Introducción al siglo de oro (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 1º curso
Asignatura Literatura española
Año del apunte 2014
Páginas 2
Fecha de subida 05/06/2014
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Descripción

Siglos de oro, el humanismo, discurso sobre la dignidad del hombre, crítica a la escolástica

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SIGLOS DE ORO  Siglo de oro de 1550 – 1650 (mitad del siglo XVII ya han muerto – sólo subsiste Caderón) Inicia en 1543 con la publicación de Obras poéticas de Juan Boscán y “algunas” de Garcilaso de la Vega. Este libro introdujo el italianismo poético conjunto de temas, tonos, ritmos (adaptación de la obra de Francesco Petrarca). La viuda de Boscan reunió sus poemas (y de su amigo Garcilaso). Eran tres libros de Boscan y uno de Garcilaso. Este cuarto tomo fue el que finalmente acabó siendo reeditado.
 Siglos de oro hablamos del siglo XVI (Renacimiento) – XVII (Barroco). La primera mitad del XVI fue poco productiva y la segunda mitad del XVII fue un periodo de choque ideologico. Los humanistas lucharon por implantar un nuevo sistema de estudio en el que se daba mayor importancia al papel del hombre en la historia contra una concepción más teológica. Era una revolución educativa y teológica. Esta revolución fracasa en 1556 cuando Carlos I se retira (quien se había comprometido con esta mentalidad humanista). Carlos I abdica en su hijo Felipe II, quien hace suya la visión que se deriva del Concilio de Trento. Durante la primera mitad, los talentos e intelectuales están ocupados más en una lucha de ideas que en la creación de obras literarias.
Hay una absorción del humanismo, de la pugna teológica y la incorporación de la literatura italiana en italiano (y no en latín). La Celestina se publica cuando en la corte española se pone de moda el humanismo italiano. Inició en la corte florentina de mano de personas que habían recibido formaciones en todos los campos del saber. Eran verdaderos amantes del conocimiento. Más adelante se instalaran en la universidad de París. Los Reyes Católicos se encargaron de traer de Italia educadores para sus hijos (en italiano, griego, latín i hebreo). Cuando aparece la Celestina, el humanismo ya forma parte del clima intelectual. El conjunto de diálogos, ensayos, discursos y reflexiones se generan en Florencia y en Venecia.
EL HUMANISMO Explicación del humanismo: el hombre se convierte en el centro de interés de cualquier interés humano. Esta centralidad del hombre se opone a la anterior centralidad del hombre. Por lo tanto, la búsqueda de la relación con Dios era la forma básica de cualquier elemento cultural. Así que, la voluntad del hombre es la voluntad del hombre. La centralidad del hombre (que es el centro de la creación) aparece durante el humanismo. El hombre es capaz de entender lo que le rodea y consecuentemente entenderse a si mismo. El individuo es capaz de reflexionar, determinar su vida y conocer lo que le rodea. Este cambio perdurará durante toda la modernidad. El humanismo es un movimiento de pensamiento, cultural, no muy organizado, que sucede en las grandes ciudades estado italianas entre 1350 y 1600.
Discurso sobre la dignidad del hombre Uno de los pensadores humanistas destacados es Giovanni Pico della Mirandola. Toda acción humana ha de servir para la voluntad del individuo para su desarrollo total. Se ejemplifica como Dios crea al individuo: lo crea con todas las posibilidades de ser. En la creación, Dios da a cada elemento de la creación a sus creados. Al hombre, Dios le da todo lo que le ha dado a los demás. El individuo, por lo tanto, tiene una naturaleza distinta. Queda posicionado en el centro del mundo des de la creación. Dios crea al individuo y lo crea libre: no determina una naturaleza, un lugar o un determinado aspecto. Es libre de escoger de acuerdo con su intención. “Te he puesto en el centro del mundo para que más cómodamente observes cuanto en él existe”. El individuo, al estar en el centro de la creación está entre el mundo animal y el celestial. Tiene posibilidades de acceder a ambos dependiendo de su voluntad de degenerar o mejorar. La noción del individuo acaba siendo fundamental. Si el individuo es libre es capaz de acceder al conocimiento, de analizar y juzgar la realidad, etc. Toda esta nueva concepción del hombre. Lo que plantea el humanismo es que se tiene que formar al individuo a través de una formación liberal que dé libertad al individuo.
Propuesta educativa: crítica a la escolástica Consecuentemente, se produce una reforma de la educación respecto a La escolástica. El discurso escolástico resultaba totalmente opaco en un tipo de educación elitista: una educación que se basa en el discurso abstracto, alejados de lo humano, de lo que implica el individuo, centrado en conceptos mínimos (cuestiones). El individuo, ante la verdad dictada por una institución, no tiene la capacidad de juzgar. Dado que se trata de reflexionar sobre conceptos se utiliza un estilo y un lenguaje obscuro, abstracto e impreciso. Acaba derivando en una jerga (deformación del latín clásico). En contraposición, el humanismo plantea un sistema educativo distinto. Mientras en La escolástica se trataban materias como lógica, teología, matemáticas y filosofía natural, los Estudi humanitatis plantea disciplinas que tienen que ver con la formación de un ciudadano libre. Se ofrecen unas disciplinas como la gramática, retórica, historia, filosofía moral, literatura. Una de las voluntades será tratar de lograr un discurso preciso, claro, concreto y asumible para un individuo formado. En relación a este estilo; la búsqueda de una depuración del latín (restauración del latín clásico). Además, el humanismo quiere cultivar en el alumno la lectura y la comprensión individual.
Es el individuo concreto el que lee, el que se enfrenta a un texto y que intenta entenderlo. El individuo, por lo tanto, es autónomo. Así, ni el argumento de autoridad ni el dogmatismo no valen: se empiezan a cuestionar. En contraposición al hombre escolástico, el humanismo propone un individuo de acción: que se implique en la realidad, que trabaje en el Estado, que tenga interés en la política. Junto a esto, en el humanismo empieza a valorar lo real, lo verosímil, lo inmediato. Por ejemplo, el interés en lo humano genera un interés en las biografías, interés por la vida real, por los caracteres humanos (a través de la mitología clásica como un muestrario de caracteres humanos), por la expresión literaria popular (cancioncillas de la gente, narraciones de pueblo), y, consecuentemente, interés por la lengua vernácula (la que habla el pueblo) y por la naturaleza.
En general, este planteamiento busca lo humano, lo específico frente a ese discurso abstracto e intelectual. Acabará derivando en el creador del ensayo: Montaine quien planteaba “Pensar al mundo y pensarse a sí mismo” “Yo soy la materia de mi vida”.
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