"Repensar la historia" Keith Jenkins (resumen) (2013)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Grado Estudios de Asia y África Árabe, Chino y Japonés - 1º curso
Asignatura Introducción a la historia
Año del apunte 2013
Páginas 8
Fecha de subida 22/06/2017
Descargas 2
Subido por

Descripción

Resumen detallado del libro "Repensar la historia" de Keith Jenkins.

Vista previa del texto

REPENSAR LA HISTORIA Keith Jenkins ✪1-LO QUE ES LA HISTORIA -Plantear y responder a la pregunta “Qué es la historia?”, desde la teoría, la práctica y teoría+práctica EN TEORÍA -“La historia es un discurso sobre el mundo. Dichos discursos no crean el mundo, sino que se apropian de él y le proporcionan todos sus significados”.
-“El pasado y la historia no están intrínsecamente imbricados, de modo que no ha de producirse una única lectura histórica del pasado: el pasado y la historia flotan a la deriva por derroteros que pueden distar años y km entre sí”; “La historiografía demuestra la multiplicidad de lecturas posibles del pasado. “ -“Sería preferible que marcásemos la diferencia empleando el término pasado para todo lo sucedido anteriormente, y que utilizásemos la palabra historiografía en vez de historia; y sería de utilidad que sólo considerásemos el pasado como el objeto de interés de los historiadores y la historiografía como el modo en que los historiadores lo abordan, y que reservásemos la palabra historia para referirnos al conjunto de relaciones entre el pasado y la historiografía.” ; “La historia como discurso es categóricamente diferente del pasado”.
-“El pasado se nos ha escapado y la historia no es más que lo que los historiadores hacen de él cuando se ponen a trabajar”.; “La historia (historiografía) es una construcción intertextual, lingüística”.
-“Las mujeres han sido invisibilizadas por la historia, es decir, excluidas sistemáticamente de la mayoría de los relatos de los historiadores. Es natural, por tanto, que las feministas se dediquen ahora a reescribir a las mujeres en la historia.” -“Podríais deteneros por un momento a pensar cuántos otros grupos, pueblos o clases han sido o son eliminados de la historia y por qué; y cuáles podrían ser las consecuencias si dichos grupos excluidos fueran los protagonistas de los relatos históricos y si los colectivos que ahora son hegemónicos quedaran marginados”.
-“El discurso: las herramientas analíticas y metodológicas con las que extraen ese material en bruto sus propios modos de leerlo y hablar de él.” // “Distintos sociólogos e historiadores interpretan el mismo fenómeno de forma diversa por medio de discursos siempre cambiantes; constantemente deconstruidos y reconstruidos; que siempre están posicionados y se posicionan, de manera que quienes los emplean necesitan reexaminarlos constantemente”.
-“En el encaje entre pasado e historia existen tres áreas teóricas que presentan muchos problemas: la epistemología, la metodología y la ideología, áreas que debemos discutir si pretendemos saber lo que es historia”.
≫“Epistemología: área filosófica de las teorías del conocimiento que se ocupa de cómo conocemos. La historia participa en la cuestión general sobre qué es posible conocer en relación a su propia área de conocimiento: el pasado”.
-“La fragilidad epistemológica permite que las lecturas de los historiadores sean extremadamente diversas (a un pasado le pueden corresponder muchas historias)”.
-“Qué es lo que hace ser a la historia epistemológicamente tan frágil? Existen cuatro razones fundamentales: ① ningún historiador puede abarcar ni recobrar la totalidad de los acontecimientos del pasado porque su contenido es prácticamente ilimitado, ningún relato de ningún historiador se corresponde jamás de forma exacta con el pasado, la mayoría de la información sobre el pasado nunca ha quedado registrada, casi todo se ha desvanecido ② ningún relato puede recobrar el pasado tal y como fue porque el pasado no fue un relato sino que se compone de acontecimientos, situaciones,… no existe un verdadero relato, no existe ninguna historia fidedigna que nos permita comprobar los demás relatos: no existe un texto fundamentalmente correcto a partir del cual el resto de las interpretaciones sean sólo variaciones; todo lo que tenemos son variaciones ③ la historia sigue siendo una construcción personal, una manifestación de la perspectiva del historiador como narrador.
El pasado que conocemos depende siempre de nuestro propio presente. ④ Las fuentes son límites a la completa libertad del historiador, pero también son obstáculos que no llegan a clausurar del todo la posibilidad de infinitas interpretaciones. Ni los acontecimientos ni las fuentes conllevan una única lectura de sí mismos”.
≫“Tampoco hay una metodología definitiva – por verdadera-. Los historiadores se esfuerzan por conseguir la objetividad y la verdad, y este afán por la verdad se abre camino a través de distintas posiciones ideológicas y metodológicas”.
-“El historiador sabe que lo que estudia es real, pero también que nunca podrá recuperarlo en su totalidad; sabe que el proceso de investigación y reconstrucción histórica nunca terminará.” -“Es una equivocación hablar del método como el camino hacia la verdad. Tenemos a nuestra disposición muchos métodos (empirista moderno, feminista, neoestilista, estructuralista, neomarxista,…), pero no existe un criterio consensuado para que elijamos entre ellos.” -“Hay conceptos clave que todos los historiadores utilizan, lo que implica que hay alguna base metodológica común a ellos. Uno se encuentra constantemente con los denominados conceptos históricos (como el de tiempo, prueba, empatía, causa y efecto, continuidad y cambio, etc.). Estos conceptos centrales son los identificados como los constitutivos de la historia, conceptos que fueron pulidos con el fin de dotar a la historia de una serie de conceptos clave: tiempo, evidencia, causa y efecto, continuidad y cambio, y similitud y diferencia”. “No son universales y no proceden de los métodos de los historiadores como tales, por lo que son también ideológicos. Pues, ¿qué hubiera ocurrido si se hubieran utilizado otros conceptos tales como estructura-agencia, sobredeterminación, base-superestructura, dominante-marginal, centro-periferia, hegemonía, élite,…?”.
≫ “Los motivos de una historia son externos a la historia per se, porque es un vehículo para difundir una determinada posición con fines persuasivos. Historia como tal e historia ideológica no son de ninguna manera ideológicas, sino que los significados que le otorgamos al pasado le son ajenos, se los damos desde fuera: la historia nunca es para sí misma; siempre es para alguien.” -“Cada formación social pretende que sus historiadores comuniquen determinadas cosas. Las posiciones más difundidas son las que más interesan a los bloques dominantes más poderosos.” -“El hecho de que la historia per se sea una construcción ideológica significa que todos los que están afectados por las relaciones de poder, constantemente reelaboran y reordenan; porque los dominados tienen interpretaciones del pasado con las que legitimar sus prácticas, interpretaciones que han de ser excluidas como si fueran incorrectas.” -“Los mensajes se reordenan constantemente (lo que se denomina controversia), debido a que tanto los dominantes como los dominados reelaboran sus necesidades en el mundo real.” “Algunos desean una historia que encarne un acento más individualista; otro, una que propicie estrategias y tácticas para la revolución,…”. “Es fácil entender que la historia para un revolucionario tiene que ser diferente a la que desea un conservador”.
-“En su novela 1984, Orwell escribió que quienes controlan el presente controlan el pasado y quienes controlan el pasado controlan el futuro. (…) Las personas en el presente necesitan antecedentes para situarse en él y para legitimar sus formas de vida actuales y futuras. (…) Las personas sienten literalmente la necesidad de enraizar su hoy y su mañana en su ayer”.
-“Conclusión sobre lo que en teoría es la historia: se compone de epistemología, metodología e ideología.
La epistemología nos enseña que nunca podremos conocer realmente el pasado; que el abismo entre el pasado y la historia está en la misma naturaleza de las cosas, de manera que todo esfuerzo es inútil.” “Hay muchas metodologías, las diferencias observables existen porque la historia es básicamente un discurso conflictivo, un campo de batalla donde personas, clases y grupos construyen autobiográficamente interpretaciones del pasado con las que sentirse a gusto. No existe una historia definitiva al margen de estas presiones; sólo se alcanza el consenso temporal cuando las voces dominantes consiguen silenciar las demás.” “Al final, la historia es teoría, la teoría es ideológica y la ideología sólo son intereses materiales. La ideología se filtra por los rincones de la historia”.
-“La historia es menos que el pasado; los historiadores sólo pueden recuperar ciertos fragmentos.” -“En cierto sentido, sabemos más sobre el pasado que quienes vivieron en él. Al traducir el pasado a términos modernos y al utilizar unos conocimientos que antes eran inasequibles, el historiador descubre lo que ha quedado olvidado del pasado y es capaz de reunir piezas que hasta entonces nadie había encajado”.
EN LA PRÁCTICA -“J.H. Plumb describe la historia profesional como el proceso por medio del cual se trata de establecer la verdad de lo ocurrido en el pasado; una verdad que puede después arrojarse contra los pasados populares.” -“La historia es producida por historiadores. Acuden ellos, con sus valores, sus posiciones y sus perspectivas ideológicas; llevan consigo sus presupuestos epistemológicos y supuestos genéricos. Mediante el uso de tales categorías, conceptos y supuestos, el historiador establecerá hipótesis, formulará abstracciones y organizará y reorganizará los materiales a su disposición, incluyendo algunos y excluyendo otros.” -“Los historiadores tienen rutinas y procedimientos para trabajar sobre sus materiales. Se mueven entre las obras publicadas por otros historiadores y el material inédito.”; “El historiador reproduce literalmente los restos del pasado convirtiéndolos en una nueva categoría; este acto de transformación –la transformación del pasado en historia- constituye la parte principal de su trabajo.” -“Tras haber hecho su investigación, los historiadores han de escribirla, pero teniendo en cuenta diversas presiones: (1) la familia y /o amigos, (2) el lugar de trabajo, (3) los editores en relación con: el número de palabras (pensad en lo diferente que sería el conocimiento histórico si todos los libros fueran un tercio más cortos o cuatro veces más largos del tamaño normal), el formato, el mercado (dependiendo de quiénes vayan a ser sus compradores, se elegirá qué decir y cómo), los plazos de entrega (el tiempo que el escritor puede destinar tanto a la investigación como a la redacción), el estilo literario (el modo en el que escribe el historiador [de forma polémica, discursiva, pedante]), los evaluadores (se envían los manuscritos a lectores especializados que pueden exigir drásticos cambios; y se sabe que algunos juzgan en función de sus intereses personales), la reescritura (hasta que el texto llega a la imprenta, se producen reescrituras. A veces, secciones enteras). Ninguna de estas presiones afectaron a los acontecimientos que explican.” -“Los textos también tienen que leerse. De la misma manera que un pastel puede consumirse de maneras muy diferentes, en distintas situaciones, en relación con otras acciones y en diferentes escenarios, tampoco el consumo de un texto tiene lugar en contextos que se repitan. Dos lecturas nunca son iguales, no hay garantía de que una lectura, incluso hecha por la misma persona, produzca siempre los mismos efectos. No hay límites lógicos, cada lectura es una nueva escritura”.
-“Ciertos textos se parecen más entre sí que otros; se pueden clasificar más o menos de acuerdo a determinados géneros. Así, se les encuentran afinidades y se les adjudican puestos fijos (en las listas de libros, en las lecturas recomendadas,…), que, aunque sean arbitrarios, están relacionados con las necesidades de los grupos y las clases, porque vivimos en un sistema social.” -“Deconstruir las historias de otros es una condición previa para que podáis construir vuestras propias historias siendo conscientes de lo que estáis haciendo. La historia es siempre una historia de alguien”.
-“La historia es un discurso cambiante y problemático, que aparentemente trata sobre el pasado. Este discurso es producido por un grupo de trabajadores de mentalidad actual (historiadores) que están epistemológica, metódica, ideológica y prácticamente posicionados y cuyos productos están sujetos a una serie de usos y abusos que lógicamente son infinitos, aunque en realidad se corresponden con las bases del poder que existen en un momento dado y que estructuran y distribuyen los significados de las historias a partir de un espectro que se despliega desde los dominantes hasta los marginados”.
✪2-ALGUNAS PREGUNTAS Y ALGUNAS RESPUESTAS -“¿Por qué necesitamos la verdad? Porque sin ella los conceptos que generan nuestras incertidumbres no tendrían poder alguno. ¿De dónde proviene este deseo de incertidumbre? Muchas razones, desde las más generales que lo achacan a la “tradición occidental” hasta las que inciden en los temores psicosociales de “pérdida” que se producen ante la incertidumbre.”; “Somos amorales, escépticos, irónicos, seculares. Somos compañeros de la incertidumbre, hemos trastornado la verdad, hemos buscado su origen y hemos averiguado que es un signo lingüístico, un concepto”.
-“…se dieron cuenta de que la verdad siempre se creaba, nunca se descubría”.
-“La existencia de la verdad depende de que alguien disponga del poder para dotarla de dicha condición de verdad. Esto es lo que hace que el concepto de verdad actúe como elemento de censura.” -Foucoult: “Cada sociedad posee su política de verdad, es decir, las clases de discurso que acepta y que impone como verdaderos, los mecanismos y las instancia que permiten a alguien distinguir las afirmaciones verdaderas de las falsas.” -“La verdad previene el desorden y es este temor a la libertad (por parte de los que no son libres) lo que la vincula funcionalmente a los intereses materiales”.
-“¿Existen hechos históricos que podamos conocer sin lugar a dudas? Podría decirse que sí, por ejemplo, que la Primera Guerra Mundial tuvo lugar entre 1914 y 1918 […]. Si esto son “hechos”, entonces podemos conocerlos.
Los historiadores pretenden descubrir cómo y por qué ocurrió, y lo que esos hechos significaron y significan, de manera que lo que importa no es en verdad los hechos por sí mismos, sino su relevancia, su posición, cómo se combinan entre ellos y sus significados con relación a los demás en la construcción de explicaciones.” -“No hay método alguno que permita establecer definitivamente lo que los “hechos” significan; no hay ningún método que establezca significados definitivos.” -“Se puede decir que conocemos los hechos básicos del período de entreguerras en Europa. Con frecuencia estos debates están vinculados a determinados historiadores, y a esto se lo denomina “dimensión historiográfica”, es decir, los historiadores reinterpretan fragmentos poco claros de los años de entreguerras y este hecho es historiográfico en la medida en que los estudiantes pueden estudiar lo que dicen los historiadores”.
-“El centro en equilibrio parece fuera de toda disputa y también sugiere que un historiador “equilibrado”, uno que ocupe este centro, podrá observar con objetividad y sopesar los argumentos que existen a favor o en contra de las interpretaciones contrapuestas de la izquierda y la derecha. Se puede ser no ideológico porque las posiciones ideológicas están desplazadas, bien a la izquierda, bien a la derecha. Desde el centro se puede juzgar desinteresadamente “por un lado- por el otro”. Cuando uno responde supuestamente de forma equilibrada desde el “centro”, lo que tiene que saber es desde qué centro responde. Hay una gran cantidad de relatos marxistasleninistas acerca del período 1918-1939, pero entonces, ¿por qué no habría de ser este el centro respecto al cual el resto de los relatos no son sino interpretaciones marginales? En la URSS los relatos marxistas-leninistas estuvieron en ese centro. En la Unión Soviética, el “centro” que nosotros compartimos era “burgués”; se encontraba situado en los márgenes. En otras palabras, “nuestro” centro es solo el “nuestro”. La afirmación según la cual nuestro centro es efectivamente el centro de todo el mundo (universal) parece falaz. No existen dichos centros, sino sólo modelos locales de dominio y marginalidad, que han sido erigidos por la historiografía”.
SOBRE EL SESGO HISTÓRICO -“Sesgar significa distorsionar las fuentes para apoyar un argumento, ocultar documentos, falsificar pruebas, etc.”.
SOBRE LA EMPATÍA -“La pregunta básica es si la empatía –observar el pasado desde su propio punto de vista – es realmente posible. Y si no lo fuera, ¿por qué deberíamos seguir intentándolo? 4 razones: el problema filosófico de las otras mentes plantea la posibilidad de introducirse en la mente de una persona que conozcamos bien y que nos resulte cercana, y concluye que es imposible. Los historiadores no lo han tenido en cuenta y continúan formulándose preguntas cuya posible respuesta se basa en inmiscuirse en una multitud de mentes, incluso en las que de ninguna manera nos pueden resultar familiares y que se encuentran muy alejadas de nosotros”; “Lo que se está ignorando sobre la empatía es que todo acto de comunicación es un acto de traducción, y cuando este acto de traducción se produce entre nosotros y ellos pertenecientes a lugares y tiempos distintos, la tarea se vuelve problemática”.
-“Cuando el historiador hace historia, confía en concepciones contemporáneas dominantes acerca del conocimiento histórico. Considerando que no existen interpretaciones del pasado que no estén basadas en algún tipo de presunción, y teniendo en cuenta que las interpretaciones se construyen en el presente, parece remota la posibilidad de que los historiadores puedan deshacerse de su presente para aprendeher el pasado ajeno en sus propios términos”.
-“Para Collingwood entender la historia significa entender por qué esas personas querían esas cosas y no otras: cualquier historia>sobre lo que aquellas personas tenían en mente, toda la historia es historia del pensamiento” -“El enfoque de ser racional es el que subyace tras las exigencias de que nos situemos en la posición del otro (en el pasado), de que intentemos ver las cosas desde su perspectiva. Esta es la auténtica esencia de lo que significa pensar ahistóricamente, es decir, de forma completamente anacrónica.” -“Los empiristas liberales y de derechas piensan que la empatía constituye una pérdida de tiempo. Como empiristas quieren llegar hasta “los hechos” para así “conocer” el pasado tal y como ocurrió; pero también saben que la mayoría de los datos se han perdido, por lo que son conscientes de que el conocimiento se les escapa. Así pues, se ven obligados a aportar su propia dosis de imaginación con objeto de llenar los espacios en blanco.” -“Creo que las personas del pasado dieron significados al mundo muy diferentes de los que nosotros le damos, y que leer sus interpretaciones a partir de la idea de una naturaleza humana constante no tiene fundamento alguno”.
-“Nuestra principal necesidad radica en averiguar cuáles son las presuposiciones que los historiadores trasladan al pasado. Sería por tanto más constructivo que intentásemos penetrar en la mente de los historiadores antes que en la mente de la gente que vivió en el pasado. La historia no es la historia de los pensamientos de la gente del pasado, sino más bien la de los pensamientos de los historiadores”.
SOBRE LAS FUENTES PRIMARIAS Y LAS SECUNDARIAS: SOBRE LAS FUENTES Y LA EVIDENCIA -“Existe una diferencia entre las fuentes primarias (restos del pasado) y textos secundarios.” -“Dilema: o bien la evidencia del pasado ejerce una presión tan irresistible sobre el historiador que este no puede hacer otra cosa que permitirle hablar por sí misma; o bien la evidencia, considerada como un recurso absolutamente mudo, necesita ser articulada por el historiador”.
- “Antes de que el discurso se articule, la evidencia (historia) no existe: sólo existen restos (solo existe el pasado)”; “Carr afirma que el dominio del pasado sobre la historia es, en realidad, el dominio del historiador sobre la misma; que el pasado es un tipo de modalidad prediscursiva que, casi literalmente, “no tiene nada que decir”.
SOBRE LOS PARES DE CONCEPTOS: SOBRE LA CAUSALIDAD, ETC.
-“Los pares de conceptos son causa y efecto, continuidad y cambio, y similitud y diferencia.” -“La claridad histórica se puede obtener practicando la historia propiamente dicha (uno aprende de forma natural lo que tiene que hacer tratando de explicar lo que ocurrió en el pasado mediante la reconstrucción de los acontecimientos registrados en las fuentes primarias y secundarias; evitando el impulso de interpretar). Lo que realmente interesa al discurso dominante es la transmisión de un cierto tipo de cultura historiográfica.” LA HISTORIA: ¿UNA CIENCIA O UN ARTE? -“Partiendo en gran medida de la antipatía que mostraban los artistas románticos hacia la ciencia, la historia comenzó a considerarse cada vez más como un arte. A pesar de todo, se planteó que la historia era solo uno entre otros discursos narrativos, los historiadores plantaron resistencia y se replegaron sobre la idea de que la historia era una pseudociencia en la que el historiador, a diferencia del artista, no tenía licencia para interpretar libremente los datos que manejaba. De este modo, el historiador no elegía la forma ni el contenido de sus narrativas sino que estas venían impuestas por la naturaleza de los propios materiales históricos”.
CONCLUSIÓN -“Escepticismo. El pasado y la historia se sitúan en categorías diferentes; razones epistemológicas, metodológicas, ideológicas y prácticas que hacen que la transformación del pasado en historia sea problemática.” -“He tenido que defender que la verdad o verdades del pasado nos eluden, que la historia es intersubjetiva y está ideológicamente posicionada, que la empatía es defectuosa”.
-“El relativismo moral y el escepticismo epistemológico> fundamentos de la tolerancia social y del reconocimiento positivo de la diferencia; no existe nada parecido a un único punto de vista correcto”.
-“La interpretación que he tratado de defender es el escepticismo reflexivo positivo. Se trata de una actitud que considera el conocimiento como algo bueno, que acepta que el conocimiento no se convierte en algo malo cuando el tipo de saber escéptico que conforma actualmente nuestra cultura nos muestra los límites de aquel conocimiento basado en certezas que una vez creímos poseer”.
✪3-HACER HISTORIA EN EL MUNDO POSMODERNO -“Vivimos en un mundo posmoderno, y esta condición afecta a las interpretaciones que tanto vosotros como yo hacemos de la historia”; “Los posmodernos consideran que no existe nada inalterable ni firme.” -“El mundo en que vivo es una formación social en la que se están redibujando y redescribiendo los mapas y el estatus del conocimiento bajo el impacto de las fuerzas secularizadoras.” -“Muerte de los centros e incredulidad hacia las metanarrativas. El primer término significa que todos los viejos sistemas organizadores que descansaban en un centro privilegiado ya no se consideran marcos legítimos ni naturales, sino ficciones temporales que fueron útiles para la articulación de intereses en última instancia muy particulares; y el segundo quiere decir que aquellas grandes historias estructurales que han dado sentido al devenir occidental han perdido su vitalidad.” -“Hace mucho tiempo, las jerarquías sociales premodernas se sustentaban mayoritariamente en lo que eran considerados los valores fundamentales: la divinidad, la raza, la sangre, el linaje. Un hombre nacía para gobernar o nacía para servir, ocupaba su lugar y sabía lo que ello suponía. Sin embargo, este orden natural fue socavado por la burguesía comercial, financiera e industrial.
Según la teoría de la utilidad, los hombres adquirían su valor ya no en virtud de su nacimiento, sino gracias a su esfuerzo, este valor no podía ser un don innato. La burguesía pretendía destacar su importancia frente a los que no habían ganado ni su riqueza ni su propiedad (los ricos ociosos) y frente a los que apenas tenían nada o carecían de todo (los pobres relativamente ociosos). Con el desarrollo del modo de producción capitalista, la burguesía desarrolló una reacción que fue degenerando en un tedio elitista. Pasaría mucho tiempo antes de que los trabajadores comenzaran a acusar a la burguesía de ser relativamente improductiva según el mismo concepto de utilidad que la burguesía había empleado contra el antiguo régimen.
Marx desarrolló una ideología a partir de aquí que no consideraba deseable que el proletario tuviera que conseguir algún tipo de propiedad para poder disfrutar de los derechos y libertades formales de los que ya disfrutaba la burguesía, y defendía que el camino hacia la verdadera libertad pasaba por la abolición de la propiedad. Los hombres tenían valor por el mero hecho de estar vivos. Si la misma vida peligraba por culpa del tipo de distribución del capitalismo, entonces la propiedad debería desaparecer.
Valor otorgado al “nexo-dinero” (hegemonía de las relaciones monetarias como único nexo entre hombres) y extrema primacía concedida al consumidor. En el libre mercado, el valor de los bienes reside en su valor de cambio. La moral privada y la pública quedan perjudicadas; la ética se personaliza y se torna narcisista, “¡Chaval, puedes ser lo que tú quieras!”.
-“Sólo existen posiciones, perspectivas, modelos. Opera un pragmatismo flexible (es bueno aquello que se paga).
Las interpretaciones izquierdistas se han vuelto confusas, especialmente tras la desaparición del proletariado, cuyo lugar ha sido ocupado por un pequeño núcleo de clase trabajadora, una nueva subclase y grupos bastante inestables de jóvenes, desempleados, negros, mujeres, homosexuales y ecologistas.” -“El posmodernismo: los ideólogos de la aristocracia, de la burguesía y de la izquierda se han visto obligados a revaluar los fundamentos de sus posturas desde distintos tipos de discursos para poder adaptarse a los ajustes socioeconómicos, políticos y culturales que se producían bajo sus pies. Cuanto más han pretendido estos ideólogos fundamentar sus posiciones, más se han percatado de que no existen tales fundamentos ni para ellos ni para los demás –y de que nunca han existido-. El resultado es que el escepticismo o el nihilismo son los presupuestos intelectuales dominantes y subyacentes en “nuestro tiempo”.” -“Según Rorty, lo que ha estado presente en nuestra cultura desde finales del siglo XVIII y que ahora se ha convertido en una noción habitual es la idea de que cualquier cosa puede ser considerada buena o mala, útil o inútil, según la descripción que se haga de ella.” -“Gracias a la condición posmoderna, podemos reconocer las historias de los historiadores, las historias de los profesores, las historias para niños, historias populares, historias de negros, historias patrimoniales, historias revolucionarias,… en suma, distintas figuraciones que se ven afectadas por las perspectivas locales, regionales, nacionales e internacionales. Todos estos géneros tienen límites difusos y yuxtapuestos entre sí.” -“Aunque pueda dar la sensación de que todos estamos en el mismo barco, no todos ocupamos la misma posición.” -“Widdorwsor: Estamos abandonados en un mundo de significantes radicalmente vacíos. No hay significados, se interpreta y reinterpreta el pasado con una entretenida variedad de estilos, géneros, de prácticas significativas que se pueden combinar y volver a combinar con conveniencia.” -“Si consideramos la historia como una práctica discursiva que permite que la gente que piensa desde el presente se dirija al pasado, que lo reorganice de manera apropiada a sus necesidades, entonces la historia ciertamente puede disponer de una fuerza que visibilice aspectos del pasado que antes habían permanecido ocultos, produciendo nuevas interpretaciones que establezcan auténticas diferencias materiales para el presente.” -“Para adoptar un enfoque diseñado para desarrollar una inteligencia crítica democratizadora necesitamos primero una metodología reflexiva, es decir, se debería plantear un análisis explícito de por qué la historia que se aprende es la que es y no otra, distinción entre el pasado y la historia, de la cual surge la cuestión de la historia.
Se considera que este espacio neutral no es una posición cualquiera entre otras posibles, sino un lugar desinteresado en el cual uno puede hacer elecciones objetivas y emitir juicios imparciales. Sin embargo, ya hemos visto que no es así. No existe nada parecido a un centro no posicionado. Toda la historia es teórica, y todas las teorías están posicionadas y posicionan.
Selección de contenidos. Práctica de una serie de historias que nos ayuden a comprender el mundo en el que vivimos y por el estudio de las formas de historia que han contribuido a producirlo y que han sido producidas por él.
...

Tags:
Comprar Previsualizar