Comentario de texto 1.1. Platón: Verdad - Opinión (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 1º curso
Asignatura Introducción a los temas fundamentales de la filosofía
Año del apunte 2014
Páginas 3
Fecha de subida 31/10/2014
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primer trimestre

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TEMAS FUNDAMENTALES DE LA FILOSOFÍA Seminario Bloque 1: Platón Tema 1.1: Verdad – Opinión República (V, 474c-480ª; VI, 503e-511e; VII, 514a-520a) 1) ¿Con qué argumentos en los libros V y VI de la República Platón afirma la finalidad del conocimiento filosófico y su superioridad frente a la opinión? En toda la República Platón pretende mostrar la necesidad de una nueva polis y va confeccionando, a través del dialogo, todo aquello que la debe caracterizar. Para ello, en los libros V y VI Platón distingue entre el conocimiento filosófico y la opinión (doxa). ‘’[..] la opinión corresponde a una cosa y el conocimiento científico a otra.’’ La opinión o doxa se encuentra en una zona intermedia entre la ignorancia y el conocimiento científico. Aquello opinable puede ser y puede no ser, mientras que el conocimiento científico estudia aquello cognoscible, es decir, que es. La opinión se encuentra por debajo del conocimiento filosófico porqué hace referencia a las cosas en su multiplicidad, no en su universalidad. Platón explica este argumento con la siguientes palabras: ‘’[..] de aquellos que contemplan las múltiples cosas bellas, pero no ven lo Bello en sí [..] o ven múltiples cosas justas pero no lo Justo en sí, y así con todo, diremos que opinan acerca de todo pero no conocen nada de aquello sobre lo que opinan.’’ Para justificar la superioridad del conocimiento filosófico Platón nos argumenta que aquellos que si pueden ver las cosas en sí realmente son los que conocen. Son estos a los que Platón llama filósofos, los que aman los entes cognoscibles que se comportan siempre del mismo modo y son universales, alejándose de la multiplicidad. Por otro lado, los que no conocen las cosas en sí y ‘’deambulan en la multiplicidad’’ toman el nombre de amantes de la opinión.
La finalidad del conocimiento filosófico en Platón es la creación de una polis justa. Debemos tener en cuenta que Platón la define como aquella en la que todos los ciudadanos hacen lo que deben hacer.
Como he dicho anteriormente, el conocimiento filosófico es aquel que consiste en conocer las cosas en sí, su totalidad (episteme). Por ese motivo, el gobernador de la nueva polis de Platón (kallipolis) debe necesariamente conocer en su totalidad la justicia. Los amantes de la opinión no están capacitados para gobernar la kallipolis porque solo conocen la multiplicidad de cosas justas que se encuentran en un constante devenir, es decir, entes de la dimensión doxástica.
Platón nos explica que hasta ahora se ha cometido un error porque se ha hablado de aquello que es y no es como si fuera un conocimiento objetivo y constante. Es decir, se ha considerado la doxa el verdadero conocimiento, el conocimiento de aquello que es en forma pura. Se ha defendido que aquello justo, por ejemplo, es aquello que es justo para la mayoría, es decir aquello que opina la mayoría. Para Platón, eso significa que no se ha tenido en cuenta la Justicia en sí, como idea objetiva, constante y universal. La polis ha enfermado y es corrupta e injusta porque los gobernantes ‘’ven múltiples cosas justas pero no ven lo Justo en sí ’’.
2) ¿En qué consiste el paralelismo en los grados del conocimiento que Platón establece entre la metáfora de la recta y el mito de la caverna expuestos respectivamente en los libros VI y VII de la República? En los libros VI y VII de la República Platón nos explica cómo llegar a la idea del bien, aquella que deben conocer los verdaderos filósofos para después poder gobernar la polis de forma justa. Para ello el filosofo utiliza la metáfora de la línea de la recta o alegoría de la línea y del mito de la caverna.
Por un lado, la metáfora de la recta es utilizada por Platón para explicar, de forma estática, su teoría de los distintos grados de conocimiento. Consiste en la división de una recta en dos partes, la inferior para la dimensión de la doxa (opinión) y la superior para la del epistheme (el verdadero conocimiento, la ciencia). La dimensión de la doxa se refiere al mundo sensible, mientras que la dimensión de la epishteme al mundo inteligible. Acto seguido, se dividen cada una de estas regiones en dos partes de forma que la línea queda dividida en cuatro partes, que corresponden a los distintos grados de conocimiento: imaginación (eikasia), creencia (pistis), pensamiento demostrativo (dianoia) y pensamiento intelectual (noesis). Cada uno de estos es capaz de conocer un ente superior al que lo precede. La eikasia permite conocer las imágenes sensibles que nuestra mente recibe de forma pasiva, la pistis a los objetos sensibles, la dianoia a los entes matemáticos y finalmente la noesis a las Ideas. Además, Platón nos indica que las imágenes sensibles son una copia d los objetos sensibles en la dimensión de la doxa, así como los objetos inteligibles son copia de las ideas puras.
Según Platón, para poder llegar al conocimiento verdadero se debe superar la dianoia y llegar a la noesis. Esto solo se consigue a través de la dialéctica, es decir interrogando a todo conocimiento cognoscible hasta llegar a separar liberar el concepto de las falsas opiniones y encontrando su definición, la Idea. De esta forma, el que es capaz de conocer llegar al conocimiento supremo, la Idea del Bien, se convierte en un verdadero filosofo y está preparado para gobernar la polis de forma justa y cambie una sociedad que se encuentra en la dimensión de la doxa.
Por otro lado, Platón utiliza el mito de la caverna para representar de forma dinámica los pasos que debe seguir el futuro filosofo para poder llegar al mundo inteligible y conocer la Idea del Bien.
En primer lugar, encontramos a un grupo de hombres atados de manos y cuellos en el fondo de una caverna. Estos solo pueden observar las sobras proyectadas por la luz de un fuego simboliza el sol en el mundo sensible- que se encuentra a su espalda. Entre el fuego y los prisioneros, van pasando otros hombres que llevan consigo objetos, que junto al fuego conforman las sobras que los prisioneros observan. ‘’[..] del otro lado del tabique, pasan sombras que llevan toda clase de utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en piedra y madera y de diversas clases.’’ Estas sombras simbolizan en la metáfora de la recta las imágenes sensibles anteriormente mencionadas. Por tanto, estos prisioneros se encuentran en el grado de conocimiento de la eikasia, en la región de la doxa, porque al no poder girarse creen que estas sombras son la verdadera realidad. Por otro lado, los objetos que llevan los hombres representarían los objetos sensibles. Así, vemos que las sombras son el reflejo de los muñecos así como lo eran las imágenes sensibles de los objetos sensibles en la metáfora de la línea.
Acto seguido, Platón explica que uno de estos prisioneros puede ser liberado por alguien y se verá obligado a girarse y ver a los muñecos que son llevados. Entonces, creerá que estos muñecos son la auténtica realidad, así como en la pistis de la metáfora de la línea se cree que lo son los objetos del mundo sensible. Más adelante, este prisionero es obligado a salir de la caverna y a mirar hacia la luz de fuera, que aunque al principio puede ser molesta se acaba acostumbrando. Entonces podría percibir los objetos reflejados en el agua de fuera de la caverna. Estos objetos son el paralelismo de los objetos inteligibles que Platón incluye dentro del grado de conocimiento de la dianoia en la metáfora de la recta. Finalmente, podría observar el sol y llegaría a la conclusión que el sol, que simboliza la Idea del Bien que se encuentra en la noesis. Como indica Platón en el libro VII de la República el sol es quien ‘’gobierna todo el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.’’ El sol es, en el mito de la caverna, la Idea del Bien que permite al filósofo tener el conocimiento verdadero, supremo. Así, al salir de la caverna, el prisionero abandona el ámbito de la doxa para introducirse en el del ephisteme. Podemos observar, que del mismo modo que las sombras son el reflejo de los muñecos y las imágenes sensibles lo son de los objetos sensibles, los entes que el prisionero observa primero en el agua (los objetos inteligibles) son la proyección de las Ideas puras que conoce después. Así, el individuo a través de un proceso gradual, como lo es la ascensión través de la línea, que consiste en discutir las días mediante ideas, podrá ver finalmente la Idea de Bien y convertirse así en un verdadero filosofo.
Aunque la explicación del mito de la caverna no finaliza aquí -el nuevo filosofo debe volver al interior de la caverna y liberar a los prisioneros, aún los riesgos que eso supone -, todo lo explicado es el paralelismo que podemos encontrar entre la metáfora de la recta y el mito de la caverna. Con la primero Platón presenta su teoría del conocimiento y con el segundo nos demuestra la situación del hombre respeto a este conocimiento. Mientras la metáfora de la recta es una presentación estática de su teoría, con el mito de la caverna Platón nos muestra la versión dinámica de la teoría.
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