Apropiación Indebida y Administración Desleal (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 4º curso
Asignatura Penal Económico
Año del apunte 2014
Páginas 2
Fecha de subida 09/11/2014
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Según el Tribunal Supremo, ¿qué casos se califican exclusivamente por el art.
295 y por qué no se pueden calificar también por el art. 252 CP? El TS ha dictaminado distintas posiciones que han servido para ofrecer pautas interpretativas respecto a la relación entre los delitos de apropiación indebida y administración desleal. Pues no han sido pocas las dificultades para delimitar ambas figuras por lo que respecta a las actuaciones fraudulentas de los administradores de una sociedad.
En primer lugar, se debe hacer referencia a la jurisprudencia que entendió dicha relación como un concurso de normas resuelto con arreglo art. 8.4 CP, según el cual se optará por el precepto que imponga la pena más grave, dando lugar a la aplicación del art. 252 CP. Ello se produciría cuando nos encontráramos en un contexto societario frente actos de administración desleal que sean subsumibles al mismo tiempo en los arts. 295 y 252 CP. La jurisprudencia del TS declaro que en dichos tipos delictivos existe una relación semejante a la de círculos secantes que parcialmente se solapan1.
Sin embargo, en la STS 656/2013 de 22 julio, se rechazó la teoría de los secantes, bajo la argumentación por la que se interpreta que nos encontramos ante dos delitos distintos, pues mientras que en la apropiación indebida el autor realiza actos materiales en vista a la adjudicación en beneficio y lucro propio de bienes de la sociedad, en la administración desleal no existe tal apropiación, en otras palabras, no se incumple definitivamente la obligación de entregar o devolver, sino que se busca obtener un beneficio, utilidad, ventaja propias o procurárselas a un tercero.
En otras resoluciones, se declara que en el art.295 CP, la conducta delictiva se lleva a cabo en ejercicio de las facultades de administrador aunque al hacerlo se hace de manera desleal, mientras que en el delito de apropiación indebida, aunque sea una conducta posible en los sujetos activos del delito de administración desleal, estamos ante una actuación que supera las facultades de un administrador2.
Cabe añadir que mientras que en el art.252 CP se protege la propiedad, en el delito de administración desleal más que de propiedad se debe hablar de posibles ataques al interés económico derivados de la explotación de los recursos de los que es titular la sociedad3.
Asimismo, en la jurisprudencia actual del TS cuando los magistrados reflexionan sobre el delito de administración desleal y lo sitúan en las conductas que reflejan actos dispositivos de carácter abusivo de los bienes sociales pero que no implican apropiación, también dictaminan que es una conducta menos grave que la contemplada en el art.252 CP.
La diferencia entre ambos delitos radica en que en la administración desleal se incluyen actos abusivos y desleales de los administradores que no comportan expropiación definitiva de los bienes de que disponen, y ello se realiza en beneficio propio o de tercero, mientras que en la apropiación indebida los supuestos de 1 STS 224/1998 de 26 de Febrero. Caso “Argentia Trust” STSS 915/2005 de 11 de julio, 206/2014 de 3 de marzo 3 STS 206/2014 de 3 marzo 2 apropiación son con “animus rem sibi habendi” y los de distracción de dinero con pérdida definitiva para la sociedad. Ello comporta la reducción punitiva, pues no sería razonable que si las conductas fueran las mismas, en el ámbito societario se castigarán con menor pena4.
En conclusión, se debe descartar la teoría del concurso de normas y estar a la tesis de los tipos delictivos distintos. Hay que diferenciar de manera excluyente el art. 252 y 295. El primero se caracteriza por la apropiación o distracción de bienes de cualquier naturaleza que el sujeto activo tiene en administración o por cualquier otro título que conlleve la obligación de devolver la propiedad a su dueño, tanto si es una persona física como una jurídica. A lo que la jurisprudencia añade que estamos o bien ante un supuesto en el que se produce un apoderamiento de bienes que posteriormente son hallados en manos del autor o de terceros, o ante una distracción de dinero que se produce cuando dicho dinero no se puede recuperar porque el apoderamiento por parte del autor ha seguido un acto de ocultamiento que hace difícil restitución.
Por lo que respecta a la administración desleal, nos encontraríamos ante una conducta que por la vía de la utilización de las funciones de administrador en la sociedad, éste se procura beneficios o ventajas a costa de realizar operaciones buenas para sus intereses que se debían haber realizado sólo a favor de la sociedad, privando a ésta de unos resultados positivos que se hubieran producido si la administración hubiera sido fiel y leal5.
Así, el administrador actúa como administrador y dentro de los límites de su cargo, aunque cuando lo hace en beneficio propio o de tercero y disponiendo fraudulentamente de bienes sociales o contrayendo obligaciones a cargo de la sociedad causa un perjuicio típico. A ello se debe añadir que el uso temporal ilícito de bienes que posteriormente se restituyan también cabria enmarcarlo dentro de este tipo delictivo. Sin embargo, en el delito de apropiación indebida, como se ha dicho es una conducta posible en sujetos activos del delito del art. 295 CP y supone una disposición de bienes cuya administración ha sido encomendada pero dicha actuación supera las facultades del administrador.
A modo de ejemplo en la STS 656/2013 de 22 julio se condena como autor de un delito de apropiación indebida a un administrador que produjo una manifiesta distracción de fondos con apropiación de los mismos sobrepasando sus funciones como administrador en tanto que contrato. Por otro lado en la STS 206/2014 de 3 marzo 2014 se condena por el delito de administración desleal al administrador de una sociedad que a través de una serie de contratos suscritos con otra sociedad perjudica los intereses económicos de la primera en beneficio propio y ajeno. Cabe añadir como otro ejemplo de administración desleal el de la STS 78/2014 de 28 enero según la cual un administrador de hecho perjudicó los intereses de la sociedad buscando un beneficio para sí mismo y para varios socios de la misma. A dichos socios, en ésta misma resolución se les condena como autores de un delito de apropiación indebida.
4 STS 656/2013 de 22 Julio de 2013 CAMACHO ROSALES, Francisco Javier. Apropiación indebida Vs Administración desleal. Edición 2013.
Andalucía (Consulta Vlex:2014) 5 ...