Apuntes 3 (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Málaga
Grado Derecho + Administración y Dirección de Empresas - 2º curso
Asignatura Derecho Administrativo I
Año del apunte 2014
Páginas 11
Fecha de subida 02/08/2017
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Apuntes 3 Las delegaciones realizadas por un órgano unipersonal no se extinguen tras el cese o fallecimiento de la persona integrante de ese órgano unipersonal.
Existen órganos colegiados y órganos unipersonales.
Al igual que en las corporaciones locales existe una parajerarquía, el recurso de reposición, al ser resuelto por el órgano delegante, funciona como una para-alzada; funciona de manera análoga a un recurso de alzada. Esta similitud también se da en los recursos de reposición que se pueden dar en las administraciones públicas jerárquicas.
Artículo 13.7 Ley 30/92: la delegación de competencias atribuidas a órganos colegiados, para cuyo ejercicio ordinario se requiera un quórum especial, deberá adoptarse observando, en todo caso, dicho quórum.
Tanto la delegación como su revocación se realizan mediante resoluciones expresas.
Se utiliza la palabra deferir como sinónimo de delegar.
El quórum es el mínimo de miembros aceptantes de un órgano colegiado que a veces se exige para la aprobación de una actuación.
En un órgano colegiado donde se exija un quórum, la delegación de competencias debe ceñirse a ese quórum.
La resolución de delegación puede contener el alcance material (delegación total o parcial), el alcance temporal, ciertos requisitos y condiciones para el ejercicio de la competencia, el alcance territorial, los controles específicos que pueda establecer o reservarse el órgano delegante, etc.
Los controles específicos que establece el órgano delegante en una resolución de delegación se dan, en general, en la 1 delegación entre dos órganos entre los que no existe jerarquía. En esos controles se plasma normalmente el acuerdo previo entre esos dos órganos a la hora de delegar la competencia.
Artículo 14.1 Ley 30/92: los órganos superiores podrán avocar para sí el conocimiento de un asunto cuya resolución corresponda ordinariamente o por delegación a sus órganos administrativos dependientes, cuando circunstancias de índole técnica, económica, social, jurídica o territorial lo hagan conveniente. En los supuestos de delegación de competencias en órganos no jerárquicamente dependientes, el conocimiento de un asunto podrá ser avocado únicamente por el órgano delegante.
El objeto de la avocación es el conocimiento de un asunto, se trata de un determinado asunto de la competencia.
Avocar equivale a recabar o reclamar para sí.
El órgano delegante o el superior jerárquico pueden recabar para sí el conocimiento de un determinado asunto, es decir, el ejercicio de la competencia respecto de un concreto expediente o procedimiento; por tanto recaba para sí la resolución de este.
El expediente es el soporte documental (físico o informático) de las actuaciones de un procedimiento.
El órgano avocante recaba para sí el conocimiento de un determinado asunto de la competencia del órgano avocado.
La avocación actúa siempre en línea de jerarquía o en línea de delegación.
Un superior jerárquico no puede avocar el conocimiento de un asunto de una competencia que le ha sido delegada por otro órgano a su inferior jerárquico. En este caso, el único 2 órgano que podría avocar es el órgano delegante de esa competencia.
Así pues, podemos identificar dos modalidades de avocación: la avocación jerárquica y la avocación delegativa.
La avocación se lleva a cabo mediante una resolución debidamente motivada y justificada del órgano avocante.
Por ello, la avocación es un método marcadamente restrictivo.
La avocación tiene una finalidad de control.
Un uso excesivo de la avocación tendría unos efectos tremendamente distorsionantes, y por ello tiene unos mecanismos bastante restrictivos.
La avocación es un mecanismo de control selectivo.
Artículo 14.2 Ley 30/92: en todo caso, la avocación se realizará mediante acuerdo motivado que deberá ser notificado a los interesados en el procedimiento, si los hubiere, con anterioridad a la resolución final que se dicte. Contra el acuerdo de avocación no cabrá recurso, aunque podrá impugnarse en el recurso que, en su caso, contra la resolución del procedimiento.
La avocación debe ser notificada a los interesados antes de que se dicte la resolución.
La resolución de avocación no puede ser recurrida, pero sí el acto resuelto mediante recurso de alzada o reposición según el caso.
La resolución de avocación es un acto trámite, mientras que la resolución del órgano avocante es ultimatoria.
Una argumentación ‘’a fortiori’’ es que quien puede hacer lo más, puede hacer lo menos. El legislador tiene muy en cuenta 3 esta argumentación para la normatividad de muchas materias.
La competencia orgánica es lo que fluye por las técnicas de relación inter-orgánica.
Las técnicas de relación inter-orgánica en sentido impropio no conllevan el flujo de la competencia. Son técnicas complementarias que ayudan a la competencia; tienen un perfil estrictamente funcional, operativo y práctico; están pensadas para asistir al ejercicio de la competencia por parte del órgano.
La encomienda de gestión está destinada a proporcionar a los órganos que deben ejercer la competencia los instrumentos necesarios para que esta pueda ser ejercida. Es, pues, una técnica instrumental.
La finalidad de la encomienda de gestión es el ahorro; es una herramienta de ahorro, pues no hay que identificar la titularidad o ejercicio de la competencia con la disponibilidad efectiva de los medios materiales para poder ejercerla.
La encomienda de gestión permite hacer las cosas con los mismos recursos, lo que es de gran ayuda en las administraciones públicas grandes.
Tiene sentido la concentración de los medios materiales para la realización de competencias La encomienda de gestión no transmite nada.
En la encomienda de gestión existe un órgano encomendante y un órgano encomendatario o encomendado.
La encomendación de gestión se diseña para que no haya que reproducir estructuras operativas conforme distribuyo o asigno competencias a los órganos.
4 La encomienda de gestión es un mecanismo a través del cual el órgano competente se vale de otro órgano para la tramitación en todo o en parte.
La encomienda de gestión puede darse entre una administración pública y una entidad instrumental suya.
Artículo 15.1 Ley 30/92: la realización de actividades de carácter material, técnico o de servicios de la competencia de los órganos administrativos o de las entidades de derecho público podrá ser encomendada a otro órgano o entidades de la misma o de distinta administración, por razones de eficacia o cuando no se poseen los medios técnicos idóneos para su desempeño.
Artículo 15.2 Ley 30/92: la encomienda de gestión no supone cesión de titularidad de la competencia ni de los elementos sustantivos de su ejercicio, siendo responsabilidad del órgano o entidad encomendante dictar cuantos actos o resoluciones de carácter jurídico den soporte o en los que se integre la completa actividad material objeto de encomienda.
La encomienda de gestión también puede darse entre dos administraciones públicas distintas mediante acuerdo.
La encomienda de gestión es un mecanismo que se utiliza con mucha frecuencia.
Artículo 15.3 Ley 30/92: la encomienda de gestión entre órganos administrativos o entidades de derecho público pertenecientes a la misma administración deberá establecerse en los términos que establezca su normativa propia y, en su defecto, por acuerdo expreso de los órganos o entidades intervinientes. En todo caso el instrumento de formalización de la encomienda de gestión y su resolución deberá ser publicado, para su eficacia, en el diario oficial correspondiente.
5 Se prevén normas que regulen las condiciones mediante las cuales debe llevarse a cabo la encomienda de gestión.
En ausencia de leyes o normas que establezcan las condiciones que deben llevarse a cabo en la encomienda de gestión, se realizará mediante acuerdo.
La encomienda de gestión tiene muchos inconvenientes.
Artículo 15.4 Ley 30/92: cuando la encomienda de gestión se realice entre órganos y entidades de distintas administraciones se formalizará mediante firma del correspondiente convenio entre ellas, salvo en el supuesto de la gestión ordinaria de los servicios de las Comunidades Autónomas por las Diputaciones Provinciales o en su caso Cabildos o Consejos insulares, que se regirá por la legislación de Régimen Local.
Artículo 15.5 Ley 30/92: el régimen jurídico de la encomienda de gestión que se regula en este artículo no será de aplicación cuando la realización de las actividades enumeradas en el apartado primero haya de recaer sobre personas físicas o jurídicas sujetas a derecho privado, ajustándose entonces, en lo que proceda, a la legislación correspondiente de contratos del Estado, sin que puedan encomendarse a personas o entidades de esta naturaleza actividades que, según la legislación vigente, hayan de realizarse con sujeción al derecho administrativo.
Un Ministerio es un órgano central y una Subdelegación del Gobierno en la Provincia es un órgano periférico.
El órgano central posee un ámbito territorial igual al del sujeto, mientras que el órgano periférico posee una parte de la territorialidad del sujeto.
La encomienda de gestión no puede darse entre una administración pública y entes de derecho privado.
6 La diferencia entre un órgano unipersonal y un órgano colegiado tiene que ver con la competencia del órgano, con el modo en el que la competencia se ejerce (tanto propia como delegada).
Lo propio del órgano unipersonal es que ejerce la competencia mediante la decisión adoptada por una sola persona física (el Alcalde o Presidente). Esta persona física es la autoridad titular del órgano competente.
La autoridad, en el Derecho de la organización administrativa, es el titular de un órgano unipersonal.
El Rey, desde el punto de vista administrativo, es un órgano unipersonal.
Una Subdelegación del Gobierno en la Provincia es un órgano unipersonal, al igual que la Delegación del Gobierno en la Comunidad Autónoma.
Un Ministerio es un órgano unipersonal.
Un órgano colegiado ejerce sus competencias a través de la decisión concurrente de un conjunto de personas físicas (los miembros del órgano colegiado).
Artículo 16.1 Ley 30/92: los titulares de los órganos administrativos podrán, en materia de su propia competencia, delegar la firma de sus resoluciones y actos administrativos a los titulares de los órganos o unidades administrativas que de ellos dependan, dentro de los límites señalados en el artículo 13.
La delegación de la firma solo puede realizarse en competencias de las que el órgano tenga titularidad (no se puede realizar en competencias delegadas).
La delegación de firma está pensada para competencias que generan un gran volumen de resoluciones 7 prácticamente idénticas entre sí. Este tipo de competencias las poseen los órganos unipersonales.
Solo los órganos unipersonales tienen un titular.
La delegación de firma no es una relación entre órganos, puede darse entre dos autoridades titulares de órganos unipersonales o entre una autoridad y el titular de una unidad administrativa o dependencia funcional.
La autoridad delegante de firma no puede delegar la firma a un titular de un órgano o dependencia funcional sobre la que no tenga una jerarquía en sentido propio o una quasijerarquía.
La delegación de firma posee los mismos límites que la delegación de competencias.
La subdelegación de competencias está prohibida.
La delegación de firma solo puede aplicarse a las competencias propias de un órgano unipersonal que sean delegables.
La delegación de firma, en términos materiales, es muy similar a la delegación de competencias, y por ello juegan materialmente en el mismo terreno.
La delegación de firma lo que relaciona son personas físicas.
Artículo 16.2 Ley 30/92: la delegación de firma no alterará la competencia del órgano delegante y para su validez no será necesaria su publicación.
La delegación de firma no implica un cambio de titularidad de la competencia.
La resolución de la delegación de firma se entiende dictada, sin ninguna excepción, por el órgano titular de la competencia, es decir, el órgano cuya titularidad ha 8 delegado la firma. Es la autoridad delegante de firma quien dicta la resolución.
No es necesario publicar la delegación de firma.
Artículo 16.3 Ley 30/92: en las resoluciones y actos que firmen por delegación se hará constar la autoridad de procedencia.
Se utiliza la expresión ‘’PDF’’ para indicar que el acto se ha dictado ‘’Por Delegación de Firma’’.
Artículo 16.4 Ley 30/92: no cabrá la delegación de firma en las resoluciones de carácter sancionador.
La delegación de firma se utiliza con mucha frecuencia.
Artículo 17.2 Ley 30/92: la suplencia no implicará alteración de la competencia.
La suplencia no implica un cambio de titularidad de la competencia.
Artículo 17.1 Ley 30/92: los titulares de los órganos administrativos podrán ser suplidos temporalmente en los supuestos de vacante, ausencia o enfermedad por quien designe el órgano competente para el nombramiento de aquellos. Si no se designa suplente, la competencia del órgano administrativo se ejercerá por quien designe el órgano administrativo inmediato de quien dependa.
La suplencia es la sustitución transitoria de una persona física titular de un órgano unipersonal.
Quien designa al titular del órgano unipersonal, designa a quien le suple.
La suplencia es temporal; es transitoria.
Si no se designa a un suplente, lo designará el órgano superior jerárquico inmediato.
9 Las reglas de suplencia de la Ley 30/92 son reglas generales. El reglamento orgánico de las administraciones públicas posee reglas de suplencia no previstas en la ley.
Los actos trámite son todos aquellos actos que preceden a la resolución ultimatoria. Así pues, todos los actos que no son resoluciones ultimatorias son actos trámite (es residual).
El órgano competente también dicta actos trámite. Suele dictar los actos trámite más relevantes.
Cuando actúa la entidad instrumental, actúa esta, no el sujeto matriz, pues la entidad instrumental se ha convertido en un sujeto distinto.
La potestad siempre la atribuye la ley.
La relación de tutela es el conjunto de controles que la administración territorial matriz impone sobre sus entidades instrumentales. Esta relación de tutela, según cada caso, adopta una forma propia.
La entidad instrumental acoge todas las características propias de una administración territorial, salvo la territorialidad; no posee ningún territorio ni lo necesita, pues la territorialidad se la proporciona la administración territorial de la que depende.
La entidad instrumental es una entidad de Derecho público (son administraciones públicas).
Una instancia funcional puede convertirse en una entidad instrumental. Esto se debe a que la ley prevé que una Corporación Local pueda constituir una entidad instrumental dotada de las competencias que la propia ley prevé. Esto se deriva de la enorme sencillez de las administraciones locales.
La relación de tutela se da solo entre sujetos.
10 En el ámbito de nuestra tradición administrativa, es tan importante el contrapeso que se da entre el órgano unipersonal y el órgano colegiado que debido a ello no se pueden formar más órganos en las administraciones locales, prefiriéndose en todo caso la creación de entidades instrumentales. Esta es la clave de arco del funcionamiento de la organización.
La potestad puede ser definida como un título habilitante legalmente conferido a ciertos sujetos para satisfacer, mediante su actuación jurídica, intereses ajenos.
La competencia del órgano es la aptitud del órgano para configurar con sus decisiones la voluntad del sujeto.
La competencia secundaria o de mera tramitación consiste en asistir a los órganos competentes en sentido estricto para ejercer sus competencias.
Como técnica de relación inter-orgánica estructurante, la jerarquía tiene como efecto específico introducir en la administración un orden de rangos claramente reconocible, intuitivo y de fácil aplicación.
Podemos decir que la desconcentración de competencias permite la descongestión competencial de los órganos del nivel medio-bajo de la jerarquía administrativa sin merma del control de la actividad de los órganos inferiores.
A través de la encomienda de gestión, el órgano encomendado pone a disposición del encomendante sus medios materiales y humanos.
La delegación de firma está prohibida en el caso de que la competencia que va a ser ejercida por delegación de firma haya sido delegada.
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