TEMA 2 (2011)

Apunte Español
Universidad Universidad de Burgos
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho civil II
Año del apunte 2011
Páginas 28
Fecha de subida 20/06/2017
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Tema 2: El objeto de la obligación: clases de obligaciones 1. La prestación. El art.1088 del Código civil.
El objeto de la obligación lo constituye la prestación, es decir: la conducta que debe realizar el deudor y que el acreedor tiene derecho exigir.
Ello expuesto, cabe preguntarse ahora sobre el posible contenido de la prestación. O dicho de otro modo, en qué puede consistir la conducta realizar por el deudor en virtud de un obligación.
La pregunta anterior responde entre modo implícito en el art.1088 Cc y que acoge una clasificación de las obligaciones en atención al contenido de la prestación.
El citado precepto dispone la siguiente: “toda obligación consiste en dar, hacer o no hacer alguna cosa” (la prestación). (Puede ser activa o negativa/activa u o misiva) Así pues, la conducta cuya realización el deudor se compromete puede consistir: bien en dar alguna cosa; bien en una hacer; o bien en un no hacer algo.
Requisitos de la prestación Desde siempre se ha considerado necesario que, para que pueda ser objeto de un obligación, la conducta realizar por el deudor debe cumplir determinados requisitos.
En concreto, se exige que la prestación sea posible, lícita, así como determinada o determinable.
Posible: para la existencia de la obligación es preciso que la conducta en qué consiste la prestación pueda ser llevada a cabo.
A ellos se refiere el art.1272 Cc al establecer que “no podrán ser objeto de contrato las cosas o servicios imposibles”. Al requisito de la posibilidad se oponen los supuestos de prestación irrealizable por causa materiales o físicas.
Por lo que respecta a las “cosas imposibles” cabe aludir a los supuestos en que el deber de prestación conlleva la entrega de una cosa que ya no existe.
Puede ocurrir que las causas físicas o materiales ocasión en una imposibilidad parcial: esto es, que la prestación pueda ser realizada pero no de modo íntegro pontón la imposibilidad parcial puede suponer la nulidad de la obligación en virtud del principio de integridad de la prestación.
Imposibilidad sobrevenida: ésta tiene lugar cuando la prestación deviene irrealizable pero una vez constituida la obligación. En tales casos el requisito de la posibilidad concurre cuando la obligación nazi, de modo que lo que caracteriza a la imposibilidad sobrevenida es que y, una obligación existente, no puede ser cumplida.
Pasado =posible futuro = imposible Licitud: se exige también que la conducta en qué consiste la prestación sea conforme a las leyes, a la moral o buenas costumbres, así como al orden público.
Sobre este particular, el art. 1271 Cc (párrafo tercero), prohíbe que puedan ser objeto de contrato los servicios contrarios a las leyes o a las buenas costumbres.
El art. 1255Cc excluye el principio de libertad contractual a los pactos, cláusulas y condiciones que fueran contrarias a las leyes, a la moral y al orden público.
Artículos 1261 y 1271 a 1273 Cc habrá que considerar que en la ilicitud de la prestación determina la nulidad de la obligación.
Determinación o determinabildad: en principio, para que nazca la obligación es preciso que la prestación cumple el requisito de la determinación. Es decir: que este concretada la conducta que constituye el objeto de la obligación.
La determinación supone la delimitación del contenido del derecho de crédito y, por tanto, del deber de prestación. De este modo, la determinación evita que la prestación a realizar pueda confundirse con otras.
Por tanto: en principio, necesidad de determinación inicial de la prestación para que exista obligación. Sin embargo, nos ex proye la existencia y validez de la obligación cuando la prestación es determinable. Es decir: cuando mediante criterios que permiten su concreción ulterior sin necesidad de un nuevo convenio.
El objeto de la prestación tiene que ser determinado, concretando la prestación. Pero también se admite aquella prestación que en el momento de constituirla en indeterminable pero se puede determinar después. A priori se deben saber los criterios a utilizar.
“ no determinada pero sí determinable” 2. Las obligaciones de dar, hacer y no hacer La obligación de dar: la obligación de dar se caracteriza porque la conducta que debe realizar el deudor consiste la entrega de una cosa.
Y ello, bien con la finalidad de: - trasmitir la mera posesión o uso de la cosa de que se trata.
Trasmitir la propiedad u otro derecho real sobre la misma.
 La obligación específica: ello expuesto, la obligación de dar que tuviera como objeto la entrega de una cosa concreta y determinada desde el nacimiento de la obligación se rigen por la reglas siguientes: a) El obligado a dar una cosa tiene el deber de conservar la con la diligencia de un buen Padre de familia (art. 1094 cc.). Desde que se asume hasta que se entrega.
b) La obligación de dar cosa determinada comprende la de entregar todos sus accesorios, aunque no hubieran sido mencionados. (Art. 1097 cc). Accesorios, será las normales a entregar según el tráfico jurídico. Ejemplo: alquiló una casa, tiene que llevar frigorífico.
c) Para los casos en que la obligación de entregar una cosa obedeciera a la finalidad de trasmitir un derecho real sobre la misma, el acreedor tiene derecho a los frutos de la cosa desde que nace la obligación de entregar la (art. 1095 cc). Cuando hay que entregar una cosa el deudor está obligado a entregar la cosa y los frutos producidos.
d) Si el deudor se constituyera mora (retraso del cumplimiento de la obligación) o se hubiera comprendido a entregar la misma cosa a dos o más personas diversas, serán de su cuenta los casos fortuitos hasta que se realice la entrega (art. 1096 Cc).
Sin embargo, el deudor resulta liberado de la obligación cuando, no mediando mora, la cosa se pierde o destruyera por caso fortuito (art. 1182 cc).
Si la hubiere entregado a tiempo no le podría exigir la responsabilidad.
e) Sea el deudor no cumple, el acreedor al que debe entregarse una cosa determinada goza del derecho a conseguir el cumplimiento in natura (de forma específica) de forma coactiva.
Y ello sin que el cumplimiento forzoso en modo específico excluya el derecho del acreedor a exigir, en su caso, la indemnización correspondiente por los daños que ocasiona la mora al deudor o cualquier otra irregularidad (art. 1096 cc).
Ejemplo: el deudor debe entregar un cuadro, el acreedor quiere ese cuadro no una indemnización ( in natura).
In natura: no indemnización Cumplimiento Pecuniario: Con una indemnización Ejemplo: sí se pierde, se quema … Se recurre a la que culinario.
La regla de:  - La diligencia Los accesorios Los frutos La mora - La entrega de cosa hubo es genérica es específica.
Obligación genérica: como hemos expuesto, este tipo de obligación se caracteriza por estar la cosa objeto de la prestación determinada sólo por el género a que pertenece.
Esta clase de obligaciones presenta cierta singularidades frente a la obligación de dar cosa concreta y determinada.
En particular, respecto de la obligación genérica cabe señalar lo siguiente: a) El régimen de la obligación genérica aparece informado por el principio genus nunquam perit. Y es que, en cuanto se considera que el género no puede perecer, se hacer recaer sobre el deudor el riesgo derivado de la pérdida o destrucción por caso fortuito.
b) El cumplimiento de la obligación genérica exige la entrega de la cosa que formen parte del género en número, peso o medida, pactados. Ello no puede hacerse sino mediante la concreción, de entre las pertenecientes al género, de la cosa objeto del cumplimiento. Por tanto, se debe precisar el sujeto al que corresponde el derecho a individualizada obligación genérica. A esto es: el derecho a seleccionar las cosas pertenecientes al género por medio de las cuales se cumple la obligación.
c) Mediano cumplimiento de un obligación genérica, el acreedor goza también del derecho conseguir el cumplimiento o in natura de forma coactiva. Sobre este particular, el art.1096 Cc. Establece lo siguiente “sea la cosa fuera e indeterminada o genérica, podrá pedir que se cumpla la obligación a expensas del deudor” Obligación de hacer: la obligación de hacer se caracteriza porque la conducta realizar por el deudor consiste en llevar a cabo una determinada actividad.
Es una prestación de actividad, un servicio para satisfacer el interés del acreedor.
En lo que aquí corresponde tratar, a la regulación de las obligaciones de hacer el código civil dedica sólo el art. 1098. El citado precepto o tiene por finalidad admitir la ejecución forzosa cuando el deudor no realiza la actividad correspondiente.
Art. 1098Cc “ sea el obligado a hacer una cosa no le hiciere, se mandará ejecutar a su costa. Eso mismo se observará así le hiciere contraviniendo al tenor de la obligación. Además podrá decretarse que se deshaga lo mal hecho.” Sin embargo, existen casos de obligaciones de hacer en que no es posible la ejecución forzosa in natura. Sobre todo, ello ocurrirá cuando la obligación de hacer se trata de más de un obligación personalísima.
Existe obligación personalísima o intuitu personae, cuando las circunstancias y cualidades del deudor han sido determinantes del deber de prestación.
Por lo expuesto, tratándose de obligaciones personales y más el cumplimiento debe proceder del obligado.
Siendo así, se explica que mediando incumplimiento del deudor, no proceda en las obligaciones personales y más la ejecución in natura.
Y es que: por una parte, la ejecución forzosa no puede recaer sobre la persona del deudor obligándole a realizar la prestación; y por otra, la realización por un tercero de la prestación a costa del deudor no satisface el interés del acreedor.
Por ello en tales casos el acreedor sólo puede: bien solicitar que se apremia al deudor con una multa por cada mes que transcurra sin que realice el hacer personalísimo; o bien pedir la entrega de un equivalente que culinario de la prestación.
Por tanto, Las obligaciones de hacer pueden ser:   Sustituibles: No sustituibles: sólo una persona, la comprometida = personalísima o intuitu personae.
El acreedor tiene derecho a que sea esa persona la que la lleve a cabo (art.1161 Cc) Art.1161 Cc “ en las obligaciones de hacer el acreedor no podrá ser compelido a recibir la prestación un servicio de un tercero, cuando la calidad y circunstancias de la persona del deudor se hubiesen tenido en cuenta al establecer la obligación” Las características personales del deudor es lo que el acreedor ha tenido en cuenta para contratarlo.
Ejemplo: contratas a un pintor han determinado para hacer un cuadro.
Instantánea: de trato único. Una única ejecución. La prestación se agota en un solo acto.
Obligación Duradera: sucesiva.
Las prestaciones de hacer se pueden dividir en dos tipos:  Obligaciones de medios: existe obligación de medios, cuando el deber de prestación consiste en la realización por el deudor de una cierta actividad en sí misma considerada.
El deudor asume que debe poner todos los medios a su alcance para conseguir un resultado. Pero el deudor no se compromete a conseguir un resultado. A lo que se compromete a realizar una actividad con toda la diligencia que pueda para llegar a un resultado.
Asume realizar o una actividad diligentemente.
La obligación que asume es realizar una actividad diligentemente. El acreedor no podrá exigir la responsabilidad.
 Obligaciones de resultado: cuando el deber de prestación supone la necesaria consecución de un determinado efecto.
El deudor se obliga a obtener el resultado y sólo cumple con el acreedor sea el resultado se cumple.
No se exima de en responsabilidad el deudor probando que fue diligente.
Esta última causa sea le sirve al deudor que se de medios Ejemplo: un médico y un arquitecto.
Un médico: quien un paciente que se encuentra malo, le prescribe un tratamiento, todo está bien per escrito pero el paciente no se cura. La actividad no es de resultado. No está en la naturaleza de la obligación asumida.
Un arquitecto: hace un proyecto, acción presupuesto o y en dos años no hay casa. El arquitecto no dio resultado, se podrá exigir responsabilidad porque no hay resultado.
Entre otras cosas, las categorías a con todas tienen relevancia efectos de determinar cuándo existe un cumplimiento de la obligación. Y es que el obligación de medios el deudor cumple cuando lleva a cabo la actividad de que se trata empleando la diligencia debida. Mas, en la obligación de resultado únicamente existe cumplimiento al conseguirse el efecto previsto.
Hay dos tipos de obligaciones de hacer y en función de la naturaleza hay unas consecuencias o u otras.
Asimismo las prestaciones de hacer pueden ser: fungibles o infungibles.
Obligación de no hacer: conforme al artículo 1088 del cc. La obligación también puede consistir en “no hacer alguna cosa”. En consecuencia, la obligación de no hacer se caracteriza por consistir la prestación de la imposición al deudor de una conducta negativa u omisión.
El ámbito de las obligaciones de no hacer-obligaciones negativas-, se distingue entre: las que suponen meramente una “ non facere”, es decir la abstención de actos jurídicos, materiales o físicos; y las que además suponen un “ pati”, es decir el deber de tolerar una cierta actividad.
Con alcance General, el código civil dedica las obligaciones negativas un solo precepto. Se trata del art. 1099 cc. Que tiene por finalidad admitir la ejecución forzosa para los casos en que el deudor realizó una conducta que vulnere lo que en virtud de la obligación negativa le estuviera prohibido, así como la posibilidad de deshacer lo mal hecho.
3. Otras clases de obligaciones 1) Las obligaciones divisibles e indivisibles En lo que aquí le interesa destacar, una obligación es indivisible cuando la prestación que constituye su objeto o no puede ser realizada de forma parcial se en que su naturaleza se altere o resulte inservible económicamente.
En otro caso, cuando sin cambiar su naturaleza ni hacer la inservible económicamente, la prestación puede realizarse de modo parcial, se califica la obligación como divisibles.
Concurriendo un único acreedor y en un solo deudor, el hecho de que la prestación que consistiera en dar, hacer o no hacer alguna cosa fuera divisible o indivisible no supone ninguna peculiaridad respecto del régimen jurídico de tales obligaciones, que ya ha sido examinado.
A este respecto, el art.1149 Cc “ la divisibilidad o indivisibilidad de las cosas objeto o de las obligaciones en que hay un solo deudor y un solo acreedor no alteran y modifica los preceptos del capítulo segundo de este título”. Es decir: del capítulo que regula “la naturaleza y efecto de las obligaciones” de dar, hacer o no hacer.
Por tanto, en los casos de indivisibilidad la obligación se gobernará por las normas que, según el contenido de la prestación, le fueran de aplicación.
Y en todo caso debe advertirse que por el hecho de que la obligación sea divisible el deudor no está facultado para cumplir la fracción de la prestación (ni, por tanto, el acreedor está obligado a aceptar el pago parcial que se le ofrecen).
Como tendremos ocasión de comprobar, el pago a habrá de cumplimentar el requisito de la indivisibilidad.
En su virtud, el deudor debe realizar la prestación sea fraccionarla.
El código nos da pautas: Art.1169: “ a menos que en el contrato es presa mente lo autorice, no podrá con pelearse al acreedor a recibir parcialmente las prestaciones en que consista la obligación.
Sin embargo, cuando la deuda tuviere una parte líquida y otra ilíquida, podrá exigir el acreedor y hacer al deudor el pago de la primera sin esperar a que se liquide la segunda”.
El deudor cumple con la prestación una vez. No se le puede obligar al hacerlo por partes.
Sí no hay un pacto o se presume que es una vez, sin ser indivisible: unipersonal, la regla General.
Salvo que se hubiere pactado previamente otra cosa.
Al margen de los puesto, la divisibilidad o indivisibilidad sí tiene una relevancia singular en los casos de concurrencia de una pluralidad de deudores o acreedores en la obligación, determinando el código civil el régimen jurídico a seguir en tales casos.
Pluralidad de deudores: se acuerda a otra reglas sobre cumplimiento de obligaciones divisibles/indivisibles. Varios obligados, un acreedor.
-----------------La divisibilidad o indivisibilidad de las obligaciones se deriva, natural y directamente, de la propia prestación. En tal sentido cabe hablar que divisibilidad o indivisibilidad natural u objetiva, pues sin tener en cuenta ningún otro factor la obligación puede ser calificada inicialmente de una u otra manera.
Una obligación pecuinaria es, por naturaleza, divisible, pues las unidades monetarias que refleje pueden ser entregadas de un ave, en iv plazos, o mediante diez pagos parciales.
Otras muchas obligaciones habrán de ser consideradas indivisibles por su naturaleza, atendiendo simplemente a la índole de la prestación.
Sin embargo, la divisibilidad natural de la prestación en sí misma considerada no autoriza cumplimiento parcial de la obligación que, por ser considerado perjudicial para el acreedor, sólo es admitido cuando así se haya pactado o establecido en el título constitutivo de la obligación, conforme príncipe estableció en el art.1169 cc: “ a menos que el contrato es presa mente lo autorice, no podrá compelerse al acreedor a recibir parcialmente las prestaciones en que consista la obligación”.
En consecuencia, la mera divisibilidad natural de la prestación no conlleva necesariamente la calificación de obligación divisible, sino que constituye un presupuesto necesario de la posible divisibilidad convencional de la obligación de que se trate; mientras que la indivisibilidad de la prestación sea opera como límite de la posibilidad de establecimiento o del eventual carácter divisible de la obligación.
Atendiendo tales consideraciones, el código se preocupa ante todo de establecer cuáles obligaciones han de ser calificadas como indivisibles y dedica a ello, íntegramente, los preceptos contenidos en el art. 1151. Según ellos, son indivisibles: 1. Las obligaciones de dar o entregar una cosa que no permita fraccionarla o distribuirse en lotes: entregar un caballo un cuadro. En tal sentido, el art.1151.1 establece que se reportaran indivisibles las obligaciones de dar cuerpos ciertos.
La interpretación de dicha expresión ha resultado confusa y ha provocado que el código haya sido objetivo de severas críticas por parte de algunos autores partidiarios de considerar que “cuerpo cierto” equivale a “cosa específica”.
2. Declaró igualmente el código indivisibles las obligaciones de hacer que no sean susceptibles de cumplimiento parcial: cantar en el estreno de una zarzuela, por ejemplo.
La consideración de la posibilidad (o imposibilidad) de cumplimiento parcial de las obligaciones de hacer es objeto de contemplación detenida por parte del código: - De una parte, el primer párrafo del art. 1151 establece paladinamente que debe considerarse indivisible todas aquellas obligaciones “ que no sean susceptibles de cumplimiento parcial” - De otra, pero no en sentido contrario, el siguiente párrafo establece una simplificación de obligaciones de hacer que han de reputarse divisibles en cuanto o “por su naturaleza sean susceptibles de cumplimiento parcial” 3. Por lo General, serán indivisibles la mayor parte de las obligaciones relativas o de no hacer, pese a que, con evidente prudencia, el art.1151.3 establece que “las obligaciones de no hacer, la divisibilidad o indivisibilidad se decidiera por el carácter de la prestación en cada caso particular”.
2) La ordenación legal de los supuestos de concurrencia de pluralidad de sujetos: las obligaciones mancomunadas y las obligaciones solidarias La normal es que la titularidad activa y pasiva de la obligación corresponda un solo acreedor y a un solo deudor, respectivamente. No obstante, no son extrañas las ocasiones en que la posición del acreedor y/o del deudor es asumida por varias personas: en una misma relación obligatoria hay varios acreedores y/o varios deudores.
Semejante situación será, en la práctica, fundamentalmente en los casos de fianza o aval, formas de garantía personal de los supuestos de responsabilidad extracontractual (cuando existan pluralidad de responsables, ya por haber sido agentes del daño, ya por la existencia de seguro.
Pero por supuesto, puede darse en muchas más ocasiones: los Hermanos dueños de la fábrica la venden, dos amigos arriendan un local para poner un bar … La pluralidad de sujetos a la obligación plantea una cuestión inmediata, ya que la obligación con pluralidad de sujetos puede organizarse de forma diversa: puede ser que, en casos de pluralidad de acreedores, cualquiera de ellos este legitimada para exigir el íntegro cumplimiento de la obligación, o, al contrario, que cada uno de ellos haya de alimentarse a reclamar la parte que le correspondiere en el crédito.
Lo mismo ha de decirse, desde la perspectiva contraria, en caso de pluralidad de deudores: cada uno de ellos puede estar obligado a cumplir sólo parte o, por el contrario, la íntegra obligación.
Dicha premisa obliga a distinguir entre ambas formas de organizar la obligación con pluralidad de sujetos y en definitiva, a traer a colación las ideas de obligaciones mancomunadas y obligaciones solidarias.
----------------------- A. En la obligación solidaria la pluralidad subjetiva se ordena del siguiente modo: Concurriendo varios acreedores, mediante la consideración de cada uno de los titulares del derecho de crédito, acreedor del total adeudado, de modo que cualquiera de ellos puede exigir al deudor la integridad de lo debido “crédito solidario”.
Concurriendo varios deudores, considerando a a cada uno obligado por el todo, de manera que el acreedor goza de la facultad exigir el cumplimiento de cualquiera de los deudores “ deuda solidaria”.
Art. 1137 Cc “ la concurrencia de dos o más acreedores o de dos o más deudores en una sola obligación no implica que cada uno de aquellos tenga derecho a pedir, ni cada uno de estos deba prestar íntegramente, las cosas objeto de la misma. A sólo habrá lugar a esto cuando la obligación expresamente lo determine, constituyéndose con el carácter de solidaria.” B. A las obligaciones solidarias el código civil contrapone la categoría de la obligación mancomunada.
Sin embargo, en el régimen del código civil la obligación mancomunada no es una categoría simple, ya que comprenden dos tipos de obligaciones en atención a la divisibilidad o indivisibilidad de la prestación: la obligación mancomunada divisible y la obligación mancomunada indivisible.
a) La obligación mancomunada divisible se caracteriza porque la pluralidad subjetiva se ordena a través de la división: De la deuda, siendo varios los obligados “obligaciones mancomunadas divisibles con pluralidad de deudores”.
Del crédito, cuando son varios los titulares del mismo “obligaciones mancomunadas divisibles con pluralidad de acreedores”.
Art. 1138 Cc “Si del texto de las obligaciones a que se refiere el artículo anterior no resulta otra cosa, el crédito o la deuda se presumirá ni divididos en tantas partes iguales como acreedores o deudores haya, reportándose créditos o deudas distintos unos de otros” b) El código civil ordena las obligaciones mancomunadas indivisibles del siguiente modo: Tratándose de pluralidad de deudores, imponiendo al acreedor que proceda de modo conjunto contra todos los obligados “obligaciones mancomunadas indivisibles con pluralidad de deudores”.
Varios acreedores, exigiendo su actuación conjunta en los actos que perjudiquen al derecho de crédito “obligaciones mancomunadas indivisibles con pluralidad de acreedores”.
Art.1139Cc 3) Obligaciones principales y accesorias El código civil utiliza en más de una pasión expresiones reseñadas en el epígrafe, aunque por supuesto no dedica ningún artículo a la eventual caracterización de uno y otro tipo de las obligaciones ahora consideradas. Las menciones normativas más sobresalientes en la memoria serían las siguientes: 1. Los artículos 1154 y 1155 que, en sede cláusula penal, recurren expresamente a la calificación de “obligación principal”. En el segundo de ellos establece textualmente que “ la nulidad de la cláusula penal no lleva consigo la de la obligación principal. La nulidad de la obligación principal lleva consigo la de la cláusula penal”, mandato normativo de gran importancia para el tema tratado, pues pone de manifiesto que nuestro código sigue manteniendo la misma regla históricamente conocida y formalizada en el brocardo accesorium sequitur principale.
2. El art. 1196, en materia de compensación, habla de “ que cada uno de los obligados lo esté principalmente y sea a la vez acreedor principal del otro” 3. Refiriéndose a la novación, dispone el artículo 1207 que, “ cuando la obligación principal se extinga por efecto de la novación, sólo para subsistir las obligaciones accesorias en cuanto aprovechen a terceros que no hubiesen prestado su consentimiento”; de donde se deduce que en la pervivencia de las obligaciones accesorias resulta excepcional injustificada en este caso por el legítimo interés de terceros. En cualquier otro caso, las obligaciones accesorias seguirá la suerte de la obligación principal y se habrán de considerar igualmente extinguidas.
4. Situándose la posición activa de la relación obligatoria, el art. 1528 establece que “ la venta o cesión de un crédito comprende la de todos los derechos accesorios, como la fianza, hipoteca, pretenda o privilegio” Bastante las referencias normativas para demostrar que la idea de obligación principal pretende resaltar la autonomía o independencia propias de determinadas relaciones obligatorias, en cuanto su existencia no depende de ninguna otra obligación preexistente.
Para contrario, serían obligaciones accesorias aquellas que han nacido como meros añadidos o complementos detrás relación obligatoria respecto de la cual se encuentran en situación de subordinación funcional y que, por tanto, desaparecerán en el caso de que la obligación principal despligue por sí misma los efectos que les son propios o, al contrario, se extinga o sea declarada nula por cualquier motivo.
En General, las obligaciones accesorias suelen desempeñar una función de garantía del cumplimiento de la obligación principal o, desde la perspectiva contraria, un aseguramiento del derecho de crédito; aunque igualmente asumen un papel de cierta relevancia determinadas obligaciones accesorias que tienen por objeto central delimitar precisamente el alcance de la obligación principal.
Estas últimas se encuentran elevadas la categoría en el art. 1097 cc. Al disponer que “ la obligación de dar cosa determinada comprende la de entregar todos sus accesorios, aunque no hayan sido mencionados”, que a su vez ha sido desarrollado de forma particularmente intensa por la originaria ley de consumidores y usuarios.
De otra parte, contiene subrayar que, en la práctica, es sumamente raro construir convencionalmente relaciones obligatorias que tengan por exclusivo objeto un obligación de no hacer. Por lo General, ésta se integran una relación obligatoria de más amplio espectro constituyendo un obligación accesoria o subordinada de otra prestación a la que, entonces, se denomina obligación principal.
Por ejemplo: multitud de negocios en la actualidad se estructuran sobre la base de un pacto o de exclusiva, conlleva abstenerse de realizar la actividad contratada con otras personas o entidades. En tales casos, el pacto de exclusiva es una pura derivación o consecuencia de la obligación principal pactada; que, por tanto, depende de la existencia de esta.
Ni que decir tiene que la categoría de obligaciones accesorias o subordinadas tiene un carácter General y puede darse en cualquier relación obligatoria, ya sea positiva o negativa.
Lo que hasta ahora se ha pretendido subrayar es que, en la mayoría de los supuestos reales, la obligación de no hacer tiene carácter subordinado respecto de la pretensión principal.
--------------------Es frecuente en el código civil encontrar una alusión directa a las obligaciones principales y accesorias.
El régimen jurídico es diferente y podemos establecer una regla de que en lo accesorio sigue a lo principal.
Lo accesorio sigue a la principal en cuanto al régimen jurídico.
Hay obligaciones que tienen una naturaleza accesoria, son dependientes, se encuentran sometidas o subordinadas a la principal.
Suelen ser obligaciones de naturaleza que garantizan el cumplimiento, aseguramiento de una obligación principal.
Aseguran al derecho de crédito.
Ejemplo: la hipoteca nace de una obligación principal: devolución de los intereses, mientras que también tiene su parte accesoria que es la garantía hipotecaria.
Lo accesorio nace, vive y muere según lo principal.
Lo principal es independiente, autónomo, cuyo destino no se encuentra unido a otro obligación.
Cláusula penal: es un pacto que los contratantes añaden a su pacto. Sea su deudor incumple en la obligación principal, las partes ya acuerdan que tiene que dar ante el incumplimiento.
Pactos subordinado al incumplimiento. Se activa sea el deudor incumple lo accesorio, previsto o por los pactos.
Art.1152 y ss: habla de estas obligaciones con cláusula penal.
El juez modifica equitativamente la pena.
Las obligaciones accesorias viven Según la obligación principal, salvo alguna excepción.
Cuando lo accesorio sigue vigente cuando lo principal ha acabado, es para la protección de terceros ajenos a la obligación.
4) Obligaciones facultativas La obligación facultativa es una figura que carecen de regulación en el código civil pero que ha sido reconocida en sede doctrinal y jurisprudencial.
En concreto, en existe obligación facultativa cuando se pacta una determinada prestación como objeto de la obligación, pero atribuyendo al deudor la facultad exigir el derecho de crédito sustituyendo la prestación originaria por otra diferente, sin que a tales efectos sea necesario contar con el asentimiento ulterior del acreedor.
Es una forma de obligarse que consiste en que el deudor puede liberarse del cumplimiento de su obligación, cumpliendo de una forma. Facultad solutoria, permite cumplir con algo distinto de lo pactado.
Por lo tanto, a diferencia de las obligaciones alternativas, en las facultativas la obligación contiene una sola prestación, aunque se concede al deudor una facultad solutoria que le permiten en el momento del pago realizar una prestación diferente.
5) Obligaciones alternativas Concepto o y caracteres Es obligación alternativa la que tiene por objeto en diversas prestaciones pero debiendo cumplir al deudor una sola de ellas de modo íntegro.
A este respecto, el art.1131 Cc “el obligado alternativamente a diversas prestaciones debe cumplir por completo o una de estas”. En consonancia con el deber que incumbe al deudor de cumplir de modo íntegro una de las prestaciones, el párrafo segundo del art.1131 Cc dispone en relación con las obligaciones alternativas que “el acreedor no puede ser compelido a recibir parte de una y parte de otra”.
El deudor tiene distintas posibilidades de cumplimiento. Entregando A,B, o C. Estas distintas hipótesis son pactadas. Es suficiente con que elija una y la cumpla.
En las obligaciones facultativas: hay una única pactada pero se añade la posibilidad de pagar con otra. Aquí no, se conocen todas las del principio.
Por tanto, la obligación alternativa se caracteriza por su contenido disyuntivo: de entre las prestaciones previstas sólo una habrá de ser realizada.
Pero por la pluralidad de prestaciones proyectadas, la obligación alternativa se caracteriza también por conllevar una indeterminación relativa hasta que se concreta la prestación objeto del cumplimiento.
(Alternativa disyuntiva = se libera al cumplir, arts 1131 Cc y ss) Por otra parte, es evidente que los requisitos comunes a toda prestación habrán de concurrir en cada una de las que integran alternativamente. Por ello, resultan excluidas como objeto o de la obligación alternativa las prestaciones que no cumplirán los requisitos de la posibilidad, licitud y determinación o determinabilidad.
Y por ello también, no podrán ser designadas en su momento como objeto de cumplimiento o las prestaciones que no fueran susceptibles de determinación, o las que estuvieran afectadas de ilicitud o imposibilidad.
En orden a lo expuesto, el art.1132 Cc “ la elección corresponde al deudor, a menos que expresamente se hubiera concedido al acreedor. El deudor no tendrá derecho a elegir las prestaciones imposibles, ilícitas o que no hubieran podido ser objeto o de la obligación.” Elección y concentración Según hemos visto, en las obligaciones alternativas se conocen las prestaciones objeto de la obligación pero se desconoce la que será objeto del cumplimiento.
Por eso, la obligación alternativa precisa de un cauce para su concreción ulterior. Dicho cauce es la elección; esto es: la designación de la prestación que, de entre las previstas, será objeto de cumplimiento.
En principio, esa al deudor a quien corresponde la facultad de elegir. Sin embargo nada obsta a que, mediante acuerdo expreso, se atribuya al acreedor la facultad de escoger la prestación que habrán de ser cumplida (1132Cc).
Con independencia del sujeto a quien corresponda, la elección se rigió por la reglas que a continuación se exponen: a) En orden a su requisitos, de lo dispuesto en los arts. 1133 Y 1136, resulta que para que surta efecto la elección habrá de ser notificada.
El deudor deberá notificar al acreedor lo elegido para que conozca que prestación va a recibir.
Hay libertad de forma para notificar. La notificación es el requisito de validez.
Sí pacta la elección el acreedor también debe notificar lo al deudor para que sepa que ha de cumplir.
b) En orden a sus efectos, la elección notificada produce la concentración de las obligaciones en la prestación escogida y la consiguiente exclusión de las demás prestaciones previstas.
Por ello, a causa de la elección, la obligación deja de ser alternativa para convertirse en un obligación simple (que tiene por objeto o la prestación escogida).
En consecuencia, la única prestación que puede y debe ser cumplida es la que se hubiera elegido.
Ha dicho obligación ya le serán de aplicación las normas que rigen el régimen de las obligaciones que tienen por objeto a una sola prestación c) Era un supuesto, la concentración y consiguiente conversión de la obligación alternativa en simple se lleva a cabo o al margen del ejercicio de la facultad de elección.
Así sucederá cuando, correspondiendo al deudor la elección, sólo una de las prestaciones fuera realizable.
Y así sucederá también cuando, habiendo sido atribuida la elección al acreedor, sólo fuera realizable una de las prestaciones por no ser posible el cumplimiento de las restantes por caso fortuito.
En uno y otro supuesto, la obligación tendrá por objeto la única de las prestaciones realizable, que será la que habrá de ser cumplida.
Por concentración se entiende el cambio de naturaleza de la obligación.
Originariamente es una obligación compleja porque hay varias alternativas y luego pasar ser simple cuando se elige que prestación se va a cumplir.
Al cambio se llama =concentración.
El régimen de la imposibilidad sobrevenida no determinante de la concentración.
Como hemos expuesto, mediando determinadas circunstancias, la imposibilidad sobrevenida que afecta a todas las prestaciones previstas menos una ocasiona la concentración de las obligaciones de la prestación que fuera realizable.
Pero de lo dispuesto en el código civil se colige que existen casos en que la imposibilidad sobrevenida no produce el efecto de convertir la obligación alternativa en simple.
Ello ocurrirá: cuando la imposibilidad sólo afectará a alguna de las prestaciones Ponte, cuando, correspondiendo al acreedor la elección, la imposibilidad sobrevenida obedeciera a culpa del deudor y afectará a todas las prestaciones menos una; y, también cuando la imposibilidad afectará a todas las prestaciones previstas (artículos mc to 1134,1135 y 1136 Cc) El código civil contiene diversas normas que atienden a resolver los casos de expuestos. Por ello de forma que el régimen jurídico aplicable a la imposibilidad sobrevenida no determinante de la concentración es diferente según sea la elección correspondiera al deudor o al acreedor.
Así, sea la elección corresponde al deudor: con independencia de la causa que hubiera motivado la imposibilidad de alguna de las prestaciones, el obligado puede elegir cualquiera de las restantes entre las que fueran realizables (1134 y 1135).
Y si le imposibilidad afectará a todas las prestaciones previstas y obedeciera a culpa del deudor, el acreedor tiene derecho al Valor de la última de las prestaciones que sea hubiera hecho irrealizable (1135).
Y se la elección corresponde al acreedor: cuando me diera imposibilidad de cumplimiento alguna de las prestaciones por caso fortuito, el acreedor podrá elegir cualquiera de restantes.
Cuando media la imposibilidad de cumplir alguna de las prestaciones por culpa del deudor, el acreedor podrá, viene exigió su Valor, o bien a hacer recaer la elección sobre la prestación que fuera realizable. Y cuando por culpa del deudor la imposibilidad de afectar a a todas las prestaciones el acreedor podrá reclamar el Valor de cualquiera de ellas. (1136) (*) 6) Obligación dineraria El dinero, además de ser medida del Valor de las cosas, cumple la función de ser medio de adquisición de bienes. Ello justifica que en el tráfico jurídico se habitual obligación que conlleva para el deudor el deber de entregar una suma de dinero.
El dinero: es considerado como un bien mueble, genérico y fungible. Pero además, en cuanto susceptible de generar frutos civiles (intereses), el dinero es un bien productivo.
El interés: es la suma dineraria que genera un capital de dinero y que es adeudada al acreedor: bien a modo de precio, retribución o remuneración por quien utiliza el capital ajeno. O bien a modo de indemnización por quien se ha retrasado en el pago de un obligación dineraria.
Deuda monetaria: es el pago de determinada moneda concreta. No es fungible, ni genérica. Es de cosa concreta y algo específico. (Por ejemplo: monedas de oro o de plata).
Deuda dineraria: es fungible, genérica, de un bien mueble y de frutos. Es de moneda corriente, en curso. Las deudas de dinero concretas tienen el peligro de la devaluación.
El código civil sigue el principio nominalista art 1170 “ el pago de las deudas de dinero deberá hacerse en la especie pactada y, no siendo posible entregarle especial, en la moneda de plata u oro que tenga curso legal en España. La entrega de pagarés a la orden, o letras de cambio u otros documentos mercantiles, sólo producirán los efectos del pago cuando hubiesen sido realizados, o cuando por culpa del acreedor se hubiesen perjudicado. Entretanto la acción derivada de la obligación primitiva quedará en suspenso.” La obligación de quedaría se caracteriza por ser un obligación genérica, informada en consecuencia por el principio genus nunquam perit, y cuyo cumplimiento se lleva a cabo mediante la entrega de la cantidad adeudada en dinero de curso legal en España.
Junto con los puesto o, el retraso (moral) del deudor en el cumplimiento de la obligación dineraria generará una indemnización a favor del acreedor consistente en el pago de intereses.
Un tipo singular de obligación dineraria es la llamada “deuda dineraria específicada”. A esta modalidad tiene lugar cuando se pacta que el pago se realizará en una especie monetaria en particular. Se tratan de supuestos en que el género resulta especificado. Cuando ello ocurre, para que la obligación se tenga por cumplida es necesario la entrega en la especie pactada de la cantidad adeudada.
Mas en estos casos no debe excluirse el hecho de que, en su momento, el pago no pueda llevarse a cabo el especie pactada. Sí ello acontece, el cumplimiento se llevará a cabo mediante la entrega de la suma correspondiente en dinero de curso legal. O así resulta de una interpretación del art.1170Cc.
El principio nominalista La obligación dineraria va acompañada del riesgo que supone para el acreedor la pérdida del Valor adquisitivo del dinero.
Por ello, se plantea la cuestión referente al objeto del cumplimiento de las obligaciones dinerarias. Al respecto o caben dos soluciones: - una consistente en entender que el deudor se libera entregando el Valor nominal de lo debido (principio nominalista).
La otra supone asumir que en la liberación del deudor pasa por la entrega del Valor efectivo a real de la cantidad adeudada (principio valorista) Aun cuando nos establece de modo expreso, es opinión común a la que consiste en entender que el ordenamiento jurídico español responde principio nominalista. A tales efectos se invoca el artículo (1170,1753,1754 Cc). También en sede jurisprudencial se considera que ese sistema nominalista el que rige el pago de las deudas de dinero.
En consecuencia, de entrada: en las deudas de dinero y por aplicación del principio nominalista el obligado cumple mediante la entrega del Valor nominal de lo debido. Por el que ello sea así no obsta a la admisibilidad de mecanismos que, por acuerdo entre las partes, atajen el caso concreto o los riesgos derivados del sistema nominalista.
A ello responde las cláusulas de estabilización por medio de las cuales se prevé en un parámetro cuyo Valor servirá de referencia para determinar la cantidad que en su momento o se habrá de pagar.
Nominalismo --- se palia el riesgo con los pactos de estabilización. La cantidad pactada satisface el interés del acreedor. Estos pactos pueden tomar como referencia el IPC.
Deuda de dinero: cantidad concreta a la cual puede acompañar una cláusula de estabilización o no.
Deuda de Valor: deuda de dinero pero su cantidad se concreta en el momento de la entrega.
El Valor de lo razonable.
Ley de Azcárate de 23 de julio de 1908 Reduciendo la exposición a España, el código civil, ni en su texto originario, ni ninguna de las reformas habitadas con posterioridad, a contenido nunca norma alguna que establezca una barrera a partir de la cual el tipo de interés convencional fijado puede ser considerado usuario.
Por su parte, yendo más lejos aún, el art. 315 del código de comercio dispone expresamente que “podrá pactarse interés del préstamo sin tasa ni limitación de ninguna especie”, haciendo gala de un liberalismo salvaje.
Tales circunstancias provocaron y con posterioridad a la publicación de los códigos, a comienzos de siglo xx, con el objeto de atajar y frenar la usura, se dictara la ley de represión del aún usura, más conocida como ley de Azcárate.
Dicha ley se encuentra todavía vigente y es objeto de de una relativamente amplía aplicación judicial, pues tuvo el acierto de convertir el eje de su regulación no la idea de establecer un tope, más o menos alto, de los intereses convencionales. Y, sino, por el contrario, recurrir a criterio de considerar nulos, por los usuarios, los contratos de préstamo cuyo equipo interés fue notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado.
El anatocismo: los intereses de los intereses Anatocismo son término griego, comúnmente utilizado por los juristas para evitar la redundancia que supone hablar de “interés del interés” o “los intereses de los intereses”.
En definitiva, la ecuación práctica que plantea el anatocismo radica en saberse los intereses vencidos generan a su vez el interés fijado para la obligación pecuinaria, ya convencional, ya legalmente.
Curiosamente, frente al ampliar tradición histórico-jurídica contraria los intereses, el código civil se muestra extraordinariamente permisivo con el anatocismo ilegalmente, presume su existencia en caso de reclamación judicial: “los intereses vencidos devengan del interés legal desde que son judicialmente reclamados, aunque obligación haya guardado silencio sobre este punto”.
Por consiguiente, convencionalmente, cabe considerar igualmente posible que los intereses devengados y no satisfechos generan también intereses desde el mismo momento en que, debiendo haber sido atendidos, han quedado impagados. Así pues, el anatocismo puede producirse tanto convencional, cuando legalmente en caso de reclamación judicial.
7) Obligaciones condicionales y a término Las obligaciones condicionales a) La condición: concepto y caracterización Concepto: dentro del derecho de los contratos, se denomina condición al acontecimiento futuro e incierto al que queda sometida, total o parcialmente, la eficacia de un contrato. En la medida en que los sometido ese acontecimiento se las obligaciones que derivan del contrato, se puede hablar (como hace él cc. Art.1113 y ss) de obligaciones condicionales, que son aquellas cuya eficacia queda sujeta- condicionada- a dicho acontecimiento futuro e incierto.
Caracterización: el acontecimiento en qué consiste la condición es caracterizada habitualmente como futuro e incierto. Junto a ello, es habitual señalar el origen voluntario de la condición.
- La caracterización del acontecimiento en qué consiste la condición como futuro e incierto suscita, al hilo de su regulación legal, algunos interrogantes que permite perfilar mejor la condición: 1) El art.1113 cc. Se refiere a un suceso futuro o incierto. Parece entonces, de acuerdo con estas presión, que la condición puede consistir tanto un acontecimiento futuro incierto, como otro futuro pero cierto.
La conclusión, sin embargo, no es correcta: la incertidumbre siempre necesaria y se revela como la verdadera nota caracterizado la de la condición. El suceso futuro pero lo cierto no sitúa en el ámbito del llamado termina en cierto, y por tanto, de las obligaciones a término: la duda no versa sobre sí sucederá o no dicho acontecimiento, sino sólo acerca de cuándo sucederá.
Hay quien propone un una interpretación distinta del art.1113 cc., Gramaticalmente posible, que no deja de ser razonable: “ consiste en entender que el legislador se ha propuesto distinguir las obligaciones puras “exigibles desde luego” y “ cuyo cumplimiento o no depende de un suceso futuro o incierto”, de las obligaciones a término, que dependen de un suceso futuro, y de las condicionales, que dependen de un suceso incierto, o sea, que al decir “futuro” se refería al término y al decir “incierto ”, a la condición.
2) El mismo art. 1113 cc. Parece considerar condición, igualmente, al suceso pasado que los interesados ignoren. En este caso no hay incertidumbre objetiva (el suceso ya ha ocurrido, y por tanto no cabe duda sobre sí va a ocurrir uno), pero se puede hablar de incertidumbre subjetiva, en la medida en que los interesados ignoran sí ha ocurrido no: para eso es como si no hubiera tenido lugar, ineficacia del contrato, o de la obligación dependerá, no de que el suceso tenga lugar (porque ya ha ocurrido), sino del conocimiento que los interesados tengan te lo que ocurrió.
Se habla, en este caso, de una condición impropia o de pasado. Estas condiciones de pasado pueden actuar como condiciones propias en tanto los contratantes constatan sí ocurrió o no el suceso pasado puesto como condición; pero una vez lo han constatado, el contrato habrá sido eficaz o no desde el primer momento.
Merece, en cambio, la consideración de condición propia, el acontecimiento que consiste en la averiguación de un suceso pasado.
- La segunda nota de la condición eso voluntariedad: el contrato se hace depender de la concurrencia de un acontecimiento futuro incierto porque así lo han querido los contratantes. A falta de dicha voluntad, el contrato habría surtido normalmente todos sus efectos. Sobre esta nota se asienta, a su vez, la afirmación, corriente de la jurisprudencia, de que la existencia de una condición no se presume, sino que ha de ser probada.
La condición: es una cláusula o pacto añadido a la obligación.
Pactada por las partes La condición puede ser: La ley así lo exige (condictio iuris).
- Pactada: también conocida como ordinaria.
Ejemplo: te vendo el piso, sea saca sobresalientes. Está sujeta a un futuro o incierto.
- La propia ley hace depender de un futuro incierto.
Ejemplo: los capítulos matrimoniales, se pactan antes del matrimonio o o después del matrimonio. En lo que se determina el régimen económico de ese matrimonio. Sí al régimen económico matrimonial es el común, no se pacta. (Capítulos matrimoniales art.1334 cc.) b) Clases - Suspensivas y resolutorias.
La distinción entre condiciones suspensivas y resolutoria su se funda en las consecuencias que tiene el acontecimiento del evento puesto como condición: sí la obligación o el contrato no surten efectos hasta que la condición se cumple (te daré 2000 € sea terminas la carrera de derecho: los 2000 € no serán efectivamente debidos hasta que el beneficiario no haya terminado la carrera de derecho), estaremos ante una condición suspensiva.
Sí la obligación o el contrato surten todos sus efectos hasta que en la condición se cumpla, momento partir del cual los efectos cesan o desaparecen (la compraventa se resolverá sea en el plazo de un año los actuales inquilinos de la vivienda no la han abandonado), será una condición resolutoria.
A estos dos tipos de condiciones se refiere el art.1114 cc. “En las obligaciones condicionales la adquisición de los derechos (condición suspensiva) así como la resolución o pérdida de los ya adquiridos (condición resolutoria), dependerán del acontecimiento que constituye la condición”.
Suspensión: te pagó un millón de euros, sea acabas la carrera. Cuando la obligación no despliega efectos, éstos serán cuando la condición se cumple, mientras tanto a están en suspensión.
Resolutoria: desde que se constituye la obligación empiezan a surgir efectos, éstos se paralizan sí se cumple la obligación.
(Art.1113 y ss. C.) - Potestativas, casuales y mixtas.
Con fundamento en el art.1115 cc. es habitual distinguir entre las condiciones casuales, Potestativas y mixtas.
Son condiciones casuales las que dependen de un acontecimiento extraño a la voluntad de los interesados, aunque depende de la voluntad de un tercero.
Por ejemplo: sí el Barcelona gana la liga de fútbol, sea el ayuntamiento recalifica un determinado terreno, sea Ernesto me vende su casa.
Son condiciones mixtas las que dependen tanto de la voluntad de los interesados como de un acontecimiento ajeno a dicha voluntad.
Por ejemplo: te daré 2000 € se acabas la carrera de derecho, o sea vas con tu Hermano Barcelona.
Condiciones Potestativas dependen por entero de la voluntad de uno de los interesados.
Por ejemplo: te daré 2000 € sí vas a Barcelona, o sea pides una subvención (no, en cambio, “ sí conceden la subvención que has pedido”, porque eso no depende ya de la sola voluntad del acreedor).
Dentro de las condiciones Potestativas, con el apoyo también en el art.1115 cc. Se distingue entre las condiciones puramente Potestativas y las simplemente Potestativas.
Son puramente Potestativas las que consiste en en el puro querer del interesado.
Son simplemente Potestativas aquellas en las que la decisión del interesado depende de otros impulsos o o intereses y exige algo más que un mero acto o de voluntad. Por ejemplo: te daré un millón sí voy a Londres (pero para ir a Londres no basta con querer: además, hay que tener tiempo, dinero, ocasión y hay que hacer el viaje).
De acuerdo con el art.1115 cc. La obligación sometida a condición casual o mixta “ surtirá a todos sus efectos con arreglo a las disposiciones de este código”.
La solución debe ser la misma sea la condición es simplemente Potestativas, o sí es puramente Potestativas, pero depende del mero querer del acreedor.
En cambio, “ cuando el cumplimiento de la condición dependa de la exclusiva voluntad del deudor (es decir, cuando sea una condición puramente Potestativas, dependiendo del puro querer del deudor) la obligación condicional será nula”.
- Potestativas y negativas Son positivas las condiciones cuyo cumplimiento o se hace depender de que ocurra algún suceso en el tiempo determinado (art.1117 cc.), Son negativas aquellas cuyo cumplimiento se hace depender de que no acontezca algún suceso en un tiempo determinado (art.1118 cc.).
Distintos tipos de condición.
Hay otras clasificaciones, también hay condiciones como: - Potestativas. Las puras son aquellas que dependen de la voluntad.
No serán válidas y depender exclusivamente de la voluntad (eran nulas).
- Casuales: dependen del puro azar. Son totalmente ajenas a la voluntad No se considerarán válidas, sí se encuentran solas.
- Mixtas: son aquellas que dependen en parte de la voluntad y también de las circunstancias.
Toda condición es válida cuando hay un componente mixto.
Art.1115 Cc. No es nula la condición, es nula la obligación. Acarrear la nulidad.
c) Limites De acuerdo con el art.1116 cc. “ las condiciones imposibles, las contrarias a las buenas costumbres y las prohibidas por la ley anulara la obligación que de ellas dependa.-La condición de no hacer una cosa imposible se tiene por no puesta”.
Se regulan aquí las condiciones ilícitas e e inmorales, por un lado, y las imposibles, por otro.
Ambas se diferencian en que “ mientras la condición ilícita consiste en un evento incierto que el deudor quiere provocar por medio de su compromiso, la condición imposible incide sobre un evento a que no se puede realizar”. Día y que, aunque los efectos sean comunes, convén empezar extinguiendo las condiciones ilícitas y las imposibles.
a. Son condiciones ilícitas o inmorales las que inducen a realizar un acto prohibido por la ley o contrario a las buenas costumbres.
La ilicitud o inmoralidad no se afirma, por tanto, del acontecimiento en qué consiste la condición, sino que resulta del juicio que merecer el resultado global (contrario a las leyes o a las buenas costumbres) de someter un contrato o un obligación a un acontecimiento determinado.
b. Son condiciones imposibles aquellas en las que el suceso puesto como condición no puede realizarse, ya sea materialmente, (te daré un millón de euros y levantar la Cibeles con un dedo), ya jurídicamente (te daré un millón sea compras la Cibeles Ponte, te daré o un millón se lo horas que mi hijo alcance la mayoría de edad sa los xii años).
c. La consecuencia común establecida por el art.1116 cc. Para el caso de las condiciones imposibles o ilícitas ez la anulación de la obligación que dependa de ellas, salvo sí se trata de la condición de no hacer una cosa imposible, ts tiene por no puesto.
Cuando la ilicitud o o imposibilidad de la condición desemboca en la nulidad de la obligación que depende de ella, puede provocar también la nulidad del contrato que generó la obligación, siempre que se trate de alguna de las obligaciones principales del mismo Ponti, sí es un obligación accesoria, desembocará la nulidad parcial sólo de esa obligación, pero no el contrato.
Cielo sometido a condición E ilícita o imposible es todo el contrato, y la consecuencia es la nulidad, será nulo el contrato en sí.
Toda condición tiene unos límites, no pueden ser: imposibles, contrarias a la costumbre o prohibidos por la ley.
La sanción, es la nulidad de pleno derecho de la obligación.
Puede ser y imposibilidad jurídica o física y tiene que ser objetiva.
Sanción de nulidad: Si la principal está sujeta condición, es posible, la obligación es nula. Sí es accesoria a la que se encuentra sujeta a condición imposible, la nulidad será parcial. Sólo será nula la parte accesoria.
d) Efectos Del cumplimiento o no de la condición depende la eficacia del contrato o de la obligación sometida a ella, que él o bien no produce efectos hasta que la condición se cumple (sea suspensiva), o bien deja de producir los cuando la condición se cumple (se resolutoria), o bien surte unos u otros efectos en función de sí la condición se cumple o no (sí es modificativa).
A partir de aquí, es habitual distinguir, en lo que se refiere a la situación del contrato una obligación sujetas a condición, por un lado la fase de pendencia (cuando la condición todavía no se ha cumplido) y por otro la fase de cumplimiento o (o o no) de la condición, es decir, cuando la condición ya se ha cumplido o cuando ya es seguro que la condición no se va a cumplir.
Pendencia de la condición Conviene que distinguir entre la condición suspensiva, la resolutoria y la modificativa: - Si la condiciones suspensivas, los efectos del contrato o la obligación dependen de su cumplimiento.
Tales efectos no se produce mientras no ocurra el cumplimiento de la condición; por ello, el deudor que ha apagado antes de que la condición se cumpla puede reclamar lo que ha pagado (art.1121, 2 cc.).
Sin embargo, el contrato o la obligación existen, y vinculan a las partes en sus propios términos.
Surge, pues, una expectativa de que los derechos y obligaciones derivados del contrato, o el crédito o y la deuda, adquieran eficacia como consecuencia del cumplimiento de la condición.
Esa expectativa es algo más que una mera posibilidad de hecho: es relevante, y valiosa, jurídica y económicamente.
De ahí que se establezcan medidas dirigidas a asegurar la efectividad del derecho sometido condición para el caso de que la condición se cumpla; es lo que hace el artículo 1121.1 cc. Cuando dispone que “el acreedor puede, antes el cumplimiento de las condiciones, ejercitar las acciones procedentes para la conservación de su derecho”.
De ahí también que se admita la transmisibilidad de la expectativa, tanto o inter vivos como mortis causa, o su embargabilidad.
Tratándose de un obligación de dar, Si la cosa se pierde sin culpa del deudor antes de que la condición se cumpla, la obligación de la extinguida.
- Si la condiciona resolutoria, la obligación a contrato producen todos sus efectos, pero es una eficacia claudicante, puesto que el cumplimiento de la condición puede determinar su cesación; es lo que viene a decir el art. 1113.2 cc. “También será exigible toda obligación que contenga condición resolutoria, sin perjuicio de los efectos de la resolución”.
Los derechos así adquiridos son también transmisibles, pero quienes los adquieran lo hacen en la misma situación en que los tenía a su titular: es decir, sometidos a condición resolutoria.
- Por último, sea la condiciones modificativa, los efectos se desarrollarán conforme lo previsto inicialmente por las partes, con la expectativa de que tales efectos se vean modificados en caso de cumplirse la condición.
Cumplimiento de la condición Cuando el acontecimiento en qué consiste la condición se cumple: 1. Si la condiciones suspensivas: la obligación o el contrato o desarrollan todos su eficacia.
2. Sí a resolutoria, cesan en su eficacia.
3. Sí es modificativa, se produce la variación prevista del contenido contractual.
Tales efectos ¿se producen sólo a partir de la fecha en que la condición se cumple, o bien operan retroactivamente, desde la fecha en que se celebró el contrato? A falta de acuerdo entre los particulares que resuelva esta cuestión, la regla General en nuestro derecho es la retroactividad de los efectos del cumplimiento de la condición (artículos1120 y 1123 cc), de forma que las cosas ocurren como ese contrato no hubiera estado sometido condición, sino que desde principio hubiera tenido el contenido que resulta del cumplimiento de la condición: “ la situación jurídica definitiva, que sólo aparece y queda producida en el momento de realización de la condición, debe entenderse como producida en el momento del nacimiento o celebración del negocio”.
Esta regla General, sin embargo, se concreta de formas diversas, según se trate de obligación de dar, o de obligación de hacer o o no hacer y también debe ser matizada en caso de que la condición sea a modificativa.
- Si la obligaciones de dar, y la condición tiene carácter suspensivo, los contratantes deben realizar las prestaciones previstas en el contrato, o que constituyen objeto de la obligación pontón Si la condiciona resolutoria, “los interesados … Deberán restituir se lo que hubieran percibido” (art.1123.1 cc): en caso de no poder devolver se lo percibido, deberá ser restituido su Valor.
- Sí la obligación es de acero o no hacer, ya sea suspensiva resolutoria (arts. 1120.2 y 1123.3 cc.), Serán los tribunales los que determinen, en cada caso, el efecto de la condición cumplida.
- Si la condiciones modificativa, parece más razonable entender que carece de efectos retroactivos, a menos que el propio contrato u obligación condicional se deduzca otra cosa.
Por último, conviene resaltar que nuestro derecho la condición se entiende cumplida no sólo cuando tiene lugar el acontecimiento previsto como condicionante, sino también “cuando el obligado impidiese voluntariamente su cumplimiento” (art.1119 cc).
Retroactividad: art.1120: defectuosa técnica jurídica.
De dar: Unilateralidad no hay retroactividad a los frutos.
Bilateralidad: hay retroactividad de frutos y todo, no alcanza la retroactividad a la propiedad, sólo al momento de consistir la obligación. Por tanto, no alcanza la retroactividad sala propiedad Una persona se convierte en propietario en el momento de entrega de la propiedad, no en el momento ha de pactar. Para adquirir la propiedad, hay que exigir la entrega.
La condición: se entrega la cosa, ahí se entrega la cosa y se adquiere la propiedad. No en el momento de constitución de la obligación. Para adquirir la propiedad se necesita título (contrato o) y modo (traditio).
Hacer/no hacer: depende de la decisión de los tribunales Obligaciones a término Concepto. Terminó de eficacia y termina de cumplimiento.
La eficacia de un contrato, en todo o en parte, o también la de una obligación, puede depender de un momento futuro, pero cierto: se habla, entonces, de un contrato una obligación a término (y determinad eficacia de la obligación o el contrato).
El término puede ser inicial, cuando de su advenimiento a depende el comienzo de la eficacia del contrato o de la obligación.
O puede ser final, sea lo que depende de él es la cesación de los efectos del contrato, o más genéricamente de una relación obligatoria duradera.
Con esta terminal eficacia de la obligación o el contrato, coexiste el llamado termina de cumplimiento de la obligación, con el que se indica el momento o en el que la obligación debe ser cumplida por el deudor: “en este segundo supuesto o, las partes contratantes no quiere limitar la eficacia del negocio, sino que sus efectos obligatorios surgen inmediatamente, aunque determinando el momento o en el que han de tener lugar la prestación prevista por el contrato”.
Se habla entonces de obligación a término o a plazo.
El Cc. Regula fundamentalmente al término de cumplimiento de las obligaciones esos artículos 1125 y ss.
Caracterización Lo característico del término, que lo diferencia de la condición, y eso certidumbre: es seguro que llegara, y por tanto, que el contrato surten a sus efectos, y que la obligación deberá ser cumplida. Así resulta el art. 1125.2 y 3 cc. Cuando dispone que “entiéndase por día acierto aquel que necesariamente ha de venir, aunque se ignore cuando. – sea la incertidumbre consiste en sí ha de llegar o o no el día, la obligación es condicional, y se regirá por la reglas de la sección precedente”.
Esta regulación permite distinguir: - Terminó cierto : cuando la certidumbre abarca tanto la llegada de momento o (se sabe que han de venir), como el momento exacto en que ello se producirá (se sabe que ha de llegar y cuando ha de llegar: el día uno de enero de 2001, el día en que llegue la primavera …) - Termina en cierto: cuando la certidumbre ser refiere únicamente la llegada del momento fijado: se sabe que llegara, pero no se sabe cuándo.
La confirmación del término como beneficio Dispone el artículo 1127 cc. Que “siempre que en las obligaciones a designa un término, se presume establecido en beneficio del acreedor y deudor, a no ser que del tenor de aquellas o de otras circunstancia resulta haberse puesto a favor de uno o de otro”.
La presunción legal de que el plazo se ha establecido en beneficio de acreedor y deudor, es iuris tantum: del tenor de la obligación, o de sus circunstancias, pueden resultar que el plazo a ser establecido en beneficio exclusivo o bien del acreedor, bien del deudor.
Efectos - En General: de acuerdo con el art. 1125.1 cc. “Las obligaciones para cuyo cumplimiento se haya señalado un día cierto, sólo serán exigibles cuando el día llegue”.
Antes del vencimiento del plazo, como regla General, el acreedor no puede exigir el cumplimiento, ni el deudor está obligado a cumplir.
Desde otro punto de vista, el vencimiento del plazo hace exigirles la obligación pero no provoca por sí sola la mora del deudor: para ello es precisa la reclamación del acreedor, salvo en casos previstos por el art. 1100 cc.
- El pago anticipado: más problemas presenta el pago anticipado, a la luz de la regulación contenida en el art. 1126 cc.
- El vencimiento anticipado: como hemos visto, la obligación sometida término no es exigible hasta que el término se cumple. Sin embargo, es posible la anticipación del vencimiento, bien por los motivos y en los casos establecidos legalmente, o bien por las causas previstas por el propio título constitutivo de la obligación.
I.
Vencimiento anticipado de origen legal: por el riesgo que supone para que el acreedor pueda haber satisfecho su derecho de crédito, el código civil contempla determinadas situaciones cuya concurrencia ocasional, la pérdida para el deudor del derecho a servirse del plazo.
La insolvencia sobrevenida del deudor, o ciertos supuestos que afectan a las garantías de la obligación, ocasionan que el vencimiento se anticipe.
En tales circunstancias pueden ser evidencias de que la obligación no se cumplirá cuando el plazo venza, se permite al acreedor atajar las consecuencias dio una eventual cumplimiento atribuyéndole la facultad de exigir con carácter inmediato cumplimiento de la obligación.
En particular, conforme al artículo 1129 cc. De cara el derecho a servirse del plazo en los casos siguientes: 1º cuando, después de contraída la obligación, el deudor resultará insolvente.
2º cuando el deudor no otorgue al acreedor las garantías a que se hubiera comprometido.
3º cuando por actos propios hubiese disminuido las garantías de la obligación después de establecidas, y cuando por caso fortuito o desaparecieron.
Ahora bien, el código civil permite que el deudor eluda la anticipación del vencimiento cubriendo el riesgo que la situación es previstas en el art.1129 cc. Comportan para la efectividad del derecho de crédito.
En efecto, el deudor no perderá el derecho a servirse del plazo sí, resultando insolvente, garantizar a la deuda, o sea presentará nuevas garantías que cobran las que hubieran disminuido ha desaparecido.
II.
Vencimiento anticipado de origen voluntario: en segundo lugar, los contratantes pueden establecer en qué casos y porque causas se produce el vencimiento anticipado de la obligación, de forma que, concurriendo las circunstancias previstas, el acreedor podrá exigir el cumplimiento de la obligación por el deudor.
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