Tema 2: Derecho, Estado y sociedad moderna (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad de Lleida (UdL)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Introducción al derecho
Año del apunte 2015
Páginas 6
Fecha de subida 16/03/2016 (Actualizado: 16/03/2016)
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RCOSTA 2. Derecho, Estado y sociedad moderna Del feudalismo a la sociedad moderna (XV-XIX) Cuando hablamos de modernidad nos referimos a unas determinadas instituciones y a unos determinados comportamientos posteriores al feudalismo.
A partir del siglo XV comienza un proceso paulatino de cambios. En 1789 da paso al surgimiento de un nuevo tipo de sociedad, Estado de Derecho. Antes estaba regido por monarquías absolutas (siglo XVI, XVII y XVIII).
En el feudalismo había una sociedad estamental, donde cada estamento tenía sus propias leyes. Había unas desigualdades sociales, económicas y jurídicas, desigualdad regulada por la ley. El valor principal era el no trabajar. El valor de trabajo era realizado con los sirvientes, esclavos, etc. Esto ya viene de la época clásica. El significado de no trabajar comienza a cambiar a partir del Renacimiento en que hay que trabajar, porque el que no trabaja es un estorbo. Surge un nuevo significado que es el valor del trabajo.
Hasta el siglo XV la comunidad lograba mantenerse en el tiempo porque producía una mercancía para intercambiarla por una nueva mercancía que necesitaban. Pero poco a poco va cambiando a obtener un capital y en el mercado vender ese capital para obtener un beneficio propio. Era la fórmula que los burgueses querían implantar. Esta lógica tiene que surgir del funcionamiento del mercado, donde hay una relación entre capital y trabajo. Unos tienen el control de producción y el resto tiene la fuerza de trabajo.
En un principio tenemos monarquías absolutas pero con la Revolución Francesa se produce el Estado de derecho. Antes de la Sociedad moderna hay un Estado tradicional en el que el territorio del Gobierno no está definido, en cambio, bajo el Estado-nación hay un poder soberano, la soberanía. En el Estado-nación comienzan a surgir personas que se identifican con el Estado. Se van formando las comunidades nacionales.
Los ciudadanos no se identifican con los gobernantes en el Estado tradicional. A partir del siglo XVIII-XIX aparecen los nacionalismos, que en el siglo XIX comienzan a aparecer como ideologías.
Nuevos significados: racionalidad, secularización, individualismo La racionalidad, la razón va a guiar nuestra conducta, no la fe ni las creencias. La razón como guía para encontrar o llegar a un fin. La razón también comportará un desarrollo de las ciencias y del modo de producción. Es la adecuación de los medios necesarios para una producción eficaz. Descartes decía que toda acción humana debía estar sometida al control de la razón. Por lo tanto, la ciencia y la técnica pasan a tener un lugar privilegiado en esta sociedad moderna. Esto comporta la decadencia y fin del feudalismo, de la estructura social medieval y nacimiento de las primeras sociedades capitalistas porque se consolida la burguesía. Cambio de la actitud del hombre frente al mundo y da lugar a otro nuevo significado.
La secularización, ya no es la religión la que nos explica la razón. Nuestros experimentos, ideas, conocimientos, etc., es la razón la que va a determinarnos las acciones, el conocimiento, etc. La razón sustituye a la religión y a la fe tanto a nivel teórico como práctico. En la Edad Media la vida del hombre pasaba por o estaba vinculada a la religión. A partir de ahora solamente estará ligada a la razón, se sustituye el papel de la religión por la razón y entonces la típica dicotomía entre religión-ciencia, religión-razón, llega hasta nuestro días.
RCOSTA El individualismo, se va convirtiendo en una sociedad de individuos, no de gremios o estamentos. El individuo es aquella unidad donde se unen ideología y experiencia. La vida de los individuos pasa a estar regulada por ellos mismos. Nacerán los derechos para proteger a la persona, surgirá una nueva forma de entender el ámbito público y privado. El individuo dispone de la autonomía de la voluntad. Ese individuo, ya no subordinado, empezará a reflexionar acerca de la justicia, la autoridad. Los individuos van a pasarse a ver como iguales (principio de igualdad). Todo esto va a ser el motor del cambio social. Emerge el sujeto, el individuo y se pasa del grupo al yo. Y con el individualismo aparecen el concepto de dignidad del hombre, derechos del hombre, la libertad, la responsabilidad. El individuo se empieza a ver de igual a igual con otro individuo de la sociedad, entiende que él no tiene que estar subordinado a la sociedad.
Principales instituciones (organizaciones) Agrupamientos organizados de personas que tienen un código de comportamiento.
El capitalismo es un sistema de producción de mercancías donde es muy importante la relación que se establece entre el capital y el trabajo. Distinción de clases entre las que tienen capital y las que aportan su trabajo. Surgimiento de la empresa capitalista que organiza el capital con el trabajo para producir mercancías que crean más capital. Si el final es inferior al inicio, el proceso no funciona. Se tienen que conseguir beneficios. Este es el incentivo de esta sociedad. En la época feudal era una economía de supervivencia. No tenían incentivos para trabajar. En cambio en el capitalismo puede enriquecer. Con el capitalismo se reparte el pastel, un porcentaje para el propietario, otro para el trabajador y otro para el Estado. Con los impuestos que se paga al Estado se consigue una mejor calidad de vida.
El industrialismo es modo de producción de mercancías de forma estandarizada, masiva y generalizada.
El Estado es una institución que controla la fuerza/la coacción y la ejercita mediante el ejército. El derecho tiene un poder muy importante para regular el Estado. En el Estado hay un aparato político y un sistema legal para garantizar ese derecho.
El Estado-nación, es una entidad sociopolítica que permite organizar el ejercicio de la violencia y organizar los medios de producción en esa región. Monopoliza la fuerza, organiza estas instituciones creando un único mercado, eliminando las barreras.
Derecho y poder Existe una íntima relación entre el derecho y el poder, entendiendo por poder aquel que en toda sociedad está en condiciones de ejercer la coacción o fuerza física y que, en el mundo moderno, tiende a ser un monopolio de lo que se llama Estado.
Si se afirma que una peculiaridad de las normas jurídicas es que pueden acompañarse de la fuerza coactiva, y se recuerda que ésta representa el atributo esencial del poder, fácil es concluir que el poder constituye la única o, al menos, la suprema fuente del derecho; y ello por la simple razón de que solo el poder está en condiciones de respaldar su voluntad con el uso o la amenaza de la fuerza organizada.
Pero, sobre todo, será en el periodo de formación y fortalecimiento del Estado moderno cuando se formule de modo más rotundo esta concepción del derecho que hace de todo lo jurídico una expresión directa del poder. El Estado es la forma de organización política unitaria y centralizada que pretende ejercer el monopolio de la violencia en un cierto territorio, con carácter exclusivo y excluyente; su atributo esencial RCOSTA es la soberanía, que es “el poder absoluto y perpetuo de una república que consiste en dar y casar la ley” (Bodino), y en ella se condensa ese vínculo inseparable entre poder y derecho.
Sin embargo, hay que advertir que no siempre se han visto las cosas así. De entrada, el iusnaturalismo no niega el papel del poder y de las instituciones, pero siempre ha rehusado ver en el derecho una obra exclusivamente estatal. Asimismo, ocurre que en ciertos periodos históricos no es que no haya existido poder y fuerza, pero se ha carecido de formas estatales y centralizadas y con ello ha sido más difícil percibir la comentada relación entre derecho y poder. El derecho no se concibe como obra de un legislador personal sino más bien como un aspecto más de la vida colectiva, es decir, como una costumbre popular que se decanta a lo largo de la historia. La fuerza obligatoria del derecho solo de una manera relativa reside en la autoridad del príncipe, porque en el fondo esa fuerza deriva del propio derecho natural y, por tanto, queda condicionada a su conformidad con el mismo.
El derecho depende del poder, pero también el poder depende del derecho. En la medida en que éste regula el uso de la fuerza, designa los órganos que pueden decidirla y aplicarla y diseña los procedimientos para ello, bien puede decirse que todo poder es un poder jurídico y, por tanto, en alguna medida, limitado por normas.
Derecho y poder se condicionan recíprocamente. Si el derecho se tiñe de fuerza en la medida en que se vincula al poder y a su forma política moderna, que es el Estado, éste, a su vez, se juridifica y en esa medida hace más civilizado el uso de la fuerza. La fórmula del Estado constitucional representa históricamente la expresión más rigurosa y mejor perfilada del ideal nunca del todo alcanzable de un poder plenamente sometido al imperio del derecho.
Ninguna concepción del derecho ha negado la existencia de una vinculación estrecha entre el derecho y el poder, aunque, naturalmente, el peso atribuido al poder puede ser muy diferente, al igual que la forma de entenderlo, o las funciones que se le atribuyen en relación con el derecho. Pero asumir una concepción iusnaturalista no tiene por qué suponer desterrar del derecho el elemento de la coerción, al igual que el positivismo jurídico no lleva tampoco fatalmente a identificar el derecho con la fuerza. Es, podría decirse, bastante razonable que un autor iusnaturalista, después de identificar la justicia como el fin al que ha de tender el derecho, añada que, dadas ciertas características bien conocidas de la naturaleza humana, eso no puede lograrse si no es recurriendo a medios coactivos: el poder es el instrumento de que se sirve el derecho para poder realizar sus fines.
En general, el iusnaturalismo de la época moderna sostuvo una concepción del derecho en la que éste aparece estrechamente vinculado al poder político, al Estado. La secularización del mundo que se produce con la modernidad hace que la explicación y fundamentación de los fenómenos jurídicos y políticos no pueda verse ya, como había ocurrido durante la Edad Media, en términos religiosos; el derecho y el Estado no son ya productos de la razón o de la voluntad de Dios, sino fruto de la convención, del acuerdo racional entre los hombres. Así se explica que todos estos autores partan de alguna teoría del pacto social que les permite dar cuenta del paso desde el estado de naturaleza al estado de sociedad civil, en el que aparecen las instituciones jurídicas y políticas. La idea general es que, en el estado de naturaleza, los individuos tienen ciertos derechos naturales que no pueden hacer valer o no pueden poseer de manera segura si no es instituyendo un poder político, esto es, un poder capaz de imponerse a cada uno de los individuos: ese poder soberano, que surge y se fundamenta con el pacto social, es lo que hace que los derechos naturales pasen a ser derechos civiles. En definitiva, el derecho es inseparable del Estado: el Derecho necesita para existir de la tutela del Estado; y el Estado, por su lado, necesita del Derecho para justificarse pues, lo que legitima al Estado es la protección de los derechos de los individuos.
RCOSTA Desde el lado del positivismo jurídico se ha visto también que, en una concepción como la de Hart, el aspecto coercitivo está sin duda presente y, como se recordará, dos de las características que constituyen lo que denomina “contenido mínimo de derecho natural” cumplen, justamente, la función de mostrar la necesidad y la posibilidad de la coerción. Pero eso está, a su vez, equilibrado en su obra por la presencia de otros elementos consustanciales al derecho, como la existencia de las normas secundarias que son normas no respaldadas por la coacción, y la importancia del punto de vista del aceptante, del que cumple el derecho, no por temor a la sanción, sino por considerarlo como algo justificado.
Estado y Estado de Derecho Comienza su camino en los países europeos, comienza a tomar forma en Francia con el triunfo de la Revolución Francesa. Sus antecedentes son: en 1689, Guillermo de Orange pacta con el Parlamento su forma de gobernar, y deja de ser absoluto. Los estamentos representados logran limitar el poder del monarca. Guillermo redacta el Bill of Rights que establece que la monarquía tiene que pactar con el Parlamento las decisiones. La Revolución de Estados Unidos (1776), se declara el Estado de Virginia. No se establece ningún pacto, solo hay una declaración. En 1789, en Francia con la declaración de los Derechos del Hambre y el Ciudadano. Difusión de estas ideas por el resto de Europa con la Revolución Francesa.
Caracteres del Estado de derecho Si en sentido amplísimo todo Estado es un Estado de Derecho, porque todo Estado se expresa y regula a través de normas jurídicas, en sentido estricto este nombre debe reservarse para designar una concreta forma de organización política caracterizada por el especial sometimiento de Estado al derecho, y cuyos rasgos más sobresalientes son éstos: • Imperio de la ley: ley como expresión de la voluntad general Entendiendo por ley no cualquier norma jurídica, sino aquella creada por un órgano representativo y dotada además de un carácter general y abstracto. La idea base se fundamenta en que, el origen de las leyes que nos van a gobernar no está en el monarca, sino en el pueblo. Elegimos unos representantes que las van a elaborar por nosotros en el Parlamento. Inducimos a la Constitución, que da fundamento a otras leyes. En función de ésta, los órganos representativos de la nación pasaran a elaborar las leyes. Vivirá un proceso de representación política de democratización. Esta asamblea, en un principio era muy poco democrática, aquellos que elaboran las leyes deben someterse a ellas, y reducida, solo parte de la burguesía podía votar.
Fruto de la lucha social/democratización se acabó con la asamblea censitaria hasta llegar al sufragio masculino. Éste, gracias a los movimientos feministas, se convirtió en sufragio universal, alcanzándose la plena democratización.
Toda ley que va a regir en ese territorio es resultado de una decisión de la voluntad general. La ley tiene su origen en la voluntad popular. Toda fuerza, todo poder público como privado que se realice tiene que estar regido por la ley. Principio de legalidad. Los ciudadanos son libres mientras que no infrinjan la ley. La ley es una ficción, fue creada por el pueblo. Crearán la ley los representantes del pueblo. El pueblo elabora la ley mediante sus representantes. Los países europeos durante el siglo XIX, XX y XXI viven en un proceso de democratización en el sentido en que la esfera de representación se fue haciendo más amplia. Primero votaban unos pocos, después votaron todos los varones y a partir del siglo XIX, XX votaron también las mujeres. Es un proceso que va y viene, puede ser positivo, la esfera va aumentando añadiendo más gente, la democracia se va ampliando, más potente, o puede ser negativo, con las dictaduras, el fascismo, el anarquismo, fruto de un poder autoritario.
RCOSTA • División de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial Significa esto que la creación de las leyes (función legislativa) corresponde al poder legislativo que la aplicación de las leyes (funciones ejecutiva y judicial) corresponde bajo esas dos formas a los poderes ejecutivo y judicial. Quiere esto decir, fundamentalmente, que no podrán ser considerados legisladores, en sentido estricto y formal, los órganos ejecutivos, a pesar de sus facultades normativas, pueden crear disposiciones normativas siempre y cuando éstas se sometan a las leyes elaboradas por los órganos legislativos que son los únicos con capacidad legislativa. Para llevar a cabo esas leyes el poder ejecutivo puede elaborar reglamentos y disposiciones normativas con rango de ley (decretos) en situaciones muy determinadas, ni tampoco los órganos judiciales del Estado que se ocupan de distar sentencias o normas particulares; que los titulares de los poderes legislativo y ejecutivo no podrán juzgar, ni inmiscuirse indebidamente en la función judicial; y que los encargados de la función ejecutiva no coincidirán con los órganos legislativos no con los judiciales.
La separación de poderes, que se traduce principalmente en una limitación del poder ejecutivo y que comprende dos subprincipios: el de legalidad, que significa que toda la actividad de los poderes públicos ha de contar con el respaldo de la ley; y el de independencia judicial, que supone que la aplicación del derecho se encomienda a sujetos y órganos independientes, inamovibles y predeterminados por la ley, lo que es garantía de su imparcialidad.
El poder que estaba concentrado en el monarca se dividió: el legislativo crea la ley, el ejecutivo desarrolla y aplica a ley, y el judicial hace sentencias e impone la ley ante los conflictos. Se busca una situación de contrapeso. Se buscaba la limitación de los poderes de la administración del Gobierno, que se sometan a la ley, y la ley se somete en algo esencial.
• Legalidad de la Administración: actuación según ley y suficiente control judicial Exigencia de sometimiento de la Administración a la ley. Quiere ello decir que la Administración, en su actuación, deberá siempre respetar esa primacía de la ley, ajustando a ella su modo de proceder; la Administración realizará sus actos sobre la base de lo permitido por una ley preexistente. El principio de legalidad de la Administración, la sumisión de ésta a la ley, se manifiesta, sobre todo, a través de un sistema de control y responsabilidad de la Administración, sistema que asegure el comportamiento de ésta conforme a Derecho, y que sirva de garantía para la seguridad jurídica de los particulares. Se trata, pues, del establecimiento de un control jurisdiccional contra las posibles infracciones legales llevadas a cabo por los órganos de aquélla.
Toda decisión de los poderes públicos está sometida a la ley. Toda actuación está sometida al principio judicial. La Administración quedará sometida a la decisión del Parlamento. La Administración solo puede hacer lo que está permitido, regulado por la ley. Determina como actúa la Administración. El principio de legalidad tiene dos sentidos: en el sentido amplio, en el que el Estado de derecho, toda acción pública está emparada por el derecho, no es necesario una ley formal; y en el sentido estricto se refiere a las relaciones entre la ley y la potestad reglamentaria, el reglamento tiene que respetar la ley y la ley se impone al reglamento.
• Derechos y libertades fundamentales: garantía jurídico-formal y efectiva realización material RCOSTA El Estado de derecho comprende, como mínimo, los derechos civiles (libertad de conciencia, de expresión, de reunión, garantías penales y procesales, etc.) y políticos (asociación y participación política). El Estado de Derecho se caracteriza por llevar a la práctica los derechos fundamentales, derechos humanos, principios morales y éticos de las personas. Cuando introducimos en el orden jurídico los derechos humanos, se transforman en derechos fundamentales. Se establecen normas para impedir que se nos impida un derecho formal. Necesitamos, además de la Constitución, un desarrollo legal. El Estado tiene que aportar recursos para garantizar derechos fundamentales. Todas las instituciones son un medio para que las personas vean satisfechas sus necesidades, deseos, intereses, etc. Lo que da sentido al Estado es el cumplimiento de esos derechos básicos de las personas. A mayor democratización, más derechos. Debe predominar la razón jurídica ante la razón Estado que responde a los intereses del Gobierno.
Los derechos básicos son los derechos civiles pero no quiere decir que todos son fundamentales. Los derechos fundamentales serían lo de intimidad, tutela judicial, opinión, etc. Detrás de cada derecho hay una lucha política social. Peticiones de grupos sociales. Los derechos son consecuencias de las guerras, de los conflictos, de las reivindicaciones.
Ahora bien, el modelo del Estado de derecho europeo ha conocido una importante evolución desde mediados del siglo XX, por lo que a las anteriores características pueden sumarse estas dos: • La existencia de Constituciones rígidas y con un denso contenido normativo, lo que supone que el poder que aparece sometido al derecho no es sólo el ejecutivo, sino también el legislativo; y consecuentemente que el control judicial ya no se circunscribe a los actos o normas de la Administración, sino que se extiende a la propia ley.
• La ampliación del catálogo de derechos fundamentales, que comprende hoy no solo derechos civiles y políticos, sino también derechos económicos, sociales y culturales, aunque su protección suele ser más deficiente.
En el Estado social, el Estado invade el ámbito económico. Se convierte en un actor económico más, una intervención importante en la economía. El derecho se convierte en un instrumento de política y se convierte en un derecho finalista. Se llena de contenido, y el Estado regula los derechos.
También se produce un cambio importante, el Estado constitucional. Dentro del ordenamiento jurídico, dentro del derecho hay que establecer la norma fundamental, la Constitución. Antes era la ley. Las Constituciones de antes no eran consideradas una norma fundamental, no eran la primera ley. Se quería poner límite a las atribuciones del Parlamento. Bajo el valor de que la Constitución es la primera norma, llevará a crear a los Tribunales Constitucionales, y comenzarán políticas sociales.
Comienza la etapa neoliberal, el Estado sigue interviniendo en la economía pero no determina el contenido de las leyes, sino establece marcos de actuación con el derecho procedimental. En 1950, 1960 y 1970 hay una resocialización. Pero después de eso se llegó a establecer la pena. Hoy con la crisis se plantea otro tipo de política.
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