5. LA ÉPOCA DORADA DEL CAPITALISMO_1945-1980 (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Ciencias políticas y de la Administración - 3º curso
Asignatura Historia Económica
Año del apunte 2016
Páginas 58
Fecha de subida 22/03/2016
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Judit Baeza TEMA 5 La época dorada del capitalismo (1945 – 1980) LAS BASES INSTITUCIONALES DE LA RECUPERACIÓN DE POSTGUERRA Y TRAYECTORIAS DE INDUSTRIALIZACIÓN Y DESARROLLO En la tabla podemos observar que EE.UU. tiene un gasto militar más tardío, mientras que Alemania en 1943 tiene un 70% de gasto militar. Los países beligerantes tuvieron un importante gasto militar en la guerra. Tanto en la I GM como en la II GM, toda la economía se puso al servicio de la guerra.
Después de la II GM se buscaba no hundir más a los países vencidos, a diferencia de la I GM.
Alemania quedó divida en 4, pero pronto acabó surgiendo la República Federal Alemana y Alemania se dividió en 2: la RFA y la RDA. Se buscaba evitar un nuevo conflicto y estabilizar todo el sistema económico internacional. Por eso mismo no se establecieron unas compensaciones económicas que desequilibrasen el sistema económico como sucedió con la I GM.
En este período hubo el mayor crecimiento del PIB mundial (% anual), nunca se había producido un crecimiento como el que hubo entre 1950 y 1973. El máximo de crecimiento del PIB mundial fue de 4,9%.
174 Judit Baeza Época dorada del capitalismo 1950-1973: período de crecimiento extraordinario y estabilidad. El ingreso real per cápita mundial creció mucho más rápido que en cualquier período anterior o posterior.
Empieza a haber una convergencia de la periferia europea respecto a los países europeos industrializados, además de los países vencidos (Alemania, Italia y Japón). Europa Occidental multiplicó x3 su ingreso nacional. Sin embargo, los países del Este de Europa, a mediados del siglo XX, se quedaron por detrás de los países de Europa Occidental y de los países europeos de la periferia. No obstante, también tuvieron unas tasas elevadas de crecimiento del PIB per cápita, aunque no lo suficiente para converger con los líderes de Europa Occidental, su crecimiento era más lento en comparación.
La aceleración en las tasas de crecimiento fue un fenómeno global, pero diferenciado en los distintos continentes. Hubo regiones que se vieron más favorecidas, como Japón, que fue el país que más se benefició. Le siguió Europa Occidental y por detrás Europa Oriental, Latinoamérica y África.
En este período se dieron crecimientos muy importantes en el PIB y el PIB per cápita. A pesar de que las diferencias en el PIB son relativamente pequeñas, en el PIB per cápita hay diferencias mayores entre países.
Respecto a EE.UU., los niveles de producción y los estándares de vida de Europa Occidental fueron más bajos durante la primera mitad del siglo XX. En vísperas de la Gran Depresión, la producción per cápita era de 2/3 inferior a los niveles de EE.UU. En 1950, debido a las destrucciones de la II GM, Europa había quedado aún más atrás. A pesar de que la edad de oro fue global, el crecimiento de Europa Occidental fue más rápido que el de EE.UU. entre 1950 y 1973. Por tanto, Europa eliminó casi un 40% las diferencias iniciales tras la II GM. La Edad de 175 Judit Baeza Oro se describe normalmente como un período en el que Europa Occidental converge con las fronteras tecnológicas definidas por EE.UU.
¿Qué factores explican el súper-crecimiento de Europa en la época dorada del capitalismo? El crecimiento económico europeo desde 1973 se ve puede interpretar de varias formas en función de los indicadores utilizados. Si la producción y la productividad se mesuran con el PIB per cápita, vemos que el último cuarto del siglo XX fue un período de un relativo estancamiento. El PIB per cápita europeo en 2003 solo era el 72% de los niveles de EE.UU, un poco más elevado que en 1973 (65%). No obstante, si consideramos el PIB por trabajador-hora, observamos un acortamiento el último cuarto del siglo XX. Mediante este indicador, la productividad europea y estadounidense tiende a converger, los niveles europeos del PIB por trabajador-hora llegan a estabilizarse en un 90-95% de los niveles de EE.UU.
Rendimiento individual de los países de Europa Occidental: - Crecimientos más rápidos en Alemania, Austria e Italia → Alemania por el “milagro” de la postguerra, Austria por los vínculos económicos con Alemania, e Italia por el éxito de su industrialización (tardía).
- Crecimiento más lento en el Reino Unido, lo que dio lugar a la literatura económica a hablar sobre el fracaso económico británico.
- En la Periferia Europea, la edad de oro fue brillante en Grecia, España y Portugal, pero no tanto en Irlanda, reflejando el inicio de proceso de convergencia.
El crecimiento per cápita de la producción varía en el Este de Europa durante la edad de oro debido al estricto régimen del Bloque Soviético y su fuerte centralización. Aun así, hay signos de que el crecimiento era más lento en los países que tenían niveles de producción per cápita más altos (Checoslovaquia y URSS), y más rápidos en los que tenían niveles de producción per cápita más bajos (Bulgaria, Romania y Yugoslavia). Después de 1973 observamos una fuerte desaceleración y un amplio estancamiento.
176 Judit Baeza La tabla 2.4 compara el crecimiento de la producción (y) con el crecimiento del capital físico (k), el capital humano (h) y la producción total de los factores (tfp).
Observamos que los 15 países Europeos convergen con Estados Unidos a partir de la segunda mitad del siglo XX. Pero las fuentes de esta convergencia varían.
En toda Europa, el stock de capital físico por trabajador creció más rápido que en los EE.UU., indicativo de la importancia de la inversión para el crecimiento económico. La producción total de los factores fue más rápida en 2/3 de los países europeos. Observamos que el Reino Unido e Irlanda tienen unos valores atípicos. Por un lado, la recuperación del crecimiento de la productividad del Reino Unido no se produce hasta que Thatcher llega al poder; y por otro lado, Irlanda goza del mayor rendimiento de la productividad.
1. Convergencia selectiva La convergencia hace referencia al crecimiento adicional alcanzado después de cerrar la brecha de eficiencia que había abierto EE.UU.
El crecimiento del comercio intra y extra europeo fue habitual de la década de 1950 y 1960, en contraste con las décadas precedentes. La integración comercial eliminó el tamaño del mercado, como una condición para adoptar las nuevas tecnologías. En la práctica, el Código de Liberalización de la Organización para la Cooperación Económica Europea (OEEC), el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) y el mercado común fueron potentes motores de expansión para el comercio europeo. Los enfoques regionales y multilaterales para la liberalización del comercio no eran nuevos. Ambos se habían intentado en el período de entreguerras y ambos habían fracasado estrepitosamente.
Podemos dividir las grandes áreas mundiales en: a) Grupo 1 – Convergencia → países que convergen con el PIB per cápita de EE.UU, esto es, que crecen igual o más que EE.UU y tienen las mismas tasas de crecimiento o parecidas a las estadounidenses.
177 Judit Baeza b) Grupo 2 – Divergencia → países que no convergen con el PIB per cápita de EE.UU. o se alejan relativamente de él. Sus tasas de crecimiento son muy diferentes a las de EE.UU.
Nociones: - Cuanto menos PIB per cápita han tenido en 1950, mayor ha sido su crecimiento → beta convergencia → Japón.
- Relación inversa del PIB per cápita en 1950 y crecimiento PIB.
Grupo 1 – Convergencia respecto EE.UU.
- Tanto Canadá como los 4 países principales europeos y Japón convergen al nivel de EE.UU.
las diferencias cada vez son menores y se acercan más al nivel de EE.UU.
- Cambio estructural: transición de la importancia de la agricultura hacia la importancia de la industria, tanto en producción como en mano de obra. La industria gana peso en detrimento de la agricultura. Un cambio estructural va directamente relacionado con un proceso de industrialización.
- La mayoría de los países de Europa Occidental acaban creciendo más rápido que EE.UU.
(2,45), con excepción del Reino Unido. Eichengreen dice que en el Reino Unido y EE.UU. los años dorados del capitalismo no fueron tan notables.
- La mayoría de países de Europa Oriental formaban parte de la URSS o eran países satélites del bloque soviético → supeditados a las necesidades de la URSS.
- Respecto a los países de Europa Oriental, dentro del grupo también estaban convergiendo.
Checoslovaquia y la URSS, que eran los países con más PIB per cápita, crecieron menos que los países que tenían un PIB per cápita menor, como Bulgaria y Rumania.
- La productividad total de los factores (PTF) es una medida de eficiencia total de la economía.
Destaca el crecimiento de la OCDE, que viene explicado por incrementos en PTF, frente la URSS, que creció por incrementos en el factor capital.
Grupo 2 – Divergencia o estancamiento frente a EE.UU.
- Las difrencias entre EE.UU. respecto el continente áfricano cada vez son mayores.
- América Central y Latinoamérica tampoco recortan diferencias con EE.UU., pero eso no quiere decir que no crezcan, lo que pasa es que están creciendo o a la misma o menor tasa de crecimiento respecto de EE.UU.
178 Judit Baeza 2. Retorno a la senda de crecimiento En este período se necesita reconstruir los países debido a las consecuencias de la guerra y se adoptan métodos de producción en masa. Los países cuya productividad se vio más afectada por la guerra crecieron más durante la época dorada del capitalismo.
Los países de la Europa continental convergen con EE.UU. Hay un fuerte crecimiento debido a llevar la especialización a un nivel más elevado y la adopción de métodos de producción en masa (cadenas de montaje). En este período se da un fortísimo proceso de convergencia y una mejora de la competitividad y demanda de productos resultantes de la producción en masa, como electrodomésticos y automóviles, cuyos precios bajan y dejan de ser productos de lujo.
La transferencia de tecnología procedió a buen ritmo. Una parte creciente de los procesos técnicos se basaban en la ciencia, facilitando la difusión de nuevos conocimientos. Además, las nuevas comunicaciones tecnológicas facilitaban la difusión de la información. La internacionalización de los negocios permitió hacer nuevos contactos comerciales. Las corporaciones multinacionales como la Ford Motor Company instalaron varias plantas de producción en múltiples países europeos. El gobierno de EE.UU. alentó a los oficiales europeos, empresarios y líderes laborales a visitar fábricas estadounidenses, juntamente con el Plan Marshall, para ver por ellos mismos como organizar la producción.
Las transferencias tecnológicas requieren que la economía receptora tenga la capacidad de asimilar conocimientos extranjeros. Tras la II GM, Europa estaba singularmente bien posicionada respecto a este punto de vista. Europa poseía stocks adecuados de ingenieros y técnicos. En Europa continental, la educación y la formación estaban focalizadas en el mundo profesional. El sistema educativo de Europa se adaptó a una situación en la que había de adoptar técnicas existentes en lugar de crear nuevas. Se prepararon trabajadores para que comprendieran manuales y planos de los operadores que acompañaban las máquinas y el equipamiento que incorporaba la tecnología avanzada de la época. La principal excepción fue el Reino Unido, donde la educación superior tendía a ser de carácter general y la convergencia con la productividad estadounidense fue más lenta.
Autores como Charles Kindleberger (1960) enfatizaban el crecimiento de la mano de obra. De 1947 a 1950, aproximadamente un millón de alemanes y polacos, con una amplia formación y habilidades y en edad de trabajar, migraron del Este de Europa a Europa occidental. En 1950s, la oferta de mano de obra aumentó significativamente. Refugiados alemanes del Centro y Este de Europa, franceses repatriados de Argelia, colonos holandeses que volvían de las antiguas Indias Orientales y migrantes del sur de Europa pedían en Suiza y Francia. Gran Bretaña admitió 350.000 trabajadores irlandeses entre 1946 y 1959 y más de 540.000 indios y pakistanís entre 1955 y 1968.
179 Judit Baeza Gracias al predominio de las tecnologías de producción en masa, que permitió que las tareas se dividieran, el hecho de que la gran cantidad de mano de obra disponible no fuera calificada no fue un límite para el crecimiento.
3. Altas tasas de inversión - Se generaliza la demanda de productos resultantes de la producción en masa, como electrodomésticos y automóviles.
- Se necesitan trabajadores y capital → altísimas tasas de inversión debido a:  Crecen mucho los intercambios comerciales.
 Empiezan a haber pactos para que haya una moderación salarial.
- Participación de la inversión bruta en el PIB y crecimiento:  La mayor parte del ingreso viene explicado por la inversión, mayor crecimiento del PIB.
- Se obtienen ganancias de salarios moderados, que acaba generando una alta inversión:  Moderación salarial → los salarios van a crecer menos que la productividad. Las ganancias de la productividad se las quedan los capitalistas.
 La moderación salarial se produce debido a que se reinvierte para el Estado Bienestar, pero también se reinvierte en mejoras del propio sistema productivo de la empresa.
 Se incrementa la oferta (S) y la demanda (D) de inversiones: » Las ganancias de la propia moderación salarial serán un incentivo para los capitalistas para invertir en los procesos de producción → incrementa todavía más la inversión.
» Se están adoptando procesos en producción en masa → consumo cada vez mayores, que requieren mayor inversión.
 Procesos de moderación salarial podrían generar un freno al pago de dividendos (pago a los accionistas) → posibilita una mayor reinversión de ganancias.
 Pacto social entre sindicatos y empresas → genera credibilidad en el compromiso que tenían los capitalistas de invertir las ganancias derivadas de la moderación salarial. Se trata de incentivar a los trabajadores para que éstos se mantuvieran en el trato.
 El Estado vigila las negociaciones y el cumplimiento de los pactos → un sistema de precios y castigos para los que cumplían el pacto o no.
» El Estado es un intermediario en los pactos sociales.
» El Estado vigilaba si se cumplían o no los pactos.
180 Judit Baeza Mecanismos para disuadir a los trabajadores de alzas salariales 1) Contratos duraderos: compromiso de los trabajadores, los cuáles sumían la moderación salarial, pero los capitalistas debían reinvertir las ganancias. Los capitalistas pueden planificar mejor la inversión.
2) Pactos sociales: el pacto entre Estado–Empresas–Sindicatos genera Estado de Bienestar, esto es, empieza a surgir protección social (salud), del desempleo y de las pensiones. Es otro incentivo para que los sindicatos no pidan incrementos en los salarios.
3) Control de precios y salarios estatutarios: precios máximos para artículos de primera necesidad y salarios mínimos.
4) Concertación y centralización de negociaciones:  Menor competencia entre sectores.
 Menores negociaciones.
 Armonización de las demandas.
Por un lado, hay un compromiso del trabajador a aceptar la moderación salarial a cambio de pactos, armonización demandas… También hay un compromiso de los empresarios para reinvertir las ganancias. Por otro lado, el Estado se compromete a mantener los tipos de interés bajos, lo cual incentiva la financiación y, a su vez, la inversión. La inversión pesa mucho en el conjunto de la economía. El principal objetivo de este período es el pleno empleo en la economía.
El símbolo de la nueva fuerza laboral militante fueron las huelgas y las manifestaciones políticas del verano de 1968. Con la ruptura de la disciplina salarial, los beneficios del PIB empezaron a caer. Y con el descenso de los beneficios cayeron también las inversiones, reflejo de la reducción en la tasa de retorno de nuevo capital.
Crecimiento de las exportaciones - Altísimas tasas de inversión debido a las ganancias del comercio mundial.
- A partir de 1950 la apertura económica se dispara.
- 2ª Globalización → vuelta a políticas comerciales muy poco proteccionistas, esto es, hay una vuelta al liberalismo económico desde el punto de vista comercial.
- No hay obstáculos al comercio.
181 Judit Baeza - El PIB de los países con mayor crecimiento de las exportaciones crece más.
- El auge de las exportaciones genera mayores tasas de inversión en la economía.
4. Acuerdos internacionales Acuerdos internacionales para la recuperación económica, la estabilización monetaria y financiera y la promoción del comercio internacional.
Plan Marshall Iniciativa del Secretario de Estado estadounidense, George Marshall, en junio de 1947. Marshall planteó una ayuda condicionada para que los países de Europa Occidental capitalistas desarrollarán un plan de cooperación. Incluía a países ganadores, perdedores y neutrales de la II GM. El Plan Marshall incluyó a 16 países.
Objetivos del Plan Marshall: - Detener la expansión del comunismo.
- Ayudar a las economías europeas a recuperarse tras la II GM → países con sociedades de mercado.
- Darle una salida a las exportaciones de EE.UU.
- 1948-1951 → 13 mil millones de dólares estadounidenses.
- 1951-1954 → 3 mil millones de dólares estadounidenses.
- Concentrado en Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia y Holanda, que recibieron el 75%.
Canales de impacto: - Inversión privada  Menos del 20% inversión privada brutal total.
 2,5% PIB como estímulo → no transformación social, sino ayuda para países que estaban recuperándose.
- Inversión pública  Infraestructuras.
 Sistemas discales debilitados → les hacía falta ayudas para recuperar infraestructuras.
 1947 → 90% red ferroviaria ya estaba operable.
 Los daños de las infraestructuras se recuperaron relativamente pronto.
- La eliminación de los cuellos de botella de los países europeos = la falta de divisas era el principal obstáculo → la obtención de divisas (dólares) es lo que aportó mayor beneficio a 182 Judit Baeza estas economías. Estas divisas permitieron comprar en el mercado internacional grandes cantidades de materias primas (carbón, algodón y petróleo), que les hacía falta para recuperar la industria, la economía y la sociedad. Además, muchas de estas divisas compraron con dólares.
- El Plan Marshall estaba condicionado → países con mecanismos de mercado.
Bretton Woods - Regreso parcial al patrón oro, pero con el dólar de referencia.
- Tres diferencias básicas: 1) Se permitía que las tasas de cambio se ajustaran en momentos críticos.
2) Controles a los movimientos de capital.
3) Creación del FMI con la misión de: a. Financiar balanzas de pagos.
b. Vigilar las políticas económicas de sus países miembros.
- ¿Por qué era posible controlas los movimientos de capital?  Los gobiernos intervenían activamente en la economía → sistema de economía mixta.
 Se pusieron topes a las tasas de interés.
 Se limitaron los tipos de activos en que podían invertir los bancos.
 Los mercados financieros fueron regulados para canalizar el crédito hacia sectores estratégicos.
 Se impusieron cuotas y licencias de importación.
- ¿Por qué era tan importante mantener los controles a los movimientos de capital?  El principal compromiso de las instituciones es el pleno empleo y la obtención del crecimiento económico → un nuevo contrato social.
 Dado que todavía había restricciones a la devaluación, los controles de cambio eran el instrumento para evitar grandes y/o sostenidos déficits en la balanza de pagos (por ejemplo, cortando las importaciones).
183 Judit Baeza MODELOS DE INDUSTRIALIZACIÓN Época dorada - Fortísimo crecimiento mundial (sin precedentes), pero no convergencia mundial.
- Hegemonía de EE.UU. en el bloque capitalista.
- Shocks del petróleo: creciente consumo de la energía (combustibles fósiles), conlleva incrementos de la contaminación. Pero, según Hobsbawn, los problemas medioambientales tuvieron poca relevancia.
- Gran parte de la demanda consume innovaciones que se estaban produciendo en el período de entreguerras → se generaliza el uso de los electrodomésticos y automóviles → producción en masa, economías de escala → acaba conllevando transformaciones sociales muy profundas y mayor importancia del capital.
- Economía mixta: sistema económico de intervención estatal. Los pactos sociales acaban creando el Estado de Bienestar.
- Se producen acuerdos nacionales y supranacionales basados en las instituciones con la patronal, con los sindicatos o entre Estados.
- Todo proceso de industrialización genera cambios → la industria tiene más peso frente a la agricultura, desde el punto de vista del trabajo y la producción.
- La segunda mitad del siglo XX se denomina la 2ª Globalización:  Creciente internacionalización de las empresas.
 Se reducen las fronteras económicas.
 Empiezan a surgir procesos de deslocalización a finales de los años 60 – principios de los 70s.
 Se generalizan las multinacionales.
 Nacen los paraísos fiscales, donde las multinacionales acuden para pagar menos impuestos.
 El dólar fuera de EE.UU. se usa como activo financiero → mayor demanda de dólares, que irá creciendo conforme pasa la época dorada.
Descolonización: la mayoría de las colonias de las metrópolis se empiezan a descolonizar, tanto en África como en Asia.
Contabilidad del crecimiento 1950-1973 - Los países de la OCDE crecieron gracias a la productividad total de los factores → crecimiento intensivo, basado en incrementos de la eficiencia y productividad.
184 Judit Baeza - La URSS creció gracias a incrementos muy fuertes del capital → crecimiento extensivo, basado en incrementos del consumo de factores productivos → mayor uso de factores productivos.
La URSS movilizó más capital fijo debido a la industrialización pesada.
Edad de Oro Durante los años 1950s, mucha gente sobre todo en los cada vez más prósperos países “desarrollados”, se dio cuenta de que los tiempos habían mejorado de forma notable, sobre todo respecto a los años anteriores a la II GM. Este período fue una etapa histórica excepcional, única.
Los estudiosos le buscaron un nombre: los “30 años gloriosos” de los franceses; la edad de oro de un cuarto de siglo de los angloamericanos. El oro relució con mayor intensidad ante el panorama monótono o sombrío de las décadas de crisis subsiguientes.
Para los EE.UU., que dominaron la economía mundial tras el fin de la II GM, esta época no fue tan revolucionaria, sino que apenas supuso la prolongación de la expansión de los años de la guerra, que fueron de una benevolencia excepcional para con el país: no sufrieron daño alguno, su PNB aumentó en 2/3 y acabaron con casi 2/3 de la producción industrial del mundo. Además, precisamente debido al tamaño y a lo avanzado de la economía estadounidense, su comportamiento durante los años dorados no fue tan impresionante como los índices de crecimiento de otros países, que partían de una base mucho menor. Entre 1950-1973 los EE.UU.
crecieron más lentamente que ningún otro país industrializado, con la excepción de Gran Bretaña, y su crecimiento no fue superior al de las etapas más dinámicas de su desarrollo. En el resto de países industrializados (incluida Gran Bretaña), la edad de oro batió todas las marcas anteriores.
La diferencia en productividad por hora trabajada entre los EE.UU. disminuyó y si en 1950 los estadounidenses disfrutaban de una riqueza nacional (PIB) per cápita doble que la de Francia y Alemania, cinco veces la de Japón y más del 50% mayor que la de Gran Bretaña, los demás estados fueron ganando terreno y continuaron haciéndolo en los años 70s y 80s.
La recuperación tras la guerra era la prioridad absoluta de los países europeos y de Japón, y en los primeros años posteriores a 1945 midieron su éxito simplemente por la proximidad a objetivos fijados con el pasado como referente. En los estados no comunistas la recuperación también representaba la superación del miedo a la revolución social y al avance comunista. Mientras la mayoría de los países (exceptuando Alemania y Japón) habían vuelto a los niveles de preguerra en 1950, el principio de la guerra fría y la persistencia de partidos comunistas fuertes en Francia 185 Judit Baeza e Italia no invitaba a la euforia. Los beneficios materiales del desarrollo tardaron en hacerse sentir.
En Gran Bretaña no fue hasta mediados de los años 50s cuando se hicieron palpables. Además, el pleno empleo no se generalizó hasta los años 60s, cuando el índice medio de paro en Europa occidental se situó en el 1,5%.
En resumen, no fue hasta los años 60s cuando Europa acabó dando por sentada su prosperidad.
La edad de oro correspondió básicamente a los países capitalistas desarrollados, que, a lo largo de esas décadas, representaban alrededor de ¾ partes de la producción mundial y más del 80% de las exportaciones de productos elaborados.
En los años 50s el crecimiento económico parecía ser de ámbito mundial con independencia de los regímenes económicos. De hecho, en un principio pareció como si la parte socialista recién expandida del mundo llevara la delantera. El índice de crecimiento de la URSS en los años 50 era más alto que el de cualquier país occidental, y las economías de la Europa oriental crecieron casi con la misma rapidez, más deprisa en países hasta entonces atrasados, más despacio en los ya total o parcialmente industrializados. Sin embargo, la Alemania Oriental comunista quedó muy por detrás de la Alemania Federal no comunista. Aunque el bloque de la Europa del Este perdió velocidad en los años 60s, su PIB per cápita en el conjunto de la edad de oro creció más deprisa que el de los principales países capitalistas industrializados.
La edad de oro fue un fenómeno de ámbito mundial, aunque la generalización de la opulencia quedara lejos del alcance de la mayoría de la población mundial. Sin embargo, la población del tercer mundo creció a un ritmo espectacular: la cifra de habitantes de África, Extremo Oriente y sur de Asia se duplicó en los 35 años transcurridos a partir de 1950, y la cifra de habitantes de América Latina aumentó aún más deprisa. Durante las décadas doradas no hubo grandes épocas de hambruna, salvo como resultado de la guerra y de locuras políticas como en China. De hecho, al tiempo que se multiplicaba la población, la esperanza de vida se prolongó una media de 7 años.
Eso significa que la producción de alimentos aumentó más deprisa que la población, tal como sucedió tanto en las zonas desarrolladas como en todas las principales regiones del mundo no industrializado. En los años 50s y 60s la producción de alimentos de los países pobres aumentó más deprisa que en los países desarrollados.
La economía mundial crecía a un ritmo explosivo. Al llegar los años 60s, era evidente que nunca había existido algo semejante. La producción mundial de manufacturas se x4 entre principios de los 50s y principios de los 60s, y el comercio mundial de productos elaborados se multiplicó x10.
La producción agrícola mundial también se disparó, aunque sin tanta espectacularidad, no tanto gracias al cultivo de nuevas tierras, sino al aumento de la productividad. El rendimiento de los cereales por hectárea se duplicó entre 1950-1952 y 1980-1982, y se duplicó con creces en América del Norte, Europa occidental y Extremo Oriente.
186 Judit Baeza Hubo un efecto secundario de esta extraordinaria explosión que apenas recibió atención, aunque ya presentaba un aspecto amenazante: la contaminación y el deterioro ecológico. Durante la edad de oro apenas se fijó nadie en ello, salvo los entusiastas de la naturaleza y otros protectores de las rarezas humanas y naturales, porque la ideología del progreso daba por sentado que el creciente dominio de la naturaleza por parte del hombre era la justa medida del avance de la humanidad. Por eso, la industrialización de los países socialistas se hizo de espaldas a las consecuencias ecológicas que iba a traer la construcción masiva de un sistema industrial basado en el hierro y en el carbón. Incluso en Occidente, el viejo lema “donde hay suciedad, hay oro” (la contaminación es dinero) aún resultaba convincente, sobre todo para los constructores de carreteras y los promotores inmobiliarios que descubrieron los increíbles beneficios que podían hacerse en especulaciones infalibles en el momento de máxima expansión del siglo. Los centros de las ciudades (grandes y pequeñas) fueron arrasados por los constructores en todo el mundo, destruyendo de paso ciudades medievales construidas alrededor de su catedral o capitales coloniales. Como las autoridades tanto del Este como occidentales descubrieron que podía utilizarse algo parecido a los métodos industriales de producción para construir viviendas públicas rápido y barato, llenando los suburbios con enormes bloques de apartamentos, los años 60s probablemente pasarán a la historia como el decenio más nefasto del urbanismo humano.
El impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza, sobre todo las urbanas e industriales, pero también las agrícolas, sufrió un pronunciado incremento a partir de mediados de siglo, debido en gran medida al enorme aumento del uso de combustibles fósiles (carbón, petróleo, gas natural, etc.), cuyo posible agotamiento había preocupado a los futurólogos del pasado desde mediados del siglo XIX. Ahora se descubrían nuevos recursos antes de que pudieran utilizarse.
Una de las razones por las que la edad de oro fue de oro es que el precio medio del barril de crudo saudí era inferior a los 2$ a lo largo de todo el período 1950-1973, haciendo así que la energía fuese ridículamente barata y continuara abaratándose constantemente. Sólo después de 1973, cuando el cártel de productores de petróleo (OPEP) decidió por fin cobrar lo que el mercado estuviese dispuesto a pagar, los guardianes del medio ambiente levantaron acta, preocupados de los efectos del enorme aumento del tráfico de vehículos con motor de gasolina, que ya oscurecía los cielos de las grandes ciudades en los países motorizados. El smog (niebla con humo) fue su primera preocupación. Sin embargo, las emisiones de CO2 que calentaban la atmósfera casi se triplicaron entre 1950-1973. La producción de clorofluorocarbonados, productos químicos que afectan la capa de ozono, experimentó un incremento casi vertical. Los países occidentales ricos producción gran parte de esta contaminación, aunque la industrialización sucia de la URSS produjera casi tanto CO2 como los EE.UU., casi cinco veces más en 1985 que en 1950. Per cápita los EE.UU. eran los primeros y sólo Gran Bretaña redujo la cantidad de emisiones/habitante durante este período.
187 Judit Baeza Bases institucionales de la Edad de Oro Una explicación de la elevada inversión, el rápido crecimiento de las exportaciones y la moderación salarial de la edad de oro es un conjunto de instituciones bien adaptadas a las exigencias del crecimiento. El período de entreguerras estuvo marcado por huelgas perturbadoras y disputas sobre los salarios y las condiciones laborales. Excesivas demandas salariales frenaron la rentabilidad, desincentivando a las empresas de invertir. Las sociedades europeas desarrollaron estructuras neocorporativistas (gobierno, empresa y trabajadores) para frenar el crecimiento de los salarios. Esos arreglos pretendían evitar una repetición de sucesos anteriores. Esta vez los incrementos salariales no afectaron a la rentabilidad.
Los gobiernos de la postguerra apoyaron las negociaciones neocorporativistas. Pidieron a los sindicatos limitar las demandas salariales con el fin de obtener beneficios para la modernización y la capacidad de expansión, y aseguraron que los trabajadores compartirían los incrementos de los ingresos. El reto era convencer a los trabajadores de que la empresa invertiría los beneficios obtenidos como resultado de su moderación. Escépticos de que una mayor inversión, un crecimiento más rápido y unos estándares de vida más elevados fueran resultado de su moderación, los trabajadores dudaban de realizar los sacrificios. El peligro fue que los sindicatos perseguían incrementos salariales, los empresarios querían los beneficios de su desembolso en forma de dividendos, y la inversión y el crecimiento sufrirían como sucedió en los años de entreguerras.
El período de postguerra fue diferente debido a la cooperación entre capitalistas y trabajadores consolidados por una serie de convenios institucionales. Un primer conjunto de instituciones permitió a las partes monitorear el cumplimiento de la otra mediante los términos de su acuerdo.
La Ley de codeterminación alemana, que colocó a los trabajadores en los consejos de supervisión de las grandes empresas, es un ejemplo de este mecanismo. La codeterminación fue introducida en la industria del hierro y el acero en 1951 y en el resto de industrias en 1952. El resultado fue que los representantes labores tenían un sitio en los consejos de supervisión de cada sociedad anónima. Los consejos de trabajadores tuvieron un papel similar en las empresas pequeñas que no estaban sujetas por la codeterminación.
Un segundo conjunto de instituciones crearon premios y sanciones para fomentar la cooperación.
- El gobierno sueco reguló los pagamentos de dividendos mediante compañías públicas.
- El gobierno alemán proporcionó reducciones de impuestos para la inversión, pero no para las empresas que querían ganancias en forma de dividendos.
188 Judit Baeza - Los bancos centrales ayudaron a consolidar los acuerdos mediante la aplicación de políticas de tasas de interés bajas que estimulaban a las empresas a cumplir con sus compromisos de inversión.
Otro conjunto de programas públicos de garantías a los trabajadores.
- En Bélgica, el primer gobierno de postguerra adoptó un régimen de seguridad social a cabio de la adhesión de los trabajadores a un pacto social que limitaba los aumentos salariales.
- A cambio de la promesa de los sindicatos de una contención de los salarios, el gobierno noruego ofreció una legislación que obligaba que las vacaciones fueran pagadas y la reducción de la semana laboral.
- El gobierno holandés introdujo subsidios de desempleo y pensiones, a la vez que ampliaba la cobertura de la seguridad social, como contrapartida de la moderación salarial.
Por lo tanto, muchos elementos de la economía social de mercado de la postguerra se crearon en este período como parte del esfuerzo para unir más firmemente a los capitalistas y a los trabajadores a cooperar.
Pero si la moderación salarial por parte de un sindicato generó una mayor inversión y crecimiento del empleo en otro lado/sector, ya que los beneficios originados en un solo sector podrían financiar la inversión de toda la economía, entonces, el incentivo para abandonar el acuerdo eran podrían resultar irresistibles. La solución fue coordinar los convenios salariales entre las empresas y los sectores. Las negociaciones estaban centralizadas por federaciones de sindicatos y asociaciones de trabajadores, y los gobiernos usaban su influencia para armonizar los términos de los convenios alcanzados por sindicatos y trabajadores en las sucursales.
A nivel internacional, las instituciones de integración regional trabajaron para solucionar un segundo conjunto de problemas de coordinación que obstaculizaban la reconstrucción del comercio europeo. En 1947, el Reino Unido, respondiendo a las presiones de EE.UU., restauró la conversión de las cuentas corrientes (el derecho de convertir cuentas domésticas en cambio extranjero para el comercio internacional). Las reservas salieron en grandes cantidades fuera del país y en apenas un mes se volvieron a imponer controles sobre las transacciones de mercaderías.
Esta experiencia hizo que los países europeos vieran la necesidad de trabajar juntos para abrir sus economías y encontrar un enfoque más gradual para restaurar la convertibilidad de las cuentas corrientes. Dada la dificultad de competir en los mercados de EE.UU., la apertura de las economías significaba acceder a los mercados de los países europeos vecinos. Sólo en la medida que estos mercados estaban garantizados, los productores podrían ganar las divisas necesarias para adquirir inputs intermedios y bienes de capital.
189 Judit Baeza Esto significaba que no era factible para los gobiernos abrir unilateralmente sus economías. Los países europeos debían trabajar juntos si querían seguir este camino. La Unión Europea de Pagos (EPU), creada en 1950, ayudó a coordinar su respuesta. La EPU aceptó el Código de Liberalización de la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE), que hacía comprometerse en eliminar los controles de las importaciones a determinados lugares. La membresía daba derecho a obtener créditos de sus compañeros del EPU, los cuales permitían financiar temporalmente los déficits comerciales. Esto permitió a los gobiernos a comprometerse creíblemente con la liberalización al obviar la necesidad de hacer retroceder las medidas anteriores. Los EE.UU. proporcionaron apoyo político y financiero a esta iniciativa de cooperación. Los EE.UU. ayudaron con la puesta en marcha mediante financiación con el Plan Marshall y dejando a un lado sus temores de que si las restricciones en el comercio intraeuropeo se relajaba más rápidamente que las restricciones comerciales con el resto del mundo, los acuerdos podrían ser perjudiciales contra las exportaciones estadounidenses.
La Comunidad Europea del Carbón y el Acero (CECA), establecida en 1951, abordó los problemas de la industria pesada. El carbón y el acero fueron centrales en la guerra. Después de tres devastadoras guerras entre Francia y Alemania en menos de un siglo, era necesario que las capacidades de estas industrias fueran destinadas a usos pacíficos. Sin embargo, la administración Truman temió que la CECA fuera un cartel anticompetitivo y que de continuar sin el Reino Unido dejará a este país fuera de Europa. La creación de la CECA implicó el establecimiento de la Alta Autoridad Común para controlar la producción y las inversiones en los seis estados miembros fundadores. Además, el trato proporcionó una Asamblea Común como contrapeso de los tecnócratas de la Alta Autoridad, un Consejo de Ministros a través del cual los gobiernos votaban por mayoría cualificada las propuestas de la Alta Autoridad, y una Corte Suprema para juzgar las disputas entre la Alta Autoridad y los estados miembros. Estas instituciones fueron las precedentes de la Comisión Europea, del Parlamento Europeo, del Consejo Europeo y del Tribunal Europeo de Justicia.
Era difícil imaginar que Francia y los otros países europeos levantaran las restricciones a la producción industrial alemana, en especial la construcción de acero, sin controles transnacionales.
Alemania era el corazón económico de Europa, ya que era el principal productos de bienes capitales del continente. Mientras que no se permitiera que la economía alemana creciera, la recuperación en Europa Occidental no sería posible.
La institución transnacional más duradera fue la Unión Europea (UE), muy importante para la sostenibilidad del crecimiento europeo. En la segunda mitad del siglo XX, el comercio intraeuropeo creció más rápido que el comercio europeo con el resto del mundo. En parte representaba la reconstitución de patrón natural comercial del continente, esto es, la tendencia de los países 190 Judit Baeza europeos a comerciar desmesuradamente con sus vecinos debido a los bajos costes del transporte y la comunicación. El crecimiento del comercio permitió a los países reestructurar las líneas de las exportaciones. Mediante la ampliación del alcance del mercado se facilitó la adopción de los métodos de producción en masa estadounidenses, lo cual impulsó el crecimiento de la producción.
La Europa de después de la II GM es un clásico ejemplo de crecimiento basado en las exportaciones.
Bajo estas circunstancias, la limitación del crecimiento de los salarios reales impidió apreciar el tipo de cambio real. Los datos de la década de 1950 (tabla 2.8) muestran que los “precios al por mayor” expresados (wholesale en prices) dólares eran significativamente inferiores que los de los EE.UU., en general entre ¼ y la mitad, en comparación con los niveles de 1938. Esto era en contraste con la década de 1920, cuando los países, evitando la alta inflación, se vieron obligados a poner los precios y los tipos de cambio a niveles anteriores a la guerra, pero los precios se movían más lentamente que el valor de las divisas. Por lo tanto, cuando se rebajaron las tasas de cambio a mitades de la década de 1920 surgieron problemas de sobrevaloración.
En cambio, tras la II GM encontramos que la infravaloración era la regla. Las principales excepciones fueron Bélgica y Francia, que se estabilizaron en niveles que no producían mejoras en la competitividad respecto a 1938. Por otra parte, la infravaloración y el crecimiento de las exportaciones fue especialmente dramático en Alemania, reflejando la tasa favorable en la que se había estabilizado el marco en 1948 y su devaluación en 1949. Esta fue la situación general, con excepción de Francia y Bélgica. Y como los salarios y la inflación de los precios no excedían al crecimiento de la productividad del trabajo en la década de 1950, la posición competitiva favorable tendía a mantenerse.
Los costes laborales competitivos permitieron a Europa desplazar recursos hacia las fábricas, donde los efectos de aprendizaje y los spillovers de productividad eran fuertes. Esto permitió a los productores alargar las producciones y explotar las economías de escala y alcance. También 191 Judit Baeza incentivó a las multinacionales americanas invertir en Europa, proporcionando un medio para la transferencia de tecnología. La generación de beneficios hacía atractivas las inversiones.
A nivel nacional, el período de postguerra vio una solución política que fortaleció los partidos de centro-izquierda y centro-derecha. La reforma de las instituciones electorales hizo más difícil para grupos escindidos/separados/disidentes ganar una posición política, reduciendo el peligro de que los extremistas volvieran a perturbar el funcionamiento de la economía, a la vez de que se garantizaba la estabilidad política, que sostenía las inversiones. Las negociaciones neocorporativistas entre empresarios y trabajadores, quienes aceptaban salarios más bajos a cambio de niveles de vida más elevados, eran fáciles de sostener si no había riesgos de que futuros gobiernos incumplieran el acuerdo.
A nivel internacional, el sistema comercial de liberalización del GATT y el sistema de Bretton Woods de cambios fijos pero ajustables, fomentó la expansión del comercio europeo. El Fondo Monetario Internacional se creó para dar apoyo (y dinero) en caso de que surgieran desajustes.
Garantizando la expansión del comercio con el resto del mundo y el comercio intraeuropeo, dichas instituciones aseguraron que el resultado de las iniciativas de liberalización regional de Europa fue principalmente la creación de mercado.
Instituciones e Historia  Interpretación de la Edad de Oro basada en el énfasis en las bases institucionales del crecimiento económico.
El crecimiento requiere más que mercados, requiere instituciones capaces de hacer frente problemas de coordinación. En la Europa de la postguerra esto significaba coordinar las negociaciones entre los sectores y coordinar la liberalización comercial entre los países. También significaba resolver problema de consistencia en el tiempo que creaba incentivos de incumplir los acuerdos, lo que hacía que las partes se mostraran reacias a comprometerse en primer lugar.
La cuestión es por qué Europa desarrollo un conjunto de acuerdos que sí se adaptaban bien. En parte es debido a la voluntad de una mayor integración europea para solucionar los problemas económicos y políticos del continente.
Un factor crítico fue la actitud de EE.UU. Los EE.UU tenían un gran poder de influencia debido a que sus tropas aún estaban en Europa y por el Plan Marshall. La Doctrina Truman impulsó la integración europea con el fin de crear un baluarte en contra de la amenaza soviética y para favorecer el mercado europeo para las exportaciones estadounidenses. En respuesta a las desastrosas consecuencias de su presión sobre el Reino Unido para que restableciera la 192 Judit Baeza convertibilidad de las cuentas corrientes en 1947, EE.UU. proporcionó 350 millones de dólares del Plan Marshall para la EPU y fomentó el desarrollo de la ECSC, dejando a un lado sus preocupaciones de que las iniciativas regionales podrían llevar a un empoderamiento de Europa.
En la Europa continental, donde la industrialización empezó más tarde que en Gran Bretaña, los gobiernos tuvieron un papel activo ayudando a superar los obstáculos del moderno crecimiento económico e impidiendo que los países quedarán por detrás de las industrias rivales, que conllevaría consecuencias peligrosas para la seguridad. La inseguridad y las tensiones sociales creadas por el desarrollo del capitalismo industrial se refleja en el Estado de Bienestar de Bismarck y en las intenciones de varios países de reunir sociedades de interés organizadas en un esfuerzo de avanzar hacia el bien común. Bismarck había defendido la creación de un consejo económico para reconciliar los intereses de los actores sociales.
Entre 1914 y 1918 los gobiernos habían reunido a sindicatos y empresarios para negociar acuerdos salariales para toda la economía para así evitar el desempleo, cosa que podría haber interrumpido los esfuerzos de la guerra. A pesar de que estos intentos de llevar a los sindicatos a la negociación en tiempo de guerra no fueron duraderos, sentaron un precedente. La Revolución Rusa alentó a los gobiernos de Europa Occidental incorporar los movimientos laborales en los procesos de supervisión del funcionamiento de la economía, en parte para evitar las soluciones más extremas sugeridas por los militantes más radicales. Dos símbolos de estos esfuerzos por parte de los gobiernos de Europa Occidental son el reconocimiento de la representación laboral colectiva por una disposición del Tratado de Versalles, y la creación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), bajo control de los gobiernos, asociaciones de trabajadores y movimientos sindicales.
Sin embargo, con el tiempo, algunos de los mecanismos de coordinación desarrollados durante la I GM se deshicieron. La recesión que siguió la I GM socavó el poder de negociación laboral. Sin embargo, la fuerza laboral estaba mejor organizada que antes de la I GM, y la expansión del sufragio dio a los partidos parlamentarios obreros una voz más fuerte en la formulación de políticas. Sus demandas ahora eran escuchadas, la década de 1920 vio un crecimiento continuó del gasto público en servicios sociales básicos.
Los experimentos corporativistas posteriores reconocían el rol social y la contribución al proceso de toma de decisiones de grupos cívicos que representaban una variedad de intereses (Acuerdo Básico en Noruega 1935, Acuerdo de Paz en Suiza 1937, y el Acuerdo Principal en Suecia 1938).
Estos esfuerzos para organizar la cooperación responden a la crisis económica de la década de 1930. Reflejan el reconocimiento de que para resolver la crisis se requería un ajuste coordinado en el que se devaluase las monedas, estabilizasen los salarios, y las inversiones y la rentabilidad fueran restauradas. Es difícil imaginarse si las sociedades europeas habrían respondido así sin el 193 Judit Baeza precedente de la guerra y la percepción de que la Gran Depresión era una crisis equivalente a una guerra.
Es revelador que muchos de estos pactos corporativistas creados en países pequeños fueran los que desarrollarían las instituciones neocorporativistas altamente organizadas tras la II GM. Una interpretación sostiene que los compromisos corporativistas son más fáciles en países pequeños, donde cuando hay una crisis económica todo el mundo sabe quién se ve más gravemente afectado.
Los países pequeños son más vulnerables a los retos de la seguridad y las amenazas externas son algo que pueden ayudar a hacer concesiones que funcionen.
No es posible comprender los estados corporativistas –el uso de negociaciones centralizadas bajo el control de gobiernos que regulan el trabajo y los productos del mercado, como la España de franco, la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler– aisladamente de la crisis. Estos regímenes vieron los acuerdos corporativistas como una forma de eludir la toma de decisiones parlamentaria y la supresión de la democracia. Buscaban centralizar la negociación salarial con el fin de reforzar su control sobre la economía. Tras el fin de las hostilidades, los Aliados, encontraron esas estructuras convenientes para sus planes de regular las economías de los países que ellos ocupaban ahora, decidieron usar estas formas corporativistas en vez de desmantelarlas. En Alemania, las autoridades de la ocupación americana autorizaron renovar la actividad sindical en setiembre de 1945 y en junio de 1946 permitieron el establecimiento de las asociaciones sindicales comerciales.
Rápidamente, 12 miembros del comité sindical comercial empezaron a asistir al Landerrat (consejo de ministros del Estado) para formular políticas orientadas al trabajo y seguridad social.
En toda Europa, la crisis provocó esta respuesta debido a que existían fuertes predisposiciones colectivistas. En vista de la experiencia de la década de 1930, los ciudadanos europeos aislados de las inestabilidades del mercado se convirtieron en un objetivo primordial de los socialistas y las clases trabajadoras. Un mayor estímulo fue dado por los administradores del Plan Marshall, quienes veían la economía americana coger un giro corporativista temporal bajo el National Industrial Recovery Act, con el objetivo de complementar y estabilizar el mercado.
Esta interpretación de la respuesta neocorporativista como históricamente arraigada entra en contradicción con la influyente perspectiva de Mancur Olson. En la teoría de Olson, los periodos de rápido crecimiento siguen mayores interrupciones, como las guerras, que despejan la herencia de los intereses creados y los arreglos institucionales restrictivos que obstruyen el funcionamiento del sistema económico. En el modelo de Olson, es la ausencia de un legado histórico, en lugar de su existencia, la condición previa para un crecimiento rápido. Sin embargo, es difícil ver cómo se puede aplicar esta teoría general de éxito económico en la Europa de la postguerra.
Los acuerdos institucionales del período de la postguerra, desde la participación de los gobiernos en las negociaciones entre trabajadores y empresa hasta los sistemas financieros dominados por 194 Judit Baeza los bancos, pueden ser vistos como legados del proceso de substitución institucional destacados por los estudiosos como Alexander Gerschenkron. Éstos fueron diseñados para aprovechar las oportunidades para ponerse al día a través de la acumulación y para la convergencia mediante la importación de tecnología del exterior.
Revolución tecnológica de la Edad de Oro Buena parte de la expansión mundial fue un proceso de ir acortando distancias o la continuación de viejas tendencias (en los EE.UU.). El modelo de producción en masa de Henry Ford se difundió por las nuevas industrias automovilísticas del mundo, mientras que en los EE.UU. los principios de Ford se aplicaron a nuevas formas de producción, desde casas a comidas-basura (McDonald’s). Bienes y servicios hasta entonces restringidos a minorías se pensaban ahora para un mercado de masas, como sucedió con el turismo masivo a playas soleadas. Lo que en otro tiempo había sido un lujo se convirtió en un indicador de bienestar habitual, por lo menos en países ricos: neveras, lavadoras, teléfonos. Por ejemplo, en las economías de mercado desarrolladas había más de un teléfono por cada dos habitantes. Ahora el ciudadano medio de esos países le era posible vivir como sólo los muy ricos habían vivido en años anteriores, con la natural diferencia de que la mecanización había sustituido a los sirvientes.
Lo más notable de esta época es hasta qué punto el motor aparente de la expansión económica fue la revolución tecnológica. No sólo contribuyó a la multiplicación de los productos de antes (mejorados), sino a la de productos desconocidos, incluidos muchos que prácticamente nadie se imaginaba antes de la guerra. Por ejemplo, los materiales sintéticos conocidos como “plásticos” (nylon, poliéster, polietileno), la televisión y los magnetófonos… La guerra, con su demanda de alta tecnología, preparó una serie de procesos revolucionarios luego adaptados al uso civil: el radar, el motor a reacción, y varias ideas y técnicas que prepararon el terreno para la electrónica y la tecnología de la información de la posguerra. La energía nuclear se mantenía fuera de la economía civil, salvo como una aportación marginal a la producción mundial de energía eléctrica.
Más que cualquier época anterior, la edad de oro descansaba sobre la investigación científica más avanzada y a menudo difícil de comprender. La industria e incluso la agricultura superaron por primera vez decisivamente la tecnología del siglo XIX.
Tres cosas sorprenden de este terremoto tecnológico: 1. Transformó completamente la vida cotidiana en los países ricos e incluso, en menor medida, en los pobres.
 En los países pobres la radio llegaba ahora hasta las aldeas más remotas gracias a los transistores y a las pilas miniaturizadas de larga duración, donde la “revolución verde” 195 Judit Baeza transformó el cultivo de arroz y del trigo y las sandalias de plástico sustituyeron a los pies descalzos.
 La mayor parte del contenido de las neveras o congeladores era nuevo: alimentos liofilizados, productos de granja avícola, carne llena de enzimas y de productos químicos para alterar su sabor, productos frescos importados del otro mundo…  La revolución tecnológica penetró en la conciencia del consumidor hasta tal punto que la novedad se convirtió en el principal atractivo a la hora de venderlo todo. La premisa era que “nuevo” no sólo quería decir algo mejor, sino también revolucionario.
 Novedades tecnológicas: televisión, discos de vinilo, cassettes y discos compactos, pequeños radiotransistores portátiles, relojes digitales, calculadoras de bolsillo, componentes de los equipos electrónicos, fotográficos y de vídeo domésticos… La portabilidad aumentó su gama y su mercado potenciales.
 El mejor símbolo de la revolución tecnológica son productos a los que apenas parecían alterados, aunque en realidad se hubiesen transformado de arriba abajo desde la II GM, como las embarcaciones recreativas: sus mástiles y cascos, sus velas y aparejos, su instrumental de navegación no tiene nada que ver con los barcos de entreguerras.
2. La Investigación y Desarrollo (I+D) se hizo crucial en el crecimiento económico y, por eso, la ya entonces enorme ventaja de las “economías de mercado desarrolladas” sobre las demás se consolidó. El proceso innovador se hizo tan continuo, que el coste del desarrollo de nuevos productos se convirtió en un % cada vez mayor e indispensable de los costes de producción.
 Industrias de armamento → el dinero no era problema, apenas los nuevos productos eran aptos para su uso práctico ya estaban siendo sustituidos por equipos más avanzados (y mucho más caros), con los consiguientes enormes beneficios económicos de las compañías correspondientes.
 Industrias orientadas a mercados de masas → industria farmacéutica: un medicamento nuevo y realmente necesario, sobre todo si se protegía de la competencia patentándolo, podía amasar varias fortunas, necesarias para poder seguir investigando, según sus fabricantes.
 Los innovadores no podían protegerse con tanta facilidad, tenían que aprovechar la oportunidad más deprisa, porque tan pronto como otros productos entraban en el mercado, los precios caían en picado.
3. Las nuevas tecnologías empleaban de forma intensiva el capital y eliminaban la mano de obra o llegaban a sustituirla. La característica principal de la edad de oro fue que necesitaba grandes inversiones constantes y que, en contrapartida, no necesitaba a la gente, salvo como consumidores. Sin embargo, el ímpetu de la expansión económica fueron tales, que durante una generación eso no resulto evidente.
196 Judit Baeza  La economía creció tan deprisa que la clase trabajadora industrial mantuvo o incluso aumentó su % dentro de la población activa.
 En los países avanzados (excepto EE.UU.) las grandes reservas de mano de obra que se habían formado durante la Depresión de la preguerra y la desmovilización de la posguerra se agotaron, lo que llevó a la absorción de nuevas remesas de mano de obra procedentes del campo y de la inmigración.
 Las mujeres casadas, que hasta entonces se habían mantenido fuera del mercado laboral, entraron en él en número creciente.
El ideal al que aspiraba la edad de oro, aunque la gente sólo se diese de ello a poco a poco, era la producción o incluso el servicio sin la intervención del ser humano. El ser humano como tal sólo resultaba necesario para la economía como comprador de bienes y servicios. Sin embargo, en la edad de oro todavía parecía algo irreal y remoto.
Todos los problemas que habían afligido al capitalismo en la era de las catástrofes parecieron disolverse y desaparecer. El ciclo terrible e inevitable de expansión y recesión, tan devastador entre guerras, se convirtió en una sucesión de leves oscilaciones gracias a su inteligente gestión macroeconómica (o eso creían los economistas keynesianos).
- ¿Desempleo masivo? ¿Dónde estaba en Occidente en los años 60s, si Europa tenía un paro medio de 1,5% y Japón de 1,3%? Sólo en Norteamérica no se había eliminado aún.
- ¿Pobreza? Pues claro que la mayor parte de la humanidad seguía siendo pobre, pero en los viejos centros obreros industriales, ¿qué sentido podían tener las palabras de la Internacional “Arriba, parias de la tierra”, para unos trabajadores que tenían coche propio y pasaban sus vacaciones pagadas anuales en las playas de España? Si las cosas se torcían, ¿no les otorgaría el estado del bienestar, cada vez más amplio y generoso, muna protección contra el riesgo de enfermedad, desgracias personales o incluso contra la temible vejez de los pobres? - Los ingresos de los trabajadores aumentaban año tras año de forma casi automática. ¿Acaso no continuarían subiendo para siempre? - La gama de bienes y servicios que ofrecía el sistema productivo y que resultaban asequibles convirtió lo que había sido un lujo en productos de consumo diario.
¿Qué más podía pedir la humanidad, en términos materiales, sino hacer extensivas las ventajas de que ya disfrutaban los privilegiados habitantes de algunos países a los infelices habitantes de las partes del mundo que aún constituían la mayoría de la humanidad y que todavía no se habían embarcado en el “desarrollo” y la “modernización”? 197 Judit Baeza Economías mixtas Las economías mixtas facilitaron a los Estados la planificación y la gestión de la modernización económica, además de incrementar muchísimo la demanda. Los grandes éxitos de la posguerra en los países capitalistas son ejemplos de industrialización efectuada con el apoyo, la supervisión, la dirección y a veces la planificación y la gestión de los gobiernos, desde Francia y España en Europa hasta Japón, Singapur y Corea del Sur.
Al mismo tiempo, el compromiso político de los gobiernos con el pleno empleo y con la reducción de las desigualdades económicas, es decir, un compromiso con el bienestar y la seguridad social, dio pie a la existencia de un mercado de consumo masivo de artículos de lujo que ahora pasarían a considerarse necesarios. Cuanto más pobre es la gente, más alta es la proporción de sus ingresos que tiene que dedicar a gastos indispensables como alimentos.
División internacional del trabajo mucho más compleja y minuciosa Multiplicación de la capacidad productiva de la economía mundial al posibilitar una división internacional del trabajo mucho más compleja y minuciosa. Al principio se limitó principalmente a las “economías de mercado desarrolladas”, es decir, los países del bando estadounidense. El área socialista del mundo quedó en gran medida a parte y los países del tercer mundo con un desarrollo más dinámico optaron por una industrialización separada y planificada, reemplazando con su producción propia la importación de artículos manufacturados.
El núcleo de los países capitalistas occidentales comerciaba con el resto del mundo, ya que los términos en los que se efectuaba el comerció les favorecía, o sea, que podían conseguir sus materias primas y productos alimentarios más baratos.
Lo que experimentó un verdadero estallido fue el comercio de productos industriales, principalmente entre los propios países industrializados. El comercio mundial de manufacturas se multiplicó x10 en los 20 años posteriores a 1953. Las manufacturas, que habían constituido una parte más o menos constante del comercio mundial desde el siglo XIX, se dispararon hasta superar el 60%. En 1975 los Siete grandes del capitalismo (Canadá, los EE.UU., Japón, Francia, Alemania Federal, Italia y Gran Bretaña) poseían las ¾ partes de los automóviles del planeta y una proporción idéntica de los teléfonos.
La reestructuración y el avance de la internacionalización de la economía fueron fundamentales.
Gran parte de la nueva industrialización de esas décadas consistió en la extensión a nuevos países de las viejas industrias basadas en las viejas tecnologías: la industrialización del siglo XIX del carbón, el hierro y el acero en los países socialistas agrícolas; y las industrias norteamericanas del 198 Judit Baeza siglo XX del petróleo y el motor de explosión en Europa. El impacto sobre la sociedad civil de la tecnología producida gracias a la investigación seguramente no fue decisivo hasta décadas después 1973, cuando se produjeron los grandes avances de la informática y de la ingeniería genética… La alta tecnología y sus innovaciones pronto se constituyeron en parte misma de la expansión económica, por lo que hay que tenerlas en cuenta para explicar el proceso, aunque no las consideremos decisivas por ellas mismas.
El capitalismo de la posguerra era una especie de matrimonio entre liberalismo económico y socialdemocracia (o en versión norteamericana, política rooseveltiana del New Deal), con préstamos sustanciales de la URSS, que había sido pionera en la idea de planificación económica.
Por eso la reacción en su contra por parte de los teólogos del mercado libre fue tan apasionada en los años 70s y 80s, cuando a las políticas basadas en ese matrimonio ya no las amparaba el éxito económico. Hombres como el economista austríaco Friedrich von Hayek creían en la ecuación “mercado libre = libertad del individuo” y, por lo tanto, condenaban toda desviación de la misma.
Habían defendido al pureza del mercado durante la Gran Depresión y siguieron condenando las políticas que hicieron de la edad de oro una época de prosperidad, a medida que el mundo se fue enriqueciendo y el capitalismo (más el liberalismo político) volvió a florecer a partir de la mezcla del mercado con la intervención gubernamental. Pero entre los años 40s y los 70s nadie hizo caso a esos guardianes de la fe.
Según Hobsbawm, no cabe dudar que el capitalismo fuese deliberadamente reformado, en gran medida por parte de los hombres que se encontraban en situación de hacerlo en los EE.UU. y en Gran Bretaña, en los últimos años de la guerra. Todos los hombres que esbozaron lo que confiaban serían los principios de la economía mundial de la posguerra y del futuro orden económico mundial habían vivido la Gran Depresión. Algunos, como J. M. Keynes, habían participado en la vida pública desde 1914. Y por si la memoria económica de los años 30s no hubiera bastado para incitarles a reformar el capitalismo, los riesgos políticos mortales en caso de no hacerlo eran evidentes par todos los que acababan de luchas contra la Alemania de Hitler y se enfrentaban a la perspectiva del comunismo y del poderío soviético avanzando hacia el oeste a través de las ruinas de unas economías capitalistas que no habían funcionado.
Había cuatro cosas que los responsables de tomar decisiones tenían claras.
1. El desastre de entreguerras, que no había que permitir que se reprodujera en ningún caso, se había debido en gran parte a la disrupción del sistema comercial y financiero mundial y a la consiguiente fragmentación del mundo en economías nacionales o imperios con vocación autárquica.
2. El sistema parlamentario había gozado la estabilidad en otro tiempo gracias a la hegemonía (o papel preponderante) de la economía británica y de su divisa, la libra esterlina. En el período 199 Judit Baeza de entreguerras, Gran Bretaña y la libra ya no habían sido lo bastante fuertes para cargar con esa responsabilidad, que ahora sólo podían asumir los EE.UU. y el dólar.
3. La Gran Depresión se había debido al fracaso del mercado libre sin restricciones. A partir de entonces habría que complementar el mercado con la planificación y la gestión pública de la economía, o bien actuar dentro del marco de las mismas.
4. Por razones sociales y políticas, había que impedir el retorno del desempleo masivo.
La firme tutela y la planificación estatal en materia económica no era una novedad en algunos países. Incluso la titularidad y gestión estatal de industrias era bastante habitual y estaba bastante extendida en los países occidentales después de 1945.
En cuanto a los partidos socialistas y a los movimientos obreros que tan importantes habían sido en Europa después de la guerra, encajaban perfectamente con el nuevo capitalismo reformado, porque a efectos prácticos no disponían de una política económica propia; a excepción de los comunistas, cuya política consistía en alcanzar el poder y luego seguir el modelo de la URSS. En la práctica, la izquierda dirigió su atención hacia la mejora de las condiciones de vida de su electorado de clase obrera y hacia la introducción de reformas a tal efecto. Como no disponía de otra alternativa, salvo hacer un llamamiento a la abolición del capitalismo, que ningún gobierno socialdemócrata sabía cómo destruir o ni siquiera lo intentaba, la izquierda tuvo que fiarse de que una economía capitalista fuerte y generadora de riqueza financiaría sus objetivos. Un capitalismo reformado que reconociera la importancia de la mano de obra y de las aspiraciones socialdemócratas ya les parecía bien.
Determinados objetivos políticos (pleno empleo, la contención del comunismo, la modernización de unas economías atrasadas o en decadencia) gozaban de prioridad absoluta y justificaban una intervención estatal de la máxima firmeza. Incluso regímenes consagrados al liberalismo económico y político pudieron y tuvieron que gestionar la economía de un modo que antes hubiera sido rechazado por “socialista”. Al fin y al cabo, es así como Gran Bretaña e incluso los EE.UU.
habían dirigido su economía de guerra. El futuro estaba en la economía mixta. Averell Harriman, un estadista norteamericano, dijo en 1946: “La gente de este país ya no le tiene miedo a palabras como planificación (…) La gente ha aceptado el hecho de que el gobierno, al igual que los individuos, tiene un papel que desempeñar en este país”. Durante unos 30 años existió un consenso e Occidente entre los pensadores y los responsables de tomar las decisiones, sobre todo en EE.UU., que marcaban la pauta de lo que los demás países del área no comunista podían hacer o no. Todos querían un mundo de producción creciente, con un comercio internacional en expansión, pleno empleo, industrialización y modernización, y todos estaban dispuestos a conseguirlo, si era necesario, mediante el control y la gestión gubernamentales sistemáticas de economías mixtas y asociándose con movimientos obreros organizados, siempre que no fueran 200 Judit Baeza comunistas. La edad del oro del capitalismo habría sido imposible sin el consenso de que la economía de la empresa privada tenía que ser salvada de sí misma para sobrevivir.
Sin embargo, hay que distinguir claramente entre la disposición general a hacer lo que hasta entonces había sido impensable y la eficacia real de cada una de las nuevas medidas. Los economistas, al igual que los políticos, siempre tienden a atribuir el éxito a la sagacidad de su política, y durante la edad de oro, cuando hasta economías débiles como la británica florecieron y prosperaron, parecía haber razones de sobra para felicitarse. En 1945-1946, Francia, por ejemplo, emprendió un programa serio de planificación económica para modernizar la economía industrial francesa. La adopción de ideas soviéticas a las economías capitalistas mixtas debió tener consecuencias, ya que entre 1950-1979 Francia, hasta entonces un paradigma de atraso económico, acortó distancias con respectos a la productividad de los EE.UU. más que ningún otro de los principales países industrializados.
Supremacía de Estados Unidos La supremacía de los EE.UU. era un hecho, y las presiones políticas incitando a la acción vinieron de Washington, aunque muchas de las ideas y de las iniciativas procediesen de Gran Bretaña, y en caso de discrepancia, como entre Keynes y el portavoz norteamericano Harry White a propósito del recién creado Fondo Monetario Internacional (FMI), prevaleció el punto de vista norteamericano. Pero el proyecto original del nuevo orden económico liberal planetario lo incluía dentro del nuevo orden político internacional, también proyectado en los últimos años de guerra como las Naciones Unidos, y no fue hasta el hundimiento del modelo original de la ONU con la guerra fría cuando las dos únicas instituciones internacionales que habían entrado realmente en funcionamiento en virtud de los acuerdos de Bretton Woods de 1944, el Banco Mundial (Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo) y el FMI, quedaron subordinadas de hecho a la política estadounidense. El Banco Mundial y el FMI tenían por finalidad facilitar la inversión internacional a largo plazo y mantener la estabilidad monetaria, además de abordar problemas de balanza de pagos. Otros puntos del programa internacional no dieron lugar a organizaciones concretas o se llevaron a cabo de forma incompleta. La propuesta de una Organización Internacional del Comercio acabó en el Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT).
En la medida que los planificadores del nuevo mundo feliz intentaron crear un conjunto de instituciones operativas que diesen cuerpo a sus proyectos, fracasaron. El mundo no salió de la guerra en forma de un sistema internacional operativo y multilateral del comercio y de pagos. Sin embargo, a diferencia de las NN.UU., el sistema internacional e comercio y de pagos funcionó, 201 Judit Baeza aunque no de la forma prevista en principio. En la práctica, la edad de oro fue la época del libre comercio, libertad de movimiento de capitales y estabilidad cambiaría que tenían en mente los planificadores durante la guerra. Ello se debió sobre todo al dominio económico de los EE.UU. y del dólar, que funcionó aún más eficazmente como estabilizador gracias a que estaba vinculado a una cantidad concreta de oro hasta que el sistema se vino abajo a finales de los 60s y principios de los 70s. En 1950 los EE.UU. poseían alrededor del 60% de las existencias de capital de todos los países capitalistas avanzados, generaban alrededor del 60% de toda la producción de los mismos, e incluso en 1970 seguían teniendo más del 50% de las existencias de capital de todos esos países y casi la mitad de su producto total.
Todo eso también era debido al miedo al comunismo. En contra de las convicciones de los EE.UU., el principal obstáculo a la economía capitalista de libre comercio internacional no eran los instintos proteccionistas de los extranjeros, sino la combinación de los elevados aranceles domésticos de la EE.UU. y de la tendencia a una fuerte expansión de las exportaciones norteamericanas, que los planificadores de Washington durante la guerra consideraban “esencial para la consecución del pleno empleo efectivo en los EE.UU”. Fue la guerra fría lo que les incitó a adoptar una perspectiva a más largo plazo, al convencerlos de que ayudar a sus futuros competidores a crecer lo más rápido posible era de la máxima urgencia política. La gigantesca generosidad de los fondos del Plan Marshall contribuyó a la modernización de todos los beneficiarios que quisieron utilizarlos con este fin (como Austria y Francia), y la ayuda norteamericana fue decisiva a la hora de acelerar la transformación de la Alemania Occidental y Japón. ¿Qué hubiese sido de la economía alemana si su recuperación hubiera dependido de los europeos, que temían su renacimiento? ¿A qué ritmo se habría recuperado la economía japonesa, si los EE.UU. no se hubiesen encontrado reconstruyendo Japón como base industrial para la guerra de Corea y luego otra vez durante la guerra de Vietnam después de 1965? Por lo tanto, el papel de la guerra fría no se debe subestimar, aunque las consecuencias económicas a largo plazo de la desviación de ingentes recursos hacia la carrera fuesen nocivas, o en el caso extremo de la URSS, seguramente fatales. Sin embargo, hasta los EE.UU. optaron por debilitar su economía en aras de su poderío militar.
La economía capitalista mundial se desarrolló en torno a los EEUU, una economía que planteaba menos obstáculos a los movimientos internacionales de los factores de producción que cualquier otra, con una excepción: los movimientos migratorios internacionales tardaron en recuperarse de su estrangulamiento de entreguerras. La gran expansión económica de la edad de oro se vio alimentada por la mano de obra antes parada y por grandes flujos migratorios del campo a la ciudad, de abandono de la agricultura y de las regiones pobres a las ricas. La industrialización de la Europa del Este fue básicamente un proceso migratorio de este tipo. Además, algunas de estas migraciones interiores eran en realidad migraciones internacionales, sólo que los emigrantes que 202 Judit Baeza habían llegado al país receptor no en busca de empleo, sino formando parte del éxodo terrible y masivo de refugiados y de poblaciones desplazadas después de 1945.
Es notable que en una época de crecimiento económico espectacular y de escasez cada vez mayor de mano de obra (y en un mundo occidental tan consagrado a la libertad de movimiento en la economía), los gobiernos se resistiesen a la libre inmigración y, cuando se vieron en el trance de tener que autorizarla (como en el caso de los habitantes caribeños y de otras procedencias de la Commonwealth, que tenían derecho a instalarse en Gran Bretaña por ser legalmente británicos), le pusieron frenos. En muchos casos, a esta clase de inmigrantes, en su mayoría procedentes de países mediterráneos menos desarrollados, sólo se les daba permisos de residencia condicionales y temporales para que pudieran ser repatriados fácilmente, aunque la expansión de la Comunidad Económica Europa con la consiguiente inclusión de varios países con saldo migratorio negativo (Italia, España, Portugal, Grecia) lo dificultó. En las difíciles décadas posteriores a 1973 conduciría a un acusado aumento público de la xenofobia en Europa.
Sin embargo, durante la edad de oro la economía siguió siendo más internacional que transnacional. El comercio recíproco entre países era cada vez mayor. Hasta los EE.UU., que habían sido en gran medida autosuficientes antes de la II GM, cuadruplicaron sus exportaciones al resto del mundo entre 1950-1970, pero también se convirtieron en grandes importadores de bienes de consumo a finales de los años 50s. A finales de los 60s incluso empezaron a importar automóviles. Pero aunque las economías industrializadas comprasen y vendiesen cada vez más productos de unas y otras, el grueso de su actividad económica continuo siendo doméstica.
No obstante, a partir de los años 60s empezó a aparecer una economía cada vez más transnacional, es decir, un sistema de actividades económicas para las cuales los estados y sus fronteras no son la estructura básica, sino meras complicaciones. En su formulación extrema, nace una economía mundial que en realidad no tiene una base o unos límites territoriales concretos y que determina (o restringe) las posibilidades de actuación incluso de las economías de grandes y poderosos estados. En un momento dado de principios de los años 70s, esta economía transnacional se convirtió en una fuerza de alcance mundial y continuó creciendo con tanta o más rapidez que antes durante las décadas de las crisis posteriores a 1973, de cuyos problemas es, en gran medida responsable. Este proceso vino de la mano con una creciente internacionalización, por ejemplo, entre 1965-1990 el porcentaje de la producción mundial dedicado a la exportación se duplicó.
Tres aspectos de esta transnacionalización destacables: 1. Las compañías transnacionales (multinacionales).
2. La nueva división internacional del trabajo.
203 Judit Baeza 3. El surgimiento de actividades offshore (extraterritoriales) en paraísos fiscales → los paraísos fiscales fueron las primeras formas de transnacionalismo en desarrollarse y demuestran con mayor claridad en modo en que la economía capitalista escapó a todo control.
Los términos «offshore» y «paraíso fiscal» se introdujeron durante los años 60s para describir la práctica de registrar la sede legal de un negocio en territorios por lo general minúsculos y fiscalmente generosos que permitían a los empresarios evitar los impuestos y demás límites que les imponían sus propios países. Y es que todo país o territorio serio había establecido a mediados de siglos ciertos controles y restricciones a la práctica de negocios legítimos en interés de sus habitantes. Una combinación compleja e ingeniosa de agujeros legales en las legislaciones mercantiles y laborales de benévolos miniterritorios (Curaçao, islas Vírgenes, Liechtenstein) podía hacer milagros en la cuenta de resultados de una compañía. La esencia de los paraísos fiscales estriba en la transformación de una enorme cantidad de agujeros legales en una estructura corporativa viable, pero sin controlar.
En un momento dado de los años 60s, un viejo centro financiero internacional, la City de Londres, se convirtió en una gran plaza financiera offshore, gracias a la invención de las “eurodivisas”, sobre todo los “eurodólares”. Los dólares depositados en bancos de fuera de los EE.UU. y no repatriados (para evitar las restricciones de las leyes financieras estadounidenses) se convirtieron en un instrumento financiero negociable. Estos dólares flotantes se convirtieron en la base de un mercado global totalmente incontrolado, principalmente en créditos a corto plazo, y experimentaron un tremendo crecimiento. Los EE.UU. fueron la primera economía que se encontró a merced de estos inmensos y cada vez más numerosos torrentes de capital que circulaba sin freno por el planeta en busca de beneficios fáciles. Al final, todos los gobiernos acabaron por ser sus víctimas, ya que perdieron el control sobre los tipos de cambio y la masa monetaria. A principios de los 90s incluso la acción conjunta de destacados bancos centrales se demostró impotente.
Que compañías con base en un país pero con operaciones en varios otros expandiesen sus actividades era bastante natural. La novedad radicaba sobre todo en la escala de las operaciones de estas entidades transnacionales: a principios de los años 80s las compañías transnacionales de los EE.UU. acumulaban ¾ partes de las exportaciones del país y casi la mitad de sus importaciones, y compañías de este tipo eran responsables de más del 80% de las exportaciones británicas. Sin embargo, gran parte de lo que las estadísticas reflejan como importaciones o exportaciones es en realidad comercio interno dentro de una entidad transnacional como General Motors, que opera en 40 países.
La función principal de las multinacionales era “internacionalizar los mercados más allá de las fronteras nacionales”, es decir, convertirse en independientes de los estados y territorios. La 204 Judit Baeza capacidad de actuar de este modo reforzó la tendencia natural del capital a concentrarse. Ya en 1960 se calculaba que las ventas de las 200 mayores firmas del mundo (no socialista) equivalían al 17% del PNB de ese sector del mundo y en 1984 se decía que representaban el 26%. La mayoría de estas trasnacionales tenían su sede en estados “desarrollados” importantes. De hecho, el 85% de las “doscientas principales” tenían su sede en EE.UU., Japón, Gran Bretaña y Alemania. Pero aunque es probable que la vinculación de estos supergigantes con los gobiernos de sus países de origen fuese estrecha, a finales de la edad de oro es dudoso que de cualquiera de ellos (exceptuando a los japoneses y a algunas compañías militares) pudiera decirse con certeza que se identificaba con su gobierno o con los intereses de su país.
La tendencia de las transacciones comerciales y de las empresas de negocios a emanciparse de los estados nacionales se hizo más pronunciada a medida que la producción industrial empezó a trasladarse fuera de los países europeos y norteamericanos que habían sido pioneros de la industrialización y el desarrollo del capitalismo. Los países desarrollados empezaron a exportar una proporción algo mayor de sus productos elaborados al resto del mundo, pero el tercer mundo empezó a exportar manufacturas a una escala considerable hacia los países desarrollados e industrializados. A medida que las exportaciones tradicionales de materias primas de las regiones atrasadas perdían terreno (excepto los combustibles de origen mineral), éstas empezaron a industrializarse, desigualmente pero con rapidez. Entre 1970 y 1983 la proporción de exportaciones de productos industriales correspondiente al tercer mundo se duplicó.
La nueva división internacional del trabajo empezó a socavar la antigua. La marca alemana Volkswagen instaló fábricas de automóviles en Argentina, Brasil, Canadá, Ecuador, Egipto, México, Nigeria, Perú, Suráfrica y Yugoslavia, sobre todo a partir de mediados de los años 60s.
Las nuevas industrias del tercer mundo abastecían a unos mercados locales en expansión y al mercado mundial, cosa que podían hacer tanto exportando artículos totalmente producidos por la industria local como formando parte del proceso de fabricación transnacional. Esta fue la innovación decisiva de la edad de oro, aunque no cuajó del todo hasta más tarde. No hubiese podido ocurrir de no ser por la revolución en el ámbito del transporte y las comunicaciones, que hizo posible y económicamente factible dividir la producción de un solo artículo entre varios países, transportando por vía aérea el producto parcialmente acabado entre estos centros y dirigiendo de forma centralizada el proceso en su conjunto gracias a la moderna informática. La cadena de producción ahora atravesaba el mundo entero. Algunas se instalaron en las “zonas francas industriales” extraterritoriales (offshore) que ahora empezaron a extenderse en su mayoría por países pobres con mano de obra barata, principalmente joven y femenina, lo que era un nuevo recurso para evadir el control por parte de un solo país.
205 Judit Baeza Todo esto generó un cambio paradójico en la estructura política de la economía mundial. A medida que el mundo se iba convirtiendo en su verdadera unidad, las economías nacionales de los grandes estados se vieron desplazadas por estas plazas financieras extraterritoriales, situadas en su mayoría en los pequeños o minúsculos miniestados que se habían multiplicado con la desintegración de los viejos imperios coloniales.
Economía de consumo masivo Era natural que la industria se trasladara de unos lugares de mano de obra cara a otros de mano de obra barata tan pronto como fuese técnicamente posible y rentable, y el descubrimiento de que la mano de obra de color en algunos casos estaba tan cualificada y preparada como la blanca fue una ventaja añadida para las industrias de alta tecnología. Pero había una razón convincente por la que la expansión de la edad de oro debía producir el desplazamiento de las viejas industrias del núcleo central de países industrializados: era la peculiar combinación keynesiana de crecimiento económico en una economía capitalista basada en el consumo masivo por parte de una población activa plenamente empleada y cada vez mejor pagada y protegida.
Esta combinación era una creación política, que descansaba sobre el consenso político entre la izquierda y la derecha en la mayoría de países occidentales. También se basaba en un acuerdo tácito o explícito entre las organizaciones obreras y las patronales para mantener las demandas de los trabajadores dentro de unos límites que no mermaran los beneficios y que mantuvieran las expectativas de tales beneficios lo bastante altas como para justificar las enormes inversiones sin las cuales no habría podido producirse el espectacular crecimiento de la productividad laboral de la edad de oro. En la práctica, los acuerdos eran a tres bandas, con las negociaciones entre capital y mano de obra presididas formal/informalmente por los gobiernos. Los acuerdos resultaban aceptables para todas las partes: a) Los empresarios, a quienes apenas les importaba pagar salarios altos en plena expansión y con cuantiosos beneficios, veían con buenos ojos esta posibilidad de prever que les permitía planificar por adelantado.
b) Los trabajadores obtenían salarios y beneficios complementarios que iban subiendo con regularidad, y un estado del bienestar que iba ampliando su cobertura y era cada vez más generoso.
c) Los gobiernos conseguían estabilidad política (debilitando así a los partidos comunistas) y unas condiciones predecibles para la gestión macroeconómica que ahora practicaban todos los estados.
206 Judit Baeza A las economías de los países capitalistas industrializados les fue maravillosamente en parte porque apareció una economía de consumo masivo basada en el pleno empleo y en el aumento sostenido de los ingresos reales, con el sostén de la seguridad social, que a su vez se financiaba con el incremento de los ingresos públicos.
Giro a la izquierda y aparición del Estado de Bienestar La gran expansión económica de los años 50s estuvo dirigida, casi en todas partes, por gobiernos conservadores moderados. En los EE.UU. (a partir de 1952), en Gran Bretaña (desde 1951), en Francia (a excepción de breves períodos de gobiernos de coalición), Alemania Occidental, Italia y Japón, la izquierda quedó completamente apartada del poder; si bien los países escandinavos siguieron siendo socialdemócratas y algunos partidos socialistas participaron en coaliciones gubernamentales en varios pequeños países. El retroceso de la izquierda se debió a la guerra fría.
Todos (menos los comunistas) estaban firmemente en contra de los soviéticos. Lo que ocurrió es que el espíritu de los tiempos de la década de expansión estaba en contra de la izquierda.
En los años 60s, el centro de gravedad del consenso se desplazó hacia la izquierda, en parte a causa del retroceso del liberalismo económico ante la gestión keynesiana y en parte porque la vieja generación que había presidido la estabilización y el renacimiento del sistema capitalista desapareció de escena hacia 1964: Dwight Eisenhower en 1960, Konrad Adenauer en 1965, Harold Macmillan en 1964. Al final (1969) hasta el gran general De Gaulle desapareció. Se produjo así un cierto rejuvenecimiento de la política. De hecho, los años culminantes de la edad de oro parecieron ser tan favorables a la izquierda moderada, que volvió a gobernar en muchos estados de la Europa occidental.
Existe un claro paralelismo entre el giro a la izquierda y la aparición de estados de bienestar, es decir, estados en los que el gasto en bienestar (subsidios, cuidados sanitarios, educación…) se convirtió en la mayor parte del gasto público total, y la gente dedicada a actividades de bienestar social pasó a formar el conjunto más importante de empleados públicos. Los primeros estados del bienestar aparecieron alrededor de 1970. Es evidente que la reducción de los gastos militares en los años de la distensión aumentó el gasto proporcional en otras partidas, pero el ejemplo de los EE.UU. muestra que se produjo un verdadero cambio. En 1970, mientras la guerra de Vietnam se encontraba en su apogeo, el número de empleados en las escuelas estadounidenses pasó a ser por primera vez significativamente más alto que el del personal civil y militar de defensa. Ya a finales de los años 70s, todos los estados capitalistas avanzados se habían convertido en estados del bienestar y en Australia, Bélgica, Francia, Alemania Federal, Italia y Holanda el gasto en bienestar social superaba el 60% del gato público.
207 Judit Baeza El súbito y casi universal estallido de radicalismo estudiantil de 1968 pilló a los políticos y a los intelectuales maduros por sorpresa. Era un signo de que la estabilidad de la edad de oro no podía durar. Económicamente dependía de la coordinación entre el crecimiento de la productividad y el de las ganancias que mantenía los beneficios estables. Un parón en el aumento constante de la productividad y/o aumento desproporcionado de los salarios provocaría su desestabilización.
Dependía del equilibrio entre el aumento de la producción y la capacidad de los consumidores de absorberlo. Los salarios tenían que subir lo bastante como para mantener el mercado a flote, pero no demasiado deprisa, para no recortar los márgenes de beneficio. Pero ¿cómo controlar los salarios en una época de escasez de mano de obra o los precios en una época de demanda excepcional y en expansión constante? ¿Cómo controlar la inflación o por lo menos mantenerla dentro de ciertos límites? La edad de oro también dependía del dominio avasallador, político y económico de los EE.UU., que actuaba de estabilizador y garante de la economía mundial.
La URSS Características generales del sistema - Administración de la producción y la inversión mediante controles físicos.
 Planes quinquenales.
 Control de los precios, de la producción y de los factores productivos necesarios.
- Agricultura e industria bajo control estatal.
 Gran importancia en la agricultura colectivizada.
 Excedentes vendidos obligatoriamente al Estado a precios fijos.
- Planificación central: envíos de inputs, máquinas y recursos necesarios.
 Prioridad industrialización, principalmente en la década de 1930.
- Había mercados libres controlados por el Estado.
- Mercado laboral con controles → conlleva una diferenciación salarial según cualificación y cantidad de trabajo.
- La economía se organizaba según los planes quinquenales, que explicaban cómo se debía obtener la producción, cuánta producción producir y a qué precios vender.
208 Judit Baeza La URSS durante la época dorada Antecedentes - NEP 1921 – 1928: forma de planificación central con la que se les da cierta libertad a los productores.
- Años 30: surge el sistema de planificación central total de la economía, promovido por Stalin.
- Industrialización de zonas tradicionalmente agrícolas: oriente y regiones asiáticas → extraer rentas del sector agrario.
 Objetivo: industrialización rápida, sobre todo en industria pesada y militar.
 Prioridad industrial → la agricultura acaba teniendo un papel subsidiario para conseguir la industrialización.
- La industrialización rápida generó unos desequilibrios muy importantes, especialmente a la extracción de rentas agrícolas que van destinadas a la industria, como la hambruna de 1933.
- Sistema represivo: gulags → surgen como respuesta a los controles y presiones en la agricultura.
- Clave década de 1930s:  Objetivo: conseguir industrialización rápida basada en la industria pesada y militar.
 Comparando con la NEP, que mejoró las condiciones de vida de los soviéticos, en la década de 1930 se empeoraron las condiciones de vida.
 Grandes ganancias en educación y pensiones → contrastan con menos mejoras en salud o acceso a la vivienda.
 Este proceso de industrialización tan rápido conllevó una fuerte emigración del campo a la ciudad, que supuso que no haya ganancias en la vivienda (cada vez más pequeñas y de menos calidad).
1950-1965: época dorada de la economía administrada soviética - Reformas en 1953: recuperación tras la II GM.
- Fuerte ataque a la escasez de alimentos:  Producción de bienes de capital para el sector agrícola → mecanización a través de maquinaria autopropulsada (tractores) y fertilizantes químicos.
 Se incorporaron grandes áreas de cultivo de nuevas tierras.
- Aumento de la inversión en vivienda y bienes de consumo, para que gran parte de la población pudiese acceder a ellos.
- Mejoramiento de técnicas de contabilidad en las empresas, con el objetivo de dar mayor fiabilidad a los planes quinquenales.
209 Judit Baeza - Incremento del salario mínimo y de beneficios sociales (como pensiones).
 Mejoras en las condiciones de vida que no se producían desde la NEP.
Décadas de 1960 y 1970: nuevas presiones en la economía soviética - 1960s: nuevas presiones económicas por la Guerra Fría → mayor competencia en el sector militar y espacial.
- Fin de las posibilidades del crecimiento económico extensivo → se empezó a observar que el crecimiento extensivo daba señales de decrecimientos.
- 1970s: aumento de la brecha tecnológica frente a EE.UU. y fracaso para desarrollar los sectores de las TIC y servicios.
- Décadas de 1970s, 1980s y 1990s: grandes grupos industriales empezaron a reducir su tamaño y acabaron externalizando muchos de los servicios que realizaban; en contraste con los años 60s y 60s, donde predominaban las grandes empresas centralizadas Europa Central y Oriental - Países que siguieron el modelo de la URSS: desarrollo estatal de la industria pesada (bienes de capital) en economías agrícolas.
- Eran básicamente países agrícolas que buscaban una industrialización rápida, basada en un crecimiento extensivo → intensivo en mano de obra y con “alta” migración campo-ciudad, pero controlados por el Estado.
- Los procesos de cambios estructurales eran de menor magnitud que en los países occidentales.
- Los países de Europa Central y Oriental estaban supeditados a la URSS.
- A partir de la época dorada se corrigió el sesgo anti-agrícola:  Fertilizantes químicos.
 Producción de maquinaria agrícola.
- Mejores resultados que otras regiones con desarrollo similar, como Latinoamérica y Asia.
- A pesar de la convergencia de las décadas de 1940, 1950 y 1960 hacia la URSS; estos países carecen de la transición hacia el sector servicios a partir de la década de los 70s y fracasaron en el desarrollo del sector de las TIC.
210 Judit Baeza Asia y Latinoamérica El factor trabajo es la mayor contribución al crecimiento asiático y latinoamericano.
Corea del Sur - Asociación entre Estado y empresas para el desarrollo de la tecnología, conocimientos e industria.
- Fuerte fomento del capital humano.
 Educación público-privada con fuerte apoyo estatal.
 Ampliación de la cobertura del sistema educativo → cada vez es más importante el sistema educativo y también su duración.
 Establece fuertes programas de intercambios con EE.UU.
- Estricto control a la inversión extranjera directa (IED) y licencias a empresas extranjeras.
 Ejemplo de Piketty respecto a la industrialización autofinanciada.
 El objetivo es que la IED sea dirigida hacia los propios sectores estratégicos que se consideren en ese momento.
 Las empresas extranjeras tienen controles muy fuertes para que inviertan en el país.
 Se acaba importando gran parte de la tecnología estadounidense para investigar y poder desarrollar e innovar por ellos mismos.
- Relaciones con las fuerzas armadas de EE.UU.:  Liberar recursos → alianza con EE.UU. les permite liberar recursos para que vayan hacía otros sectores estratégicos que generen la industrialización.
 Aprendizaje técnico.
- Política comercial:  Protección de “sectores estratégicos”.
 La industrialización se basaba en unos sectores objetivos de la asociación Estado y empresas.
 En los sectores estratégicos la protección comercial será limitada y restrictiva.
 Hay una supervisión estatal para vigilar que las empresas no se concentren solamente en la demanda interna y no dejen de lado la demanda externa.
- Industrialización basada en grandes grupos empresariales (chaebols) y propio Estado, con el objetivo de generar industrialización autofinanciada.
- El Estado mantuvo el control de la banca comercial, lo cual le permitió administrar el crédito y las divisas para dirigir el crédito hacia las inversiones a los sectores que las necesitaran y para poder comprar en el exterior materias primas y tecnología con las divisas.
211 Judit Baeza - Clave industrialización: política de clara promoción de las exportaciones  Sistema de premios y castigos para que los grupos industriales no se concentraran en la demanda interna, sino que se centraran en la externa, en los mercados internacionales.
 Corea del Sur es un país relativamente pequeño, en el cual la demanda interna es escasa, por lo tanto, las economías de escala son más difíciles.
Latinoamérica Contextos y antecedentes - Choques externos:  La Gran Depresión generó fortísimas devaluaciones en estos países y se estableció un fuerte proteccionismo. Además, gran parte de los precios de los productos agrarios se redujeron.
 II GM → los productos agrarios fueron productos estratégicos o esenciales.
- Gobiernos nacionalistas y militares:  Gobiernos con carácter antiimperialista estadounidense.
 Generó que todo el contexto de la Gran Depresión, II GM y carácter antiimperialista de algunos gobiernos acabasen buscando su propia senda de industrialización a través de políticas ISI.
- La industrialización de los países emergentes proporcionó un mercado para bienes de capital producidos en países desarrollados Industrialización por sustitución de importaciones (ISI) a) Herramientas de la ISI 1. Política Industrial Activa: agencias estatales pro-industrializadas, joint-ventures (acuerdos privados entre empresas o empresas-Estado) y nacionalizaciones.
2. Mecanismos externos: aranceles a los productos finales, restricciones a las importaciones (cuotas), fuerte control de divisas (para que no se produzcan salidas de moneda nacional) y sobrevaloración del tipo de cambio (para tener un acceso a la tecnología extranjera más barato).
3. Fiscal y monetaria: subsidios a los inputs industriales, exenciones tributarias y tipos de interés preferenciales (crédito bancario) para que las industrias que se habían de desarrollar no tuvieran tantos problemas ni obstáculos.
212 Judit Baeza 4. Infraestructura focalizada en la industrialización para regiones que se estaban industrializando tuvieran fácil acceso a las rutas comerciales, transportes, comunicaciones… 5. Precios “techos”: se establecieron en productos del sector agrario para que los consumidores pudiesen dedicar más dinero a consumir productos manufacturados.
6. La política ISI no es impuesta: no surge por incentivos del mercado y es una apuesta desde el Estado, de forma libre.
b) Lógica y expectativas ISI - Lógica de industria “naciente” → consiste en proteger la industria nacional para que acabe siendo competitiva en el mercado internacional y a medida que gana cuotas de competitividad, esa protección comercial que estaba protegiendo la industria, en el medio y largo plazo se irá suprimiendo paulatinamente.
- Expectativas de éxito muy elevadas → se esperaba que aplicando estas políticas se obtuvieran muchas ganancias en productividad y que se modernizara el país.
- Se esperaba que las políticas ISI realizaran un cambio estructural y que favorecieran los términos de intercambio.
- Gran parte de los intercambios de países latinoamericanos se basaban en materias primas:  Buscaban que sus exportaciones no dependieran tanto de los productos agrarios y que dependieran más de los productos manufacturados e industriales.
 Se buscaba mejorar los términos de intercambio → no depender tanto de las exportaciones de productos agrarios y que los productos manufacturados ganaran más peso en la economía.
- Resultados de las políticas ISI fueron muy modestos → las grandes expectativas no se cumplieron en su totalidad, los resultados fueron muy modestos y en la década de 1980 se abandonaron las políticas ISI.
- Hirschman: “las ISI esperaban cambiar la sociedad, pero solo produjeron manufacturas”.
ISI en acción - Proteccionismo comercial elevado.
- Argentina más de 90%.
- Mayoría de países latinoamericanos rozan el 50%.
- Lo que se pagaba de aranceles respecto al total de importaciones eran porcentajes elevados.
213 Judit Baeza En la década de 1950, el tipo de cambio se sobrevalora para importar tecnología de forma más barata.
Las políticas ISI hacen que el peso que tenía la industria respecto el PIB se incremente fuertemente, en torno a 10 puntos de media en los principales países latinoamericanos.
Este de Asia y Latinoamérica - Asia → economía basada en exportaciones:  Ganancias PIB per cápita.
 Industria gana peso.
- Latinoamérica → políticas ISI:  Estancamiento del PIB per cápita.
 Crecimiento de la industria más moderado que en los países asiáticos.
- Desde el punto de vista general:  El PIB se incrementa fuertemente.
 El sector de la agricultura pierde peso.
Exportaciones de manufacturas - Corea del Sur y Taiwán tenían una fortísima dependencia de la exportación de manufacturas.
En la década de 1980s, más del 90% de exportaciones de productos manufacturados.
- México y Brasil se concentraban más en la economía nacional → acaban teniendo un relativo fracaso respecto a los mercados internacionales.
Peso de las exportaciones en el PIB Ejemplos políticas ISI (Colombia y México) → importancia exportaciones respecto PIB es mucho menor que en países aisáticos que tenían políticas de fomento de exportaciones (Corea del Sur y Taiwán).
Crecimientos anuales PIB per cápita - El crecimiento más soostenido durante todo el período en general es de los países asiáticos.
- Los países basados en políticas ISI itenne un crecimiento más irregular y menor.
- En los países asiáticos hay mayor igualdad de la renta.
214 Judit Baeza - La desigualdad es mucho menor en países de fomento de exportaciones → en Taiwán se reduce casi la mitad de las desigualdades.
- Desigualdad relativamente elevada en países latinoamericanos.
LOS SHOCKS ECONÓMICOS DE LA DÉCADA DE 1970 Y EL FIN DE LA ÉPOCA DORADA Década de 1960s En los años 60s la hegemonía de los EE.UU. entró en decadencia y, a medida que fue decayendo, el sistema monetario mundial, basado en la convertibilidad del dólar en oro, se vino abajo. Hubo indicios de ralentización en la productividad en varios países y avisos de que las grandes reservas de mano de obra que aportaban las migraciones interiores, que habían alimentado la gran expansión de la industria, estaban a punto de agotarse. Había alcanzado la edad adulta una nueva generación cuyas expectativas se ajustaban a la única experiencia que tenía su generación: la de pleno empleo e inflación constante. El estallido salarial mundial de finales de los 60s se basaba en el descubrimiento, por parte de una generación de trabajadores que se había acostumbrado a tener o encontrar un empleo, de que los aumentos salariales regulares que durante tanto tiempo habían negociado sus sindicatos eran en realidad muy inferiores a los que podían conseguir apretándole las tuercas al mercado. Así pues, encontramos un notable cambio de actitud que hubo de la moderación y la calma de las negociaciones salariales anteriores a 1968 y la de los últimos años de la edad de oro.
Este cambio de actitud de los trabajadores fue mucho más significativo que el gran estallido de descontento estudiantil en torno a 1968, aunque los estudiantes proporcionasen a los medios de comunicación de masas un material mucho más dramático y jugoso. La rebelión estudiantil fue un fenómeno ajeno a la economía y a la política. Movilizó a un sector minoritario concreto de la población, hasta entonces apenas reconocido como un grupo especial dentro de la vida pública y ajeno en gran parte a la economía. Su transcendencia cultural fue mucho mayor que la política, a diferencia de movimientos análogos en países dictatoriales y del tercer mundo. Pero sirvió de aviso para una generación que casi creía haber resuelto para siempre los problemas de la sociedad occidental.
Así pues, 1968 fue sólo un signo. A diferencia del estallido salarial, del hundimiento del sistema financiero internacional de Bretton Woods en 1971, del boom de las materias primas de 1972215 Judit Baeza 1973 y de la crisis del petróleo de la OPEP del 1973, no tiene gran relieve en las explicaciones que del fin de la edad de oro hacen los historiadores de la economía. Un fin que no era inesperado.
La expansión de la economía a principios de los años 70s, acelerada por una inflación en rápido crecimiento, por un enorme aumento de la masa monetaria y por el ingente déficit norteamericano, se volvió frenética. El sistema se recalentó. Fue el fin de una época. Las décadas posteriores a 1973 serían una era de crisis. La edad de oro perdió su brillo.
El final de la Edad de Oro Hacia finales de la década de 1960, el crecimiento de la producción y de la productividad empezó a disminuir, y la macroeconomía dejó ver su lado más oscuro. La cuestión es por qué un conjunto de acuerdos que habían conducido hacia el crecimiento y la estabilidad durante un cuarto de siglo ahora producía resultados menos satisfactorios.
Una respuesta apunta el crecimiento de la relación capital-trabajo hacia niveles de estado equilibrado debido al éxito europeo en la construcción de sus reservas de capital después de un largo periodo mínimas inversiones, y el agotamiento de la oferta elástica de mano de obra. Otra respuesta hace hincapié en los cambios para un ajuste cómodo entre las instituciones del continente y sus circunstancias tecnológicas. Se hacía más difícil crecer mediante la construcción de más fábricas junto a las ya existentes y comprando planos, licencias y manuales de operadores de EE.UU. En este punto, las mismas instituciones que tuvieron un papel positivo en los años precedentes se convirtieron en obstáculos para el crecimiento. Mantener el crecimiento ahora implicaba invertir en nuevos productos y tecnologías no probadas. En este nuevo mundo, se hizo más difícil para las empresas del gobierno, la planificación de las comisiones y que los burócratas identificasen los usos de altos rendimientos para los fondos. El crecimiento que requiere la innovación y el sistema de educación orientada a la formación profesional en lugar de una formación más general hacía difícil para los trabajadores acostumbrarse a tareas poco comunes y a nuevas formas de organización el trabajo. Los sindicatos sectoriales desalentaron la diferenciación salarial entre empresas que operan bajo diferentes condiciones, impidiendo la creación de nuevas empresas. La compresión de diferenciales salariales entre trabajadores calificados y no calificados desanimó la adquisición de conocimientos técnicos esenciales para una economía basada en la innovación.
Casi al mismo tiempo, la moderación salarial que había apoyado la rentabilidad y la inversión casi dos décadas empezó a debilitarse. Las actitudes cambiaron con la desaparición de los recuerdos del desempleo de la década de 1930 y con la entrada de nuevos trabajadores en el 216 Judit Baeza mundo laboral. No es casualidad que a finales de la década de 1960 tuvieran lugar huelgas, inflación salarial y una participación cada vez menor de los beneficios de la renta nacional, tendencias que produjeron tasas de inversión más bajas después de 1973. Y con el colapse del sistema de Bretton Woods en 1971-1973, las expectativas de inflación perdieron su pilar. En tanto que los países europeos se comprometieron a defender sus tipos de cambio frente al dólar, cualquier aceleración de la inflación tuvo que ser interrumpida rápidamente. Y mientras que las ráfagas inflacionarias sólo eran temporales, los trabajadores tenían escasos incentivos para exigir aumentos salariales compensatorios. Mediante la garantía de las expectativas, el sistema de Bretton Woods moderó el impacto del estímulo de la demanda sobre la inflación y los salarios.
Pero con el riesgo de la movilidad del capital, los sindicatos empezaron a preocuparse que la inflación persistiera, puesto que ya no era creíble el compromiso del tipo de cambio para obligar a los gobiernos a aplicar los frenos. Ahora el estímulo keynesiano de la demanda aumentaba las demandas salariales y la inflación, no el empleo y el crecimiento. Las políticas monetarias y fiscales que ahora estimulaban más la inflación que la producción perdieron gran parte de su capacidad para estabilizar la economía.
Estas presiones, junto con la disminución de las posibilidades de ponerse al día y la convergencia, llevaron a una desaceleración del crecimiento. Esto a su vez debilitó los incentivos para adherirse a los pactos de la postguerra. La recompensa en términos de futuros niveles de vida más altos resultantes de sacrificios actuales dependía de la tasa de crecimiento de toda la economía.
Consecuentemente, cuando las tasas de crecimiento mostraron signos de caída, los acuerdos de moderación salarial para la inversión fueron más difíciles de sostener. El pleno empleo de la década de 1960 en toda Europa hacia difícil mantener las restricciones salariales. La desaceleración del crecimiento como factor corrosivo para la negociación de la postguerra proporciona la mejor explicación para el fracaso de la restauración de la moderación salarial que su primer desajuste. Aun así, no hay duda que la superposición de factores adicionales hizo más difícil todavía el mantenimiento de la moderación salarial, la rentabilidad y las altas inversiones.
Los países europeos respondían ahora intensificando la participación de los gobiernos en la economía, extendiendo el Estado de Bienestar y acelerando la integración europea. Estas respuestas estaban orientadas a reforzar la moderación salarial, una inflación controlada y estimular las exportaciones y el crecimiento. Los gobiernos trataron de extender el sistema de bonos, sanciones y recompensas con el que habían apoyado el pacto social de la postguerra y ayudó a mantener la estabilidad salarial y de precios durante dos décadas. A cambio de un compromiso renovado de la moderación salarial, se les prometió a los sindicatos un aumento de los subsidios sanitarios y de desempleo y se les ofreció estipendios/sueldos/honorarios de seguridad social mayores.
217 Judit Baeza Pero esta estrategia rápidamente disminuyó. Los costos vinieron en forma de gasto público y un sector estatal hinchado. Los problemas eran evidentes. Se manifestaron como elevadas tasas impositivas y políticas del estado de bienestar que disminuían los incentivos para la innovación y se desaceleró el ritmo de la reasignación laboral. De acuerdo con Eichengreen, este fue el período en que el Estado de bienestar europeo se “excedió”.
De acuerdo con Carreras, la edad dorada no acabó de repente, los mecanismos de compromiso interno que habían dado tan buenos resultados para garantizar la paz social y la reinversión de los beneficios, que tranquilizaban, respectivamente a empresarios y trabajadores, se habían ido deteriorando progresivamente. La conflictividad sindical fue aumentando y alcanzó cuotas preocupantes a finales de los años 60s y en los primeros 70s.
Los shocks de los 70s El final de Bretton Woods El sistema de Bretton Woods se basaba en un sistema de tipo de cambio fijo (ajustables en momentos críticos) con el dólar como referencia. En este sistema, el dólar era la divisa de referencia y estaba anclado al oro. En el sistema de Bretton Woods se renunció a la libre movilidad de capitale y los controles de capitales eran necesarios.
Lo que se buscaba una vez se implementó el sistema de Bretton Woods era que los controles de capitales tendieran a ser eliminados. En 1958 se eliminaron los controles a las transacciones de divisas como resultado del comercio internacional.
1960s: políticas expansivas en EE.UU. → empiezaron a existir en EE.UU. constantes e importantes déficits en la balanza de cuenta corrietne → importaciones > exportaciones.
En 1928 en EE.UU. había un superávit de cuenta corriente, había ingresos netos (entrada de capitales) y flujo de capitales de Europa a EE.UU. En los años 60s sucede lo contrario, el déficit de cuenta coriente por parte de EE.UU. conlleva una salida neta de la economia, que va principalmente hacia Europa, en especial a la RFA. Debido a la entada neta de capitales estadounidenses, Europa se acabó inundando de dólares.
Desde el punto de vista internacional, los déficits sostenidos en la balanza de cuenta corriente estadounidense generaron incertidumbre sobre la tasa de cambio dólar-oro, esto es, que EE.UU.
(la reserva federal) pudiese matnener la paridad fija del dólar con el oro. Se acabó generando incertidumbre sobre la capacidade EE.UU. de no devaluar el dólar y se establecieron más 218 Judit Baeza controles a los movimientos de capitales para atajar este problema, pero no dejaba de ser un parche.
Esos parches supusieron una solución a muy corto plazo y a medio plazo. A medida que pasaban los años y el déficit se mantenía, Europa (inundada de dólares netos) intervino en el mercado de oro y ayudó a EE.UU. con su balanza de cuenta corriente. Europa compró bonos de EE.UU.
haciendo préstamos a la FED. Europa ayudó a EE.UU. porque el sistema de Bretton Woods giraba entorno al dólar y la situación estadounidense → EE.UU. y el dólar eran el eje del sistema, por eso se intervino en el mercado de oro estadounidense.
Sin embargo, la ayuda europea tenía limites → control de la inflación (no más del 3%) por parte de EE.UU. Alemania estaba preocupada con la transmisió de la inflacióin de EE.UU. a Europa, no quería que se repitieran los procesos de hiperinflación de la década de 1920.
En la primavera de 1971 hubo una fortísima salida de capitales hacia Europa, especialmente hacia Alemania (RFA). La RFA acabó permitiendo que el marco se revaluara respecto al dólar. Otros países europeos siguieron a Alemania ante el miedo de la devaluación en EE.UU. si no se hubiese permitido la revaluación, los países europeos (sobre todo la RFA) hubiesen tenido que comprar dólares masivamente a EE.UU., lo cual hubiese producido ifnlación y un icnremento en la masa monetaria. Como consecuencia, se habrían dado procesos de inflación muy elevados.
Por otra parte, un compromiso de estabilidad básico del mundo económico de posguerra (la estabilidad cambiaria) saltó por los aires el domingo 15 de agosto de 1971 cuando el presidente estadounidense Nixon decidió la suspensión de la convertibilidad del dólar. Ante el agobiante déficit público, consecuencia de los gastos militares extraordinarios y crecientes de la guerra del Vietnam, EE.UU. necesitaba libertad para practicar políticas más inflacionarias y libertad para devaluar si lo necesitaba, como respuesta a sus dificultades presupuestarias. La decisión norteamericana significaba el final de la era del cumplimiento de los acuerdos monetarios de Bretton Woods e inauguraba un período de inestabilidad monetaria internacional. Inicialmente las tasas de crecimiento de la economía mundial no se vieron afectadas, pero la incertidumbre había aparecido en el panorama económico internacional.
En 1973 hubo otra huida de capitales de EE.UU. hacia Europa. Los países europeos dejaron que sus monedas se revalauran y flotaran (no tipo de cambio fijo). Esto supuso el fin del sistema de Bretton Woods. Tras el final de Bretton Woods, la base monetria ya no era más un bien tangible (como antes, que dependía de la cantidad de oro que había en la economía). A partir de entonces era el Estado el que defendía la paridad y la moneda de cada país.
 Choque para la confianza y una amenaza para el crecimiento comercial.
219 Judit Baeza Además, en 1973 tuvo lugar la primera crisis del petróleo, que hizo que la OPEP incrementará los precios, redujera la producción y embargara los envíos de crudo a los EE.UU. y Países Bajos por los miembros árabes de la OPEP. Esto marcó el inició de un período de inflación de los precios. Este choque de la oferta fue todo un reto para los instrumentos políticos diseñados para gestionar la demanda agregada. Al final de la década de 1970, EE.UU. y el Reino Unido subieron fuertemente los tipos de interés para controlar la inflación, un indicador del fracaso de la anterior gestión de las políticas de demanda.
Implícita en esta explicación basada en el “choque” para la desaceleración después de 1973 está la asunción de que no hubo fuertes alteraciones en el tercer cuarto del siglo XX. Sin embargo, debemos tener en cuenta ciertos sucesos importantes: - El boom de los precios de la Guerra de Corea.
- La crisis del canal de Suez en 1956 y la huida de la reserva de oro estadounidense en vísperas de las elecciones presidenciales de la década de 1960.
- Desequilibrios creados por la orientación expansiva de la política fiscal de EE.UU. durante la Guerra del Vietnam.
Crisis de la deuda El comienzo real fue muy discreto: Polinia 1980. Tras el golpe de Estado del mariscal Jaruzelski, Polonia tuvo que hacer frente a sus obligaciones corrientes, y el encarecimiento del dólar no le permitía devolver los créditos. En aquel momento la suspensión de pagos polaca pareció específicamente derivada del gran enfrentamiento político dentro de Polonia, con el sindicato Solidarnosc luchando por hacerse con el poder, y con un gobierno desorientado. Pero después se supo que el problema no era sólo polaco: todos los países del Este se habían endeudado en la década de 1970. Las facilidades que daba un dólar barato y las facilidades crediticias ofrecidas por la apertura al Este de Alemania (östpolitik) animaron a los gobiernos de las repúblicas populares a modernizar sus infraestructuras y su maquinaria industrial recurriendo al crédito occidental.
La crisis de la deuda estalló públicamente en México, a principios de 1982, cuando el petróleo había dejado de encarecerse y cuando el dólar seguía subiendo como la espuma. El gobierno del presidente López Portillo, en final de mandato, tenía muy poco margen de actuación y gestionó mal la crisis. El peso mexicano se devaluó de modo fulminante, complicando ulteriormente los problemas de retorno de la deuda. La caída del peso invalidaba todos los planes para recaudar recursos para el pago de la deuda. El círculo vicioso pareció irrefrenable y generó pánico en la comunidad financiera internacional ques e dio cuenta de que sus inversiones en muchos países 220 Judit Baeza podían peligrar. Los banqueros, asustados, empezaron a reclamar sus créditos, sin aceptar las habituales renovaciones. Necesitaban liquidez para neutralizar la morosidad mexicana. Los inversores estaban todavía lejos de poder amortizar los créditos y tenían suficientes problemas con el servicio ordinario de la deuda. Las presiones de la banca forzaron a numerosos países a drecretar la suspensión del pago de la deuda externa.
Los shocks del petróleo (1973 y 1979) Estanflación: durante un período sostenido se mantiene una inflación elevada y hay altísimas tasas de desempleo en la economía.
Entre 1949 y 1970 el consumo de energía en todo el mundo fue mayor. En 1973 el consumo de energía se vio interrumpido porque el precio del petróleo se incrementó fuertemente.
El shock llegó por donde menos se esparaba, consistió en el brusco aumento de los precios del petróleo decidido a finales de 1973 por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), aparentamente como represalia por la actitud pro-israelí de los pa´sies occidentales en la guerra del Yom Kippur. La era de la energía barata, que había durado desde el final de la II GM, se acabó.
En muy poco tiempo –de octubre de 1973 a enero de 1974– el precio del petróleo se x4, provocando la aparición de masivos déficits comerciales en todos los países importadores de combustibles fósiles. El petróleo ya presentaba, a los precios anteriores a la decisión de la OPEP, la principal partida de las importaciones de la mayoría de países. El petróleo había ido sustituyendo al carbón en todos los usos energéticos y era la materia prima de la pujante industria petroquímica. La nueva y encarecida factura petrolífera significaba un puro y simple empobrecimiento de los países importadores, que tenían que pagar x4 veces más caro su petróleo a los países productores.
221 Judit Baeza Combustibles fósiles en EE.UU. entre 1900 y 1970 - Los combustibles fósiles son una fuente de energía finita.
- Dificilmente hay una fuente sustitutiva del petróleo.
- Fuerte dependencia económica del petróleo.
- En el gráfico se observa que el carbón perdió importancia a partir de 1945, mientas que el petróleo y el gas natural ganaron importancia dentro del consumo de combustibles fósiles.
Participación OPEP en la producción mundial de petróleo (1965-1985) - A lo largo de la época dorada del capitalismo, la OPEP cada vez tuvo más importancia en la producción mundial de petróleo.
- La OPEP ganó cuotas elevadas en al producción del petróleo y en 1973 acabó teniendo el máximo con un 55% de la producción del petróleo.
- A partir de los shocks del petróleo, la importancia de la OPEP disminuyó, ya que muchos países que no pertenecían a la OPEP incrementaron su producción de petróleo (EE.UU.).
Dependencia del petróleo (1971) - El petróleo es un bien que difícilmente se sustituye por otro.
- Tiene demanda muy inelástica.
- La mayoría de los países tienen tasas de dependencia del petróleo muy elevadas (aprox. 60% de media).
222 Judit Baeza ¿Por qué subieron los precios del petróleo? Los precios del petróleo venían subiendo desde comienzos de los años 70s.
- El petróleo es un bien difícil de sustituir.
- Concentración de productores → mucho poder respecto a la fijación del precio del petróleo.
- Hay una creciente demanda de recursos energéticos a lo largo de toda la época dorada del capitalismo (décadas de 1950 y 1960).
- El petróleo tiene una demanda inelñastica muy fuerte → a pesar de que se estén produciendo alzas en los precios, la cantidad demandada no se reducirá en la misma proporción.
Primer shock del petróleo 1973: guerra del Yom Kippur → Israel contra países árabes (principalmente Siria y Egipto).
- Miembros de la OPEP decretan un embargo a EE.UU. y a otros países aliados de Israel.
- La OPEP decide reemplazar el embargo por incrementos de precios, restringiendo la oferta, de manera que el precio se incrementa fuertemente.
Escasez de gasolina: - El 20% de las estaciones estadounidenses no tenían combustible durante una semana o más.
- El consumo de gasolina cayó un 20% en EE.UU.
- Fuertes diferencias entre países de la OCDE.
Durante el primer shock del petróleo acaban habiendo 3 modelos de políticas a seguir: 1) España y Suecia → son países que piensan que esta crisis de subida de los precios del petróleo es momentania y se llevna a cabo políticas de que el Estado es quien asume los costes a través de menores impuestos. No hay un perjuicio desde el punto de vista macroeconómico.
2) Alemania y Japón → asumen que los precios del petróleo cada vez van a ser más elevados y llevan a cabo políticas para que el sistema productivo se adapte a este nuevo contexto de precios elevados en la energia, incentivando a que el sistema productivo industrianl no esté tan basado en el petróleo. Alemania y Japón hacen que el sistema productivo asuma desde el principio esos nuevos precios de la energia, sobre todo del petróleo. Por lo tanto, en Alemania y Japón hay una fuerte depresión de la economia debido a todas las reconversiones que conllevan la adptación de los precios. Sin embargo, se gana conciencia sobre el ahorro de energia y el segundo shock del petróleo no afecta tanto.
223 Judit Baeza 3) Francia, Gran Bretaña e Italia → ejemplo intermedio entre España y Suecia – Alemania y Japón. Estos países adaptaron su sistema productivo hacia las alzas de precios del petróleo, pero no fue total como en el caso alemán y japonés. Se adaptó parcialmente porque los sindicatos en estos países tenían mucha fuerza a pesar de que hubiera una política de reducción del consumo energético. El hecho de que los sindicatos tuvieran tanto poder conllevó a que exigieran que los precios del trabajo (salarios) tuviesen que crecer al mismo tiempo que los precios de la economía. Los sindicatos reivindicaron y consiguieron que las alzas en los salarios fuesen equivalentes a las alzas en los precios. Con el segundo shock del petróleo se tendrán que llevar reducciones en el poder adquisitivo de la clase obrera. El caso británico, francés e italiano es un caso intermedio de los casos extremos → ajuste parcial del nuevo contexto de los precios crecientes del petróleo.
Segundo shock del petróleo (1979-1980) - En 1979 el Sha de Persia fue derribado por una revolución de carácter islamista dirigida por el Ayatollah Khomeini. Sus declaraciones antioccidentales y la tensión con EE.UU. crearon incertidumbre en el mercado petrolífero.
- En otoño de 1980 estalló la guerra entre Irán e Irak.
 Desaparecieron las exportaciones de Irán e Irak → la oferta de petróleo fue aún menor y precios del barril de crudo subió.
 La OPEP aprovechó para encabezar una nueva multiplicación (x2,5) de los precios del crudo lo que, de nuevo, provocó un empobrecimiento en los países importadores y una recesión entre 1981 y 1983.
- En 7-8 años el precio del petróleo se acabará incrementando de 4 dólares/barril a 32$ por barril.
- Las reacciones fueron más homogéneas:  En Japón y Alemania, que ya habían realizado fuertes ahorros energéticos, el impacto fue pequeño.
 En los países que no habían digerido el empobrecimiento nacional, aunque sí el energético, el segundo shock fue la ocasión para aprobar la asignatura pendiente de los acuerdos nacionales para la distribución responsable de la carga de la factura energética.
» Es lo que ocurrió en Francia, Gran Bretaña e Italia aunque con políticas distintas.
 En los países que habían tratado de “puentear” el primer shock (como España y Suecia), el segundo fue durísimo, pues se tuvo que realizar el ajuste energético y el social simultáneamente y con retraso.
224 Judit Baeza  Todos los gobiernos de la CEE se esforzaron por coordinar sus políticas, por lo que reactivaron el sistema monetario europeo (SME), con unos márgenes de oscilación entre las monedas bastante estrechos.
Consecuencias de los shocks del petróleo - Reducción del consumo en bienes no energéticos → efecto sustitución: los consumidores tendrán que dedicar una mayor parte de su renta a los bienes energéticos, lo cual significa una reducción del consumo de bienes no energéticos, que hace que se propague la recesión.
- Aumento del desempleo.
- Los incrementos de precios en los inputs industriales lleva a un aumento general de precios (inflación).
- Desequilibrio entre países deficitarios y con superávit:  Los países productores del petróleo se ven beneficiados → petrodólares → superávit en los países de la OPEP. Muchos de los petrodólares acabaron en bancos de países ricos.
 Europa Occidental y países tercermundistas que no exportan petróleo se verán muy perjudicados por el alza de los precios del petróleo.
» Crisis de la deuda en Latinoamérica → impagos deuda (México 1982).
 EE.UU. y URSS no se vieron tan perjudicados como los países de Europa Occidental.
Tanto la URSS (aprovechó las alzas del petróleo para producir más y conseguir cierta cantidad de divisas), como EE.UU. incrementaron la producción del petróleo.
- Para los países productores de petróleo el shock generó grandes beneficios → petrodólares.
- Los shocks del petróleo generaron estanflación: incrementos muy importantes en la inflación (alzas elevadas de precios) y altas tasas de desempleo → estancamiento o reducciones del PIB con tasas elevadas de inflación.
- En 1974 la economía mundial estaba en su peor momento desde la Gran Depresión.
- Los países del tercer mundo no exportadores de petróleo (Latinoamérica, África) se volvieron economías altamente endeudadas → muchos de estos países tenían muchos préstamos en monedas cuyo tipo de interés se elevó. Por lo tanto, si estaban endeudados en dólares y el tipo de interés del dólar subía, su deuda era más elevada. Como estos países no podían hacer frente a la deuda, se dieron impagos de deudas.
- Fin del bienestar: desaceleración → tras la época dorada del capitalismo, los crecimientos elevados del PIB per cápita no son tan elevados, son tasas mucho más modestas y en algunos países se producen estancamientos.
Estados Unidos y la URSS: El mundo no se dividía sólo en países importadores y exportadores de petróleo. La tercera categoría, la de los países básicamente autosuficientes, correspondía a 225 Judit Baeza EE.UU. y a la URSS. Las dos grandes potencias mundiales estaban sustancialmente resguardadas de la crisis. Eran grandes productores con una exposición moderada al comercio exterior.
La crisis del petróleo dividió al mundo según nuevas fronteras - EE.UU. superó la crisis del petróleo con un esfuerzo de ahorro energético discreto.
- La URSS aprovechó la ocasión del encarecimiento del petróleo para aumentar su esfuerzo exportador y obtener ganancias extraordinarias en el mercado mundial.
- Los países de la OPEP se enriquecieron hasta límites insospechados.
- Aquellos países con mayor población de la OPEP (Irán, Irak, Argelia, Venezuela y, en menor medida, Indonesia y Nigeria) pusieron en marcha ambiciosos programas industrializadores y de bienestar social.
- En el Tercer Mundo importador de petróleo, la decisión de la OPEP fue un hachazo contra el progreso de su nivel de vida. Pudieron soportarlo endeudándose y esperando tiempos mejores.
- Los países de la OCDE se vieron drásticamente empobrecidos → pasaron de unas tasas de crecimiento invariablemente altas desde hacía 20-25 años a otras mucho más bajas o negativas.
Cambio de paradigma Economía de oferta Tesis central de la Economía de oferta: el crecimiento económico será más rápido en la medida que se levanten todas las restricciones a la producción (oferta).
- Disminución de impuestos a la renta.
- Disminución de impuestos a las ganancias del capital.
- Mayor o plena “neutralidad” del sistema impositivo → que el sistema impositivo no interfiera en la distribución de rentas ni modifique los precios.
- Desregulación de los mercados, especialmente el mercado de trabajo.
Thatcher y Reagan inauguran la era del neoliberalismo Neoliberalismo: doctrina política y económica que sostiene que el bienestar se maximiza liberando las habilidades de los agentes económicos en un marco de claros y asegurados derechos de propiedad.
226 Judit Baeza Se acabará obteniendo una mejora en la eficiencia, de manera que se tomarán decisiones en función de los precios → mejor asignación en las cantidades producidas y consumidas.
¿Tiene que haber una total libertad de comercio y de mercados? No, el Estado no puede intervenir ya que: - El Estado carece de información necesaria para adelantarse al mercado.
- Intereses privados y lobbies pueden utilizar el Estado en beneficio propio.
- Debe haber competencia en el mercado.
- El Estado debe ser el mínimo e intervenir lo menos posible.
- Cualquier forma de intervención estatal, por leve que sea, amenaza la libertad de los individuos.
Los fundadores del pensamiento neoliberal tomaron el ideal político de la dignidad y de la libertad individual como pilar fundamental que consideraron “los valores centrales de la civilización”. En su opinión, estos valores se veían amenazados por el fascismo, las dictaduras, el comunismo y todas las formas de intervención estatal que sustituían con valoraciones colectivas la libertad de elección de los individuos.
La idea de dignidad y de libertad individual son conceptos poderosos y atrayentes. Estos ideales reafirmaron a los movimientos disidentes en Europa del Este y en la URSS antes del final de la Guerra Fría, así como a los estudiantes de la Plaza de Tianamenn. Los movimientos estudiantiles que sacudieron el mundo en 1968 estaban en parte animados por la búsqueda de una mayor libertad de expresión y de elección individuales. En términos generales, estos ideales atraen a cualquier persona que aprecie la facultad de tomar decisiones por sí misma.
La neoliberalización puede ser interpretada como: a) Un proyecto utópico con la finalidad de realizar un diseño teórico para la reorganización del capitalismo.
b) Un proyecto político para restablecer las condiciones para la acumulación del capital y restaurar el poder de las elites económicas.
La neoliberalización o ha sido muy efectiva a la hora de revitalizar la acumulación global de capital, pero ha logrado de manera muy satisfactoria restaurar o, en algunos casos como en Rusia o en China, crear el poder de una elite económica.
Harvey: “El utopismo teórico del argumento neoliberal ha funcionado ante todo como un sistema de justificación y de legitimación de todo lo que fuera necesario hacer para alcanzar ese objetivo”.
227 Judit Baeza Según Harvey, ¿qué se buscaba con la revolución neoliberal? a) Se perseguía la no intervención estatal y la liberación de los mercados.
b) Pero en la práctica, sirvió para mejorar la acumulación del capital para restaurar el poder de las élites económicas.
El ascenso de la teoría neoliberal El neoliberalismo en tanto que antídoto potencial para las amenazas al orden social capitalista y como solución a los males del capitalismo, había permanecido latente durante largo tiempo bajo las alas de la política pública.
La doctrina neoliberal se oponía profundamente a las teorías que defendían el intervencionismo estatal, como las de John Maynard Keynes, que ganaron preeminencia en la década de 1930 en respuesta a la Gran Depresión. Los neoliberales se oponían aún más fieramente a las teorías en torno a la planificación estatal centralizada. De acuerdo con los neoliberales, las decisiones estatales estaban condenadas a estar sesgadas políticamente en función de la fuerza de los grupos de interés implicados en cada ocasión, como podían ser los sindicatos, las organizaciones ecologistas, o los grupos de presión empresariales. Las decisiones estatales en materia de inversión y de acumulación de capital siempre habrían de ser erróneas porque la información disponible para el Estado no podía rivalizar con la contenida en las señales del mercado.
El neoliberalismo comenzó a adquirir protagonismo en la década de 1970, particularmente en EE.UU. y Gran Bretaña, con la ayuda de varios think-thanks generosamente financiados (ramificaciones de la Mont Pelerin Society, como el Instituto of Economic Affairs en Londres y la Heritage Foundation en Washington) así como también a través de su creciente influencia dentro de la academia, en particular en la Universidad de Chicago, donde dominaba Milton Friedman. La teoría neoliberal ganó respetabilidad académica gracias a la conexión del Premio Nobel de Economía a Hayek en 1974 y a Friedman en 1976. Este particular premio no tenía nada que ver con los otros premios y fue concedido bajo el férreo control de la elite bancaria sueca.
Pero la espectacular consolidación del neoliberalismo como una nueva ortodoxia económica reguladora de la política pública a nivel estatal en el mundo del capitalismo avanzado se produjo en EE.UU. y en Gran Bretaña en 1979.
Margaret Thatcher en Gran Bretaña En mayo de 1979 Margaret Thatcher fue elegida en Gran Bretaña con el firme compromiso de reformar la economía. Thatcher aceptó que el keynesianismo debía ser abandonado y que las 228 Judit Baeza soluciones monetaristas de las doctrinas “dirigidas a actuar sobre la oferta” eran esenciales para remediar la estanflación que había caracterizado la economía británica durante la década de 1970.
Thatcher se dio cuenta de que estas medidas suponían una revolución en las políticas fiscales y sociales y, de manera inmediata, mostró una feroz determinación para acabar con las instituciones y los canales políticos del Estado socialdemócrata consolidado en Gran Bretaña después de 1945.
Esto implicó: - Enfrentarse al poder de los sindicatos.
- Atacar todas las formas de solidaridad social que estorbaban a la flexibilidad competitiva, como los gobiernos municipales y el poder de muchos profesionales y de sus asociaciones - Desmantelar o revertir los compromisos del Estado de bienestar.
- Privatizar las empresas públicas (entre ellas, la vivienda social).
- Reducir los impuestos.
- Incentivar la iniciativa empresarial.
- Crear un clima favorable a los negocios par a inducir una gran afluencia de inversión extranjera.
Todas las formas de solidaridad social iban a ser disueltas en favor del individualismo, la propiedad privada, la responsabilidad personal y los valores familiares.
Ronald Reagan en EE.UU.
La victoria de Ronald Reagan sobre Carter en 1980 se reveló crucial. La Administración de Reagan proporcionó el indispensable apoyo político al presidente de la Reserva Federal (Volcker) mediante una mayor desregulación, la rebaja de los impuestos, los recortes presupuestarios y el ataque contra el poder de los sindicatos y de los profesionales. Reagan se mostró implacable y contundente con la Organización de Controladores Profesionales del Tráfico Aéreo (PATCO) en la prolongada y amarga huelga que protagonizaron en 1981.
- La política de desregulación de todas las áreas, desde las líneas aéreas hasta las telecomunicaciones y las finanzas, abrió nuevas zonas de libertad de mercado sin trabas a fuertes intereses corporativos.
- Las exenciones fiscales a la inversión fueron un modo de subvencionar la salida del capital del nordeste y del medio oeste del país, con altos índices de afiliación sindical, y su desplazamiento hacia la zona poco sindicalizada y con una débil regulación del sur y el oeste.
- El capital financiero buscó cada vez más en el extranjero mayores tasas de beneficio.
- La desindustrialización interna y las deslocalizaciones de la producción al extranjero se hicieron más frecuentes.
229 Judit Baeza - El mercado se convirtió en un vehículo para la consolidación del poder monopolista.
- Reducción de impuestos.
- Mayor desigualdad social y restitución del poder económico de las clases altas.
El primer “experimento” del neoliberalismo El primer experimento de formación de un Estado neoliberal se produjo en Chile tras el golpe de Pinochet el 11 de septiembre de 1973. El golpe contra el gobierno democráticamente elegido de Salvador Allende fue promovido por las elites económicas domésticas que se sentían amenazadas por el rumbo hacia el socialismo de su presidente. Contó con el respaldo de compañías estadounidenses, de la CIA, y del secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger.
Se reprimieron de manera violenta todos los movimientos sociales y las organizaciones políticas de izquierda y se desmantelaron todas las formas de organización popular (como los centros de salud comunitarios de los barrios pobres) que existían en el país. El mercado de trabajo, a su vez, fue “liberado” de las restricciones reglamentarias o institucionales (el poder de los sindicatos, por ejemplo). ¿Pero de qué modo iba a ser reactivada su economía estancada? Las políticas de sustitución de las importaciones (ISI) –fomentando las industrias nacionales mediante subvenciones o medidas de protección arancelaria– que habían dominado las tentativas latinoamericanas de desarrollo económico, habían caído en el descrédito, particularmente en Chile, donde nunca habían funcionado especialmente bien.
Para ayudar a reconstruir la economía chilena, se convocó a un grupo de economistas conocidos como los “Chicago boys” a causa de su adscripción a las teorías neoliberales de Milton Friedman, que entonces enseñaba en la Universidad de Chicago.
Desde la década de 1950 EE.UU. había financiado la formación de algunos economistas chilenos en la Universidad de Chicago, como parte de un programa de la Guerra Fría destinado a contrarrestar las tendencias izquierdistas en América Latina. Estos economistas formados en Chicago, llegaron a dominar la Universidad Católica Privada de Santiago de Chile. A principios de la década de 1970, las elites financieras organizaron su oposición a Allende a través de un grupo llamado “el Club de los lunes” y desarrollaron una productiva relación con estos economistas financiando sus trabajos a través de institutos de investigación.
Pinochet puso a estos economistas en el gobierno donde su primer trabajo fue negociar los créditos con el FMI. El fruto del trabajo junto al FMI, fue la reestructuración de la economía en sintonía con sus teorías.
- Revirtieron las nacionalizaciones y privatizaron los activos públicos.
230 Judit Baeza - Abrieron los recursos naturales (la industria pesquera y la maderera, entre otras) a la explotación privada y desregulada → en muchos casos sin prestar la menor consideración hacia las reivindicaciones de los habitantes indígenas.
- Privatizaron la seguridad social.
- Facilitaron la inversión extranjera directa.
- Mayor libertad de comercio.
- El derecho de las compañías extranjeras a repatriar los beneficios de sus operaciones chilenas fue garantizado.
- Se favoreció un crecimiento basado en las exportaciones.
- El único sector reservado al Estado fue el cobre → los ingresos del cobre fluían exclusivamente hacía sus arcas.
La reactivación inmediata de la economía chilena en términos de tasa de crecimiento, acumulación de capital y una elevada tasa de rendimiento sobre las inversiones extranjeras no duró mucho. Todo se agrió en la crisis de la deuda que azotó América Latina en 1982. Como resultado, en los años que siguieron se produjo una aplicación mucho más pragmática y menos conducida por la ideología de las políticas neoliberales. Todo este proceso sirvió para proporcionaron una demostración útil para apoyar el subsiguiente giro hacia el neoliberalismo, tanto en Gran Bretaña (bajo el gobierno de Thatcher) como en EE.UU. (bajo el de Reagan), en la década de 1980. De este modo, un brutal experimento llevado a cabo en la periferia se convertiría en un modelo para la formulación de políticas en el centro.
El experimento con el neoliberalismo de Chile demostró que, bajo la privatización forzosa, los beneficios de la reanimada acumulación de capital presentaban un perfil tremendamente sesgado.
Al país y a sus elites dominantes, junto a los inversores extranjeros, les fue extremadamente bien en las primeras etapas. En efecto, los efectos redistributivos y la creciente desigualdad social han sido rasgo tan persistente de la neoliberalización como para poder ser considerados un rasgo estructural de todo el proyecto.
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