Tema 13 anatomía cabeza y cuello (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Málaga
Grado Medicina - 1º curso
Asignatura Anatomía 2
Profesor A.S.
Año del apunte 2014
Páginas 23
Fecha de subida 08/03/2015 (Actualizado: 21/03/2015)
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Elementos viscerales de la cavidad bucal y dientes

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TEMA 13: Elementos viscerales de la cavidad bucal y dientes 13.1. Labios Los labios son unos repliegues mucosos en los que se da la transición entre el epitelio de la piel de tipo poliestratificado plano queratinizado con el del vestíbulo bucal, de tipo estratificado plano no queratinizado. Hay dos labios, uno superior y otro inferior, y forman la abertura al interior de la cavidad bucal, un orificio entre ambos, denominado hendidura labial o boca.
Los labios son asimétricos entre sí; mientras que el labio inferior no presenta relieves relevantes, únicamente es más abultado en la región medial, lo que se denomina tubérculo labial inferior, el labio superior tiene un relieve en la zona central más marcado que se llama tubérculo labial superior; estos son relieves de la fibras musculares del orbicular de la boca.
Superiormente al tubérculo labial superior está el arco de cupido, un cambio de la dirección del borde del labio superior en la proximidad de la línea media en sentido inferior en forma semilunar, este está causado por el surco infranasal o filtrum labial, que es la depresión que deja en la piel la fosita subnasal, la zona en la que se unen los orbiculares de la boca de ambos lados en el labio superior, que se hundía.
Ambos labios se unen en sus extremos laterales, lo que se conoce como comisura labial o ángulo de la boca.
142 13.2. Vestíbulo bucal La cavidad bucal es el primer tramo del aparato digestivo, en la que tiene lugar la masticación, la insalivación y el comienzo de la deglución.
También interviene en la fonación.
La cavidad bucal se divide en dos compartimentos, uno periférico denominado vestíbulo bucal o cavidad bucal falsa, que queda anterior y lateral a los arcos gingivodentarios, en el interior de los cuales se encuentran las encías, con los dientes (son los relieves de las arcadas dentarias). Posterior y medial a estos arcos queda la cavidad bucal propiamente dicha o cavidad bucal verdadera.
El vestíbulo bucal se encuentra inmediatamente posterior a los labios, entre la cara posterior de estos y los arcos gingivodentarios, así como medial a los carrillos. La pared medial de los carrillos y la posterior de los labios están formadas por epitelio poliestratificado plano no queratinizado sobre una lámina propia de tejido conjuntivo. En la línea media, encontramos los frenillos labiales, uno superior y otro inferior, que son repliegues mucosos que atan la pared posterior del labio al arco gingivodentario posterior a él.
Superficialmente al músculo bucinador se encuentra un cuerpo graso llamado bola de Bichat o cuerpo adiposo bucal. Da forma a las mejillas, formando su relieve junto con el músculo El epitelio poliestratificado plano no queratinizado de esta mucosa es el que va a recubrir a todos los elementos del interior de la cavidad bucal.
En el vestíbulo bucal encontramos gran densidad de inervación, conformada por receptores sensitivos generales, y las desembocaduras de las glándulas salivales, siendo la más visible la de la parótida, a nivel del segundo molar superior, mediante el conducto de Stenon.
13.3. Cavidad bucal propiamente dicha o verdadera El principal ocupante de este compartimento es la lengua, un elemento muy musculado, pero que también tiene un importantísimo componente sensitivo.
El techo de la cavidad bucal verdadera es la mucosa que reviste el paladar duro, formado por la apófisis palatina del maxilar y la lámina horizontal del palatino. Esta mucosa se continúa posteriormente recubriendo al velo del 143 paladar o paladar blando, formado por elementos musculares y teijido conjuntivo. En la línea media del paladar blando encontramos la úvula, formada por el relieve mucoso que hace la unión de los músculos de la úvula.
El suelo de la cavidad bucal verdadera es la mucosa que recubre a los músculos que aquí se encuentran. Además del milohioideo, en esta región encontramos también al vientre anterior del digástrico (inferiormente), al genihioideo (superiormente) y al geniogloso (más superiormente aún). El músculo geniogloso es el que está recubierto de esta mucosa en su cara superior.
En la región más posterior de la cavidad bucal, está el istmo de las fauces.
Posterior a este, se encuentra la faringe, a la cual se abre la cavidad bucal.
Esta zona está delimitada superiormente por el paladar blando, anteriormente por la raíz de la lengua y lateralmente por los pilares del istmo de las fauces, que son relieves de fibras musculares. El pilar anterior del istmo de las fauces es el relieve del músculo palatogloso, que se dirige a la lengua, mientras que el pilar posterior es el relieve del palatofaríngeo. La unión de ambos pilares anteriores describe lo que se conoce como arco palatogloso, mientras que la unión entre los dos pilares posteriores describe el arco palatofaríngeo. En la línea media del arco palatofaríngeo, justo en la unión de los dos pilares posteriores, está la úvula. Entre el pilar anterior y el posterior queda una fosa en la mucosa denominada fosa amigdalina o tonsilar, en la que se localiza la amígdala palatina.
144 145 13.4. Lengua Desde una visión visceral, la lengua es un órgano sensitivo, con gran densidad de inervación, poseyendo una sensibilidad táctil muy elevada, y también es un órgano gustativo, el más importante de este sentido. La lengua es muy importante en los procesos de masticación (ayudando a distribuir el alimento dentro de la cavidad bucal) y en la salivación (al mover y mezclar el alimento con la saliva), además de participar en la fonación.
La lengua está recubierta superiormente por un epitelio similar al de la mucosa del resto de la cavidad oral, pero que es poliestratificado plano queratinizado, en lugar de no queratinizado, aunque está poco queratinizado, mucho menos que la piel. La parte inferior de la lengua tiene el mismo epitelio poliestratificado plano no queratinizado que el resto de la cavidad bucal.
Recordemos que el extremo más anterior de la lengua es la punta o vértice lingual, mientras que la parte más posterior es la base o raíz. La porción de la lengua entre ambos extremos se denomina cuerpo de la lengua, y su cara superior es lo que se conoce como dorso de la lengua, que es capaz de enfrentarse al techo de la cavidad bucal.
146 En la parte inferior de la lengua encontramos en la línea media el frenillo lingual, un repliegue mucoso longitudinal que une la cara inferior de la porción anterior de la lengua con el suelo de la cavidad oral. A ambos lados del frenillo quedan las venas raninas, tan superficiales que se pueden ver por transparencia a través de la mucosa, las cuales recogen la sangre de las venas linguales profundas. Lateralmente a la transparencia de estas venas está el pliegue fimbriado, que asciende oblicuamente hacia la línea media en sentido anterior por la cara inferior de la lengua, hasta llegar cerca de la punta, al extremo superior del frenillo. Este pliegue tiene forma de dientes de sierra, es el vestigio de una lengua accesoria. Es más marcado en niños pequeños.
Ampliación Las venas raninas, debido a que quedan tan superficiales en la mucosa de la cavidad oral, son capaces de absorber directamente algunas sustancias disueltas en la saliva, las cuales atraviesan la mucosa y la pared vascular hasta llegar a la luz venosa y de ahí continúan por la circulación. Este principio es la base de la administración sublingual de algunos medicamentos, como es el caso de los nitritos sublinguales en las anginas de pecho o para el paso rápido de glucosa a la sangre para subir la glucemia en casos de pérdidas de conocimiento por hipoglucemia.
147 En el extremo inferior del frenillo lingual, a cada lado del mismo, queda un pequeño saliente en forma de tubérculo redondeado que se denomina papila o carúncula sublingual, cerca del suelo de la cavidad bucal. Este relieve es causado por la desembocadura del conducto de la glándula salival submandibular y el conducto principal de la glándula sublingual.
Lateralmente a este relieve queda otro, de forma alargada en disposición horizontal, en el que se ven varios orificios pequeños. Estos orificios de reducido tamaño son los agujeros por los que también desemboca la glándula sublingual, y el relieve en el que se aprecian es el pliegue 148 sublingual o eminencia sublingual. En ocasiones, hay una papila sublingual mayor y otra menor, porque la glándula submandibular desemboca independiente de la sublingual a la cavidad oral (la submandibular lo haría entonces en la papila mayor, y la sublingual en la menor). La posición de estas carúnculas es importante puesto que al localizarse en el suelo de la cavidad oral y cerca del arco gingivodentario inferior, hace que en la cara posterior de los dientes inferior sea donde se acumule más sarro.
149 La base, o raíz de la lengua, se extiende inferiormente, hasta alcanzar el hueso hioides, mientras que el otro extremo, la punta, queda libre.
El dorso de la lengua llega casi hasta la epiglotis en la parte posterior. El dorso se divide en dos porciones, una porción anterior, que queda entre la punta y el surco terminal de la lengua, o V lingual, que está formado por las papilas caliciformes, que se disponen en forma de V. La porción posterior de la lengua va desde el surco terminal a prácticamente la epiglotis. En la porción anterior encontramos el surco medio lingual en el dorso de la lengua, que es el surco que deja en la línea media la inserción del tabique ligual en el dorso de la lengua. El surco medio llega hasta el vértice del surco terminal, anteriormente, y posteriormente a este vértice, está el foramen ciego, donde está el origen embrionario de la tiroides, y que no conduce a ningún lado. Este foramen ciego queda en la parte más alta de la porción posterior de la lengua, que está recubierta por la amígdala lingual.
Los bordes laterales de la lengua son afilados, y suponen el paso de la cara superior (el dorso) a la cara inferior. Estos bordes se relacionan con el arco gingivodentario inferior, pero es capaz de enfrentarse tanto al inferior, como al superior.
La superficie de la lengua no es lisa, sino que se forma de pequeños salientes denominados papilas linguales. Estos relieves se hallan repartidos por el dorso y los bordes de la lengua. Hay diferentes tipos de papilas:    Papilas filiformes: son las más abundantes, y las más pequeñas. Se encuentran principalmente en la zona más medial del dorso de la lengua, pero están dispersas por todo el dorso y los bordes. Tienen forma cónica delgada y se componen de un núcleo conjuntivo recubierto de mucosa. Estas papilas son táctiles, a diferencia del resto, que son gustativas.
Papilas fungiformes: de tamaño mayor que las filiformes, y con forma de hongo. Poseen un extremo apical, redondeado y ancho y un tallo o base algo más estrecha. Se pueden apreciar a simple vista.
Son papilas gustativas que se hallan dispersas por toda la lengua, aunque son más abundantes en la punta y en los bordes.
Papilas circunvaladas o caliciformes: se encuentran justo anteriormente al surco terminal, definido por sus bordes posteriores.
Son papilas gustativas de un gran tamaño, son poco numerosas (entre 6 y 14) y forman la V lingual. La cara superior de estas papilas posee forma de círculo y tiene en su interior una depresión suave rodeada por un surco.
150  Papilas foliadas: consisten en unos pliegues mucosos en forma de hojas superpuestas. Se localizan en la zona de los bordes laterales más próxima a la base de la lengua. Son gustativas.
Las papilas gustativas contienen botones gustativos, una especie de poros con células receptoras del sentido del gusto. Estos botones también se pueden encontrar en el paladar blando, en los pilares anteriores del istmo de las fauces, en la epiglotis, e incluso en determinadas zonas de la faringe.
13.5. Amígdalas Las amígdalas, o tonsilas, son acúmulos de tejido linfoide (defensivo).
Hacen de barrera contra elementos patógenos que pasen por las vías digestiva y respiratoria, con la que se relacionan. Suelen encontrarse en una criptas o fositas tonsilares, depresiones de las mucosas. Sus superficies son irregulares, contorneadas, y presentan una gran extensión hacia la luz de estas vías. Están revestidas por la mucosa y por una cápsula fibrosa, bajo la cual se encuentran los nódulos linfáticos. Dado a que están muy expuestas, es frecuente que se inflamen, lo que se denomina amigdalitis o anginas.
Encontramos las siguientes amígdalas:  Faríngea o adenoides: es la más superior y es impar. Se encuentra en la nasofaringe, en la parte más superior y posterior, en la mucosa que recubre al clivus del occipital, muy enfocada a las fosas nasales.
151    Tubárica: es una amígdala doble, y se halla oculta en el pliegue posterior del orificio de la trompa auditiva a la nasofaringe, protegiendo esta zona, en la que está el relieve del torus tubárico.
Palatina: también es doble, y se localiza en la fosa tonsilar del istmo de las fauces, entre el pilar anterior y el posterior. Presenta un alargamiento inferior, que forma un polo muy desarrollado.
Lingual: es una amígdala impar de gran tamaño que está en la cara posterior de la raíz de la lengua, recubierta por su mucosa y supone la transición entre cavidad bucal y orofaringe. A pesar de ser una tonsila única, presenta dos masas laterales que la conforman.
Otras amígdalas de menor relevancia son la amígdala del meato medio, que se halla entre la fosa nasal y la nasofaringe, y la amígdala del meato inferior. Ambas se encuentran en la parte más posterior de la mucosa de los cornetes, son dobles y de menor relevancia. La del meato inferior es menor que la del medio.
El conjunto de estas seis amígdalas (las principales, 2 pares y 2 impares) describe una forma de círculo o anillo que se llama anillo linfático de Waldeyer, el cual está en relación al paladar blando y al istmo de las fauces.
152 13.6. Glándulas salivales Las glándulas salivales producen la saliva, que es importante para lubricar los alimentos (que facilita la masticación y la deglución) y comenzar su digestión (por su contenido en amilasa). También participa en la estimulación gustativa (disolviendo en medio acuoso ciertas sustancias) y limpia la cavidad bucal (contienen lisozima, que es una enzima defensiva).
Estas glándulas se estimulan por estímulos químicos del tipo olfatorio y gustativo, incluso sin la presencia real del estímulo, mediante reflejos condicionados. La saliva interviene incluso en la fonación, tras estar hablando mucho tiempo seguido, se pierde saliva de la boca, y se tienen dificultades para pronunciar palabras.
Son glándulas exocrinas que proceden del ectodermo. En total producen entre 1 y 1,5 litros diarios de saliva, y se produce de forma constante, aunque hay momentos en los que se produce más cantidad, cuando las glándulas son estimuladas por estímulos químicos.
Las glándulas salivales poseen una porción secretora y una porción excretora. La parte secretora es la unidad funcional básica, formada por acinos serosos, mucosos, o seromucosos (mixtos), según su producción.
Las glándulas mayores son más del tipo seroso, mientras que las menores son más del tipo mucoso. La parte excretora la forman una serie de conductos que desembocan en la cavidad bucal, donde vierten la secreción salival.
Hay dos tipos de glándulas salivales, unas glándulas menores, y unas mayores. Su estructura es similar, pero las mayores están formadas por cúmulos glandulares más voluminosos, poseen conductos que se dirgen a lugares concretos de la cavidad oral donde desembocar (las menores desembocan directamente a la cavidad oral con su parte excretora, que no forma conductos) y están menos dispersas que las menores.
Las glándulas salivales menores son:     Palatinas: pequeñas glándulas submucosas del paladar.
Linguales: glándulas que se hallan bajo la mucosa lingual, que se encuentran en el dorso de la lengua, pero en mayor medida en los bordes laterales. La mayor de ellas es la lingual anterior, de Nunh, o de Blandin, que está en la punta de la lengua.
Labiales: en la mucosa de la cara interna de los labios, que dan al vestíbulo bucal.
Bucales: se encuentran en la mucosa de la cara medial de las mejillas.
153   Molares: localizadas en la mucosa de las encías próxima a los dientes molares.
De von Ebner o de las papilas caliciformes: las hay anteriores y posteriores, y están en relación con el surco que rodea a cada papila caliciforme, desembocando en este.
En general, estas glándulas menores son mucosas, produciendo una secreción mucosa rica en polisacáridos, pero algunas pueden ser de tipo seromucoso.
Las glándulas salivales mayores producen cerca del 95% de toda la saliva, correspondiendo el 60 % nada más que a la glándula parótida, la mayor, mientras que la submandibular produce en torno a un 30% y la sublingual un 5%; el 5% restante lo producen las glándulas menores. Las glándulas mayores poseen un conducto mediante el que desembocan en la cavidad bucal. Existen tres glándulas salivales mayores, todas pares:  Sublingual: es la menor de las tres mayores. Se dispone superiormente al músculo milohioideo, cerca de su inserción en la mandíbula, e inferior a la mucosa de la parte inferior de la lengua.
Tiene forma alargada, pesa unos 3 o 4 gramos y provoca el pliegue sublingual. Desembocan en la cavidad bucal mediante unos conductos menores (entre 8 y 20), que dan al pliegue lingual, y un conducto mayor o principal, llamado conducto de Rivinus o de Bartolino, el cual desemboca en la papila sublingual. Es una glándula mixta, pero con predominio mucoso.
154  Submandibular: más inferior que la sublingual, de mayor tamaño y pesa unos 15 gramos. Contorneada por el músculo milohioideo en su extremo posterior, en el suelo de la cavidad oral. Tiene una porción profunda (superior, en el suelo de la cavidad bucal) y una superficial o mayor (inferior, bajo el suelo de la cavidad bucal), la cual es palpable y se relaciona con el cuerpo de la mandíbula. Su conducto se denomina conducto de Wharton, que desemboca igualmente en la carúncula sublingual, junto con el de Rivinus o de Bartolino. En ocasiones, lo hace por separado, y se aprecian dos carúnculas, una mayor (para este conducto) y otra menor (para el de la sublingual).
Es una glándula mixta, pero con predominio de acinos serosos, productores de una secreción serosa, muy proteica, y con abundantes enzimas.
 Parótida: es la mayor de las glándulas salivales, llegando a pesar 30 gramos, y es la única que es serosa pura. Está en paralelo al orificio auditivo externo, y se encentra en la celda parotídea o fosa retromandibular, que es el espacio que queda posterior a la rama ascendente de la mandíbula, y en parte de la infratemporal. Bordea a 155 la rama ascendente mandibular posteriormente, dando dos lóbulos, uno superficial, que queda lateral al masetero y es fácilmente palpable, y uno profundo, medial al pterigoideo medial. La cara interna del lóbulo profundo se relaciona con el vientre posterior del digástrico, el estilohioideo y el pterigoideo medial en la cara externa.
Posteriormente alcanza el borde anterior del esternocleidomastoideo y el límite superior es aproximadamente la articulación temporomandibular. El conducto excretor de esta glándula es el conducto de Stenon, el cual suele tener asociado una glándula accesoria o auxiliar, que también vierte a él. Este conducto parte del lóbulo superficial y se dirige horizontalmente, pasando superficialmente al masetero y atravesando el bucinador anteriormente a la bola de Bichat, a la cara interna de la mejilla, causando un relieve en su mucosa que se llama papila parotídea, a la altura del segundo molar superior. Entre los dos lóbulos de la parótida está el plexo parotídeo, formado por el desdoblamiento de las fibras nerviosas del nervio facial.
Facial Parótida Conducto de Stenon Junto a la glándula parótida, en la fosa retromandibular, hay unos elementos vasculares muy importantes (la arteria carótida externa, la vena yugular externa...), además de hallarse ramas del facial. Esto, junto con el 156 plexo parotídeo, entre los lóbulos de la glándula, da a la parótida unas relaciones con elementos muy importantes.
157 13.7. Dientes Los dientes son elementos muy importantes de la cavidad bucal. Son unos elementos óseos especiales. Participan tanto en la masticación como en la fonación. Forman la frontera entre el vestíbulo y la cavidad bucal verdadera. Están enclavados en unas cavidades denominadas alvéolos dentarios, que se encuentran en las arcadas dentarias de la apófisis palatina del maxilar (la superior) y del borde superior del cuerpo de la mandíbula (la inferior). Cada arcada dentaria se divide en dos hemiarcadas, cada una de las cuales posee los mismos dientes. Los relieves de las arcadas dentarias en la mucosa, con sus dientes incrustados, se denominan arcos gingivodentarios.
158 Los dientes tienen una parte superior cubierta de esmalte, que se denomina corona anatómica. La corona clínica del diente, se refiere a la porción del mismo que queda por fuera del alvéolo, sobresaliendo de la encía. La corona clínica es la parte visible del diente, y es un poco más pequeña que la anatómica, ya que la capa de esmalte se introduce levemente en el alvéolo. En el interior del alvéolo está la raíz del diente; la raíz anatómica es la parte del diente no recubierta de esmalte, sino por una sustancia llamada cemento. La raíz clínica hace referencia a toda la parte del diente que queda en el interior del alvéolo, por lo que es mayor que la anatómica.
Entre la corona anatómica y la raíz anatómica queda una pequeña zona de transición que no está recubierta ni por esmalte (de la corona anatómica) ni por cemento (de la raíz anatómica), que se denomina cuello del diente.
Los tejidos que forman los dientes, son unos tejidos concretos que sólo se encuentran en ellos. Son:      Dentina o marfil: es una sustancia de color blanco amarillento (da el color al diente) muy resistente y dura (el segundo tejido más duro del cuerpo) que forma la mayor parte del volumen del diente. Su origen es mesodérmico y es producida por unas células llamadas odontoblastos. Es un tejido altamente sensible al dolor, ya que contiene elementos nerviosos.
Esmalte: es la capa de tejido que envuelve a la corona anatómica, cubriendo a la dentina. Es el tejido más duro del cuerpo, y es transparente, sin color. Es la única capa que deriva del ectodermo. Es segregado por las células que se conocen como amenoblastos o adamantoblastos.
Cemento: cubre la superficie externa de la raíz del diente. Es un tejido duro, pero menos que la dentina y el esmalte, y de color más amarillento. Sus propiedas físicas (resistencia, elasticidad y dureza) son muy similares a las del tejido óseo, pero con mayor porosidad.
Es de origen mesodérmico, y es producido por los cementoblastos.
Pulpa: región gelatinosa en el centro del diente, en el interior de la dentina, en la zona denominada cavidad pulpar. Este tejido, de tipo conjuntivo laxo, engloba elementos vasculares y nerviosos, siendo un tejido muy irrigado, y adquiriendo pues, un tono rojizo. La pulpa se prolonga mediante un canal que perfora el vértice (o vértices) de la raíz dentaria, dando el agujero apical (o agujeros apicales), por el que pasan los elementos vasculares y nerviosos a la cavidad pulpar.
Este tejido también es de origen mesodérmico.
Desmodonto: también llamado ligamento alveolodental. Forma parte de la articulación del diente con el alvéolo, de tipo gónfosis (muy firme y elástica). Es un tejido elástico que contiene colágeno, y que 159  liga el cemento a la pared del alvéolo dentario. El origen de este ligamento es mesodérmico.
Periodonto: nos referimos con este término al conjunto de elementos que participan en la articulación alvéolo-dental, incluye al desmodonto.
160 La corona clínica del diente va a presentar un total de cinco caras, que se van a relacionar con otros dientes o con las partes de la cavidad oral. La cara vestibular, labial o bucal es la más externa, y se enfrenta al vestíbulo bucal. Se denomina labial cuando se relaciona con la cara posterior del labio, en el caso de los dientes más anteriores, mientras que se denomina bucal en el caso de los dientes más posteriores, que se relacionan con la cara interna de los carrillos.
La cara opuesta a la vestibular es la cara oral, que también se denomina lingual, en el caso de los dientes inferiores, y la cara palatina en el caso de los dientes superiores. Se orienta hacia el interior de la cavidad bucal propiamente dicha.
La cara mesial es la que queda más próxima a la línea media siguiendo la curvatura del hemiarco gingivodentario. En los dientes más posteriores supone la cara anterior, y en los más anteriores, la medial.
La cara distal es la opuesta a la mesial, siendo la que queda más alejada de la línea media siguiendo la misma orientación. Se trata de la cara posterior de los dientes posteriores y la lateral de los dientes anteriores. Tanto la cara mesial como la distal son caras de contacto, es decir, en la que dos dientes se tocan. La cara mesial de un diente contacta con la distal del anterior, salvo en el caso de los incisivos mediales, que contactan ambos por sus caras mesiales. Las caras distales de los últimos molares no es de contacto, sino que quedan libres.
La cara oclusal es la cara superior de la corona del diente, que es la que se enfrenta al mismo diente de la arcada dentaria opuesta. También se conoce como cara masticatoria.
La forma de la corona clínica es muy diferente entre un diente y otro.
Podemos distinguir según esta, estos tipos de dientes:   Incisivos: sus coronas tienen forma de pala, con un borde libre cortante o incisal. Se encargan de cortar los alimentos. Tienen una única raíz en el interior del alvéolo dentario. Hay dos en cada hemiarcada, uno medial y uno lateral, lo que supone que hay cuatro incisivos en cada arcada dentaria y ocho en total.
Caninos o colmillos: tienen una corona en forma cónica, acabando en un vértice agudo, con el que agarran y desgarran el alimento. Tienen también una única raíz, pero más larga que la de los incisivos.
Tenemos uno en cada hemiarcada, por lo que hay dos en cada arcada y cuatro entre ambas.
161   Premolares o bicúspides: el nombre de bicúspides les viene porque su cara oclusal presenta dos cúspides o tubérculos, separados por una pequeña cisura, presentan pues una forma cuboidea. Se encargan de triturar la comida, pero también son capaces de desgarrarla. Sus raíces suelen ser únicas, aunque en ocasiones son dobles. Hay dos por hemiarcada, cuatro por arcada, y un total de ocho.
Molares: sus coronas también son de forma cuboidea, pero con mayor número de cúspides (entre 3 y 5) separadas por una cisura central. Presentan las cuatro caras laterales muy definidas. Se encargan de la molienda o trituración de los alimentos. Los molares inferiores presentan dos raíces, mientras que los superiores presentan tres. Son los más numerosos, habiendo tres en hemiarcada, seis en cada arcada y por ende, un total de 12 molares.
La fórmula dentaria completa de una hemiarcada es de ocho dientes, que son dos incisivos, un canino, dos premolares y tres molares. Para los dientes de una arcada completa, serían 16, habiendo dos hemiarcadas completas. En total contamos 32 dientes, al considerar las dos arcadas, cada una con sus dos hemiarcadas.
162 En la fórmula dentaria de la dentición decidua de los niños pequeños hay dos incisivos, un canino y dos molares, sin contar con dientes premolares deciduales. Por tanto habría 5 dientes por hemiarcada, 10 por arcada y 20 en total.
Fórmula dentaria del adulto 18 17 16 15 14 13 12 11 21 22 23 24 25 26 27 28 48 47 46 45 44 43 42 41 31 32 33 34 35 36 37 38 Fórmula dentaria del niño 55 54 53 52 51 61 62 63 64 65 85 84 83 82 81 71 72 73 74 75 La formación de los dientes en las encías es un proceso por el que el diente rompe la encía y se coloca en su posición en la arcada dentaria. Hacia los dos años y medio, el niño desarrolla el juego completo de dientes de leche o dientes deciduales. Primero salen los dientes del arco gingivodentario inferior y seguidamente los del superior. El primer diente en aparecer es el incisivo medial inferior (sobre el año y medio), tras lo cual aparece el superior, luego aparece el incisivo lateral (primero inferior y luego superior), seguidamente la muela anterior (en el mismo orden), el incisivo, y finalmente el molar posterior (siguiendo siempre el orden de primero el inferior y luego el superior). Con la aparición de los dientes, el niño modifica su forma de comer, primero succiona, luego corta, después machaca o tritura y por último desgarra.
La dentición de leche, o decidua es sustituida por la definitiva en torno a los 6 años de edad, dado que los dientes definitivos empujan a los deciduales, limando la raíz de estos. El primer diente en aparecer es la primera muela definitiva, luego sigue el incisivo medial y el lateral, después el primer premolar, y le sigue el segundo, luego aparece el nuevo canino, y por último surgen las otras muelas, la segunda y la tercera, que es la última, y aparece entre los 17 y 25 años y en ocasiones no sale perforando la encía. El tercer molar, también se denomina muela del juicio.
163 Ampliación El nombre vulgar del tercer molar, muela del juicio, tiene su origen en el hecho de que la aparición del mismo se utilizaba como indicativo de que una persona adquiría su juicio pleno (en torno a los 20 años) y antes de esto era considerado un niño.
Para acabar el tema, vamos a ver la nomenclatura internacional de los dientes, la cual se basa en la posición que ocupa cada diente en la hemiarcada dentaria y en cuál de ellas se localiza. Esta nomenclatura consta de un número de dos cifras, en la que cada cifra indica una situación distinta. La segunda cifra (cifra de las unidades) indica el tipo de diente, atribuyéndole el 1 al incisivo medial, el 2 al lateral, el 3 al canino, el 4 al primer premolar adulto o al primer molar decidual (según el caso), el 5 al segundo premolar adulto o al segundo molar decidual, el 6 al primer molar adulto, el 7 al segundo molar adulto y el 8 al tercer molar. La primera cifra (de las decenas) en cambio, indica la hemiarcada en la que ese diente indicado en las unidades se localiza. Se denomina con un 1 la hemiarcada dentaria superior derecha adulta, con un 2 la superior izquierda adulta, con un 3 la inferior izquierda y con un 4 la inferior derecha; para indicar las hemiarcadas dentaria deciduales, se pone un 5 para referirse a la superior derecha, un 6 para superior izquierda, un 7 para la inferior izquierda y un 8 para la inferior derecha.
164 ...

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