Tema 21 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Criminología y Políticas Públicas de Prevención + Derecho - 1º curso
Asignatura Psicologia i Psicopatologia
Año del apunte 2017
Páginas 7
Fecha de subida 23/09/2017
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Tema 21: Adicción a las drogas 1. Introducción El término droga puede ser definido de diversas formas, desde criterios más generales a más restringidos (1. Sustancia que afecta al SNC, 2. Sustancia que afecta al SNC de uso no médico y 3. Sustancia que afecta al SNC de uso no médico y no institucionalizada). Si nuestro interés consiste en fomentar la salud tendríamos que optar por la segunda definición, ya que numerosas sustancias legales son nocivas (de forma directa al asociarse a enfermedades concretas o de forma indirecta por el coste económico y social que implican). Así, definimos la droga como una sustancia de uso no médico que afecta al sistema nervioso central. Cuando se estudian las adicciones es importante conocer ciertos conceptos relevantes. Se considera drogadicto/a a aquella persona que consume drogas con un patrón conductual característico que implica: (1) consumo compulsivo, (2) conducta instrumental de búsqueda de droga ante su ausencia y (3) recaídas frecuentes. La tolerancia es un proceso de adaptación biológica a la droga que obliga a la ingestión de dosis superiores para conseguir el mismo efecto. La dependencia física hace referencia a la necesidad imprescindible de droga en el organismo para mantener su funcionamiento habitual. Cuando existe dicho fenómeno, la ausencia de droga genera el síndrome de abstinencia que implica una situación aversiva muy intensa (el “mono”). Existen diferentes tipos de drogas con características específicas y podrían ser clasificadas a partir de criterios diversos (en cuadro adjunto se presenta una clasificación). Si bien en el presente tema haremos referencia a todo tipo de drogas dedicaremos especial atención al consumo de heroína por sus especiales características (no permite consumidores esporádicos y, por tanto, sus consumidores son adictos) y por los problemas sanitarios y sociales que comporta (transmisión del SIDA y aumento de la delincuencia). El consumo de drogas, como cualquier otra conducta, está bajo el control tanto de factores ambientales como del propio organismo. 2. Factores de aprendizaje a) Factores que fomentan el consumo La dificultad para abandonar el consumo de cualquier sustancia puede entenderse perfectamente por la coincidencia de numerosos factores de aprendizaje. Veamos los más importantes: (1) Las drogas tienen propiedades reforzadoras primarias (tanto de reforzamiento positivo al producir placer como de reforzamiento negativo al eliminar malestar y ansiedad). (2) El síndrome de abstinencia permite un reforzamiento primario muy intenso y se convierte en un potente motivador. Su eliminación refuerza negativamente el consumo. (3) La conducta de adictiva está muy favorecida por estímulos desencadenantes secundarios. Por condicionamiento clásico muchos estímulos ambientales son asociados al consumo de droga (Ss asociados a las propiedades reforzadoras, Ss asociados al síndrome de abstinencia y Ss asociados a la superación del síndrome de abstinencia). Dichos estímulos condicionados se convierten en estímulos discriminativos que favorecen las recaídas. (4) Finalmente, el consumo de drogas también obtiene mucho reforzamiento social. Frecuentemente, la iniciación al consumo de alguna droga implica una situación ritual muy gratificante dentro de un grupo social (familia, amigos, compañeros, etc.). También el mantenimiento depende del grupo social (consumo normativo general –tabaco, alcohol, etc.-, consumo selectivo en función del grupo – cocaína o heroína-, suministro de droga por propios familiares) y de la disponibilidad (tema principal de oposición a la legalización de todas las drogas). b) Secuencia de la conducta adictiva (1) Generalmente la administración de cualquier droga queda reforzada (En las primeras administraciones suele predominar el reforzamiento positivo, obtención de placer, pero también puede existir reforzamiento negativo, eliminación de malestar). (2) Ante la repetición del consumo aparece la tolerancia y la dependencia física. La ausencia de droga genera el síndrome de abstinencia, estado aversivo, que actúa como un potente motivador para el consumo. (3) La motivación para el consumo y los estímulos condicionados asociados a la droga favorecen el comportamiento de búsqueda de la sustancia. Dicha conducta es reforzada negativamente, acaba la ansiedad, al obtener la sustancia. (4) La disponibilidad de la droga permite una nueva administración entrándose en un círculo vicioso. En muchas sustancias, especialmente en el caso de la heroína, después de un tiempo de consumo, las administraciones son mantenidas especialmente por reforzamiento negativo. Si bien puede existir alguna forma de placer, fundamentalmente el consumo tiene como objetivo eliminar el enorme displacer que genera el “mono”. 3. Factores individuales de predisposición Las variables individuales mediatizan los procesos de aprendizaje y, por tanto, permiten entender que ciertas personas tengan más riesgo de consumo de sustancias que otras. Numerosa investigación da cuenta de una relación positiva entre aquellas variables de personalidad que fomentan la desinhibición (extraversión, psicoticismo, susceptibilidad al reforzamiento, búsqueda de sensaciones, impulsividad) y el consumo de drogas, tanto de aquellas que están institucionalizadas (tabaco, alcohol, etc.) como de la ilegales (marihuana, cocaína, heroína, sintéticas, etc.). También en el consumo de sustancias nocivas se encuentran diferencias entre hombres y mujeres. En general la adicción es superior en los varones. En la actualidad y en determinadas sociedades esto podría no ser cierto en el hábito de fumar tabaco. 4. Factores fisiológicos Las drogas actúan sobre neurotransmisores que alteran la actividad sináptica de diversas neuronas. Las de mayor consumo humano seguramente actúan sobre sustratos biológicos ligados al placer si bien pueden existir diferentes áreas implicadas específicas de cada droga. En estos momentos se está realizando mucha investigación sobre el tema. 5. Tratamiento La drogadicción genera numerosos problemas de salud y, por consiguiente, se necesitan tratamientos lo más eficaces posibles. Si bien puede haber tratamientos específicos para adicciones concretas existen unos requisitos generales de tratamiento. En este apartado resumiremos las principales necesidades y modalidades de tratamiento. a) Necesidades de tratamiento A partir del conocimiento científico sobre los factores fisiológicos y psicológicos asociados al consumo de drogas se derivan las siguientes necesidades: (1) Eliminación de las propiedades reforzadoras primarias.
 Para la reducción o eliminación del consumo es necesaria la desintoxicación farmacológica ya que acaba con el síndrome de abstinencia. También sería muy positivo conseguir que las nuevas administraciones no fueran reforzadas, para ello necesitaríamos bloquear los receptores asociados a la droga. (2) Eliminación de las propiedades desencadenantes de los estímulos condicionados. Necesitaríamos descondicionar estímulos ambientales asociados al comportamiento adictivo para evitar que continúen siendo estímulos desencadenantes o reforzadores condicionados (Rituales de administración, Instrumental, Situaciones y lugares disparadores del “mono”, amigos, estímulos interoceptivos o pensamientos). Dado que el miedo al síndrome de abstinencia es muy relevante debería ser objeto de tratamiento especial. (3) Eliminación del reforzamiento social.
 Tendríamos que conseguir que el comportamiento adictivo no encontrara ningún tipo de reforzamiento social. Es por ello que la desconexión ambiental, una información exhaustiva de los efectos perniciosos de la droga, el apoyo y reforzamiento de la conducta adaptativa y la generación de nuevos hábitos saludables incompatibles serían muy necesarios. b) Modalidades de tratamiento El tratamiento efectivo de las drogadicciones es muy difícil debido a una serie de factores. En primer lugar, muchos drogadictos no tienen la motivación para dejar el tóxico y a veces las motivaciones son muy puntuales y forzadas por situaciones muy aversivas derivadas del síndrome de abstinencia. En segundo lugar, incluso en personas motivadas, el tratamiento es difícil por la cantidad de factores fisiológicos y psicológicos que intervienen. A pesar de las dificultades, se están destinando muchos recursos, económicos y humanos, para rehabilitar a las personas toxicómanas. El objetivo es multidisciplinar y, por tanto, debe ser abordado como tal, es decir se han de controlar factores médicobiológicos y factores psicológicos. Las principales modalidades de tratamiento son las siguientes: (1) Cura de desintoxicación Tiene como objetivo eliminar la dependencia física a una droga. Generalmente se realiza en un centro cerrado y acostumbra a implicar un contrato conductual, una sustitución del fármaco, una reducción progresiva de dosis y un tratamiento con ansiolíticos para combatir la ansiedad asociada a la situación. (2) Psicoterapia de grupo Pretende principalmente el refuerzo social de la abstinencia. Diferentes adictos o exadictos intentan en situación colectiva ayudarse entre ellos. Ha sido especialmente utilizada con adictos al alcohol. (3) Comunidades terapéuticas Son habituales, y muy populares, en el tratamiento de las adicciones. A veces en ellas se realizan curas de desintoxicación, pero su misión más importante es garantizar la desconexión ambiental (de un medio urbano, el más relacionado con el consumo, se pasa a un medio rural donde no están presentes la mayoría de los estímulos ambientales asociados a la droga) y fomentar el reforzamiento de la abstinencia. (4) Mantenimiento con agonistas Es una forma de tratamiento que renuncia al objetivo de la abstinencia pero que fomenta la salud y el bienestar del adicto. Consiste en sustituir un fármaco por otro que produce los mismos efectos psicológicos pero que genera menos problemas de salud al consumidor. Es muy habitual la utilización de Metadona por vía oral para sustituir la heroína por vía intravenosa, forma de administración ligada a muchos problemas de salud. (5) Mantenimiento con antagonistas Pretende eliminar las propiedades reforzantes de la droga en caso que se produzca una nueva administración. Si el adicto en periodo de rehabilitación toma un fármaco que bloquea los receptores de la droga, esta persona no obtendrá placer en la nueva administración y, por consecuencia, su conducta entraría en extinción. La Naloxona y la Naltrexona son utilizadas en el tratamiento de consumo de opiáceos. Este tipo de modalidad ha sido especialmente efectiva con adictos de alto nivel cultural y con profesiones relacionadas con la salud. (6) Mantenimiento con heroína Es un recurso utilizado cuando los consumidores de dicha sustancia no responden al mantenimiento con agonistas (metadona). Parte de los mismos supuestos de dicha modalidad, es decir considerar la adicción como una enfermedad metabólica crónica. No pretende eliminar la adicción sino controlar su administración con el fin de mejorar el bienestar del paciente. Nota.Si bien hemos repasado diversas modalidades de tratamiento hemos de decir que no son incompatibles entre ellas. Es más, en general los centros de tratamiento utilizan programas amplios que incluyen diferentes modalidades. c) Evaluación del tratamiento Si el objetivo fuera conseguir que los adictos no volvieran a consumir drogas los niveles de éxito serían muy bajos. Actualmente se pretenden otros objetivos como consecuencia de considerar la adicción como una enfermedad crónica recidivante con ciertas posibilidades terapéuticas. Además, los adictos que demandan tratamiento son policonsumidores (todo tipo de drogas, legales e ilegales) y sería prácticamente imposible acabar con todo tipo de consumo. Así, desde hace bastante tiempo, los programas libres de drogas no son habituales ya que el objetivo principal no es la eliminación del consumo sino conseguir que el adicto mantenga un contacto habitual con un centro sanitario de referencia. En este sentido los resultados permiten un mayor optimismo. Objetivos específicos de la actividad de aprendizaje El estudiante debería ser capaz de: 1. Reconocer los conceptos de droga, drogadicto, tolerancia, dependencia física y síndrome de abstinencia. 2. Identificar los factores de aprendizaje que fomentan el consumo de drogas
3. Reconocer o reproducir gráficamente la secuencia típica de la conducta adictiva. 4. Identificar las variables individuales más asociadas al consumo de drogas. 5. Identificar las modalidades más usuales de tratamiento de adictos (objetivos y características) ...

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