en toda su extensión ontológica (“unum”, “verum” y “bonum”), la ciencia del ser, algo relativo con sí mismo. Un ente será bello cuando manifieste lo que tiene que ser. Esto se entiende a través de las leyes de la belleza, las mismas que regulan la belleza de los seres (sin tener algo de ello dentro de nosotros, no podríamos entenderlo). Por ejemplo, si uno no tiene amor ¿Cómo va a saber que lo aman? La extensión ontológica de la belleza nos habla de armonía, unidad e identidad, y sin ellas no existe la belleza, y dado que estas leyes están en relación con nosotros, han de ser adecuadas. Uno se tiene que identificar con el objeto bello, el conjunto del universo y en consecuencia, Dios.
San Agustín habló antes del mal y la fealdad que Dionisio Aeropagita, incluso en los mismo términos. Vuelven a aparecer los términos de aritmética y geometría, que irán perdurando, y darán como resultado en el XII-XII la idea de Dios como arquitecto.
También se habla de la gracia, la belleza en movimiento que se manifiesta en los ademanes de una persona que es bella al ser un buen cristiano. El gesto tiene el alma de músico, ya que el buen cristiano se equipara con uno de ellos, al considerarse como el mayor arte en la edad media.
Escuela de Chartres (XII) Con: - Thierry de Chartres Alano de Ville Bernardo de Tours/Bernardo Silvestre Guillermo de Conches Gilberto de Poitiers Esta nos demuestra que no se ha perdido del todo el pensamiento clásico, ya que se observa el universo des de un punto de vista filológico, un texto a interpretar. Se hace una interpretación de Génesis sobre la base del “Timeo” de Platón, donde se habla del: - Demiurgo, equiparado con Dios Ideas, que pasará a ser el Hijo Bondad, el Espíritu Santo Materia, la creada por la divinidad La diferencia principal es que el demiurgo construye y Dios crea. Éste creó al mundo a partir de principios aritméticos y geométricos, por ello todos los entes tienen una estructura geométrica, lo que va ligado también a los 5 entes descritos por Platón.
Escuela de San Víctor (XII) Compuesta por Hugo y Ricardo de San Víctor, que son un ejemplo de estética orientada al amor, el “bonum”. En ella, nos encontramos con los conceptos de “dilectio” i “charitas” perfectamente separados: - “Dilectio”, tendencia e individualidad del ente a la recuperación de su propia naturalidad “Charitas”, amor basado en la liberalidad El peligro de la “dilectio” en la sensible se halla en los conceptos de “cupiditas” y “curiositas”, la tentación que se nos presenta ante la belleza sensible, y que puede inducir al pecado: - “Cupiditas”, cupidiscencia, el abandonamiento a los placeres sensibles materiales, donde se abre el riesgo a los pecados capitales “Curiositas”, curiosidad, el ser ansioso tiende a querer saber, hay una atracción hacia lo semejante por ser y estar en un entorno material ¿Cómo se manifiesta el amor de Dios en el universo? Como “ordo”. El ser humano experimenta admiración (“admiratio”) y delectación (“delectatio”), ante la sensibilidad, símbolo y manifestación de la belleza invisible suprasensible, el amor del Padre. En realidad todo el cosmos es símbolo de Dios: - La omnipotencia, inmensidad del universos - La sabiduría, belleza universal La bondad, el orden y utilidad del cosmos La manifestación más adecuada al ser humano es la belleza, y ésta es la que atrae y está en consonancia con el ser humano el vestigio de dios en el mundo terrenal. Diferencia entre belleza y utilidad, aunque en realidad no es una contraposición, sino que esta existe entre “bonum” y “utile”, ya que para que algo resulte útil ha de ser bueno. Se habla también de la diferencia entre la belleza sensible y la invisible. Esta segunda se caracteriza por ser simple y uniforme, y la sensible es múltiple y fragmentaria. La belleza sensible es objeto de la dimensión de los sentidos, pero también es racional. En la escuela de San Víctor se intenta explicar la bondad mundana del mundo. Hablan de lo útil, ya que el objeto tiene que atender a las necesidades, ha de ser útil y agradable: - Speciositas, se entiende como la dimensión a parte de lo útil Lo agradable es lo que deleita a la vista. Se confronta con el tacto La utilidad y el deleita son dimensiones estéticas de la existencia, asociadas a la valoración de la utilidad del objeto que tiene que cumplir y atender.
Santo Tomás de Aquino (XIII) La “Summa teológica” es el ejemplo máximo de la Escolástica, aristotelismo cristiano que recupera el legado del filosofo griego y lo orienta hacia el cristianismo. Hay 4 atribuciones principales de Dios: - SER VERDAD BONDAD BELLEZA ¿Cómo se manifiesta la belleza de Dios? Aquí es donde se manifiesta el aristotelismo de Santo Tomás al apelar a las causas. La belleza es una causa eficiente de Dios, el rastro que deja al ejecutar la creación, y causa formal y final en las cosas, el producto de la esencia. La cosa está orientada al orden cósmico, y aspira a ser “bonum”. El objeto tiene que manifestar su esencia para ser bueno. La diferencia entre verdad y bondad es una cuestión de punto de vista, mientras que el “bonum” es una mirada sobre el objeto que pone su acento en la finalidad, lo bello será ese placer que acompaña la aprensión cognitiva del ente. Al comprender un objeto de placer bello, se ha de tener una comprensión especial ¿Para Santo Tomás dónde radica la belleza del objeto? En el “verum”, ya que el objeto sólo es bello en función de su forma metafísica esencial, no la física. El problema es que hay esencia (mujer, “verum”) y substancia (Marta, “unum”). La “ratio” puede conocer las esencias, pero no la substancia. Para él, la belleza es la percepción de carácter intelectual, pero meditada por los sentidos, que, siendo desinteresada, nos produce deleite. Por lo tanto, se asocia a la “ratio”, la “esentia” y el “verum” ¿Pero de qué belleza está hablando? Concretamente, de la belleza sensible, lo que no es aplicable a la belleza de Dios. Esta nos provoca deleite, el justo para no perdernos en la materia. Placer de carácter eminentemente intelectual, por ello se halla liberada de la corporeidad del objeto. La belleza es una percepción, de algo percibido y algo que percibe. Por lo tanto, la belleza para Santo Tomás tiene un carácter ambiguo, es tanto objetiva como subjetiva. La belleza tiene 3 principios: - - - “Proportio”, hay que entenderla como consonancia, armonía entre materia y la forma en el objeto. Entre las diferentes esencias de las que se constituye el entre, entre esencia y existencia, “unum”, el ser una concepción singular de la esencia.
Consonancia ente lo sensible y nuestra sensibilidad, entre lo que el objeto es y nuestras facultades cognitivas. El problema de Santo Tomás es la ambigüedad de la belleza del objeto, tanto subjetiva como objetiva “Integritas”, como perfección, no sirve sólo la consonancia. Esa consonancia debe de ser especial para conseguir una integridad del objeto, que sólo puede hacerse mediante la perfección. Sólo cuando se presenta de manera divina, será bello “Claritas”, hay 3 maneras de entenderla: -Gloria celeste -Gloria de la virtud terrenal -Como“lumen rationis”, iluminación racional En conclusión, que para que un objeto sea bello ha de tener una múltiple consonancia en elevado grado de perfección y manifestarse claramente (ha de ser consonante, íntegro y claro en su consonancia y perfección).
La belleza requiere de un juicio estético, una operación intelectual elevada en la cual la inteligencia se halla en reposo, liberada. Liberada de las facultades intelectual para aceptarla belleza, exactamente lo mismo que promulga Kant en el XVIII. Cuando las facultades están liberadas se puede contemplar el objeto en toda la claridad de su ser, comprenderlo íntimamente, profundamente y libremente. Dice Santo Tomás que la belleza tiene algo de intuición (en este aspecto, se salta la “ratio”, dada la imperfección del ser humano, la razón no llega a entender la ontología del ente. Habla de de la substancia y deja la puerta abierta. La belleza es una vibración de lo que el ente realmente es como singularidad. Diferencia entre “pulchritudo” y “formositas”, la idea de belleza explicada hasta el momento. Ahora en Santo Tomás dice que esto es una manifestación en la figura, una belleza accidental y pasajera el estar sujeta al devenir, deterioro y corrupción.
Renacimiento Quattrocento La teoría del arte del renacimiento es clave para la historia del arte de occidente, pero su estética no está a la altura. Es heredera de la estética clásica y medieval, y en esta estética renacentista se hace un gran cambio, y es que el centro de atención pada de estar en el objeto natural a estarlo en la obra de arte. En muchas ocasiones la estética y la teoría del arte se confunden, ya que cuando se habla de belleza también se hace de arte y al revés. Vitrubio legó tres grandes principios de la arquitectura: - “Firmitas” “Utilitas” “Venustas” Con una gran fortuna histórica, gracias a la introducción de las enseñanzas de su tratado en personajes como San Buenaventura, los Victorinos y Santo Tomás de Aquino por ejemplo. Alberti es uno de los ejemplos del Quattrocento italiano.
En el Renacimiento, el pensamiento clásico viene a través de dos vías: - Vía directa, a través del pasado medieval En el 1453 Constantinopla es invadida por el Imperio otomano lo que hace que mucho del saber se traslade a la península italiana. Por ejemplo, con el humanista Marsilio Ficcino trabajó Plethon, que venía huyendo de esta amenaza.
A través de esta vía llegan un buen numero de diálogos platónicos Además, estas dos vías también proporcionan los dos enfoques: - Aristóteles, legado del pasado medieval, que ocupa un lugar dominante en las universidades Los estudios humanistas se hacían en las academias laicas unidas al poder de príncipes italianos. Estas tenían un carácter neoplatónico. Se toma consciencia d que conviene generar cultura relacionada con el foco político Leon Battista Alberti Habla de: - “Necessitas” “Commoditas” “Voluptas”, el placer sensible Encontramos la “concinnitas”, concinidad ¿Qué es esta para Alberti? Esa relación entre las partes de un todo en la que añadiendo otra parte o substrayendo o modificando una de las existentes, el resultado será siempre peor. Así se hace referencia a la composición maravillosa y perfecta que no se puede alterar. Vemos aquí como describe de modo analítico el concepto de armonía. La “concinnitas” tiene que regularlo todo en el campo de las artes: - “Pulchritudo”, belleza “Ornamentum”, ornamento “Varietas”, variedad “Pulchritudo” Parte del carácter racional de la naturaleza responde a principios aritméticos y geométricos, ya que el arte tiene que ser imitativo. Cuando pensamos en la naturaleza podemos hacerlo de dos formas: - “Natura naturata”, conjunto de objetos que la constituye “Natura naturalis”, fuerzas y relaciones que la determinan Para Alberti el arte tiene que ser imitativo, y esto se hace a partir del segundo grado de naturaleza, el de “natura naturalis”, ya que esta representa las capacidades específicas de la naturaleza. El arte tiene que hacer visible lo invisible, es decir, los principios sobre los que se asienta la naturaleza, regida por la armonía. En arte, la belleza queda reducida la observación racional de la naturaleza. Lo que lleva a postular que en el Quattrocento la belleza es una cuestión intelectual, ya que afecta a la razón. Alberti establece principios para dos tipos de actuales Bellas Artes: Arquitectura - “Numerus”, número “Circunscriptio”, limitación y proporción “Conlocatio”, según Alberti “No hay ser más grotesco que un perrito con orejas de asno” Entre las que hay una jerarquía y dependencia. Por lo tanto, todo debe de regirse y ser adecuado.
Pintura - “Circunscriptio”, la parte más matemática del asunto “Compositio”, conviene que el pintor se acerque a los poetas para extraer muchas y bellas historias “Receptio luminum”, claroscuro y color Volvemos a encontrar una jerarquía, aunque no pueden relacionarse estos términos con los de la arquitectura. Para Alberti la arquitectura manifiesta de modo más directo los principios geométricos, la belleza racional y aritmética, teniendo así poca consideración hacia la pintura. Tanto es así, que en el Renacimiento hace tres distinciones de arte: - Arte moderna Arte antiga - Arte antiqua, elemento peyorativo que se refiere al arte medieval Comenta que los pintores medievales “hacían fantoches mal pintados sobre fondo de oro”. A continuación, pasa a criticarlo con 3 argumentos: - El pan de oro es caro, y no lo comenta por tacañería, sino que su queja deriva de que se valora más la obra de arte por su material, sin importar la parte mental Deslumbra, lo que impide el proceso analítico del fenómeno El arte vecchia representa la realidad de modo simbólico y no naturalista El arte renacentista es una ventana que se abre al exterior natural, busca la observación científica. Esta es una metáfora de lo que tiene que hacer el arte, salir al exterior, ya que Dios ha hecho todo esto para nosotros y tenemos que disfrutarlo. Sin esta vocación por conocer la naturaleza, no se habrían promovido las exploraciones geográficas.
Conocimiento profundo del mundo fenoménico, aunque llega un momento en que se torna un imposible, la ventana de cierra y ese espejo transparente se vuelve opaco en el Cinquecento, reflejándose a sí mismo en el manierismo.
Piero della Francesca Con los conceptos de: - “Disegno” “Conmensuratio”, relacionado con el “circunscriptio” “Colorare”, relacionado con el “receptio luminem” Piero no habla de la “compositio” ¿Pero qué se esconde tras el “disegno”?: - Dibujo Diseño, en el que pensamos y establecemos un plan Antes de lanzarse uno al vacio se idea mediante el dibujo Se da cuenta d que la concepción aritmética y geométrica del arte y la belleza no funcionan si no se tiene una concepción racionalista del universo.
Leonardo da Vinci Habla de: - “Misura” “Inventio” Relacionados con los 3 principios de la pintura: - Punto, el elemento geométrico. Cuando Alberti habla de él dice que es la huella mínima que deja el pincel sobre la superficie. Para Leonardo está descrito en términos 100% geométricos, ya que es uno de los elementos de una línea, y por ello no es necesario que se vea para hablar de él - Materia Luz-color Aquí también hay una jerarquía que finaliza con la luz-color en último lugar. Si un pintor no sabía geometría no era un pintor, pero si no sabía mezclar los colores, sí que podía serlo, ya que este no tiene peso, molesto a lo racional. Pero a la vez, es necesaria la experimentación para conocer la dimensión sensible del arte y la belleza quedan subordinas a lo intelectual.
La “inventio” es la suma de la variedad y el “decorum”. Este decoro es la adecuación en la que se pone el acento sobre la necesidad de organizar de algún modo las expresiones de los personajes. El decoro es un intento de tipificar y codificar las expresiones teniendo en cuenta la edad, sexo y estatus social. Pero el problema es que si se hacen unos tipos, se pinta como con una plantilla. Por ello, para evitar la situación hay que salir al exterior y adaptarse a la naturaleza de cada caso. La variabilidad es regulada por el decoro.
“Varietas” En Alberti, la variedad es ese encantador complemento femenino de la gravedad masculina de la “pulchritudo”. Pero esta es tan seca y seria que necesita un impulso con la variedad, con lo que queda otra vez subordinada a la dimensión intelectual. Si se quita el decoro de la variedad se da lugar al manierismo. La representación del espacio geométrico y aritmético de la perspectiva llegó a ser una obsesión renacentista, sobretodo en la figura de Paolo Ucello. La importancia del Quattrocento se halla en la construcción de un espacio conquistando la geometría donde disponer los objetos de la realidad. La perspectiva se corresponde con la forma de ver que tiene el ojo humano, de visión estereométrica y no estática. El globo ocular determina una visión esférica al espacio a contemplar, ideas que ya concebía Leonardo. En conclusión, el proyecto científico de la pintura del Quattrocento era una quimérica ilusión.
“Ornamentum” Según Alberti este es necesario porque la “pulchritudo” es difícil de hallar en la naturaleza, y el arte debe de ornamentar para disimular las imperfecciones de estas.
Leonardo da Vinci establece 3 modalidades de perspectiva: - Aérea, atmosférica o del color Lineal Menguante Aquella que responde a la estructura del ojo y la fisiología del sentido de la vista es la menguante, y las otras dos dependen d la interposición de las masas de aire, el problema para poder defender a la pintura como una verdadera copia de la naturaleza. Si sólo una depende del ojo, ¿qué ocurre con las otras dos? Estas dos no pueden hablarnos entonces de su relación geométrica y aritmética. Aristóteles habla de la teoría del rayo ígneo, que sale invisible del ojo intentando palpar el objeto contemplado. En el medio hay luz y masas de aire. Según Leonardo, no hay actividad sólo en los ojos, sino también en los objetos, que son entes activos. El objeto se proyecta en las masas de aire circundantes de modo continuo e infinito, por lo tanto, su brillo, color y forma, es tocada por el rayo ígneo pero no en el propio objeto, sino en las masas de aire cambiantes. En Leonardo la materia en sí misma es incognoscible, opaca, y tiene mayor peso quela luz y el color.
Otro problema que localiza es la búsqueda de la línea en la naturaleza, que lleva años intentando hallar pero nunca la encuentra. De ahí el sfumato, ya que la materia es cambiable y lo que nosotros podemos ver son las masas de aire. Todo esto pone en entredicho las características aritméticas y geométricas de la naturaleza, por lo tanto, el fracaso estrepitoso del proyecto científico del Quattrocento. Se necesita por ello, un nuevo paradigma, el del Cinquecento. Otro de los problemas con los que se encontraron fue el canon de proporciones. Alberti apostó por una antropometría científica, la medición de la naturaleza. Sin embargo artistas como Leonardo, Dürer o Paccioli se dan cuenta de que muchos cuerpos no pueden explicarse con la geometría natural. Dürer comentó que una cosa era la geometría divina, de la cual la humana sólo es una pequeña parte. Se intenta explorar otras formas de geometría. Con Miguel Ángel el canon funciona siempre y cuando la figura esté estática, ya que con el movimiento este estalla.
Nos estamos dirigiendo hacia la exageración manierista.
Cinquecento Lo único que podemos conocer de la naturaleza es su apariencia. Se pasa de conquistas el espacio geométrico al estudio de la realidad epidérmica y aparente. De ahí la calidad de los materiales en las obras del siglo XVI. El problema de la superficie es que esta es de carácter mudable y fugaz, y por ello se valora tanto el virtuosismo, aquel que ha sabido captar el instante. Por eso se empiezan a valorar los esbozos, estudios e inacabados. El virtuosismo llevado a la extravagancia es el manierismo. Aparecen nuevas categorías estéticas: - “Sprezzatura” “Bizzarria” “Furore” “Frenesia” Todas ellas hablan de un perfil de artista, y el reto de captar el instante es tan difícil que para poder hacerlo se ha de estar un poco loco, de ahí la idea de artista como lunático, poniendo las bases del artista genio del XVII-XVIII. Del artista comedido y templado al lunático, se hace una vez más la evidencia del virtuosismo. En el Cinquecento, se va de la representación del espacio geométrico a los topos humanos, la escena donde suceden cosas humanas. Si en el Quattrocento no había aire, en la escena de ahora sí, todo puede ser verosímil. En el Quattrocento la luz era cenital, a 45º, por eso se habla de la “sombra dolce”, poco densa y que aparece en la parte posterior de la figura para que deje ver. Pero aquí eso ha cambiado, y es que son marcadas, lo que llevará a la teatralidad abarca. Se dota de verosimilitud a la escena cuando el artista se da cuenta de que el centro de su trabajo es la construcción de los colores para fundamentar lo humano. El artista ha de transcender, divulgar y crear los colores de la cultura. De una filosofía naturalista a una del alma. El arte comienza a pensar en integrar el momento más pregnante, el instante previo a lo patético, regido por el “decorum”, que no permite la representación de las escenas violentas. Pero esto también se hace porque una escena es más poderosa en la imaginación del espectador, y porque cuando se representa una escena trágica se cae en el riesgo de lo grotesco.
La “maniera” ha sido un concepto muy importante en todo el renacimiento, convirtiendo en algo peyorativo en el manierismo. Zuccaro y Armennini critican el amaneramiento, el arte concebido desde, por y para el efectismo de los juegos artificiosos. Dado el riesgo de relegar a la pintura o el arte al puro ocio, a la nada.
Ambos hablan del deterioro de las artes por la pérdida de erudición y sensibilidad por parte de los patrones. Por ello, a veces hay pequeñas diferencias en la naturaleza, que por detalles puede pasar a ser bella (clasicismo) a rara (manierismo). El valor de la antigüedad en el Cinquecento: en el Quattrocento está responde a los principios racionales, y ahora se comienza a predicar que el arte la supera con creces. Se pasa al estudio de los clásicos y los modernos, los valores humanos que son superiores. El Cinquecento supone mérito y fama al artista, formar parte de lo eterno, poniendo así las semillas del racionalismo burgués del XVII francés. Para representar entonces lo natural y bello hay que estudios a los clásicos y los contemporáneos. El arte es cosa mental, de ideas. En el Cinquecento es el producto de la inteligencia, y una condición empírica también. Valores como la diligencia, esfuerzo, templanza... La idea cambia, del estadio empírico a la experiencia personal.
Marsilio Ficino Aparece el neoplatonismo, del que este humanista es uno de sus máximos representantes. Habla de que el conocimiento es pura “anámnasis”, la recuperación de ideas que ya conocíamos. Esto se traslada al arte con la visión del artista, el “giudizzio del occhio”, como Miguel Ángel, que con un golpe de mirada creía que podía valorar la belleza o rememorar sus recuerdos. Sólo en la mirada se puede captar lo bello y entenderlo, y esto debe de hacerse des del fondo intimo y personal de uno mismo. La idea es el resultado de una experiencia íntima que lleva a acceder a lo preexistente ¿Qué es la idea? La forma tal y como se manifiesta en el espíritu del artista en su total perfección. Se dice que el color depende de la pureza y calidad de los pigmentos, del brillo y luminosidad, de la variedad y composición y su transición cromática. La conquista de las carnaciones de hace ahora mismo, ya que es cuando se la da máxima importancia al color, que era secundario en el Quattrocento.
Se pasa a hablar de artistas de la línea y artistas del color. Con Rafael y Miguel Ángel se habla de la idealización, la representación de la idea. Miguel Ángel es el pintor de la creación ¿Y qué hay tras la “terribilitá”? Su carácter turbulento y torturado se manifiesta a través de las contorsiones y musculaturas de sus creaciones. Rafael en cambio es el pintor de la revelación, que llega a la idea a partir de eliminar todo lo particular de la realidad. La idea también se entiende como ocurrencia. Sin toda esta preparación no se podría haber llegado a la mitad de siglo con la Contrarreforma. El manierismo representa el bizarrismo, la singularidad, virtuosismo, artificiosidad... La idea ocurrente será el centro de atención del artista manierista, una libre reacción ante los logros y problemas del propio arte: - El artista es un manipulador y altera a su antojo No se busca una idea perfecta, simplemente se escoge una con interés inherente al arte En el manierismo alcanza importancia el género del bodegón, el laboratorio artístico para indagar en los problemas específicos de la pintura. Los artistas se montaban sus pequeños teatros para estudiar la incidencia de la luz Otro aspecto estético de relevancia es la gracia, la belleza en movimiento dependiente de los gestos y ademanes. Anteriormente se pensaba en la belleza como “pulchritudo”, pero la gracia irrumpe con gran fuerza. Nadie sabe lo que es por ser indescriptible, y se presenta de manera sencilla, fácil y natural, pero es evasiva. Es la belleza sin afectación y encantadora. La gracia menos el “decorum” da como resultado el manierismo, y por eso representa un problema al ser una belleza evanescente, encantadora, fácil y natural.
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