El esperpento mediático español (2013)

Ejercicio Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Periodismo - 1º curso
Asignatura Escriptura en premsa
Año del apunte 2013
Páginas 1
Fecha de subida 18/11/2014
Descargas 0
Subido por

Vista previa del texto

Jordi Peralta i Mulet Comentario de actualidad Periodisme Escriptura en Premsa Grup 1 El esperpento mediático español “El periodismo está en crisis” es una frase que, desgraciadamente, oímos frecuentemente. No me gustan este tipo de afirmaciones categóricas, pero lo cierto es que es cierta si echamos un vistazo a los medios de comunicación españoles.
El panorama es desolador: el deporte se enfoca desde la perspectiva del panem et circenses, la telebasura alcanza índices de audiencia astronómicos y la prensa escrita se halla cada vez más monopolizada por medios amarillistas y sensacionalistas. ¿Y los medios rigurosos, los periodistas comprometidos, la calidad informativa? Ahí están, pero nadando en las frías aguas de la indiferencia mediática. De manera aproximada, una breve descripción de la situación de los medios de comunicación de nuestro país sería ésta. ¿Una visión un tanto catastrofista? Tal vez fuera mejor tildarla de realista.
Pero no olvidemos que, muy a menudo, un buen baño de realidad es un ejercicio necesario para ver cómo son realmente las cosas y poder cambiarlas.
Es cierto que últimamente han surgido iniciativas interesantes que dignifican bastante la profesión periodística, como por ejemplo 'El Objetivo' de La Sexta. También merece mención especial 'Salvados': el programa de Jordi Évole, de notable éxito, ha ejercido como un fenomenal altavoz de crítica y denuncia social de múltiples problemáticas que afectan al ciudadano de a pie, desde el accidente del metro de Valencia hasta los desahucios. Televisión de Catalunya también cuenta con programación de calidad, como el '30 Minuts' semanal que analiza de manera profunda un determinado tema de actualidad. Aun así, la inmensa mayoría de la población prefiere el espectáculo que ofrecen ciertas tertulias radiofónicas, esos platós de televisión que se convierten en auténticos vertederos morales donde dar a conocer lo más vil de la condición humana y titulares tendenciosos y malintencionados en diarios identificados con el espectro político de la derecha. Sólo hay que echar un vistazo a las portadas de La Razón y La Gaceta para comprobar hasta qué niveles ha caído la praxis periodística en España. Ni tan siquiera los medios considerados “progresistas” se salvan: el diario El País publicaba, hace pocas semanas, un editorial muy crítico con el gesto que el diputado catalán David Fernàndez tuvo con Rodrigo Rato, sacándose la sandalia como muestra de indignación. Sabiendo que el mayor accionista de este medio es Telefónico, no es de extrañar. Así pues, no sólo tenemos unos medios, en general, mediocres, sino vendidos a la oligarquía, los lobbies económicos y el poder político de turno.
Una vez hecha la tétrica radiografía, se trata de dar lugar a la esperanza. Y ese pequeño rayo de luz que se abre paso entre las más negras tinieblas informativas lo vemos cuando los periodistas de Canal 9, siempre al servicio del gobierno autonómico valenciano y sus oscuros tejemanejes, se rebelan y se expresan sin miedo, autogestionándose; lo vemos cada vez que un tertuliano evita los argumentos ad hominem y el simplismo, decantándose por el análisis profundo de la realidad y una exposición civilizada y respetuosa de sus ideas; y lo vemos también en el gesto de los miles de periodistas anónimos que han antepuesto sus ideas y su dignidad profesional a la posibilidad de ganarse un buen sueldo, renunciando a la manipulación y a posicionarse según lo que dicte la línea ideológica del medio de turno. De las futuras generaciones de periodistas depende que estas pequeñas brechas de luz solar acaben dando lugar a una más que necesaria primavera comunicativa.
...