Tema 1.1 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Filología Hispánica - 2º curso
Asignatura La narrativa española del s. XX
Profesor B.R.
Año del apunte 2017
Páginas 18
Fecha de subida 06/11/2017
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LA​ ​MODERNIDAD​ ​ESTÉTICA​ ​DEL​ ​FIN​ ​DE​ ​SIGLO  CRISIS​ ​DE​ ​CONCIENCIA​ ​EUROPEA Lo que conocemos hoy como ​Modernidad​, esa noción que abarca un periodo histórico concreto, desde finales del siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial (o hasta la Guerra Civil, en el caso español), tiene históricamente dos antecedentes que encaminan la historia del​ ​pensamiento:​ ​La​​ ​Modernidad​ ​histórica​ ​y​ ​la​ ​Modernidad​ ​filosófica​.
Tal como se ha comentado, el primer hito que nos conduce hasta la Modernidad del siglo XIX es lo que los teóricos han denominado como ​Modernidad Histórica. Esta arranca con el quattrocento italiano (que situamos a finales del siglo XV y del siglo XVI) y se identifica con​ ​el​ ​Renacimiento​ ​europeo​.
En el siglo XVI, el individuo toma conciencia de que hay un cambio de etapa, un cambio de edad. Hay un cambio de época que va a venir marcado por un ​desplazamiento del centro de la existencia humana​. Es decir, se pasa de un teocentrismo a un antropocentrismo, así que la realidad ya no es un libro escrito por la mano de Dios sino que el hombre puede tomar las riendas de su propio destino, de ahí que el gran mito del hombre del siglo XIX sea el​ ​mito​ ​de​ ​Prometeo​,​ ​ya​ ​que​ ​es​ ​el​ ​mito​ ​de​ ​la​ ​emancipación​ ​humana​.
El individuo se sitúa en el centro de las cosas, centro en el que antes se encontraba la divinidad. Van a defender la ​importancia del espíritu crítico y del ​afán científico para relacionarse con la realidad​. La realidad es algo que podemos conocer a partir de la razón. Aunque no solo a partir de esta, sino del trabajo científico; podemos mejorar nuestro mundo, vamos a ser capaces de transformar. Este siglo es, por tanto, un ​momento en que la ciencia y los saberes tienen una connotación claramente positiva​. Además, es el momento de los grandes descubrimientos geográficos. Se van a reinaugurar ciertas rutas comerciales​ ​alrededor​ ​de​ ​todo​ ​el​ ​planeta.
Tras esto, llega la ​época de las grandes crisis que remueven Europa: crisis políticas, religiosas, crisis económicas y una población gravemente enferma. Todo este caos que se desparrama a muchos niveles va a ir acompañado de una crisis oral y una crisis filosófica.
Cuando se oye hablar del ​escepticismo barroco​, es, en realidad, un eco de las profundas crisis que estaban viviendo los habitantes de Europa durante esos años. De una realidad única​ ​pasamos​ ​a​ ​una​ ​realidad​ ​diversa​ ​en​ ​el​ ​siglo​ ​XVI.
El segundo gran anclaje de la modernidad ha sido bautizado como la ​Modernidad Filosófica​, que tiene lugar en el siglo XVIII. De nuevo, es un siglo optimista, en el que el individuo va a manifestar una ​fe radical en el poder de la razón​. A esta defensa del conocimiento, del saber y de la educación va unida la ​noción de ciudadanía​, es el momento de las grandes cartas, de los grandes pactos ciudadanos, una serie de ideas y valores que nos encaminan a la Revolución Francesa de finales de este siglo y a la Guerra de​ ​la​ ​Independencia​ ​Americana.
En realidad, se trata de un momento optimista en el que todavía se confía en lo que Platón denominó la ​tríada de la bondad, la verdad y la belleza​, es decir, que si algo es bueno, será bello y verdadero. De alguna forma, se cree que una élite, una serie de minorías, van a conducir al colectivo, a la sociedad en que habitan, por un camino que conduzca a esa sociedad​ ​a​ ​lo​ ​que​ ​denominó​ ​la​ ​autoculpable​ ​Minoría​ ​de​ ​Edad​ ​del​ ​Hombre​.
Esta idea, conocida como el ​despotismo ilustrado​, una especie de ​paternalismo político​, esta fundamentada en una idea que hemos visto errónea: el concepto de que el hombre es bueno​ ​por​ ​naturaleza,​ ​de​ ​Rousseau.
De alguna manera, esta idea del Siglo de las Luces ​revienta cuando aparece todo el movimiento romántico a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX. Así, podríamos decir que ​el Romanticismo es el padre de la Modernidad de finales del siglo XIX. El concepto​ ​moderno​ ​de​ ​originalidad​ ​nace​ ​en​ ​este​ ​momento,​ ​por​ ​ejemplo.
El tercer gran hito es la ​Modernidad Estética o Finisecular​. Los inicios reales están a mediados del siglo XIX, cuyo máximo representante es ​Baudelaire​, el padre de la Modernidad. Frente a la defensa de la razón, del espíritu crítico y del examen de conciencia, se van a enfrentar unas condiciones mucho más vívidas y reales. Al fin y al cabo, ​quizás la razón no es tan omnipotente​. De ahí que volvamos a una ​defensa de la subjetividad como única atalaya desde la podemos ver el mundo. Percibimos a partir de los sentidos, que no son fiables y dependen de muchos factores. Se llega a la conclusión de que podemos tener acceso a nuestras realidades íntimas, subjetivas e interiores. También se llega a la conclusión de que ​existe una realidad esencial​, allí fuera, aparece el concepto de ​Alma del Mundo​, que está en íntima conexión con el alma del individuo y el alma de la nación.
Hay una realidad esencial, invisible a los ojos​. Es decir, el artista romántico se erige en el transmisor de la relación entre la realidad tangible, que a veces es incierta, y va a poder alcanzar esas realidades ocultas y subterráneas, apareciendo así el mito del ​poeta como profeta​,​ ​capaz​ ​de​ ​descender​ ​hasta​ ​esas​ ​realidades​ ​esenciales.
Así pues, el artista romántico se enfrenta con toda esta Modernidad Filosófica, con este concepto positivo de la razón, pues esta es colonizadora, ya que la razón quiere poseer la verdad y esta debe manifestarse, pero no podemos creernos con la soberbia tan alta como para confiar en que podemos poseer la verdad o la realidad. ​Defiende potencias como la imaginación​, que son métodos no racionales para obtener objetivos. La defensa del poder de lo onírico nace del Romanticismo. “​El hombre es un Dios cuando sueña y un mendigo cuando​ ​reflexiona​”,​ ​Friedrich​ ​Hölderlin.
Llegamos a finales del siglo IX, un nuevo momento de crisis política, de crisis económica, de crisis de los conceptos de estados y de crisis de los proyectos nacionales. Se trata de un momento de ​gran debate religioso en toda Europa y todo esto tiene un eco claro en la estética​ ​y​ ​en​ ​la​ ​filosofía.
El siglo XIX es heredero, aunque cuestionador, de algunas teorías de Schopenhauer.
Nietzsche va a ser el motivo clásico de “Dios ha muerto”​, pero también va a defender que el arte es la tabla de salvación para el naufragio que vive el hombre en esos tiempos: “​hay un solo mundo y es falso y cruel, tenemos la necesidad de una mentira para superar esa verdad: el arte​”. Así pues, el arte es ese gran artificio que va a salvarnos de un mundo caótico​, de un mundo en un naufragio que parece perpetuo, un mundo que se ha resquebrajado​ ​otra​ ​vez.
Los​ ​ojos​ ​de​ ​los​ ​pobres Este relato de Baudelaire tiene una estructura circular, ya que empieza y acaba de forma similar o, más bien, conectada. También vemos que el narrador es un narrador interno, en primera persona, y por tanto ya nos ha desaparecido ese narrador omnisciente clásico del siglo XIX. De hecho, utiliza una primera persona porque estamos volviendo a un auge de subjetivismo​ ​como​ ​un​ ​método​ ​de​ ​conocimiento.
Se podrían dividir los personajes en dos grupos: El primer grupo está formado por los privilegiados, que serían el narrador y su amada. En el segundo grupo encontraríamos una familia constituida por un padre y sus dos hijos, que no tienen nada que ver, económicamente,​ ​con​ ​los​ ​dos​ ​primeros.
El arte no es completo, porque nosotros no accedemos a la realidad en su totalidad, sino que tenemos una visión parcial, sesgada y subjetiva de la realidad. Como nuestra percepción no es total, el arte debe responder a eso, por tanto, será fragmentario y va a sugerir​ ​más​ ​que​ ​a​ ​explicar.
La aparición de estos tres personajes rompe el tempo de la narración y abre una brecha que desemboca​ ​hasta​ ​el​ ​final​ ​de​ ​la​ ​historia.
CARACTERÍSTICAS​ ​DE​ ​LA​ ​ESTÉTICA​ ​BAUDELAIRE La obra de Baudelaire se caracteriza, principalmente, por ser una ​obra dual​, de hecho, el escritor presumía de que el artista moderno se caracterizaba por eso mismo, de ser dual.
Esto significa que, por un lado, es consciente de que la verdad y la realidad son espejismos​, son conceptos vacíos, pero a la vez siente un radical anhelo de esa verdad. El artista moderno siente nostalgia de esas verdades perdidas para siempre. Así, esa dualidad se​ ​va​ ​a​ ​trasladar​ ​a​ ​lo​ ​formal,​ ​es​ ​decir,​ ​al​ ​lenguaje​.
Por un lado, tenemos un cuidado, un esmero y un ​rigor por la forma​, incluso un cierto gusto por las formas clásicas​, tales como el soneto, pero, a la vez, introducen temas totalmente rompedores. Se introduce lo urbano, los fenómenos de lo moderno, etc. la Carroña​, de Baudelaire, es un claro ejemplo de ello, pues es un poema que habla de amor, pero​ ​a​ ​través​ ​de​ ​un​ ​perro​ ​en​ ​descomposición.
De esta dualidad ​surgen muchas otras cuestiones​, muchos debates contrapuestos, y muchos de estos debates tienen que ver con ciertas reflexiones que ya habían empezado con el nacimiento del Romanticismo. Estas reflexiones tienen que ver con un ​rechazo frontal del concepto de razón​, tradicionalmente entendida como una vía de colonización de la verdad, del mismo modo que los románticos desconfían de la capacidad de la razón​. Esta ya no va a ser el vehículo que nos permita conocer el mundo. La razón era la que iba unida al progreso y la que ​iba a mejorar las condiciones de vida de las personas, sin embargo, la Revolución Industrial empeoró las condiciones de vida del proletariado y mejorar​ ​la​ ​vida​ ​de​ ​los​ ​burgueses.
Los conceptos que en Europa habían sido positivos están mostrando sus sombras y el artista romántico empieza a considerar que quizás debemos desterrar esos conceptos tan positivos o compensarlos con otros que, siendo tradicionalmente negativos, quizás no lo sean tanto. ​El concepto del bien y el mal ya no pueden resolverse​, entonces. La idea de monstruosidad empieza a mostrarse como una parte inseparable de la condición humana.
De ahí que en la Modernidad se experimente con lo esotérico y se lleve a cabo una reivindicación de lo feo​. Así pues, la realidad no es una, sino que es compleja y variada, con zonas tenebrosas que no se pueden esconder, sino que hay que ponerlas sobre​ ​la​ ​mesa.
Esta dualidad se traslada a otra característica: mientras estaban luchando por atrapar y mostrar lo moderno en su obra literaria, ​Baudelaire se posiciona contra lo moderno​, contra el progreso. En el Reino Unido, los pintores Prerrafaelistas se infieren en un movimiento más general llamado ​Arts&Crafts​, que se manifestaba c​ontra la industrialización​, contra la producción en cadena y que defendía la producción manual como única e imperfecta, así como un ​odio hacia el progreso porque había prometido mejorar​ ​la​ ​existencia,​ ​pero​ ​no​ ​lo​ ​hizo.
En la obra baudeleriana también ​desaparece la tríada platónica​. Es una unión que desde la filosofía neoplatónica había formado parte de los movimientos estéticos, así que ​el romántico va a reivindicar otro concepto de belleza​, una belleza terrible que puede ser muy​ ​mala​ ​por​ ​naturaleza.
El artista finisecular es un ser huérfano que se siente como tal y no encaja con su hábitat, en su ambiente. Rechaza esa realidad, pero a la vez se siente expulsado de ella. Este rechazo del medio provoca que el artista de fin de siglo lleve a cabo desplazamientos de orden variado​: viajes al pasado, viajes lejanos a mundos exóticos, etc. Ahí nace, por ejemplo, el orientalismo que aparece en poemas de muchos de estos artistas, algo que se ve​ ​muy​ ​presente​ ​en​ ​el​ ​arte​ ​pictórico.
Todo esto se produce por la decadencia de Occidente: los artistas finiseculares creen que Occidente ha fracasado y que ​se debe ir a culturas más puras y primigenias que nos permitan regenerar y depurar esa Europa​. Esto se va a radicalizar con las Vanguardias, como​ ​veremos​ ​en​ ​el​ ​caso​ ​del​ ​Cubismo​ ​de​ ​Picasso.
Este rechazo del medio nos lleva, también, a la ​búsqueda del Paraíso Artificial​, que se llevó a la práctica a partir del consumo de diversas drogas y sustancias, así como llevar una vida bohemia, una vida amoral que prescindiera de las convenciones morales, tanto de la religión como de la sociedad y la política. Sin embargo, muchas veces, esa búsqueda acaba en fracaso y eso sitúa al artista modernista en otro concepto clave: ​el concepto de tedio​.
De​ ​hecho,​ ​Baudelaire​ ​tiene​ ​una​ ​obra​ ​llamada​ ​el​ ​Spleen​ ​de​ ​París​.
El tedio es una especie de cansancio vital que muchas veces nos lleva a la inactividad​, una especie de círculo vicioso. En otro punto interesante, que tiene que ver con el rechazo de la realidad presente, vemos el ​concepto Baudeleriano de la infancia​, que para el escritor es la felicidad perdida. “​La infancia es un estado de borrachera absoluta​”,​ ​Baudelaire.
Hay un cuestionamiento profundo de la moralidad en su obra; existe un ​rechazo total de todas las convenciones sociales existentes y un rechazo de todas las convenciones religiosas. Sin embargo, y esto es interesante, Baudelaire expresó en muchas de sus obras un odio furibundo contra Dios, un odio excesivo, que tiene que ver con esa nostalgia de aquellas verdades perdidas. Tiene que ver con el deseo de trascendencia que siente Baudelaire. El artista de fin de siglo siente que ​el individuo ha roto su conexión con lo divino​,​ ​lo​ ​espiritual​ ​y​ ​lo​ ​misterioso​ ​y​ ​siente​ ​nostalgia​ ​de​ ​esa​ ​unión​ ​perdida.
LO​ ​URBANO​ ​EN​ ​BAUDELAIRE Los habitantes de París habían sufrido un desasosiego terrible tras no poder reconocer su ciudad tras el plan de remodelación de su ciudad: se destruye el París Medieval, se moderniza el trazado de las calles y se construyen guetos socioeconómicos muy marcados.
A la vez, las ciudades de homogeneizan en toda Europ​a; las grandes capitales se van a aparecer más a sí mismas, sentían que la ciudad perdía diferencia, que perdía sus señas de​ ​identidad​​ ​tras​ ​estas​ ​grandes​ ​transformaciones.
París es una ​ciudad en una constante mutación​, que elimina los anclajes para los ciudadanos, el cambio es tan rápido que el ciudadano pierde los puntos de referencia: es incapaz de anclarse en el espacio, es una ciudad que, pese a los parques y jardines que se edificaron, niega el elemento natural. ​Los artistas sienten que se rompen las conexiones entre​ ​el​ ​individuo​ ​y​ ​la​ ​naturaleza​.
En​ ​esta​ ​ciudad,​ ​Baudelaire​ ​dibuja​ ​dos​ ​grandes​ ​tipologías​ ​de​ ​personaje​: - El Flaneur (el transeúnte). Es un personaje que se caracteriza por la soledad, que deambula y, en ese deambular, transgrede las normas de la sociedad. Es un personaje que, al creador, le permite poner sobre la mesa brechas sociales, económicas, todo tipo de conflictos que esa modernidad brillante, veloz, quiere esconder. Es como si fuera la conciencia de la Modernidad. Hay un gran número de novelas​ ​protagonizadas​ ​por​ ​un​ ​hombre​ ​viajero.
- La multitud. Lo que Gonzalo Sobejano llamaría “el hombre masa”, es la multitud deshumanizada, alienada. Es la multitud que no se conoce, que ha perdido la cercanía​ ​de​ ​la​ ​vida​ ​de​ ​los​ ​pueblos.
Esto que estamos viendo es la respuesta a un momento en que el Continente ha entrando en​ ​una​ ​crisis​ ​de​ ​tres​ ​niveles​: - Crisis ontológica: Frente a la idea homogénea de lo que es el ser del individuo, el fin de siglo va a proponer un yo resquebrajado, un yo fragmentado. Así que la obra de​ ​arte​ ​será,​ ​por​ ​tanto,​ ​resquebrajada.
- Crisis epistemológica: La epistemología es el estudio de cómo conocemos la realidad, de cómo nos relacionamos con la realidad. El fin de siglo recupera muchas reflexiones románticas de raíz Hegeliana y se considera que el individuo solo puede conocer la realidad a partir de los sentidos, de los cuales se obtiene una serie de inputs que son fragmentarios, pero también falaces, pues los sentidos no son fiables, sino relativos. Así, se cree que tras recibir esos fenómenos fragmentarios es nuestra razón la que abstrae y categoriza, creando conceptos que dotan la homogeneidad a la realidad. Sí, un novelista del siglo XIX quiere presentar un trozo de realidad, pero en toda su complejidad. El siguiente paradigma abdica de esa pretensión, la considera incluso soberbia, es imposible que accedamos a la totalidad de la realidad.​ ​La​ ​perspectiva​ ​es​ ​la​ ​que​ ​va​ ​a​ ​poder​ ​trasladar​ ​a​ ​su​ ​creación.
- Crisis formal: Los lenguajes existentes ya no nos sirven, por tanto, el artista va a proponer​ ​otro​ ​tipo​ ​de​ ​formas​ ​de​ ​representación.
Todas estas fragmentaciones van a producir unas creaciones literarias determinadas. De hecho, tenemos la confluencia de muchas corrientes estéticas​, en el fin de siglo, que tienen​ ​en​ ​común​ ​ciertos​ ​puntos​: - Hay una clara ​reacción contra el Realismo literario​, porque la realidad, como tal, es inaprensible, no podemos acceder a la realidad y el lenguaje, la obra de arte, no puede pretender representarlo, es una falacia. Por lo tanto, ​se va a abogar por lenguajes irrealistas​. Se va a abogar por potencias como la imaginación, la intuición a través de herramientas como el símbolo, la metáfora, la sinestesia o la correspondencia.
La​ ​natura​ ​es​ ​un​ ​templo​ ​donde​ ​vivos​ ​pilares dejan​ ​salir​ ​a​ ​veces​ ​sus​ ​confusas​ ​palabras; por​ ​allí​ ​pasa​ ​el​ ​hombre​ ​entre​ ​bosques​ ​de​ ​símbolos que​ ​lo​ ​observan​ ​atentos​ ​con​ ​familiar​ ​mirada.
Como​ ​muy​ ​largos​ ​ecos​ ​de​ ​lejos​ ​confundidos en​ ​una​ ​tenebrosa​ ​y​ ​profunda​ ​unidad, vasta​ ​como​ ​la​ ​noche,​ ​como​ ​la​ ​claridad, perfumes​ ​y​ ​colores​ ​y​ ​sones​ ​se​ ​responden.
Hay​ ​perfumes​ ​tan​ ​frescos​ ​como​ ​carnes​ ​de​ ​niños, dulces​ ​como​ ​el​ ​oboe,​ ​verdes​ ​como​ ​praderas, y​ ​hay​ ​otros​ ​corrompidos,​ ​ricos​ ​y​ ​triunfantes, que​ ​la​ ​expansión​ ​poseen​ ​de​ ​cosas​ ​infinitas, como​ ​el​ ​almizcle,​ ​el​ ​ámbar,​ ​el​ ​benjuí​ ​y​ ​el​ ​incienso, que​ ​cantan​ ​los​ ​transportes​ ​del​ ​alma​ ​y​ ​los​ ​sentidos.
- Se cree que hay una conexión íntima, espiritual, con el alma del mundo y nuestra parte espiritual. Esta conexión ha sido destruida y hay​ ​que​ ​recuperarla.
- El predominio del relato frente a la fábula. Por fábula entendemos el argumento, la trama, de qué va una novela. Al creador ya no le interesa una trama llena de acción y acontecimientos, sino que ​vamos a estar frente a novelas en las que no pasa nada​. Trasladan el foco ​de lo externo a lo interno​, con digresiones ensayísticas, reflexionan sobre sí mismas, son novelas con protagonistas que son creadores, son novelas autoconscientes, que se explican a sí mismas. El relato, por tanto,​ ​es​ ​la​ ​construcción​ ​literaria​ ​de​ ​la​ ​obra​ ​de​ ​arte.
- Autorreferencialidad​. Son obras de arte que hablan del arte, que reflexionan sobre los procesos de creación, estamos en el terreno de lo metaliterario​, de la literatura que​ ​habla​ ​de​ ​literatura.
- La irrupción del cine​. Hubo grandes polémicas desde el teatro y la novela, porque se tenían que resituar, no podían competir con el cine. La idea del cámara como cinematógrafo.
De alguna forma, esta crisis de sujeto europea tuvo un particular punto de inflexión que acrecentó el debate: en 1864, el Vaticano publica dos textos (​Syllabus y ​Quanta cura​), que eran marcadamente conservadores y que anulaban la separación de poderes, que exigían la unión de la iglesia-estado y la unión iglesia-ciencia. Además, en estos textos se rechazaba frontalmente la libertad de pensamiento. Se suscitó una controversia en la intelectualidad católica europea porque su referente les niega su naturaleza, les niega la posibilidad​ ​de​ ​ser.
Tras debatirlo, se halla un caldo de cultivo especial en el caso español. Al fin y al cabo, en 1868 tiene lugar la ​Revolución de la Gloriosa​, la gran esperanza para los políticos intelectuales liberales de este país. Se inicia un periodo muy breve y convulso del Sexenio Democrático,​ ​se​ ​abren​ ​esperanzas​ ​para​ ​el​ ​proyecto​ ​liberal​ ​y​ ​los​ ​proyectos​ ​laicos​.
Estos seis años, además, conectaron con toda una serie de reflexiones que, más o menos, se venían generando en círculos minoritarios, como eran los ​círculos krausistas españoles. ​Julián Sanz del Río se va a estudiar filosofía a Alemania y, en ese viaje de estudios, se siente fascinado por un pensador discípulo de Hegel llamado Krause. Tan fascinado quedó, que regresó a España, se trajo la obra principal del autor (​El ideal de la Humanidad​ ​para​ ​la​ ​Vida​)​ ​y​ ​la​ ​tradujo​ ​al​ ​español.
En el discurso inaugural de la Universidad de Madrid, Julián Sanz del Río empieza a difundir la obra de Krause. ​Giner de los Ríos va a tener en sus aulas a Clarín, a Galdós, será un íntimo amigo de Pardo Bazán, así como el tutor de Machado y, más tarde, será expulsado y desterrado a una casa de Andalucía en el 1875, cuando se restaura la monarquía y se echa de las universidades públicas a los Krausistas. ​Francisco Giner decide fundar la Institución Libre de Enseñanza, que irá emparejada a la Residencia de Estudiantes y la​ ​Residencia​ ​de​ ​Señoritas​.
HEGEL Este filósofo se sitúa a principios del siglo XIX. Hegel va a defender que ​la razón no lo puede todo​, de hecho, es muy adelantado, pues el gran sistema anterior filosófico anterior a Hegel es el de Kant. Así pues, aunque el filósofo alemán va a continuar con la representación dual de las cosas: para él existe un absoluto y una realidad tangible, tenemos un mundo exterior y un mundo interior. Para Hegel, la naturaleza tiene espíritu, un espíritu que se puede conectar con nuestra propia realidad esencial. Existe una ​relación identitaria​ ​entre​ ​el​ ​colectivo,​ ​el​ ​individuo​ ​y​ ​la​ ​tierra​.
KRAUSE​ ​Y​ ​KRAUSISMO Krause toma todas las teoría de Hegel y lo traslada a una interesante reflexión ética: dice que ​el individuo​, el ser humano, es un ser perfectivo, mejorado​. Se llega a la convicción de que el ser humano de hoy es mejor que el ser humano del pasado y pero que el ser humano del futuro. Se tiene una idea de ​progresión positiva de la sociedad​, el ser humano es un ser mejorable a través de un motor como es la educación​, una educación que debe afectar a todos los niveles del ser humano. Así, nace el concepto de ​educación integra​l. Al final, lo que viene a decir Krause es que si el individuo mejora, la sociedad mejorará,​ ​como​ ​consecuencia​ ​directa.
Giner de los Ríos​, tras el pronunciamiento de Martínez Campos, es desterrado de la universidad. Después de su expulsión, decide fundar la ​Institución Libre de Enseñanza​, el lema de esta institución era “​Hacer hombres​”, en un sentido integral. La ILE desarrolló pedagogías tremendamente innovadoras​, como hacer excursiones para que el alumnado tuviera contacto con la naturaleza o que la clase se construyera a partir de preguntas. Un profesor​ ​fue​ ​el​ ​padre​ ​de​ ​los​ ​hermanos​ ​Machado,​ ​que​ ​daba​ ​clase​ ​de​ ​tradiciones​ ​populares.
En la Institución de Libre Enseñanza se llega a una conclusión: la decadencia política, material y moral del país tiene que ver con un ​profundo desconocimiento de la realidad española y tiene que ver con una ​falta de proyecto colectivo​. Ahí conectamos esta cuestión con otro concepto, como es el ​Regeneracionismo​. Sobre todo, desde el pensamiento literario, se va trabajando en trabajando en torno a esta situación caótica de la realidad española. Todos estos debates van a explotar en ​1898 con la pérdida de las últimas​ ​colonias.
La idea de los males de España, se está tratando tanto en la prensa periódica como en los libros desde 1890, como vemos en el libro ​Los Males de España​, de Lucas Mallad. Se creía que ​debíamos mejorar la situación económica (falta de industrialización y pésima gestión de la actividad agraria). Sabían que era indispensable la ​educación intelectual y moral del ciudadano, pues España seguía con un gran número de analfabetismo​, sobre todo en una época​ ​como​ ​esa,​ ​en​ ​la​ ​que​​ ​Iglesia​ ​y​ ​educación​ ​no​ ​están​ ​separados​.
Consideran que la ineficacia de la clase política tiene que ver con que esta clase está en las Cortes, pero desconoce la realidad esencial del país. Los regeneracionistas dicen que hasta que los políticos hayan pisado todos y cada uno de los pequeños pueblos, no van a entender las necesidades de la sociedad. Todos estos pensadores quieren llevar a cabo una ​propuesta de mejora para la ciudadanía​: creen que conociendo esa realidad compleja, plural y múltiple vamos a poder tener claros cuáles han sido los errores, lo que va a​ ​permitir​ ​caminar​ ​hacia​ ​un​ ​futuro​ ​mejor​ ​común​.
Antes de todo el tratamiento franquista de los mitos españoles, la idea del paisaje castellano no era conservador​, sino que era liberal y progresista, no homogeneizaba ninguna realidad, sino que pretendía ser un mito que aglutinaba. ​Franco​, sin embargo, usa estos lugares durante toda la Guerra Civil y la dictadura, ​rompiendo con ese significado original​,​ ​que​ ​es​ ​lo​ ​que​ ​nos​ ​ha​ ​llegado​ ​hoy​ ​en​ ​día.
En ​El camino de la Perfección y en ​La Voluntad​, aparece el ​Monasterio de Paula en completa ruina. Giner de los Ríos piensa que es el ​símbolo de España​; un pasado interesante​ ​y​ ​maravilloso​ ​pero​ ​completamente​ ​olvidado.
Miguel de Unamuno se va a anticipar, casi va a vaticinar, lo que ocurrirá en 1898. Los Cinco Ensayos (En torno al casticismo) se publican en 1895, tres años antes del desastre. Se publican en una revista titulada ​La España Moderna​, que gozaba de gran importancia y popularidad. Estos cinco ensayos fueron un ​enorme aldabonazo para la opinión​ ​pública​ ​española​ ​de​ ​ese​ ​tiempo​.
Los problemas de 1898 ya no fueron solo las pérdidas económicas y materiales, que sí las hubo, pero sobre todo, se dio lugar a ​consecuencias políticas y morales​. Se instaló un clima de profunda decepción y se vio que la clase política había fracasado en las gestiones​ ​del​ ​conflicto.
Morillas​ ​explica​ ​que​ ​la​ ​pérdida​ ​de​ ​colonias​​ ​pasó​ ​por​ ​tres​ ​fases: - Enfados y agitación: Pone en el punto de mira como principal responsable a la clase​ ​política.
- La reflexión tranquiliza: Se profundiza y se amplía, además se llega a la conclusión de que, quizás, la ciudadanía también tiene su parte de responsabilidad en todo esto.
- Preguntas: ¿Cómo hemos llegado aquí? ¿Qué cosas hemos hecho mal en todos los años que nos han llevado al Desastre del 98? Las conclusiones son que no tenemos​ ​un​ ​proyecto​ ​porque​ ​no​ ​sabemos​ ​quienes​ ​somos.
Va a empezar a haber una noción. La palabra ​alma se empieza a multiplicar en todos los discursos: ​¿Cuál es el espíritu, el alma, español? Está dormido, no se va a despertar frente​ ​a​ ​esta​ ​situación​ ​de​ ​caos​ ​y​ ​crisis.
Unamuno dice que “​Hasta ahora, la Academia solo se ha fijado en la superficie del mar, pero la superfície del mar es mínima en comparación con las capas subterráneas que hay debajo​”. Por debajo de esa superficie existe un fondo marino silencioso, oscuro, sin el cual no tendríamos esas olas en la superfície. ​Existe una conexión íntima entre el fondo del mar​ ​y​ ​la​ ​superficie​.
Esto es como la distinción que debemos establecer entre la Historia y la intrahistoria. Hasta ahora, en los libros de texto aparecía la historia de las grandes batallas. La historia hace ruido, pero ¿Qué sería de todos esos generales sin los soldados anónimos que los acompañaron en la batalla? ​Hay que ir a lo intrahistórico​, porque si lo conocemos, alcanzaremos esa relación entre individuo, colectivo y paisaje. ​Conoceremos nuestra esencia y quizá sabremos hacia dónde debemos caminar juntos, ​sabremos cómo mejorar nuestro​ ​presente​.
Unamuno sufre una profunda crisis religiosa que le hace dudar de la existencia de Dios. De alguna manera, esta idea del alma doble encuentra su representación ideal en estos dos ejemplos de Unamuno. ​En torno al Casticismo es una reflexión en torno a qué clase de país queremos. ​Tres Ensayos ​acoge reflexiones del alma del individuo en torno a esta crisis.
¡Adentro! se publica como una carta ficticia en la que Unamuno responde a la carta de un joven escritor que se ha dirigido a él como maestro para pedirle consejo. Habla de que la sociedad y el individuo tienen una relación muy relativa​. Viene a decir que tiene que buscar la sociedad, pero que recuerde que nunca va a tener el conocimiento total de las cosas. Se va a dar una ​visión personal y subjetiva de lo que es la sociedad, del mismo modo en que esta tiene una imagen parcial de él mismo. También se puede hablar de la conexión​ ​entre​ ​el​ ​individuo​ ​y​ ​el​ ​cosmos​ ​(panteísmo)​.
En los ​Ensayos de Unamuno se avista una ​preocupación de tipo colectivo​, el saber qué nos ha llevado a una época de crisis y al caos último de la pérdida de las colonias. En ese momento, en la última década del siglo XIX, este proyecto de colectivo nacional era un signo liberal progresista​. Tenemos que situarnos en un momento en que el proyecto nacional, colectivo y conservador, estaba encarnado por el fenómeno carlista que representaba la unidad indivisible, una visión sin fisuras, una España Imperial, etc. El otro punto de vista, en cambio, es el que nos presenta Unamuno en los cinco ensayos de ​En Torno​ ​al​ ​Casticismo​.
La ​segunda preocupación que se trata en los ensayos es de tipo ​individual​, ​íntima y subjetiva​. Tras la segunda mitad del siglo XIX, con la Segunda Industrialización y el auge del positivismo y el racionalismo, se toma conciencia de que ​el proyecto burgués ha fracasado porque se ha conducido en unas condiciones infrahumanas para la clase trabajadora.
Además, también hay una ​preocupación por lo subjetivo​, es decir, la palabra ​alma se repite en multitud de textos y se bifurca en el concepto del alma del pueblo​. Los krausistas creen que debemos conocer cual es el alma auténtica de la sociedad y del país y es ahí cuando se reelabora el ​triángulo romántico entre el individuo, la sociedad y el paisaje​.
Este último es un artificio humano​, tiene que ver con una realidad exterior pero aún más con toda una serie de ​valores, de ​ideas y ​mito​s que el sujeto yuxtapone en esa visión del paisaje. ​Castilla​, en Unamuno, es un paisaje en el sentido de ​construcción intelectual​; existe​ ​ese​ ​paisaje,​ ​pero​ ​lo​ ​que​ ​importa​ ​son​ ​todos​ ​los​ ​valores​ ​que​ ​Unamuno​ ​sitúa​ ​ahí.
En torno al Casticismo son cinco artículos que se escriben tres años antes del Desastre del 98 y anticipa muchas cuestiones que van a venir en ese momento. Unamuno tiene una voluntad de crear un estado de opinión, de generar debate para crear un efecto en su comunidad. ​El intelectual​, como tal, ​quiere incidir en lo público​, lo que no significa que tenga​ ​una​ ​ideología​ ​progresista,​ ​también​ ​los​ ​hay​ ​conservadores.
De hecho, Unamuno tenía esa voluntad de ser un intelectual, pero esta voluntad se veía frustrada en sus primeros años porque escribía en periódicos de provincias con un alcance reducido. ​Los cinco ensayos le garantizan la fama​, al ser publicados en una importante revista, cosmopolita. La gente va a creer en estos manifiestos casi como un ​manifiesto de época​, muchas personas se dan cuenta de que eso es un manifiesto de la generación, porque​ ​se​ ​situaba​ ​en​ ​ese​ ​momento​ ​histórico​ ​determinado.
La ​dualidad entre historia e intrahistoria tiene que ver con el auge de filosofías de origen hegeliano. Localizan dos planos de lo real: lo real tangible y lo real esencial. Lo primero es una ​realidad fenomenológica​, todas las percepciones que captan a través de los cinco sentidos y que categorizamos racionalmente y, la segunda, es una r​ealidad esencial​, ideal en el sentido hegeliano. ​Existe una idea y después una manifestación imperfecta ​en el plano​ ​de​ ​la​ ​realidad.
LA​ ​TRADICIÓN​ ​ETERNA Para Unamuno, tradición eterna es aquella que han descuidado los historiadores, tiene que ver con la identidad de un colectivo y es algo que tiene que ver con una acumulación progresiva. El novelista habla de sedimentación, de posos de la historia que se van anulando​ ​y​ ​que​ ​configuran​ ​estas​ ​señas​ ​de​ ​identidad​ ​de​ ​un​ ​colectivo.
El valor o la concepción de la muerte, que puede definir muy bien una identidad frente a otra. De hecho, cree que si desconocemos cual es nuestra identidad, no podemos caminar hacia el futuro. La identidad está en la tradición eterna, esa tradición que habita en la intrahistoria.
- Las olas de la historia, con su rumor y su espuma que reverbera al sol, ruedan sobre un mar continuo, hondo, inmensamente más hondo que la capa que ondula sobre un mar silencioso y a cuyo último fondo nunca llega el sol. Todo lo que cuentan a diario los periódicos, la historia toda del «presente momento histórico», no es sino la superficie del mar, una superficie que se hiela y cristaliza en los libros y registros, y una vez cristalizada así, una capa dura, no mayor con respecto a la vida intra–histórica que esta pobre corteza en que vivimos con relación al inmenso foco ardiente que lleva dentro. Los periódicos nada dicen de la vida silenciosa de los millones de hombres sin historia que a todas horas del día y en todos los países del globo se levantan a una orden del sol y van a sus campos a proseguir la oscura y silenciosa labor cotidiana y eterna, esa labor que como la de las madréporas suboceánicas echa las bases sobre que se alzan los islotes de la historia. Sobre el silencio augusto, decía, se apoya y vive el sonido; sobre la inmensa humanidad silenciosa se levantan los que meten bulla en la historia. Esa vida intra–histórica, silenciosa y continua como el fondo mismo del mar, es la sustancia del progreso, la verdadera tradición, la tradición eterna, no la tradición mentira que se suele ir a buscar al pasado enterrado en libros y papeles y monumentos y piedras​. (Unamuno, En​ ​torno​ ​al​ ​Casticismo​,​ ​«Tradición​ ​eterna»,​ ​III) La intrahistoria es la sustancia del progreso​. En esta idea de conocimiento de lo intrahistórico hay una gran cantidad de iniciativas hegelianas. Esta idea de ​defensa de la intrahistoria está en todas las fórmulas estróficas tradicionales, en el Romanticismo, en la Generación del 27, etc. Nuestra política ha fracasado porque los políticos no tienen ninguna idea de tantas y tantas personas que viven en pequeños pueblos, totalmente aislados. Por eso fracasan, porque ​no conocen toda la realidad del país​. En esa idea también está esa recuperación​ ​del​ ​género​ ​de​ ​la​ ​literatura​ ​del​ ​viaje​ ​por​ ​parte​ ​de​ ​los​ ​escritores​ ​del​ ​98.
El resto de ensayos habla sobre la Iglesia Católica. Unamuno era católico practicante, pese a que después sufrirá una ​crisis de fe​, pero nunca abandona o pierde la necesidad de creer, es decir, es alguien que ​quiere sentirse parte de la Iglesia pero que probablemente va​ ​a​ ​transformarse​ ​en​ ​alguien​ ​crítico​ ​con​ ​la​ ​jerarquía​ ​católica​.
SOBRE​ ​EL​ ​MARASMO​ ​ACTUAL​ ​DE​ ​ESPAÑA Este ensayo es una súplica, un grito a la juventud. Les pide a los jóvenes que despierten y tomen las riendas de su destino individual y colectivo y lleven al país a un destino mejor.
Les​ ​exige​ ​que​ ​tomen​ ​las​ ​riendas​ ​y​ ​mejoren​ ​esta​ ​situación.
- He aquí la palabra terrible: no hay juventud. Habrá jóvenes, pero juventud falta. Y es que la Inquisición latente y el senil formalismo la tienen comprimida (...). Los jóvenes mismos envejecen, o más bien se avejentan en seguida, se ​formalizan​, se acamellan​, ​encasillan ​y ​cuadriculan​, y volviéndose correctos como un corcho pueden entrar de peones en nuestro tablero de ajedrez, y si se conducen como buenos chicos ascender a alfiles (...). España está por descubrir, y sólo la descubrirán españoles europeizados. Se ignora el paisaje , y el paisanaje y la vida toda de nuestro pueblo. Se ignora hasta la existencia de una literatura plebeya, y nadie para su atención en las coplas de ciegos, en los pliegos de cordel y en los novelones de a cuartillo de real entrega, que sirven de pasto aun a los que no saben leer y los oyen.
(Unamuno,​​ ​En​ ​torno​ ​al​ ​Casticismo​ ​«Sobre​ ​el​ ​marasmo​ ​actual​ ​de​ ​España»).
Unamuno defiende a Alonso Quijano el bueno, a esa persona que defiende la cordura, aunque con el paso de los años leerá de otra forma el QUijote. Defiende a Don Quijote como un ser capaz de tomar las riendas de su propia vida y de rebelarse contra lo estipulado.
PINTURA​ ​Y​ ​REGENERACIÓN Todo el pensamiento literario se refleja en el arte. Vemos la imagen del Greco que varios siglos antes ya plasmaba las cosas tal como él las veía, atrapaba su esencia, no lo real. Por eso​ ​va​ ​a​ ​ser​ ​tan​ ​imitado​ ​más​ ​tarde.
Zuloaga Vemos un pueblo en el que aparece la cuestión religiosa representada en un burro famélico, que lo inunda todo, el problema de la falta de amor y conocimiento por el patrimonio al ver todos esos monumentos en ruinas a lo largo y ancho del país, es el desconocimiento de lo intrahistórico.
Regoyos En el primer cuadro, tenemos una crítica a la superstición a sus usos y a las costumbres ancladas en el tiempo, así como la vida parada, asfixiada de las provincias en España, ajenas a cualquier atisbo de modernidad que pudiera venir de las ciudades. En el segundo cuadro, en cambio, vemos que ya ha llegado el tren, pero todo en la vida de los pueblerinos sigue​ ​igual.
Rusiñol Estas acuarelas nos hablan de este desconocimiento del patrimonio, de estas ruinas en que está el pasado del arte español, el pasado musulmán que intenta olvidarse por parte de las esferas​ ​católicas.
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