TEMA 1 (2011)

Apunte Español
Universidad Universidad de Burgos
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho civil II
Año del apunte 2011
Páginas 14
Fecha de subida 20/06/2017
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I.
LA OBLIGACIÓN Y EL DERECHO DE OBLIGACIONES 1. DERECHO DE OBLIGACIONES A) CONCEPTO Y CONTENIDO: El derecho de obligaciones puede ser definido, tiene que regular las obligaciones jurídico-privadas en la aceptación más estricta del término. Su contenido, en síntesis, se estructura en torno a las fuentes de las obligaciones, y es el siguiente: a) El régimen General de las obligaciones: es decir, aquel al que está sometida cualquier obligación, sean cual sea su fuente, o su causa.
b) El estudio particularizado de cada una de las fuentes las obligaciones, consideradas en si mismas por un lado, y por otro en cuanto a su eventual influencia en el régimen de las obligaciones procedentes de ellas. Esto incluye el contrato (tanto en abstracto (teoría general del contrato), como en concreto (los contratos en particular)), la llamada en responsabilidad extracontractual, o cualesquiera otras fuentes de las obligaciones legalmente admitidas.
B) FUENTES LEGALES: La principal fuente de Gardel derecho civil de obligaciones es el código civil, en su libro IV. En él se regulan, como se ha indicado, tanto la teoría General de las obligaciones, como la del contrato, y también los principales contratos, los cuasi contratos, y la reglas comunes de la responsabilidad extracontractual.
El código civil dedica su libro IV, a la regulación de las obligaciones se contra dos. Introduce así una importante en la variación sobre el modelo del código napoleónico, que contempla esa misma materia, junto con otras dentro de uno único libro III. Dedicado a los modos de adquirir la propiedad.
, Al menos desde el punto de vista formal, en la sistemática ante ese cuerpo legal, y otra a las obligaciones y contratos de una autonomía legislativa que se aproxima a los planteamientos del plan de savigny.
Cuantitativamente, la mayor parte de esta regulación contenida en el libro IV DEL CC.
Como se ha indicado, en el libro iv CC, se halla la columna vertebral de la regulación de las obligaciones en nuestro derecho. A ello hay que sumar un número progresivamente creciente de leyes especiales que abordan, desde diversos puntos de vista, materias propias del derecho obligaciones.
2.CONCEPTO Y CARACTERES DEL DERECHO DE OBLIGACIONES El término obligación no es privativo del mundo jurídico, sino que sentía también, habitualmente y con propiedad, en otros muchos ámbitos de la vida humana: sea horas y de obligaciones sociales, morales, certera: en este sentido “la idea de obligación o sea, desde luego, en el mundo de la naturaleza, sino en el mundo de la conducta humana: del derecho sola cuota un aspirante esa conducta”.
A su vez, el concepto de obligación, ya se tome en su sentido más amplio con su afectación jurídica, se encuentra unido estrechamente al deber, y ambos al arte fin culo O atadura que con sus trying ienen la conducta ante el obligado.
La obligación aparece así unida a la idea de ligar o atar a la religión (vínculo), y con ella, a la restricción de la libertad del obligado: restricción a la libertad física en su fase más primitiva, y restricción a la libertad jurídica, moral o social en actualidad. Según esto, el obligado no es libre jurídicamente hace lo que quiera, sino que de observar la conducta que es objeto de la obligación.
Este el derecho romano donde aparece la primera definición de aplicación “obligación es un vínculo del derecho por el cual tenemos la necesidad de prestar alguna cosa, de acuerdo con las leyes de nuestra ciudad.
ya en la esfera de lo jurídico, la obligación se inserta en una categoría más amplio, tierra de deber jurídico, dentro de la que convive con otros deberes con trascendencia para el mundo del derecho. Tales deberes no reciben el nombre de obligación tiene sentido que aquí vamos estudiar: son deberes jurídicos sin ser obligaciones N sentido que esta expresión tiene para el derecho civil, el de prestar el servicio militar como el de pagar los impuestos: en los casos, estamos ante obligaciones de naturaleza jurídico-política.
Son también deberes jurídicos, esta vez velar por los hijos (art. 154 CC), obedecer a los Padres (art.155Cc) o contribuir a las cargas del matrimonio (art. 1318CC) Para tener concepto de obligación jurídico-privada, en este sentido, puede ser útil recurrir al código civil, aunque este cuerpo legal no contiene propiamente la definición de la obligación, sino al de lo que presupone.
Así el artículo 1088CC, primero del libro dedicado a las obligaciones y contratos, dice que: “toda obligación consiste en dar, hacer conocer una cosa”; previamente lo que se contiene aquí es una clasificación de las obligaciones por el contenido de la prestación. Combinando esta clasificación con el principio donde en responsabilidad patrimonial universal del art.1911 CC: “del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes presentes y futuros” Hay autores que han intentado dar una definición legal: - Roca Sastre: “derecho del acreedor dirigida a conseguir del deudor una prestación de dar, hacer o no hacer alguna cosa, garantizado con el activo patrimonial del obligado” Sancho Rebullida: “ la aleación es el deber jurídico del sujeto de realizar una prestación a favor de otro” Demás definiciones resulta que al deber de conducta del deudor (qué es lo que primariamente expresa el término obligación), la bipolaridad: es decir, la correlación entre el deber del deudor (la obligación a deuda, qué suponer situación de sujeción jurídica) y el derecho del acreedor (el crédito, que supone situación de poder jurídico), como las dos direcciones de la misma relación jurídica.
Relación que en expresión de Sancho seguridad, es relativa, porque será siempre han de sujetos determinados; y es correlativa, porque ofrece siempre una total correlación entre el deber de un sujeto y el derecho del otro: de que uno debe exactamente lo que otro tiene que debe recibir, y viceversa.
De estos dos elementos, el más importante desde el punto de vista jurídico-formal, que da nombre comúnmente la total relación, es el pasivo: la obligación o deuda.
Esta revela una nueva diferencia entre derechos reales y las obligaciones: mente la perspectiva dominante en los primeros es la propia el titular del derecho (y de ahí que se hable del derecho propiedad, hubo de usufructo, una servidumbre), la propia de las obligaciones y la de sujeto pasivo, obligada a realizar la prestación de que se trate.
Por último, conviene no olvidar que la alegación de una parte dos patrimonios distintos: es el elemento activo (crédito) en el patrimonio del acreedor, y pasivo (deuda) en el patrimonio del deudor.
3.NATURALEZA Y ESENCIA DE LA OBLIGACIÓN. DEUDA Y CRÉDITO.
A) VÍNCULO JURÍDICO El elemento mas nuclear de la obligación, que condensa su esencia y este a su naturaleza del el punto de vista jurídico, es el vínculo. Con esta expresión se designa a “la relación de poder y deber correlativos que liga a un acreedor y deudor” en virtud del vínculo, la conducta que constituye el objeto de la obligación es debida para el deudor exigible por el acreedor.
El artículo 1091 CC: “obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley entre las partes contratantes, y deben cumplirse a tenor de los mismos”. Es verdad que, primariamente en la finalidad del precepto es establecer la eficacia vinculante las obligación hacia los contratos, así como la importancia del contrato a la hora de fijar el contenido ante las obligaciones.
Conceptualmente, el vínculo puede ser descompuesto en el crédito (situación de poder del acreedor) y la deuda (situación del deber del deudor) que aparecen así como las dos caras, activa y pasiva, de la obligación.
B) LA DEUDA Como consecuencia de la obligación contraída, al deudor: i) ii) Está obligado en primer lugar, a realizar la conducta (dar, hacer, o no hacer: art. 1088 CC) que constituye el objeto de la obligación.
En caso de no llevarla a cabo, quedando así insatisfecho interés objetivo del acreedor, queda sujeto un conjunto de consecuencias previstas por ordenamiento, dirigidas a procurar la satisfacción del acreedor; de entre estas consecuencias, destacar la acepción del patrimonio del deudor, quien responde con todos sus bienes presentes y futuros el cumplimiento de su obligaciones Art: 1911 CC “del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes, presentes y futuros”.
La conductora ser humano estrictamente, incoercible. Esto quiere decir que al derecho no puede garantizar la gente del valle cumplir efectivamente la obligación que pesa sobre: el incumplimiento material es siempre posible. Ahora bien, lo que sí puede hacer el derecho es disponer sistemas de reacción frente en incumplimiento del deudor; precisamente, la forma y los mecanismos con es que el ordenamiento reaccionar frente a la no ejecución por parte del deudor de la conducta a cuyo observancia línea obligado, determinan la calidad misma del vínculo un obligación al, y denotan el aprecio del que del mismo hace el derecho.
Desde este punto de vista, el contenido de la obligación viene constituido, tanto por la necesidad jurídica realiza la conducta de prestación, cúpula sujeción del deudor a las consecuencias jurídicas previstas para el caso de incumplimiento. Ambos aspectos configuran un único fenómeno jurídico, de carácter unitario: la obligación La diferencia entre estos dos aspectos diferentes de un mismo fenómeno entronca con la discusión doctrinal en torno a los conciertos de deuda responsabilidad, y sus respectivas relaciones; discusión tan larga y compleja, como carente de consecuencias prácticas en nuestro derecho.
El punto de partida sitúan en los trabajos de algunos autores, que posean de relieve como numerosos ordenamientos primitivos, la conducta del deudor no irá directamente exigible, sino que exigibilidad procedían de un acto de garantía frente, superpuesto al creador de la deuda: según esto, la exigibilidad no era consecuencia inmediata necesaria de la deuda, sino que se obtenía mediante un acto distinto un generador de la responsabilidad.
De quién podía ocurrir, que una deuda crecía del elemento responsabilidad, por no haberse formalizado este acto o autónomo General de la garantía: admitía entonces, en deuda (debitum), pero no responsabilidad (obligatio). A partir de ahí, se intenta generalizar estas esquina con aplicarlo derecho moderno, siguiendo en obligación, si no dos actos distintos (uno frente de la deuda, de la responsabilidad el otro), si dos relaciones (deuda y responsabilidad) diferentes, autónomas, y que o en ocasiones pueden presentarse con independencia launa de la otra.
La doctrina fisco y pacífica al considerar que “si bien en periodos históricos anteriores la deuda sin responsabilidad, como fenómenos jurídicos han podido parecer y funcional con independencia, en el derecho moderno no ocurre así. Distinción entre deuda y responsabilidad suministra unos datos conceptuales de gran utilidad para construir el concepto de obligación.
Deuda y responsabilidad son dos ingredientes institucionales del fenómeno de la obligación, pero no constituyen do relaciones o dos situaciones jurídicamente autónomas y distintas” Como dijo Sancho Rebullida: “la responsabilidad acompaña al débito como la sombra al cuerpo” Actualmente se entienden el cumplimiento de toda obligación es exigible del deudor, y ello caracteriza al propio concepto de obligación. Además, el eventual incumplimiento llevan aparejadas, en todo caso, unas consecuencias determinadas sobre el patrimonial del deudor.
Todo lo cual nos introduce como necesaria ni primariamente, en la inmediata responsabilidad patrimonial del deudor como puesto que en incumplimiento inicial quién puede desembocar en ejecución forzosa in natura que la prestación O, en estos casos, en la resolución por incumplimiento. O o Sólo cuando el cumplimiento in natura no es posible, y la resolución es inconveniente o imposible, se recurre al cumplimiento con medida del equivalente pecuniario de la prestación debida, al que se asumirá, en su caso, la correspondiente indemnización de daños y perjuicios; para cuya afectividad, también forzosa, es necesario designar un conjunto de bienes que la asegure: a esta fase de efectos del incumplimiento es a la que se refiere el art: 1911 CC “del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor con todos sus bienes, presentes y futuros” En resumen: una obligación de exigir, en cuyo incumplimiento carezca de consecuencias jurídicas dirigidas a satisfacer el interés del acreedor, no está en obligación en derecho español.
No vale la pena entrar ahora en el análisis de alguno de los supuestos respecto a los que se ha debatido si constituyen casos de separación entre deuda y responsabilidad.
O quizá el caso que, en la aproximación superficial, pudiera plantear alguna duda es el de la fianza, acto u otro caso es el de las obligaciones naturales.
Junto a este deber de prestación, y a la eventual responsabilidad por su incumplimiento, existen otras serie de interés accesos, complementarias como instrumentales que gravitan sobre el deudor. Su inobservancia no determinan incumplimiento total de la obligación, el así como en un ente, su cumplimiento defectuoso un incumplimiento parcial que, como tal, genera también responsabilidad.
Por último, frente a la negativa injustificada del acreedor a recibir el pago o frente su falta de colaboración de la realización del mismo, cuando tal colaboración es necesaria, el ordenamiento atribuye al deudor la posibilidad de liberarse de la obligación a través de la consignación de la cosa debida, o la de eludir algunos aspectos más gravosos de la obligación, mediante la constitución del acreedor en mora. En tales casos se habla de facultad del deudor de liberarse de la obligación, puede constituir en mora al acreedor, así como de las correspondientes cargas del acreedor.
C) EL CRÉDITO El crédito es primariamente, el derecho del acreedor a exigir al deudor el cumplimiento de la conducta que constituye el objeto de la obligación.
Si el deudor incumple, forma parte del derecho del acreedor la posibilidad genérica de desencadenar los diversos mecanismos previstos por el ordenamiento para el caso de incumplimiento. Entre tales mecanismos destaca el poder de agresión, por los cauces legales, contra el patrimonio del deudor, bien para obtener forzosamente el cumplimiento en forma específica, bien para obtener el llamado cumplimiento por equivalente, con la indemnización correspondiente en su caso.
Por último competen también el acreedor, no obligaciones en sentido estricto si no cargas que constituyen requisito previo o presupuesto ante el ejercicio de algunas de las facultades: bien con carácter General, bien con relación con algunos obligaciones concretas- 4. LAS OBLIGACIONES NATURALES Se entiende por obligación natural, de acuerdo con la orientación actualmente dominante, ciertos deberes morales o sociales no exigibles jurídicamente (no se puede reclamar su cumplimiento), cuyo cumplimiento voluntario produce determinadas consecuencias jurídicas, consistentes principalmente en la imposibilidad de recuperar lo así entregado, o de revocar el acto jurídico de cumplimiento.
a)Nota histórica: La expresión obligación natural surge en el derecho romano, para calificar, inicialmente, a las deudas contraídas por los esclavos y alieni iuris; dichas deudas, por proceder de quienes carecen del que llamaríamos capacidad jurídica, da lugar a una acción civil que permite reclamar su cumplimiento, pero sí justifican la retención de lo cobrado, cuya recuperación no podían pretender quien voluntariamente las pagó; además estaba oculta de retención, tales obligaciones naturales puede ser garantizados con prenda fianza, podían ser objeto ante determinación, noción y compensación.
En la época post-clásica o, con dichas presentase de ser denominados un sujeto heterogéneo de casos cuyo elemento unificador se sitúan en la retención de lo cobrado, de manera que, la categoría “se amplio y confundió al mismo tiempo”.
Con Justiniano, este fenómeno de ampliación con un signo cualitativamente diferente, al ser consideradas como obligaciones naturales, y dotadas de esas mismas consecuencias jurídicas, un conjunto de deberes no estrictamente jurídicos, sino morales, religiosos, sociales son los que se llaman debita nature, como por ejemplo el deber de prestar alimentos, puede dar su legítima al legitimatario.
Con todo esto, y aun de esta última fase de evolución del derecho romano, las obligaciones naturales constituían una amalgama concreta de casos heterogéneos, los juristas romanos no pretendían definir ni sistematizar.
Pero es una evolución compleja confusión durante el derecho intermedio, la categoría ante las obligaciones naturales es recibida con desigualdad fortuna por la codificación.
b)Las obligaciones naturales en el Derecho español: base legal y configuración conceptual.
Nuestro CC, no menciona las obligaciones naturales, lo que, no quiere decir que la desconozcan.
A dicha categoría han sido reconocidos algunos preceptos que establecen consecuencias similares a las que tradicionalmente se vinculan a las obligaciones naturales: principalmente, la retención del o voluntariamente pagado. De lo que ocurre, sobre todo, con los artículos 1.756 CC (pago de intereses no pactado) y 1798 CC (pago de lo aprendido en juegos de suerte, envite gozar), a los que añaden todavía, quien ya con menor claridad, las previsiones de los artículos 1824 CC o 1894 CC.
Art. 1756 CC “ el empresario que ha pagado intereses sin estar estipulados, no puede reclamarlos ni imputarlos al capital" Art. 1798 CC “ la ley no concede acción para reclamar lo que se gana en un juego de suerte" Art. 1824 CC “la fianza no puede existir sin una obligación válida. Puede no obstante, recaer sobre una redacción cuya nulidad pueda ser reclamada a virtud de una sección puramente personal del obligado, como la de la menor edad. Exceptúase de la disposición del párrafo anterior el caso del préstamo hecho al hijo de familia" Sin embargo, no está claro que en ninguno de estos casos nos encontremos ante verdaderas obligaciones naturales; para calificar asesino basta con el lazo derivado de la imposibilidad de recuperar la voluntariamente pagado, puesto que como advierte PUIG FERRIOL, una cosa es que las obligaciones naturales produzcan la y repetibilidad del pago, y otra muy distinta que todo caso en el que la ley prevea en que el pago es irrepetible deba ser calificado como de obligación natural. Marianne, parece que los preceptos mencionados establecen la retención de lo pagado por consideraciones específicas de política legislativa, que no tienen demasiado que ver con la categoría que nos ocupa ahora.
Probablemente, según propone LaCruz, el precepto o entre las obligación natural es encuentra mejor encajen, tanto desde el punto de vista de la literalidad de la norma, como de naturaleza y función de la figura, es el art.1901 CC Art.1901 CC: “se presume que hubo error en el pago cuando se entregó cosa que nunca se debió o que ya estaba pagada; pero aquel a quien se pida la devolución puede probar que la entrega se hizo a título de liberalidad o por otra causa justa” Esta otra justa causa no es una obligación persistente, porque por hipótesis entregado otra cosa no debida; tampoco estamos ante una donación; que el art. 1901 considera separadamente de esta justa causa.
Cabe concluir, por tanto, que esa justa causa que no es de una obligación y tampoco una donación, es un deber de carácter no jurídico; dicho deber moral actúa, como justa causa del atribución patrimonial realizada, impide que quien efectuó un pueda reclamar con éxito su devolución.
Se conocen sea una eficacia jurídica limitada a ciertos deberes morales y sociales especialmente cualificados.
Configurada de esta forma, la obligación natural aparece como un deber moral, que adquiere relevancia jurídica justamente en el momento en que voluntariamente cumplido, pero no antes: de ahí que dicho cumplimiento no puede ser exigido jurídicamente por el "actrices natural". Este cumplimiento o puede efectuarse, bien a través de una atribución patrimonial, que no pueda ser recuperada porque la realiza (caso al que se refiere el artículo 1901 en la interpretación que acaba de ser recogida), sino a través de la asunción voluntaria de un obligación civil, total de exigibilidad como cualquier otra: en este último caso el deber moral en qué consiste la obligación natural actuó como justa causa del negocio jurídico criado entre esa obligación civil.
c)Rasgos fundamentales del régimen de las obligaciones naturales Encontró la estructura interna y funcionamiento las obligaciones naturales, puede ser resaltado los siguientes aspectos: 1) La obligación natural es un deber de carácter moral o social, pero no jurídico; por tanto, su cumplimiento no es jurídicamente exigibles (aunque pueda serlo moral o socialmente).
2) La obligación natural sólo es tomada en consideración por el derecho cuando es cumplida voluntariamente (espontáneamente, en dice el código civil italiana), ya sea a través de la realización de una atribución, ya sea mediante la asunción de una obligación civil entre conocimiento de la obligación natural.
3) El acto jurídico entre cumplimiento de la reacción natural es irrepetible o irrevocable, “ y repetibilidad pago y revoca habilidad de la que se deriva la firmeza de la situación creada por el cumplimiento y su o posibilidad al cumplidor".
II. LAS FUENTES DE LAS OBLIGACIONES 1.CONCEPTO Y CLASIFICACIÓN.
De acuerdo con el artículo 1089 cc “las obligaciones nacen de la ley, de los contratos y cuasicontratos, y de los actos y omisiones ilícitos en que intervenga cualquier género de culpa o negligencia” Este precepto un (que es tributario larga evolución histórica doctrinal, y tienen carácter fundamentalmente teórico un y concepto) contiene una enumeración de las principales fuentes las obligaciones civiles de derecho español.
Las obligaciones nacen de en diferentes fuentes., Nacen de diferentes hechos jurídicos. Se accede una clasificación VENTA PARTITA O QUÍNTUPLE.
Esta lista de fuentes no se sabe si es abierta o cerrada, en el 2011 se inclinan hacia el punto de que es una lista abierta, que hay dos fuentes de la obligación que no están enumeradas como por ejemplo los testamentos, que es un negocio jurídico unilateral mortis causa, y de éstos en testamento es pueden surgir obligaciones.
Tampoco se encuentran en esta lista la culpa in contrahendo y es la responsabilidad precontractual. Es figura nueva que vienen de la doctrina alemana y que a grandes rasgos implica que pueden surgir obligaciones como consecuencia de la ruptura unilateral en intempestiva de tratos preliminares/medios contractuales.
Ejemplo: alquilar una casa, arrendatario nos enseñan a casa, la medimos, nos interesa, cercena son precio, nos parece bien el precio, establecemos un plazo.
¿hay la ruptura (in contrahendo/ culpa in contrahendo o responsabilidad civil/precontractual) El problema de las fuentes las obligaciones no es tanto en él de su concepto, que goza de notable consenso, como el de su determinación y clasificación (cuales son, como se organizan) a) En cuanto al concepto, se puede decir que las fuentes de las obligaciones son las formas en las que éstas llegan a la vida jurídica, los hechos jurídicos en cuya virtud nacen las obligaciones.
b) Por lo que se refiere a la clasificación de las fuentes de las obligaciones, parece que debería bastar con acudir al citado art.1089 CC, de acuerdo con el cual las obligaciones nacen de la ley, de los contratos y cuasi contratos y de los actos y omisiones o en que intervenga cualquier tipo de culpa o negligencia.
Pueden identificarse aquí la cinco fuentes clásicas las obligaciones, tal y como quedaron formuladas tras una larga evolución histórica: el contrato, el cuasicontratos, el delito, el cuasi delito (estos dos últimos unidos en expresión legal común: ("actos y omisiones ilícitos o en que intervenga cualquier tipo de culpa o negligencia") y la ley Las terneras alusiones a una clasificación de las fuentes las obligaciones proceden del Derecho Romano tardío: Gayo distingue inicialmente una clasificación, distinguiendo los delitos y los contratos.
Esta clasificación no agota toda las figuras de carácter obligación al, por lo que probablemente el mismo gallo añadir a estos dos con tercio corrupción de terminación ambigua: “ sea de cierto derecho, por distintos tipos de causa".
Más adelante en las instituciones Justiniano ellas, este tercer grupo de sustituido por dos distintos, según se aproximan a los contratos o los delitos; resulta sea conocida la clasificación cuatripartita ex contractu, quasi ex contractu, ex malefio y queasi ex maleficio.
Las dos nuevas fuentes introducidas por las instituciones no se corresponden con conceptos jurídicos definidos, sino que más probablemente suponen afirmación de que, en ocasiones, por existir una obligación entre dos personas como se hubieran celebrado un contrato o comisión al ellas hubiera cometido un delito contra la otra.
Esta es la clasificación que recibe el derecho intermedio: pero durante este largo periodo de tiempo, sufre dos nuevas atracciones.
La primera, a través de la adición de uno miembro: la ley; fue Grocio quien la recogido expresamente, y corresponde a otro autor su consagración como quien determine la clasificación.
La segunda alteración, es la llamada paráfrasis, que consiste la trasposición de la partícula EX, que pasa a encabezar la correspondiente expresión; comenzando las hablarse de obligaciones que nacen "Ex quasicontractu y ex quasidelicto, de forma que las expresiones Justiniano niñas se sustantiva non, adquiriendo un balón y significación propios de los que antes carecían.
La quíntuple clasificación de las fuentes de las obligaciones (lee, delito, quasidelito, contrato y cuasicontratos) fue recogida por el código napoleónico, que extinguen tener lugar entre las obligaciones que nacen del convenio y las derivadas de otras fuentes; estas últimas a su vez, pueden proceder de la ley, de los cuasicontratos, de los delitos o de los cuasidelitos.
Sin embargo, esta revisión de las fuentes las obligaciones a ser abandonada por la mayoría de los códigos modernos.
La cuestión fundamental que plantea este precepto en era de su carácter abierto o cerrado; es decir, citan fuentes de las obligaciones distintas de las enumeradas en el art.1089 CC carácter abierto o, por el contrario, tales otras fuente no son admisibles en nuestro derecho, carácter cerrado.
Actualmente, la doctrina mayoritaria se inclina, con razón, por el carácter abierto de la enumeración del art.1089 CC.
Es art. continua lista de posibles fuentes de las obligaciones, fruto de la inercia histórica y doctrinal; pero no excluye que puedan existir obligaciones que no procedan de ninguna de las fuentes recogidas en él, y, por tanto, que hay otras fuentes de las obligaciones distintas de las son numeradas en el precepto.
Es, pues, una nominación ejemplifica activa, que recogen la rectificación más tradicional de las fuentes de obligaciones, con sus defectos y virtudes, pero no es la única posible, tampoco es exhaustiva.
- No es fácil pensar en fuentes de las obligaciones diferentes de las enumeradas en el art.1089 CC, más aún si se entiende el terminal ley, equivalente a norma jurídica. Sin embargo cabría citar aquí como fuente las obligaciones con cierta relevancia: La declaración unilateral de voluntad, especialmente en su forma de promesa pública de recompensa en enriquecimiento sin causa.
Para entender mejor el sentido de esta enumeración, y formular una clasificación coherente de las fuentes las obligaciones en o ordenamiento, parece oportuno realizar una doble aproximación a este artículo: -doctrinal, por un lado -sistemático-legal por otro. (Es decir, en relación con la sistemática del código civil).
a) Desde punto de vista doctrinal, conviene distinguir entre enumeración ese clasificaciones de las fuentes de las obligaciones; así, se hablarán de enumeración es de las fuentes de las obligaciones cuando simplemente se anuncia éstas, con mayor o menor exhaustividad, pero sin obedecer a ningún criterio clasificador: Es decir, se limitan a lista de la diferentes fuentes de las obligaciones admitidos por el derecho; y se hablará de clasificaciones, sentido estricto o cuando en ellas exista un principio sistemático y Desde este punto de vista, el art.1089 CC contiene una enumeración de fuentes de las obligaciones, más que una clasificación.
Para hacer una clasificación de las fuentes obligaciones parece razonable tomar como criterio ordenador la intervención de la voluntad de quien resulta obligado de nacimiento obligación.
Entonces, las fuentes las obligaciones se distinguían según se interviene en ella la voluntad de hacer surgir una obligación o no.
En el primer caso, se puede identificar como fuentes obligaciones a la voluntad:  Es la intervención de esa voluntad, hecha con la intención de resultar obligado (de contraer precisamente esa obligación) la que aúna y homogeniza este grupo.
La fuente de obligación más característica, que era la única, es el contrato. Junto a estas hay que situar la entidad fuentes en que la obligación impuesta por el derecho, si la voluntad de quien resulta obligado; en este supuesto la fuente de las obligaciones la ley, que asocia determinado hecho una situación de nacimiento en obligación; estas elecciones tienen como nota común que nacen con independencia de la voluntad del obligado y se identifica entre sí por en distintas opuesto al que le ley asocia el nacimiento de la obligación; dentro de estos supuestos hay algunos que se encuentran ya tipificados: destacan aquellas obligaciones procedentes de culpa o negligencia, o más ampliamente las derivadas de la llamada responsabilidad civil; el resto, muy numeroso, es irreductible a la agrupación conceptual.
Conforme a esta clasificación doctrinal, serán fuentes de las obligaciones la voluntad y la ley. Si volvemos otra vez al artículo 1089CC a esta clasificación, veremos que en el contrato un es la única fuentes obligaciones de naturaleza voluntaria, mientras que toda las demás son re conducirles a la ley.
Es verdad que, como se advierte de oportunamente, en todo caso era norma jurídica la que tenga eficaz como tal a la distintas fuentes las obligaciones.
En ese sentido, se afirma que la única fuente las obligaciones es la ley. Aun admitiendo la parte de verdad que encierra, la conclusión parece excesiva.
La ley no se limita a decir que tal contrato nacen de las obligaciones, sino que de los contratos pueden hacer las obligaciones que los contratantes quieran … pag 58 b) Pasemos sea la segunda las aproximaciones enunciadas, cuyo punto de referencia es la donación sistemática del código civil. La verdadera clasificacón de afán de las obligaciones de nuestro código civil dicen que lastran el art.1089, sino en la sistemática interna del Libro IV del código: en el se regulan por separado los contratos (título ii a XV) y las obligaciones que se contraen si en convenio (título XVI).
El criterio ordenador es, pues, la existencia a uno de convenio (contrato). Ponce una relación con el artículo 1089CC resulta que: 1- Por un lado parecer contrato como fuente de obligaciones 2- Por otro lado, las fuentes no contractuales, que son los cuasicontratos los cuasidelitos los delitos y la ley.
Si se ponen relación esta clasificación legal con la doctrinal, es relativamente fácil establecer una correspondencia entre respectivos términos clasificatorios: las obligaciones contractuales serían las procedentes de la voluntad, y todas las demás, que se contraen sin convenio, serían procedentes de la ley.
Pero cabe preguntarse sí las obligaciones que proceden de la voluntad del hombre son solamente contractuales o citan en también a obligaciones voluntarias no contractuales; es decir, procedentes únicamente de la voluntad del deudor. La cuestión que se suscita es la muy debatida de la declaración unilateral de voluntad como fuente de obligaciones, que será objeto de consideración particularizada a continuación.
c) Tras el art.1089 CC contienen varios preceptos que desarrollan, sino tener a un criterio común genio algunas cuestiones relativas a las fuentes obligaciones enumeradas en aquel: 1) Artículo 1090 CC: “las obligaciones derivadas de ley no se presumen. Sólo son exigibles las expresamente determinadas por este código o el leyes especiales, y se regirán por los efectos de la ley que las hubiere establecido; y, en lo que está no hubiere previsto, por las disposiciones del presente libro" 2) Art 1091 CC: "la las obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley entre las partes contratantes y deben cumplirse a tenor del mismo" 3) Art 1902 CC: “las obligaciones civiles que nazcan de los delitos o faltas se regirán por las disposiciones del código penal” Art 1903 CC: “las que se deriven de actos u omisiones en que intervenga culto o negligencia no tienen por la ley, quedaron sometidas a las disposiciones del capítulo II del título XVI de este libro” 4) No hay precepto alguno han dedicado a la heterogénea y discutida figura de los cuasicontratos, que el propio CC define como “ los hechos lícitos y puramente voluntarios, te los que resulta obligado su autor para con un tercero y a veces son obligación recíproca entre los interesados” art: 1887 CC.
La declaración unilateral de voluntad como fuente de obligaciones. Pag 60 a) PLANTEAMIENTO GENERAL.
Si trata aquí de saberse la persona, frente su sola declaración de voluntad, jurídica civil su cargo un obligación con eficacia jurídica.
Es decir, si quien promete algo, con intención de quedar obligado por su promesa, lo consiguió, sin que nadie haya aceptado esa promesa.
Tras una larga y complicada devolución, se admite, que el acuerdo de voluntades es suficiente para generar obligaciones de uno solo de los contratantes, o un de ambos. La promesa aceptada (N que acuerdo de voluntades, con él, contrato) obliga al promitente. Se trata ahora de salir si puede entenderse que también obliga la promesa no aceptar. (En la que no hay acuerdo de voluntades ni tampoco, contrato) La cuestión sobre la admisibilidad en nuestro derecho de la declaración unilateral de voluntad como fuente de las obligaciones no es pacífica doctrinalmente, ni clara jurisprudencialmente. Así, frente a quienes niegan radicalmente que la declaración unilateral de voluntad puede producir efectos obligatorio alguno en el ordenamiento español, la opinión hoy mayoritaria admite que, en casos excepcionales, la declaración unilateral de voluntad del cruce efectos obligatorios. Falta acuerdo, sin embargo, sobre cuáles son esos casos excepcionales.
- Por su parte, la jurisprudencia del TS. Es accidente que decir muchas veces una cierta ambigüedad terminológica que propicia la confusión.
Quien más al fundo estudiado la posición de nuestro tribunal superior es ALBADALEJO, y sus conclusiones ser resumen del siguiente modo: Cuando el tribunal supremo dice que la voluntad unilateral es fuente de obligaciones, lo dice: 1º sin necesidad, ya que su afirmación no es un fundamento del fallo.
2º en casos que no son del voluntad unilateral 3ºinvocando sentencias anteriores que, aunque lo dijeran, no juzgaron nunca casos de voluntad unilateral 4ºbasándose en que el acuerdo de voluntades es fuente de obligación.
(completar? Pag 61) b) LA PROMESA PÚBLICA DE RECOMPENSA.
La excepción más comúnmente admitida es la de la promesa pública de recompensa. Es, además, el caso indicó mayor calidad se discute la eficacia obligación al de la declaración unilateral de voluntad.
Mediante esta promesa, su autor ofrece públicamente pagar una determinada recompensa, en favor de quien reúna las condiciones fijadas por el mismo en su promesa.
Se trata de una figura jurídica bien conocida en la práctica social: es la recompensa ofrecida como por ejemplo, a favor de quien encuentre un objeto pérdida, de quien fuera faciliten información sobre delincuentes, de quien haya nacido en una determinada fecha, etcétera.
Los autores están de acuerdo entender esta promesa es obligatoria para su prominente, desde momento en que se publica suficientemente. Se discute, sin embargo, son el fundamento, contractual O unilateral, está obligatoriedad.
Se ha intentado explicar la eficacia obligatoria de la promesa pública de recompensa desde un punto de vista contractual: obligación no nace de la simple promesa, sino que es precisa la aceptación del destinatario, manifestada a través de la realización del acto o situación por el que se ofrece la recompensa, por la iniciación de la actividad dirigida a conseguirlo, o incluso por la reclamación de recompensa prometida una vez conseguida el resultado de que se trata.
El fundamento último de la eficacia jurídica de la promesa pública de recompensa, siempre a partir de la imprescindible declaración de voluntad del prominente deriva de los principios de confianza y de responsabilidad, en relación con la buena fe: concretamente, la necesidad de proteger la confianza ante la promesa ha podido suscitan entre sus destinatarios.
El en cuanto al fundamento positivo de su obligatoriedad caben contarlo, para el derecho del código civil, en la costumbre, cuya existencia, avalada por una práctica social habitual, parece clara.
En cuanto al estructura y eficacia de la promesa publican de recompensa, se pueden resaltar los siguientes aspectos: 1) A dirigir son grupo de personas indeterminadas 2) Ha de ser objeto de publicación suficiente: esa publicidad tiene el carácter de requisito formal esencial de la figura, y puede revestir una limitada variedad de formas 3) En General, puede ofrecerse bien a favor de quien realice una acción u obtenga un resultado, bien a favor de quien se encuentre en una situación determinada: ella actúa, a la vez, como requisito de exigibilidad de la prestación prometida y elemento individualizador del acreedor de la recompensa.
4) La promesa comienza a surtir los efectos que les son propios desde que es objeto de verificación del presupuesto fijado por el promitente, y la del deber de prestación.
5) La in revoca habilidad de la promesa durante un plazo determinado, y su caducidad transcurrido el mismo, se perfila como la solución más adecuada a la cuestión de la revocación, puesto que en ella se conjuga tanto la protección a la confianza depositada en la promesa por los destinatarios, como el legítimo interés del promitente en no querer vinculado indefinidamente por su declaración.
Se suelen añadir, como una su especie de las promesas públicas de recompensa, los concursos con premios.
Sin embargo, un estudio detenido de esta figura permite concluir que engloba una enorme variedad de supuestos, por los que no es susceptible de recibir un tratamiento jurídico uniforme. Es más, en la mayor parte de los casos el concurso con premio responde a un esquema contractual, en el que cabe identificar fácilmente un acuerdo de voluntades.
En otras ocasiones, mucho menos numerosas, responde la estructura unilateral propia de la promesa pública de recompensa.
Para determinar la calificación más adecuada, será preciso acudir a las bases del concurso; bases que, sea cual fuere la naturaleza que responda al concurso, constituyen la primera fuente a que ha de acudiese para determinar la regulación de un concurso, y que vinculan tanto al convocante, quienes toman parte en él.
FUENTES UNA A UNA: 1º FUENTE: LEY De la ley surge las obligaciones.
El desconocimiento de la ley no exime de su desobediencia, se debe de cumplir y llevar a cabo si o si.
Cuando nos referimos a ley, no nos referimos a ley como norma escrita, nos referimos a la ley como fuente que hay que entenderlo en un sentido amplio. De esta norma surgen obligaciones de naturaleza legal.
Las obligaciones derivadas de la ley no se …. Completar.
2º FUENTE: CONTRATOS.
Es junto con la ley la fuente de obligaciones mas importante.
En nuestro sistema contractual hay libertad de pactos. Autonomía de la voluntad, libertad contractual.
Las partes de un contrato asumen libremente un contrato, sin convicción de voluntad, que asumen como ley.
Significa que aquellos que han pactado va a ser exigible y no van a poder liberarse del compromiso.
Al contrato es digamos sólo enteramente y nos permite alcanzar fines de manera patrimonial Art: 1081: la participación hecha con uno a quien se creyó herederos sin serlo, será nula 1091 CC las obligaciones que nacen de los contratos tienen fuerza de ley entre las partes contratantes, y deben cumplirse a tenor de los mismos.
Este contenido es pacta sunt servandas, que significa (los pactos cumplen y se establecen para que se cumplan) Artículo 1256 cc: una vez suscrito el contrato o su cumplimiento no puede ser desligado por una persona. Tiene que cumplir sí o sí 3º FUENTE CUASICONTRATOS No hay ningún precepto añadido que nos hable de los cuasi contratos. Hay dos figuras que lo integran, son figuras que nacen de los hechos.
Se encuentra: lícitos y voluntarios -la gestión de negocios y mandato -el pago de lo indebido Ej. Voluntad de gestionar el negocios de otro, sin tener obligación para ello Ej. 1887 cc y siguientes, 1887: son cuasi contratos los hechos lícitos y puramente voluntarios de los que resulta obligado su autor con un tercero y a veces una obligación recíproca entre los interesados 4º FUENTE: ACTOS U OMISIONES Consiste en que cuando hay en chiva a cabo una acción o o una comisión y esa acción u omisión es negligente, y causa un daño a otro, como un perjuicio surge una obligación.
¿y qué obligación surge para creer que por acción (activa) u omisión (pasiva), es culpable y causa daño? A esto se va llaman responsabilidad extracontractual civil, Persona hace algo a una persona, elegir años y tiene que recompensar, reparar ese daño.
Por acción, comisión como culpable, negligente surge la obligación de reparar el daño causado Surge este tipo de responsabilidad ya tiene contrato ente la persona que hace la acción y el perjudicado Art 1902 Y siguientes “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado.
5º FUENTE: OBLIGACIONES QUE VIENEN DEL DELITO.
De los delitos también hacen las obligaciones. Esta en el código penal. Las obligaciones penales que nacen del delito aparece la responsabilidad contractual.
Delito: -Responsabilidad civil/ -responsabilidad penal.
OTRA FUENTE: ES VOLUNTAD UNILATERAL FRENTE DE LAS OBLIGACIONES.
Es la manifestación de voluntad de una persona de quedar obligada sin que en ese momento inicial haya, se produzca la aceptación por parte de otro.
Es una voluntad de quedar obligado de forma unilateral.
Ejemplo: si voluntariamente lo aceptó, te estás obligando, entonces tienes que continuar.
Con carácter Genera, no es fuente de obligaciones este tipo. Pero algún tipo sí que es.
1) La promesa pública de recompensa y los concursos con premio.
No tienen regulación específica. Pero si se consideran fuentes de obligaciones cuando generan confianza en otra parte o un grupo de personas y con base en la buena fe y del es exigible esa promesa o ese premio.
Para que la promesa pública de recompensa O el concurso de implementen ayer compre una serie de requisitos.
-en primer lugar, sea pública, que haya publicidad.
-en segundo lugar, que va dirigido a un grupo de personas determinadas, tanto en un caso como en otro punto de que exista un plazo de eficacia, que una vez transcurrido hace caducar ese concurso.
(promesa pública de recompensa o también concurso con premio) ...

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