Comentario critico (2013)

Trabajo Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura TECNIQUES DEL TREBALL I LA COMUNICACIÓ
Profesor R.M.S.
Año del apunte 2013
Páginas 7
Fecha de subida 03/04/2015
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Actividad 4

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Comentario Crítico DERECHO T.1 PRESENTACIÓN El texto que comentamos se titula Breves acotaciones a la sentencia del Tribunal Constitucional de 18 de julio de 2002, relativa a las hemotransfusiones por parte de los Testigos de Jehová. El texto fue escrito en el año 2003 por Luis Álvarez Prieto, profesor de Derecho Eclesiástico del Estado en la Universidad Complutense de Madrid.
El texto es de carácter doctrinal, puesto que es un artículo, y su estructura, es la siguiente: primero, el autor en el artículo, nos menciona los antecedentes del caso, posteriormente, expone los fundamentos jurídicos que él cree apropiados, y finalmente elabora un análisis sobre la Sentencia del Tribunal Constitucional.
El artículo se basa en tres referencias jurídicas: la Sentencia de la Audiencia Provincial de Huesca de 20 de noviembre de 1996, la Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de junio de 1997, y la Sentencia del Tribunal Constitucional de 18 de julio de 2002. En esta última, es en la que se basa el artículo del autor, puesto que las dos anteriores fueron contradictorias.
El contexto del artículo se sitúa en el año 1995. Cuando Marcos, de 13 años, sufrió un accidente en bicicleta en la provincia de Huesca. El menor fue atendido en varios hospitales públicos y una clínica privada, los médicos de todos los centros creían necesaria una transfusión de sangre pero los padres de Marcos se opusieron por motivos religiosos. Tanto los padres, como el menor eran testigos de Jehová, una restauración del cristianismo primitivo basada en el registro de la Biblia. Dicha transfusión significaba para ellos una condenación espiritual del niño.
Los médicos ante esta situación, y al ver que no existían alternativas al tratamiento, solicitan una orden judicial para realizarlo, aun siendo el menor consciente de la situación, se niega sufriendo un ataque de pánico y estado de Shock, imposibilitando la realización de la hemotransfusión por riesgo de hemorragia cerebral.
1 Comentario Crítico DERECHO T.1 Finalmente, la familia solicita la alta voluntaria del menor y regresa a Huesca, dónde el menor es atendido en su domicilio por un médico oscense, el cual solicita con la colaboración del ayuntamiento una intervención judicial inmediata.
El menor que se encontraba en un estado grave, es asistido en un hospital de Huesca. Se le realiza la transfusión, en contra de la voluntad de sus padres, pero estos no se opusieron a ella. Aun así, el menor muere la noche siguiente en otro hospital de Zaragoza al que había sido trasladado.
Analizando brevemente el texto podemos observar como el autor a partir de tres sentencias sobre este caso, realiza como finalidad del artículo, un análisis sobre la doctrina empleada en la Sentencia del Tribunal Constitucional, también pretende comentar y dar su propia versión sobre el tema.
IDEAS PRINCIPALES En el caso que estamos comentando se puede ver que dos Derechos Fundamentales que se encuentran enfrentados. El Derecho Fundamental a la vida, puede verse vulnerado en el momento en que el menor decide no aceptar la transfusión de sangre, poniendo en riesgo su vida. Y el Derecho Fundamental a la libertad religiosa, también puede verse vulnerado por parte de los médicos por intentar convencer al niño y a los padres para que dejaran que se le practicara dicho tratamiento y así salvar la vida del menor.
Cabe decir que los Derechos Fundamentales no son de carácter absoluto y sus prácticas no pueden rebasar lo sensato, pero podemos encontrar una excepción, y es que el derecho a la vida sí que presenta ese carácter absoluto, aunque cada uno puede tomar decisiones conforme a sus ideas por que únicamente pone en peligro a su persona, y cada uno en sí mismo es autónomo. Así se ratifica en dicha Sentencia del Tribunal Constitucional, donde se entiende que los derechos y obligaciones que surgen de las relaciones humanas son válidos y eficaces en la medida que su contenido no rebase el 2 Comentario Crítico DERECHO T.1 marco constitucional, siempre que se respeten los límites propios de los derechos fundamentales.
Centrándonos como el autor en el derecho fundamental a la libertad religiosa, según el artículo 16.1 y 16.2 de la Constitución Española1, este derecho tiene doble dimensión. Una dimensión subjetiva en la que se incluyen decisiones de acuerdo a sus creencias religiosas y actos de culto, y una dimensión objetiva en la que se incluye lo que pueden realizar grupos religiosos y la no posibilidad intervencionista del estado en lo que dichos grupos piensen, el estado no puede intervenir en las creencias y establece un modelo de cooperación estado-iglesia. Además, de esta doble dimensión, también establece unos límites a los derechos que limitan sus manifestaciones, como son que su puesta en práctica no influya ni ponga en peligro los derechos fundamentales de otros.
En este caso es el menor el titular de los derechos y no pone en peligro los derechos de los demás.
Para el menor y sus padres, pertenecientes a los Testigos de Jehová, la transfusión de sangre podría ser considerada como un tratamiento en contra de su integridad moral y física, puesto que para ellos, y para el propio menor, la transfusión de sangre hubiera supuesto una contribución más dolorosa y angustiosa para el menor porque sus convicciones religiosas se acogen a la interpretación exhaustiva de algunos pasajes de la Biblia. Así que para ellos, se podría estar vulnerando el Art. 15 de la Constitución Española 2 si aceptaban dicha transfusión.
1 Artículo 16.1 y 16.2 de la Constitución Española de 1978: Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley. Art. 16.2: Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.
2 Artículo 15 de la Constitución Española de 1978: Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra.
3 Comentario Crítico DERECHO T.1 Según lo expuesto anteriormente, los Testigos de Jehová, como individuos y ejerciendo su derecho a la libertad religiosa tienen derecho a decidir sobre sus actos, siempre y cuando, no vulneren los derechos de los demás. Cabe destacar que no se está vulnerando ningún artículo de la jurisprudencia española, ya que cualquier individuo puede tomar decisiones sobre sí mismo, decidiendo mantener o no su vida. En el caso del menor se tiene en cuenta su opinión y se le tiene que dar a su consulta la oportunidad de que no se quede simplemente en una simple consulta, sino que sea tomada en cuenta, puesto que es su vida y él como individuo tiene capacidad para decidir.
Ante este supuesto presentando por el autor, las decisiones del menor no vincularían en ningún momento a sus padres, quienes respetando las decisiones de su hijo, no tendrían ninguna responsabilidad legal. Además, para el autor, el comportamiento de los padres fue el correcto, ante la situación que se les presentaba, puesto que, acataron sin oposición las órdenes judiciales a pesar de no estar de acuerdo, y también ejercieron su derecho a no declarar en contra de sus convicciones religiosas, ya que nadie les podía obligar a convencer a su hijo de tomar una decisión contraria a sus valores morales vinculados a su creencia religiosa.
Como se ha dicho anteriormente, la Sentencia del Tribunal Constitucional en la que estoy basando mi comentario reconoce que el menor en todo momento está ejerciendo sus derechos fundamentales, lejos de la integridad física, a partir de sus fuertes creencias religiosas y sin vulnerar ningún artículo de nuestra legislación, ya que se le podía considerar como un menor maduro y sus determinaciones solo le afectaban a sí mismo.
Así pues, como hemos dicho, el menor es titular de su Libertad Religiosa, y se le reconoce como “menor maduro” ya que se acata su resolución ante la práctica o no del tratamiento, por qué, si se le hace a un menor decidir sobre un hecho en el que va su vida, se le tiene que dar también la oportunidad de que dicha decisión llegue a un fin jurídico y no quede solo como una consulta.
4 Comentario Crítico DERECHO T.1 Como hemos dicho, el menor de este caso es considerado como “maduro”, así pues todas sus decisiones no vinculan a los padres, quienes no pueden tener ninguna repercusión legal.
El comportamiento de los padres fue en todo momento el correcto, ya que cuando hubo órdenes judiciales no se opusieron y las acataron, fue el menor quien se negó totalmente. Pero, si a pesar de saltarse su derecho, los padres hubieran intentado convencer al pequeño, tampoco queda probado en ningún sitio que el paciente hubiera cedido, ya que las fuerte raíces religiosas que presentan son muy difíciles de dejarlas de lado, por mucho que haya peligro de muerte por el medio.
Así pues, el autor no ve correcto que los padres renuncien a sus valores religiosos por momentos críticos en su vida privada, ya que la creencia de los Testigos de Jehová es así y no se puede cesar de ella cuando a cada individuo le conviene. La religión que se estudia en este comentario es muy aferrada a unos valores determinados, y sus seguidores no los abandonan con facilidad.
Finalmente, el autor comenta el artículo nº 5.4 del capítulo II de la ley 41/20023, que se aprobó con posterioridad a este caso, pero que según el parecer del autor podría tener relación con la situación presentada en este caso.
En esta ley se establecen una serie de casos en que la religión y la salud podrían verse enfrentados, y esta ley establece una serie de derechos y obligaciones en materia de la información y documentación clínica. De la ley se puede destacar que el equipo sanitario podrá realizar lo que ellos consideren más adecuado 3 Artículo nº 5.4 del capítulo II de la ley 41/2002: El derecho a la información sanitaria de los pacientes puede limitarse por la existencia acreditada de un estado de necesidad terapéutica. Se entenderá por necesidad terapéutica la facultad del médico para actuar profesionalmente sin informar antes al paciente, cuando por razones objetivas el conocimiento de su propia situación pueda perjudicar su salud de manera grave. Llegado este caso, el médico dejará constancia razonada de las circunstancias en la historia clínica y comunicará su decisión a las personas vinculadas al paciente por razones familiares o de hecho.
5 Comentario Crítico DERECHO T.1 teniendo o no el consentimiento del paciente. Para el autor, este hecho supone una vulneración de la dignidad de la persona, ya que no se tendrá tan en cuenta su voluntad, sino que, se velara por la preservación de su vida aunque el paciente, no quisiera eso.
En este caso, esta ley hubiera supuesto que el menor fallecido hubiera sido transfundido sin ningún tipo de consentimiento necesario y posiblemente no hubiera hecho falta ninguna orden judicial para realizar el tratamiento. Para el autor, se vulnerarían los derechos fundamentales a la libertad religiosa recogidos en nuestra constitución, ya que este derecho quedaría vulnerado por los médicos, y se considerarían incapaces los individuos que, según nuestra constitución, son plenamente válidos para tomar decisiones sobre sí mismo.
CONCLUSIÓN Para concluir, podemos decir que el autor del artículo analiza de manera exhaustiva la Sentencia del Tribunal Constitucional en el que se decidió absolver a los padres y no culpar a ninguna parte por el fatal desenlace. En su análisis podemos observar como solo se centra en justificar y defender las actuaciones de los padres, basadas en creencias religiosas y en el libre ejercicio de su libertad religiosa.
Desde otro punto de vista, podríamos pensar que el menor, de 13 años, quizás, no estaba capacitado para decidir sobre su vida ni era plenamente consciente de que era su vida la que estaba en peligro. Pero desde el momento en que se interpuso una orden judicial, tanto el niño como sus padres, restaban al margen de cualquier tipo de decisión respecto a la vida del menor, y por lo tanto tampoco tendrían ninguna responsabilidad jurídica en los hechos posteriores a la aparición de la orden judicial.
Por lo tanto, como se puede observar en la Sentencia del Tribunal Constitucional, no se podría hacer responsables a los padres ni al menor, pues restaban al margen de toda decisión y en este caso si hubo un fallo, quien fallo 6 Comentario Crítico DERECHO T.1 fue el Estado, porque en cuanto entró en juego la jurisprudencia era el Estado quien debía decidir por el menor.
Bibliografía y Webgrafía http://www.boe.es/legislacion/enlaces/documentos/ConstitucionCASTELLANO.pdf consultada los días 18 y 20 de octubre de 2013.
http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l41-2002.html#c2 Consultada el día 20 de octubre de 2013 TURULL RUBINAT, Max. Tècniques de treball i de comunicació. 2ª edición. Barcelona: Huygens, 2013, 335 páginas. ISBN: 978-84-15663-21-8 7 ...