Tema 3 procesal penal (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho procesal penal
Año del apunte 2017
Páginas 2
Fecha de subida 23/06/2017
Descargas 0
Subido por

Vista previa del texto

Tema 3: El objeto del proceso penal: la acción penal.
Toda acción debe venir identificada con un enjuiciamiento. Cuando a uno le procesan lo hacen por un comportamiento, una conducta, un hecho, y una vez determinado el castigo no se podrá volver a juzgar. Lo determinante a objeto del derecho procesal penal es la acusación y el fallo. En el momento en que las partes acusadoras determinan los hechos, queda fijado el objeto de la acusación y el juez deberá determinar si hay delito o no partiendo de una conducta. Como estamos en el proceso penal, la cuestión difiere un poquito del proceso civil pues el proceso penal tiene una estructura más peculiar ya que contamos con una fase de investigación y una de enjuiciamiento. Si queremos hacer una equiparación entre ambos procesos, el proceso penal en su fase de enjuiciamiento sería como en el civil. A denuncia cuestiona la investigación, no el enjuiciamiento.
En la fase intermedia se pueden dar muchas cuestiones que hagan que haya cambio de órgano, por ejemplo. Lo que hay que tener claro es que durante la investigación no se ejercita la acusación, la cual delimita el objeto del proceso. La acusación se realiza en la fase intermedia y que abre la fase de enjuiciamiento.
En el caso de los juicios por delitos leves tampoco se marcan las fases pues el ordenamiento entiende que el esfuerzo de investigación no compensa el esfuerzo punitivo. Con una mínima prueba resolvemos el asunto. También contamos con procesos por delitos privados, calumnias e injurias, que no tienen investigación. Hay dos procesos especiales que se introdujeron en el año 2015 y que tienen que ver con procesos de decomiso, donde se sigue el juicio verbal civil en el que tiene carácter patrimonial, y los procesos por afectación de decreto, son procesos en los cuales se dicta una sentencia de conformidad, el acusado acepta la acusación y el Ministerio Fiscal pone un decreto directamente que limita el objeto, se mantiene la estructura, pero no hay enjuiciamiento. Por tanto, para acusar se necesitan unos hechos mediante los cuales se va a acusar.
Imputar es cuando alguien es sospechoso de cometer algún delito. Respeto de él, el Estado va a decidir si es responsable o no. Mientras se es investigado se mantiene la presunción de inocencia, pero si ese investigado al final de la instrucción tiene mucha probabilidad de haber cometido el hecho delictivo, entonces contra él se puede ejercitar la acción penal. Esto significa que se le va a acusar sobre hechos concretos, sobre delitos. Solo así se va a poder practicar prueba. El primer momento de la acusación es al inicio del juicio oral, pero donde queda establecida y los límites del objeto es al final del juicio oral. Que el juez quede vinculado significa que no va a juzgar ninguna otra conducta que las acusadas, está vinculado por el ámbito objetivo y subjetivo de la acusación. Lo determinante es la fase de enjuiciamiento.
Cuando hablamos de acusación hay varios sujetos que pueden ejercitar la acusación y son varios sujetos con intereses distintos, por eso va a haber diferencias. El juez debe pronunciarse respecto de todas y cada una de ellas. Aquí rige la prohibición de non liquet, debe pronunciarse condenando o absolviendo.
La acusación es distinto de imputado que se asemeja al de investigado. La investigación es el reconocimiento judicial del poder de acusar, es decir, la acusación procede de las partes que tienen potestad de acusar, pero quien tiene el poder de investigar es el juez. El juez es el que determina ese estatus específico del investigado. ¿Cuándo surge esta relación juez-investigado? Hay diversos momentos a lo largo del proceso, en la fase inicial de investigación, donde podemos hablar y afirmar que hay un investigado. En primer lugar se da cuando se admite a trámite la querella, a partir de aquí surge la figura del investigado ya que la querella identifica al querellado, señalamos a alguien. En segundo lugar es a través del auto formal de procesamiento (para delitos graves de pena de prisión de más de 9 años), tiene lugar durante la investigación, el procesado no es acusado aun ni condenado. En tercer lugar tenemos la detención pues desde este momento se empieza a investigar, y la adopción de medidas de seguridad.
Una de las consecuencias de ser investigado es que nace el derecho de defensa que no es solo que se le asigna un abogado, sino que abarca muchísimas diligencias, derechos, obligaciones… Para ello hay que ser conscientes de la condición de investigado. El testigo aunque declare no necesita de abogado porque tiene un ámbito concreto y tiene obligación de decir la verdad. El investigado no tiene obligación de responder. Por esto, cuando tenemos que acudir a diligencias policiales tenemos que saber en calidad de qué.
Hay que delimitar que estamos investigando ya que condiciona el proceso. Por ejemplo, en una orden para entrar a una casa no podemos entrar a ver que encontramos. Las diligencias de investigación, los actos que dicta el juez, tienen que sustanciarse en un mínimo lógico. La investigación en principio se circunscribe a un hecho o a una tipología de hechos concretos.
Una de las peculiaridades del ordenamiento procesal penal español es la posibilidad de ejecutar la acción penal y la acción civil conjuntamente. La indemnización se sustancia en el proceso penal.
Cuando se plantea un debate ante un juez penal, lo importante son los hechos. El juez va a determinar la existencia o no existencia de esos hechos que pueden dar lugar o no a la responsabilidad penal.
Todas esas circunstancias extras que se añaden a los hechos se añaden al objeto. En relación con esto, el TC ha elaborado su doctrina en base a la acusación para la cual va a existir una pena con criterios de veracidad porque el juez no puede imponer pena de hechos o circunstancias que no han sido objeto de acusación debido a la protección del derecho de defensa. La jurisprudencia en general dice que no importa cómo se llama al delito a la hora de acusar, sino que lo que importa son los hechos en sí mismos y la jurisprudencia deja cierto margen a la hora de modificar levemente esa calificación jurídica que las partes otorgan al comportamiento, a los hechos. Al juez se le permite calificar de otra manera los hechos siempre respetando el bien jurídico. El juez no puede imponer penas más graves que las establecidas por las partes.
¿A quién afecta la delimitación al objeto del proceso? Al acusado con independencia de la persona que acuse, porque los hechos ya han sido decididos.
Se puede sustanciar una acción civil dentro de la acción penal pues de todo delito nace la posibilidad de reclamar una indemnización por los daños ocasionados por el delito. Esta acción civil tiene los mismos objetos que todos los actos civiles rige el principio dispositivo con lo cual el perjudicado por el hecho delictivo puede decidir si renuncia o no a la indemnización.
...

Tags: