Trabajo del dolor (2014)

Trabajo Español
Universidad Universidad Rovira y Virgili (URV)
Grado Fisioterapia - 2º curso
Asignatura MEIF
Año del apunte 2014
Páginas 2
Fecha de subida 05/12/2014
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Descripción

Ejemplo de historia del dolor.

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Esguince de tobillo permanente Cuando estaba en segundo de la ESO, durante un evento deportivo que organizaba mi instituto y que participábamos todos los estudiantes, sufrí un esguince en el tobillo derecho mientras jugaba a básquet.
El dolor en un primer momento fue intenso, como si una piedra muy grande se hubiera caído en mi tobillo. Era incapaz de ponerme de pie. De seguida me pusieron hielo y a poco a poco se fue pasando el dolor, pero aun así tuve una gran hinchazón con hematoma. Si apoyaba el pie en el suelo volvía a sentir dolor, aunque no tan intenso que cuando me hice la lesión.
Ilustración 1. Momento de la lesión En el hospital evaluaron la lesión con movilizaciones recreando los síntomas.
Llegaron a la conclusión de que se trataba de un esguince de grado II y me lo inmovilizaron con un yeso. Al cabo de 3 semanas, cuando la lesión ya estaba supuestamente curada, me retiraron el yeso.
Ilustración 2. Esguince Grado II Después de 6 años hay momentos que aún siento dolor y molestias en el tobillo, que llegan a irradiarse por la pierna hasta la rodilla, especialmente en momentos de estrés, en época de frio o cuando pienso en ello.
El dolor es necesario para la supervivencia y una buena recuperación de los tejidos lesionados.
Cuando se crea una lesión en los tejidos, el sistema nervioso actúa inmediatamente enviando una señal de peligro desde los tejidos lesionados hasta el cerebro, para comenzar una recuperación rápida. La señal de peligro no quiere decir dolor, solo una vez llegado al cerebro se decidirá la aparición de este o no. Por lo tanto no hace falta una nocicepció para sufrir de dolor, con tan solo pensamientos o emociones negativas como el estrés o volver a recordar el daño sufrido, provocará el dolor.[1,2] Hay que comentar la estrecha correlación entre la lesión y dolor. Un dolor nociceptivo (normal) irá desapareciendo a mesura que la lesión tisular lo vaya haciendo, pero el proceso inflamatorio causa una sensibilización de los nociceptores periféricos, como consecuencia se pierde la estrecha correlación entre la intensidad del estímulo y magnitud de la respuesta, persistiendo el dolor aun en ausencia de una nueva lesión tisular. Por lo tanto delante un estímulo que normalmente no causa dolor, como bajas temperaturas hará que el dolor vuelva a aparecer. [3] Bibliografía 1. Pérez, A. M. Fisiopatologia del dolor crónico: de la periferia al cortex cerebral. Vias de transmisión. Sistemas moleculares. Neurotransmisores. Neuromoduladores. IMAS.
2. David S. Butler e G. Lorimer Moseley, L. (2010). Explicando el Dolor. Adelaide, Australia: Noigroup Publications.
3. Villar, J. Cómo investigar en algo tan subjetivo como el dolor. Rev. Soc. Esp. Dolor 4:250253; 2006.
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