Apunts de Dret Romà (Dret Privat) (2017)

Apunte Catalán
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Dret Romà
Año del apunte 2017
Páginas 30
Fecha de subida 24/09/2017
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Apunts del Manual de Dret Romà de Joan Miquel.

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CAPÍTULO 2. PROCESO CIVIL ROMANO Tema 5. EL PROCEDIMIENTO FORMULARIO 5.1. Origen histórico Las legis actiones o acciones de Ley (del ius civile) correspondían al Derecho de la comunidad agraria  cuando Roma se convirtió en potencia universal, éstas no servían. ¿Por qué? - Eran demasiado rígidas (por su formalismo) Sólo aplicables a los ciudadanos romanos. Con la expansión del imperio cada vez había más relaciones con los extranjeros, y aparecían litigios. Por ello crearon el Praetor peregrinus o pretor peregrino (242 a.C.).
Este nuevo magistrado se encargaba de esos litigios (ciudadano – extranjero; extranjero – extranjero) con un nuevo tipo de procedimiento: el procedimiento formulario. Formulario porque la fórmula resumía los términos del litigio. Por tanto, la innovación frente las acciones de Ley fue que las partes ya no tendrían que pronunciar palabras solemnes, sino sus pretensiones. Se llegaba a un acuerdo y se creaba una fórmula del caso.
Las acciones de Ley, por su parte, se derogaron por una lex Aebutia (130 a.C.) y por dos leges Iuliae (época de Augusto, hacia el 17 a.C.).
Y estas dos leyes, ¿Qué hicieron?  1ª teoría sobre su función (romanistas modernos) Lex Aebutia  introdujo el procedimiento per formulas Leyes Iuliae  derogaron definitivamente las acciones de Ley  2ª teoría sobre su función (M. KASER) Lex Aebutia  sustituyó la antigua legis actio per condictionem por una formula actiones para conseguir que también se pudiera regular extranjeros. Por ello esta se encuentra en el Edicto del pretor urbano y en el del pretor peregrino.
Leges Iuliae  estamos un poco mejor informados sobre ellas, pero no conocemos realmente su papel. (???? El Joan Miquel aquest es tonto pq tmpoc diu res sobre aixo al final u.u) 5.2. Estructura de la fórmula: intentio, demonstratio, adiudicalio, condemnatio, exceptio, praescriptio Derecho honorario: sistema de acciones típicas. Introduce una gran variedad de fórmulas.
EJEMPLO (para ver cómo es la fórmula que se adapta a un caso concreto) La fórmula que contiene el “modelo abstracto” se escribe por líneas, entonces: (línea 1) Nombre del juez (línea 25) Pretensión del actor/demandante (se llama intentio). Si esto resulta probado… (línea 68) …Cláusula para que el juez condemne o absuelva (se llama condemnatio) Luego se aplica a los casos concretos. Tenemos que: “Suponemos de Cayo afirma que Sempronio le debe 5.000 sextercios. Acuden al pretor y Cayo expone su pretensión (p. formulario) pero Sempronio no está de acuerdo.
Entonces se pedirá la acción correspondiente: actio certae creditae pecuniae o condictio.” Según la fórmula: Se adjudica un juez, y esto encabeza la fórmula. Si resulta probado que Sempronio le debe los 5.000 sextercios el juez condenará a Sempronio a que los pague. Sino, le absolverá.
Partes de la fórmula Se distinguen partes ordinarias y partes extraordinarias. Las ordinarias: 1. INTENTIO Y DEMONSTRATIO La Intentio es la parte donde aparece la pretensión del actor.
Cabe mencionar que hay un tipo de fórmulas que simplemente fijan la existencia del hecho (“¿Ha ocurrido o no ha ocurrido?). Se llaman fórmulas prejudiciales y solo constan de intentio.
Por lo demás, hay 2 tipos de Intentio: - La Intentio certa  cuando la pretensión es tan clara que no necesita concretación ulterior.
La Intentio que recae sobre un incertum. Se debe añadir una cláusula que determine la intentio incierta: la Demonstratio.
2. CONDEMNATIO La Condemnatio es la parte donde se concede al juez facultad de condenar o absolver al demandado.
Su rasgo fundamental es el dinero, aunque el demandante pida algún objeto concreto, el juez debe condenar a pagar dinero.
También puede ser cierta e incierta: - Condemnatio certa  cuando el precio a pagar está fijado por la fórmula (es el actio certae creditae pecuniae) Condemnatio incerta  el juez debe fijar el precio y tiene un margen bastante amplio, normalmente (excepto cuando los deudores no puedan pagar mucho) *Especial atención a la acción reivindicatoria. Cuando el demandado deba pagarle al demandante la cosa no puede devolvérsela: tiene que pagarle el valor de ésta. Pero hay una alternativa: que el demandado, voluntariamente, entregue la cosa al demandante, y así se absuelve directamente.
3. ADIUDICATIO Cláusula que faculta al juez para finalizar un estado de comunidad sobre una cosa, es decir: una propiedad que pertenece a varios individuos.
4. EXCEPTIO Se coloca entre la intentio y la condemnatio.
El demandado puede NO oponerse a la pretensión del autor (demandante)  está “de acuerdo” pero alega más hechos que hacen los del actor ineficaces.
Sin negar el hecho de que existe una deuda, no hay un término determinado para pagarla.
*Existe la posibilidad que el autor diga que la exceptio se obtuvo por engaño (repticatio doli).
5. PRAESCRIPTIO - Favorecer al actor Cláusula de la fórmula para - Favorecer al demandado (longi temporis praescriptio) Para evitar la consumición del lit acción al trabarse con la litis contestatio (???) 5.3.
Clases de acciones 1. Acciones civiles: la pretensión se basa en el ius civile. Núcleo = fórmulas.
Evolución del ius civile: - Legis actio per condictionem  sustituida por condictio Legis actio per iudicis arbitrive postulationem  sustituida por demonstratio Legis actio saciamento in rem  sustituida por actio reivindicatoria Legis actio per manus inictionem  sustituida por actio iudicati (la ejecución ya no es personal, sobre el cuerpo de la persona, sino sobre su patrimonio 2. Acciones honorarias Se protegen consecuencias jurídicas de hechos que pretor considera que deben ser evaluados y resueltos en justicia. Maneras de protegerlos: 1) Utiliza la ficción, el “como si…” 2) Transposición de personas: el nombre del actor en intentio y el del demandado en condenatio.
3) El pretor reconoce un hecho que el ius civile no contempla  el actio in factum 4) El pretor reconoce por analogía de algo contemplado en el ius civile  actio utilis Clasificación importante: - 5.4.
Actiones in rem: dirigidas a cosas. Pretensión a que se compruebe titularidad del actor sobre la cosa (Ej. Acción reivindicadora) Actiones in persona: dirigidas a personas. Pretensión que deutor haga/diga/responda algo.
Fases del procedimiento 5.4.1. FASE IN IURE A) Inicio y desarrollo hasta la Litis contestatio Se inicia con la citación ante el pretor (in ius vocatio).
Actor debe procurar comparecencia del demandado, pero ahora, con el proced.
formulario, tiene ayuda del pretor.
1. Demandado debe prometer comparecer (vadimonium) con testigos. Está bajo amenaza del pretor con una multa.
2. Si aun así no comparece, las consecuencias son graves: - Embargo del objeto del litigio en las acciones reales (missio in rem) - Embargo de todo el patrimonio del deudor en acciones personales (missio in bona).
Cuando las partes ya están presentes el actor enuncia acción (edictio actionis) y la pide al magistrado (postulatio actionis).
Entonces, el magistrado puede conceder la acción (dare actionem) o denegar la acción (denegare actionem).
1ero que debe hacer: - Examinar si presupuestos procesales concurren con relación a su competencia (es decir, si el caso se hace por proc. Formulario o por cognitio extra ordinem).
Con relación a las partes: examinar si hay posibilidad de ser parte. Para hacerlo puede hacer interrogaciones in iure. En ellas, el actor fija la legitimación del demandado, es decir, comprueba si es a ése demandado a quien debe dirigirse el litigio.
Si algo de eso no es así  denega la acción (el actor deberá intentarlo en otra ocasión).
Si es así  concede acción y continua el juicio ¿Cómo sigue? Puede seguir de varias formas: a) Confessio in iure: demandado reconoce los hechos y acaba el proceso en cuanto se haya determinado qué cantidad.
b) Iusiurandum necessarium: casos especiales  juramento ante el pretor necesario.
El demandado puede: jurar que no debe nada (queda absuelto) / devolver el juramento al actor, entonces ese actor tendrá que jurar qué cantidad debe pagar.
c) Indefensio: el demandado no dice nada. El pretor lo coacciona con la missio en rem o la missio in bona.
d) No se da ninguna . Por tanto hay acuerdo de litigio sobre la fórmula (con cláusulas o no). Se adjudica un juez por sorteo si no se deciden por nadie.
B) La litis contestatio Es el momento en que se fijan definitivamente los términos del litigio.
Proviene de las acciones de Ley (stipulatio, por ej.), donde se fijaban términos del litigio ante testimonios.
Se produce un alargamiento de los procesos porque es necesario acorde de las partes.
A lo largo de la historia ha habido una discusión sobre cómo se hacía. Teorías: - Tesis de KELLER: hay papel del magistrado.
Tesis de WLASSAK: la ve como un “contrato de arbitraje privado” (No hay magistrado) Tesis de CARELLI y de JALIR: magistrado en el proceso, y ese “contrato” no existe.
Efectos de la litis contestatio: Produce la consumición de la acción: no se puede volver a juzgar nada sobre el mismo asunto. La consumición opera de 2 formas: - Si es iudica legitima (juicios entre romanos en Roma) / de acciones personales y fórmulas con intentio in ius opera ipso iure, es decir, automáticamente.
Si se trata de iudica imperio continenta (fuera de Roma) / acciones reales o fórmulas con intentio in factum se hace por vía de excepción (ope excepcionis) y concede al pretor excepción de cosa llevada a juicio.
Además, si babía una stipultio antes de la Litis contestatio: - El deutor debe dar cantidad ANTES de la litis contestatio.
El deutor tiene que ser continado DESPUÉS de la litis contestatio.
5.4.2. La fase apud iudicem A) Comparecencia Celebrada ya la Litis contestatio y redactada la fórmula, las partes comparecen ante juez privado. No es imprescindible la comparecencia de ambas, puede faltar una (contumacia). Lo normas es que estén y aleguen, oralmente ante el juez las razones que crean convenientes para convencerle.
Por tanto: el juez forma su decisión por contacto directo con las partes + materia del proceso.
B) La prueba El jurista se ocupa de la fase in iure (estudio del Derecho) , mientras el abogado se ocupa de la prueba de los hechos.
Con la prueba las partes pretenden convencer al juez sobre los hechos.
Valoración de la prueba Hoy día existe el principio de libre aceptación de la prueba (el juez puede decidir el valor que le da a cada prueba) y el principio de la prueba legal (el Ordenamiento jurídico determina el valor de cada prueba).
En todo caso, el juez debe limitarse a las pruebas que le presentan las partes y él no puede aportar nuevos datos e investigar sobre hechos no alegados por las partes.
Por ello, en Derecho romano las presunciones tienen un margen muy escaso.
Carga de la prueba El actor debe probar los hechos contenidos en la intentio.
El demandado debe probar el hecho en que se basa la exceptio.
Medios de prueba Testigos – Documentos – Juramento. El juez valora libremente. *Conviene añadir el hecho de que en Derecho romano clásico el documento no es tan primordial como lo será más tarde, pues estaba dominado por la oralidad.
C) La sentencia Cuando el juez ya ha formado una opinión tiene que pronunciar sentencia. Hoy en día está obligado a fallar, pero en Roma podía excusarse alegando que el asunto no le resultaba claro. Eso sucede porque las consecuencias de una mala sentencia son para él.
Cuando tenga la opinión decidirá según condemnatio (absolver o condenar).
La sentencia tiene fuerza ejecutiva (cuando sale aparece obligación de cumplirla).
También tiene efecto de cosa juzgada.
Una vez pronunciada resulta inmodificable e inatacable. No la puede modificar ni apelar nadie. Lo único que puede hacerse si es injusta es culpar al juez (responsabilidad del juez).
Ejecución de la sentencia Si no se quiere cumplir una sentencia  procedimiento de ejecución. Ésta no recae sobre el deudor, sino sobre su total patrimonio.
Procedimiento: 1. Pretor concedía posesión de los bienes del deudor (missio in bona) para su mera conservación y administración.
2. Si esto no resultaba el pretor autorizaba los acreedores para nombrar un magister bonorum, y este preparaba la venta.
Existía un remedio para las enajenaciones fraudulentas del deudor: el interdictum fraudatorium y, más tarde, la acción Pauliana.
Tema 19. GARANTÍA Y REFUERZO DE LAS OBLLIGACIONES 19.1. Fianza y mandatum pecuniae credendae Por la fianza una persona responde de una deuda ajena con el propio patrimonio. Como no es propiamente un contrato se tiene que recurrir a otras formas para usarla.
Las formas más corrientes son la sponsio, la fideipromissio y la fideiussio.
1. Sponsio Es la más antigua, se realiza por el uso del término solemne spondes. Pertenece al ius civile, por lo cual sólo podían utilizarla los ciudadanos romanos.
2. Fideipromissio Es exactamente igual que la sponsio pero pertenece al ius Gentium, es decir, es accesible también a los extranjeros.
La palabra fides significa lealtad, respeto a la palabra dada. Pero la sponsio y la fideipromissio presentan dos limitaciones: - Sólo garantizan las obligaciones verbales No se transmiten mortis causa a los herederos.
3. Fideiussio Es la forma más moderna de las 3: esta logra obviar estas limitaciones: garantiza todo tipo de obligaciones y se transmite hereditariamente.
La fianza verbal (sponsio, fideipromissio y fideiussio) es accesoria. Por ello decimos que está en función de una obligación principal y sus consecuencias:     El fiador promete lo mismo que el deudor principal: no se obliga a más ni a algo distinto (es decir, si el deudor debe (x) dinero, el fiador que se compromete a cubrírselo con su propio patrimonio deberá ése (x) dinero exactamente).
Su obligación presupone la existencia de una obligación principal (como ya hemos dicho, la obligación del fiador es secundaria: la principal es la de pagar la deuda).
El fiador tiene las mismas excepciones que el deudor principal.
Su obligación se extingue cuando se traba la litis contestatio con el deudor principal.
La fianza en sí tiene carácter accesorio: el fiador interviene sólo en caso de que el deudor no pague. Según la teoría de Mitteis, esta es la evolución: 1. Primero, débito y responsabilidad separados, se dan en distintas personas. El deudor debe sin responder y el fiador responde sin deber.
2. Deudor y fiador se encuentran en el mismo plano, entonces el acreedor puede elegir si dirigirse contra el deudor o contra el fiador (solidaridad del fiador).
3. Aun así, el acreedor debe dirigirse primero contra el deudor. Si haciendo esto no puede cobrar, entonces puede dirigirse contra el fiador.
En Derecho clásico el acreedor puede elegir entre deudor y fiador (por lo general). En Derecho justinianeo tenemos el beneficio de excusión (explicado en el punto 3, que dice que acreedor debe dirigirse primero contra deudor…..).
En Derecho justinianeo, además, a diferencia de en el clásico, la litis contestatio ya no extingue la obligación (recordemos que ésta ha perdido su significación en D. justinianeo).
Relaciones entre cofiadores Al principio había responsabilidad solidaria de los cofiadores. Más tarde, van apareciendo leyes y se va imponiendo el criterio del prorrateo. Leyes: Lex Furia (época republicana): la sponsores y la fideipromissores sólo responderán de la cuota que le corresponda al vencimiento de la deuda. Adriano, más adelante, consigue que: si el fiador demandado puede demostrar la solvencia de otros cofiadores, entonces el juez únicamente condena al fiador demandado a que pague su parte proporcional.
Lex Publilia (época republicana): concede al fiador que pague acción penal contra el deudor justamente por el doble de lo que pagó (actio depensi). Fiador tuvo la actio mandati o, al menos, la actio negotiarum gestorum.
Finalmente: cambio importante en la relación fiador que pagó – acreedor. Es el beneficium cedendarum actionum, que Justiniano concede al fiador.
El mandatum pecuniae credendae es el contrato en virtud del cual el mandante encarga al mandatario que conceda crédito a un tercero, respondiendo pues, el mandante, de la solvencia del tercero. Este contrato presenta una doble faz: punto de vista jurídico  mandato. Punto de vista económico-social: fianza. El mandatario que concedió crédito al tercero dispone de la actio mandati contraria para el reembolso si el tercer deudor no paga.
19.2. Senadoconsulto Veleyano Mitad s. I d.C. Prohíbe interceder a la mujer (interceder = hablar ante alguien en favor de otra persona para conseguirle un bien). Existen, fundamentalmente, dos categorías: 1. Intercesión de la fianza (sponsio, fideipromissio, fideiussio).
2. Intercesión de la mujer el hecho de recibir un mutuo que luego va a parar a una tercera persona.
Este negocio de intercesión de la mujer no era nulo, pero el pretor concedía a la mujer una exceptio. Se ha discutido mucho el fundamento de la prohibición. En las fuentes se habla de proteger a la mujer de su impericia, pero se considera que la verdadera razón habría sido la de excluirla del tráfico jurídico.
19.3. Refuerzo de las obligaciones: arra, cláusula penal y juramento A) Arras: cumplen diversas funciones en las distintas épocas de la historia del D. Romano.
En derecho clásico (arra): es simplemente una señal que prueba existencia del contrato. Muy útil en los contratos consensuales porque no sólo fija el momento de conclusión del contrato; también prueba que el contrato ha tenido lugar.
En derecho justinianeo (arra): se convierte el penal. Entonces, será la pena que hay que pagar para poderse separar unilateralmente del contrato ya concluido.
B) Cláusulas penales: múltiples funciones. Pero en general se puede decir que es una cláusula que se añade para facultar al acreedor a exigir una pena (normalmente monetaria) si el deudor no cumple (o no cumple debidamente) la prestación.
C) En una Constitución de Alejandro Severo se establece que el juramento prestado por alguien menor de 25 años en un contrato sin asistencia de su curator, le priva de la restitutio in integrum, que de otra forma habría podido pedir al pretor. El juramento es un modo de reforzar un contrato que de otro modo sería impugnable.
Tema 20. EXTINCIÓN Y TRANSMISIÓN DE LAS OBLIGACIONES 20.1. Extinción de las obligaciones La división entre ius civile e ius honorarium se manifiesta en la extinción de las obligaciones: - - Ius civile  ipso iure (automáticamente). Los modos de extinción destruyen la existencia de la propia obligación civil: desaparece también acción que protegía derecho de crédito.
Ius Gentium  ope exceptionis (por vía de excepción). Aun subsistiendo la obligación el deudor puede defenderse mediante excepción, concedida por el pretor.
Modos de extinción ipso iure: 1. Pago o cumplimiento (solutio): modo natural de extinguirse, porque la obligación se hizo expresamente para el cumplimiento. Problemas: 1.1. ¿Quién puede pagar y a quién? Puede pagar el deudor y un tercero. Se excluyen prestaciones no fungibles contraídas atendiendo al deudor. El pago se tiene que realizar o al acreedor, alguien autorizado por el acreedor (ej. procurator) o una persona legitimada (adiectus solutionis causa).
1.2. ¿Qué hay que pagar? Hay que realizar la prestación prometida y no otra. Pero el acreedor puede estar de acuerdo en que el deudor al realizar una prestación diversa quede liberado (dación en pago o datio in solutum).
Además, el acreedor no puede ser compelido a recibir parte de la prestación, aun cuando ésta fuere divisible.
Qué sucede cuando el deudor tiene que realizar varias prestaciones independientes? Cuando hace el pago, él mismo puede considerar qué prestaciones deben considerarse extinguidas, y si no lo hace será el acreedor quien lo elegirá. Si nadie dice nada se preferirá imputar intereses >capital, crédito vencido > pendiente, crédito antiguo > moderno y crédito más oneroso > menos oneroso.
1.3. ¿Cómo se puede pagar? Hay que pagar en el lugar y tiempo debidos.
2. Contrarius actus: la obligación se extingue igual que se contrajo, es decir: por medio de un acto contrario. Hay 3 modos de extinción: 2.1. Liberación de la obligación por el rito del bronce y la balanza (solutio per aes et libram). El modo de desvincularse del nexum (acto generador de responsabilidad que se realizaba con un ritual) era la solutio per aes et libram.
Luego, esta formalidad se aplicó a cualquier obligación de carácter estricto.
2.2. La acceptilatio: acto contrario a la stipulatio que sirve para extinguir obligaciones nacidas e ésta. (algo así como: ¿lo que te prometí lo das por recibido?) 2.3. El contrarius consensus: para extinguir las obligaciones consensuales. Disolver lo que se había contraído por consentimiento.
3. Novación: “transfusión y translación del débito primitivo a otra obligación”. Es decir, en ella aparece la extinción de la obligación anterior, surgiendo una nueva, por ejemplo. Medios para realizarla: stipulatio (contrato verbal) y transcriptio (contrato literal). Además, puede ser subjetiva u objetiva: 3.1. La subjetiva: se produce al cambiar el acreedor (delegatio nominis) o al deudor (expromisso).
3.2. La objetiva: acreedor y deudor son los mismos y algo tiene que cambiar. Puede ser el lugar o el tiempo de prestación, pero lo más importante es que cambie la causa de obligación. Por ello se puede pasar a deber, por ejemplo, por stipulatio, cuando antes se debía por compraventa.
4. Concursus duarum causarum lucrativarum: cuando la cosa debida se hace propiedad del acreedor, como el deudor no puede darle lo que es en realidad ya suyo, la obligación se extingue por imposibilidad sobrevendida. Se limita la regla a las adquisiciones a título lucrativo.
5. La confusión se produce cuando confluyen en la misma persona deudor y acreedor, entonces se extingue ipso iure. (Ejemplo: que el acreedor herede al deudor o viceversa es el caso más corriente).
B) Modos de extinción ope excepcionis 1. Compensación: la compensación es el “saldo recíproco de débito y crédito”. El fundamento es: la compensación es necesaria ya que nos interesa más no pagar que no tener que reclamar lo pagado. Es claro que si Ticio debe a Cayo 100 y a la vez Cayo debe a Ticio 50 es mejor saldar ambas deudas a la vez para que no tenga Ticio que pagar 100 y luego reclamar 50: simplemente paga 50.
No parece problemática, pero, sin embargo, lo es: en derecho clásico el problema es enfocado en el sistema de acciones y la oposición ius civile – ius Gentium. Por ello, hasta en Derecho Justiniano, esta institución no se reconoce.
1.1. Ius civile: atribuye eficacia extintiva ipso iure a la compensación dentro de los iudicia bonae fidei. Más/menos discrecionalidad del juez ante créditos que el demandado tenga a su favor.
1.2. Ius honorarium conoce casos especiales de compensación.
1.2.1. Cuando un banquero demandaba cliente por deudas bancarias lo primero que hacía era descontar lo que él lo debía al cliente.
1.2.2. El bonorum emptor, sucesor del concursado, por haber comprado sus bienes en pública subasta, cuando demande a un deudor de la masa de quiebra, debe hacerlo cum deductione (es decir, restando lo que a su vez se debe a ese deudor).
1.3. Justiniano modifica la compensación y la convierte en institución general.
2. El pacto de non petendo, acuerdo por el que el acreedor se compromete a NO reclamar la deuda, no produce una acción, sino sólo una excepción llamada exceptio pacti conventi.
20.2. Transmisión de obligaciones Las obligaciones son cosas incorporales. Por ello no son susceptibles de traditio. Se podría dudar de la mancipatio o de la in iure cesio, pero es mejor excluirlas también.
Para transmitir deudas y créditos se puede recurrir a la novación subjetiva, pero des del punto de vista jurídico no se habrían transmitido las obligaciones. Como las garantías que refuerzan son accesorias, estas se extinguirían.
Cesión de créditos: a) El primer expediente jurídico para lograr la finalidad cesión de créditos  representación procesal. El acreedor encargaba a alguien la gestión de cobrar el crédito (mandatum ad agendum). Una fórmula con contraposición de sujetos permitia lograr el resultado: en la intentio se mencionaba el nombre del acreedor en tanto que en la condemnatio aparecía el nombre del cesionario del crédito.
Inconveniente: el cesionario no estaba seguro hasta trabar la litis contestatio, y el mandatum ad agendum era libremente revocable. También el acreedor podía remitir la deuda: todo esto hacía la cesión ilusoria. Por ello en Derecho imperial se ayudó al cesonario.
El derecho Imperial trató de independizar acción del cesonario y la del cedente recurriendo a casos concretos: Caso nº 1: un rescripto de Antonio Pío concede acciones útiles al comprador de la herencia para hacer efectivos los créditos a favor de ella. Entonces se permite prescindir del cedente.
Caso nº 2: Para evitar que acciones del cedente y cesonario concurrieran y el deudor pudiera pagar al cedente con efecto liberatorio, se estableció que el cesionario pudiera impedir que el deudor pagara al cedente con efecto liberatorio, notificándole que había habido una cesión. No obstante, también el derecho protegía al deudor, de modo que éste disponía de la exceptio doli o la exceptio pacti.
El resultado económico de la asunción: logrado (D. clásico) mediante la expromissio. También se desarrolló el mandatum ad agendum (el deudor encargaba al cesionario que se hiciera cargo de su defensa en el pleito para que luego recayera sobre éste la condemnatio.
TEMA 21: EL SISTEMA ROMANO DE RESPONSABILIDAD CONTRACTUAL 21.1: Incumplimiento de las obligaciones: presupuestos y consecuencias.
Dado que toda obligación proviene de un contrato o de un delito, se hace necesario distinguir entre una responsabilidad contractual y una responsabilidad extracontractual.
Ahora nos referiremos a la responsabilidad contractual. El sistema romano de responsabilidad contractual es muy complejo. Hay una diversidad en el sistema de acciones y en las responsabilidades del deudor atendiendo a las diferentes circunstancias del caso en concreto.
Hay dos rasgos que diferencian el sistema clásico de responsabilidad contractual del posclásico y moderno: a) La diversidad de situaciones que permite contemplar el sistema de acciones hace que en el derecho clásico romano no se pueda reconducir los supuestos de responsabilidad contractual a los ejemplos del dolo y la culpa. Sin embargo, en la época posclásica y moderna sí.
b) El sistema clásico de responsabilidad contractual se caracteriza por la importancia que asume el principio de responsabilidad objetiva.
En el lenguaje jurídico propio de las relaciones obligatorias, resulta frecuente, utilizar la contraposición entre cumplimiento e incumplimiento de la obligación. Cabe señalar, que si el deudor incumple la obligación que le atañe, responderá de ello en la mediad que su comportamiento, o la ausencia de éste, le sea imputable, es decir, derive de su actuación dolosa, culposa o morosa, o resulte de la asunción de un riesgo, como sucede en la custodia en sentido técnico, con independencia de la culpa.
No será responsable el deudor, cuando el incumplimiento sea debido a una fuerza mayor o a caso fortuito, no le es imputable salvo la existencia de un pacto contrario.
El dolo, la culpa, la mora, la custodia, la fuerza mayor y el caso fortuito son criterios de responsabilidad en el ámbito contractual.
CRITERIOS DE RESPONSABILIDAD: - - Dolo: El dolo implica consciencia, voluntariedad, conducta falaz y desleal, impropia de una persona honesta. No se considera válido el pacto de no exigencia de responsabilidad por dolo, lo que implica que por dolo se responde en todo caso.
Tampoco cabe compensar el dolo del deudor con la culpa de la parte contraria ya que son conductas con consecuencias distintas.
Cuando ambos contratantes han actuado con dolo, de forma recíproca no pueden demandarse el uno contra el otro.
Cuando la actuación dolosa del deudor, por acción u omisión, ha hecho imposible el cumplimiento de la prestación, el acreedor podrá exigirle una indemnización pecuniaria (pecunia=moneda usada en Roma) por daños y perjuicios causados.
En Derecho Romano también encontramos el llamado dolus bonus, como la exageración sobre las ventajas de una cosa o la disimulación de sus inconvenientes, con la finalidad de convencer a la otra parte.
Culpa: La noción de culpa surge en el ámbito de los actos ilícitos delictivos sancionados por la ley y del ámbito penal se produce su trasvase al ámbito de los ilícitos civiles. El concepto de culpa va evolucionando hasta entender este concepto como el - - - comportamiento negligente, imprudente o la falta de diligencia del deudor (sin que exista por parte de éste conciencia o voluntariedad al causar daño al acreedor).
Aunque el concepto de culpa haya ido evolucionando al largo del tiempo siempre se ha puesto un acento especial en los criterios de buena fe y del interés.
A finales de la época clásica se elaboran diversas clasificaciones de culpa en atención al diverso grado o intensidad de la negligencia: a) Culpa lata, leve y levísima: La culpa lata se produce cuando el deudor incurre en el incumplimiento de la obligación, en un extremado descuido o no adopta la cautela más elemental, supone el máximo grado de imprudencia o negligencia.
La culpa leve es aquella en la que se incurre cuando el deudor no pone en el cumplimiento de su obligación la diligencia normal que ponen las personas en un negocio.
La culpa levísima es una culpa extracontractual, no se considera criterio de responsabilidad contractual.
b) Culpa in abstracto. Culpa in concreto: La culpa in abstracto coincide con la culpa leve, cuando no se sigue la diligencia propia de una persona y la culpa in concreto es aquella en la que no se sigue la diligencia que suele poner en la realización de sus propios negocios.
c) Culpa in faciendo. Culpa in no faciendo o in omittendo: Se incurre en culpa in faciendo cuando se hace imposible cumplir la obligación por una actuación, se incurre en culpa in non faciendo cuando la imposibilidad de la obligación se produce por ausencia u omisión de acción (negligencia del deudor).
d) Culpa in eligendo. Culpa in vigilando: Culpa in eligendo cuando el deudor no ha elegido a los colaboradores adecuados para cumplir con la obligación que ha contraído. In vigilando cuando el deudor no vigila la correcta diligencia de sus colaboradores.
Caso fortuito. Fuerza mayor: Aquél supuesto en el que el incumplimiento de la obligación o el deterioro de la cosa es debido a circunstancias imprevisibles y no imputables al deudor, que queda eximido de responsabilidad. Se alude con la expresión de fuerza mayor a hechos de la naturaleza o a supuestos catastróficos incontrolables y ajenos a la voluntad del deudor que imposibilitan el cumplimiento de la obligación y le eximen de responsabilidad. Por ejemplo, los supuestos de caso fortuito son inevitables por imprevisibles, pero de haberse podido prever podrían haberse evitado, mientras que los casos de fuerza mayor, se puedan o no prever, son inevitables debido a la magnitud del acontecimiento. En definitiva, los casos fortuitos y de fuerza mayor eximen de responsabilidad al deudor, salvo acuerdo contrario en las partes.
Custodia: En sentido no técnico es la obligación de conservar de forma adecuada una cosa, si surge algún problema no imputable por dolo no se hará responsable al deudor.
En sentido técnico, el deudor responderá, salvo pacto contrario, de la pérdida o deterioro de la cosa, que ha de ser conservada y posteriormente restituida, incluso en los casos de robo o de daños no violentos ocasionados a la misma por terceras personas.
Mora: Es un supuesto especial de incumplimiento consistente en el retraso culposo en el cumplimiento de la obligación por parte del deudor (mora debitoris), o bien en el rechazo injustificado del acreedor a recibir la prestación ofertada por el deudor (mora creditoris). Cada deudor debe soportar las consecuencias de su propia mora, es decir, el deudor responde de la pérdida por caso fortuito.
La conformación de la mora debitoris exigía el cumplimiento de diversos requisitos: a) La obligación debía ser válida y exigible: Se entendía que la obligación era válida cuando el acreedor podía exigir su cumplimiento mediante el ejercicio de una acción. La obligación no estaba sujeta a condición o término, es decir, se exigía a su deudor su cumplimiento.
b) El retraso debía ser imputable al deudor, debía producirse como consecuencia de su dolo o culpa.
c) La interpelación judicial o extrajudicial formulada por el acreedor al deudor, por la que le conmine al cumplimiento de la obligación.
En determinados casos, llamados mora ex re no se necesitaba la interpelación al deudor para que éste se constituyese en mora.
El requerimiento no puede hacerse estando ausente el deudor e ignorarse su paradero.
Si con posterioridad al retraso injustificado el deudor moroso ofrecía al acreedor el pago de la deuda, con los intereses de demora, que, en su caso correspondiesen (lo que recibía la denominación de purgatio o enmendiatio morae) el acreedor quedaba obligado a aceptar el cumplimiento, bajo pena de incurrir en mora creditoris, salvo que pudiese justificar la no aceptación.
El acreedor tiene derecho a la indemnización de los daños causados por el retraso, así como los frutos producidos por la cosa y a los intereses de la cantidad adecuada desde el día que incurrió en mora Mora creditoris: La negativa injustificada del acreedor a aceptar o su falta de colaboración respecto de la oferta de cumplimiento por parte del deudor, le hacía incurrir en mora creditoris, con una serie de consecuencias: a) Se cancelaba la responsabilidad del deudor en casos de perecimiento o deterioro de la cosa por culpa leve, no así por dolo o culpa lata.
b) El riesgo, periculum, de pérdida o deterioro de la cosa por caso fortuito era asumido por el acreedor.
El deudor podía liberarse de la obligación mediante la consignación o depósito de la cosa debida o la cantidad adecuada ante la autoridad competente.
TEMA 22: EL CONTRATO COMO FUENTE DE LAS OBLIGACIONES 22.1: Contractus y pacta.
La noción romana de contrato difiere de la moderna. Actualmente se usan como sinónimos los términos contrato, convención y pacto para referirse a cualquier acuerdo entre las partes, enderezado a crear obligaciones. En cambio, en Roma se diferencian: - El contrato es un acuerdo de voluntades que no genera acción pero que puede resultar protegido por el pretor.
El convenio es el acuerdo de voluntades que subyace en todo contrato.
El pacto no produce acción, pero es fuente de excepciones. Es un acuerdo de voluntades que no genera acción. Los pactos son también las cláusulas accesorias que se añaden a los contratos de buena fe.
• LOS PACTOS - Pacta adiecta: Está relacionado con los contratos de buena fe. Si se añaden en el momento de la celebración, pasan a formar parte del contrato.
- Ex fide bona: el juez puede tener en cuenta estos pactos.
- In diem addictio, lex commisoria y pactu displintae.
- Pacta praetoria: El pretor dotó de acción algunos pactos. Los más importantes son el constitutum y la recepta.
Constitutum: fijación de la fecha y hora en que se hará efectiva una deuda ya existente.
Recepta: - - Receptum argentarii: Simple acuerdo por el que el banquero se compromete a garantizar una obligación de dinero o cosa fungible.
Receptum nauturum cauponum stabularium: pacto que obliga a responder de los navieros, posadores y dueños de establos para cosas dejadas a su guarda.
Receptum arbitrii: una persona acepta actuar como árbitro en un conflicto.
Pacta legítima: El derecho imperial del Bajo Imperio dota de acción a los siguientes pactos: Compromissum: las partes en un conflicto acuerdan someter su diferencia a un arbiter (relacionado con el receptum arbitrii).
Pacto dotal: constitución de una dote con efectos obligacionales y no requiere formalidades del derecho.
Pacto de donación: donación de efectos puramente obligacionales y admitidos por Justiniano.
22.2: Clasificaciones de los contratos Hay diversos criterios para clasificar los contratos: a) En Gayo encontramos la clasificación de los contratos en reales, verbales, literales y consensuales. Reales son aquellos que se perfeccionan dando la cosa. Verbales son los que se perfeccionan pronunciando palabras determinadas. Literales se perfeccionan mediante la escritura.
b) Otra clasificación es la que los separa en unilaterales (genera obligaciones solo en una parte) o bilaterales (generan obligaciones a ambas partes).
c) De derecho estricto o de buena fe (lealtad en las convenciones).
TEMA 24: CONTRATOS FORMALES 24.1: Contratos verbales: La stipulatio.
La estipulación es un contrato de Derecho civil que se formaliza por las palabras intercambiadas entre los intervinientes, de conformidad con las prescripciones específicas previstas en la ley.
Estipular era el compromiso que contraía el deudor de realizar una prestación a favor del acreedor.
REQUISITOS: a) Oralidad: Contrato formal en el que una persona, promitente, se obligaba o comprometía, de forma oral, a realizar una prestación a favor de otra, estipulante.
Estipulación como una obligación que se contrae mediante la palabra, obligatio verbis contracta, el vínculo obligatorio nace en el momento en el que acreedor y deudor se intercambian la pregunta y respuesta preestablecida.
La formalidad esencial de la estipulación consistía en el intercambio de una pregunta (interrogatio) y una respuesta (responsio) entre el acreedor-estipulante y el deudorpromitente. Al ser de este tipo oral se imposibilita la estipulación a las personas mudas o sordas. También había otras formalidades consideradas esenciales como: emplear expresiones solemnes y predeterminadas, utilizar la lengua latina, la exacta correspondencia entre los verbos usados en la estipulación.
La superación de la oralidad se fue produciendo, hasta llegar un punto en el cual la estipulación se documentaba por escrito, con una finalidad probatoria y de garantía, ya que, al formalizarse de forma oral sin testigos, en caso de incumplimiento o discrepancias entre los intervinientes en el negocio, el documento podía usarse como prueba en el juicio.
En la escritura de formalización se solía agregar una cláusula en la que se expresaba que el contrato se había formalizado mediante estipulación. La cláusula estipulatoria por sí sola no producía efectos obligatorios si no se lograba probar ante el juez que el acto formal oral se había efectivamente realizado.
b) Congruencia entre pregunta y respuesta: Debía haber congruencia ya que, si el estipulante preguntaba al promitente si se comprometía a entregarle una cosa concreta, éste no podía responder que le entregaría una cantidad de dinero.
c) Presencia de las partes y unidad de acto: Las partes que intervienen en la estipulación deben estar presentes durante todo el tiempo que durase la estipulación del negocio.
No cabía una estipulación entre ausentes, ni que los presentes se ausentasen. Iniciado el negocio no podía haber interrupción alguna, se requería unidad de acto (unitas actus).
d) Abstracción: La causa por la que el acreedor se hacía prometer y el deudor prometía el cumplimiento de la prestación debía existir y ser lícita, para que la obligación contraída por el promitente fuera válida no era necesario manifestarla de forma expresa en el momento de contraer la obligación.
e) Unilateralidad: De la estipulación derivaban obligaciones para el promitente y derechos para el estipulante.
La acción de reclamación de una cosa concreta o de una cantidad determinada de cosas fungibles, actio certae creditae rei, cuando el objeto del compromiso fueran cosas y la reclamación de una cantidad de dinero cuando se reclama una suma de dinero (actio certae creditae pecuniae).
OBJETO DE LA ESTIPULACIÓN: La prestación a la que se comprometía el deudor podía tener por objeto algo cierto o incierto y consistir en una acción u omisión. Es decir, mediante una estipulación el promitente podía asumir obligaciones con cualquier tipo de contenido.
En la época primitiva la estipulación solo podía tener por objeto algo cierto, es decir, la realización de una prestación determinada.
Ya en la época republicana, se estableció que la estipulación puede tener un objeto (la entrega de una cosa no determinada o futura) o bien cualquier acción u omisión.
En definitiva, podía ser objeto de estipulación el cumplimiento de cualquier prestación no contraria a la legalidad y a las buenas costumbres.
Algunas estipulaciones son determinadas y otras indeterminadas. Constituye un objeto determinado aquél que lo es en el qué, en el cuál y en el cuánto en el marco del intercambio. Cuando no se determina el qué, el cuál y el cuánto en el marco del intercambio se dice que es indeterminada.
Si el objeto de la estipulación es certum, el margen del arbitrio judicial es mínimo o inexistente, lo que no sucede si el objeto era incertum.
- - - CLASIFICACIÓN DE LAS ESTIPULACIONES: Estipulaciones judiciales: el juez ordena de oficio, así la caución de dolo, que el juez obliga a prestar a la parte condenada a la entrega de una cosa, con el fin de evitar que el objeto a entregar sea voluntaria y maliciosamente deteriorado.
Pretorias: Jurisdicción del pretor para resolver problemas de garantía o de indemnizaciones como la caución por el daño temido, el pretor exige el cumplimiento de los términos y condiciones.
Convencionales: Derivan del libre acuerdo de las pares, cualquiera que sea su contenido.
Comunes: Pueden derivar del oficio del pretor o del juez.
Bajo pena de nulidad, se estableció que no cabía una estipulación en la que el estipulante se haga prometer una prestación a favor de un tercero o el promitente se comprometa a que un tercero realizará la prestación.
Además de la estipulación tenemos: la promesa de aportación de dote (dotis dicto) y el compromiso de realización de prestaciones de los libertos respecto sus patronos (promissio iurata liberti).
24.2: Contratos literales.
El contrato literal está relacionado con la costumbre, que todo romano tenía, de llevar libros de contabilidad para el control de sus cuentas y la administración de su patrimonio. Estos elementos de contabilidad de las operaciones crediticias recibían la denominación de libroregistro, codex, de cantidades recibidas o aceptadas y de cantidades entregadas o gastadas.
CLASIFICACIÓN: a) Anotación contable de la obligación crediticia del deudor: Las anotaciones en el libro de contabilidad o de caja por parte de su titular, podían tener un simple valor probatorio de una relación jurídica u obligación, o bien servir de título constitutivo de la obligación que nace de la anotación.
b) Escrituras de reconocimiento de deuda: También se consideran contratos literales las escrituras de reconocimiento de deuda. Serían formas de obligarse, consistentes en documentos en los que una persona declaraba que debía a otra algo o que le daría una cosa.
TEMA 25: CONTRATOS CONSENSUALES Los contratos consensuales son aquéllos que se perfeccionan por el simple consentimiento, solo consensu contrahitur obligatio, expresado de palabra, por escrito, por actos concluyentes, por medio de representante o por intermediario. Se integraron en esta categoría contractual: la compraventa, el arrendamiento, el mandato y la sociedad.
El contrato de compraventa es aquel en virtud del cual una de las partes llamada vendedor acuerda con otra, llamada comprador, la entrega de una cosa comerciable a cambio de una cantidad de dinero. Este tipo de contrato es el intercambio de una cosa por precio. La cosa debe estar en el mercado y el precio debe consistir en dinero amonedado.
El carácter consensual de la compraventa hacía innecesaria su constancia escrita pero cuando los bienes objeto de compra eran de un considerable valor económico, se hizo frecuente la documentación de la operación.
El contrato de compraventa se caracteriza por: - - Ser consensual, ya que se perfecciona con el simple consentimiento. Por lo tanto, desde el momento en que hay un acuerdo de voluntades sobre la cosa y el precio nacen las obligaciones para las partes.
Es bilateral perfecto, genera obligaciones para ambas partes.
Es obligacional ya que genera obligaciones para las partes.
Es de buena fe, ya que las partes se pueden exigir recíprocamente, en el marco de la relación negocial, todo lo que se derive de la buena fe.
Objeto de la compraventa: La cosa res o merx, objeto de venta puede ser corporal, incorporal o bien un conjunto heterogéneo de cosas corporales e incorporales, como la herencia. Las cosas incorporales, pueden ser derechos reales en cosa ajena (usufructo, derecho de crédito en el cual el acreedor cede a un tercero, a cambio de un precio, su derecho de cobro frente un determinado deudor).
También existe la posibilidad de comprar una cosa futura que se espera que cobre existencia de un modo determinado. En caso de que no cobre existencia el comprador no queda obligado a pagar precio alguno.
En ocasiones lo que se puede comprar o vender es expectativa o esperanza, es decir, en ocasiones se admite una venta sin cosa, por ejemplo, la venta de aquello pescado por un barco en una noche. En caso de mala mar y no haber pescado nada, será una venta sin cosa.
Compra de cosa propia: no cabe la compra de cosa propiedad del comprador. Si hay un acuerdo con un tercero, cabe la idea de la compra a un tercero de esa posesión. (no lo he entendido muy bien p.559) Acuerdo sobre el precio: Para distinguir la compraventa de la donación debe existir un precio por la cosa. Además, debe existir un consenso del precio entre comprador y vendedor, convenir acerca del precio, no podía tener otro sentido más que determinar el precio en una cantidad de dinero. En la compraventa, el precio se refiere al valor de una mercancía.
El precio debía ser cierto, es decir, conocido y determinado en cantidad o determinable.
Existía la posibilidad de que el precio fuese fijado por un tercero.
El precio debía ser verdadero ya que si era ficticio la compraventa no era válida y también justo, proporcional a la cosa a vender.
El precio debe consistir en dinero amonedado ya que, en caso de consistir parte en dinero, parte en otra cosa a causa de la intención de los contratantes, hablaríamos de una contraprestación no de precio. Sin precio en dinero amonedado no hay compraventa.
Obligaciones del comprador: - Pagar el precio y (en algunos casos) los intereses derivados del mismo, transmitiendo la propiedad de las monedas al vendedor.
Abonar, salvo pacto en contrario, los gastos que el comprador haya tenido que soportar para la conservación de la cosa enajenada.
Responderá el comprador de toda actitud dolosa en la realización del contrato, contraria a la bona fides negocial.
Si perfeccionando el contrato (acuerdo de las dos partes), hay dilación de la entrega de la cosa y esta se deteriora, por fuerza mayor, caso fortuito, o la naturaleza de la cosa sin que exista dolo ni culpa del vendedor, el riesgo o responsabilidad es asumido por el comprador.
Obligaciones del vendedor: - - Entregar, al comprador la posesión de la cosa vendida, y garantizarle el disfrute como si fuera el propietario. El vendedor debe entregar la cosa en el mismo estado en el que se encuentra en el momento de realización del contrato.
Responderá de toda actitud dolosa en la realización del contrato, contraria a la bona fides negocial.
Responderá del cumplimiento de los pactos añadidos al contrato.
Responderá el vendedor por evicción cuando en virtud de una sentencia firme el adquiriente es vencido en un juicio reivindicatorio por el verdadero propietario. (p.567) - El vendedor responde por vicios materiales, es decir, por los defectos ocultos de la cosa vendida que la hacen inadecuada para su destino o que suponen una disminución de su valor. Estos defectos debían existir en el momento de la formalización del contrato, en cuyo caso, el vendedor respondía de los mismos, aunque los desconociese, salvo pacto en contrario. Si surgían con posterioridad a la compraventa no se podían imputar al vendedor. Si había vicios en el producto a comprar el comprador afectado podía solicitar la rescisión del contrato de compraventa o una rebaja del precio.
Si el vendedor vendía la cosa a sabiendas de los defectos en caso de pérdida de la cosa por parte del comprador, el vendedor deberá responder restituyendo el precio, los gastos derivados del contrato y pagar por daños y perjuicios. En caso de desconocer los defectos solo tiene que restituir el precio y los gastos del contrato.
Junto con el contrato de compraventa, en el derecho romano se solían añadir ciertos pactos, que eran cláusulas establecidas por las partes, y que una vez añadidas obligaban a estas exactamente igual que cualquiera de las obligaciones del contrato. Los pactos más habituales eran: - Pacto in diem adicto: El vendedor puede apartarse del contrato de compraventa si en el plazo determinado encuentra a otro comprador que le ofrezca mejores condiciones.
Pacto lex comissoria: se concedía al vendedor la posibilidad de resolver el contrato si el comprador no pagaba en el plazo determinado.
Pacto discilplientae: El comprador podía resolver el contrato en un plazo si la mercancía no era de su gusto.
Retrovendo: El vendedor podía volver a comprar lo que en su día había vendido previamente.
Otro tipo de contrato consensual es el locatio-conducto o arrendamiento: Este tipo de contrato consensual es lo que hoy en día conocemos como arrendamiento o contrato locatorio. Este contrato se define como bilateral perfecto y de buena fe, también es oneroso, en virtud del cual una persona se obliga a ceder a otra el uso de una cosa, a realizar una obra o a prestar un servicio, a cambio de un precio convenido.
Hay diversos tipos: - Una persona se obliga a ceder a otra el uso y disfrute de una cosa, a cambio de un precio cierto.
- Una persona presta algo material y otra paga con la realización de una obra.
- Una persona realiza una determinada actividad a cambio de una remuneración.
El locator está obligado a ofrecer al conductor el uso y disfrute de una cosa y el conductor está obligado a pagar un precio previamente establecido.
También encontramos el mandato: Es un contrato en virtud del cual una persona, llamada mandante, encarga a otra, llamada mandatario, la realización de una gestión de carácter gratuito, en su beneficio (el del mandante) o en beneficio de un tercero.
Es un contrato consensual, bilateral imperfecto (solo crea obligaciones para el mandatario, aunque si estas generan gastos extraordinarios correrán a cuenta del mandante) y es esencialmente gratuito, aunque se acostumbraba a pagar una pequeña merced como gratitud a la gestión realizada.
Está formado por la figura del mandante y del mandatario. Los efectos de este contrato son: - Obligaciones del mandatario: Llevar a cabo la gestión encargada según las instrucciones recibidas y sin extralimitarse de estas.
- Obligaciones del mandante: No se producen siempre, pero son el reparar y/o resarcir al mandatario de los gastos o daños que haya podido ocasionar la gestión.
El elemento real de este contrato es la gestión o encargo que hay que ejecutar, y esta puede ser de contenido variado (lo único exigido es que sea lícita y en interés del mandante o de un tercero).
Se consigue la perfección con el simple acuerdo de voluntades.
El mandante puede exigir al mandatario que cumpla con la gestión mediante la Actio mandati directa, y el mandatario puede reclamar los gastos o daños al mandante mediante la Actio mandati contraria.
El mandato se extingue por diversas causas: - Ejecución del encargo.
- Cuando el encargo sea imposible de realizar.
- Muerte de una de las partes.
- Por revocación a cargo del mandante.
- Por renuncia del mandatario (aunque este responderá de los prejuicios que pueda ocasionar una renuncia intempestiva).
Por último, el contrato de sociedad: Contrato consensual en el cual dos o más personas acuerdan la puesta en común de bienes o de trabajo, para el logro de un fin lícito y útil para todos los socios. Es plurilateral y de buena fe.
Puede contraerse la sociedad válidamente entre personas que no tienen el mismo patrimonio, pues el menos pudiente suele suplir con su trabajo lo que no puede aportar con sus bienes.
Características del contrato de sociedad: - Consensualidad, para su perfección es necesario el consentimiento de los intervinientes.
Fue frecuente su formalización por escrito como medio de prueba.
Ausencia de personalidad jurídica de la sociedad. No tenía personalidad por sí misma, sino que era una suma de patrimonios.
Bilateralidad perfecta ya que nacen obligaciones para las partes.
De buena fe.
Onerosidad, las obligaciones de cada socio encuentran su causa en las obligaciones asumidas por otros socios, lo que implica la reciprocidad de las prestaciones.
Clases de sociedad: - Sociedades en las que se aportan bienes provenientes de ventas, compras y arrendamientos.
Sociedades en las que se aportan bienes y trabajo.
En las que se aportan bienes de herencias, legados o donaciones por causa o no de muerte.
Sociedades en las que uno de los socios aporta bienes que requieren la pericia propia del oficio ejercido por otro de los socios.
Sociedades mercantiles o industriales como por ejemplo las sociedades bancarias.
Requisitos: - Los socios deben realizar las aportaciones acordadas.
Los socios deben perseguir una finalidad honesta.
Debe existir un interés común.
Disolución de la sociedad: - Voluntad común de todos los socios, dissensus.
La renuncia, renuntatio, de uno de los socios. Debe tener una causa justificada.
Si se contrajo sociedad durante un tiempo determinado, cuando haya transcurrido el plazo establecido.
Por la realización del fin, o por la imposibilidad de realizarlo.
Por fallecimiento de uno de los socios, salvo que se hubiere pactado lo contrario.
Acuerdo de los socios.
Por consificación de los bienes de la sociedad y por concurso de bienes de los socios.
TEMA 26: EL LLAMADO CUASICONTRATO El casicontrato es aquel hecho lícito y voluntario del que resulta obligado su autor para con un tercero. Lo que falta en el casicontrato es el acuerdo de voluntades previo. Los dos supuestos de casicontratos son: - - Negotiorum gestio (gestión de negocios ajenos): Tiene lugar cuando un sujeto se encarga de los asuntos e intereses de otra persona sin que haya un consentimiento previo. La persona que se encarga de los asuntos ajenos es el gestor, y el titular de los derechos administrados por el gestor es el dueño del negocio. Lo que debe hacer el gestor ha de ser una gestión útil para el dueño del negocio, aunque no hace falta que esta sea necesaria. Si esto es así, el dueño del negocio tiene la obligación de ratificar la actuación del gestor y reembolsar los gastos que se hubieran ocasionado.
El enriquecimiento injusto: Se da cuando una persona obtiene un beneficio sin causa que lo justifique, como por ejemplo el pago o cobro de lo indebido. Es un incremento que se produce en el patrimonio de una persona a costa de otra, sin causa justificada.
TEMA 27: OBLIGACIONES PROVENIENTES DE ACTOS ILÍCITOS - - FURTUM: El concepto de hurto actual difiere mucho del concepto de furtum que tenían en la antigua Roma. El hurto en el derecho moderno se separa de los conceptos de estafa y apropiación indebida. En la época romana era un concepto tan vago que comprendía todas estas figuras delictivas. Además, mientras que actualmente estas figuras delictivas se consideran en contra de la sociedad, en Roma forma parte de un delito privado perseguido por el ofendido.
Paulo: “el hurto es la sustracción fraudulenta con ánimo de lucro, bien sea de la misma cosa, o de su uso o de su posesión.
El caso más corriente es el hurto de una cosa ajena.
RAPINA: Se trata de un furtum, cualificado por la violencia, equiparable al moderno delito de robo.
DAMNUN INIURIA DATUM: Lesión patrimonial injusta producida por una violación de obligaciones no contractuales. La lex Aquilia de damno protegía al propietario de esclavos, animales o cosas inanimadas contra aquellos que hubiesen causado daños a esas cosas. La llamada “responsabilidad aquiliana” permitía al propietario reclamar indemnizaciones contra el que hubiere infringido daños a sus cosas.
- INIURIA: Toda ofensa material o moral que se infiere a una persona. La acción que tiene el ofendido es la actio iniuriarum.
LOS LLAMADOS CUASIDELITOS SON: - - El juez que dolosamente se inclina por una de las partes está obligado a resarcir el daño causado.
La actio de posito et suspendo procede cuando objetos que están colocados o suspendidos en una casa ponen en peligro a la gente que transita por la calle. La acción se da contra el que habita la casa.
Actio de effussis vel deiectis, se concede contra el habitador del inmueble desde el momento en el que se arroja algo a la calle, hasta que origina un daño.
Capítulo 5: Derecho de obligaciones y contratos Tema 23. CONTRATOS REALES Los contratos reales  los que se perfeccionan con la datio de la cosa. Y ¿Qué es la datio? Si la entendemos en sentido estricto es la transmisión de la propiedad, y por tanto los contratos reales serán tan sólo aquellos que requieran esa transmisión de propiedad (el mutuo). En cambio, si lo entendemos en sentido amplio también aceptamos la entrega de la cosa (el comodato, el depósito y la prenda.
En la Comp. de Justiniano se considera contratos reales: - El mutuo (transmite la propiedad) La prenda (sólo transmite la posesión) El comodato y el depósito (sólo transmiten posesión natural) No se sabe exactamente qué se consideraba contrato real en la época clásica.
23.1. Mutuo  Definición: Contrato real, unilateral y de Derecho estricto por el cual el mutuante entrega al mutuario una cantidad de dinero o cosas fungibles, y el mutuario tiene la obligación de restituir al mutuante la misma cantidad en igual género y calidad.
 Características: - Contrato real: porque se perfecciona con la datio de la cosa.
- Contrato unilateral: sólo hace surgir obligación a una de las partes (al mutuario), la del devolver dentro del término la cantidad del préstamo.
- Contrato de Derecho estricto: protegido por la actio certae creditae pecuniae (condictio), que es una acción stricti iuris, es decir: el juez no dispone de discrecionalidad de elección.
 Elementos: - Personales: el mutuante (el que entrega) y el mutuario (el que recibe). Para que eso suceda el tradente debe tener capacidad y poder de disposición. No obstante, la entrega al mutuario la puede realizar un tercero.
*Un senadoconsulto, Macedoniano, prohibió dar dinero en mutuo a los hijos para proteger al pater (porque según parece hubo casos de asesinato de padres para poder cobrar la herencia y pagar las deudas).
- Reales: dinero o cosas fungibles dadas en mutuo. Con la datio, la propiedad de éstas pasa al mutuario.
- Formales: no hay.
 Obligaciones y acciones: La obligación del mutuario es devolver la misma cantidad y calidad de cosa fungible recibida. Para hacer que se cumpla, el mutuante tiene actio creditae pecuniae (conditio) contra el mutuario.
 No se permite incluir la devolución de intereses. Pero en Roma querían esos intereses, naturalmente. Normalmente lo que se hacía era utilizar un contrato híbrido re et verbis: se realizaba el mutuo de manera normal, y luego se realizaba una stipulatio que tenía por objeto devolución de intereses.
 Fenus nauticum: fenus (préstamo con interés). Fenus nauticum (préstamo marítimo).
Con él se prestaba dinero para la compra de mercancías que luego se transportaban a otro lugar.
Mutuante (prestamista) presta al armador del barco (mutuario) cantidad para que la transporte. El riesgo de pérdida de mercancía corre a cargo del mutuario. Por tanto, el mutuario sólo está obligado a devolver préstamo si llega al destino.
23.2. Comodato  Definición: contrato real, bilateral imperfecto, de buena fe y gratuito, por el que el comodante entrega al comodatario una cosa para que la use y la restituya al cabo de un tiempo.
 Características: - Contrato real: se perfecciona con entrega de la cosa.
- Contrato bilateral imperfecto: hace surgir obligaciones a las dos partes: restituir la cosa (comodatario) y, a veces, resarcir gastos que el comodatario realice para conservar la cosa (comodante).
- De buena fe: el juez dispone de discrecionalidad para decidir (al contrario que en derecho estricto).
- Gratuito: en principio hay obligación de devolver la cosa sin intereses, entonces es gratuito.
- El comodatorio no dispone de interdictos posesorios: es mero poseedor natural.
 Elementos: - Personales: comodante (el que entrega) y comodatario (el que recibe y restituye).
- Reales: pueden ser cosas muebles e inmuebles (lo más frecuente: cosas muebles no fungibles, porque luego se devuelven. No obstante, existe el caso de cosas fungibles, como, por ejemplo, que se presten monedas a un banquero y luego las devuelva).
- Forma: no hay.
 Obligaciones y acciones: Usar la cosa debidamente (del comodatario). En derecho justinianeo se exonera de responsabilidad al comodatario si se demuestra que empleó debidamente la conservación de la cosa. También tiene obligación de restituir la cosa cuando expire el plazo (i si no hay plazo, cuando la pida el comodante).
Para que cumpla, el comodante puede utilizar la actio in factum o la actio in ius.
Obligaciones del comodante: por su parte, el comodatario dispone, para el reembolso de sus gastos, del iudicium contrarium frente al comodante. En otras palabras: el comodante está obligado a pagarle los gastos que puedan surgir para la conservación de la cosa.
23.3. Depósito  Definición: contrato real, bilateral imperfecto, de buena fe y gratuito por el que el depositante entrega al depositario una cosa mueble para que la custodie un tiempo.
 Características: - Contrato real: porque se perfecciona con la entrega de la cosa.
- Contrato bilateral imperfecto: surgen obligaciones para el depositario (guardar la cosa y restituirla cuando se la pida el depositante) y, a veces, para el depositante (resarcir al depositario gastos para la conservación de la cosa).
- Contrato de buena fe: discrecionalidad del juez.
- Contrato gratuito: porque si se pactara retribución ya no sería depósito, sino arrendamiento.
 Elementos: - Personales: depositante (el que confía la cosa) y depositario (el que recibe la cosa para guardarla).
- Reales: sólo se pueden dar cosas muebles. Normalmente, cosas no fungibles. Pero hay una subclasificación: o Depósito irregular: de cosas fungibles. El depositario adquiere propiedad de las cosas y tiene que restituir otro tanto de la misma especie y calidad (no se sabe si se utilizaba en derecho clásico, pero tiene mucha importancia en moderno mercantil).
o Depósito de secuestro: se deposita una cosa litigiosa en manos de un tercero para que la restituya al vencedor del proceso.
o Depósito necesario: de cosas depositadas en un estado de necesidad provocado por incendio, naufragio, tumulto… - Formales: no hay.
 Obligaciones y acciones: Depositario: obligación de custodiar la cosa sin usarla y obligación de restituirla cuando la pida el depositante.
Como es bilateral imperfecto la obligación del depositante sólo se da a veces, y es la de resarcir gastos que puedan surgir para la conservación de la cosa.
Para reclamar cumplimiento: fórmula in ius, que contiene la cláusula ex fide bona y la in factum.
Para reclamar gastos del depositario para conservar la cosa: iudicum contrarium.
23.4. Prenda  Definición: contrato real, bilateral imperfecto por el que el pignorante entrega al acreedor pignoraticio una cosa en garantía de una obligación, quedando el acreedor pignoraticio obligado a devolverla cuando le sea satisfecho su crédito.
 Características: - Contrato real: porque se perfecciona con la entrega de la cosa (por ello queda excluida la hipoteca).
- - Contrato bilateral imperfecto: porque pignoraticio siempre tiene obligación de restituir la cosa una vez queda satisfecho su crédito. A veces el pignorante también, por ejemplo, reembolsar gastos del acreedor pignoraticio para la conservación de la cosa.
No se sabe si el contrato de prenda es de buena fe. La opinión de la mayoría es que no porque no incluye la cláusula fide bona.
 Elementos: - Personales: pignorante (que entrega) y acreedor pignoraticio (que recibe).
- Reales: todo tipo de cosas, incluso inmuebles, pero la hipoteca no, por ejemplo, por el hecho de que se traspasa la posesión.
- Formales: no hay.
 Obligaciones y acciones: del acreedor: restituir la cosa al pignorante cuando éste le haya satisfecho su crédito.
Si el pignorante no paga y el acreedor vende la cosa, el acreedor está obligado a reembolsar al pignorante lo que haya sobrado de la venta.
Para reclamar la devolución de la cosa, el pignorante puede utilizar una actio in factum, la actio pigneraticia (es in personam), y el acreedor dispone, a veces, de una iudicum contrarium.
El acreedor responde por la custodia de la cosa, siguiendo el principio de la utilidad.
23.5. Contratos innominados La tipicidad del sistema contractual (es decir, aquello que es típico del sistema de contratos romano) hace que haya una grave limitación a la autonomía de la voluntad. Por ello había casos que no podían encajarse en el sistema contractual, y no se sabía cómo regularlos.
Por ejemplo: si las partes quisieran realizar un contrato bilateral perfecto  una de las partes había realizado prestación, entonces, ¿cómo se exigía la contraprestación de la otra parte? Para solucionar estos casos, el pretor concedió la actio in factum (precursora de los contratos innominados).
Otro ejemplo: el contrato estimatorio (aestimatum) en el que una parte entrega a la otra la cosa para que la venda por un precio fijo, y la cantidad sobrante del precio de venta puede quedársela. Si no puede vender la cosa deberá devolvérsela a quien se la entregó. Este contrato mixto no encajaba en la compraventa. El Pretor pues, intervino con una actio in factum.
En Derecho justinianeo: se crea la categoría general de los contratos innominados (por eso decíamos que la actio in factum del Derecho clásico era la precursora de éstos). Se dividen entre si la prestación consiste en una dare (transmisión de propiedad) o en una facere (hacer algo). De esto pues, surge la siguiente clasificación: A) Do ut des (doy para que des): a la transmisión de propiedad de cosa por una de las partes corresponde a la transmisión de propiedad de otra cosa como contraprestación de la otra parte. (Ej: permuta).
B) Do ut facias (doy para que hagas): a la transmisión propiedad de una cosa corresponde una actividad que deba realizar la otra.
C) Facio ut des (hago para que des): la actividad de la propiedad de cosa por una de las partes tiene como contraprestación la transmisión de la propiedad de una cosa que realiza la otra parte.
D) Facio ut facias (hago para que hagas): actividad concreta de una de las partes tiene como contrapartida una actividad de la otra parte.
El derecho justinianeo ofrece muchas acciones para esto . La más destacada: actio praescriptis verbis (suplanta la actio in factum).
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