FUNDAMENTOS DEL PERIODISMO BLOQUE II (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad Rey Juan Carlos (URJC)
Grado Periodismo Semipresencial - 1º curso
Asignatura Fundamentos del Periodismo
Año del apunte 2016
Páginas 24
Fecha de subida 23/06/2017
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Bloque 2: La configuración de la noticia En este tema abordaremos los hábitos que debe tener un reportero de éxito en su labor periodística, cómo se debe hacer la búsqueda y selección de noticias, y cuáles son las fuentes más utilizadas para confeccionar una noticia, destacando el papel de la entrevista.
1. Los hábitos de los reporteros de éxito David Randall destaca en su manual “El periodista universal” que los grandes reporteros han desarrollado un buen instinto para las noticias y saben dónde encontrarlas, con quién hablar y qué preguntar. Resalta además los principales hábitos que debe desarrollar un periodista de éxito, destacando los siguientes: 1. Explorar todos los caminos. La determinación es la clave que distingue a un buen reportero, los que siguen trabajando hasta obtener más información permaneciendo el tiempo que sea necesario.
2. Dar vueltas por ahí. Experimentar de primera mano, en lugar de hacerlo por persona interpuesta, en busca de la verdadera historia.
3. Mantener los ojos abiertos ante posibles historias. Filtrar lo que experimentan en busca de posibles historias.
4. Rondar. Los reporteros tienden a presentarse enseguida y se quedan por allí un rato. Así se hacen idea de lo sucedido y conocen a los personajes, oyen cosas, observan detalles útiles, hablan con gente y hacen preguntas. Las mejores historias surgen al charlar con los involucrados de modo informal (antes o después de una reunión, en una entrevista).
5. Labrarse la propia suerte. Hay que procurar estar donde la suerte se encuentra, es cuestión de persistencia, intuición para acertar con lo sustancial de la historia. Evitar seguir a la masa.
6. Saber hasta qué punto puede llegar a ser buena una historia. Es cuestión de puro y simple cálculo, tomando en cuenta todos los datos y escenarios posibles. Esta estimación suele ser igual de útil a la hora de decidir qué historias dejar correr y sobre cuáles merece la pena trabajar.
7. Ganarse la confianza de las fuentes. Mantener una relación regular con las fuentes, asistir a actos que no asistiría habitualmente. Los contactos menos habituales se acuerdan de los reporteros cuyo trabajo ha resultado ser honesto y preciso. Si una fuente confía en nosotros puede ayudarnos de muchas maneras.
8. Mostrar interés por la persona, no solo por la historia. La gente es capaz de darse cuenta cuándo a un periodista le interesa únicamente conseguir una historia. Los buenos reporteros muestran un interés sincero por las historias y por las personas involucradas en ellas.
9. Percibir qué historias están aún incompletas. Hay historias que dan mejores frutos que la original gracias a un posterior seguimiento. Saber detectar cuáles son pensando qué falta en el conjunto.
10. Mirar las cosas de otro modo. Encontrar ideas productivas inventando una situación (o una frase) y dándole vueltas a la cabeza, para así llegar a lo inesperado. Muchas buenas ideas surgen mirando las cosas desde una perspectiva inusual.
11. Establecer conexiones. Establecer vínculos entre dos historias disociadas, exclusivamente mediante interpretación. Muchas buenas historias se deben a que un periodista se ha fijado en un detalle diminuto en otro periódico, lo ha investigado y ha descubierto que hay mucho más en el tema de lo atribuido. Muchas historias han sido desveladas porque distintas publicaciones, trabajando por separado, encontraron piezas diferentes del rompecabezas que, colectivamente, completaban ésta.
12. No fiarse de los resúmenes de los informes oficiales. Conviene leer el informe entero o en los lugares donde es más probable encontrar buen material (pruebas, partes de litigio). En el resumen no se recogen todos los datos noticiables.
13. No prejuzgar a la gente. Juzgar a la gente por su aspecto y ocupación es el mejor modo de cometer errores y pasar por alto la verdad. Algunas de las fuentes menos dignas de confianza son las que mejor pinta tienen y algunas de las mejores parecen mendigas.
14. Tener un archivo de ideas. Destaca por la calidad y alcance de las ideas que contienen. El reportero debería disponer de un archivo en el que anotar ideas, además de recortes de periódicos y revistas, que podrían convertirse en historias en el futuro. Fomentar el hábito de leer periódicos y revistas, para mantenerse al día y actualizar su cultura general.
2. Búsqueda y selección de noticias Algunas de las mejores historias pueden surgir de la nada, el periodista no hace nada para crearlas, ofrece versiones documentadas y bien redactadas. Muchas buenas historias dependen de los periodistas, por el descubrimiento de un aspecto desconocido, a través de prácticas laborales sólidas y de saber dónde buscar.
Las buenas historias no surgen de los comunicados oficiales, de las conferencias rutinarias de prensa, del correo que llega a la mesa de los redactores ni de gente que llama diciendo que tiene una noticia. Tampoco provienen de las encuestas de muestras pequeñas, ni de encuestas que manifiestan lo obvio o identifican nuevos grupos sociales. No vienen de historias que dicen la gente, o de eventos creados exclusivamente para periodistas (fotografías, lanzamientos de discos). Por lo general no surgen de historias escandalosas.
Las historias escandalosas se han convertido en el gran foco de estafa del periodismo. Son legítimas cuando hacen referencia a críticas serias de alguna acción oficial, a desacuerdos genuinos o enconados entre quienes pueden influir en un resultado. Pero en otras ocasiones el “alboroto” es poco más que un producto manipulado del deseo del periodista de toparse con algo falsamente dramático.
Otro aspecto que se puede tener en cuenta a la hora de buscar noticias es refrescar algo que ya ha ocurrido anteriormente en el ciclo de la actualidad.
En el proceso de la búsqueda y selección de noticias podemos destacar el papel de los editores de noticias, la selección de fuentes y los procesos de investigación, que intervienen en este proceso.
2.1.
Editores de noticias En algunos medios, el control está tan centralizado que la mayoría de los temas tienen su origen en la dirección de la redacción. Hay que mantener buenas relaciones con ella, si el periodista quiere participar en las grandes historias. Los buenos reporteros descubren los gustos de la dirección y se lo dan, hasta que alcanzan la antigüedad o el prestigio necesario para cuestionar las decisiones de la directiva.
2.2.
Selección de fuentes Las fuentes de las noticias no son tan convencionales como se cree. Por grado de importancia podemos señalar las más habituales: departamentos o agencias gubernamentales; fuentes externas al periódico (contactos, observaciones); tribunales; universidades; grupos de presión; sindicatos, etc., fuentes políticas, prensa especializada; empresas comerciales; revistas para consumidores; organizaciones internacionales y fuerzas de seguridad.
Podemos señalar que la mitad de las historias proceden de fuentes no oficiales, esto muestra la importancia de establecer contactos, de abrirse fuentes y temáticas no convencionales.
Algunos de los lugares menos obvios en los que se pueden encontrar buenas noticias son: 1. Universidades e institutos de investigación. Ofrecen información que ningún periodista osaría inventar, muchas de ellas son totalmente inesperadas. Por ejemplo, noticias sobre investigación médica de vanguardia, fauna, razones psicológicas.
2. Revistas especializadas y alternativas. Suelen ofrecer informaciones sesgadas, pero tienen acceso a fuentes distintas de las convencionales. Suelen publicar las primicias de algunas de las noticias más interesantes.
3. Libros. Son las investigaciones realizadas a partir de libros publicados y de archivos históricos.
4. Revistas esotéricas y especializadas. No van dirigidas al público académico, sino a la gente corriente con intereses especiales. Aparecen noticias (editorial o sección de anuncios) de interés para el lector medio de periódicos.
5. Organizaciones internacionales. Cuentan con profesionales expertos que se dedican a publicar informes, estadísticas y datos, celebrar conferencias y seminarios. Son una de las grandes fuentes sin explotar. Por ejemplo, Naciones Unidas tiene organismos que se ocupan de las mujeres, los desastres, el bienestar infantil, la salud, el desarme, la formación, el desarrollo económico, los asentamientos humanos, el medio ambiente, los océanos, el comercio, los refugiados, mantenimiento de la paz, las poblaciones, ayuda médica, cultivo de alimentos, energía atómica, aviación civil, trabajo, telecomunicaciones, industria, derechos de autor, meteorología… 6. Blogs. Son diarios online, abarcan desde entradas de unas cuantas palabras, párrafos o enlaces. Pueden ser valiosos ya que hay “ciudadanos periodistas” que investigan allá donde la prensa comercial no puede o no quiere entrar, y examinan el material con más detalle que la prensa.
7. Los anuncios por palabras. Es una de las mejores fuentes de información de interés humano que existe. Es la sección donde se comunican las personas que no son periodistas. Los ejemplos de noticias menores descubiertas a través de los anuncios por palabras son innumerables.
8. Efemérides. Fuente inagotable de historias, desde aniversarios de nacimientos o fallecimientos, a grandes acontecimientos históricos o hechos más inusuales. Sus historias no tienen por qué ser intrascendentes.
9. Otras áreas productivas. Ramas especializadas de la policía y otros servicios de emergencia, organismos de los gobiernos, las compañías de préstamos, los documentos públicos, los grupos de presión.
2.3.
La investigación Para hacer una buena investigación hay que preguntarse cuál es realmente la historia que hay detrás de una noticia.
Intentar averiguar el porqué, el qué, el dónde, el quién y el cómo. Hay que saber buscar para encontrar buen material.
Hay que realizar una descripción clara de los hechos, sin lagunas, desde un ángulo original y con fuerza, incluyendo algunos ejemplos o anécdotas llenos de vida y con sentido de la perspectiva. De esta forma la historia será sólida e inatacable, y no habrá necesidad de incluir información de relleno.
Cuando no existe materia prima, la historia saldrá desdibujada y torpe, con lagunas, resultará plana, rancia y mortecina, y falta de profundidad intelectual.
La razón más habitual del fracaso de una historia es una investigación inadecuada, o dispones de materia prima o no.
No necesariamente el fracaso se debe por la mala redacción, las citas manipuladas o pobre elaboración.
El periodista debe disponer de herramientas básicas para realizar un trabajo de investigación.
Podemos destacar las siguientes: ✓ Teléfono móvil, ordenador portátil, cámara digital y agendas electrónicas.
✓ Cuadernos: Uno pequeño (de bolsillo) para hablar cara a cara con la gente, y otro grande para trabajar desde la oficina. En espiral.
✓ Grabadoras: Para dos situaciones: entrevistas cara a cara y entrevistas telefónicas. Así se evitará que el contenido de la entrevista se impugne. Hay que decir a la persona que se le está grabando. Se debe usar también un cuaderno para apuntar los aspectos más destacados y recurrir a la grabación para confirmar hechos concretos y citar con precisión.
✓ Agenda de contactos: Con los números de teléfono de los contactos. Es conveniente hacer copias de seguridad.
✓ Elemento mental: taquigrafía, cuando las grabadoras se estropean, entrevistas en la calle, evitar que el entrevistado repita las cosas.
La base fundamental de toda investigación radica en dar respuesta a los siguientes interrogantes: quién, qué, dónde, cuándo, cómo y por qué. Pero además, son necesarios el detalle y la anécdota, que arrojan luz sobre lo básico. Esta información adicional marca la diferencia entre una versión ordinaria de la historia y una buena.
Toda gran historia va acompañada de: 1. Detalles. Crucial para una buena investigación, es importante construir una cronología pormenorizada de lo acontecido. No se utilizarán todos los detalles, pero hasta que no escribamos la historia nunca se sabe cuáles serán los más significativos. No hay detalle tan insignificante que no merezca la pena recoger, ya que incluso los fragmentos más diminutos pueden añadir peso a la historia muy por encima de su valor aparente.
En muchas ocasiones el reportaje puede pender de los detalles más nimios. Y los que resultan más valiosos son los inesperados, bien los pertinentes o los especialmente incongruentes. El detalle es la historia en muchos casos. Las preguntas para obtener detalles son prácticamente innumerables. El detalle es particularmente valioso cuando se está escribiendo una noticia que lleva un día en circulación.
2. Anécdotas. Suelen ser incidentes o episodios que puedan resumirse en una o dos frases.
Pueden ser breves incidentes antiguos, mención de algún personaje famoso o de una inscripción; serán más interesante que previsibles citas de uno de los protagonistas. No deben ser prolijos ya que ocultaría la línea principal de la historia.
3. El telón de fondo. Es necesario para establecer cualquier historia. Debemos fijarnos en el entorno, el contexto y las partes relevantes del tema en cuestión. Puede consistir en uno o dos párrafos sobre la “historia hasta el momento”, o una versión condensada del tema en cuestión. Podría ser alguna analogía o comparación de mayor alcance. Los reportajes sobre noticias suelen formar parte de un continuo.
4. Perspectiva. El contexto puede ser a veces la parte vital de la historia, al poner los hechos o acontecimientos en una perspectiva adecuada, evitando el dramatismo periodístico La investigación tiene que ver con saber dónde están las fuentes potenciales de información.
Existen 3 categorías de fuentes: humanas, online e impresas 1. Fuentes humanas. Son las fuentes más familiares y lo abarcan todo. A continuación se detallan prácticas a llevar a cabo en el tratamiento de este tipo de fuentes.
✓ Coleccionar obsesivamente los números de teléfono. Es la herramienta más básica. Es recomendable tener una agenda de contactos bien organizada y surtida, con direcciones, números de teléfono y de fax. No hay que tener escrúpulos en anotar todos los nombres y números que nos puedan dar o que podamos conseguir, ni en utilizar todos los medios posibles para hacernos con más. Es bueno tomar nota, al leer periódicos y revistas, de aquellos expertos que nos puedan interesar e intentar conseguir sus teléfonos.
✓ Hay mucha gente a la que se le paga por ayudarte. Hay mucha gente cuyo único propósito es ayudar a los periodistas. Siempre hay alguien en una embajada, una oficina de turismo o un centro para visitantes que pueden darnos respuesta al instante. Si buscamos información objetiva, rápida e incontrovertible, lo mejor es empezar a consultar a quienes cobran por proporcionar el tema en cuestión o facilitar las cosas al público.
✓ Cualquiera que sea el tema, en alguna parte hay un experto sobre él. Hay especialistas en los aspectos más insondables de la vida. Las instituciones profesionales, las asociaciones y los museos especializados suelen tener expertos en plantilla, y si no es así, pueden remitirnos a uno.
✓ Cuando haya opción, pensar antes de decidir a quién llamar. Un error habitual en la investigación es preguntar a la persona equivocada. La información que buscamos estará en poder de diversas fuentes, pero algunas de ellas nos ayudarán más que otras.
✓ Probar con otros medios de comunicación. Contar con asociaciones y con la prensa local.
Siempre se puede llegar a un acuerdo de intercambio de información o publicación gratuita del reportaje final.
✓ Echarle cara. Siempre hay alguien de quien se puede obtener información.
2. Investigación online. Hay que tener la precaución de saber que no son fuentes infalibles (ejemplo: Wikipedia).
✓ Tratar las páginas de la web como a cualquier fuente. Recelar de ellas, es difícil distinguir las ofertas sesgadas de activistas y personas con ideas fijas. El problema surge en los sitios que parecen de confianza y no lo son. Hay que plantearse las mismas preguntas que usamos al abordar cualquier fuente: ¿Quién está detrás? ¿Por qué han colgado esto? ¿Qué incluye? ¿Qué omite? Hay que revisar la fecha visible del material, la necesidad de exceso de pasos de páginas y si incluye detalles de contacto (dirección postal, teléfono).
✓ Hay que ser tan específico en las búsquedas como sea posible. Buscar no solo palabras sino también frases. Poner entre comillas (la selección se hará en función del orden de las palabras que hemos escrito). También se pueden sumar palabras (+) y restar palabras (-).
✓ Tratar las búsquedas como un jeroglífico. Hay que enfrentarse a una base de datos con millones de entradas.
Existen guías para realizar búsquedas online: searchenginewatch.com o researchbuzz.com.
✓ Usar la aplicación de búsqueda avanzada. Para afinar la búsqueda mediante fechas y otros parámetros.
✓ Usar la versión en caché. De esta forma se descubren contenidos que ya no aparecen en el sitio web, por haber sido actualizado y el material archivado o eliminado. La versión caché busca la información almacenada en el buscador de la página. Los términos de búsqueda aparecerán sombreadas por colores.
✓ Considerar la posibilidad de suscribirse a un archivo online. Son bibliotecas amplias de artículos, publicaciones académicas y libros, y son de un valor inmenso si nos dedicamos a escribir artículos largos para revistas o libros. Algunas son “eLibrary” y “Questia” (es el mayor del mundo y contiene una gran cantidad de títulos que es posible bajarse para investigar).
La hemeroteca del New York Times cuenta con una base de datos desde 1851, en la que se pueden comprar los artículos individualmente o al por mayor.
✓ Ser consciente de los límites de los buscadores. Los buscadores no pueden penetrar más allá de las primeras páginas de las bases de datos. Es imposible localizar con ayuda de un buscador aquello que no sea reciente. Una buena guía de acceso es “The Deep Web” (Universidad de Albany, Nueva York).
✓ Uso de tutoriales online. Existen guías online para búsquedas, como “internettutorials.net”.
Para la búsqueda de libros la más utilizada es “The Net for Journalists” de Martin Huckberry (publicado por UNESCO).
✓ Grupo de noticias (Newsgroup). Son foros de internet abiertos a cualquiera. Hay más de 17.000, y existen más grupos serios de los que nos imaginamos. Merece la pena visitarlas con regularidad. Muchos grupos de noticias son empleados habitualmente por académicos y personas de credenciales reconocidas. Estos grupos pueden ofrecer: una idea general de las cuestiones candentes en un determinado campo, historias en potencia (expertos) y posibles fuentes. Búsquedas en “Google Groups”.
3. Fuentes impresas. Existen dos fuentes básicas: libros y periódicos y sus recortes.
✓ Libros y directorios. Es necesario saber qué hay disponible y dónde encontrarlo, hay personas que buscan algo para demostrar simplemente que saben hacerlo. Los libros tiene cuatro usos: 1. comprobar la ortografía y fechas, 2. obtener información básica, 3. conseguir nombres de fuentes potenciales en los anuarios y 4. suministrar datos históricos o breves anécdotas con los que dar colorido a una historia.
La presión por los plazos hacen que no siempre sea posible acceder a bibliotecas, por eso es importante contar con una biblioteca personal en casa.
✓ Las historias de otros periódicos como fuentes. Es frecuente hacer noticias de otros periódicos con otro enfoque. Debemos ponernos a su altura y no repetirla. Si es posible, encontrar una fuente propia, hay que citar el original con la debida referencia al periódico en que haya sido publicada.
La fuente escrita que debe citarse con mayor cuidado son los recortes de prensa, algo escrito no significa que sea cierto.
La investigación como corresponsal en el extranjero Los reporteros que se encuentran en una zona de peligro o dificultades extremas suelen necesitar ayuda para investigar y sobrevivir. Muchas personas están dispuestas a prestarla, son “conseguidores”, colaboradores íntimos de los reporteros, que traducen para ellos, conducen, tienen contactos, saben a quién sobornar, qué carreteras utilizar y cuáles evitar. Sin ellos morirían muchos más reporteros y muchas historias valiosas se perderían.
Los ayudantes van desde los informadores de los servicios secretos, los charlatanes y hasta los jóvenes e inteligentes reporteros locales. En ocasiones actúan como sustitutos o corresponsales locales cuando el periodista estrella se va. Se les paga bien, teniendo en cuenta los estándares locales. Es una actividad arriesgada, sobre todo quienes colaboran en escribir historias en contra del régimen local; pueden ser amenazados, encarcelados o asesinados. En lugares de riesgo extremo (guerras) se convierten en verdaderos corresponsales.
El ego de muchos corresponsales en el extranjero provoca que sean reticentes en atribuir mérito a quienes les ayudan, aunque algunos no se comportan así.
3. Fuentes utilizadas para las noticias Los periodistas tienen que investigar, profundizar, interpretar y describir los acontecimientos que ocurren en la realidad. El redactor cuenta en primera persona o reproduce la situación que pasó a través de las fuentes. En este sentido las fuentes de información son herramientas indispensables que se convierten en la materia prima de su trabajo. Para poder conocer y ampliar una información hay que trabajar con fuentes, buscarlas y saber llegar a ellas. En muchas ocasiones este proceso se debe desarrollar en muy poco espacio de tiempo, y dependiendo del tipo de noticia o género periodístico en el que se esté trabajando, es probable que se cuente con varias fuentes de información que sirvan para diferentes objetivos como puedan ser los de informar, confirmar, desmentir o ratificar.
Las declaraciones de diversas fuentes son el resultado de lo que han visto o experimentado testigos directos, afectados o implicados, y a ello probablemente se añada, según la necesidad de cada noticia, declaraciones de expertos, analistas o datos contextuales, que ayuden al lector a entender la trascendencia del hecho y lo que puede implicar en el entorno del mismo.
Un periodista al recoger una declaración debe citar a la fuente y descartar el anonimato. Se deben evitar expresiones genéricas del estilo “según fuentes fidedignas”, “fuentes competentes”, “fuentes dignas de crédito”, “según los observadores”, “a juicio de analistas”, ya que esto no conlleva una identificación de la fuente de manera específica y genera dudas al lector. Si la identificación personal de la fuente no trasciende en la noticia ni es objeto de la misma, para realzar la declaración, se suele citar a la misma con iniciales, o al organismo: “fuentes policiales, judiciales, sindicales o empresariales”.
Las fuentes oficiales suelen ser: periódicos locales de pago, publicaciones gratuitas, revistas económicas, emisoras de radio, de TV, canales por cable, sitios web o grupos de noticias.
Las organizaciones profesionales suelen poner sus relaciones públicas en manos de profesionales.
Motivo por el que hay que saber cómo tratar profesionalmente con las fuentes para sacarles el máximo partido, es necesario ingenio para asegurarse de que llegue la versión mejor de la noticia.
3.1.
Formas de obtener información Los profesionales de la comunicación tienen dos vías para obtener información: ser testigos directos de los hechos o que una tercera persona lo revele, lo descubra o le ponga en la pista de la noticia.
En cualquier caso, las audiencias o lectores tienen derecho a conocer la procedencia de la fuente, no hacerlo iría en contra de los principios informativos. En ocasiones puntuales puede no citarse a la fuente haciendo uso del derecho de secreto profesional que tiene el periodista, para garantizar la seguridad de la fuente y para que siga ofreciendo información.
Las claves para relacionarse con las fuentes pueden ser: 1. Dejar siempre claro que somos reporteros. Hacer lo contrario es engañar y las personas hablan con libertad hasta que se enteran que hablan con un periodista, donde se vuelven más cautelosas y empiezan a matizar las informaciones. No decir la verdad conlleva a que las fuentes exageren como en una conversación informal. Son contadas ocasiones en las que está justificado ocultar la propia identidad.
2. Ser justo con las fuentes. Para que las fuentes ayuden hay que ser honradas con ellas y tratarlas con justicia, mejor que acosar, engañar o intimidar.
3. Aprobación del texto. No consiste en invitar a la fuente a que censure el texto, sino en realizar unas comprobaciones sensatas que no representen aprobación del texto. Si la historia versa sobre cuestiones complejas, técnicas, con las que no estamos familiarizados, enviar el artículo o parte del mismo al experto servirá para garantizar que la historia esté libre de errores.
4. Retractación. Si las fuentes quieren corregir sus declaraciones el redactor debe permitir que lo hagan, a menos que haya motivos para pensar que hay una doble intención, en cuyo caso darán cuenta de las dos declaraciones; otro caso es cuando la fuente se arriesga a ser despedida por sus declaraciones. Se hará un interrogatorio a fondo y se le pasará el asunto al responsable (directores) para que decidan.
5. Pagos. Esta decisión la deben tomar los responsables. Pagar a cambio de información genera un mercado y anima a gente involucrada en historias a pedir dinero. El grado de fiabilidad de fuentes pagadas no es alta.
3.2.
Las fuentes como esencia de la información La clasificación de las fuentes puede ser diversa, según el tipo de acceso a ellas. Existen: ✓ Fuentes de información general, el acceso no es restringido y cualquier periodista de un medio próximo al tema puede acceder a ella. Por ejemplo: ruedas de prensa, comunicados o notas informativas de fuentes oficiales, ministeriales, gabinetes de prensa, empresariales o institucionales.
✓ Fuentes restringidas, no ofrecen ni difunden información a todos los medios por medio de convocatorias públicas, forman parte de una relación privada, cordial o de contacto personal. La información que facilitan puede ser puntual, continua o esporádica.
Las declaraciones que ofrecen las fuentes no solo son la materia novedosa y de actualidad, también aportan seriedad y confirmación de los hechos, expresa la opinión de las partes implicadas y conocedoras de un hecho.
El hecho de citar la procedencia de las fuentes aporta rigor, credibilidad y seriedad. La mayoría de los medios recogen en sus “libros de estilo” la importancia que las fuentes tienen y el valor que genera para un diario el hecho de contrastar noticias por medio de varias declaraciones, entrevistas y datos. Hay que acudir a las partes afectadas y, especialmente, si están en litigio o si el caso es conflictivo. Es fundamental contrastar por varias fuentes que las declaraciones sean ciertas, en caso de no poder localizar a una de las partes o que no quisiera hacer declaraciones, se debe hacer constar en la información.
3.3.
Principales fuentes de información Existen muchos acontecimientos que forman parte de las previsiones informativas fijas a nivel internacional, nacional y regional. Dependiendo de la trascendencia de los acontecimientos, los políticos, las organizaciones internacionales y las instituciones financieras se convierten en grupos dinamizadores de la información. Asimismo, también se convierten en fuentes los gobiernos, las comunidades autónomas, las instituciones oficiales nacionales e internacionales, las fuerzas de seguridad, las organizaciones no gubernamentales y los servicios de urgencia.
Pero también surgen temas no convencionales.
David Randall (1999), señala tipos de fuentes potenciales: contactos, políticos, informes oficiales, los grupos de presión, las organizaciones internacionales, las universidades y los institutos de investigación, las revistas especializadas y académicas, las revistas sobre intereses especiales, los anuncios por palabras, la policía y otros servicios de urgencia, el seguimiento de las noticias, la observación, las efemérides, el trato con la gente y el resto de medios de comunicación.
Dos de las grandes fuentes que quedan por mencionar son las agencias de noticias y los gabinetes de prensa o comunicación.
Las agencias de noticias tienen la función de difundir información objetiva y de forma rápida, siendo sus clientes los medios de comunicación y no el público en general. Facilitan el trabajo a los medios ya que ofrecen información constante sobre temas de actualidad, en forma de teletipos. En muchas ocasiones son las primeras en dar la información y son empleadas como fuentes de información por sus clientes.
Los gabinetes de prensa, dedicados a un sector empresarial, venden la buena imagen de una empresa y están centrados en aspectos especializados de la información. Su objetivo es facilitar a los medios cualquier tipo de información sobre la empresa que representan e intentan canalizar acontecimientos ocurridos en ella, que afecten a sus productos o sector.
3.4.
Las agencias de noticias Son los medios más desconocidos, ya que su trabajo se desarrolla internamente, siendo sus principales clientes los medios de comunicación. Son intermediarios imprescindibles entre la realidad que ocurre en el mundo y cómo se la hacen llegar a los medios.
Las agencias son grandes medios y fuentes de información.
Surgen en el siglo XIX para ofrecer información de todas las zonas del mundo en que ocurren hechos de interés y de repercusión mundial. En la época del imperialismo la información es necesaria y se emplea como una herramienta política. En esta época se crean los diarios, que cada vez más, ofrecen información internacional.
Destacan: Reuters (británica), Wolf (alemana), France Presse (francesa), Associated Press (AP) y United Press International (norteamericanas), ANSA (italiana), EFE (española) El trabajo de las agencias de noticias facilita la información que ocurre en aquellas zonas del mundo que cubre para ofrecérsela a todas las redacciones que cuentan con su suscripción. Desempeñan la rapidez informativa y eliminación de distancias geográficas. No son protagonistas de la información, son intermediarios entre los hechos y su difusión, facilitan hechos, datos y declaraciones a través de teletipos en un periodo muy corto de tiempo. Se convierten en fuentes para el resto de medios.
Marcan la agenda y dan forma a los temas relevantes a nivel mundial, son rápidas, objetivas y ofrecen una oferta informativa variada. El volumen de noticias que manejan es alto, dos terceras partes de las noticias publicadas en el mundo han sido distribuidas por agencias.
La objetividad es otro valor en las agencias. Los hechos llegan a los medios de todas las tendencias y regiones. Las agencias tienen muchos activos inmateriales en el mercado informativo, destacan por su capacidad de influencia y credibilidad convirtiéndolas en medios de referencia para periódicos, radios, televisiones y otros gabinetes de comunicación. Ofrecen “materia prima” que alerta a los medios sobre noticias, ofrecen informaciones ya elaboradas y publicables tal cual y sirven como referencia para ampliar, corroborar, etc.
Las redacciones, por falta de tiempo o recursos, emplean noticias difundidas por las agencias, tal cual la difunden o fusionan o entremezclan los contenidos de la agencia con los propios. De esta forma, los medios prescinden de plantilla. Por eso la variedad informativa y distinta es cada vez menor.
En los grandes medios, las agencias son utilizadas para ofrecer información continua hasta que tienen sus propios datos.
En los medios electrónicos el papel de las agencias es muy visible. Suelen utilizar esta fuente para las noticias de última hora.
3.5.
Fuentes documentales o de referencia Son las fuentes que sirven de referencia para contrastar, ampliar y confirmar datos como fechas, cargos, premios, biografías, fotografías, imágenes, y facilitan la búsqueda por descriptores de temas.
Los propios medios se convierten en fuente de información entre ellos. Los grandes medios se convierten en fuente de los pequeños.
Las declaraciones se pueden entrecomillar si son literales y así se quiere reflejar en la información, o se introducen dentro del texto parafraseando a la fuente. Deberá identificarse siempre al autor de las declaraciones, por su nombre u otra característica que sustente. La identificación se hará al comienzo, interpolada o al final de la frase transcrita.
3.6.
Fuentes oficiales Son las fuentes autorizadas para ofrecer información, pero hay que asegurarse que realmente están en posición de saber lo que afirman. Cuando la fuente autorizada se trata de departamentos de relaciones públicas y prensa no significa que esté siempre bien informada. Algunos conocen bien las organizaciones y otros son simples intermediarios, que transmiten nuestras preguntas y vuelven con las respuestas, imposibilitando formular nuevas preguntas.
En los últimos años se han producido tres importantes cambios en el modo en que las grandes organizaciones comerciales, políticas y gubernamentales se relacionan con los medios de comunicación, respecto a la gestión de noticias y los expertos en relaciones públicas (spin doctors).
El resultado es un enfoque más sofisticado y proactivo.
1. Spin doctors. De manera errónea se han designado a casi todos los que trabajan en puestos de relaciones públicas o de imagen. Un spin doctor es alguien procedente del mundo político, que actúa como portavoz en jefe para la prensa, en las declaraciones rutinarias, conferencias de prensa, en interpretar los hechos a favor de su jefe, anticiparse a las malas noticias (distraer la atención de ellas) y gestionar las expectativas de un modo que beneficie a la causa. Están cera de sus jefes y todo lo que dicen para publicar posee la mayor autoridad. Constituyen fuentes de valor incalculables. Ej.: comunicados a la prensa de Ohio Bell Telephone (primera década del siglo XX).
2. Gestión de las noticias. Tanto si son públicas, privadas, comerciales o políticas, las organizaciones tienen usualmente gran cantidad de declaraciones e informes que desean dar a conocer. Escogen el modo y el momento más ventajoso para hacerlo. Esa gestión de las noticias asegura que los periodistas dispongan de tiempo suficiente para redactarlas para sus ediciones o evitar un conflicto entre la publicación de un informe y un acontecimiento de importancia. Las artimañas ante la difusión de noticias malas para la organización son: a. Hacer que la hora de la declaración coincida con el peor momento del ciclo de las noticias (última hora de la noche, la tarde de un viernes).
b. Filtrar el aspecto principal a un medio simpatizante, para que cuando los demás se enteren a través de los canales oficiales, la historia sea ya rancia o los medios tengan otra agenda.
c. Endulzar la noticia con algún fragmento de buenas noticias que a continuación se convierte en el argumento principal. Ej.: listas de espera en hospitales británicos (1999) – concesión de ayudas para solucionar el problema.
3. Impedir el acceso. Cortar el acceso a la información, ante medios que critican a la organización.
3.7.
Fuentes no autorizadas Se trata de personas no autorizadas: denunciantes, personas sin conexión oficial con dicha información. Pueden filtrar documentos o sugerirnos líneas de investigación. La información así obtenida puede ser desmentida y nuestras fuentes puede que no quieran ser mencionadas. Hay que tener en cuenta al tratar con estas fuentes: 1. Cuáles son los motivos. Es mejor saber qué pretende la fuente desde el principio, debemos preguntarnos sobre sus móviles para saber dónde pisamos. (intenciones: perjudicar a un rival, impulsar una determinada causa, vengarse o provocar problemas sin más).
2. Cuál podría ser la otra cara de la historia. Conocer la otra parte de la historia o alguna matización de la información que debiéramos conocer.
3. ¿Están en posición de saber lo que dicen saber? Muchas fuentes afirmar estar “en el ajo” cuando solo lo están marginalmente.
4. Pedir documentos que respalden lo que están contando. Si se niegan, que aporten fotocopias, que podamos leer el documento en su presencia. Si se niegan a todo esto hay que olvidarse de la historia. Si se logra obtener algún documento, hay que recelar de ellos hasta estar convencidos de que son auténticos.
5. Cuanto más apasionada sea la fuente, menos hay que confiar en ella. La pasión no garantiza la fiabilidad, pero ayuda a detectarla. Cuanto mayor sea la vehemencia de los sentimientos de alguien peor suele resultar la fuente como testigo. La vehemencia les puede cegar ignorando información esencial. Se debe desconfiar del activista comprometido, el empleado despedido, la ex esposa, el anterior marido y la amante despechada. Hay que preguntar si existe alguien que pueda confirmar lo que están contando, en ese caso se producirán modificaciones en la narración original.
3.8.
Fuentes no atribuibles: “off the record” En ciertas situaciones una fuente puede solicitar que toda o parte de una información sea “off the record”, lo que significa que no puede ser publicada. Es información extraoficial o confidencial, que facilita una fuente con el objetivo de proporcionar pistas de ciertos acontecimientos que ocurrirán próximamente o que ayudará a comprender ciertas situaciones o hechos actuales. Dependiendo del tipo de información facilitada, los medios pueden buscar a través de otras fuentes que hablen sin restricciones, de manera que la fuente inicial permanezca al margen y no sea aludida. La importancia de una noticia depende de que se pueda verificar la procedencia de la fuente. Si el sujeto se niega a aparecer, intentaremos descubrir un tema respecto del cual le gustaría que se le citase. Se negociará y nunca se permitirá que la gente hable sin rodeos para que diga al final que es “off the record”.
El secreto profesional permite a un periodista silenciar o no publicar sus fuentes por diferentes circunstancias. Protege el trabajo de los redactores cuando cumplen sus funciones y especialmente cuando se hallan en procesos de investigación informativa. Se engloba dentro del derecho y deber de informar de todo periodista acallar sus fuentes, expresándose como una forma de protección y garantía del anonimato de los informantes. Sin embargo, cuando un juez solicita información para dictaminar una sentencia, un periodista que no difunde su fuente puede ocasionar un castigo penal a terceras personas.
4. Las entrevistas La entrevista es la forma más habitual o medio empleado para conseguir información. La mayor parte de las informaciones que publican los medios se han obtenido por medio de alguna de las modalidades. Existen muchos tipos de entrevistas, pueden ser presenciales, personales, telefónicas o por correspondencia, donde según los objetivos, las declaraciones de los personajes se convierten en fuentes indispensables para la noticia. El propósito de las entrevistas depende de donde radican los objetivos, en ocasiones se centra en el personaje, en otras en el puesto, función o cargo.
1. Es más común que el periodista busque al entrevistado, aunque en ocasiones se obtienen declaraciones, opiniones, puntos de vista o narración de los hechos. En este sentido se realizará una entrevista de declaraciones, con mayor o menor espontaneidad, dependiendo de si es el lugar donde han ocurrido los hechos. Estas entrevistas forman parte de la información diaria de los medios y no se debe confundir con la entrevista de personalidad.
2. La entrevista de personalidad consiste en una larga lista de preguntas y respuestas en donde el personaje es el protagonista, su vida personal o profesional, su trabajo, su trayectoria o el lugar que ocupa con respecto al tema que es el objeto de interés. En ocasiones se aleja de la actualidad informativa.
Las siguientes entrevistas persiguen un objetivo común: la búsqueda de declaraciones que informen, reproduzcan, confirmen, desmientan o completen hechos vinculados a noticias.
✓ Las entrevistas telefónicas cuentan con la ventaja de ahorrar tiempo, evitan desplazamientos y facilita la rapidez de la noticia.
✓ La entrevista casual es el encuentro entre un redactor y la fuente, ya sea en la calle, en un acto público o en el lugar de hechos informativamente relevante.
✓ Las entrevistas en grupo o paralelo son el resultado de un equipo de redacción que consigue distintas declaraciones de diversas fuentes por ser un hecho relevante y requerir diferentes enfoques. Por ejemplo, en elecciones o en catástrofes naturales se necesitan declaraciones de implicados, líderes políticos, expertos en la materia, analistas, empresas encuestadoras, institutos de investigación, académicos expertos, etcétera.
4.1.
Tipología de entrevistas A continuación reflejaremos una variedad de tipología de entrevistas, atendiendo a los criterios de clasificación que han desarrollado varios autores.
David Vidal divide las entrevistas en dos tipos: 1. la informativa, temática objetiva o de declaraciones, que es la relacionada con la actualidad 2. la de personaje, literaria o creativa, que tiene un tinte más subjetivo. Se centra en la personalidad del entrevistado y todo aquello que lo identifica, por lo que responde principalmente a “quién es”.
Martínez Vallvey propone cuatro tipos: 1. las de personalidad, que se centran en la vida del entrevistado 2. las informativas, cuyo eje principal es interpretar un acontecimiento 3. las de opinión, que son las que recogen declaraciones en general 4. las de cuestionario Marcel Proust, que serían las planteadas en forma de test.
José Acosta Montoro considera que siempre una entrevista está provocada por la actualidad, por lo que éste no puede ser el factor que las diferencie. En su propuesta, señala cinco tipos, según la naturaleza de la información que la origina: 1. la informativa 2. la de opinión 3. la de personalidad 4. las encuestas 5. la conferencia de prensa.
De ellas, la de personalidad es motivada por la relevancia social del entrevistado.
José Javier Muñoz establece una clasificación de las entrevistas según su contenido y su realización: 1. Por su contenido, las entrevistas pueden ser: ✓ de personaje, que son las que tienen como primer factor la figura del entrevistado ✓ las entrevistas de actualidad, cuyo tema central es el desarrollo de una información concreta ✓ las entrevistas de opinión, que son aquellas donde lo importante son los puntos de vista de determinados personajes sobre asuntos de actualidad.
2. Por su realización, pueden ser: ✓ urgentes, si se produce en un diálogo improvisado ✓ preparadas, cuando son formalmente solicitadas y preparadas.
Núñez Ladevéze plantea una tipología basada en las personas entrevistadas: 1. Entrevista a persona idónea: la que se hace sobre un asunto a quien es su responsable (incluye la rueda de prensa).
2. Entrevista de autoridad: la que se hace sobre cualquier asunto a una persona por su prestigio social o su responsabilidad pública.
3. Encuesta periodística: la que se realiza con una muestra de la población para conocer la opinión pública.
4. Entrevista de personaje popular: cuando se hace a una persona conocida sobre asuntos que nada tienen que ver con la razón de su popularidad.
Por su singularidad podemos detallar en qué consisten las entrevistas por correo electrónico, las celebradas en rueda de prensa y las entrevistas a personalidades.
4.1.1. Entrevista por correo electrónico Si la persona está muy ocupada o por diferencia horaria es complicado entablar una entrevista, se le puede dar la opción de que responda un cuestionario por correo electrónico. Resultará un poco rígido, pero si es la única opción de obtener información, es mejor que nada. Las preguntas deben ser breves y unívocas, porque no podremos matizarlas.
4.1.2. Las ruedas de prensa Es un caso especial. El reportero no está a solas con el entrevistado, no es una situación cara a cara y el tiempo suele estar limitado. El periodista debe asegurarse de plantear las preguntas que le interesan o de que alguien las plantee. Puede obligar a ser agresivos, alzar la voz, levantarse para formular la pregunta.
Las ruedas de prensa se organizan en ocasiones para dar publicidad, pero es el reportero quién decide que información pretende averiguar, por lo que habrá que preguntar para obtener esa información, aunque el orador no pretenda darla. Si hay tiempo para formular las preguntas al acabar la rueda de prensa, el redactor intentará que el orador no salga de la sala sin plantearle esas preguntas, interponiéndose en su camino si es necesario. Las personas que celebran ruedas de prensa están acostumbradas a este tipo de actuaciones. El objetivo de un reportero no es hacer amistades, sino lograr información.
Otra estrategia para obtener información es hablar con otros reporteros, que puedan tener más información; la mayoría de reporteros no se resisten de alardear sobre lo que conocen, por l que es probable que nos ofrezcan información de utilidad.
Los mayores beneficios de una rueda de prensa son los contactos que se pueden entablar en las mismas.
4.1.3. Entrevistas a personalidades Cuanto más importante sea una personalidad, menor es el tiempo que concederá a los periodistas.
No hay que perder el tiempo planteando preguntas cuyas respuestas podemos encontrarlas con una breve investigación previa.
Estas personalidades estarán acompañadas de jefes de prensa que restringirán los temas a preguntar. El trabajo del periodista consistirá en evitar esos controles.
Hay que llevar bien preparada nuestra investigación (biografías online, autobiografías), las personalidades se sentirán halagadas con lo que concederá más tiempo.
Las preguntas deben ser breves. Existe una lista de preguntas que las personalidades suelen estar dispuestos a hablar abiertamente: ✓ ¿Cuál es su primer recuerdo? ✓ ¿Cuál fue el mejor consejo que le dio su padre/madre? ✓ ¿Quién ha tenido mayor influencia en su vida? ✓ ¿Cuál fue su primer trabajo? ✓ ¿Cuál fue su primer coche? ✓ ¿Quién fue su primer amor? ✓ ¿Qué hace cuando está nervioso/a? ✓ ¿En qué es usted compulsivo/a? ✓ ¿Tiene usted mal genio? ✓ ¿Qué come/no come? ✓ ¿Quién es su mejor amigo/a? ✓ ¿Cuál es su peor hábito? ✓ ¿Qué le hace enfadar? ✓ ¿Qué estudia? ✓ ¿Con qué frecuencia lee? ✓ ¿Cuántas horas duerme por la noche? ✓ ¿Qué hace si se despierta por la noche y no consigue volver a dormirse? ✓ ¿Cuál es su ideal de un día libre? ✓ ¿Cuándo tiene pensado dejarlo? ✓ ¿A quiénes elegiría como invitados para una fiesta? ✓ ¿Le gusta la Navidad? ✓ ¿Cuál es su canción, libro, película, cantante o artista favorito? ✓ ¿Quién es la persona a la que más admira? ✓ ¿Cuál es su bebida favorita? ✓ ¿Dónde está su lugar favorito de vacaciones? ✓ ¿Dónde viviría si fuera plenamente libre para elegir? Si ninguna de estas preguntas funciona, habrá que probar con el elemento sorpresa.
4.2.
Cómo abordar a la gente Hay que saber “abordar” a los entrevistados, conseguir que esté dispuesto a hablar y con un estado de ánimo adecuado. Algunas de las pautas que se pueden tener en cuenta son: 1. No llamarlo “interviú” (entrevista). Pone nervioso a las personas, parece que es un interrogatorio.
2. Conseguir que deseen colaborar. El periodista debe mostrarse abierto, simpático, interesado en los entrevistados, en lo que tienen que decir y en saber escuchar.
3. Cómo sortear a los guardianes (secretarios, asistentes, relaciones públicas). Controlan el acceso a la persona que queremos entrevistar. Hay que mostrar una actitud abierta y amistosa, usar nombres de pila. Hay que averiguar quiénes son y utilizarlos al volver a llamar. No hay que especificar en exceso el motivo de la entrevista, hay que ser vagos, afirmar que solo queremos hacer unas averiguaciones, indicar qué persona nos ha sugerido hablar con él.
4. Saber lo que se espera de una entrevista antes de empezarla. El periodista tendrá una idea clara de la información básica que busca, imaginará la historia y la información que pueda necesitar. Durante la entrevista hay que seguir pensando en el reportaje y en cómo la nueva información cambia la noticia. Hay que cubrir las lagunas del reportaje. No hay que tener miedo a escribir palabras a modo de recordatorio.
5. Investigar todo lo posible antes de la entrevista. Averiguar antes de la entrevista todo lo posible sobre la persona, el tema a tratar y todo lo que pueda ser relevante. El entrevistado se dará cuenta de que habla con alguien que le toma en serio y concederá su tiempo, si no a la segunda pregunta cortará la entrevista.
6. Preguntas sencillas. Para buscar la información básica: ¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? Evitar preguntas con truco o ingeniosas, muestra inexperiencia y no llegan al fondo de la investigación.
7. Elaborar una cronología de lo ocurrido. Construir el relato de lo sucedido paso a paso, en el orden en qué ocurrió todo. Al concluir la entrevista sería posible tener una imagen mental de lo acontecido.
8. Comprobar los nombres y empleos. Pedir a las fuentes que citen nombres, cargos, edades y direcciones si las necesitamos. Incluso pedir a los entrevistados que ellos mismos escriban si citan nombres extraños o extranjeros.
9. Recopilar números de teléfono. Tantos como sea posible. Teléfonos de trabajo, casa, móvil, busca, etcétera.
10. Obtener demasiada información antes que poca. Ya que solo existirá una oportunidad de entrevistar a una fuente importante. Hay que formular todas las preguntas que podamos. Puede que la respuesta a una pregunta extra sea la que dé lugar al reportaje. Los detalles hacen que una historia salga de lo común.
11. No tener miedo a parecer estúpido. Pedir al entrevistado que explique lo que está contando si no se entiende. Si el periodista sale con dudas difícilmente podrá contar esa historia.
12. En caso de duda, el redactor describirá cómo entiende la situación. Si no se comprende o la situación es confusa, el periodista describirá al entrevistado la forma de ver la situación para que lo ratifique. De esta forma se evitarán reportajes ambiguos o equivocados.
13. Hacer preguntas para obtener información, no opiniones o reacciones. Las preguntas estarán orientadas a obtener datos, las reacciones no aportan nada nuevo, son previsibles.
14. Evitar las preguntas estereotipadas. Este tipo de preguntas no aportan nada de información y pueden provocar una negativa a responder más preguntas.
15. Sondear a los entrevistados para que cuenten anécdotas. Las anécdotas animan las informaciones, para ello habrá que crear una atmósfera relajada y distendida en la entrevista.
16. No dejarnos engañar. Solicitar explicaciones sobre términos especializados, algunas frases que parecen técnicas no serán más que eufemismos. Existen frases tipo en cada actividad que camuflan una realidad (escaso flujo de pasajeros = pocos viajeros).
17. Escuchar las respuestas con atención. Muchas veces no se presta atención a la respuesta del entrevistado por que se está pensando en la siguiente pregunta a formular.
18. Atreverse a formular una pregunta descarada. No formularla nada más empezar, esperar el momento, puede dar lugar a una respuesta significativa. Intentar preguntarla de forma abierta y espontánea.
19. Impedir que la gente divague. Especialmente cuando el periodista va mal de tiempo. Interrumpir al entrevistado con alguna trivialidad y cuando haya respondido, preguntar lo que interesa.
20. Repasar las respuestas con el entrevistado al concluir la entrevista. Comprobar citas, datos, lagunas en la información recibida, es el momento de intentar extraer un poco más de información y de buscar otras fuentes que puedan respaldar o refutar la información.
21. Nunca realizar promesas a las fuentes sobre el tratamiento que se dará a la información. Solo el director de un diario está en posición de decidir cómo se tratará la noticia y cómo aparecerá.
Limitarse a decir que somos reporteros y que le facilitaremos el teléfono del director.
4.3.
Preguntas y pautas a seguir en una entrevista Las preguntas de una entrevista deben ir dirigidas a obtener las siguientes respuestas: el quién, dónde, cuándo, cómo y por qué de las cosas. Hay que evitar hacer preguntas largas, ya que las respuestas serán cortas y tópicas, ya que no aportan nada nuevo.
Algunas buenas preguntas pueden ser: 1. ¿Y qué ocurrió después? Buscar la secuencia de acontecimientos de forma cronológica.
2. ¿Y eso cómo lo sabe? Obtener seguridad en las afirmaciones, y permitir que se retracten las fuentes.
3. ¿Sabe de alguien que pueda confirmarlo? Obtener otras fuentes que respalden su afirmación.
4. ¿Qué le sugiere todo esto? Es un modo de recoger opiniones intimidando menos al entrevistado (¿qué cree?) 5. ¿Qué se siente? Se emplea para describir una experiencia.
6. ¿Y? Es la forma de conseguir que los entrevistados se explayen, mantengan el flujo de la conversación.
Una vez determinados los objetivos-enfoque-actitud y estudiada la documentación, será el momento de elaborar un cuestionario matriz para desarrollar la entrevista. En ese cuestionario podrán esbozarse numerosas cuestiones pero, sobre todo, deberá quedar claro qué preguntas son las verdaderamente imprescindibles, aquellas cuya ausencia dejarían la entrevista inconclusa y decepcionarían al espectador. Por tanto, es esencial disponer de la suficiente documentación sobre el personaje y el tema elegidos (habrá ocasiones en las que convendrá hablar con personas próximas al entrevistado o al asunto que ha motivado la entrevista).
El orden de las preguntas y el tipo de formulación dependerán, en gran parte, del formato de la entrevista. En una entrevista de larga duración hay tiempo de “preparar” el ambiente, de crear un clima de comodidad para el entrevistado, de repetir una pregunta con otra formulación, etc. En las entrevistas de mediana y larga duración es aconsejable elaborar un cuestionario que combine preguntas abiertas y cerradas. Las abiertas son aquellas en las que el entrevistado tiene la posibilidad de responder como considere oportuno, mientras que en las cerradas se pretende que el entrevistado se incline por una de entre varias opciones o simplemente por un sí o un no.
En cambio, en una entrevista breve y/o de urgencia la meta del periodista será que el entrevistado responda con claridad a una o dos cuestiones esenciales. Para ello, será imprescindible que el periodista formule las preguntas con la misma claridad y brevedad que demanda al entrevistado.
Algunos de los errores más habituales en la formulación de las preguntas se derivan del deseo de “brillar” por parte del periodista; ese deseo acaba en ocasiones en formulaciones largas y rebuscadas y otras veces en innecesarios alardes de conocimiento sobre la materia/personaje objeto de la entrevista; también puede llevar a confundir dos actitudes muy distintas: ser incisivo y ser agresivo. Lo idóneo es que el entrevistador transmita al espectador la sensación de equilibrio, mesura y profesionalidad o, dicho de otro modo, independencia y credibilidad.
De igual forma, Ivor York establece varias pautas que rigen el comportamiento ideal del periodista en la entrevista en directo: ✓ Estudiar el tema es la mejor manera de mantener el interés y el respeto del entrevistado.
✓ Preparar las preguntas por adelantado.
✓ Escuchar las respuestas y estar preparado para realizar preguntas suplementarias.
✓ Si se debe interrumpir al entrevistado, esperar que se produzca una pausa natural.
✓ Mantener al entrevistado centrado en el tema de discusión.
✓ Ser persistente cuando se desee obtener respuesta a preguntas concretas.
✓ Hacer preguntas directas para atraer la atención del entrevistado.
✓ Otorgar el tiempo suficiente al entrevistado para que piense. El silencio es muy significativo.
✓ Controlar los gestos ante el entrevistado.
✓ No tomar parte en el debate, sólo hacer preguntas.
✓ Evitar poner frases en boca de alguien.
✓ Intentar medir los pasos para que la entrevista tenga un buen final.
✓ Respetar el tiempo asignado para la entrevista.
✓ Recordar que el periodista representa a la audiencia.
4.4.
Cómo entrevistar en situaciones especiales Se requiere una habilidad especial para hacer preguntas a alguien para un artículo periodístico. El objetivo es recabar información detallada. Las entrevistas carecen de guión y hay que estar preparados para recibir respuestas inesperadas, deducir sus implicaciones y formular las correspondientes preguntas. Cuando persistimos en preguntar para recibir la respuesta que queremos las entrevistas pueden resultar largas y pedantes. No son el momento de decir al entrevistado lo que pensamos de él, de hacer ostentación de nuestros conocimientos o de entablar un acalorado debate.
Hay dos situaciones en el que la entrevista puede darnos problemas: entrevistar a quién se siente incómodo y a los esquivos, evasivos u hostiles.
4.4.1. Ante personas que se ponen nerviosas A mucha gente le intimidan los periodistas porque no están acostumbrados a tratar con la prensa.
Y los que están acostumbrados se muestran poco propensos porque temen perder su trabajo o alguna otra repercusión. Les preocupa lo que podemos decir o lo que puedan decir que han dicho.
Para que los entrevistados digan algo hay que mostrarse amistosos, joviales, hablar del derecho del público a saber, etc. Si nos presentamos sin avisar el primer paso es intentar entrar en su despacho o en su sala de estar, e intentar pasar el mayor tiempo posible. Al entrevistado le resultará más violento negarse a contestar. Cuando una persona ha aceptado hablar el siguiente paso es conseguir que se sienta cómoda, eso nos ayudará a obtener más información.
Algunas claves: 1. Pensar con cuidado dónde y cómo hablar con las personas. Buscar el entorno ara que los entrevistados se sientan menos amenazados y sean más cooperadores. Por teléfono, cara a cara, buscar el lugar (bar, oficina, restaurante, casa).
2. Adaptarse al entrevistado. Conseguir que se sienta cómodo y dispuesto a colaborar; no se debe intimidar ni molestar. El reportero debe adaptar su comportamiento y su apariencia al sujeto, teniendo en cuenta como es el entrevistado. Vestimenta, interés, comportamiento (formal, campechano).
3. Formarse una opinión. Encontrar algo en común con los entrevistados (en las entrevistas cara a cara, preguntar sobre objetos cercanos, fotos que tengan, etc.) Poner a las personas de nuestra parte con halagos, simpatía, conversación amena.
4. Si se dispone de tiempo, probar con la estratagema de la “historia de su vida”. Si el entrevistado es tímido o antagónico pero dispone de tiempo, empezar a preguntarle sobre la historia de su vida (dónde nació, estudió, su primer trabajo, éxitos, logros, experiencias,…). Podemos encontrar vías alternativas para retomar la entrevista.
5. Si la entrevista es en persona, no sacar el bloc de notas de inmediato. Se sacará discretamente cuando el entrevistado esté relajado, incluso se le preguntará si puede tomar notas. Si se niega habrá que memorizar las cosas importantes y buscar una excusa para salir de la habitación y anotar las ideas importantes.
6. Ser honrado acerca de nuestras intenciones, pero sin contarlo todo. Dejar claro que somos periodistas sin disfrazar los intereses de la entrevista, pero sin explicar con detalle el motivo.
7. No plantear directamente la pregunta principal. Empezar formulando preguntas de tipo general, aunque sean preguntas que conozcamos sus respuestas y solo sirvan para contrastar si el entrevistado sabe de lo que habla y es honrado con el periodista. Cuando parezca que está preparada la fuente, se planteará la pregunta principal.
8. Utilizar las mismas palabras que ellos. Utilizar el mismo lenguaje evitando barreras en la conversación.
9. El silencio valorativo. Si no responde el entrevistado a una pregunta, probar con un silencio valorativo y mirada expectante, a veces la gente responde añadiendo la información extra que precisamos. Esta técnica es útil con personalidades y políticos. El tiempo que se puede esperar sin decir nada tiene un límite, varios segundos.
10. Si todo lo demás falla, ponerse a su merced. El reportero dirá que tendrá problemas con el editor si no obtiene la información, les pedirá ayuda; a veces funciona.
11. Mantener el flujo de la conversación. Si el entrevistado comenta que no puede hacer comentarios, intentar mantener viva la conversación probando con otros enfoques. Decir que hablar con el periodista no es escandaloso, que otras personas ya lo han hecho, a continuación se añadirá: “lo que me tiene desconcertado es…” 4.4.2. Ante fuentes esquivas, evasivas u hostiles Algunos de los métodos descritos anteriormente servirán. Pero si la fuente elude contestar hay que establecer una estrategia distinta: 1. Ser persistente. Nunca hay que rendirse, insistir con las llamadas y visitas a sus despachos, hasta que no puedan librarse de nosotros hasta que nos concedan una entrevista.
2. Al llamar por teléfono, no dejemos que nos despisten diciéndonos: “le devolveré la llamada”.
Muchas personas no tienen la intención de llamarnos, no hay que darse por satisfechos con esa respuesta, contestaremos que esperamos, llamaremos más tarde o esperaremos su llamada a una hora concreta.
3. Cuando alguien responde con evasivas a una pregunta, presentémosle alternativas. Si preguntamos por cifras y no nos la dan, reformularemos la pregunta aportando nosotros la cifra, al menos tendremos indicios de la cifra.
4. En algunas ocasiones, conviene fingir que se sabe más de lo que se sabe. Si estamos convencidos de que algo es cierto y queremos corroborarlo se tiene que comentar que queremos confirmar los hechos, dando por supuesto que es cierto. En lugar de desmentir los hechos, el entrevistado probablemente dé una explicación a los mismos.
5. Atención a los falsos desmentidos. Si exponemos una acusación lanzada contra el entrevistado y éste, en lugar de rebatirla, hace un comentario ofensivo, tendremos un caso de falso desmentido.
6. Cuidado con las negativas universales. Cuando la gente tienen algo que ocultar, en ocasiones responde con más información de la solicitada. Habrá que estar atento a lo que dice, ya que puede ser un indicio de que tiene algo que ocultar.
7. No utilizar preguntas “tramposas”. Son preguntas que intentar tender una trampa al entrevistado, no con información, sino con un juego de palabras. Es periodismo de baja ralea.
8. Pedirle al entrevistado que imagine cómo quedará un “sin comentarios” en el periódico. Si es una fuente importante hay que intentar otro día que responda a la pregunta. Hacerle ver que si se niega a responder, puede que la gente piense que está ocultando algo.
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